Capitulo 28: Luz en la oscuridad
Capitulo 28: Visitas
Bella POV
Cuando Carlisle abrió la puerta me sentí deslumbrada por la belleza de las tres hermosas mujeres paradas en el umbral. Eran tan bellas y perfectas como ángeles, cualquier mujer del planeta mataría por obtener un poco de su extraordinaria belleza.
-Carlisle un gusto volver a verte- dijo la que parecía mayor de las tres chicas, tenia el cabello oscuro y una piel tan blanca como la nieve, era delgada y tenia un rostro sereno y armonioso que recalcaba sus ojos teñidos de dorado.
-Carmen, el placer es todo mío- dijo Carlisle abriendo más la puerta para dejarlas pasar a la cómoda estancia, donde todos los Cullen los recibían con gratas sonrisas en sus rostros.
Por primera vez cruce mi mirada con una de ellas, que al verme junto a Edward dio una mirada tan potente que me hubiese mandado al mismísimo infierno si las miradas matasen. Edward también pareció haberlo notado ya que presiono mi mano un poco más fuerte y puso una cara que expresaba gran disgusto. Solté un bufido ¿quien se creía esa chica?
Se trataba de la más guapa de las tres. Tenia el cabello de un rubio rojizo ondulado y su cuerpo y facciones eran completamente perfectas, hasta me atrevía a decir que era más bonita que Rosalie y eso si que era algo difícil, pero lo que tenia de bonita, no lo tenia de simpática, esperaba equivocarme con ella. Por lo general no me equivocaba con la gente, era demasiado observadora, y esa tipa por algo me estaba mirando así.
La tercera era rubia y elegante, era menos voluptuosa que las otras dos pero no por eso menos bella, todas tenían su encanto. Ella parecía más inocente y estaba especialmente concentrada en la recepción de los demás Cullen. Cuando me vio por primera vez me miro con curiosidad a diferencia de la pelirroja que lo hacia con odio.
Los Cullen hicieron reverencias en forma de saludo, dándoles a las visitas una cordial bienvenida. Ahora las tres mujeres se fijaban en mi como pidiendo una explicación. De seguro no entendían que demonios hacia una humana allí, vestida de aquella forma y de la mano de Edward.
-Carmen, Tanya, Irina, esta es Bella, ella es la novia de Edward- dijo Carlisle al notar que sus miradas viajaban hacia mi. El rostro de dos de ellas se mostraba bastante impresionado, pero el rostro de la que se hacia llamar Tanya fue de enojo a tal punto que me abrace a Edward algo aterrada mientras ella estrujaba su puño, para luego volver con una sonrisa burlona y un aspecto más sereno, "que cosa más rara y aterradora" pensé.
-Un gusto- se apresuro a decir Tanya, -nunca pensé que Edward tuviera debilidad por las humanas- dijo destilando un poco de veneno y superioridad en la palabra humana. Estaba bastante incomoda, ¿porque esta chica se mostraba tan esquiva conmigo si recién nos estábamos conociendo?
-El honor es todo mío- dije molesta y en el mismo tono, no me dejaría pisotear, ya había tenido mucho de eso en mi vida. Alice se rió un poco, parecía disfrutar bastante la situación. Las otras dos me sonrieron y la que se hacia llamar Carmen hablo velozmente algo con Tanya que no entendí. Ya sabría que le había dicho luego, y con Edward tendríamos una pequeña charla, el debía saber porque aquella chica me miraba como si fuera un perro cubierto en lodo.
-¿A que se debe esta encantadora visita?- pregunto Esme con una gran sonrisa yendo al grano y rompiendo el denso ambiente. La pregunta que todos nos hacíamos menos Alice que de seguro ya había visto su respuesta y Edward que ya la había visto en su cabeza.
-Bueno, la verdad es que hace tiempo que no recibíamos ningún tipo de noticias de ustedes, y las chicas y yo por idea de Tanya decidimos hacerles una visita de cortesía- término Carmen.
-Nos quedaremos tres días- hablo Irina por primera vez –esperamos no causarles mayores molestias- Edward comenzó a jalarme por un brazo hacia la puerta, ¿Qué le pasaba?
