VEINTISIETE:

Regresaron a la sala mano en mano y al instante en que lo hicieron toda la fiesta fijó su mirada en ellos. Al sentirse el centro de atención, James se encargó de apretarle la mano a Athena para hacerla sentir apoyada. Athena puso sus ojos en él y le sonrió agradecida, y entonces descubrió que el temor que en otra ocasión se hubiera apoderado de su cuerpo había desaparecido para ser reemplazado por un enorme sentimiento de confianza.

"Siento haberme molestado hace rato, no volverá a pasar" Dijo Athena haciendo que tanto sus padres como los suegros de su hermana comenzaran a asegurarle que no había ningún problema. "No, no, por favor! Actué de manera infantil y les debo una disculpa" Continuó Athena. "Sobretodo a ti, Agnes" Agnes la miró totalmente desconcertada. Athena sonrió para sus adentros, era obvio que nadie esperaba que regresara a pedir disculpas por su comportamiento y la forma en la que actuaban ante tal escenario le estaba dando mucha satisfacción. "Puedes perdonarme, hermana?"

"Claro…" Susurró Agnes tratando de mostrarse indiferente.

"Bien, ahora que este suceso ha sido olvidado, tal vez tu y James quieran regresar a la fiesta" Dijo Daphne. Athena asintió dirigiéndose al sillón donde se encontraban Arya y Eleanor y tomó asiento, mientras que James se sentaba junto a ella.

Ya pasaba de la una de la mañana cuando decidieron terminar con la cena e ir a dormir, para estar descansados el día de la boda. Athena y James esperaron a que todos se hubieron ido para quedarse nuevamente a solas.

"Será mejor que nos vayamos a dormir también si queremos estar bien para mañana! Sabes que habrá un brunch a las doce con el resto de mi familia y el resto de los Flint antes de la boda y estoy segura que mi mamá se encargará de despertarnos en menos de seis horas, así que…" Dijo Athena mientras se acercaba a James quien estaba sentado en una de las sillas cerca de la chimenea.

"Estuviste increíble!" Respondió, refiriéndose a su nuevo comportamiento frente a su familia. Athena sonrió algo cohibida.

"Todo te lo debo a ti…" Susurró. James se puso de pie tomándola de la mano. "Gracias James, de verdad no se que hubiera hecho sin ti." Continuó Athena con completa sinceridad para darse cuenta de que era cierto, de que mientras él estuviera con ella todo estaría bien, mientras James estuviera a su lado, Athena sería capaz de cualquier cosa.

"Por favor! Yo no hice nada, fuiste tu!" Contestó. Athena bajó la mirada algo apenada pero con la pequeña sonrisa todavía en su rostro. "Te diste cuenta de la cara que puso Agnes cuando le pediste perdón? Fue maravilloso!" Dijo James entre risas. Athena alzó nuevamente la mirada y rió de buena gana.

"Lo fue, no es cierto?" James asintió todavía riendo. Al mirarlo Athena descubrió que la sonrisa que se había formado en su rostro no se había ido y que seguiría ahí mientras lo mirara. James. Algo nuevo había en él, como si por primera vez estuviera frente al verdadero James, sin mas apariencias ni pretensiones, sólo él, y esa parte nueva y tan real era la culpable de la sonrisa en los labios de Athena y la culpable de que de pronto sintiera mariposas en el estómago. "Estoy tan contenta de que estés aquí…" Dijo sin apartar su mirada de él. James le sonrió de regreso para después agacharse unos centímetros para poder quedar a la misma altura que ella y besarla nuevamente. Esta vez fue diferente a las muchas anteriores veces que se habían besado, esta vez el sabor de él en su boca era dulce, más dulce que nunca antes y con mucha mas certeza de querer besarla, sin una pelea o discusión de por medio, simplemente por el placer de querer y poder hacerlo. "Me alegra saber que tu también…" Bromeó Athena cuando por fin se separaron ocasionando que James riera. "Escucha, no quisiera tener que irme pero de verdad tenemos que ir a dormir!" James asintió.

"De acuerdo, vamos" Contestó y los dos se dirigieron hacia el pasillo que llevaría a James a su habitación. Entonces Athena se paró para dar media dio vuelta y subir las escaleras que la llevarían a la suya. "Buenas noches" Le dijo James antes de que Athena subiera el primer escalón.

