Disclaimer: El universo de Naruto así como todos sus personajes son propiedad de Masashi Kishimoto, yo sólo los estoy usando para fines de entretenimiento.

Cursiva – Pensamientos o eventos pasados
(Paréntesis) – Notas de la autora


Neji y Hinata se quedaron parados en seco, abriendo los ojos de par en par y viendo a ese hombre como si estuviera loco.

- ¿El prometido de quién?


Sioel observó divertido el intercambio de miradas desconcertadas entre ambas partes. Cuando él se había enterado de que el compromiso era una simple fachada también se había sorprendido, y al ver las continuas interacciones de los jóvenes ya en la pensión, llegó a pensar que tal vez el compromiso había dejado de estar en calidad de "temporal" para convertirse en algo real.

Algo que evidentemente, al ver la perplejidad en los rostros de ambos, no era así.

Neji se debatió mentalmente entre pedirle una explicación o enfocarse en derribarlo, aunque no tuvo oportunidad de decidir ya que en ese momento veía como si fuera en cámara lenta a Kiba y a Naruto arremetiendo al mismo tiempo contra el pobre hombre.

- ¡¿A qué te refieres con eso?! –exclamaron ambos sin pensar que el sujeto no podría contestarles por estar ya inconsciente.

El Hyuga soltó un leve bufido de molestia, y centró su mirada en Sioel, quien no había cambiado su semblante, el cual se le antojaba incluso burlón, lo cual aumentó su irritación al ver que lo miraba fijamente.

- ¿Qué sabes de esto? –Exigió saber

- Eso no me corresponde a mí contestarlo, al menos no ahora que todos han llegado.

- ¿Todos?

- ¡Gai-sensei!

Todos voltearon instantáneamente sólo para ver no sólo a Gai, sino también al sensei de cada equipo, y para mayor sorpresa de Neji y Hinata, al mismo Hiashi.

- ¡Buen trabajo chicos! –felicitó Gai mientras Kurenai se acercaba a estrechar a los de su equipo y Kakashi hacía una seña de saludo a sus tres estudiantes.

- ¿Buen trabajo? ¿Dónde se supone que estaba? ¿Sabía de todo esto? ¿Qué está pasando? – Ten-ten expresó en voz alta lo que todos pensaban en ese momento.

Los adultos intercambiaron una mirada de complicidad a la vez que Kurenai tomaba la palabra.

- Estábamos al tanto de la situación, pese a que las circunstancias fueron una sorpresa para todos, consideramos que este sería un buen entrenamiento para ustedes, y todos se han comportado a la altura de las circunstancias. Aunque sea un asunto que en teoría sólo concierne a la familia Hyuga, la cabeza de ésta estuvo de acuerdo en dejar que todos se involucraran.

Hiashi sólo hizo una leve inclinación de cabeza sin cambiar su semblante adusto, aunque ambos familiares pudieron apreciar un cierto deje de alivio en su expresión.

- ¿Y a qué se refería el ninja del clan Taiyo con respecto a que Neji es el prometido de Hinata?

La pegunta de Kiba hizo que todas las miradas se posaran en el mayor de los Hyuga. Éste suspiró con pesar, y procedió explicarles de una manera breve los eventos pasados.

Sakura ya sabía toda la historia, así que mientras los demás escuchaban atentamente, recorrió discretamente con la mirada todo el escenario, los cuerpos inconscientes de sus adversarios estaban apilados en un rincón siendo monitoreados por Kakashi mientras el resto se hallaba hablando, y Sioel no estaba por ninguna parte.

Sintió un ligero nudo en el estómago ante la posibilidad de que se hubiera esfumado y no volviera a verlo. Así que deseando que no hubiera ido aún muy lejos, se escabulló con la mayor discreción que pudo.

Lo encontró recostado sobre la rama de una árbol mientras silbaba jovialmente, como esperándola. Sobre su cabeza estaba Bola de pelos durmiendo plácidamente.

La chica sonrió con alivio, y subió con rapidez el árbol hasta quedar sentada a lado de él.

- Pensé que no te despedirías.

- Esa era la idea, pero verás, Bola de pelos estaba muy cansado y…

Un golpe en el brazo le hizo callarse mientras soltaba una leve risa.

- Yo también quería decirte adiós – dijo Sakura mientras balanceaba sus piernas.

Ambos estuvieron un momento en silencio tratando en encontrar las palabras adecuadas.

- Supongo que antes de que me vaya quieres algunas explicaciones de lo que no terminé de contarte.

- Supones bien –sonrió levemente- ¿ahora que todo esto está acabado, al menos aparentemente, te importa contarme toda la historia?

Sioel suspiró deseando que tuviera un poco de té y dulces, en realidad, lo que deseaba era no tener que hablar, pero sabía que la chica se merecía una explicación, y él también necesitaba desahogarla con alguien.

- Hasta ahora no tengo idea de dónde vengo, soy huérfano, ¿recuerdas?, pero eso no le importó ni a Hiroshi ni a su madre, me trataron como un hijo y como un hermano, y yo les pagué dejando que murieran.

Sakura no replicó nada, en esos momentos sabía que nada de lo que diría lo iba a hacer cambiar de opinión, lo mejor era dejar que él sacara todo lo que necesitaba.

