Hola: Aquí la nueva fase del Fic… ubicado en el último libro…

Mi hermana me dio un regalo para todos ustedes…. Adjunto la liga:

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Lo quería presentar en el capítulo extra anterior, pero no lo termino a tiempo ¬¬ bueno, espero y les guste.

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El deber parte1

Hermione se abrazaba a sus padres, en la sala de su ahora vacía casa… el mundo ya no era sencillo, tenía que enfrentar una guerra mágica… y ellos no querían dejarla ir, su pequeña se iba a afrontar algo desconocidos para ellos.

-Por favor… ten mucho cuidado- lloro desconsolada la señora Granger, mientras era abrazada por su marido, dirigiéndole una mirada tierna y triste.

-Hija… piénsalo bien- cuestiono nuevamente su padre, como es que su niña iba tan segura a luchar por un mundo que hasta hace poco desconocía.

-No tengo nada que pensar… Papa… tú sabes que no puedo ignorar esto- contesto segura la castaña, pero por dentro estaba rompiéndose… como le aseguraba a sus padres que iban a estar bien –regresare- mintió, pues no estaba convencida por completo.

-Les aseguro que ella estará bien- una mujer de gran elegancia se acercó a los padres, que insistían en hacer cambiar de opinión a su hija –por el momento… es mejor que permanezcan conmigo- sonrió, enmarcando aquel delicado rostro… con su pelo lacio agarrado en una trenza… tan oscuro como sus ojos.

-Ellos estarán bien- pregunto la joven, dirigiéndose a la mujer que se encontraba en el marco de la puerta –Señorita Sullivan-

-Por supuesto… al igual que otros parientes Muggles- contesto segura la mujer, sonriente –deja todos en manos… de la gran Bruja verde- se auto señaló, rompiendo aquella seriedad y delicadeza que la rodeaba.

Hermione sonrió, notablemente su atmosfera se había mutado enfrente de sus ojos… confiaría en ella, era su única opción… una conocida de Sebastián Michellis por lo que se enteró y presento… le ahorro el trabajo de borrarles la memoria a sus padres… hubiera sido algo doloroso… pero estaba dudando… sería más doloroso para sus padres si no regresaba.

-Bien… es hora de irnos… los otros deberían de estar en camino al punto de encuentro- aseguro la mujer de negra mirada, volviendo a su atmosfera de aristocracia… pero sin borrar esa sonrisa –tenga cuidado… señorita… nos veremos pronto- se despidió con una elegante sonrisa, llevándose a sus progenitores que miraban a su hija… entre orgullosos y tristes.

"Bruja Verde" se quedó pensativa, nunca había escuchado ese título… bueno… suponía que el mundo mágico era demasiado grande como para que lo terminara de conocer… y como es que el profesor Michellis estaba al corriente de toda la situación… vaya hombre más preparado… pensó divertida, pues aunque no perteneciera a la orden, estaba ayudando mucho.

XXXXX

Harry observaba aquella casa Muggle, en la que pasó su infancia y parte de su adolescencia… se veía solitaria y escaso movimiento en su interior.

-Estás listo… Harry- pregunto Sirius, dándole una palmada de confort, sentía esa atmosfera muy hogareña en ese lugar, algo contrastante pensando en los que habitaban dicha vivienda… donde su ahijado había vivido.

-Es solo… que no pensé regresar de este modo… ni mucho menos con la situación actual- suspiro el chico, a sus espaldas se encontraba ojo loco y Tonks, manteniéndose atentos ante cualquier cambio o interrupción.

Sirius le dio una mirada de consuelo -Pero es necesario… ellos estarán en peligro… no importa que ya tengas más de 1 año sin contactarlos- aseguro el padrino, indicándole que comenzara a caminar –su protección se terminara cuando tu cumplas años- recordó.

Tocaron aquella puerta, esperando unos minutos a que contestaran… después de un rato fue abierta por su tío, que los miro con indiferencia… dándole paso a regañadientes, aunque el único que entro fue su sobrino… el ex convicto se quedó en el marco, observando la casa desde ese punto y el resto en el jardín. Desde que se despidió de ellos en la estación del tren, no habían tenido contacto con el chico, aunque este les mandaba cartas para saber cómo estaban… por cortesía… que eran contestadas por su hijo.

