Dream Scape

Capitulo28: Un nuevo despertar.

*** Con Kagome ***

Han pasado solamente unas cuantas semanas desde el día que desperté del coma, hasta ahora los doctores no pueden explicar cómo después de tres meses de permanecer dormida no he sufrido daños permanentes. Todo parece normal en los estudios.

Lo único malo son las terapias físicas, debido a la falta de ejercicios, mientras permanecía dormida, me es sumamente difícil caminar. Que horrible, me siento como una bebé. Aunque lo único divertido es esta silla eléctrica. Puedo desplazarme por todo el lugar sin necesidad de depender de nadie. Hasta sube escaleras.

Digamos que la estancia aquí no está del todo mal salvo por la comida y las terapias, por qué de ahí puedo dormir hasta la hora que quiera. Aunque al principio era entretenido pero luego ya no. Solo sufro de insomnio este lugar es demasiado aburrido

A pesar que debo hacer mis deberes, en estos momentos como amo a mi laptop, este ha sido uno de los pocos beneficios de estar internada, aunque llega un punto en que el internet aburre. También esta el lindo televisor con más de 150 canales a la disposición de uno y tampoco es de ayudo luego de unos días también aburren. En si ya todo aburre en este lugar. Hacer trabajos no ayuda. Estudiar tampoco es un grandioso estimulante pero debo hacerlo si no deseo perder este ciclo gracias a Dios que mis profesores han sido comprensivos.

Hay como deseo llevar de nuevo mi vida normal, en la que salía con mis amigas, tenía que irme de compras a lugares que en verdad resultaban ser peligrosos pero que por ser más económico uno tomaba los riesgos y esa adrenalina en verdad resultaba excitante.

Para mi desgracia eso va tener que esperar por lo mínimo unos cuatro meses más. Porque el médico chinchoso dijo que era necesario para tener una recuperación más rápida. De eso me río, estoy tomando seriamente la opción de volver a dormir. Por qué si sigo aquí atrapada, me voy a volver loca.

Veo el reloj de mi celular, son las once de la noche y estoy con más energías que un niño hiperactivo. ¿Qué hacer? Me pregunto mirando a mi alrededor. La primera opción que es mirar tele es totalmente descartada, miro la segunda que es una pila de libros que los he leído todos y eso de volver a leer no es cosa mía. Pensare un momento e intento dormir.

Lo único que viene a mi mente es el mal rato que pase el otro día con Inuyasha. Hasta ahora no entiendo su cinismo de aparecer aquí como si nada, saludando a mi familia como si aun fuéramos novios, incluso se atrevió a besarme. Creo que pensó que era una de esas novelas donde la protagonista pierda la memoria.

Flash back

Si, mamá me encuentro bien, no es necesario que te preocupes. – Le digo a mi madre, que aunque ya desperté no deja de estar sumamente pendiente de mi.

Pero, hija aun continúas internada. – Dice ella.

Lo sé pero estoy despierta un poco más y estoy saltado.- Intento parame.

No lo hagas, puedes caerte y ya entendí que te sientes bien. – Dice mi madre impidiendo a que me levante. – Recuerda que todavía te faltan varias sesiones de fisioterapia para que intentes levantarte, así que descansa. – Me dice.

Debes obedecer a tu madre, Kag. – Escuche a alguien muy conocido para mí, no imagine se dignaría aparecer por aquí luego de eso. – Buenos días, señora. – Dice dándole un beso en la mejilla a mi madre.

El hecho sobre que me engaño no me importa, pero si el descaro de aparecerse aquí como si nada.

Se acerca a mi dispuesto a darme un beso, me giro, haciendo que se desvíe y sea en la mejilla.

Kag, lo siento, no pude venir antes. Me mandaron de viaje los de la empresa y no pude llegar antes, espero que no estés molesta. – Dice, rascándose la cabeza.

Que lo va estar, Inuyasha, si has estado tan pendiente de ella todos estos meses que estuvo en coma. – Dice mi madre.

Recuerdo, no haberle mencionada nada respecto al incidente que vi entre Inuyasha y mi prima Kikyo. No lo creí necesario, no pensé que ese mismo fin de semana sufriría un accidente.

Podrías dejarnos solos un rato mamá. – Le pido a ella.

Ella se sorprende ante mi petición. Eh si, claro. – Dice saliendo, muy extrañada por mi accionar. Hipotéticamente una esperaría ver como se le llenan los ojos de lágrimas por ver a su gran amor y más aun enterarse de que ha estado tan pendiente de una. Aunque en este caso estoy segura que es culpa lo que hizo que estuviera aquí.

Kag, me alegra tanto ver que despertaste. – Trato de abrazarme.

Yo lo alejo.- No me toques. – Le digo.

Kag. ¿Por qué? – Dice sorprendido.

No sé a quién vi revolcándose con Kikyo… - Le digo.

Yo te amo a ti – Me dice

¿Y? – Le digo.

Kag, se que hice mal pero... – lo detengo.

Pero como decidí no entregarme a ti, no hacerlo hasta que nos casáramos. – Le dije. – Lo admito, tenía miedo a equivocarme, de salir embarazada y ver cómo te espantabas y salías corriendo. – Le digo.

Yo no hubiera hecho eso. – Dice.

Si me engañabas y yo lo estaba, ni loca hubiera seguido contigo. – Le digo. - Sabes yo he visto a niños que por errores de sus padres son infelices.

Kag, admito que me equivoque. Sin embargo…- Dice

Yo no volveré contigo. Se libre, si quieres puedes irte con Kikyo. Solo ya no vuelvas aparecer. Adiós Inuyasha.

No vuelvas a decir eso. – Me dice.

Adiós… - Le digo dubitativa.

¿Por qué lo hiciste? Acaso intentaste matarte ese día- Dice

A que te refieres. – Le digo.

Esa tarde, cuando me dijiste que me agradecías por ser la gota que derramo el vaso y luego dijiste adiós… Para más tarde escuchar el incesante llamado de tu madre diciendo que estabas desaparecida. No sabía que decirle.- Me dijo.