- Hiroshi nunca tuvo una constitución muy fuerte, no era un debilucho, pero se enfermaba con facilidad. Probablemente por todo el estrés post-traumático que tuvo tras los incidentes con su familia, su cuerpo se volvió aún más frágil. Mientras su salud iba decayendo yo fui puliendo mis habilidades hasta formar parte de los ANBU, como ya lo mencioné. Trataba de visitarlo el mayor tiempo posible, pero él siempre me echaba de ahí alegando que no debería perder el tiempo con él.

La calidez de sus ojos al hablar de su amigo hizo que fuera un poco más doloroso para la chica imaginar qué habría pasado después.

- Un día, después de varios meses sin verlo fui a visitarlo y él…él estaba muy enfermo, aparentemente desde que había nacido. Era una enfermedad que podía controlarse y hasta tener una calidad de vida decente si se trataba debidamente, pero después de todo lo que había pasado él no comentó a nadie sobre ella, por lo que no se tomaron las medidas necesarias, o al menos eso fue lo que excusó mientras el muy idiota se disculpaba por no habérmelo dicho antes. Poco después falleció.

La peli-rosa parpadeó confundida. ¿Dónde estaba su culpa en todo eso?

Sioel sonrió mientras juagaba con una hoja del árbol.

- Llegado cierto punto la enfermedad se vuelve muy dolorosa, va atrofiando uno por uno cada órgano del cuerpo, mientras mengua las defensas del cuerpo. No había cura en ese momento, no para ese estado, y cada día su sonrisa no podía ocultar el dolor que sentía. Es una muerte dolorosa y lenta la que les espera a las personas con ese malestar, ¿y sabes lo que él decía? Que era el castigo que merecía por ser el único sobreviviente del clan, que estaba pagando por lo cometido por su padre y por haber dejado morir a su gente a pesar de sus crímenes.

Sus puños estaban tan apretados y su cuerpo tan rígido, que el gato antes tan cómodamente instalado en su cabeza saltó y se sentó a lado de él mirándolo con preocupación.

- Era un niño –escupió lleno de rabia- ¿cómo puede alguien culparse por las acciones de otros? ¿Cómo pudo aceptarlo con tanta resignación?

Sólo pareció calmarse un poco después de sentir a Bola de pelos restregarse contra su pierna en un intento de tranquilizarlo.

- ¿Cuánto tiempo más iba a soportarlo, Sakura? –la aludida se sobresaltó- ¿Tú qué harías al ver a tu persona más preciada agonizar frente a ti, sin saber cuánto más iba a vivir en ese dolor?

Sakura sintió la boca como si estuviera llena de arena mientras veía como los ojos del Sioel se iban apagando.

- Tú…

- Yo no podía soportarlo tanto como él. Irónicamente, no era tan fuerte. No podía curarlo, pero…

- Sí podías acabar con su sufrimiento más rápido.

Una sonrisa cansada asomó en su rostro.

- Él nunca lo supo, porque su confianza era absoluta en mí, pero para mí fue tan fácil. Sólo puse algo de veneno en su té, uno letal, no duele, porque causa la muerte de inmediato. Ni siquiera terminó el primer sorbo. ¿Entiendes ahora? Yo lo maté, no le pregunté ni me resigné como él, abusé de la confianza que me tenía y…

- Gracias –dijo el menor mientras Aoki le pasaba su taza de té.

Volteó a ver a su amigo mientras le sonreía y éste sólo le devolvió la mirada con una expresión afligida de la que probablemente ni siquiera estaba consciente.

Hiroshi vio nuevamente su taza y lanzó un suave suspiro.

- Gracias –repitió sonriendo antes de tomar el primer sorbo.

- No sé cómo se enteraron los sobrevivientes del clan. Lo que sé, es que se hizo un revuelo tras descubrir la muerte de Hiroshi y la causa de ésta, pero no recibí ningún reclamo ni acusación. Creo que todos queríamos que él muriera pero nadie se atrevía a hacerlo. Por supuesto, a ojos de los Taiyo yo sólo acabé lo que había comenzado, y de alguna manera, así fue.

Sioel se quedó en silencio esperando alguna reacción de la chica, pero al no percibir nada, volteó a verla. Su expresión compungida le hizo de pronto querer reír.

- En alguna conversación que tuve con él, me hizo prometer que haría todo lo posible por cuidar de los Hyuga si algo llegaba a pasarles y estuviera relacionado con los Taiyo, así que como verás, es esa promesa la que he estado cumpliendo hasta ahora. Yo di el aviso a sus maestros de que los Taiyo habían regresado, pero todos estuvieron de acuerdo en que ustedes podrían manejarlo, aunque estuvieron pendientes por si algo se salía de control. Al final me encomendaron la misión de ser yo el que los vigilara desde dentro, lo cual hice, aunque nadie esperaba que una enana de cabello rosa me descubriera tan pronto.

Sakura sintió cómo le revolvía el cabello de manera cariñosa aunque algo tosca, y la ofuscación que sentía hasta ese momento se esfumó.

