's in love with him. The other flirts with the other.
La inminente partida de Harry la tuvo al borde del colapso hora tras hora que transcurrió de esa semana. Harry, al igual que Ron, había sido una constante en su vida desde su primera incursión en el mundo mágico, y a pesar de que tenía en gran estima al pelirrojo, el chico de anteojos era, a falta de un mejor término, un hermano. Era lo único que le quedaba, pues sus padres ni aparecian ni podrían recordarla, y ahora él también se marcharia. El hecho de que se fuera para cumplir su sueño de ser Auror ayudaba a Hermione a soportar el triste hecho de que ya no estaría allí durante su último curso, el hecho de que ya nadie la abrazaría mientras llorara cuando las cosas la sobrepasaran… ya no habría maraña de pelo despeinada que intentar arreglar, ni anteojos que reparar, ni agendas con horarios que regalarle.
Intentaba no dramatizar, él solo se iba a ser entrenado, no corría peligro de ser asesinado por Voldemort o Mortífagos, pero tras seis años de velar por su seguridad, a Hermione se le hacía difícil la idea de dejar de estar en control de su protección. Todo eso pasaba por su mente mientras se dirigia, cabizbaja, seguida por los chicos, a despedirse de Harry en la oficina de McGonagall. Nadie se atrevía a hablar, por respeto a la castaña y a Astoria, que, aunque intentara ocultarlo como una buena Slytherin, tenía los ojos aguados.
Cuando entraron al despacho, Harry y Ron ya se encontraban allí, mirándose incomodamente. Hermione se acercó lentamente a sus dos mejores amigos y los abrazó como si la vida le fuera en ello. En parte era gracioso, porque ambos chicos la sobrepasaban por lo menos, una cabeza y media de altura, y estaban agachados mientras ella se ponía de puntitas.
-Herms, que no estoy yendome a la guerra ¿sabes? Podremos hablar por Red Flu o lechuza, e intentaré visitarlos. También pasaremos las vacaciones juntos.- Ambos chicos se soltaron del abrazo y Harry le acarició torpemente el cabello.
-Lo se.. pero es que, ¿Qué harás si se te rompen los vidrios de los anteojos? – balbuceó nerviosamente.- Ni siquiera recuerdas el hechizo. ¿Y si te olvidas de tus horarios? No tengo agendas programadas para Aurores. Peor aún ¿y si te desaparecen los calcetines como la otra vez? ¡Nunca recuerdas como hacer un hechizo duplicador, Harry!
-Hermione, relajate por favor.- Se le veía confundido.- Se que esto no es lo que verdaderamente te preocupa. Así que me estás diciendo ahora mismo porqué parece que estás a punto de llorar.
Esas parecieron ser las peoes palabras que pudo haber escogido, porque de pronto, Hermione era un mar de lágrimas y rizos.
-Yo- hipido- no se como manejarme sin ti.- hipido- Nunca he pasado más de unas semanas sin ti.- otro hipido-. ¿Qué haré si no estás? No se defenderme, Harry. Y cuando estudie para los EXTASIS nadie me dará te porqué no saben como me gusta beberlo.- en ese punto se largó a llorar, como si el hecho de que Harry no le llevara té fuera el final del mundo.- No podré seguir mis estudios, caeré en una depresión interminable y nunca lograré modificar las leyes espantosas del Ministerio de Magia. ¡Terminaré viviendo sola con un montón de pequeños Crookshanks y nadie me querrá!
-¡HERMIONE!- gritó por fín Harry, todos miraban con hojos desorbitados a la llorosa chica, como si fuera una persona totalmente diferente.- Por Circe, cálmate y escúchame.- cuando vio que la chica asentia, tratando de dejar de hipar y llorar, él la tomó entre sus brazos y la arrulló.- Hermione, todo eso que estás diciendo son puras estupideces. Tú, eres la persona más fuerte e independiente que conozco, ¿me oyes? No me necesitas aquí. En todo caso, yo te necesitaria más a ti. Eres la gran Hermione Granger, tú nos has salvado a mi y a Ron incontables veces, sin ti no podríamos haber vencido a Riddle, así que ni se te ocurra decirme que no sabes defenderte ni manejarte sin mi. ¡Por las pelotas de Merlín!- Luego de su alterado discurso, una carcajada se extendió al ver el rostro reprobador de su amiga ante sus últimas palabras.- Y si lo que te preocupa es el té, estoy segura que Draco- la sorpresa por haberlo llamado por su nombre los dejó perplejos- estará más que encantado de servirtelo cuando estudies.