"Hasta mañana" Contestó Athena.

"Athena!" La llamó de nuevo. "Yo también estoy feliz de haber venido" Sus palabras hicieron que sintiera nuevamente mariposas en el estómago y riendo subió las escaleras hasta desaparecer.

Al entrar en su cuarto se dejó caer en la cama soltando un suspiro de entre inmensa felicidad y también algo de miedo. Lo que James le hacía sentir era inexpresable, como si su mundo se detuviera por completo y girara rápido al mismo tiempo, como si todo fuera posible. Era maravilloso pero Athena también sentía algo de temor; temía que nuevamente su intento por estar juntos fallara, pero tenía que arriesgarse, tenía que hacerlo para descubrir si esta vez era diferente a la anterior y un buen presentimiento le hacía creer que tal vez esta vez, y con la nueva actitud que ambos habían mostrado, su relación si funcionaría. De pronto un picoteo en su ventana hizo que regresara a la realidad de un sobresalto. Giró la cabeza algo asustada hacia la ventana para averiguar que había ocasionado tal escándalo, encontrándose con una enorme lechuza color marrón intentando entrar a su habitación. Athena se puso de pie algo extrañada, no reconocía al animal pero aún así se dirigió hasta la ventana para dejarlo pasar. La lechuza voló hasta posarse en la cabecera de su cama mientras que Athena se acercaba a ella para analizarla de cerca y descubrir que atado a su pata se encontraba un pedazo de pergamino.

"Traes algo para mi, bonita?" Le preguntó mientras le ofrecía un poco del agua que seguramente Ginger había puesto en su mesita de noche. La lechuza rechazó el agua mientras alzaba la pata para que Athena tomara la carta. "De quien…" Pero antes de terminar su pregunta la lechuza había salido volando por la ventana mientras que Athena comenzaba a leer:

Athena:

No han pasado ni tres horas desde que te fuiste y ya te extraño… No creo lograr sobrellevar el fin de semana sin ti! Lo único que me consuela es saber que a partir del lunes terminará mi tortura y tu dejarás de fingir estar enamorada de mi primo! Me emociona saber que la próxima vez que te vea podré tomarte en mis brazos sin tener que escondernos… No puedo esperar a que todo el mundo sepa lo nuestro y que al fin podamos tener una relación como se debe!

Mientras tanto trataré de sobrevivir el fin de semana, o por lo menos lo que resta del día de hoy…

Te extraño como loco

Te quiero

Louis W.

No quedaba ni un gramo de esa felicidad que había invadido su cuerpo cuando terminó de leer la carta, pero si todo el miedo. Se había olvidado por completo de Louis y de la promesa que le había hecho, y era como si Louis supiera que eso pasaría, como si se quisiera encargar a toda costa de que Athena cumpliera lo que había prometido. Dejó caer la carta al suelo mientras se sentaba con lentitud en la cama, no podía creer lo poco que había durado su maravillosa fantasía, no podía creer que hubiera pensado solo en ella sin recordar a Louis, el chico al del que debía estar enamorada, y la promesa que le había hecho. Tenía que tomar una decisión en cuanto a sus problemas y tenía que tomarla ahora. Athena debía decidir entre intentarlo de nuevo con su supuesto enemigo o dejarse de engañar y tratar de ser feliz con el niño que no la lastimaría jamás.

Los rayos de sol se daban paso por entre las ranuras de las persianas dejando pasar la luz de la mañana a la habitación, haciendo que Athena abriera los ojos. Era por fin el día de la boda y fuera, en el pasillo, ya se podía sentir el movimiento que seguramente su madre dirigía para asegurarse de que todo estuviera perfecto, pero Athena no estaba preparada para salir a tal escándalo, no estaba preparada para enfrentarlo a él, por lo que se giró de lado, fijando su mirada en la ventana que dejaba entrar la luz que la había despertado y suspiró. Se había pasado la noche en vela tratando de tomar la decisión correcta, y ahora a la luz de la mañana, Athena encontraba que su cabeza no tenia espacio para pensar en otra cosa que no fuera lo que había decidido hacer. Se sentía mareada, sabía que había tomado la decisión adecuada pero no por eso era menos dolorosa… Los momentos que había compartido con James habían sido maravillosos, pero ahora a Athena solo le parecían un sueño lejano que jamás podría cumplirse. Se encontraba totalmente sumergida en sus pensamientos que no escuchó el suave toquido en la puerta.

