-Así que Ikki tenía razón- Fueron las primeras palabras que Miho escucho al despertar, tardo un par de segundos en procesarlas y mirar a la persona que las había pronunciado.
-Qué... ¡Shun que haces aquí!- -podría decirte lo mismo, Miho- El tono con el que dijo su nombre la preocupo al igual que la forma en la cual la observaba
-¿Shun de que hablas?- Miho sintió que se había perdido de algo, pero no estaba segura de que era.
-Por qué no decirnos, porque ocultarlo de Seiya
-De que hablas Shun-Decir que estaba sorprendida era poco, porque en realidad estaba casi paniqueada. Aquella interrogante la había asustado más de lo que creía
-Lo triste es que pensé que éramos amigos, Mihori o Miho ¿cómo prefieres que te llamen? - Miho se sintió nerviosa, llevó la mano a barbilla y lo noto, no tenía su máscara. Tocó su frente, para darse cuenta que no tenía ni la corta
-Shun, puedo explicarlo
-Kiki te espera en la cocina -Shun salió de la habitación sin siquiera mirarla. Cuando Ikki le comentó sus sospechas a Shun le pareció una locura, y por un momento lo creyó, pero empezó a negarlo y ahora que lo sabía no sabía cómo reaccionar ante aquella situación.
Miho bajo a la cocina luego de mucho tiempo. El desayuno estaba casi listo
-Tardaste mucho- Le regaño Kiki
-Lo lamento, Kiki- Se disculpó Miho muy apenada y abatida.
-Ya termine. Iré a ver a Ikki- En cuanto Shun vio a Miho entrar a la cocina quiso salir corriendo del lugar, no la quería enfrentar, no en esos momentos.
-Shun- Lo llamo Miho, esperando que le dirigiera una pequeña mirada. Shun la miro, pero su contacto no duro ni un segundo.
-¿Paso algo?- pregunto Kiki extrañado con la actitud de Shun
-Me vio- soltó Miho en un susurro apenas audible para Kiki. Miho sentía un nudo en la garganta, a causa del llanto que en esos momentos contenía.
-Todos lo hacemos, no es que seas invisible-. Soltó Kiki con obviedad sin entender a lo que verdaderamente se refería Miho con esas palabras.
-¡Sabe quién soy¡- Miho prácticamente lo grito, al no encontrar manera de calmarse y de explicarle.
-¡cómo!- Al parecer Kiki no lograba comprender las palabras de su amiga.
-¡Me vio sin la máscara!- Miho tomo asiento. No recordaba cuando fue la última vez que se había sentido así, impotente, sin saber qué hacer. Aunque si lo pensaba un poco podría jurar que fue cuando era niña y Seiya se había ido a Grecia.
-Lo siento, Miho- Kiki lo decía totalmente sincero, él presentía como terminaría esa situación, pero no era correcto decirle un "te lo dije"
-Creo que me odia- Eso era lo que más le dolía a Miho, de entre todos los caballeros creía que Shun sería el que más comprendería o al menos la juzgaría con menos severidad.
-Shun no es así, déjalo procesar las cosas- Le aconsejo Kiki con una sonrisa.
-Lo sé. ... Es solo que...- Kiki tenía razón, Miho estaba siendo injusta, ella estaría igual o peor si Seiya se lo hubiera ocultado.
-¡Buenos días!- Miho limpio su mejilla, una pequeña lagrima había caído y no pretendía que alguien la viera llorar.
-¡Buen día Hyoga!- Respondieron ambos aparentando normalidad.
-Miho, te encargo la comida, vuelvo en seguida- Dijo Kiki antes de salir de la cocina.
-¿Paso algo?- Pregunto Hyoga luego de unos instantes en silencio.
-No, ¿por qué lo preguntas?
--No te oyes muy bien- Miho quiso maldecir en voz alta, tal vez había logrado limpiar su lagrima, pero no había logrado normalizar su voz.
-No es nada- insistió. Le dedico una dulce sonrisa, la cual no logro convencer del todo a Hyoga, pero no siguió cuestionando.
Entraron todos los caballeros a la cocina. Miho no pudo esconder la mueca de dolor al percibir la mirada que Shun le dedico, jamás creyó que Shun la trataría así-¿vas a comer Miho?- Le cuestiono Shiryu al verla sentada sin moverse ni un poco.
-No tengo apetito.- Miho caminó para salir de la cocina.
-¿Te vas?- Cuestiono extrañado Seiya, ella nunca se levantaba hasta que todos hubiesen terminado.
-Quiero salir a caminar un rato, Seiya.
-Está bien- La mayoría de los presentes la siguió con la mirada hasta perderla, al alejarse de la cocina. Luego se miraron entre sí totalmente extrañados
-Animo, ¿quieres?- Se dijo así misma.En un intento de consuelo.
Miho salió de la casa, en verdad necesitaba estar sola.Llego a la playa se dejó caer en la arena, quería llorar, las palabras de Shun se repetían una y otra vez en su Cabeza "Creí que éramos amigos"A pesar de ser una adulta había ocasiones en que se sentía como una niña y no tenía con quien ir... Aunque Miho sabía que Jamás lo tuvo, en algún momento tuvo a Seika y a Seiya, luego solo a Seika. Cuando Seika se fue no tuvo a nadie, solo a los niños del orfanato, pero ella termino siendo la hermana mayor. Cuando Seiya regreso se sintió tan feliz, pero el simplemente volvió a irse. Despues llego Erii, su amiga, y poco después Mei, su vida se enfocó en ella, en Mei y con el apoyo de Erii siguió adelante, al igual que con la esperanza de volver a ver a Seiya. Esas eran las personas que más la habían apoyado. Las únicas personas con las que conto, claramente hasta que conoció a los caballeros de Atena.