-Bueno yo debo llevar a Bella a su hogar- dijo sacándome de la casa y llevándome directamente a su volvo casi a rastras, esto se ponía cada vez más raro, ni siquiera alcance a despedirme de Esme, alguien tendría que explicarme que estaba pasando.
-¿Qué pasa con Tanya?- pregunte cuando ya íbamos en la carretera a gran velocidad, parecía que Edward no podía esperar por dejarme en casa, aunque eso solo lo presumía, ya que a el siempre le a encantado manejar rápido.
-¿A que te refieres?- pregunto, como si realmente no lo supiera. Yo era cualquier cosa menos tonta, lo mire severamente, me disgustaba que me trataran como una idiota, por muy humana que fuera no era una imbecil descerebrada, y que algo me ocultaba estaba más claro que el agua.
-No soy una idiota, vi como ella me miraba con odio, créeme si no me lo dices tu lo averiguare por mis propios métodos- dije cruzando los brazos y mirándolo irritada, de seguro estaba roja por la furia.
Suspiro resignado, presionando su tabique con sus dedos, estaba cediendo, no querría volver a pelear conmigo, con la pelea de hace unas pocas horas bastaba y sobraba, yo tampoco quería hacerlo, pero necesitaba explicaciones con urgencia.
-Digamos que Tanya mostró cierto interés en mi persona- así que era eso, ¿como no lo supuse?, Edward era demasiado especial como para haber pasado desapercibido por las chicas en todos estos años.
-Pero yo le aclare respetuosamente en más de una ocasión que los sentimientos no eran mutuos- di un gruñido, de seguro ella seguía interesada en mi Edward, por eso aquellas miradas. Me enfade demasiado, ¿porque se fijo en Edward si el mundo esta lleno de otros hombres? bueno ninguno tan especial pero hay más.
-¿Estas celosa?- pregunto impresionado dando una risita de suficiencia, que lo hacia lucir más guapo si era eso posible. Casi me perdí en su mirada, se me nublo el cerebro unos segundos. Como pude aparte la mirada y retome el hilo de mis ideas para contestarle.
-Claro que si, no viste lo guapa que es, además… ella es vampiro y puede darte cosas que yo no- me apenaba decirlo pero era verdad. Edward y yo ni siquiera podíamos llevar nuestro amor a niveles físicos por nuestras diferencias, sin mencionar que cada vez que estaba a mi lado el sufría por retener sus instintos.
Se detuvo bruscamente a la orilla de la carretera, a velocidad vampirica me acomodo sobre sus piernas y me beso dulce y apasionadamente, haciendo que mi corazón se disparara como un loco y mi respiración se volviera agitada. Me abrazaba con fuerza apegándome a su pétreo y frío pecho, las sensaciones que me traía eran maravillosas, como estar en el cielo, algo que no quería que terminara nunca, pero como todas las cosas acabo. Abrí los ojos y nos miramos fijamente durante unos segundos, yo aun estaba bastante sorprendida, aun no caía en como nuestro tema de conversación derivo en esto.
-Escúchame bien Bella… tú eres todo lo que yo quiero en mi vida, nunca he amado a nadie como te amo a ti, y créeme para mi eres el ser mas bello y maravilloso que pisa la tierra, nadie más que tu en este mundo podría hacerme sentir lo que siento por ti, yo te amo mas que a mi vida, mucho mas allá del sol y las estrellas- lagrimas de emoción salieron de rostro, el siempre me hacia sentir tan bella y especial, no merecía tanto.
-Te amo- susurre, el sonrió, me dejo en mi asiento y continuo con el viaje, sin soltar en ningún momento mi mano, Edward era mi perdición.
Edward POV
Bella tiene grandes complejos de inferioridad, ¿que acaso no ve lo hermosa que es?, ¿lo maravillosa que es para mi y para toda mi familia? , realmente nunca sabré que cruza su cabecita. Me gustaría que ella pudiese entender todo aquello que siento, que se diera cuenta cuanto la amo por ser como es.
No podía estar celosa de Tanya, ella no tiene ni la cuarta parte de la belleza interna de mi Bella. Es presumida, arrogante y bastante mal genio, sin mencionar que no es nada inteligente, no se cuantos millones de veces le he dado la indirecta muy directa de que no quiero nada con ella.