Baka. No me conoces, te creías tan importante en mi vida como para hacer eso… Admito estaba estresada y si decidí ir ahí fue para relajarme. – Le dije

Entonces si fue un accidente. – Me dice.

Si. Ahora puedes irte. – Le digo.

Déjame luchar por ti. Te amo Kag. – Me dice tomándome de las manos, poniéndome esa mirada que ahora no me hacía sentir nada aunque su color me recordaba a alguien diferente. Una serie de imágenes se a galoparon en mi mente. Acompañado de un intenso dolor de cabeza.

¿Estás bien? – Me pregunta, acercándose más a mí.

Si, solo vete. – Le digo.

Kag.- Dice

Para ti solo soy Higurashi. – Le digo.

Bien Higurashi... ¿Estás bien? – Me pregunta.

Te digo que si… ahora solo aléjate de mi vista. – Le digo.

Ka… Higurashi, solo dame una oportunidad para demostrarte lo mucho que te amo – Dice. Nota en sus palabras cierta sinceridad y tristeza. – Por favor… - Me pide y una lagrima escapa de sus ojos el se la limpia de inmediato.

Admito que me da pena en ese momento pero la verdad es: Lo siento Inuyasha, yo en verdad no siento nada por ti, incluso el coraje de hace un momento es por el simple hecho que apareciste aquí como si nada paso ese día.. Incluso ahora ya no siento nada.

¿Ya no sientes ni un poco de amor por mí? – Me pregunta mirando a otro lado.

El amor que sentía por ti murió el día de tu cumpleaños… Sentía rabia, cólera pero cuando desperté todo eso desapareció – En mi mente "Pero extraño algo que ni yo misma sé que es"- No supiste cuidar nuestro amor… Por mi parte ahora está muerto.

Yo aun te amo, Kagome- Me dice, mirándome fijamente.

¿No será culpa? – Le pregunto.

No lo es… Lo que sucedió con ella no sé ni cómo comenzó, me deje llevar y caí en sus redes.- Dice.

No pensaste en que algún día lo sabría y yo no querría saber nada de ti…. O tal vez esperabas que hiciera el papel de tonta, mientras yo te esperaba, tú te ibas con otra, lo hubieras seguido incluso si nos casábamos.

No.- Dice él.- Ya te tendría a ti y no hubiera querido a nadie más.

No te mientas, tú encontrarías cualquier defecto para ir a los brazos de otra… Tú no eres hombre de una sola mujer.- Se queda en silencio, agachando la cabeza- Yo no te amo, Inuyasha.

Se dirige a la puerta, la abre y antes de irse se gira: Yo aun te amo Kagome. – Pude ver como más lagrimas caía sobre su rostro y se las limpia de nuevo y se va. – Luchare por ti, luchare por estar de nuevo dentro de tu corazón.

Fin del flash back

No niego que el me da pena, pero yo no hice nada malo y volver con él sería un error. Si que ese incidente no es digno de recordar pero al menos ya no ha vuelto aparecer y agradezco a mi madre él no preguntar por su desaparición. Ni siquiera lo ha mencionado. Doy un suspiro y me pregunto hasta ahora ¿Qué fue aquello que vi? El solo intentar de pensar en ello me duele la cabeza.

Ahora que hago, la noche sigue muy larga. Veo a la esquina, ahí está la silla eléctrica mirándome un poco más y me guiña el ojo si tuviera. Quizá dar un paseo nocturno no sea mala idea. A lo mucho lo más peligroso con lo que pueda cruzar sea con el fantasma de un paciente que no murió tranquilo o busca venganza, de solo pensar en esa idea me animo más a ir a dar un paseo nocturno.

No sé cómo pero logro bajar de la cama, en si caí como un costal de papas al piso algo doloroso, tuve que aguantarme el golpe. Me arrastro por el piso, en si parezco un soldado rapando. Estoy al pie de la silla y soy sincera no sé como subirme.

Doy gracias a Dios de haber bajado bastantes kilos, quizá eso haya sido lo bueno de terminar en coma, estoy en mi peso ideal y puedo lucir toda esa ropa que me moría por lucir en mi adolescencia. Si pongo ojitos de estrellita. Aunque si sigo comiendo esta comida de hospital voy a terminar peor que las gemelas Olsen.

No sé cómo pero he podido treparme por la silla y sentarme en ella. En verdad es un logro y soy sincera he terminado muy cansada sin ni siquiera haber dado mi paseo. Muevo la palanquita y me dirijo a la mesa de noche y tomo mi súper bebida energética, si lo que ustedes imagina mi botellita de agua San Luis. En verdad no es nada energética pero al menos calma algo la sed.

De ahí salgo con cuidado de mi habitación, me fijo que no haya moros en la costa. El pasadizo esta libre. Avanzo sigilosamente por los pasadizos. Intento ir por el ascensor pero la zona esta totalmente vigilada por dos enfermeras que parlotean peor que dos cotorras. Espero que los pacientes que ocupen estas habitaciones usen tampones por que con ese ruido nadie puede dormir.

Busco otra salida, la única disponible es la de emergencia que son un montón de escaleras. Qué más da tengo toda la noche para mi disponible. Empujo la puerta y ahora voy a comprobar si es verdad lo que dicen acerca de que puede subir escaleras. Primero me pongo de espaldas y presiono el botón. Lentamente sin hacer mucho ruido la silla empezó a subir. Me sentí verdaderamente emocionada. Esta noche hasta ahora ha sido muy entretenida.

Llego al siguiente piso, hecho un vistazo y leo un letrero que dice "Salas de recién nacidos". Decido subir un piso más, si no encuentro nada interesante subo de nuevo las escaleras y abro de nuevo la puerto pero antes de leer el letrero escucho boses cerca. Me escondo detrás de la puerta pero la dejo ligeramente abierta para escuchar lo que dicen. "Que chismosa soy" Digo para mis adentros.

Señora por favor, deje que apaguemos el respirador a su hijo, él no va a despertar. – Decía el sujeto 1.