Harry al entrar, observo con algo de diversión aquel mini cuarto debajo de las escaleras que le perteneció -Nunca pensé… abandonar mi casa por tu causa- Petunia se encontraba en la sala, interrumpiendo los pensamientos del elegido, la mujer no le dirigió la mirada, estaba absorta gravando el lugar que hasta ahora había sido su hogar–después de que te fuiste… pensé que los problemas se habían terminado… y me equivoque- vio que el chico se quedaba en el marco de la entrada de la sala, lo miro de reojo.

-Lo lamento Tía…- aseguro el chico –pero probablemente vendrán a buscarlos… ellos podrían…- se rascaba la nuca de manera nerviosa.

-Se lo que podrían hacer… Harry- la mujer severa le corto la plática a su sobrino, frunciendo su ceño sin siquiera voltear a verlo, viendo un punto por encima de la ahora vacía chimenea –se lo que son capaces de hacernos – se escuchaba aún más severa, volteándolo a ver por primera vez en toda la conversación -tu no viviste aquella época- levanto su barbilla, dando énfasis a su sentir - tu perdiste a tu madre… en unas circunstancias bastante crueles… pero… yo perdí a mi hermana- aquella mirada mostraba algo más que tristeza, que contrarrestaba con su gesto –y nadie fue capaz de ayudarla- miro a los magos a espaldas de su sobrino.

Harry la observo boca abierta, era la primera vez que su Tía hablaba del asunto, mencionando a su madre de una manera triste… hasta parecía que en verdad le había afectado el asunto.

-Todos los años… viendo a mi hermana en tus ojos…- se acercó a él, sin quitar aquel gesto frio pero con unos ojos que la traicionaban, mostrando afecto –tú tienes su mirada- aseguro.

-Si yo hubiera… - Sirius no sabía que decir, aquella mujer severa que ahora lo miraba como "porque no la salvaste", era algo que lo tomo por sorpresa… siempre pensó que no quería a su hermana.

-Él hubiera no existe… Sirius - volvió a cortar la plática, moviéndose por fin del lugar donde se encontraba –solo nos queda vivir con las consecuencias… -miro por última vez a su sobrino y se dirigió al marco de la puerta, ignorando al mago ex convicto –vámonos- ordeno a su familia.

Su primo lo observo y como en aquella estación, se despidió… su tío simplemente bufo al sentirse rodeado de personas extrañas… se subieron al auto y comenzaron a alejarse… a un rumbo desconocido para ellos.

-Eso fue raro… hasta para mí- rompió el silencio la auror, al ver la extraña atmosfera que había dejado la situación.

-Vaya… si dices eso… estamos al límite de la anormalidad permitida en Londres- se burló Sirius, volviendo al mundo real después del último comentario de la hermana de una de sus mejores amigas… Lily Potter.

-Bien… es hora de irnos… que entrar al mundo Muggle es una cosa… pero salir de el… sin ser detectados es otra- Ojo loco aseguro, rompiendo aquella extraña atmosfera –alerta permanente- alzo su dedo índice, dando énfasis a su sentir.

-No se preocupen por eso…- Tonks hablo, con una enorme sonrisa de alguien que sabe algo que los demás desconocen –vamos a la mansión Phantomhive… es la más segura- sonrió, buscando en los alrededores algo con que moverse.

El Ex convicto más o menos sabia para donde iba la conversación, Harry simplemente suspiraba, dispuesto a dejarse arrastrar… en cambio Ojo loco le parecía un acto un poco descuidado de su parte, que no sabían que siempre deberían estar siempre alerta… como el normalmente sugería… los chicos de ahora… pensó.

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Sebastián hojeaba un periódico local, Muggle ya que las imágenes eran estáticas… en el relataban sucesos extraños, acompañado de desaparecidos en áreas aisladas… todos con algo en común… una calavera con una serpiente… era signos que los mortifagos comenzaban a moverse en ese mundo.

