Capítulo 27: "La fuerza del amor"
Una bella pelinegra que tenia de la mano a su pequeño hijo estaba junto a un joven cabello de flama parado al costado de una gigantesca nave espacial de forma ovalada.
Esta nave es muy cómoda y espaciosa, dijo Milk.
Si, es que el señor Brief, lo diseño pensando en un tripulación de 6 personas, dijo Vegueta.
Claro por ello es tan grande y tienes todos los servicios, dijo Milk mirando el cielo con tristeza.
Si quieres quedarte un tiempo más aún estás a tiempo de arrepentirte, dijo Vegueta.
No, no es necesario, con quedarme no cambiaría nada, solo sufría más y mi pequeño también, dijo Milk.
Mami, ahí, decía el pequeño Gohan señalando con su manito al cielo.
Ese es el helicóptero de la corporación, dijo Vegueta sonriendo.
El momento de decir adiós, llegó dijo Milk con tristeza mientras veía aterrizar al helicóptero que venía manejado por la peli azul.
Las puertas del helicóptero se abrieron y por él bajaron Bulma y sus padres, seguidos de alguien que sorprendió a Milk y Vegueta.
Mi papito, dijo el pequeño Gohan corriendo a los brazos del joven de cabello alborotado que lo abrazo y lo lleno de besos mientras Milk y Vegueta no salían de su asombro.
¡Discúlpanos¡ por no comunicarte que te traíamos una sorpresita, dijo la peli azul mirando a la pelinegra.
¿Qué significa esto?, dijo Milk.
Creo que tienen mucho de que hablar pero ya lo harán cuando estén dentro de la nave, solo tienes que saber que la fuerza del amor hizo el milagro y tu Kakaroto aún sin recordar su pasado a decidido creerlo todo y está aquí por su hijo y por ti, dijo Bulma sonriendo mientras los padres de ella asentían.
Vaya sorpresa, dijo Vegueta feliz.
Kakaroto se acerco al lugar donde estaba la pelinegra y le sonrió dulcemente antes de decirle: ¡te amo¡ tú eres mi destino y no pienso permitir que te vuelvas alejar de mí.
La pelinegra al oír esas palabras lo abrazo mientras el joven de cabello alborotado le sonrío dulcemente mientras la abrazaba de la cintura.
Vegueta agradecía a los padres de Bulma y se despedía de ellos, luego se acerco a la peli azul.
Vendré por ti, quiero que conozcas mi planeta, dijo Vegueta.
Te estaré esperando y si se te olvida venir por mi yo iré tras de ti como Milk lo hizo por Kakaroto, dijo Bulma sonriendo.
No será necesario linda yo vendré por ti, mientras tanto podrías ir creando un intercomunicador ínter espacial, es más la nave que dejo con tu padre tiene uno, mediante ella seguiremos comunicados, dijo Vegueta.
Mi padre también le instalo una a la nave que llevan, dijo Bulma.
Entonces estaremos comunicados todo el viaje, dijo Vegueta dándole un apasionado beso a la peli azul.
Milk se despidió de Bulma y los padres de esta al igual que el pequeño Gohan y Kakaroto.
Cuídense y sean muy felices, estaremos esperando su visita nuevamente, dijeron los padres de Vegueta a los pelinegros.
¡Gracias¡ dijeron Kakaroto y Milk.
Kakaroto, yo me encargo de explicarle a Lunch todo y darle tú mensaje, dijo Bulma.
¡Gracias¡ dijo Kakaroto antes de subir a la nave junto a la pelinegra.
¿Qué mensaje le enviaste con Bulma a Lunch?, dijo Milk intrigada.
Le deje una carta en donde le doy gracias por haberme salvado la vida pero también le explico que nadie puede forzar el amor, porque yo a ella nunca la ame, dijo Kakaroto mientras le daba un dulce beso a la pelinegra.
Chicos tomen asiento, que voy a encender la nave, dijo Vegueta.
¡Eh¡ si disculpa, dijeron los pelinegros sonrojados tomando asiento a los costados del pequeño Gohan.
Ahora sí: 5, 4, 3, 2, 1 despegando, dijo Vegueta.
Kakaroto miro a Milk y sonrió.
No te preocupes, poco a poco recordarás todo, como dice Bulma la fuerza de nuestro amor te ayudar a recordar todo, dijo Milk sonriéndole dulcemente.
La familia de Bulma y la peli azul miraban desaparecer la nave en el cielo.
Ya se fueron, dijo Bulma con tristeza.
No estés triste hija, en cuanto tengamos lista la otra nave iremos a conocer ese planeta dijo el padre de la peli azul.
¡Gracias papá¡ dijo Bulma abrazando a su padre.
Mientras tanto: "Departamento de Kakaroto"
Una furiosa rubia hablaba con un hombre delgado de lentes.
¿Cómo qué no está?, decía furiosa la rubia.
Señorita Lunch, como le dije, el joven Son salió muy temprano y desde entonces no ha vuelto, decía el hombre.