He dicho que no. Además las pruebas muestran actividad cerebral, hay todavía una posibilidad. – Dice la segunda persona que por la voz es una mujer.

Señora, pero el daño que sufrira es permanente. No hay nada que hacer. – Dice el sujeto 1.

No, además usted lo está haciendo para que las manos de su hijo queden limpias. – Dice la mujer.

No sé de qué me habla. – Dice el sujeto 1 bajo un poco la voz.

La mujer en cambio la sube y dice: No se haga el que no sabe nada. Usted sabe perfectamente que su hijo cometió negligencia médica con él mío.

Por favor cállese señora. Alguien nos puede oír. – Dice el sujeto 1.

La mujer en un tono afligido: ¿Quién nos va oír? Todos aquí están coma.

Él hombre no dice nada.

La mujer prosigue: Voy a tener que viajar a arreglar unos asuntos de la empresa de mi hijo y si le sucede algo. Tenga por seguro que su hijo y usted terminaran refundidos en la cárcel por negligencia médica y homicidio… Escucho. – Se oyeron el sonido de sus tacones alejarse.

Por lo visto este no era un buen piso para quedarse, pero todavía no podía irme hasta escuchar que ese hombre se alejara. No paso mucho hasta que se fue. Mi corazón volvió a mi cuerpo. Por lo visto esta era las sala de cuidados intensivos o intermedios. Quizá la de intermedios aquí normalmente están las personas que están en coma, aquí también estuve yo.

Sabía que tenía que irme de ahí y volver a mi habitación, no obstante la curiosidad de conocer este lugar me carcomía. Aquí estuve por casi más de 3 meses. Abrí la puerta y empece a moverme por el pasillo a diferencia de los demás pisos este es el menos vigilado por lo visto. La única persona que hay es una enfermara que está totalmente dormida. Abrí las diferentes habitaciones, Casi todos eran personas mayores, fácil tendrían más de cuarenta años todos salvo uno. Un muchacho aunque ni tanto, según su historial médico tiene veinticuatro años y su nombre es Sesshoumaru Tashio. Es extraño, su nombre me resulta sumamente familiar.

Siguió leyendo su historial médico, por lo que dice él llego peor de cómo se ve ahora, fractura del radio izquierdo en tres partes, femur y peroné derecho también fracturados. Costillas Flotantes rotas. Contusión severa en el cráneo, hemorragia interna. Tuvo que ser sometido a tres intervenciones al cerebro, la primera para detener una hemorragia, la segunda para destaparle la cabeza y se desinflamara la cabeza y la tercera para poner la tapa del cráneo en su sitio. De ahí tuvo más intervenciones. No seguí leyendo porque terminaría más horrorizada.

Pero al verlo en ese momento no parecía que hubiera pasado por todo eso. Su cabello es largo y de color bastante extraño es la segunda vez, que digo es la primera vez que veo a alguien con el pelo entre blanco y plateado, por lo menos en la vida real. Por qué en animes y todas esas cosas los veo a cada rato.

Me tientan las ganas de tocar su cabello, pero me da cierto temor, aunque después de todo él nunca se va enterar a menos que tenga tan mala suerte y despierte en ese preciso momento. No aguanto las ganas y lo acaricio. Es tan suave y esponjoso su cabello. Que suerte tiene, en cambio yo, mi cabello luce espantoso. Luego de la cirugía que me hicieron, no tenía mi cabello, según vi las fotos, me cortaron al coco. De solo recordar eso me horrorizo al menos desperté cuando mi cabello esta mucho más largo.

Lo miro detenidamente y en verdad que es guapo, en si es la única cosa bonita que visto últimamente por lo menos desde que desperté. Es extraño, pero a diferencia de las anécdotas que cuentan otras personas yo no recuerdo haber sentido lo que sucedía a mi alrededor. En sí soñé algo extraño pero que ni yo mismo le encuentro coherencia. Quizá sea producto de mi imaginación sobrealimentada con animes, libros, mangas, tele lloronas y muchos video juegos.

Sesshoumaru ¿Tu sabes qué estoy aquí? O ¿tu estas soñando con un mundo diferente a este? – Le pregunte.

Espero que cuando despiertes me respondas. Porque así me podre sacar esta duda que tengo. – Le digo. Todo sigue en silencio.

En si no sé qué hago hablándole pero es entretenido, él me escucha sin juzgarme o decir algo y total le puedo decir lo que sea y no se lo dirá nunca a nadie porque nunca lo recordara.

Qué suerte tienes Sesshoumaru, al dormir sin saber lo que pasa a tu alrededor. – Le digo. La alarma de mi reloj empieza a sonar, si que el tiempo ha pasado rápido, son las tres de la mañana.

Hasta mañana. – Le digo dándole un beso en la mejilla. – Estoy segura que eso no te molesto para nada.

Voy de regreso a mi habitación. Esta vez no tenía ganas de arrástrame así que puse la silla cerca de la cama y me trepe a la cama para dormir plácidamente.

*** Con Sesshoumaru ***

Desde que se fue todo cambio. Me lo había advertido aquel sujeto Inuyasha. "Cuando ella despierte, desaparecerá de este mundo y nadie recordara que ella existió, ni siquiera tu". Solo se equivoco en una cosa, yo aun la recuerdo y la extraño. Me duele que nadie más sepa quien fue ella.

Por lo demás todo sigue igual, Naraku aun sigue persiguiendo a los siuñires, sin embargo esta vez conozco su motivo él es la muerte y como tal su deber es llevarse a los vivos al inframundo. Pero igual yo continuo peleando contra él, contra las bestias. Todo esto lo hago para mantener mi mente ocupada y no pensar en ella.

Como la extraño en verdad, ya no vuelvo a escuchar su risa, ni su voz, ya no puedo protegerla ni nada. Se que fue la mejor decisión. Si no se despertaba ella sufriría o incluso moriría. ¿Ahora qué estarás haciendo Kagome? De seguro has retomado tu vida normal, para ti todo sigue como si nada como para los demás a mi alrededor. Y esta frase que escribo sobre la arena ya nada significa para ti.