- Si yo fuera Hiroshi, estaría muy feliz de saber que mi mejor amigo siempre estuvo ahí para mí, sufriendo conmigo, y actuando de la mejor manera para ayudarme.

La mano del hombre se detuvo momentáneamente, para después alborotarle el cabello con más fuerza.

- ¡Hey! –se quejó la chica tratando de quitar su mano.

- Nunca lo sabré, pero sabiendo lo estúpido que era, probablemente diría algo similar a lo tuyo – dijo mientras se estiraba y bostezaba como quitándole importancia – Como sea, creo que acabo de decir todo lo que tenía que contar.

Sioel saltó hacia el árbol contiguo al que estaban.

- Y creo que es momento de irme. Para estas alturas Hiashi probablemente terminó de contar todo y los demás notarán tu ausencia, si no lo han hecho ya.

- ¿A dónde irás ahora?

- No lo sé, ya no tengo ataduras a este lugar, y sinceramente no deseo permanecer aquí.

- ¿Te volveré a ver?

El joven hizo un mohín como de ternura.

- ¿No me digas que me extrañarás?

- No más de lo que tú a mí –respondió Sakura con una sonrisa confiada.

Ambos se quedaron viendo fijamente unos momentos con una sonrisa de satisfacción.

- Hasta siempre –se despidió él antes de desaparecer en la copa del árbol junto con el gato.

Justo en el momento en que ya no sentía su presencia, una voz la hizo voltear hacia abajo.

- ¡Sasuke!

Sin querer, sus mejillas adquirieron un suave tono carmín. Sentía como si todo lo que hubieran pasado en esa casa llevara años de haber sucedido, y aunque no era una experiencia que quisiera repetir, las cosas que había pasado con su compañero de equipo le hacían sentir su corazón palpitando frenéticamente.

- Me mandaron a buscarte, todos vamos de regreso a la aldea.

- Claro, ahora mismo voy.

Bajó de un salto quedando justo enfrente de él y un golpe de nerviosismo le atacó cuando inconscientemente vio los labios fruncidos del chico. Su expresión arrebolada no pasó de largo para él, lo que le hizo recordar que su último encuentro había quedado en términos incómodos para ambos.

Ya se había disculpado con ella, aunque ésta no lo hubiera escuchado, o al menos eso creía él, pero si quería regresar a condiciones normales con ella, y evitarse futuros problemas o malentendidos, creía que tenía que dejarlo claro desde ese momento.

- Sakura –Llamó provocando que ella lo viera azorada – Realmente no recuerdo nada de la noche anterior, y si no me lo dices no podré saber qué te hice, pero si eso te tiene tan inquieta, quiero que olvides lo que pasó y no…no fue mi intención hacerte sentir mal, si eso fue lo que logré.

La chica lo vio con asombro, y aunque le dolía que no recordara el beso, más aún porque entonces no sabría lo que le había impulsado a hacerlo, no pudo suprimir su deseo de sonreír.

- No lo haré –respondió dejándolo aturdido momentáneamente

- ¿Disculpa?

- No lo olvidaré Sasuke, porque aunque tú no lo recuerdes, y tal vez a mí me cueste aceptarlo del todo, fue algo que me hizo muy feliz.

- ¿Feliz?

Ahora fue el turno de que Sakura estirara los brazos y cerrara los ojos con una sonrisa aliviada, sentía un peso menos.

- Vamos – dijo empezando a caminar, aunque se detuvo al ser sujetada de su brazo.

- ¿A qué te refieres? –exigió saber el chico haciendo ver con su mirada que no la iba a soltar hasta obtener una respuesta.

La chica lo vio con un deje de reproche, pensando que no era su culpa que él lo hubiera olvidado en primer lugar. Volvió a ruborizarse al tener una idea repentina.

- ¿De verdad quieres saberlo?

- No te estaría sujetando de no ser así.

Lo siguiente que pasó lo dejó perplejo haciendo que soltara por reflejo el brazo de su compañera. Sakura se había acercado sin previo aviso y le había plantado un leve beso en la mejilla. La miró con sorpresa mientras ella sólo desviaba su vista mientras el color rojo se hacía cada vez más visible en su rostro.

- Lo que tú me hiciste fue peor –masculló antes de echarse a correr

Sasuke parpadeó varias veces tratando de asimilar la situación, a la vez que sentía con cierta molestia algo de calor en las mejillas.

Su incertidumbre no hizo más que empeorar y forzó como pocas veces a su cerebro a recordar lo que había pasado, no tuvo éxito, y tras sentir el calor de su rostro disiparse, decidió abordar en otra ocasión a la chica. Con cierta torpeza tocó levemente su mejilla reprochándose no estar tan inconforme como pensaba debía estar.


Un día después de su enfrentamiento, Ten-ten llegó corriendo a la entrada del parque viendo únicamente a una persona recargada sobre el tronco de un árbol. Una mirada de horror e indignación surcó el rostro de la chica mientras que Neji sólo la veía con un dejo de resignación.

- ¡¿Qué has hecho?!

El chico dejó que su amiga lo zarandeara todo lo que quisiera. Sabía que iba a reaccionar así, pero se preguntaba cómo alguien tan reactiva podría gustarle alguien tan pacífico como Lee, aunque habría que ver que ambos eran muy animosos, suponía que era por eso.

