DISCLAIMER: InuYasha y Co. son propiedad de Rumiko Takahashi. La siguiente narración es creación propia y está hecha sin fines de lucro, con el propósito de entretener a los lectores.
SUMMARY: [Serie de Viñetas] Tras la derrota de Naraku, todo es diferente. Las cosas cambiaron, pero la vida que tenemos es muy distinta a la que imaginé. Sin embargo, debemos seguir apoyándonos, porque eso es lo que nos hace estar tan unidos. Porque eso es lo que querría la señorita Kagome.
Hook us up
Sonrío al escuchar a InuYasha pelear infantilmente con Shippō, como siempre. El pequeño zorrito llegó de visita para darse un respiro del entrenamiento que lo ha tenido fuera por mucho tiempo. Nos trajo un presente por nuestro hijo y aceptó nuestra invitación a cenar, razón por la que nuestra sala está más llena que de costumbre.
— ¡Deja de molestarme con tus trucos, enano! ¡O te las verás con mi espada!
— ¡Ya no te tengo miedo, bestia! — Le responde Shippō, mostrándole la lengua y lanzándole una nueva técnica. InuYasha se irrita, parándose y desenvainando para amenazarlo. — ¡Retiro lo dicho! ¡MIROKU, AYUDA! ¡QUIERE MATARME!
— InuYasha, guarda tu espada. No permitiré violencia en mi hogar.
Mi amigo bufa, pero obedece y se sienta, mirando amenazante al pequeño kitsune. Suspiro, esto me trae recuerdos y la nostalgia es inevitable.
— ¿Así que vino Hiroto a verte, hermana?
— XXVIII —
"Reproach"
La mención del tipo que hoy estuvo en casa produce que mi mandíbula se tense. Observo a Sango, se sonroja ante la pregunta de Kohaku y asiente con la cabeza en respuesta.
— ¿Y cómo está? Recuerdo que las chicas se entusiasmaban mucho cuando llegaba a la aldea, aunque él nunca le dio esperanzas a ninguna otra…
¿Ninguna otra? ¿Acaso este tipo ha cortejado a mi mujer desde siempre? Enarco una ceja, pendiente de la conversación, ya que jamás había escuchado sobre esto y me parece que debo saberlo.
— Pues bien, por lo que pude notar… ya que no logré charlar como corresponde con él…
— Oh, es una lástima, él siempre me cayó bien. Recuerdo que hablaban por horas después de los entrenamientos — Kohaku parece decepcionado, mi mujer se sonroja un poco más y deja caer el cucharón con el que sirve la comida.
— E-Eh… ¡No eran horas! S-Sólo nos llevábamos bien…
Me pongo de pie y me acerco, recogiendo el cucharón y pasándoselo. Evita mi mirada y me da las gracias, pero no suelto el objeto. La habitación queda en silencio, estoy seguro que todos están esperando mi reacción, al parecer los papeles se han invertido.
— ¿Sólo se llevaban bien? — Pregunto, el rubor de sus mejillas no desaparece y siento sus nervios. — ¿O había algo más? Pareces molesta por no haber podido hablar más con él… ¿Acaso te gustaba?
Abre los ojos con sorpresa, su rostro enrojece más y su agarre del cucharón se vuelve más fuerte, estoy seguro de que querría usarlo como arma, por lo mismo no lo suelto. Y para evitar que se vaya y eluda el tema.
— ¿Q-Qué…? Y-Yo… eh… éramos buenos amigos, me hubiese gustado saber cómo estaba…
— No respondiste mi pregunta, ¿te gustaba?
— A-Ah… yo… él y yo… es decir, nosotros nunca tuvimos nada… S-Sólo… Sólo…
— Oye, Miroku, ya deja de fastidiarla. Como si fueses un santo, joder.
La voz de InuYasha me toma desprevenido, suelto el cucharón y Sango rápidamente vuelve a la olla, aprovechando mi descuido. Miro un poco molesto a mi amigo y él se cruza de brazos, con un gesto de reproche y sus ojos fijos en mí.
