Esme P.O.V.

Llegue al apartamento de los chicos a eso de las ocho de la mañana. Cuál fue mi sorpresa cuando vi a los chicos dormidos, solo se escuchaban los ronquidos, dos para ser exactos y una voz femenina, Victoria.

Cuando entre a la habitación vi a Edward en la cama hecho un ovillo. Me acerque para echarle una cobija encima y cuando su aliento me dio en la cara note que había estado bebiendo.

– ¿Edward? –Dije moviéndolo –Edward, despierta.

–No… –dijo en un quejido –estoy cansado.

–Si eso puedo notarlo, ahora levántate y ve a darte una ducha que el alcohol se te sale hasta por los poros –dije seria no me gustaba que estuvieran tomando.

– ¿estoy castigado?

–A Emmett deje de castigarlo la tercera vez que llegó ebrio –dije resignada, ¿para qué pelear por eso? –aprendí que eso no sirve de nada.

–Entonces, voy a aprovechar de dormir mas –dijo antes de quedarse dormido otra vez.

Aproveche de limpiar el apartamento, por lo menos se divirtieron, pensé, claro que no esperaba que fueran a divertirse así.

Poco antes de las once, mientras preparaba el desayuno para los chicos, toque la puerta de James para que despertaran.

–Mira Cullen, no comiences con tu fastidio, me duele la cabeza y estoy de malas –dijo James, espero que para Edward.

Tocaron la puerta en ese momento y cuando la abrí vi a un Laurent cansado con cara de pocos amigos.

–buenos días señora Cullen, espero que para usted lo sean –dijo agarrándose la cabeza mientras entraba.

–buenos días Laurent, ¿podrías despertar a James y Victoria? Por favor, mientras reviso que no se me este quemando la comida –dije sonriéndole.

–claro, no hay problema.

Entro a la habitación de James mientras yo revisaba el desayuno. Fui a despertar a Edward pero tenía el sueño pesado, lo senté en la cama y nada, volvió a caer en la cama con una sonrisa y suspirando un "Bella".

– ¿Edward no despierta? –pregunto una soñolienta Victoria.

Negué con la cabeza.

–James, es hora de despertar a Edward –dijo Victoria.

Los chicos se aparecieron con un balde de agua. James lo mojo un poco y Edward se movió y se metió bajo las cobijas.

– ¡wow! Bella sí que lo trae loco –dijo James riendo.

James le arrojo el balde completo y Edward abrió los ojos habiendo una mueca y se metió al baño de una zancada. Nos reímos de Edward que iba solo en calzoncillos, parecía un insecto palo por lo delgado. Pude ver un montón de pequeñas cicatrices que tenía en la espalda.

Salimos a la cocina y termine de prepararles el desayuno.

–Que mal me siento –dijo James mientras se sentaba.

–ni que lo digas –dijo Victoria haciendo un puchero mientras besaba a James.

–Y Edward no esta tan delgado, vale –dijo Laurent –bueno con la comida que usted hace, Esme, cualquiera engorda, es tan deliciosa que dan ganas de repetir una y otra vez.

Les sonreí.

– ¿estaba tan delgado? –pregunte.

–Pues… sí, estaba bastante delgado –dijo James –pero es que también Edward no salía de una gripe cuando entraba en otra y nunca le apetecía comer.

–yo digo que era cuestión de karma –dijo Victoria –aunque él no crea en eso, mientras les guardaba rencor a usted y su marido, él se la pasaba enfermo cuando todo se arreglo súbitamente paró.

–pero después de que hablamos que se arreglo se enfermo y nos dio un buen susto, también cuando peleo con ese chico Jacob –dije.

–Porque estaba molesto con el señor Masen –dijo Victoria –y además le tenía ocultas las cosas que le pasaron aquí, fíjese que después de la depresión por su novia –abrí boca sorprendida por todo lo que ella sabia –Edward nos contó todo, nunca lo oí tan detallista con lo que le había pasado –sonrió –él ha estado… alegre, risueño. Es por Bella, en gran parte también y todo lo que le ha pasado a sido para bien, incluso la situación de ahorita con el señor Masen.

–ella es lo que el necesitaba –dijo James.

–Si –coincidí, era hora de cambiar el tema – ¿y qué tanto tarda este chico?

–Eso es siempre –dijo James –a lo mejor se quedo dormido en la tina.

Nos reímos un poco. Me dijeron que estaban estudiando en la universidad en el mismo campus. Victoria y James estaban en el primer año de mecánica automotriz, mientras que Laurent estaba en informática. Por lo que me decían les costaba un poco pero que no habían reprobado ningún examen.

