Hola chicasss!
Si lo se, vengo bastante tarde, pero esque es lo que tiene ponerte a ver avatar a las 22.35 de la noche, que encima que dura 3 horas empiezas tarde jajajajajaj
Per aquí estoy con otro capi y bueno... Ahora hay que ver como se lo toma Bella todo el tema este...
aiss pobrecika mia que le passa de to...
Espero que os guste!
Capitulo 27
POV Bella
-¿Pensáis decirme de una vez lo que esta pasando?- dije a duras penas, ya que no se porque tenía ganas de llorar.
Todos suspiraron… y yo seguía sin entender nada de lo que me rodeaba
¿que era lo que estaba pasando como para que tuvieran esas caras todos?
-Bella…hija…-dijo mi padre acercándose a mi y cogiendo mi mano como para darme ánimos, aunque tenía que descubrir para que me los quería dar…- Esto no es fácil, pero tienes que saberlo…
-¿Que pasa papá?- murmuré con voz temblorosa.
-Estás…estás- hizo una pausa.- Embarazada.
Aquellas palabras cayeron en mi como un jarrón de agua congelada.
No me lo podía creer. Estaba embarazada…y estaba totalmente segura que era de Mike, porque yo siempre tomaba precauciones, pero con el…con el ni siquiera me acuerdo de lo que hice.
Dios mío…
-Bella- me llamó Edward, pero no contesté, estaba en estado de shock no podía hablar- se que esto es algo muy duro Bella, pero tienes que decidir lo que hacer…
¿Hacer? ¿Que iba a hacer? Eso mismo me preguntaba yo misma…
No quería tener un hijo con Mike, pero tampoco me veía con la fuerza suficiente como para abortarlo, no podía hacerlo.
Aunque aun no era ni proyecto de bebe, para mi eso era asesinato, no podía hacerlo. Ya formaba una parte importante para mí y yo no era una chica de las que se deshicieran de sus errores a la primera de cambio.
Primero intentaría salir adelante como fuera.
Yo misma me lo había buscado, y yo sería la que tendría que luchar por el bebé, pero lo peor de todo era que no sabía como hacerlo, y también que no quería que su padre se enterara.
Sería lo peor, entonces si que me harían la vida imposible. Así que debía mantenerlo todo en secreto.
-Voy a tenerlo…-dije en un susurro.
Todos se me quedaron mirando con preocupación. Seguramente sospechaba cual sería mi decisión, sobre todo mi padre, que sabía que yo era muy cabezona y sabía cuales eran mis principios.
No podía hacer otra cosa…
-Bella va a ser muy duro…-murmuró mi padre.
-Lo se papá, pero fue un error mío y no puedo matar al bebé que llevo dentro…-sollocé.
Las lagrimas caían totalmente descontroladas, no me podía creer lo que me estaba pasando, ahora que comenzaba a ver la luz al final del túnel, de nuevo este se derrumba ante mis ojos, dejándome a oscuras a las puertas de la salida… en medio de la nada, en medio del dolor.
Mientras yo seguía llorando, Edward tenía cogida mi mano, dándome calor, dando me apoyo con ese simple gesto…
Me quedé observándolo en medio de la neblina que había en mis ojos provocado por las lagrimas, y conseguí ver algunas lagrimas por sus mejillas…¿Por qué lloraba?... ¿por mi?
-¿Cuando puedo volver a casa? – conseguí pronunciar…
-No lo sabemos hija, aun tienen que hacerte algunas pruebas, al parecer esto va a ser bastante complicado…el embarazo puede ser muy difícil hija…
Esas palabras me hundieron un poco más de lo que ya estaba, pero aguantaría, aguantaría por la pequeña vida que llevaba en mi vientre.
-Lo soportaré…-sentencié.
Poco a poco la habitación se fue quedando vacía. Al caer la noche Esme se llevó a mi padre a casa porque se cansaba con facilidad por su enfermedad y no quería tampoco que se encontrara mal solo por estar a mi lado, ya bastante le agradecía que hubiera salido de casa para estar conmigo, porque hacía mucho que el no salía de casa. Solo no podía, tenía miedo de que le pasara algo debido a su cáncer…pero ahora ya estaba mejor, hacía mucho tiempo que no había necesitado darse ningún tratamiento más y por ahora estaba más o menos sano, sobretodo ahora que había dejado las drogas.
En la habitación quedábamos Edward, Alice y yo, por supuesto.
Me quedé pensativa durante un buen rato y no pude evitar el llevar la mano a mi vientre aun plano…no me lo podía creer aún, todo era tan surrealista… solo tenía diecisiete años…
-Esta noche me quedare con tigo aquí a dormir- murmuró Edward traspasándome con una dulce mirada.