— Keh, no me mires así. Si quieres escarbar en el pasado, bien por ti, puedo dejarte. Pero creo que tú saldrías peor parado que Sango.
— Miroku, te pasas para ser descarado — lo apoya Shippō, que está comiendo dulces junto a Rin y me observa también con desaprobación, la pequeña y Kohaku niegan con la cabeza en señal de que están de acuerdo con ellos.
Ahora levanto ambas cejas, no lo había pensado pero tienen razón. Quizá demasiada. ¿Cómo no me di cuenta antes? Un escalofrío recorre mi espalda al sentir el aura de ira que desprende mi esposa. Me volteo lentamente hacia ella, ahora el miedo y los nervios me consumen a mí.
— A-Ah… Sanguito… supongo que ya no importa…
— ¿Oh, no? ¿Quieres hablar de amores pasados, cariño? — Me pregunta, trago duro y le sonrío de forma nerviosa, está molesta y creo que sufriré las consecuencias.
— N-No, el pasado es pasado, amor. L-Lo importantes es que ahora… estamos juntos y somos felices, ¿o no?
— Oh, pero estás celoso aún. Es la segunda escenas de celos que me montas hoy.
Estoy acabado, puedo sentirlo. Busco la ayuda de los demás, pero parece que se divierten al ver mi situación. Suspiro otra vez, mirando a Sango directo a los ojos y tratando de sonreírle de forma tranquila.
— Oye, sólo te cuido. Te amo y no puedo permitir que cualquiera te coquetee, aunque sea un buen amigo, al que jamás habías mencionado, por cierto. Además, si hablamos de celos, creo que tú sales perdiendo…
Mala jugada, sus ojos destellan con furia contenida al escucharme, levanta el cucharón como arma y se acerca, su aura molesta logra paralizarme.
— ¡Claro que sí! ¡Porque tengo motivos de sobra para ser celosa! — Suelta de golpe, azotando el cucharón en mi cabeza. — ¡Tampoco es como si tú me hubieses hablado de todas tus pretendidas! ¡Quizá cuántas más hay por ahí! ¡Y te enojas por Hiroto! ¡Es…!
— Es hora de comer, ¿no creen? — La interrumpe Kohaku, acercándose un poco nervioso a ella. — ¿Te ayudo a servir los platos? Antes de que se enfríe, ya sabes…
Rin también se coloca de pie para ayudarlos, Sango parece un poco confundida por el cambio repentino de situación, aprovecho el momento para acercarme a ella evitando su ira y la abrazo por la espalda, apoyando mi mentón en su hombro.
— Disculpa lo idiota que soy a veces, pero contigo es inevitable ponerme en alerta. Confío en ti, pero no en los demás. Por favor, olvidemos esto y cenemos en paz, ¿sí?
Frunce el ceño, analizando mis palabras. Por lo menos no me aparta, eso es un respiro para mí.
— Lo dejaré pasar por ahora, pero no creas que lo olvidaré.
Se voltea para sonreírme un tanto perversa, me da un corto beso y sigue con la cena.
Me siento a comer con los demás, sonriendo disimuladamente ante sus miradas. Quizá no lo entiendan, pero estas pequeñas discusiones le dan otro sabor a nuestra vida.
Uno que me encanta sentir.
Palabras: 998 sin incluir disclaimer ni notas.
¡Aquí vamos de nuevo! Sí, para mí, Miroku es más celoso de lo que aparenta y sí le montaría escenas a Sango, aunque claro... con ella termina perdiendo. Igual, con qué cara lo hace. Le doy puntos a InuYasha por pararlo. Supongo que no quería que lo degollaran ahí mismo ajajajajajaja
Como siempre, agradezco todo su apoyo, me hace muy feliz que les guste el proyecto. Siempre en mi corazón las tengo a ustedes, Nuez y Mor (que fangirlean conmigo, eso es lo más mejor de la vida xd), también a Naoko-eri (gracias por el review linda :3), y le doy la bienvenida y gracias a Forever MK NH. ¡Gracias miles por pasarse y comentar!
Espero que nos leamos pronto y que este cap también les guste.
¡Saludos y abrazos!
Yumi~