"Srita. Athena?" Ginger, la elfa doméstica, abrió la puerta con cuidado asomando su cabeza para mirar al interior. "Ginger lamenta molestarla, pero su madre a mandado a Ginger a despertarla" Athena se sobresaltó al oír la pequeña vocecilla y fijó su mirada en Ginger.

"Oh!" Exclamó aclarándose la garganta. "Si… Adelante Ginger" Ginger entró cerrando la puerta detrás de ella y se dirigió a la ventana, recorriendo las persianas para dejar entrar la luz.

"Ginger le preparará un delicioso baño de burbujas, si a la Srita. le parece bien" Athena asintió agradecida mientras observaba a la elfa dirigirse al baño y prender la tina para el baño prometido, y mientras éste estaba listo Athena se recostó nuevamente en su cama, dando gracias por Ginger y el baño de burbujas que tanto necesitaba en ese momento para liberar algo de su tensión.


James había despertado de excelente humor. Su plan para recuperar a Athena no había funcionado aún, pero creía que ya no lo necesitaba, no era necesario desenmascarar a Louis para recuperar a Athena, pues James había descubierto que en realidad nunca la había perdido, que aunque Athena estuviera con su primo lo que sentía por Louis no se comparaba con lo que sentía por él, y esta vez no tendría miedo, esta vez no cometería ninguna estupidez que pudiera terminar con eso. Salió de su habitación dirigiéndose a la terraza donde se celebraría el brunch, deseoso por encontrarse con Athena y hablar sobre ellos, pero cuando James salió a la terraza, fue interrumpido con un tumulto de magos y brujas vestidos en elegantes túnicas de día, bajo telas blancas con listones rosa pastel que formaban una gigantesca carpa. Los magos se esparcían en quince mesas redondas con enormes centros de mesa con rosas rojas y rosas acomodadas alrededor de la terraza, y los meseros, vestidos de blanco pasaban ofreciendo mimosas a los invitados. James miró a su alrededor algo asombrado. En definitiva los Pucey sabían como dar una gran fiesta.

"James, querido!" Lo llamó Daphne, quien se encontraba parada junto a una de las mesas, con Viola Flint y otras dos brujas que James desconocía. "Ven a conocer a la abuela de Athena" James se acercó con aburrimiento, pero al llegar hasta ellas mostró una enorme sonrisa para ocultar su indiferencia.

"Eres un joven apuesto, James!" Le dijo una bruja vieja y algo estirada que James supuso era la abuela de Athena. "Athena tiene suerte de tenerte"

"En realidad soy yo el que tiene suerte" Contestó.

"Y además es encantador!" Daphne sonrió ante el comentario de su madre y después tomó a James del brazo para alejarlo un poco de la mesa.

"James, escucha" Le dijo. "Hay mucha gente aquí que quiere conocerte… Si no te molesta quisiera presentarte con algunas personas más antes de que me hija acapare toda tu atención." James trató de ocultar su decepción asintiendo con seguridad.

"Claro! Hay muchas personas aquí que también me interesa conocer, sobretodo si forman parte del mundo de Athena" Y sin soltarle el brazo, Daphne lo paseó por toda la fiesta presentándolo con todos y cada uno de los invitados.


Al momento en que lo vio salir, tan apuesto como siempre con su desordenado pelo peinado débilmente, Athena se puso de pie precipitadamente, y sin disculparse con su tío Draco escapó del lugar para no ser vista por James. Sabía que tarde o temprano tendría que enfrentarse a él, pero todavía no estaba preparada para hacerlo y estaba segura que probablemente la mitad de la fiesta querría acercarse a él para hablar, así que aprovechando la situación salió al jardín para poder estar sola y ganar más tiempo, sin sentirse tan abrumada por la presencia de cientos de personas.