Cuando Edward salió la comida había comenzado a enfriarse. Era hora de reprender a los chicos por embriagarse.

–no sé que tienen hoy pero el día esta esplendido –dije con picardía.

Descorrí las cortinas y los chicos comenzaron a quejarse.

–Esme por favor cierre la ventana –dijo Laurent.

–mamá, corre la cortinas, me duele la cabeza –dijo Edward con las manos en los ojos para cubrirse del esplendido sol que había fuera.

Volví a correr las cortinas y la estancia volvió a quedar a oscuras.

–Mis niños, no deberían tomar tanto –dije abrazando a mi hijo –Edward esta tarde te toca ir al hospital a acompañar a papá.

–Claro –dijo – ¿Qué hora es?

–Las once –dijo James

– ¿Por qué madrugamos? –pregunto Edward haciendo un mohín.

–Fue tu madre quien mando a Laurent a despertarnos y nosotros teníamos que desquitarnos –dijo Victoria.

No pude evitar sonreír, después de servir el desayuno me senté junto a ellos para verlos comer, era totalmente diferente a ver a Emmett comer en la casa, todos ellos comían con sus cubiertos de un modos muy educado y sin botar alguna miga a la mesa.

Cada quien fue a lavar su plato cuando terminaron de comer, mientras que yo fui a asearme para ir al hospital. Cuando salí de la habitación vi a los chicos sentados en los sofás de la sala, se veían terriblemente cansados.

–adiós amor, nos vemos en la tarde –le dije a Edward que estabas de espaldas a mí –adiós chicos, cuídense y descansen.

–Adiós –se despidieron todos.

Me agache para y salí. Edward me había dado sus llaves para que pudiera entrar y salir cuando quisiera.

Cuando llegue a la habitación de mi padre, él estaba hablando con un señor de traje formal.

–hija, pensaba que Edward iba a venir –dijo papá sorprendido – ¡oh! Disculpa, Esme, él es Ephraim uno de mis socios, Ephraim ella es mi hija, Esme.

–Mucho gusto –dije sonriendo.

–El gusto es mío –dijo serio –Carter hablaremos después.

–Por su puesto –dijo papá.

Ephraim salió y yo me acerque a papá.

–Edward no vino porque salió ayer con los chicos –dije.

–Ya veo, seguramente fuero al bar de Stuart un buen amigo mío –dijo papá.

–esta con una resaca horrible.

Papá negó con la cabeza.

–no aprenden, ya le advertí varias veces pero no hace caso.

– ¿ya lo ha hecho varias veces? –pregunte sorprendida.

–No muchas, solo en ocasiones especiales –dijo papá –pero siempre lo llevan al extremo.

– ¿puedo saber de qué hablabas con el señor Ephraim?

–Claro amor, lo que pasa es que cuando fundamos este colegio decidimos que las acciones solo se podrían traspasar a estudiantes de aquí mismo –dijo papá –sea de los regulares, de familia de los socios o que ya se haya graduado. Uno de los socios murió el año pasado y no tiene familia, las acciones han estado en el aire. Se hizo una reunión (a la cual no pude asistir) donde decidieron entregárselas al mejor estudiante del colegio, desde la fecha de fundación hasta la actualidad. En estos días las secretarias terminaron la búsqueda y las acciones están entre su sobrino y Edward. Mejor dicho son de Edward, el otro chico esta un punto por debajo de tu hijo.

–pero…

–No quiere que yo tenga más acciones que él pero eso sucedería si Edward me cediera las acciones a mí, Ephraim quiere que las tenga su sobrino que es igual de codicioso que él –dijo papá pensativo –Esme, tu hijo tendrá en sus mano una buena suma de dinero y quiero proteger tanto a Edward como las acciones que custodiara, por eso también lo… obligue a que estudiara aquí, porque así las mías estarían a salvo de cualquier loco a la hora de que ya no pueda continuar.

– ¿Por qué no lo dijiste antes? ¿No crees que hubiera sido más fácil si nos lo hubieras dicho? –dije.

–Hija te dije que actué sin la menor pizca de cordura –dijo papá –por eso también quiero que Edward estudie economía, abogacía pero hacia la parte mercantil, algo del ramo financiero para que sepa cómo controlar este colegio, cuando yo muera él tendrá más voz que cualquiera de los socios.

– ¿Por qué no le dices eso a Edward?

–Porque quiero darle una sorpresa y además lo que viene es un papeleo horrible para que le puedan dar sus acciones –dijo papá – ¿tú crees que pueda estudiar dos carreras? Así puede estudiar la que él quiere y la que y yo quiero que estudie.

–creo que eso sería forzarlo mucho.