-Que miras… Sebastián…- un hombre algo serio y con mirada de odio, salía con una charola con todo lo necesario para el té, su porte imponente y ropas de lujo algo antiguas le daban un aire de asesino a sueldo… sus cabellos peinados hacia atrás, de un color dorado casi blanco –no entiendo como la dama Sullivan se presta para esto- escupió con rencor.

-Tranquilo Wólfram… no es como si la hubiera obligado- comento el hombre indiferente, a pesar que el otro prácticamente le había lanzado la charola –además… ya no tienen nada que hacer… o me equivoco- alzo la ceja, el hombre solo gruño.

El invitado no le respondió, solo lo fulmino con la mirada –me irrita tener que verlo otra vez… la última vez… no fueron la mejor compañía- aseguro, al cruzarse de brazos… parado aun lado del sillón principal… casi sin pestañear.

-De eso… ya paso mucho tiempo… ni siquiera está la Dama Sullivan que conocí- comento Sebastián, algo fastidiado… porque siempre le tocaban personas algo difíciles de tratar –además… su villa desapareció- sonrió victoriosamente, pues fueron los culpables de alguna forma que aquel lugar quedara en evidencia… en el sur de Alemania.

-Bien… pero no permitiré que la dama Sullivan se involucre tanto… como su mayordomo me dedicare a su seguridad- corto con rencor Wólfram, al alejarse sin siquiera dirigir una mirada… y al abrir la puerta se topó con alguien –lo lamento…- se disculpó con cortesía, pues a pesar de su odio al actual dueño de la mansión, siempre estaban sus modales ante extraños –adelante…- dio una reverencia.

-Vaya… no esperaba que nos recibieran de esta manera… - la mujer que estaba en el suelo, signo del encontronazo murmuro… observando a aquel hombre que les indicaba el paso –me ayudan- pregunto a Harry y Sirius que estaban igual de sorprendidos, haciéndolos reaccionar y ayudándola a levantarse.

Ojo loco lo señalaba con la varita, signos de extrema precaución y desconfianza… y al observar que los demás no reaccionaron de la misma manera que él, desistió con su amenaza… al parecer era el único al que el lugar le parecía inseguro… una mansión Muggle en medio de la nada.

-Mucho gus…- iba a presentarse el ex convicto a aquel gran hombre, pero había desaparecido… dejando a los magos algo extrañados… pero luego reflexionaron que la naturaleza del dueño era suficiente como para que nadie en el lugar fuera catalogado normal… ojo loco simplemente gruño al sentirse excluido.

Al adentrarse a aquella gran mansión, se dirigieron directo a la sala… Harry se sentía algo nervioso, no había visto al demonio desde el funeral… pero con su miedo ya superado. Al entrar a la sala, donde el dueño de la mansión estaba sentado con una elegancia que cualquier nobleza envidiaría hoy en día... con su traje negro, pulcramente arreglado, y sus cabellos negros que caian adornando un poco aquel rostro… resaltando su mirada roja.

-Hola Sebastián- saludo Sirius tan animado como siempre, observando al indiferente hombre de negro que simplemente hiso un movimiento de cabeza de reconocimiento… ofreciéndoles el asiento.

Los cuatro magos tomaron asientos en los respectivos sillones (que seguían siendo de modelo de una época pasada), suspiraron cansados pues la travesía fue demasiado larga para llegar al punto.

Sebastián observo a los visitantes -Bienvenidos… Potter… Moody…. Sirius… y querida- se bufo del ultimo comentario, recibiendo una mirada mordaz de la susodicha que otra vez portaba el color de sus ojos.

-Sabes… gracias a ti… tuvimos que robar un auto para llegar hasta este punto… en medio de la nada- aseguro Tonks, fastidiada y algo entusiasta pues todavía la adrenalina del viaje le corría por sus venas… ella al ser algo así como mestiza, estaba familiarizada con los medios de transporte muggles, pero su arte del manejo estaba en puntos críticos (peligro total para todo cristiano… catalogado por el mismo elegido).