*** Con Kagome ***

Fui como todas las noche a su habitación. Necesitaba que alguien me escuchara. Y después de todo él era él único. Estaba tan molesta he irritada. Admito que después de dos meses de terapia y fugas nocturnas he aprendido a subir rábido las escaleras con las muletas.. Pero esta vez las subí en tiempo record. Avance por el pasillo hasta llegar a su habitación.

Al llegar recién me pude poner a llorar.

Hay Sesshoumaru… Hoy día a sucedido algo horrible. Sé que lo que vi antes que sufriera el accidente no debería de afectarme. Sin embargo luego del arrebato de mi prima y el escándalo que hizo. Más las barbaridades. – Me pongo a llorar en su regazo.

Yo no esperaba que viniera. Pero lo hizo, esta embarazada de casi seis meses. Me grito diciendo que le estaba quitando al padre de su hijo, que era una perra. Cuando en si yo conocía al baka de Inuyasha desde el colegio, ella supo que estuve enamorada de él. Que admito que por cosas no fuimos nada en el colegio pero tiempo después cuando nos reencontramos empezamos a salir e incluso estábamos apunto de casarnos, solo faltaba un año para graduarme y de ahí nos casaríamos. Y ella vino y se ofreció en bandeja de plata. Aquí ella fue la que intervino. No yo… Además yo ya no he vuelto a ver a Inuyasha desde que le pedí que no viniera más. – Digo, tomo poco de aire. – Me ha hecho quedar mal ante todos, diciendo que antes del accidente yo sabía que estaba embarazada de Inuyasha y yo le pedí que abortara. Yo en la vida le pediría a alguien que hiciera eso. Ni yo lo haría. – Le digo.- Me molesta por el simple hecho que todo es una mentira. - Me limpio las lágrimas.

Miro las fotografías que hay en la mesa de noche. En total son tres. Una es en la que está con un grupo de muchachos de su edad, todos luces bastante felices salvo él que tiene un rostro bastante frío. Le digo: Por lo visto eres bastante serio.

La siguiente es bastante graciosa, esta él junto a una niña que le jala las mejillas para asemejar que esta sonriendo. Me río al verlo así: Aunque tienes un lado tierno.

La última es una en la que se ve a una pareja con niño en brazos, todos lucen felices y es extraño pero todos se parecen, salvo la mujer que sus ojos son de color violeta. Supongo que el niño debe ser él y las personas de los costados son sus padres.

Por lo visto aquí tus padres te querían mucho. Lucen tan contentos. -. – Le digo tomando la fotografía. Lo pongo a un costado de su rostro y los comparo un momento con aquel niño, me pongo triste: Lastima no podre ver tu sonrisa cuando despiertes…. – Pongo la fotografía en su sitio. - Mañana me dan de alta. Ya no voy a poder venir a verte.. – Me seco las lagrimas. – En si creo que es por eso que estoy más triste. Lo de Inuyasha solo es una excusa. – Lo abrazo muy fuerte. – Tu has sido el único que ha escuchado todas mis locas ideas y peroratas. Me gustaría que me recordaras. – Tomo la fotografía en la que está con la niña, no entiendo porque se esto pero sé que esa niña es algo muy importante para él. Abro el porta retrato y pongo una pequeña nota, para poner todo de nuevo en su sitio, le digo: Aquí esta la forma en la que puedas encontrarme. Esta mi nombre, teléfono y dirección… Solo búscame si me recuerdas y di nuestra frase "En ese paisaje se juntan la frontera entre los sueños y la realidad, puede haber sido hecho para que te encuentre o para los ojos de alguien que todavía no conocí", si no es así mejor no pierdas tu tiempo. – Le doy leve roce en los labios. –Este será nuestro último beso. Adiós Sesshoumaru y despierta pronto, muchas personas te extrañan y yo me incluyo en ellas.

Me retiro de su habitación para volver a la mía y esperar.

*** Con Sesshoumaru ***

No me cabe duda que me estoy volviendo loco, todos los días sueño con ella, sueño que se ríe, que me cuenta cosas que según ella no sé las diría nadie por motivos de vergüenza. Aunque hoy me siento terriblemente triste, es extraño pero es como si supiera que ya ella se va ir, pero no entiendo, ella ya se ha ido.

Tiro una piedra más al agua. Grito: Kagome vuelve. – En un tono más apagado. – Vuelve a mi lado. – Caigo sentado al suelo, llorando, valla pensé que no haría de nuevo. Le jure que sería feliz, pero como serlo sin ella. Tal vez lo mejor que pueda hacer es dejar que Naraku se lleve mi alma, este dolor quizá desaparezca. Muerte, solo pensé esa frase cuando aquella niña murió cuando no pude protegerla. De ahí no ha vuelto aparecer hasta ahora.

Amo Sesshoumaru ¿Se encuentra bien? - Me pregunta Rin a cierta distancia. No respondo nada, Me mantengo en silencio. Luego de mantenernos en silencio por varios minutos ella me dice: La extraña mucho. ¿No es así?... Extraña a Kagome-chan.

No entendía ella la recordaba: ¿La recuerdas Rin?

Ella asiente con la cabeza.

Pero tu acaso entiendes lo que le paso. – Le pregunto.

¿Quiere ir con ella? – Me pregunta.

Es lo que más quiero, sin embargo ya no puedo estar a su lado… Soy un Taisi. – Digo dolorosamente. – Los Taisi no pueden despertar.

Rin se acerca a mi: Tome, Rin no quiere ver más triste a su ni-chan. – Me da él último fragmento de la perla. No entendía nada. "La palabra ni-chan resuena en mis oídos" Varios recuerdos vienen a mi mente.

Flash back

Un hombre que esta recostado en una cama conectado a un respirador, toma mi mano: Sesshoumaru, debes cuidar de tu pequeña hermana… cof..cof…cof… Jurame que lo haras.