El rostro de Hermione se iluminó y sacó su cabeza del pecho de Harry para mirar a Draco.
-Malfoy…-dijo con su vocecita más infantil, producto del llanto.- ¿Lo harías por mi?- Draco trató de ocultar la sonrisa que luchaba por bailar en sus labios al verla tan vulnerable.
-Sí Granger… te llevaré tu dichoso té de limón con esencia de menta y dos terrones de azúcar, junto con un pastelito de frambuesa y queso.- le respondió rodando los ojos. Cuando vio que todos le miraban tratando de ocultar la risa o confundidos, se encogió de hombros y respondió,- ¿Qué? Como si fuera difícil notar esa forma extraña de beber té. Granger es rara.
-Ves-dijo Harry riendo.- Draco se encargará de todo. Te escribiré, lo prometo.- Hermione se puso de puntitas y le besó la frente fraternalmente.- Te echaré de menos, pelo arbusto.
Hermione se dirigió riendo hacía el sillón donde Blaise, Ginny y Goyle se sentaban y se dejó apachurrar por los tres, mientras estallaba en carcajadas. Vio como Ron se despedia, seguido de Ginny y finalmente Astoria, quien lo besó desesperadamente y salió corriendo del lugar tratando de ocultar las lágrimas que goteaban de sus ojos. Harry estaba apunto de irse, cuando, tomando a todos por sorpresa, llamó a Blaise y Draco para hablar a parte.
Mientras Hermione era distraida por las constantes atenciones de un preocupado Goyle, los tres chicos colocaron un hechizo para no ser oídos.
-¿Qué sucede, Potter?
-Es… por Hermione.- murmuró preocupado.- Yo, se que le he dicho todo eso, y por ahora estará bien, pero la conozco, va a derrumbarse en algún momento y necesito asegurarme que alguien va a estar allí para ella.
-¿No son las comadrejas sus mejores amigos?- preguntó Draco, ya ni siquiera trataba de ocultar sus celos. Harry negó.
-No, y ellos no sirven para la tarea. Ron tiene la sensibilidad de una piedra y está muy metido en si mismo. Y Charlie…- Draco gruñó- temo que se dejaría guiar más por sus sentimientos hacia ella que por lo que verdaderamente necesita.
-¿Y Ginny?
-No entiendes… ella necesita una figura masculina, necesita saber que no tiene que protegerse siempre sola, que alguien estará allí por si cae. Se que creis que es muy fuerte y todo eso, pero en el fondo no es más que una niña… y después de todo lo de sus padres…-se calló de golpe al darse cuenta de su error.
Blaise y Draco se miraron durante unos segundos , tratando de analizar lo dicho.
-Sería fantástico-comenzó Blaise- si nos explicaras eso, ya sabes.
-No puedo, le corresponde a Hermione contarlo, y espero que no la presionéis.- sacudió la cabeza.- Volviendo al tema, necesito que la cuiden, sobretodo con sus comidas. Cuando se estresa por las clases o algo así, a penas recuerda comer y luego se desmaya. Mejor les envio una carta con todas estas cosas, ¿de acuerdo?- ambos chicos asintieron.
-Joder con Granger-silbó el moreno.- Nos la va a complicar este año.
-Llegará un momento en que lo hareis por cariño hacia ella y no porque os lo he pedido.- Harry suspiró al ver la hora.- Debo irme, recuerden: Cuidad de Hermione como si fuera lo más importante de vuestra vida.
Ambos asintieron. Se estaban alejando cuando Harry les habló una última vez:
-Y tú, Malfoy, haznos a todos el favor, aceptalo, y conviertela de una vez en lo más importante de tú vida.
Tras una sonrisa de suficiencia, Harry tomó la bandeja metálica que serviría de traslador, dejando atrás a un desconcertado Draco y un muy divertido Blaise.
-Oh no no, Granger, de esta no te escaqueas.-dijo una voz a sus espaldas mientras la tomaba de la capa del uniforme.
