Capítulo 27
¡MADAME! …
¡Dios Mío! Se todas las cosa que creía imposible en este momento, están pasando todas a la vez… y al mismo tiempo. Acabo de hacer el amor con el hombre más tierno y maravilloso del mundo e inmediatamente después, me doy cuenta que me llevaba a la mismísima casa de Angel. Claro, él no lo sabía, pero no puedo dejar de darme cuenta de lo pequeño que es el mundo.
— ¡Elena! No deberías haber venido. Es el cumpleaños de mi nieto y a su madre no le agradas. —Le dice la señora Grey.
—Lo lamento, Grace. No lo sabía… Me enteré que habían organizado que vinieran algunos niños de la fundación y pensé que era para fines publicitarios. Aunque me extrañó que no me dijeras, puesto que ahora soy yo la que está a cargo de esto. — Dice Elena. Yo me le quedo observando e intento no parecer asustada. Al parecer no me ha notado y ruego a Dios que siga siendo de esa manera.
—Lo sé y lo lamento. Carrick y Taylor fueron los que organizaron que vinieran los niños… ha sido en realidad una alegría verlos correr por todo el jardín… ¡Me recuerda cuando mis hijos eran pequeños!... — Dice la señora Grey. — Todo fue muy repentino y deje eso en sus manos mientras ayudaba a Mia con los preparativos…
— Si, es solo que siendo la organizadora de los eventos y coordinadora, la fundación debe mantenerme al tanto de estas cosas Grace. Estamos hablando de niños, no pedazos de carne. —Le dice. Siento una furia desmedida al mencionar esas palabras…. Como se atreve esta Mujer, que una vez intentó venderme a mí y a mi hermana, como prostitutas… decir esas cosas.
— ¡Cada ladrón Juzga por su condición! — Dice la voz de Susan en algún lugar de mi subconsciente. Y yo no puedo estar más de acuerdo con ella.
— Nuevamente te digo que lo siento, Elena. —Dice la señora Grace exasperada. — ¡pero estoy segura que Carrick agilizó todos los permisos necesarios que exige la ley, de hecho los niños vinieron junto con dos asistentes sociales, que estoy segura, están monitoreando todo lo referente a los niños… para tu tranquilidad, también están todo un servicio de seguridad en la fiesta, que no permitirá que pase nada con esos niños… Lo que si puede pasar, es que Ana te encuentre aquí… Por favor, te pido que te marches.
—Lo lamento, Grace. Pero sabes que debo estar enterada de todo este tipo de cosas… no solo estoy haciendo la organización de la fiesta de beneficencia para la fundación, sino que además estoy al frente de ella, te recuerdo que tú y Carrick me endosaron esto hace un año… y yo me lo he tomado muy a pecho. Necesito inspeccionar personalmente lo que pasa. — Le dice Elena a la señora Grey. Puedo notar en su tono de voz que parece ofendida…
— Déjame hablar primero con Ana, Elena. Como ya te dije ella no quiere nada que ver contigo y creo que sabes por qué. No estoy dispuesta a perder nuevamente a mi nieto por una enemistad que ni si quiera sé a santo de qué sucedió. — Dice la señora Grace mientras yo sigilosamente me oculto lo más posible de ese personaje nefasto. No deseo que me reconozca de ninguna manera.
— Sabes que digo exactamente lo que pienso, Grace. Y me precio de conocer a las personas y de ser tu amiga, y como tal, debo decirte la verdad y las cosas como son: Esa niña les ha metido a ti y a Carrick gato por liebre… Ese niño al que llamas nieto no es hijo de Christian ¡Por Dios! ¡Si ni siquiera las cuentas cuadran, Grace! … Tú eres médico, sabes lo que estoy diciéndote.
Es evidente que Madame no solo es una mujer inescrupulosa sino que además es una cobra ponzoñosa, no se la razón que tiene Ana para enemistarse con esta mujer, pero puedo decir que comparto su sentir un ciento por ciento… yo se mejor, esta mujer es mala. Ella junto con la vieja gorda y Mike querían vendernos al mejor postor como pedazos de carne… ¿Cómo se atreve a decir esas cosas de Ana?... Hasta yo me di cuenta que ese niño es el vivo retrato de Angel o Christian como lo llaman.