Lo hare padre. – LE RESPONDO. – tuuuuuuuu resuena en la sala. Un tropel de médicos viene a la habitación y me sacan de ahí. Soy una especie de Zombi.

Fin del Flash back.

En ese momento de descuido mío Rin tenía en sus manos mi perla de Shikon y le coloca el último fragmento. Para decir esto antes que una luz me cegara completamente: Es hora de despertar ni-chan.

De pronto me encuentro conduciendo en un automóvil, es extraño pero siento como si esto fuera un deja vu.

Rin ¿Debiste quedarte en casa de Sango? – Le reprendo a mi pequeña hermana.

Rin, quiere pasar sus últimos momentos en compañía de su ni-chan. – Dice ella.

Cuantas veces te he dicho que solo voy a viajar solo por unos cuantos meses. – Le digo molesto.

Pero eso para Rin es mucho tiempo. Rin no quiere quedarse sola de nuevo. – Dice a punto de hacer un puchero.

Rin no vas estar sola te vas a quedar con Sango, Kohaku, shipoo, Jaken, Kagura. Ah y Um se van a quedar también. – Digo.

Kagura me cae mal. – Dice molesta.

Solo estas celosa de ella. Además no quedamos que hoy podía quedarme con Kagura. – Le digo.

Mira por la ventana ignorándome.

Tu a Kagura le caes bien. – Le digo.

Ella a mi no, - Me dice.

¿Por qué? – Le pregunta, a pesar que conozco su respuesta.

Porque me quita a mi ni-chan.- Dice.

Ella no te quita nada. Además ella fue muy comprensiva al dejar que viniera por ti a la mitad de la noche. – Le digo. Intentando razonar con la niña, aunque yo mismo sabía que mentía, para salir de Kagura tuve que pelearme con ella. Me dio a escoger entre ella y Rin y tuve que escoger a Rin.

Mientes. – Dice ella.

Ya me descubrió: Para tu alegría me pelee con ella.

Si. – Puso una sonrisa de oreja a oreja.

Si. Ahora mejor descansa un poco, no es hora que estés despierta. – Le digo.

No quiero. – Dice.

Te despierto cuando lleguemos. Falto mucho para llegar a casa. – Le digo.

Está bien. – Dice tapándose con su cobertor.

Al poco rato estaba dormida, al volver la vista a la pista un carro venía de frente hacia nosotros en sentido contrario. Intento esquivarlo, pero la lluvia hace que el carro de giros, es imposible solo logro que impacte el carro contra mi sitio.

Pude sentir como mi brazo se rompió. Dolía demasiado. Por suerte el lado de Rin está intacto. Ella estaba despierta y terriblemente aterrada.

Ni-chan despierta. – Me decía. Lo admito tengo mucho sueño. Pero las palabras de mi padre resuenan en mi cabeza. "Debes cuidar a tu pequeña hermana" Trato de sacarme el cinturón. Pero no puedo está atascado. Solo puedo liberar a Rin.

Sal de aquí. – Le ordeno.

Ella niega con la cabeza.

Te lo he ordenado, sal. – Ella se va. Me siento un poco más calmado y ella de pronto vuelve con mi navaja. Me molesto más con ella: Te dije que te fueras de aquí.

No voy a dejarte aquí ni-chan. – Dice esto mientras está cortando el cinturón. Qué puedo hacer es terca igual que todos los Tashio. No digo nada falta poco para que termine. Oigo las ambulancias cerca. Pronto vendrán por nosotros.

De pronto escucho como la frenada de un carro se acerca: Rin. - Llego a gritar pero es demasiado tarde. el impacto es inevitable. Oí su grito, sentí el golpe y esta vez se rompían más huesos de mi cuerpo, esta vez nada de eso me importo, solo quería saber cómo estaba Rin. Miro a todos lados, se ve todo borroso y lleno de sangre, el olor a sangre es muy penetrante. Lo último que digo: Rin. - Perdí el conocimiento.

Despierto en medio de no sé donde, estoy tirado en el suelo. Pregunto:¿Dónde estoy? ¿Quién soy? - Miro a mi alrededor y estoy rodeado de gente que luce muy extraña.

UN SIUÑIRE, UN SIUÑIRE. – Todos gritan, no entiendo ¿Qué es un siuñire? Soy sujetado por dos hombres musculosos que me llevan a no se donde, forcejeo y al hacer esto soy golpeado en el abdomen, pierdo el conocimiento.

Al despertar estoy encerrado en una misma celda donde hay de todo pero con un común denominador, todos vestíamos una bata blanca.

Hola. ¿Cómo te llamas? – Me pregunta una niña pequeña, me resulta familiar no obstante no recuerdo nada.

No digo nada.

Ella con una sonrisa me dice: Yo soy Rin.

La puerta de la celda se abre y entran unos tipos musculosos que visten como los otros que vi antes. Jalan a una viejita, haciendo que se caiga al suelo.

Levántate rápido vieja. – La pobre mujer trata de levantarse pero apenas puede con su cuerpo, se queja del dolor. – No quieres levantarte, entonces te ayudare. – Saca un látigo de su cinturón dispuesto a pegarle. Me levanto de inmediato y detengo su ataque.

Mire, aquí tenemos un defensor de los sucios siuñieres, otro como ellos. – Me escupe en la cara. Yo por mi parte le respondí con un golpe en la cara, este no lo esquiva a tiempo y le doy directo en el pómulo izquierdo.

Imbécil este me la pagas, ambos guardias van contra mí los esquivo y tumbo a uno de ellos con facilidad, hasta que uno de ellos hace sonar un silbato y vienen como cinco más y entre todos me dan una golpiza a mí y a todos lo que están ahí.

Rayos que injusticia. Desde entonces ninguno de los que está ahí me hablado salvo esa pequeña niña Rin.

Toma ni-chan, es agua te va ayudar. – Me dice ofreciéndome un recipiente, no lo quiero aceptar para no darle problemas. Ella me lo deja ahí.