-Por Circe, Daphne, me pone los pelos de punta cuando usas mi apellido de esa forma.- rió.- Y no se de que hablas, por cierto.
-¡De nuestra fiesta de pijamas!
-Fiesta de pijamas.- repitió como si el concepto fuera algo totalmente nuevo.
-Exacto. Ginny, Flora, Pansy, Padma, Astoria, tú y yo.
-Pansy.-repitió quedamente otra vez.
-Sí, Pansy. Se que es un poco… especial. Pero te acostumbrarás a ella.
-Sí… claro.- el sarcasmo ,manaba en su voz.- ¿Y por qué tendremos una fiesta de pijamas?
-Porque la semana pasada prometimos contarnos todos los detalles sobre lo sucedido en navidad en tu casa y terminamos yendo a la Sala de los Menesteres por lo de Harry.- al ver como su rostro entristecia otra vez se apresuró a añadir.- A demás, tú y Astoria necesitan un poco de relax y buena compañía.
-Pero… preferiria descansar y…
-Ni hablar, querida.- le interrumpió una voz a sus espaldas mientras un brazo moreno rodeaba sus hombros despreocupadamente.- Vas a ir a esa dichosa fiesta de pijamas.- Hermione entrecerró sus ojos.
-¿Y tú quién eres para darme ordenes?
-Bueno, dado que Potter se ha largado, la Comadreja es un inútil y Draco es tonto, he decidido que me pertenece el derecho de ser tú hermano mayor, y por tu bien, debes divertirte con las chicas.
- ¿Qué hay de Goyle?
-¿Qué tiene que ver Goyle en esto?
-Goyle también se preocupa por mi, y me cuida…
-Calla, calla. Goyle es un neanderthal.
-No. Hables. Así. De. Mi. Pequeño. Goyle.- le dijo entre golpes a su pecho.
Blaise se alejó corriendo y se metió en la habitación de Draco mascullando algo sobre las mujeres y su forma de hacer perder la hombria hasta al hombre más masculino como Goyle.
-Estos chicos van a volvernos loca. Ven, vamos a buscar a las chicas y a encerrarnos en alguna de las habitaciones.
Horas más tardes, una luna llena y brillante las encontró rodeadas de dulces de todo tipo, riendo a carcajadas y pasandose un cuadernito y una pluma, jugando a una especie de juego muggle que Hermione les había enseñado. Daphne las había vestido a todas con elegantes y sensuales pijamas de seda y encaje como si fueran muñecas. Ginny estaba usando uno azul oscuro, Pansy uno negro, como siempre, Padma y Flora un color lavanda precioso, mientras que Astoria y Daphne tenían unos de un color rojo profundo, como si pronunciaran a los cuatro vientos que adoraban Gryffindor. Daphne encontró divertido vestir a Hermione de verde esmeralda.
-¡Oh vamos! Tienes que estar de broma. ¿Ron?- Todas estallaron en carcajadas al ver la cara roja de Pansy.
-Ya déjalo Granger… tu también estuviste con él.- Hermione dejó de reír, pero para nada estaba enfadada.
-No es por eso, Parkinson, Ron es un chico dulce y todo eso, pero nunca imagine que ya sabes…- su rostro se había tornado de rojo brillante por la vergüenza.
-Oh… entonces tú y él nunca… ¿nada?- ambas se sonrojaron más profundamente aún. Hermione sacudió la cabeza.- ¿Está mal que me sienta aliviada?
-Para nada- rió Hermione, pensando en la sensación de calma que le había dado saber que entre ella y Draco no había nada, por muy extraño que fuera sentirse así.
-Un momento...-interrumpió Astoria.- ¿Entonces por qué ambos bebisteis en el juego del baile? ¿Y los comentarios de Charlie y Ginny? ¿Eso quiere decir que sigues siendo v…?
-No, no, lo soy. Ron y yo hicimos…otras cosas… pero nunca nos acostamos. Ahora cambiemos de tema.- la interrumpió, casi a los gritos Hermione. Pero era demasiado tarde, sus amigas eran presas de la curiosidad y se lanzaron encima de ella para llenarla de preguntas.- ¡Chicas! No- puedo- respirar.-logró decir debajo de la pila de cuerpos de sus amigas.