"Sabías que es prácticamente imposible lograr estar a solas contigo!" Después de ganar unos cuarenta minutos, al fin James había logrado salir al jardín, encontrando a Athena parada frente a un pequeño estanque. Se había tardado. Seguramente porque la predicción de Athena se había hecho verdad, y sus padres, o algún otro se sus familiares enloquecido con su presencia lo había abordado por varios minutos tratando de hacerle plática.

"Hola" Lo saludó Athena con timidez. James la miró unos instantes y después frunció el entrecejo.

"Qué haces aquí sola? La fiesta es allá!" Dijo señalando la terraza cubierta por la carpa detrás de él. "Creí que te encontraría en alguna de todas las mesas que tu madre me hizo saludar!"

"Lo siento, es solo que me empezó a faltar el aire con tantas personas a mi alrededor y necesitaba estar sola unos minutos, es todo…"

"Claro… Si no te conociera mejor, diría que estabas tratando de evitarme…" Respondió James. Athena lo miró con incomodidad mientras negaba con la cabeza rápidamente. Era impresionante lo bien que James podía leerla.

"No es eso…" Susurró. Todo su cuerpo temblaba, y no precisamente por lo frío que era el día, sino por la extremamente difícil situación en la que se encontraba. Llevaba ya varios minutos en el jardín, fuera de la fiesta, y no había logrado sentirse mejor con lo que estaba por hacer, ya no podía seguir alargando el momento de hablar con James, tendría que ser ahora. "James escucha, necesito hablar contigo…"

"Yo también he querido hablar contigo desde que me desperté! Pero tu familia, tengo que decir, tiene cierta habilidad para mantenerme ocupado" Contestó con la mano doblada y señalando nuevamente hacia donde se encontraban todos los invitados.

"James escucha, anoche fue…"

"Genial?" James la interrumpió tomándola de la mano. Athena lo miró a los ojos y sonrió.

"Si…" Dijo agachando la cabeza. "De hecho fue una de las mejores noches de mi vida" Sentía una fuerte punzada en el estómago.

"Estaba por decir lo mismo" Contestó James con una sonrisa, pero al notar que Athena no le sonreía de regreso supo que algo andaba mal. "Por que presiento que no lo dejarás así, y que lo que estas por decir no me va a gustar?" Athena evitó su mirada. Cómo era posible que si estaba por hacer lo correcto se sintiera tan mal?

"Fue maravillosa, pero no puede volver a repetirse…" Susurró.

"Por qué?" Preguntó James.

"Porque… Porque quiero… Quiero terminar con todo esto! Quiero decirle la verdad a mi papá" No había forma más fácil de decirlo. James frunció el entrecejo mientras se pasaba una mano por el pelo.

"Por qué?" Volvió a preguntar. Athena notó en su tono de voz algo de decepción.

"Bueno porque estamos viviendo una mentira! Porque no quiero seguir engañando a mi familia, no esta bien!" Estaba tratando de salir por la tangente sin mencionar a Louis, pues sabía que si lo hacía James se pondría furioso.

"Es eso? O es que tienes miedo de que se puedan enterar por medio de alguien más y vuelvas a decepcionarlos de nuevo…" Preguntó de forma hostil, casi confirmándolo.

"Por supuesto, eso también! Acaso puedes culparme?" James rió.

"No, la verdad es que casi te entiendo… Lo que no puedo creer es que quieras hacer esto justo ahora! Justo después de, y repito tus palabras, una de las mejores noches de tu vida…" Esperó a que Athena dijera algo, pero no sucedió. "Dime la verdad, qué fue lo que pasó?" Le preguntó. La estrategia de Athena no había funcionado, James era demasiado listo como para ser engañado tan fácilmente, pero Athena no había reunido todavía el valor suficiente para decirle la verdad. "Qué pudo haber pasado en doce horas para que cambiaras de opinión tan repentinamente?"

"Nada!" James le lanzó un mirada expectante. Athena suspiró para tomar algo de fuerza. "Es sólo que me di cuenta de que cuando estoy cerca de ti no confío en mi propio juicio, de acuerdo? Me olvido de que hay mucha gente involucrada que podría salir lastimada si seguimos con esto, que, aceptémoslo James no es mas que un simple engaño! Un simple juego entre tu y yo…" Contestó.