Tuve que sacar a Bella de ahí lo más pronto posible, Tanya ya comenzaba a destilar veneno y a hablar arrogantemente, no podía ver claramente lo que pensaba, ya que estaba haciendo esfuerzos descomunales pensando en otras cosas para que mi poder no la afectara, pero en más de un momento flaqueo y pude ver que lo único que quería era dañar a Bella, era capaz de matar a Tanya si intentaba algo.
La mente de Alice me gritaba que me tranquilizara, que ella no intentaría nada y Jasper ayudaba calmándome un poco a mí y a todos los presentes. Obviamente no solo mi familia se dio cuenta que Tanya estaba tirando rayos. Carmen fue y le dijo que se comportara, que no fuera una niñita mal criada. Alice se carcajeo un poco ante sus palabras.
Rosalie no paraba de decirle "perra" en su mente, Emmett pensaba que le sacaría los ojos si intentaba algo contra su hermanita predilecta. Y las mentes de Esme y Carlisle se encontraban bastante preocupadas esperando que no ocurriera nada de lo que nos pudiéramos arrepentir.
Ahora iba con Bella a su casa, por hoy no habría lugar más seguro que aquel para ella. Tendría que estar bien lejos de Tanya si quería mantenerla sana y salva. Bella pasaba la mayor parte del tiempo en mi casa, solo le faltaba dormir ahí, quizás la idea no le hiciera mucha gracia, pero todo era por su seguridad.
-Bella, creo que no debes estar en mi casa hasta que ellas se vayan- dije aparcando fuera de su casa.
-Edward Anthony Cullen, ¿tu crees que yo seré tan estupida como para dejarte cerca de esa tipa que delira por ti?- ya empezaba de nuevo con sus celos, me encantaba verla así, era muy dulce con esa cara de enfado, "basta Edward tienes que hacerla entender".
-Bella, ya te dije que eso no funcionara, no ha funcionado en todos estos años, no lo hará ahora, ya te dije que te amo, no puedo pensar más que en ti- bufe, era tan cabezota, cuando una idea se metía en su mente era casi imposible hacerla cambiar de opinión.
-Si estoy contigo estaré más segura, porque si me quedo sola colapsare de los nervios, no voy a aguantar tres días sin ti- yo tampoco los aguantaría, la sola idea se me hacia insoportable.
-Esta bien Bella, no nos separaremos, pero tendremos mucho cuidado, Tanya podría tratar algo… pero ya es hora que entres Sophie muere de ganas por verte, te echo de menos- dije bajando de mi auto velozmente para abrirle la puerta, mejor dejaba las cosas así, luchar contra Bella era un caso perdido, ella es tan sorprendentemente perspicaz que encontraría alguna forma de hacerme ceder.
-Prométeme que vendrás pronto- pidió tiernamente enredando sus brazos en mi cuello, si mi corazón latiese en este momento estaría desenfrenado, ella era tan dulce, tan tierna, uyy no sabría como describirla certeramente, ella era mi todo.
-Vendré tan pronto como pueda- prometí dándole una sonrisa de confianza y un último tierno beso en sus tibios labios, para verla perdiéndose por la puerta de su casa sonrosada y sonriente. Por ahora estaba segura, pero ya vería esa Tanya si trataba de hacerle algo a mi diosa.
Acelere fuerte por la carretera esperando llegar pronto a mi casa, habrían algunos asuntillos y problemas que tendría que arreglar con Tanya y con mi familia para poder estar con Bella estos próximos tres días que prometían no ser nada agradables.
Por lo menos con la ayuda de Alice nada nos tomaría desprevenidos.
Siento mucho no haber publicado antes, pero estaba muy ocupada, mi gran amiga Alita (una de mis betas) llego a Chile, ella vivía en USA, pero en fin, hace poquitos días nos vimos cara a cara por primera vez, ya que nos conocimos vía MSN.
Así que estuve todos estos días saliendo y disfrutando con ella que apropósito cumplió 18 añitos.
Es una chica genial, muy linda y simpática, mi querida sis cibernética.
Bueno este capitulo va dedicado a ella.
Espero haya sido de su agrado y ahora me voy a escribir inmediatamente, que para el próximo capitulo no quiero tardar tanto, sobre todo cuando la trama se esta poniendo tan buena, por lo menos lo hace en mi cabeza jajajajaja.
Bueno besitos a todas.