Todos estamos afuera hay un hombre parada al frente de un estrado que dice: Debido a que soy un soberano tan benevolente, he decidido liberarlos Siuñires. Soy libres podéis irse. – Todos los que estamos ahí nos quedamos sorprendidos, no creíamos lo que pasaba.

Ni-chan, Rin puede ir contigo- Me pregunta la niña

Está bien, soy Sesshoumaru. – Le digo.

Un grito desgarrador corta nuestra conversación. Miro en dirección de donde proviene el grito y veo a varias bestias persiguiendo a los otros Siuñires. Todos corremos, yo jalo a la pequeña niña y nos metemos en medio del bosque para desorientar a las bestias. Los gritos se oyen por todas partes, es horrible, Nos escondemos entre unos arbustos. Rin se asusta, le tapo los oídos con mis manos como para tratar que no escuche tan horrendo espectáculo.

Se escuchan pisadas viniendo hacia nuestra dirección, de pronto se escucho un grito y cuerpo cae sobre nosotros. Rin se asusta y se pega más a mi. El cuerpo es jalado pero se enreda en la túnica de la niña siendo jalada ella también.

La sujeto con todas mis fuerzas y logra liberarla del agarre sin embargo la bestia se ha dado cuenta de nuestra presencia.

Me defiendo como puedo de aquella cosa y le ordeno a Rin que escape. Ella lo hace o por lo menos eso creo. A la bestia le doy con todo lo que encuentro piedras palos, pero no es suficiente es muy fuerte y me vence fácilmente. Caigo al suelo, me protejo con mi brazo de la mordida de esa cosa, es muy doloroso y lo peor es que de sus encías broto un liquido viscoso de color verde que quema mi piel. Grito de dolor y de pronto algo le cae a la bestia en la cabeza.

Deja a mi oni-chan, monstruo tonto . – Es Rin.

Dije que te fueras. – Le grito. – Me es difícil levantarme, mi cuerpo se ha paralizado convirtiéndome en un espectador de esta horrorosa masacre que sucede ante mis ojos y soy totalmente impotente, no puedo defenderla. Veo como es asesinada por aquella cosa. La sangre me salpica.

Sus últimas palabras fueron: Discúlpame ni-chan por desobedecerte.

Cierro los ojos y los vuelvo abrir, un pitido muy familiar resuena por toda la habitación. Intento incorporarme. No puedo, tengo un collarín y estoy enyesado y vendado.

La perdemos, doctor, la perdemos. – No comprendo lo que sucede. ¿A quién pierden? Con todas mis fuerzas y mi cuerpo adolorido logro girar y ver a la persona a mi costado. Me espanto al ver el frágil cuerpo de Rin lleno de tubos y gotas de sangre caen de su cama.

Despejen. – Dice el médico. Veo como su cuerpo se mueve bruscamente pero el pitido de la maquina sigue sonando. El médico vuelve a cargar las paletas t de nuevo grita despejen, nada sucede lo intenta una vez y no paso nada.

Hora de muerte… 21:05 horas. – Dijo. No lo podía permitir tenía que seguir intentándolo. Grito: No puede dejarla morir. Tiene que salvarla. Sálvela, sálvela. – Me pongo como un loco, ella no podía morir, es tan solo una niña pequeña.

Denle un sedante – Dice el médico a otro. Yéndose como si nada hubiera pasado. Le grito: No puede irse. ¡NOOO! – No sé cómo pero estoy sentado sobre la cama. Él medico se gira y me ve: Ella ya está muerta no sé puede hacer nada. – Dijo.

No lo está. – Me levanto para ir de frente contra él y golpearle la cara es inútil caigo de bruces contra el piso. Unas enfermeras intentan sujetarme, el otro médico que está ahí de pie está paralizado con una jeringa completamente llena de no sé qué.

Él medico que me hablo: QUE ESPERAS INYECTENLE EL SEDANTE. – Grito

Forcejeo más quiero escapar de ahí y golpear a todos los que están ahí. De pronto siento un fuerte piquete en el cuello. Todo se calmo. Es como si hubiese sucedido un apagón en mi cerebro, no sé qué ha sucedido.

*** Con Kagome ***

Oye, ¿Por qué esa cara? – Me pregunta Yuka.

Por nada. – Digo totalmente desanimada.

Si es por tus notas los profes han dicho que no te hagas bolas. Además no tuvimos noveno ciclo porque hicieron huelga la administración. Así que en las mañanas del siguiente ciclo llevaremos el octavo ciclo y nos pasaron de frente al noveno. Es raro ¿No crees? –Me dijo Yuka.

Ah. – Dije aun en la Luna.

Cuando te fuimos a ver al hospital estabas loca por irte de ahí y que empezaran las clases. Y ahora tienes esa carota. – Dice Eri.

¿Quizá conoció a alguien y lo extraña? - Dijo ella suspicazmente. Al oir esto me sonrojo. Ellas empiezan a reír.

¿Quién? ¿Cómo se llama? – Pregunto Eri.

No sé de quien hablan. Digo. Poniéndome de pie e intentando escapar.

Para mi mala suerte aun no puedo correr y Houjo se pone delante mí: Hola Higurashi.

Hola, Houjo – chan. – Le digo pidiéndole con los ojos que me ayude a escapar del interrogatorio de Eri y Yuka.

Nos vemos luego. – Se va, dejándome sola con mis ex amigas y futuras torturadoras.

Después de contarle toda la historia de Sesshoumaru, por supuesto sin muchos detalles sobre lo que le contaba a él. Se quedaron pensativas y me preguntaron: ¿Por qué no lo vas a ver' .

Eh. – Me sorprendo por su sugerencia.

Lo conociste, él estaba dormido pero lo conociste al fin y al cabo. – Dice Eri.

Eto… - Digo.

Además por tu cara se ve a leguas que te mueres de vergüenza. Así que simplemente ve y pregunta cómo va. – Dice Yuka.

No sé. – Digo. – Si despertó.

Mejor aun vas y le hablas. – Dicen ambas al unisonó.

No. – Digo.