Cuando había hablado con su compañero de equipo éste se había desconcertado un poco, pero había aceptado su explicación y hasta se había mostrado de acuerdo, pero ahora sabía que no le iba a ser tan fácil con la chica.

- Hice lo que creí que era correcto.

Neji le sujetó con suavidad pero firmeza los brazos para que dejara de jalarlo.

Estuvieron así un buen rato hasta que sintió que su amiga se relajaba. Cuando ella se puso en posición de escucharlo, suspiró con pesadez, sabía que estaba haciendo lo mejor para todos, pero eso no hizo que su pecho doliera menos al recordar la mirada consternada que su prima le había dedicado después de hablar con la cabeza de la familia.

Hiashi los había citado poco después de haber vuelto. Aunque su semblante era tan serio y áspero como siempre, ambos supieron que estaba feliz de que todo hubiera acabado. Les pidió que entraran más en detalles sobre todo lo que había ocurrido y le agradeció a Neji por haber cumplido su papel de guardián a la perfección.

- Hay algo más que quiero abordar con ustedes – Ambos lo vieron expectantes- Es sobre el compromiso que tienen, que a pesar de ser una fachada, no se puede negar su existencia.

Al ver sus expresiones perdidas, Hiashi suspiró.

- A lo que me refiero es que terminando todo este episodio con los Taiyo, iba a cancelar su compromiso porque estaba consciente de que su relación no era…la mejor. Pero ahora pienso lo opuesto. Y es por esto que quiero hacerles una proposición.

Neji sintió un nudo en el estómago, y al ver discretamente a Hinata, supo que ella estaba igual o peor.

- No hay nada mejor que la línea Hyuga siga siendo completamente pura, no he de negar que un compromiso entre ambos, uno real, sería buenas noticias para todo el clan. Neji, yo no podría dejar a mi hija en mejores manos que las tuyas, especialmente viendo tu desempeño en todo este evento pasado. Sin embargo, no quiero que esta decisión sea una imposición para ustedes, así que les dejo la libertad para decidir si siguen adelante con esto o no.

El silencio que reinó durante los siguientes minutos pareció eterno. Por un momento una oleada de alegría invadió a Neji pero fue reemplazada rápidamente por un sabor agridulce. Bajó la mirada rememorando todo lo vivido hasta el momento, y volteó justamente cuando la joven lo veía también. Tenía sus mejillas ruborizadas y se veía completamente azorada, lo cual él interpretó como un gesto de incomodidad.

- Hinata, ¿qué es lo que piensas?

La aludida se sobresaltó nada más escuchar su nombre y empezó a jugar frenéticamente con sus manos. Cuando pudo calmarse un poco, dijo con voz leve pero firme:

- Y-yo…y-yo quiero respetar la decisión que tomé Neji-niisan

Éste volteó a verla sorprendida.

- Es gracias a él que estoy sana y salva…y él siempre tiene que atenerse a las decisiones que nosotros podamos tomar, así que quiero…quiero que esta vez sea él el que tenga la opción de escoger.

Su padre pareció conforme con su respuesta, así que ambos voltearon a ver a Neji esperando que hablara.

Tras unos segundos más de silencio, el chico levantó la mirada para encontrar la de Hinata, se veía ansiosa y casi temerosa, pero como pudo formó una leve sonrisa que él correspondió, reafirmándole lo que debía hacer.

"Proteger esa sonrisa" –pensó antes de hacer pública su decisión.

- Quiero cancelar el compromiso.

- ¿Por qué? – preguntó Ten-ten con la mirada casi vidriosa.

- Porque no quiero que Hinata-sama se sienta con el deber o la necesidad de cumplir un compromiso con el cual no está de acuerdo.

- ¿Pero cómo sabes que no lo está? –La chica volvía a exasperarse

- Ella aún es joven…todos lo somos, quiero que sienta la libertad de escoger con quien quiere pasar el resto de su vida sin sentir la obligación de que ya está todo acordado para ella.

- Neji…ambos se…

- La quiero –interrumpió el chico- no vale la pena negarlo ni ocultarlo, por lo menos a ustedes que ya se han dado cuenta –era raro verlo ser tan honesto con sus sentimientos- pero no sé lo que ella pueda sentir, tal vez ella ni siquiera lo sepa, hasta hace poco era obvio que la persona que le gustaba era Naruto.

- ¿Y si le gustas tú?

- En ese caso, el cual siento muy improbable, quiero que ella esté completamente segura de eso. Necesito que todos entiendan que ella es la persona más importante para mí, y por eso quiero atesorar nuestra relación dejándola libre de ataduras.

En ese momento Ten-ten entendió la importancia de esa decisión para su amigo, no es que él no quisiera ese compromiso, era que necesitaba que no lo hubiera, por lo menos no por el momento. Para alguien que había estado atado desde pequeño, la sensación de libertad era algo que necesitaba con desesperación.

- ¿Cómo se lo tomó ella?

La mirada del chico se ensombreció.

- Aún no he tenido la oportunidad de hablar con ella personalmente, pero…

Había esperado ver la mirada aliviada de su prima, por lo que le sobresaltó verla con una expresión poco menos que abatida.