–Que complicado es esto –dijo papá –y más por Ephraim, él es muy competitivo y en más de una ocasión se molesto porque Edward tenía más nota que su sobrino.

–entre socios siempre hay estos rencores ¿verdad?

–me temo que sí.

Decidimos cambiar de tema. Hablamos de cosas más cotidianas, me pregunto por Alice, Emmett, Carlisle. Me dijo que quería verlos. Le hable de mi trabajo, se sorprendió de lo mucho que había progresado y que estaba orgulloso.

–papá, ¿en serio estas bien?

–sí, hija, mejor de lo que podría haber estado desde hacía años –dijo sonriéndome.

–papá ¿extrañas a Robert y mamá?

–Por supuesto que sí, tu madre era muy especial para mí y Robert a pesar de que me sacaba canas con sus rebeldías, lo quería mucho –dijo –y ti también te extrañe, eras, y sigues siendo, mi niñita.

–Tu niñita que te desobedeció deliberadamente casándose con un doctor –dije sonriendo.

–Me alegro que lo hayas hecho –dijo.

Pasamos el día charlando, papá después de comer se durmió un rato y yo aproveche para ir al cafetín a comer algo.

Cuando Edward llego le vi mejor semblante, se veía más descansado, estaba vestido formal con corbata y todo, se veía muy bien.

–hijo ¿Por qué estas vestido así? –dije sonriendo.

Apuntó a papá con la cabeza poniendo los ojos en blanco. Papá estaba dormido.

–Como nieto de Carter Masen debo vestirme bien, siempre me lo dice cuando ando… desestresado que por lo general cuando ando así tengo puestos unos jeans y franelas –dijo Edward rodando los ojos.

– ¿Por qué estas estresado? –le pregunte riendo por la cara de frustración que tenia.

–porque pise el teléfono anoche y ahora no puedo llamar a Bella –dijo golpeando la pared.

Tuve que reírme. Ya más calmada saque mi celular de la cartera.

–dile a Alice que te dé el numero y la llamas de aquí –dije –apúrate que estoy cansada.

– ¿te lo tengo que devolver?

–sí.

Salió de la habitación sonriendo. Edward necesitaba un psicólogo.

Edward P.O.V.

Me desperté pasada las cuatro de la tarde, Laurent ya se había ido pero Victoria y James seguían dormidos, acurrucados en el sofá.

Me acorde de Bella y el hecho que la tenia olvidada. Busque mi teléfono y allí estaba, en el pantalón que me había puesto la noche anterior.

Tenía la pantalla partida, la carcasa resquebrajada y no quería encender. ¿Qué le había pasado? Nada Cullen, solo que lo pisaste cuando estabas en el bar embriagándote.

Claro, ahora lo recordaba, mi pobre teléfono había durado mucho, ahora no me dolía el teléfono, me dolía el número que tenía guardado, el de Bella.

Ahora si debía ir al hospital y quitarle el celular a mi madre o a mi abuelo. Claro que era mejor quitárselo a mi abuelo que tenia no-sé-cuantos minutos para cualquier operadora incluyendo larga distancia y llamadas fuera del país.

Me vestí para salir, poniéndome uno de los muchísimos trajes formales que tenia, ya mi abuelo me había regañado por la ropa el día que me quede con él diciendo: "Edward, no deberías estar vestido así ¡por dios! Estas… estuviste en una de los colegios más prestigiosos de New York, además eres mi nieto, debes vestirte como tal y no con esos… andrajos a los que llamas vestimenta". Era un poco frustrante dado que iba a pasar la noche vestido así.

El traje era negro (n/a: sin complicarse mucho la vida, el traje que tiene Edward en la segunda película cuando el cumple de Bella) una camisa azul oscuro y una corbatadel mismo azul de la camisa. Cuando salí James y Victoria estaban viendo televisión.

– ¿ya te vas? –pregunto James.

–Sí, mamá debe estar cansada –dije.

–Toma –dijo arrojándome las llaves del su auto.

– ¡genial! Gracias –dije sonriendo.

–por nada, cuídalo y debes entregarlo lavado y aspirado –dijo Victoria mirando la televisión –gracias la gerencia.

Reí de eso y salí del apartamento. Cuando llegue a la habitación de mi abuelo, vi a mi madre en el sofá mirando la ventana. Se volteo a verme y fue hacia donde me encontraba.

–hijo ¿Por qué estas vestido así? –dijo sonriendo.

Apunte al abuelo con la cabeza poniendo los ojos en blanco. Él estaba dormido.

–Como nieto de Carter Masen debo vestirme bien, siempre me lo dice cuando ando… desestresado –dije rodando los ojos.

– ¿Por qué estas estresado? –me pregunto mamá.