— Deja de decir esas cosas, Elena. Te puedo asegurar que sé perfectamente que él es mi nieto. No solo por que como tú dices, soy médico y se sacar las cuentas… Ted fue un bebé prematuro y también solo basta verlo para saber que es hijo de Christian, ese bebe es su vivo retrato. — Dice la señora Grace en un tono educado pero molesto.
— Lo siento, Grace. Pero no lo creo. Tus ansias de que tu hijo este vivo te ha hecho ver lo que no es y la verdad lo lamento por ti y por todos ustedes… Esa mujer se apoderará del imperio que Christian formó en un abrir y cerrar de ojos. Ella acabará con el verdadero legado que tu hijo dejó. — Le dice. — Conocí a tu hijo demasiado bien, como para decirte estas cosas ahora. Permíteme decir te que…
— No, Elena. No te lo permito. ¡Tú no conociste a mi hijo mejor que yo que soy su madre!… Tal vez no lo traje al mundo, pero él era mío. ¡Mi Bebé! Sé exactamente cuáles eran sus problemas. Y ni tú, ni nadie puede decir lo contrario. Solo su padre y yo criamos a ese muchacho y lo convertimos en el hombre que fue… Fueron los valores, la educación y el amor que le brindo esta familia quien lo hizo ser quien era… no tú… ni nadie más.
La señora Grey ha perdido toda la compostura que tenía al decirle esas palabras a esa mujer. Quien la ve con suspicacia, ella ha enmudecido frente a la diatriba de la señora Grey, puedo notar su rostro de serpiente, zigzagueando, pensando cómo dar el siguiente zarpazo sin ser herida, o retirarse con dignidad.
—Lamento si te he ofendido. — Dice. —Solo pretendía que abrieras lo ojos, pero sé cuándo no me quieren en un lugar… me marcho. Pero debo volver por esos niños… ahora son mi responsabilidad. Esperare a un par de horas y llamaré a la fundación para saber por qué no se me informo de esto. —Dice haciendo un gesto despectivo hacia la fiesta. — ¡Querré ver la documentación necesaria para traer aquí a esos niños, Grace!
— Le pediré a Carrick que prepare todo. La fiesta terminara a lo sumo en un par de horas, podrás esperarlos en la entrada cuando todo haya terminado. —Le dice la señora Grace aun molesta. — Lamento que las cosas se dieran así en primer lugar, Elena. Pero no voy a consentir que te inmiscuyas en temas que solo le conciernen a mi familia… y muy a tu pesar, Anastasia ahora es parte de esta familia, no solo por ser la madre de mi nieto. Si no porque mi mismo hijo la incluyo en sus planes, antes de fallecer. Mi hijo era un hombre muy organizado.
El rostro de mMadame se desfigura al escuchar la afirmación de la madre de Angel. Creo que no se imaginaba eso. Ella se retira con recelo sin decir una palabra y yo estoy más que aliviada de que no se paró para fijarse en mí. Veo a la señora Grace molesta pero también voluble, al igual que yo… aunque sea por diferentes razones. Ella siente que la estoy observando y se vuelve para luego acercarse a mí.
— Lamento que hayas oído todo eso. — Me dice. Yo tengo ganas de decirle todo lo que se de esa mujer, todo lo que puede pasar si ella entrega a esos niños, pero mi falta de valor aparece de nuevo, como una sombra que se apodera de mí, invade mi cuerpo y hace que me sienta acorralada en las oscuras nebulosas de mis pensamientos. Adsorbiendo mi valentía dándole entrada al mi inminente pánico.
— Lo… Lo lamento, no pretendía escuchar…. Es que… me congele. — Le digo para ser sincera, porque eso fue básicamente lo que pasó, aunque las razones ella las desconozca.
De una habitación de la planta baja sale un hombre de unos cuarenta años, algo fornido, en un traje gris. Él se acerca la señora Grey
— ¿Señora Grey? Gail me avisó lo que acaba de pasar. No quise importunar. — Le dice.