"Demasiada gente involucrada?" Preguntó James, quien parecía haber dejado de escuchar lo que Athena había dicho después. "De quién estas hablando?" Prosiguió poniendo cara de horror al comprender a quien se refería. Athena sabía que solo preguntaba para oírla decirlo, pero que en realidad conocía ya la respuesta.

"Sabes de quien…" Dijo sin atreverse a pronunciar su nombre. James volvió a reír sarcásticamente. "Por favor! Le prometí que le confesaría la verdad a mi papá después de la boda, James!" Explicó.

"Por qué? Por qué harías algo así?" Exclamó James cruzándose de brazos.

"Bueno porque sabes que mientras esta mentira exista tu y yo estaremos cerca, y encuentros como los de ayer podrían volver a repetirse! Porque él esta consiente de eso y no quiere que siga sucediendo! Porque es mi novio, James!" Contestó sin pensar, y en cuanto las palabras salieron de su boca James cerró sus puños con rabia. Sabía que James se sentía enojado y un tanto traicionado, pero si mostraba un poco del niño que había mostrado ser la noche anterior, lograría entenderla. "Porque no se merece esto"

"Y que hay de mí? Eh?" Preguntó un tanto enojado y otro tanto lastimado mientras levantaba una de sus cejas y pasaba una mano por el pelo. "Yo si me merezco esto?" Las palabras de dolor de James la tomaron por sorpresa. No creía que mostraría lo mucho que lo estaba lastimando. "Yo si me merezco que sólo me estuvieras utilizando porque necesitabas de alguien que te diera apoyo moral ya que tu maravilloso Louis no se encontraba para poder dártelo el mismo? Contéstame!"

"No fue así…" Dijo casi sin sonido. James la miraba sin poder dar crédito a lo que escuchaba.

"De verdad? Porque parece que mientras yo hacía el rol de idiota ayer, tu planeabas terminar esta falsa relación para correr a los brazos de tu novio en cuanto llegáramos a Hogwarts!" Exclamó alzando su tono de voz. Athena no contestó, haciendo que su silencio funcionara como afirmación. "No puedo creerlo…"

"Bueno, y qué esperabas?" Respondió Athena con el mismo tono alzado con el que James le había hablado y al fin perdiendo la paciencia. "Que después de ayer sería borrón y cuenta nueva entre tu y yo?" James cerró los ojos unos segundos suspirando profundamente, para después abrirlos y asentir con la cabeza.

"Algo así, sí!" Aceptó. Athena lo miró recelosa. Por qué lo hacía más difícil?

"Por favor James, debiste suponer que no sería así!" Contestó. No lo culpaba, la verdad era que ella también lo había llegado a creer por unos momentos, pero eso era sólo una fantasía y James tenía que darse cuenta.

"Cómo? Explícame como debí suponerlo? Si todo parecía estar bien!"

"Tu sabías que tengo novio! Debiste suponer que no cambiaría lo que tengo con Louis por una simple atracción que no nos llevaría a nada!" Explicó.

"Atracción? Eso es todo lo que sientes por mi?" Preguntó en tono ofendido. Athena bajó la cabeza para que James no pudiera fijar sus ojos en los de ella. "Bien!" Dijo de pronto. "Si eso es lo que quieres, adelante…"

"Tienes que darte cuenta de que es lo mejor! O acaso no recuerdas que ya intentamos poner nuestras diferencias a un lado para estar juntos?" No quería que la odiara por esto, por lo que buscaba la manera de darle a entender que estaban haciendo lo correcto. "Ya tratamos de darnos una oportunidad, y no funcionó!"

"Si" Aceptó James. "Porque tu no querías estar conmigo realmente, o si Athena? Sólo estabas utilizándome para quedarte en Hogwarts!" Las palabras de James habían caído sobre ella como una bomba de hielo. Cómo era posible que siguiera culpándola por eso? Cómo se atrevía a reclamarle tal cosa cuando había sido él quien había terminado las cosas entre ellos? Con que cara se atrevía siquiera a mencionarlo? Por qué no podía demostrar un poco más de ese niño maduro que le había demostrado ser la noche anterior, y dejar de culparla por todo?