- Hiashi-sama pareció aceptar con cierta resignación mi respuesta, pero ella no volvió a decir palabra. Se fue apenas su padre nos dio permiso para retirarnos.

- Deberías estar hablando con ella, no conmigo –reprochó la chica mientras le daba un leve golpe en el brazo – en estos momentos debe estar muy deprimida.

- ¿Deprimida?

Neji parpadeó confundido.

- ¿Por qué habría de estarlo?

Su amiga lo miró cansadamente. Lanzó un pesado suspiro y trató de explicarle lo más claro posible.

- Porque está dolida de que la hayas rechazado.

Nunca había escuchado una frase tan más lejos de la verdad, pero antes de que pudiera replicar, Ten-ten lo cortó.

- Si quieres dejar las cosas en claro con ella, debes ser sincero y decirle tus razones para cancelar su compromiso, de otra manera, parecerá que lo hiciste porque no te gusta.

- ¡Pero lo hice por ella!

- Cosa que ella no sabe – La chica estaba perdiendo la paciencia, vaya genio resultaba ser.

El rostro del chico palideció al encontrar cierto sentido a lo que había escuchado.

Lee se acercó a su amiga una vez que Neji se excusara brevemente para salir técnicamente corriendo hacia su protegida.

- Pensé que aún los iba a encontrar hablando –dijo con un leve toque de decepción – Siento que ha pasado mucho tiempo desde que tenemos tiempo para convivir como equipo.

- Ya habrá más ocasiones para eso. Ahora mismo, Neji tiene que resolver sus asuntos con Hinata.

Ten-ten suspiró ruidosamente. Empezaba a sentir la pesadez de los días pasados y la factura se estaba cobrando caro, así que se dejó caer en el césped. Tras verla con cierta sorpresa, Lee optó por sentarse a su lado.

- Espero que todo se arregle –murmuró débilmente

- ¡Ya verás que sí! Su llama de la juventud arde mucho más de lo que todos creemos.

La chica rodó los ojos aunque no pudo evitar sonreír.

- Me gustaría ser tan optimista y enérgico como tú Lee.

Por estar viendo el cielo no reparó en un brillo que se asomaba en los ojos de su amigo. Un brillo que ella catalogaba como peligroso y que les indicaba usualmente a Neji y a ella cuando debían alejarse.

Se sobresaltó cuando él saltó enfrente de ella extendiéndole el brazo con una sonrisa cargada de emoción.

- No sabes lo feliz que me hacen tus palabras querida Ten-ten. ¡Tengo el plan perfecto para que vivas al máximo la llama de tu juventud!

No se le antojaba en lo absoluto hacer estiramientos ni practicar como Lee planeaba en esos momentos, pero había algo en el entusiasmo del chico que la aturdió y le hizo tomar su mano sin mayores miramientos.

Tal vez ella no viviera un romance tan dramático ni tan lleno de contrastes como el de Sakura o la misma Hinata, pero el sentir la mano del chico mientras la llevaba corriendo a lo alto de una colina la hizo sentirse bastante feliz y afortunada de la simplicidad de la relación entre ella y Lee.

Con cierta timidez, estrujo con más fuerza la mano de su compañero haciendo que este se detuviera en seco.

- ¿Sucede algo?

Tras unos momentos de silencio en los que la chica se mantuvo con la mirada baja, volteó hacia él con una enorme sonrisa que lo desconcertó un poco, pero antes de que pudiera preguntar algo más se vio envuelto en un fuerte abrazo que hizo que sus mejillas se tiñeran de un leve color rojo.

- ¿Ten-ten?

- Cállate y sólo déjame disfrutar este momento –fue su escueta respuesta antes de estrujarlo un poco más.

Sin saber muy bien qué hacer, devolvió con torpeza el abrazo sintiéndose algo azorado por la extraña comodidad que sentía al tener a su amiga tan cerca.

Se quedaron un buen rato así, aunque para romper el momento incómodo que se había formado al separarse, Ten-ten estuvo de acuerdo en practicar con su amigo, y por la sonrisa llena de felicidad de él, supo que había tomado la decisión correcta.


Neji casi se va para atrás cuando la mirada de reproche de Hanabi llenó su campo de visión de manera sorpresiva.

Pensó por un momento detenerse a preguntar qué pasaba, pero la urgencia que sentía por ver a Hinata le disuadió y simplemente hizo una leve reverencia al tiempo que preguntaba por el paradero de la mayor.

- En su cuarto – fue la breve respuesta – Si la vuelves a hacer llorar, te juro que…

Una punzada de dolor y culpabilidad lo sacudió, ¿cómo había sido tan tonto al pensar que la chica no tomaría su negativa como una señal de rechazo?

Llegó casi derrapando a la entrada de la habitación y se debatió mentalmente el siguiente paso que debía hacer.

- Tocar –respondió su parte más racional y simple – puedes empezar tocando pedazo de genio.

Golpeó levemente la puerta no recibiendo una respuesta. Tocó un poco más fuerte sin percibir algún cambio.