— Descuida, Taylor. Voy a necesitar toda la documentación y permisos de los niños para venir al cumpleaños de Ted… Al parecer me he hecho de enemiga a la actual encargada de mi propia fundación benéfica… ¡Espero que todo esté en regla!
— ¡Lo está! la documentación está en el escritorio del despacho del señor Grey, cuando quiera se lo entregaré. — Le responde.
— Estará bien ahí por ahora, Taylor. Te haré saber cuándo la necesites… ¡Oh! Déjame presentarte a Lucia O`Brian, ella es la novia de José el amigo de Ana y casualmente también es su prima. — Le dice.
El señor Taylor me mira con suspicacia, como si ya me conociera… pero juro que en mi vida es la primera vez que lo veo.
— ¡Es un placer, señorita O`Brian! — Me contesta al fin, dándome la mano que yo cortésmente acepto.
— Bueno quizás deberíamos unirnos a la fiesta. — Dice la señora Grace tomando mi mano para dirigirme hacia el jardín, donde está la verdadera acción.
— Las acompañaré, señora. — Dice Taylor. —Debo ir a comprobar a Sophie.
Los tres nos dirigimos hacia el jardín y me siento en una mesa con donde se encuentra Ana, el tío Ray, su amiga Kate, un señor rubio y dos personas mayores… no hay rastro de José en esta mesa.
Luego, la señora Grey me presenta al señor rubio como su esposo, además de la los señores Trevelyan. Me siento cada vez más incómoda en este lugar… Todos están aquí en familia celebrando el cumpleaños del hijo de Christian Grey… y Angel… Angel desconoce que tiene una vida y un hijo que es su vivo retrato.
— Carrick, necesito decirte algo importante… ¿Me acompañas por favor? — Le dice a su esposo quien enseguida se levanta de la mesa pidiendo disculpas siguiendo a su esposa hacia dentro de la casa.
La cabeza me da vueltas de pensar en que lio me he vuelto a meter… Ahora entiendo él porque Meg y Angel estuvieron tan molestos conmigo cuando casi unilateralmente tome la decisión de ocultarle la verdad… ¡Arruine la vida! No solo la de Angel, si no también la de Ana y la de toda esta familia, solo por el temor de vernos a mí y a mi hermana solos nuevamente y sin nadie a quien recurrir…
También, está la otra cosa. Esa mujer estaba aquí… ella no me reconoció, pero yo si… no sé qué hacer al respecto. Tal vez Ana pueda ayudarme si le digo… ella parece tiene una verdadera animadversión por esa mujer y no la culpo. Pero después recuerdo que debo decirle algo importante. .. Algo que volverá a cambiar su vida por completo… un secreto que ahora no me corresponde decir, pero que hoy más que nunca está carcomiéndome por dentro.
¿Dónde está José?... ¡Necesito estar con él! ¡Necesito salir de aquí!
— ¿Dónde está José? —Pregunto a Ana. Ella me señala hacia el área de juego donde están todos los niños, José está tomando fotografías de toda la fiesta, y de Teddy jugando con su tío jugando con él. Parecen muy felices y despreocupados en ese momento…
Me gustaría pararme de la mesa e ir corriendo hacia él pero mis piernas están templando. Necesito calmarme un momento y asimilar todo lo que está pasando en este preciso momento. El tío Ray está hablando de pasar las navidades en Seattle mientras que yo le respondo que nosotros pasaremos solo los tres, mi hermana Meg está ideando una linda navidad para compensar a Angel de alguna manera lo que nos ha pasado.
— Lo entiendo… — Dice tío Ray... — Tampoco nosotros pasamos buenas fiestas el año pasado… espero que este año sea diferente. Estoy seguro que para mi nieto lo será… — Dice riendo.
La señora Adele, está muy emocionada viendo a su bisnieto jugar con su tío. Entre ella y el señor Trevelyan tienen un peculiar juego de palabras entre ellos.
— ¡Ana! ¿Podrías venir por favor? —Dice la señora Grey quien regresa a la mesa para llevarse a Ana. Creo que eso tiene que ver con Madame… debo ser muy cautelosa al respecto y pensar en lo que voy a hacer. En este instante solo se me ocurre llamar a Meg.