-No hace falta, puedo quedarme sola…-susurré.
-No me importa, no quiero que estés sola- sonrió dulcemente.
-Me parece que por aquí sobro…- murmuró Alice haciendo un puchero.
-¿Porque dices eso?- pregunté un poco confusa.
-Porque parecéis una parejita- dijo como si su respuesta fuera lo más obvio del mundo.
Edward tosió, parecía que se había atragantado y yo me quedé estática por su contestación. Alice reía por como habíamos reaccionado y entre risas salió por la puerta.
-¡Hasta mañana!- dijo con voz cantarina.
Me quedé pensando en lo de parejita…
La verdad no se me hacía mala idea para nada, pero yo no me merecía a un hombre como Edward, y además con lo guapo que era no querría salir con una chica como yo y menos ahora, que estaba embarazada. Eso ahuyentaría a cualquier hombre
-No hagas mucho caso a mi hermana, me parece que en vez de ponerse el perfume se lo ha bebido enterito y le ha sentado como una patada en el culo…- dijo con nerviosismo.
No pude evitar reír por su comentario, la verdad es que me hizo gracia.
-Bueno al menos con mi tontería he conseguido sacarte una sonrisa- sonrió dulcemente.
-Gracias Edward, no se como podré llegar a pagarte todo lo que estas haciendo por mi…-dije con las lagrimas a punto de salir de mis ojos.
-No hay nada que agradecer- su mirada me traspasaba y me dejaba completamente con la guardia baja.
Era tan profunda…
Podía perderme en aquellos preciosos ojos esmeraldas para toda la vida.
- ahora descansa- se levantó del asiento y me proporcionó un beso en la frente, dejando un fuerte ardor en aquella zona.
Me acomodé en la incomoda cama de hospital y cerré mis ojos para intentar dormir. Al principio me costó bastante, ya que el sonido del Holter molestaba bastante, pero me acostumbré siguiendo su ritmo y conseguí dormir.
Cuando desperté Edward estaba en la incomoda silla dormido. Lo observé atentamente durante mucho rato, su cabeza caía hacía un lado, no se ni como conseguía dormir en esa incomoda postura. Me provocaba tanta ternura, parecía un ángel que había caído del cielo para proporcionarme el apoyo que yo necesitaba en aquellos duros momentos de mi vida.
Aun no había caído en la cuenta de la que se me venía encima, tenía demasiadas cosas en las que pensar.
El tener un bebé no es solo traerlo al mundo, si no mantenerlo, darle una buena calidad de vida y a mis diecisiete años lo veía algo completamente difícil, sin trabajo ni dinero, ni estudios, no creo que con la paga de cada mes que recibía mi padre fuera suficiente…
Los gastos serían demasiado elevados. Necesitaba encontrar un trabajo, no quería abusar de mi padre.
-Buenos días- saludó Carlisle entrando por la puerta.
-Tshh…Edward está dormido…-murmuré
-Pues que despierte, menudo acompañante te has buscado- rió Carlisle mientras se acercaba hacía donde estaba su hijo completamente dormido.- Edward despierta…-lo zarandeó, pero nada- Venga Edward- elevó un poquito más la voz- ¡Edward Anthony Cullen despiértese de una vez!
-¡Ehh! ¡Fuego!-murmuró este adormecido.- ¡Papá, joder!- se quejó.
Carlisle y yo estallamos en carcajadas. Al menos aquellos pequeños momentos me hacían sonreír, y no me sentía obligada a ello, salían solos.
-Bueno Bella…ya han salido los resultados de los análisis…-dijo seriamente. Estaba aterrada.- Vas a tener que estar aquí un tiempo cariño- mierda- tienes falta de hierro, es decir anemia, y eso a la larga podría perjudicar a tu bebé, por eso para no correr ningún tipo de riesgo prefiero que te quedes aquí durante un tiempo hasta que la cosa mejore, deberás guardar mucho reposo ya que lo de ayer pudo haber sido un aborto, y se que aunque te duela tenerlo no quieres eso- asentí- tienes que cuidarte muy bien, va a ser un embarazo muy duro Bella, eso tenlo presente, porque tu cuerpo no está lo suficientemente desarrollado para aceptarlo completamente, y es un riesgo que corréis ambos.
-Lo se…- murmuré con las lagrimas a punto de caérseme…
Lo sabía que iba a ser duro…demasiado, pero aguantaría…Estaba segura que aguantaría…
Por mi bebé, por mí, por todo…
Eso es todo amigos!1
Mañana otro más!
un besazo enorme!