Entonces no hagas nada y quédate con esa carota que parece que estas en la Luna. – Dice Yuka levantándose de la carpeta y Eri la sigue.

*** dos años después ***

Ha pasado exactamente dos años desde el accidente, ya me he graduado de la universidad y ahora estoy trabajando y haciendo todo lo posible para que mi vida siga siendo como antes del accidente. Aunque hay varias cosas que han cambiado.

Kagome –chan, vamos a divertirnos. – Dice Eri, tratando de jalarme hacia la pista de baile.

No gracias. Todavía no termino mi bebida. – Le digo mostrando el vaso medio lleno.

¿Y? Ese no es ningún impedimento, lo dejas por ahí y listo. – Dice quitándome el vaso.

Tengo sed, y no tengo ganas de bailar. Solo quiero…

Irte de aquí porque están esos. – Dice.

Sabía a quien se refería, a mi prima y su familia. En si me daba igual, era lógico que vinieran total es una fiesta familiar en la playa y además el hijo de ambos es una ternura, como no querer a ese angelito aunque Kikyo juraba que le iba hacer algo…

Kagome-chan otra vez en la nubes… - Dice Eri.

No me molesta para nada, solo quiero ir a caminar, todavía es temprano para dar un paseo por la playa.

¿Te acompaño?- Me pregunta.

Amorrrrrrrrr…. Te estaba buscando…. – Viene Houjo donde directo y abraza a Eri.

No te han enseñado a no saludar a las personas…. – Dice Eri molesta.

Hola Kagome-chan… Me prestas a Eri.- Dice él

La que decide aquí soy yo y no me trates como si no contara mi opinión.

Si. – Le digo ignorando las palabras de Eri.

Gracias… Vamos Eri.

Espera. – Dice soltándose de él. - ¿Segura que vas a ir sola?

Si, ve y diviértete con tu galán que yo me voy a caminar.

¿Segura? – Pregunta de nuevo.

Si, no soy una bebe que necesita que la estén cuidando.

Está bien… Vamos Houjo… - Se va, llevándose a Houjo, hasta ahora no entiendo como esos dos están juntos.

Me alejo de aquella bulliciosa casa y camino hasta llegar a la playa, me siento un rato en la orilla y aprecio, el lugar falta todavía para que llegue el atardecer. Hay personas bañándose en la playa aunque son pocas la mayoría se ha ido, mañana terminan las vacaciones y todos vuelven a las trabajos y estudios.

Me levanto y me alejo de aquellas personas, deseo estar sola y pensar en aquel loco sueño que no tiene sentido y por último está él. ¿Seguirá vivo? ¿Habrá despertado? ¿Se acordara de mí?

Sacudo mi cabeza, que tonterías pienso, es imposible que me vaya a recordar, estaba inconsciente, ni siquiera yo recuerdo lo que sucedía a mi alrededor. Todo fue como un apagón en mi cabeza desde el accidente hasta el momento en que desperté. Por lo tanto es imposible que Sesshoumaru me recuerde.

Hola mi amor. – Alguien me susurra en el oído.

Me levanto de improviso, completamente asustada, a pesar que conozco a esta persona.

Disculpa por hacerte esperar querida.- Dice él, he intenta acercarse de nuevo.

Déjame en paz, Inuyasha. – Le grito al hombre que está delante de mí.

Kagome tu aun me amas podemos estar juntos y divertirnos a lo grande. ¿Qué te parece? – Me dice el muy descarado.

Rebajarme a ser tu amante mientras estas casado con mi prima Kikyo…. Eres un desgraciado – Le digo

No me importa lo que digas Kagome. Tu vas a estar conmigo. –Me dice.

En vez de venir a buscarme deberías pensar más en tu hijo. – Le digo.

Ese bastardo hijo de quien será. – Dice.

Esto último en verdad me molesto, no cabía duda que Inuyasha era el padre, eran idénticos a él. Digo: Como puedes decir eso. Como puedes negar a tu hijo.

Te repito que no es mío.- Me dice.

En este momento me daba asco el haberme enamorado de una basura como esa. Lo único que atino hacer es darle una reverenda cachetada. – Eres él más grande Idiota de todos los hombres en la Tierra Inuyasha.

Vi la furia en sus ojos, en verdad me dio miedo: Maldita como te atreves a lastimar mi bello rostro. Esta me la pagas.

¿Qué piensas hacerme? Golpearme igual que haces con Kikyo. – Le digo.

Entonces ya estas preparada.- Dice.

En ese momento empiezo a correr, el me persigue. El es más rápido que yo y en poco tiempo logra alcanzarme, sujetándome de la mano y haciendo que caiga a la arena, se pone encima de mí. Oh mi Dios, ¿Qué piensa hacer?

Te dije que nos divertiríamos. – Dice él.

Comienzo a patalear y forcejear con él incluso grito pidiendo ayuda, nadie me escucha, estoy algo alejada del pueblo. Yo y mi maldita idea de ir a caminar. Trato de razonar con él.

Inuyasha, no hagas una tontería. – Le digo. Pero el no hace caso y comienza a besarme.

Por favor detente,- Le pido mientras lagrimas caen por mi rostro: Solo vas a conseguir que te odie.

No me importa… Así estaré en tu corazón, en tu mente. – Dice. Mientras empieza a desabrochar el vestido que llevo puesto.

Por favor detente. – Le pido de nuevo. Cierro los ojos, el dejo de tocarme y se quito de encima. Abro los ojos para ver una escena que en verdad me complacía de verla. Inuyasha tirado en el suelo botando sangre no se si de la nariz o de la boca.

Acaso no escuchaste que te pidió que te detuvieras. – Dice una voz. Miro en dirección a la voz y veo a mi salvador, el cual me resulta sumamente familiar.

¿Quien te crees para meterte en asuntos ajenos? – Dice Inuyasha mientras se levanta y se pone delante de mí.

Aquel hombre: Tengo todo el derecho del mundo si algún cobarde intente ponerle un dedo encima a una mujer. En especial si es la mía.