- ¿Hinata-sama? –no había nada malo que pudiera pasarle dentro de la mansión, pero los últimos eventos lo habían dejado algo paranoico, así que empezó a sentirse ansioso. – ¿Hinata-sama? –repitió algo más fuerte

¿Habría salido? No, no lo creía así, algo le decía que estaba en su cuarto, ¿y si no quería abrirle? ¿Y si no quería verlo? ¿Y si estaba muy resentida? ¿O qué tal si algo malo le hubiera pasado? ¿Y si los efectos del veneno aún no se hubieran disipado en ella?

Cada preocupación lo hacía sentirse más estresado y angustiado. Con más urgencia, volvió a llamar a la puerta

- ¿Hinata-sama? ¡Hinata!

Una exclamación ahogada seguida de un golpe sordo le hizo sentir que se le caía el alma al piso, así que sin más miramientos abrió la puerta adentrándose en la habitación.

Parpadeó confuso ante la visión que tenía en frente. Hinata estaba tirada en el suelo sobándose levemente la cabeza, algunas almohadas se encontraban desparramadas alrededor de ella.

La mirada adormilada de la joven fue recorriendo con lentitud la habitación hasta detenerse en el cuerpo de su primo. Parpadeó varias veces, mientras su rostro iba adquiriendo un color tan intenso como el de una granada. Se incorporó de golpe con los ojos abiertos de par en par y su mirada fija en él.

- Yo pensé que… - empezó el chico no muy seguro de cómo continuar ni hacia dónde ver – Llamé varias veces, pero…

- L-lo siento…estaba dormida

Neji se sintió un idiota, y la oleada de culpabilidad volvió a invadirlo cuando apreció los ojos ligeramente hinchados de la chica.

- ¿Podemos hablar? –preguntó con suavidad para tratar de disipar esa atmósfera incómoda que se había creado.

Hinata lo vio un instante con sorpresa para después evadir su mirada mientras asentía débilmente. Tratando de fijar su vista en otras cosas que no fueran su primo, se dio cuenta del desorden que había provocado su caída de la cama, y el dolor que tenía en la cabeza se vio opacado por la vergüenza al ver el estado de su habitación.

- D-déjame levantar un poco las cosas, ¿puedes esperar afuera?

- Fue mi culpa en primer lugar por haberla sobresaltado, déjeme ayudarla y… -vio la leve hinchazón que se estaba formando en su frente – revisar su golpe.

El color volvió a las mejillas de la chica y Neji volvió a dedicarse improperios, estaba ahí para arreglar las cosas con ella, no empeorarlas.

- No te preocupes…sólo…siéntate mientras recojo los cojines.

Decidió no insistir más y obedeció diligentemente a su prima. En lo que la veía recoger con pesadez las cosas, pensó en cómo abordar el tema dejando claro su sentir en el asunto; no pensaba que declararse en ese momento era la mejor opción, puesto que creía (erróneamente) saber cómo se sentía ella al respecto, y no quería ponerla en una encrucijada.

Salió de su trance cuando vio que la chica había terminado y buscaba un lugar donde acomodarse para escucharlo.

- ¿Gusta sentarse a mi lado? –sonrió levemente indicando el lugar vacío a lado de él.

No sabía qué tan bueno o malo era que ella se sonrojara cada que lo escuchara, y detestaba haber regresado al punto en que no podía hacer contacto visual con él sin desviar la mirada de forma inmediata.

- Hinata-sama… -empezó cuando la sintió a su lado, pero se detuvo al ver su rostro.

Por otro lado, ella se sorprendió al sentir la calidez de una mano sobre su frente, y no tuvo más remedio que ver sorprendida al chico que la miraba con preocupación mientras acariciaba levemente el lugar donde se había golpeado al caer.

- Con un poco de hielo estará bien, no parece una contusión severa, pero seguro duele.

Sabía que si abría la boca iba a soltar un montón de balbuceos, así que sólo asintió levemente mientras sentía sus mejillas encenderse otra vez.

Al parecer Neji reparó en su gesto, ya que retiró rápidamente la mano musitando unas breves disculpas.

- ¿D-de qué querías hablarme? – preguntó al ver que su primo volvía a quedarse callado.

Pareció ponderar un poco sus palabras antes de responderle.

- Quiero que sepa la razón por la cual cancelé el compromiso

Francamente, pensaba que sus razones eran bastante evidentes, porque en primer lugar, ¿quién querría estar comprometido con alguien que no quería? Y tal vez en su interior, lo que quería era evitar decir directamente que sabía que él no era, ni sería, la persona más especial para Hinata, que tal vez llegaran a recuperar la confianza y el cariño que sentían de niños, pero nunca en la misma dirección que él deseaba en esos momentos.

Pero el amor que sentía por ella traspasaba cualquier anhelo personal que pudiera tener, su deseo más fuerte era simplemente estar a su lado, protegiéndola y apoyándola.

- ¿La idea de estar atado a mí te desagrada tanto?

Neji se quedó congelado mientras sentía una mezcla de frío y calor en todo el cuerpo. La voz de ella sonaba tan dolida que parecía que se iba a quebrar en cualquier momento.