Rapidamente sus amigas se apartaron riendo, incluso Pansy, y la ayudaron a incorporarse mientras se acomodaban más cerca de ella.
-Bien, ya puedes comenzar a hablar.- Daphne fue la primera en dirigirse a ella.
-No hay nada que contar, Daphne, ya les he dicho.- se encogió de hombros intentando restarle importancia al asunto, pero se estaba golpeando mentalmente por haber cometido semejante error. Solo dos personas conocían los detalles y una de ellas era el mismo chico.
-Oh no, Hermione, si no lo dices tú.. lo contaré yo.- la castaña fulminó con la mirada a su mejor amiga pelirroja, mientras la otra pelirroja a su lado reía a carcajadas.- ¡Y tu no la animes, Flora!- estalló, mientras sus amigas seguían riendo, una idea le pasó por la mente.
Se levantó, y caminó hasta sentarse junto a su amiga, bajo la atenta mirada del resto de chicas. Para sorpresa de todas, su mirada se transformó un poco, y aquellas cercanas a Draco Malfoy, podrían asegurar que la joven Gryffindor la había adoptado. Parecía toda una Slytherin, y el carácter de sus palabras no dejaba lugar a discusiones.
-Dime, Ginevra-comenzó.- ya que estás tan dispuesta a soltar mis trapos sucios… ¿por qué no le cuentas a tus queridas amigas que sucedió la noche del Baile, hace tan solo dos meses?- Ginny emparejó el color de su pelo con su rostro, pero Hermione no se detuvo.- O lo sucedido durante las Navidades…Es más ¿por qué no les cuentas con quién? ¿O debería ir a llamarlo? Porque me ha contado muchas cosas…
Unos segundos de silencio siguieron al pequeño arrebato de serpiente de Hermione, y finalmente, Ginny… sonrió.
-Oh, no lo has hecho, Hermione Jean Granger. No pudiste haberte atrevido.- dijo con su voz más suave.- ¿Sabes? Lo haré, les contaré toda la dichosa historia.- Su amiga sonrió victoriosa, pero pronto su sonrisa se esfumó.- Pero… debes contar lo que te sucedió a ti, en navidad. Y les contarás ese pequeñito secreto muy bien guardado. Estoy harta de ser la única que sabe.- rió.
Hermione se había tornado del color más escarlata que se hubiera visto jamás, si por rábia o vergüenza, no se sabe, pero la cuestión es que para sorpresa de todas, la chica de pelo enmarañado se tumbó en la alfombra con un suspiro derrotado y chilló un frustrado "De acuerdo, maldita sea".
Antes de continuar, las chicas decidieron que era hora de subirse a la mullida cama de Daphne, que debido a los deseos de la dueña de la habitación, se agrandó para que todas se acomodaran. Tomaron todas las mantas que encontaron y se taparon hasta sus naricitas. Ginny estaba a punto de hablar, cuando Pansy la interrumpió.
-Creo que en vez de contar una historia completa… deberíamos hacerles preguntas ¿no? Así quizá a Granger no le da un colapso mental.- la aludida la miró con los ojos como rendijas.- Genial, yo empiezo.
-¿Ginny o Herms?-comentó Flora.
-Herms, - contestó con tono burlón.- Dime, granger… ¿en que año fue?-Hermione se tapó la cara con el borde de su manta pero contestó casi inaudiblemente.
-Cuarto curso.
Todas se quedaron en silencio de la estupefacción. Hermione Jean Granger, la Prefecta Perfecta había perdido la virginidad con 15 años. Pero pronto se recompusieron y continuaron su cuestionamiento, olvidandose de preguntarle a Ginny.
-¿Cuándo? ¿Con quién?- estalló Padma.
-El Baile del Torneo de los tres magos.. Vict- pero fue interrumpida.
-¡OH NO! NO PUEDO CREERLO.- Comezó Pansy.- Eres una jodida genio, Granger, creo que incluso me caes bien. Victor Krum. Tu primera vez fue Victor Krum. Un jodido jugador de Quidditch famoso.
La castaña se tornó más roja si cabe, pero se vio obligada a reír cuando Pansy incluso la abrazó, sin parar de decir lo suertuda y ganadora que era.