Vi la mandíbula de Inuyasha caer al piso. Por mi parte intentaba recordar desde cuando era la mujer de alguien. Hasta donde sabia no tenía problemas de memoria y dudo olvidar algo semejante, por cierto yo no era de nadie.

Está. – Refiriéndose a mí despectivamente.

Soy Kagome Higurashi. – Le digo a Inuyasha.

La oíste, ahora déjala en paz. Si no quieres terminar en el hospital. – Dice.

Ahora lo recuerdo era él, no imagine verlo de nuevo: Sesshoumaru. – Digo.

Inuyasha está sumamente enojado, al ver que lo conozco, Me voy directo abrazarlo a ver que es él. Inuyasha me detiene, me sujeta de la mano.

Suéltame. – Le digo.

No lo hare, no permitiré que te vayas con este desconocido. – Dice.

Que no lo conozco. El ha estado conmigo desde hace mucho tiempo. – Le digo.

Mientes. Se perfectamente que no estás con nadie desde que terminamos. – Me dice.

Ha dicho que la sueltas. – Dice acercándose peligrosamente a él.

¿Si no lo hago?- Dice prepotentemente.

Sesshoumaru no espero nada y le dio un fuerte golpe en la mandíbula haciendo que cayera al suelo. El me sujeto de la mano para evitar que cayera también. Me pega a su pecho, es la primer vez que estoy tan cerca de él, por lo menos desde cuando está despierto, huele delicioso, me sonrojo de pies a cabeza.

Como te atreves, a tocar a mi mujer. – Escucho a Inuyasha que probablemente se está levantando.

El me pone detrás de él: Espérame aquí. – Se va donde Inuyasha.

Ambos comienzan a pelear, golpes y puñetes van y vienen, Sesshoumaru va ganando, el esquiva fácilmente varios de los golpes de Inuyasha. Pero de pronto Inuyasha se abalanza contra él para llevarlo hacia el mar y supuestamente ganar ventaja.

Sesshoumaru no se deja llevar a la parte profunda, a lo mucho el agua les llegara por encima de las rodillas, sin embargo, Sesshoumaru se desenvuelve bastante bien, lanzando a Inuyasha al piso, ambos están completamente mojados. Si esto continua así…

Corro en su dirección, Sesshoumaru está por darle un golpe más a Inuyasha, el cual está sentado en el suelo, en pose de victima esperando la estocada final.

Detente- Le grito a Sesshoumaru y me abrazo a él para que lo haga, el me ve y baja su puño, para salir del agua.

Por otro lado Inuyasha muestra una sonrisa de triunfo, pensando que me quedare con él: Esto lo hice por el pequeño Inu, no me gusta ver niños sin padres. – Su sonrisa de triunfo desaparece.- Kag – Dice tratando de sujetar mi mano. Yo me alejo. – Ya termino todo hace mucho tiempo. – Y me alejo de él, para ir detrás de Sesshoumaru.

El me espera y gira a verme para preguntarme: ¿Estás bien?

SI- Asiento con mi cabeza.

El mirando a otro lado: Deberías abotonarte el vestido.

Ehhh- Me sorprendo y me cubro de inmediato, mientras estoy totalmente sonrojada.

El no dice nada, prefiere mirar a otro lado.

Gracias por ayudarme.- Le digo.

No fue nada. - Dice él.

De nuevo nos quedamos en silencio, en ese silencio incomodo, trate de romperlo, - le pregunto:¿Cómo me encontraste?

Tu nota- responde, mostrándome aquel trozo de papel que escribí cuando el todavía dormía.

¿Tu me recuerdas? –Le pregunto. Aunque supongo que no lo hace.

En ese paisaje se juntan la frontera entre los sueños y la realidad puede haber sido hecho para que te encuentre o para los ojos de alguien que todavía no conocí – Dice él mirándome fijamente.

Lo recuerdas.- No espere nada y lo abrace, poniéndome a llorar de la alegría.

Si lo hice, además tu no estás en la lista de las cosas que desee olvidar. – Me dice.

Sesshoumaru- Sigo llorando de la alegría.

Deja de llorar que no te vez bonita, además ya no nos vamos a separar. – Me dice acariciando mi cabello.

Lo prometes- Le digo.

Te lo prometo- Dijo él dándome un suave pero apasionado beso…

*** Fin ***

*** Colorin colorado***

*** Este cuento se ha acabado***

Notas de autora: Por fin llego el gran final después de 3 años, siendo sincera no creí que pasara tanto tiempo…. En si lo que más me costo fue enlazar parte del final con el final luego de mucho batallar con el, lo hice y aquí esta, espero que les guste…

Agradecimientos: Primero a todas las personas que leyeron este fic y dejaron sus reviews Emihiromi:, XtinaOdss:, icegirl06, LADYMARY-AND-SESSHY, Mary, Sakuratsu, Azulceleste:, NollasBlack:, sophia06, Crystal Butterfly 92, Azulceleste, AllySan, AmoaSesshy,twindpd1, shirlikagome05, Chie Abi, anako-ichishei, Silvemy89, AZUL D CULLEN, Kikuyo-Sama, Inuyany, Princess259, XioSessho, Tasuki, Nathalie, Laura, rosi12, Buho01, natsuki, Goshy, estas son las pocas personas que pude recuperar sus reviews de mi correo… Pero en si a todas las personas que leyeron el fic…. Que dieron un poco de su tiempo para leerlo… También gracias a todas las cosas que me inspiraron como la película la celula, a la gran Rumiko Takahasi, a Vampire knight, la saga de crepúsculo, etc. Bye gracias a todos y espero que pasen un feliz y prospero año todos y sus deseos se cumplan en este nuevo año 2011.. Que es el año del conejo mi año Jejejeje. Se despide su loca escritora con neurona coja que después de todo cumplió su palabra y llego hasta el final.

Bye,bye.

BBKid

P.d: Por fis den sus reviews para saber si les gusto o no todo este fanfiction… Por fis se los agradecería muchísimo.