"Por favor, no me hagas decir que fue tu temor al compromiso lo que acabó con nosotros!" Contestó.

"Mi temor a…?" James se notaba incrédulo a lo que oía. Athena comenzó a reír.

"Así es! Fuiste tu quien rompió conmigo! A sólo una semana James, y todo por tu maldito temor a perder tu preciado trono!" Estaba en lo cierto, James había terminado con ella por no querer ceder su puesto de príncipe deseado al comprometerse con alguien. Y cada vez que lo recordaba, Athena seguía sintiendo una punzada en el corazón. James negó con la cabeza, fijando su mirada en ella.

"Eso fue diferente!" Le aseguró sin apartar su mirada. Ahora entendía porque Athena le estaba haciendo esto, era porque tenía miedo de que volviera a terminar con ella por algo tan banal como aquella vez. Tenía que demostrarle que ya había cambiando, que ya había madurado. "En ese momento yo no estaba seguro de lo que quería, creía que todo era parte del juego que solemos jugar…" Al verlo a los ojos, Athena sintió un vuelco en el corazón. Lo que le acababa de decir era tan cierto, James siempre sería esa persona con la que Athena peleaba, esa persona que veía su relación como un simple juego que buscaba ganar, y nunca podría ser nadie más, no importaba la atracción que pudieran sentir o los momentos de conexión que habían compartido la noche anterior, porque para Athena el James que se encontraba parado frente a ella no era el mismo de la noche anterior, el James frente a ella no era mas que su antiguo enemigo.

"Las cosas no han cambiado" Lo interrumpió Athena al darse cuenta de ello. "Esto sigue siendo un juego! El mismo juego que ambos deseamos ganar" James bajó la cabeza derrotado mientras esperaba que Athena terminara de hablar. " Y será mejor que lo aceptes de una vez, James. Esta vez has perdido. Y una vez termine la boda le confesaremos la verdad a mi papá… Después regresaremos a Hogwarts donde yo podré tener una relación con Louis sin tener que esconderme de nadie y donde dejaré de preocuparme por tenerte cerca, porque a partir del lunes la única relación que tu y yo tendremos será de compañeros de equipo, y nada mas!"

"Bien…" Contestó James sin mirarla a la cara. Athena dio media vuelta sin poder creer que había ganado la discusión, pero James la volvió a tomar del brazo. "Sólo dime una cosa más, y por favor sé completamente honesta" Pidió. "Te hace sentir lo mismo que sientes cuando estas conmigo?" Preguntó refiriéndose a Louis. Athena bajó la mirada por temor a que pudiera leerle la verdad en su expresión. "Contéstame con la verdad y te juro que no te volveré a molestar" Athena lo miró unos segundos antes de contestar.

"No" Susurró. James la dejó libre y sonrió algo victorioso. "Con él me siento segura, mientras que contigo me vuelvo vulnerable! En el puedo confiar y sé que nunca, nunca haría nada que pudiera lastimarme, y tu, bueno ya me haz demostrado todo lo que eres capaz de hacer con tal de salirte con la tuya, no es cierto?" James se pasó una mano por el pelo con desesperación y dio un paso hacia atrás. Había sido algo egocéntrico y muy confiado al creer que no necesitaría desenmascarara su primo, ahora al escuchar loquee le decía Athena se daba cuenta de eso y no podía soportarlo. Athena tenía que saber la verdad aunque eso significara no tener las pruebas que había estado buscando obtener, y quedar como un mentiroso frente a ella, quien seguramente lo acusaría de bajo y ruin por inventarse algo así y entonces si perderla para siempre. En su mente, eso sonaba mejor que verla con alguien como Louis.

"Es…" Dijo "Es realmente irónico que pienses así, ya que tu maravilloso novio que no haría nada para lastimarte te ha estado viendo la cara todo este tiempo…" No pudo evitarlo.

"Qué quieres decir?" Preguntó algo temerosa por lo que vendría.

"Srita. Athena" Ginger había aparecido de la nada antes de que James pudiera decir cualquier otra cosa tomándolos a los dos por sorpresa.

"Dios! Ginger me haz asustado!" Exclamó Athena al fijar su mirada en la elfa.