Soltó un suspiro que ella interpretó como señal de fastidio, por lo que se apresuró a añadir con un tono de falso entusiasmo:

- ¡Por supuesto que sí! Neji-niisan, tú eres muy fuerte, no hay necesidad de que estés a lado de alguien tan débil como…

- Hinata

No supo muy bien si se había quedado con la palabra en la garganta por escuchar su nombre sin ningún honorífico, o por las dos manos que le sostenían con suavidad su rostro obligándola a mirarlo fijamente.

- ¿Recuerdas lo que te dije en el bosque, cuando el resto estaba peleando?

La mirada tan seria y a la vez triste con la que la estaba viendo la hizo quedarse sin palabras, por lo que se limitó a asentir.

- ¿Por qué te habría pedido que no me dejaras solo si no quisiera tenerte a mi lado?

Un escalofrío la recorrió cuando sintió los dedos de él moverse como si estuviera acariciando sus mejillas.

- Soy yo el que no quiere que te sientas atada a un compromiso que te fue impuesto. Porque sé que no soy yo con el que quieres estar…en una forma sentimental. Lo que más deseo es que estés con alguien porque quieres, no porque será lo mejor para la familia, o porque beneficiará a alguien más.

Neji sonrió levemente pero con tal intensidad que ella sintió que sus ojos se empeñaban de lágrimas.

- Yo siempre estaré aquí para apoyarte, porque lo que más quiero es que tengas la libertad para decidir tu destino. ¿Entiendes?

A pesar de haber dicho las cosas como quería, en lugar de sentirse aliviado, sintió una pesadez en el pecho que lo dejó abatido y cansado. Suponía que era el resultado de estar dejando ir a su persona más querida, pero sabía que estaba haciendo lo correcto.

Soltó el rostro de Hinata y le sonrió una última vez antes de levantarse para salir y dejar que tuviera su tiempo a solas, pero las manos de ella sobre las suyas lo hicieron detenerse y verla con sorpresa.

Vio que derramaba las últimas lágrimas y empezaba a fruncir el cejo, su labio empezó a temblar y bajó la mirada.

- E-eres tú el que no entiende.

- ¿Perdón? - se sintió perdido e incrédulo, su prima lo veía casi con una expresión de enojo.

Hinata sujetó sus manos con más fuerza.

- ¿Qué te hace pensar que soy yo la que no quiere estar contigo? Diciendo todo eso como si sólo pensaras en mi bienestar, pero no te das cuenta…que realmente no me estás considerando, porque si lo hicieras sabrías…s-sabrías q-que…

Toda la firmeza con la que había hablado se fue desvaneciendo al mismo tiempo que su rostro iba tomando el color de un tomate.

Y esa imagen no le estaba haciendo ningún bien al corazón del chico, que no podía apartar la vista de ella. ¿No se daba cuenta de las ilusiones que hacía que tuviera?

La chica negó levemente con la cabeza y se atrevió a verlo fijamente.

- Comprendo porque decidiste cancelar el compromiso, gracias por dejarme claro lo que piensas –sonrió brevemente para retomar una postura más seria- pero también necesito que sepas lo que yo pienso.

Al ver que el chico no decía nada, decidió continuar mientras trataba de suprimir el sentimiento de querer huir de ahí.

- Cuando dijiste que no volviera a dejarte solo, me sentí muy feliz, realmente feliz…y me di cuenta que yo también compartía el deseo de que tú no te alejaras de mí. Y también descubrí…que no hubiera querido que otra persona me salvara, y sé que soy débil –lo miró con reproche viendo que quería replicar- y tengo que fortalecerme porque no siempre estarás ahí para mí… pero me gustaría pensar que así será, y que yo también seré lo suficientemente fuerte para protegerte, a ti y a todos los que son importantes para mí.

Sólo por esa ocasión decidió no contradecir a la chica, aunque mentalmente la felicitó porque el decir claramente lo que sentía ya era una gran señal de fortaleza que usualmente no mostraba.

- Tienes razón…no quiero que un compromiso nos ligue de esta manera, quiero que sea por decisión propia el que decidamos estar juntos.

Tan pronto como terminó sintió que toda valentía se esfumaba y sintió la urgencia de abandonar la habitación, el abrazo de su primo se lo impidió.

- Gracias

No fue necesario decir más para que ella se diera cuenta de cuánto significaba para él, así que cerró los ojos disfrutando de esa sensación de tranquilidad y seguridad que le brindaba.

Neji se separó lentamente de ella disfrutando la imagen de la chica con las mejillas encendidas, y con delicadeza pasó sus manos por sus párpados forzándola a cerrarlos.

Él no le había dicho claramente lo que sentía por ella, pero si podía asumir que sus sentimientos eran los mismos…entonces…

Pasó con suavidad sus dedos por los labios de ella haciendo que se estremeciera involuntariamente, y antes de que su parte racional le impidiera seguir adelante, acortó la distancia que había entre ellos.

No había sensación más maravillosa que la que estaban experimentando en ese momento. Y lo que pareció un momento eterno, duró sólo unos instantes.

Al separar sus labios vino una sensación de añoranza por volverlos a posar sobre los de ella, y al ver que aún no abría los ojos, besó con cariño su frente recibiendo un leve quejido de decepción, lo que le hizo reír por dentro. La atrajo de la cintura tomándola desprevenida, y sin darle oportunidad de procesar la situación volvió a besarla, con más fuerza y profundidad.