-Oye- comentó Astoria- ¿y dónde fue? Por que por lo que se, Krum porque dudo que Karkaroff dejara pasar a su barco a la mejor amiga de Harry Potter, el enemigo.- Pero Hermione no parecía querer contestar a esa pregunta. Así que Ginny tomó las riendas.
-Oh, vamos Granger, no dejes a tus amigas con la duda.- Su amiga la fulminaba con la mirada, y pronto eso se convirtió en una guerra para ver quién claudicaba antes.- Bueno, se los contaré yo… Fue al lado del Lago Negro, ya saben, una hermosa, caliente y mullida manta de picnic, las ropas gruesas de abrigo de Victor. Y ah, sí, un hechizo desilusionador fantasticamente hecho por nuestra adorada Hermione.
No sin antes un cuantos "aww" por parte de todas, el silencio reinó otra vez, no por sorpresa o estupefacción, si no porque Hermione parecía querer abalanzarse sobre su amiga. Luego de unos segundos de respirar pesadamente, habló.
-Ginny se acostó con Blaise el día del baile hace dos meses.
-HERMIONE TE COSERÉ A CRUCIOS.
-Oh no, Ginevra, es tu turno.
Y tal y como habían hecho con Hermione, atosigaron a Ginny. Primero les contó la historia del conjunto de ropa interior blanco de encaje, sus flirteos descarados para molestarlo, la forma en que lo rechazó todas y cada una de las veces que él le suplicó para ir al baile y como finalmente, después de tanto negarse, discutieron en el pasillo y ella se dio cuenta de que necesitaba al menos pasar aquella noche con Blaise. Les relató la conversación que habían tenido fuera del Gran Salón.
-¿Tanto te desagrado?- preguntó Zabini de pronto.
-¿Por qué lo dices?
-Quizá porque te rogué para que vinieras conmigo y lo rechazaste, o porque parece que fueras a vomitar por el simple hecho de tener que pasar cinco minutos a solas conmigo.- realmente se le veía desconcertado.
-¿Lastimé tu orgullo rechazándote? Siento no haberte dado la oportunidad de jugar conmigo- dijo irónica, pero amargamente.
-No estoy jugando, lo digo enserio. No te comprendo. Te me acercas, me das unas señales, pero luego lo niegas todo y me repeles, parece que eres tú la que juega conmigo, ¿sabes?- Ginny lo miró con ojos desorbitados, sin poder creer lo que el chico le decía.
-Bien- comenzó Pansy.- ¿Entonces alguien puede explicarme por qué nargles ustedes no están juntos?
-¿Recuerdas que al día siguiente fuimos a la enfermeria a ver a Malfoy? Daphne vino a avisarme porque supuso que estaría en su habitación, por lo que me vestí y me fui a ver a Hermione y Malfoy. Desde ese día me trató como si tuviera la peste. Como si le hubiera hecho algo. Eso o realmente estaba jugando conmigo y su discurso no fue más que una artimaña…
-¡Eres idiota!.- Corearon las únicas Slytherin de la habitación.
-¿Yo por qué?- preguntó Ginny confundida.
-Enserio no te has dado cuenta…-Daphne sacudió su cabeza como si no pudiera creerlo.
-Creo que ya lo pillo…- murmuró Hermione.
-Blaise cree que te largaste y lo dejaste tirado.
-¿Qué? Oh no…- Ginny se palmeó la cara.- Pero… no debería enfadarse, habíamos pactado solo una noche y…
-Está enamorado de ti, idiota.- le gritó Pansy finalmente. Suspiró y más calmada, la miró y murmuró- Y tú de él. No puedes negarlo.
-Pero… pero…
-¡Hacéptalo!- chillaron todas.
Alguien golpeó la puerta con fuerza y Hermione se levantó a abrirla, olvidandose completamente de su vestimenta.
-Malfoy… ¿qué haces aquí?- preguntó entrecortadamente.- Y por sagrado Merlín, si vienes aquí hazme el favor de ponerte una camiseta.- Hermione estaba más que ruborizada, y no podía dejar de contemplar el torso desnudo de su compañero, que solo vestía unos elegantes pantalones de pijama de color gris oscuro.