Maldición, ¿dónde estás Gokú?, porqué no contestas mis llamadas, decía con rabia la rubia.
Tal vez sigue en el gimnasio señorita, él siempre suele ir allí en sus ratos libres, dijo el hombre.
Si tienes razón, iré para allá, dijo la rubia.
Minutos después: "Gimnasio"
La rubia llego al gimnasio y le pregunto al encargado del mismo sobre Gokú.
Como le digo, el joven Son vino temprano, solo estuvo 15 minutos y se fue, decía el hombre.
¿Se encuentra alguien del grupo de Gokú aquí?, dijo Lunch molesta.
No, todos los que comparten grupo con el joven Son ya no se encuentran, dijo el hombre incrementando la molestia de la rubia.
Maldita sea, llamaré a Ten, dijo la rubia marcando el número del joven de tres ojos.
Dime Lunch, dijo Ten a través de la línea telefónica.
¿No sabes algo de Gokú?, dijo la rubia.
¿Algo de qué?, dijo Ten.
No me contesta el teléfono los últimos que lo vieron fueron ustedes, dijo Lunch.
Que quieres que te diga, Gokú estaba averiguando sobre su pasado y nosotros decidimos decirle lo poco que sabíamos pues lo vimos desesperado, dijo Ten.
¿Qué dices?, dijo molesta la rubia.
Solo la verdad, era lo mejor Lunch, decía el joven de tres ojos.
La rubia salio furiosa del gimnasio mientras cortaba la llamada, subió a su auto y manejó enfurecida el mismo.
Debe estar con esa maldita zorra en casa de la apañadora de Bulma, dijo la rubia mientras conducía.
Nave:
Ya se normalizo todo, decía Kakaroto sacándose el cinturón de seguridad y yendo junto a la pelinegra que recostaba a Gohan en una pequeña cama.
Si, de ahora en adelante el viaje será tranquilo, dijo Vegueta.
¿Cuánto tiempo demoraremos en la nave?, dijo Kakaroto abrazando a la pelinegra por detrás de la espalda mientras le daba suaves besos en sus rostro.
En 2 semanas y media, dijo Milk sonriendo.
Así es, dijo Vegueta sonriendo al ver al par de pelinegros juntos.
Corporación Cápsula:
Una rubia entraba furiosa al lugar donde un peli azul se encontraba.
Te estaba esperando, sabía que no tardarías en venir hacia aquí, dijo Bulma sonriendo.
¿Dónde están?, dijo furiosa la rubia.
Kakaroto está con quién siempre debió estar, dijo Bulma con calma.
Te vengaste verdad, claro no podías dejar impune lo que le hice a Marón, dijo Lunch con rabia.
Yo no hice nada, el destino se ocupo de cobrase solo el mal que hiciste, dijo Bulma estirando su mano donde tenía una carta.
¿Qué es eso?, dijo Bulma.
Es de Kakaroto para ti, ese es su verdadero nombre Kakaroto Saiya no Gokú Son, es menor de ti de un año y Milk no es ninguna zorra es su esposa la princesa de un pueblo que no viene al caso mencionar, dijo Bulma con seriedad.
Eso no es cierto, decía Lunch con rabia.
Lo es, ahora están juntos con su hijo, Kakaroto me pidió que te entregara esta carta, léela y reflexiona un poco y no vuelvas a cometer los mismos errores, dijo Bulma.
La rubia recibió la carta y salio furiosa de la casa de la peli azul, en el trayecto a su casa, estaciono su auto y leyó la carta, mientras leía sintió remordimiento y un profundo dolor, no era una carta de reproche, tampoco de agradecimiento, más bien de reflexión.
Lunch miraba una y otra vez uno de los párrafos de la carta:
"Si la vida me dio una segunda oportunidad para volver a reencontrarme con el amor de mi vida pese a haber perdido mis recuerdos. La vida te esta dando una segunda oportunidad para que rehagas tu vida, yo no soy el indicado para ti, nunca lo fui, discúlpame por no decírtelo a la cara pero no tenia tiempo, mi destino me esperaba y esta vez yo no podía fallarle".
Una segunda oportunidad, decía Lunch mientras unas lágrimas de rabia y frustración salían de sus ojos.
Nave:
Mientras Vegueta descansaba, ya que la nave se manejaba automáticamente, Gohan hacía lo mismo, Gokú y Milk miraban a través de una pequeña ventana de la nave el espacio. El joven de cabello alborotado abrazaba a la pelinegra a él mientras besaba el rostro de la jovencita.
La fuerza de nuestro amor, es tan grande como las galaxias, decía Milk sonriendo.
Si, es tan grande que si volviera a perderte de seguro al volver a encontrarnos me volvería a enamorar de ti, dijo Kakaroto besando dulcemente los labios de la bella pelinegra.
Nota:
¡Gracias a todas aquellas personas que estan siguiendo esta bella historia de amor que se encuentra en sus capítulos finales¡ ¡Gracias especiales a Camila por dejarme siempre un mensaje en cada capítulo de mi historia¡