–porque pise el teléfono anoche y ahora no puedo llamar a Bella –dije golpeando la pared.

Mamá comenzó a reírse y una vez calmada sacó su celular de la cartera.

–dile a Alice que te dé el numero y la llamas de aquí –dijo sonriendo –apúrate que estoy cansada.

– ¿te lo tengo que devolver? –esperaba que me lo dejara.

–sí.

Prácticamente le arrebate el celular de las manos pero mientras más rápido hablara con Bella mejor.

Le marque a Alice y después una sarta de preguntas me dio el numero. Le marque rápidamente me contesto.

– ¿aló? –era Renée.

–buenas tardes Renée soy Edward ¿se encuentra Bella?

–sí, sí está, ya te la paso –dijo.

Después de un pequeño lapso de tiempo oí la voz que mas ansiaba escuchar.

– ¿aló?

– ¿hablo con la persona más linda del mundo, que en esto momentos se debe estar sonrojando? –dije sonriendo.

–depende, ¿me llama chico de cabellos cobrizos que aparte de ser mi novio tiene una cara de bobo en estos momentos? –Dijo riendo.

–no, lo siento me equivoque de numero –dije riendo – ¿Cómo estás?

–Bien, extrañándote –dijo triste – ¿y tú? ¿Cómo estás? ¿Cómo está tu abuelo?

–bien, ahora que hablo contigo mejor y mi abuelo está bien, pero sigue hospitalizado por precaución.

–oh… ya, ¿Por qué no me habías llamado? –la imagine haciendo un lindo puchero.

–ayer me la pase durmiendo la mayor parte del día, en la noche fui para una fiesta con mis amigos y resulta que se me cayó el teléfono y lo pise, él pobre no soporto y murió –dije.

–mi sentido pésame y… ¿para cuando regresan?

–No lo sé –dije –no sabes cuánto te extraño, quisiera poder estar contigo o en dado caso, que tú estés aquí.

–yo también –dijo –Jacob vino, dijo que en son de paz, que quería volver a ser mi amigo, que viviera mi vida feliz contigo… no sé si creerle.

–Bella, no me voy a molestar porque tú seas amiga de él, lo celos me comen pero no voy a interferir en tu amistad con Jacob, si tu eres feliz siendo su amiga por mi bien –dije, claro me iba a costar hacerme la idea de Jacob con mi novia pero mejor no pensar en eso ahora –tu felicidad lo es todo para mí.

– ¡dios! Charlie nunca me ha dicho algo así –dijo una voz que no era Bella. Abrí la boca desmesuradamente.

– ¡MAMÁ! –chilló Bella –por favor, ahora espías mis llamadas, mamá me decepcionas.

–pero Bella, hijita entiende, Edward dice cosas tan lindas.

–pero, pero mamá es privado –dijo Bella molesta.

Yo estaba en shock, en shock y avergonzado.

–Lo siento amor, de veras –dijo Renée –Edward lo siento, en serio, pero es que no me pude resistir.

–Se-será mejor q-que las deje hablar a so-solas –dije –adiós Bella, te-te quiero. Adiós Renée.

Colgué antes de que dijeran algo (nota mental: llamar a Bella a su celular). Entre a la habitación y mamá alzó una ceja cuando le entregue el celular.

– ¿Qué paso? –pregunto mamá extrañada.

–Renée nos estaba espiando la llamada.

Mamá me miro un pestañeando un par de veces y luego soltó una sonora carcajada al igual que mi abuelo. ¡Qué desgracia! Apuesto que a nadie le pasan cosas como esta.

– ¿Cómo supiste? –pregunto mamá entre risas.

–Mmm…

–Edward, dime.

HELLO!

¿que tal los trata la vida?

bueno un nuevo capitulo actualizado.

a ver, ¿que les parecio?

la verdad es que tengo mis dudas sobre si el capitulo esta bien o no.

la conversacion de esme y su padre ¿que les parecio? chicas me estoy ahogando en un vaso de agua de tantas cosas que se me ocurren, tengo que buscar en los capitulos anteriores que fue lo que puse (tengo muy mala memoria). esta mas que claro quien es el sobrino de Ephraim, pero si no lo adivinaron no lo voy a decir :)

chicas me rei escribiendo lo de la llamada, esa Renée es loca.

muchas gracias por sus reviews (aunque fueron pocos), gracias a: lisbet777, yolabertay, miiriiam cullen y strangreers (adivinaste)

ya saben dejen su respectivo review, cuidense, escriban (las que lo hacen), estudien y todas esas cosas de las que no se cansan de decirnos nuestros padres :)

las quiero mucho, nos leemos luego.

jnnfrmrz :)