Cuando se separaron sentían retumbar todo su cuerpo por los latidos de su corazón, ella no podría estar más ruborizada, y él mismo sentía las mejillas ardiendo.

- Tengo que disculparme por tomarme la libertad, pero quería asegurarme de expresarte mis sentimientos de manera contundente…

Hinata sintió que era casi injusto que él se viera tan bien con esa sonrisa de lado.

- ….y tal vez no soy la persona de la que esperabas recibir tu primer beso, pero…

Hacía apenas unas semanas estaba segura de que no lo hubiera imaginado, pero ahora que todo un torrente de emociones la embargaba cada que veía al chico, sabía que no podría pedir mejor persona a su lado, además…

- Neji-niisan…-empezó a juguetear con sus manos – en realidad, me parece que mi primer beso fue con Naruto-kun, cuando cayó encima de mí…

Lo había olvidado.

El semblante antes relajado de Neji cambió drásticamente a una ceja peligrosamente enarcada, y al ver ese cambio Hinata no pudo evitar reír mientras musitaba unas disculpas entrecortadas pero sin poder calmar su risa.

Verla así casi disipó todo enojo que pudo haber sentido, y con una sonrisa en el rostro le hizo cosquillas consiguiendo que riera con más fuerza.

- No creo que pueda perdonar a Naruto después de lo que hizo – el recuerdo logró que frunciera el ceño nuevamente.

- Fue un accidente – replicó la joven un poco más calmada, y la sonrisa tímida que le dirigió hizo que él volviera a olvidar todo para centrarse en ella.

- Es cierto, pero esto no lo es.

Con delicadeza, se acercó y volvió a besarla, descubriendo con alegría que ella recibía el gesto con más naturalidad y receptividad. Después de volverse a separar, con una expresión algo angustiada, la chica pasó sus dedos sobre su frente, recorriendo el sello. Neji sonrió y agarró sus manos con suavidad, para después pegar su frente a la de ella. El sello no era algo que le lastimara más, porque con o sin él, sabía que siempre estaría ahí para protegerla.

No sabían lo que el futuro traía para ellos, sólo estaban seguros de que lo afrontarían juntos, y ambos, con una sonrisa en el rostro, agradecieron mentalmente cada situación que los había llevado a ese momento en que sentían que no podían ser más felices.

Y Si había una sola cosa que agradecer al destino, era el momento en que había decidido cruzar sus caminos ese día de entrenamiento.


Notas finales:

Después de poco más de cinco años, finalmente está el último capítulo. Muchísimas gracia por haber leído esta historia, al releerla me di cuenta de la gran cantidad de errores ortográficos, de redacción e incluso coherencia en algunas partes, pero ustedes decidieron aun así darle una oportunidad. Espero que este cierre sea de su agrado, y si bien no justifique la tardanza, los haya dejado con un buen sabor de boca.

La muerte de Neji en la serie me dolió bastante y a la fecha sigo considerándola injusta haha, pero sólo es mi sentir hacia el que es mi personaje favorito, mi cariño por la pareja de NejiHina fue evolucionando también hasta el grado de sentirme cómoda viendo en ellos un cariño más familiar, especialmente imaginando cómo sería Neji como tío de Himawari y Boruto y el apoyo que representaría para Hinata como un hermano mayor que protege a su familia.

Debo admitir que pensaba dejar un final más abierto, en el que Neji y Hinata dejaran la posibilidad de seguir conviviendo juntos antes de darse cuenta de la intensidad de los sentimientos que tenían el uno por el otro, pero eso significaba que no hubiera momentos románticos que involucraran tanto contacto físico, y pues consideré que no era justo tenerlos esperando tanto para que al final no hubiera nada, así que no sólo puse un beso, sino tres! Y hasta la fecha ese tipo de escenas son las que más me cuesta desarrollar, pero espero que eso no se note tanto.

Me estoy extendiendo demasiado, pero espero que la historia de Sioel, así como su participación en la historia, les haya agradado. Terminé encariñándome más con el personaje conforme escribía sobre él. También espero que el final mucho más abierto que dejé para las otras dos parejas del fic los haya dejado satisfechos, al no haberlas desarrollado tanto como la principal, se me hacía muy forzado de pronto poner a todos juntos y felices y así.

Finalmente, gracias a cada persona que dejó un review a lo largo de este fic. No saben la emoción, el nerviosismo y la felicidad que me da leer y releer cada comentario que me han dejado. Gracias a los distintos guest, AngelYueGuang, Darlina140, Mari, Otaku Izumi (me alegra mucho que a pesar de no ser tan fan de estas parejas le diste una oportunidad al fic, muchísimas gracias!), prepCIOSO, KuchikiAra, gaahinaforever, Janeth Lizarazu (espero que la parte del sasusaku no se te haga muy pesada de leer), , Utatane Armstrong, Emily Anluardy-chan (lo siento por no poner lemmon xD, si los besos se me dificultan, te imaginarás interacciones más íntimas, pero espero que los besos hayan sido de tu agrado), Aye-Nekita, Alexiel, y todas esas hermosas personas que hayan leído mi historia, hayan dejado review o no!

¡Hasta la próxima!