El chico, pareció no oírla, pues se encontraba totalmente hipnotizado mirandole las piernas desnudas y la forma en que ese pijama se adaptaba a sus curvas. Se trataba de un pequeño y diminuto pantaloncito corto de seda y encaje verde esmeralda y una blusa de tirantes de la misma calidad y capacidad que el pantaloncito. Se la veía espléndida en verde… Hermione carrespeó y el volvió al presente, cuando la miró se encontraba totalmente ruborizada.
-Te he preguntado que hacías aquí y que te pongas una camiseta si vas a aparecerte por aquí.- murmuró impaciente, su mirada desviandose a todos lados.
-¿Te pongo nerviosa si estoy así, Granger?- Comentó mientras una sonrisa patentada se expandía por su rostro y se apoyaba contra el marco de la puerta.
-N-No, pe pero deberías vestirte, no debe ser bueno para tu salud.
-Ya.. mi salud. Fingiré que te creo.
-Ya cálalte. ¿Qué haces aquí?- le contestó exasperada. Y nerviosa. No iba a dejar que supiera que lo estaba.
-Venía a pedirles que dejaran de chillar, algunos tratamos de concentrarnos en auto-compla…
Hermione le cerró la puerta en la cara con el rostro altamente sonrojado.
-¡Deja de ser un depravado, idiota!- le chilló, mientras le oía caminar hacía su habitación riéndo a se dio la vuelta, vio a sus amigas mirandola extrañadas y tratando de contener la risa.- ¿Y ahora qué?
-Nada-contestó Pansy- solo que nunca me había dado cuenta de lo obvios que sois cuando tonteais.
-¡Nadie estaba tonteando con nadie!- exclamó.
-No sabía que vuestros segundos nombres fueran Nadie.- Canturreó Padma y todas rieron, obviamente menos Hermione.
-Dejadlo ya,- dijo Ginny, la castaña la miró agradecida pero se arrepintió cuando ella continuó.- No va a admitirlo porque ni siquiera se da cuenta. ¿No les has contado lo de la noche de Navidad? Cuando os hicisteis cosquillas y él te dio su regalo para ti después de haber caído encima de ti y besarte la frente aunque estabas segura de que te besaría?- soltó de golpe.- Y ya todas hemos visto sus arranques de cosquillas y esas cosas raras suyas.
Hermione maldijo… iba a ser una noche larga.
Cuando se despertó, no pudo evitar estallar en carcajadas.
Pansy Parkinson se encontraba abrazada a ella con el pelo despeinado. Ginny Weasley tenía la cabeza apoyada en el hombro de la novia de su exnovio, Astoria, ambas rascándose los ojos, mientras que Padma, Daphne y Flora se encontraban en una maraña de piernas y mantas, desperezandose y bostezando.
-Si le cuentas esto a alguien, Granger, juró que te mataré.- murmuró la voz dormida de Pansy.
-Demasiado tarde.-murmuró alguien desde la puerta. Todas levantaron la vista y gimieron con disconformidad.
Blaise, Draco, Ron, Gregory y Dean, se encontraban riendo a carcajadas en el umbral de la puerta de la habitación.
-¿Qué haceis aquí?- masculló Ginny molesta.
-Vinimos a buscarlas para desayunar todos juntos… y para corroborar con nuestros propios ojos que lo que Draco decía era cierto.- Comentó Blaise alegre, cruzando los brazos sobre su pecho.
-¿Y qué es lo gracioso que hay que ver?- Le preguntó Astoria, pero fue Draco quién contestó.
-La respetable y temida mujer de hielo sangre pura Pansy Parkinson…
-Durmiendo plácidamente abrazada a la Prefecta Perfecta, intachable hija de muggles Hermione Granger.- finalizó Ron, como si lo hubieran ensayado.
Ambas les tiraron las almohadas riendo a carcajadas como buenas amigas.
-Lárguense, estaremos listas en cinco minutos.
Y con un hechizo, les cerraron las puertas en las narices.
Bueno bueno, más de un més más tarde, aquí estoy de vuelta. Siento no haber podido actualizar antes, estuve hospitalizada al rededor de una semana y luego en resposo hasta hace unos pocos días, en los que aproveché para escribir este cap y el siguiente. Espero que lo disfruten mucho y muchas gracias por seguir leyendo, a pesar de que soy un desastre en las actualizaciones.
Gracias a la guest Sinsajo que siempre me deja su review... yo también soy uruguaya ;)
L s adora
Topi :3