"Ginger lamenta la interrupción, pero Ginger esta aquí para…"

"Ahora no, si? Estoy algo ocupada" Le contestó Athena. Ginger se encogió mostrándose bastante apenada por haber ocasionado una interrupción pero aclarándose la garganta intentó volver a llamar la atención de Athena para decirle lo que tenía que decirle. " Srita. Athena, por favor! Ginger le ruega la disculpe, pero su madre le ordena que regrese a la fiesta y reciba a sus invitados…"

"Invitados?" Athena la miró confundida. Ella no contaba con ningún invitado.

"Han preguntado por usted!"

"Quienes, Ginger?"

"El Sr. Weasley y la Srita. Robins" Athena y James intercambiaron miradas al escuchar los nombres. Ninguno de los dos esperaba oír que Louis y Daisy se encontraban en la fiesta. "Están esperando por Ud. y Ginger esta aquí para hacérselo saber"

"Bien, gracias Ginger, iré en un momento" Ginger hizo una enorme reverencia para después desaparecer con un simple pop. Al momento en que Ginger desapareció, James dio media vuelta para retirarse. Estaba furioso. No podía quedarse un segundo más frente a Athena, pues no podía creer que hubiera invitado a Louis. Era como si quisiera terminar la mentira antes de lo acordado, como si le urgiera deshacerse de él para poder correr a los brazos de su primo.

"James espera!" Lo llamó Athena. "Estabas por decirme…"

"Por qué mejor no vas y le preguntas a tu invitado lo que quieres saber?" Exclamó interrumpiéndola mientras se seguía alejando encaminándose al interior. "Después de todo no me lo creerías si te lo dijera, ya que es con él con quien quieres estar, no? Pues corre! Que ya te esta esperando y estoy seguro que muere de ganas de verte" Se frenó para mirarla de abajo hacia arriba antes de continuar. "Y sabes qué más? Me parece una excelente idea acabar con esta relación, no puedo ver la hora en que por fin me libre de ti!" Finalizó con un tono lleno de rabia. La presencia de Louis había sido tal traición para él que había hecho que deseara acabar con la mentira tanto como ella.

"Pues yo tampoco veo la hora de librarme de ti, estúpido!" Contestó Athena igual de enojada que él.


Al regresar a la fiesta, Athena divisó a Louis sentado en una de las mesas, con Arya de un lado y Daisy Robins del otro. Estaba tan enojada con él por haber aparecido en su casa cuando habían acordado que no lo haría. Se sentía traicionada, como si su presencia le demostrara lo poco que confiaba en ella y en su capacidad de llevar a cabo la promesa que había hecho. Se dirigió hasta él con el entrecejo fruncido.

"Hola!" La saludó Louis poniéndose de pie para recibirla con un abrazo, pero Athena lo tomó de la corbata llevándolo al interior de la casa para poder hablar a solas. "Me extrañaste?" Dijo Louis una vez se encontraron en la sala y Athena lo hubo soltado.

"Que diablos haces aquí?" Respondió Athena fulminándolo con la mirada. Louis entrecerró los ojos demostrando que la reacción de Athena no era la que él esperaba.

"No era el recibimiento que esperaba pero…"

"Louis claramente te dije que no podías venir!" Lo interrumpió Athena. "Así que explícame qué estas haciendo aquí? Es que no puedes confiar en mí?"

"Qué?" Contestó Louis. "Athena no, no, claro que no!"

"Entonces?" Preguntó mientras se cruzaba de brazos.

"Creí que te daría gusto verme! Recibiste mi carta?" Athena empezaba a perder la paciencia con las largas que le estaba dando Louis.

"Louis, por favor explícame que están haciendo aquí?" Pidió nuevamente, esta vez sonando algo mas molesta.

"Siento ver tu confusión" Susurró. "Pero yo… Creí que sabías que vendría" Finalizó haciendo que Athena lo mirara completamente desorientada.

"Espera, qué?"

"Daisy, ella vino a verme ayer justo cuando acababa de escribirte y me dijo algo acerca de unas invitaciones y mis tíos" Explicó Louis, pero cada palabra que salía de su boca era mas confusa que la anterior, y Athena estaba totalmente perdida. Al darse cuenta, Louis tomó un largo suspiro. "Mis tíos! Los padres de James!"