Se recostó en la arena y se llevó las manos a la cabeza, no estaba procesando nada bien. ¿Porque todo se volvía tan difícil?- Se cuestionó entre sollozos.No supo cuánto tiempo estuvo así, pero no le importó, hasta qué alguien se acercó a ella.
-¿Podemos hablar?- Quito las manos de su rostro para mirar a Shun, había reconocido su voz en seguida.
-Claro- Miho se acomodo y Shun se sentó junto a ella.
-Siento mucho mi actitud, solo que me tomo por sorpresa y no quería creer que eras tú.- Shun había pensado en todo en eso en la mañana, luego de que salió de la habitación de Miho, inclusive había ido a hablar con Ikki.
Miho se sorprendió, Por qué Shun se disculpaba. Era ella quien debía hacerlo. -Perdón por ocultarlo.
-Me dolió pensar que no tuviste la confianza para decirnos
-Es eso- Respondió Miho con pesar
-¿No confías en nosotros?- Shun se había sentido aun más dolido con sus palabras
-No-. Se apresuro a aclarar. -Tenía miedo de su reacción, de cómo se pusiera...
-Seiya- Completo Shun, adivinando la predecible respuesta
-No sabía cómo decirle.Decirles- Se corrigió así misma.
-Confía
-Y lo hago, pero no en mi- Shun se sorprendió, no cualquier persona aceptaría eso, su falta de confianza en sí misma.
-¿Cómo terminaste en esto?
-¿Lo que yo creía verdad o lo que Saori me dijo como verdad?- Si iba a contarlo quería saber la opinión.
-Ambas- Miho suspiro
-La mía, quería entender más sobré su mundo, a los caballeros, al principio solo fue para aprender un poco dé defensa, pero me empezó a gustar, al grado de quise aprender más- Shun la escucho sin interrumpirla
-¿y la de Saori?- Pregunto para que continuara.
-Aoy un caballero elegido por la diosa Hera
-¿Por qué?- Shun comprendía eso, ser elegido por un dios. Pero porque habían elegido a Miho, no es que estuviera menospreciándola, solo que no se le hacía lógico.
-Quería reencarnar, no la dejaron, y yo la representó
-Entiendo y ¿Qué vas a hacer?- Shun comprendía más, a Miho, pero seguía la interrogante de ¿Por qué Miho? Pero lo que realmente le importaba… ¿Qué haría Miho ahora?
-Sé que tengo que decir la verdad, pero... no sé cómo
-Habla con Seiya. Creo que lo merece- Miho asintió.
-Tienes razón... Gracias Shun- Ambos regresaron a la casa todos los caballeros de bronce al igual que las tres amazonas y algunos caballeros dorados estaban fuera de esta
-Llegaron los tortolos- Grito Aldebarán
-¡Noooo!!!- cuatro gritos se escucharon en el lugar
-Eh- June y Kiki desviaron la mirada
-No somos tortolos, Aldebarán- Respondió Shun muy apenado.
-¿están seguros?
-¡Siii!- Gritaron Shun y Jericho a la par.
-Suenan muy seguros
-¡ya dijeron que no son tortolos!
-¡Ikki!- Todos estaban impresionados por su interrupción, Ikki recibió algunas miradas picaras
-Ya dejen a Shun en paz- Termino
-Bueno. No te alteres - Le dijo Shaina, mientras le picoteaba una mejilla. Todos vieron extraño esa escena, ya que en vez de parecer una acción para molestar a Ikki, pareció un tanto tierno
-¿Qué aremos hoy?- Pregunto Marín
-¡Miho nos preparara una deliciosa comida!- Grito Kiki
-¡queee!
-Se te extraño todo este tiempo- Dijo Shun apoyando a Kiki
-Siendo así...- Miho preparo la comida, estaba vez si comió ya que tenía demasiada hambre.Luego de la comida Seiya propuso salir.
-Yo si voy - dijo Miho. Y Shun vio una oportunidad.
-Lo siento Seiya, pero Ikki, June, Hyoga y yo tenemos cosas que hacer- Respondió Shun
-¿y tú Shiryu?-
-yo si… ¡auch!- Shiryu busco con la mirada al culpable y vio a Shun sonreírle de manera inocente -Tengo cosas que hacer. Será en otra ocasión.
-Nosotros tenemos que volver a las 12 casas- Respondió Aldebarán
-¿Kiki?
-Lo siento Seiya, quiero ir con el maestro Mu. Pero vayan ustedes dos.
- Podemos ir mañana- Propuso Seiya
-No váyanse ahora- Kiki los jalo hasta la salidasin darles tiempo de objetar.
-¿Por qué no pudimos ir?- Pregunto Shiryu.
-Miho tenía que hablar con Seiya, y que mejor oportunidad que ésta - Explico Shun.
-Pudieron avisarnos antes de golpearnos.
-Fue improvisado- Contesto Shun a modo de disculpa.