"Que tienen que ver ellos en todo esto?"

"Al parecer estaban invitados, no lo sé! Daisy dijo que James quería que ella estuviera aquí y que mis tíos no iban a poder venir a la boda así que nosotros podríamos tomar su lugar… Dijo que tu estabas de acuerdo en todo esto…" Athena sintió un peso en su cuerpo al comprender lo que Louis le estaba diciendo.

"James? James invitó a Daisy?" Volvió a repetir para asegurarse de que había comprendido bien. Lo que le decía Louis no tenía mucho sentido, cómo podía haber sido James quien los había invitado si hace tan solo unos instantes se había mostrado furioso al creer que había sido Athena?

"Si! Eso fue lo que ella dijo!" Contestó. Athena todavía lo miraba dudosa, por lo que Louis le tomó las manos." Athena, de verdad pensé que tu eras parte de todo esto!" Le aseguró. "Si hubiera sabido que tu no estabas de acuerdo yo jamás me hubiera atrevido a… Oh no! Soy un tonto!" Dijo llevándose una mano a la cara, haciendo como si de repente hubiera caído en la cuenta de algo. "Oh Athena lo lamento tanto, estaba tan emocionado por creer que tu me querías aquí que no pude darme cuenta que todo era una mentira de James…"

"Qué?"

"Si!" Exclamó. "Ahora lo veo claro! Seguramente solo buscaba hacerte enojar o algo por el estilo… No lo sé, jamás podré entender como funciona su calculadora y malévola mente, pero lo que si sé es que él debe ser el culpable de todo este malentendido"

"James?" La mente de Athena comenzaba a hacer conjeturas.

"Seguramente!" Insistió Louis. "Escucha Athena, lamento tanto haberte hecho pasar este mal rato, de verdad nunca fue mi intensión… Creo que será mejor que me vaya, no quiero seguir incomodándote" Dijo. "Regresaré por Daisy y ella y yo estaremos fuera de tu vista y de regreso en Hogwarts antes de que te des cuenta" Athena negó con la cabeza tomando las manos de Louis entre las suyas. Su cuerpo estaba hirviendo de coraje, pues si lo que Louis le decía era cierto, y seguramente lo era, James Potter había logrado engañarla nuevamente, y Athena había estado apunto de caer en su asquerosa trampa si no hubiera sido por la carta de Louis.

"No, Louis claro que no!" Le contestó con una sonrisa. "A decir verdad tendré que agradecerle a Potter que los haya invitado, porque es maravilloso tenerte aquí, conmigo! Dios creí que no lograría sobrevivir este fin de semana, pero contigo aquí, me parece que todo irá mucho mejor" Louis le mostro su blanca sonrisa mientras la tomaba entre sus brazos en un fuerte abrazo. Athena le regresó el abrazo de manera automática, mientras pensaba en lo bien que lo había estado jugando James. Ahora comprendía todo! Su repentina forma de actuar la noche anterior, tan encantadora y maravillosa, y su forma de reaccionar cuando Athena le había dicho que las cosas entre ellos tenían que terminar. James Potter no se esperaba que Athena le dijera eso después de la supuesta conexión que habían compartido, James Potter esperaba que Athena cayera a sus pies como una idiota para que después él pudiera burlarse de ella al momento en que llegara Daisy a la fiesta, pero Athena había arruinado, y sin querer, su malicioso plan gracias a la carta que Louis le había mandado, por eso James Potter debía estar tan enojado. 'Claro! Ahora todo tiene sentido… Y pensar que llegue a creer que realmente se interesaba por mi' Pensó Athena llena de furia, mientras se dejaba abrazar por Louis.


MARCADOR

James – 15

Athena – 7

Louis – 5


De verdad espero que no me odien! Tenía intención de terminar de otra manera (más romántica) el capitulo, pero cuando me di cuenta se estaba extendiendo demasiado, así que decidí dejarlo aquí y pasar lo emocionante al próximo capitulo. Así que ahí lo tienen, la felicidad se acerca!

Gracias a todos mis seguidores! Ustedes me dan los ánimos necesarios para continuar escribiendo!

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Hasta la próxima!

AT7