Harry se sentía avergonzado, habían robado un auto en pleno día… y de un vecino que lo reconoció, pero ojo loco le borro la memoria… tuvieron que huir ya que el usar magia, era cuestión de minutos para que los encontraran. Pero por el momento estaba más que agradecido con la vida por haber llegado a salvo… la auror manejaba como salvaje ante el volante, podía asegurar que había ampliado su vocabulario de palabrotas de tantas que les gritaron en el camino… casi le ahorra el trabajo a Voldemort de matarlo.

-No me culpes… querida- sonrió el demonio autosuficiente, haciendo que la susodicha simplemente hablara por lo bajo… aunque el leyó claramente en sus labios "maldito demonio de pacotilla" pero lo paso por alto, después cobraba el insulto –y bien… a que debo su visita- pregunto por cortesía, pues a él no le importaba en lo absoluto… aunque se tratara de la mismísima reina de Inglaterra… seguiría indiferente… a menos que le indicaran lo contrario.

-Bueno… este es el lugar más seguro (según Nymphadora)… y necesitamos regresar sin ser detectados- contesto Sirius algo serio, pues no estaba seguro que el plan funcionaria… aunque su sobrina estuviera tan confiada… y él sabía que su preocupación era en vano.

Alastor miraba el lugar de manera sospechosa, como es que nadie de la orden le había informado acerca de esa propiedad… y parecía que el resto estaba familiarizado con la mansión –me puede decir… que hiso a la casa- pregunto curioso, pues su ojo reaccionaba a algo desconocido.

-Oh… buena observación- contesto serio el demonio, dando un suspiro más que nada porque las tazas de té eran insuficientes… tendría que traer más para los invitados –le hice algunas mejoras… sobre todo al área defensiva…- se encogió de hombros y se dispuso a levantarse, tenía que traer más tazas.

-Dime… Nymphadora… que significa esto…- cuestiono el viejo auror, pues al parecer su pupila era la más familiarizada con el asunto –por qué sabían de este lugar- miro de manera acusatoria en general.

-Conocimos este lugar desde el año en que Sebastián y Nym escaparon del ministerio…- recordó Sirius, tratando de no ondear tanto en el tema… porque ni el sabia la razón de tanto secretismo por la ubicación (aunque ya eran varios que lo sabían… ahora incluyendo a Alastor)

-Y yo…- interrumpió la auror de cabello rosa -Pues digamos… que he tenido algunas visitas en mi casa… y para no poner en peligro a mi familia… me vine a vivir aquí- contesto simple la auror, recordando su odisea y el como su padre casi termina muerto por culpa de los mortios –recuerda que nadie ha desmentido lo de mi relación con ese hombre- suspiro, pues en verdad que el titulo era algo cansado además de lo pesado que era el acoso, después de todo Voldemort también sabia de la verdadera naturaleza del de negro –pero no sabía de la última mejora… hasta a mí me sorprendió- declaro, aunque no le tomo mucha importancia… ese demonio era una persona demasiado detallista en cualquier asunto… que podía catalogar en exagerado.

-Y porque no acudiste a mi… te hubiéramos recibido con gusto….- comento Sirius, ante la declaración de su sobrina, pues ahora Harry también vivía ahí –aunque este lugar es más acogedor que la mansión- acepto, pues hasta el mismo había asegurado eso en su primera visita al lugar.

-Tu recibiste a mis padres… no podía molestarlos yo también… además es culpa de Sebastián… que cargue con las consecuencias… es decir… conmigo- en el rostro de Tonks se expresó una sonrisa algo tétrica… en signos de venganza, Sirius agradecía que no se haya ensañado con el (considerando que por su culpa habían dicho tal mentira para entregar paquetes y verse durante el gobierno de Umbridge) por su parte Sebastián estaba como si no hablaran de él, Harry suspiro cansado y algo incómodo con la dirección de la plática.

-Y podemos confiar en Michellis- comento Alastor un tanto renuente –que tantas personas ha involucrado- arqueo la ceja, recordando al hombre que les abrió la puerta y desapareció.

-Las necesarias… señor Moody- interrumpió Sebastián con otra bandeja de tazas para el té.

-Usted no es parte de la Orden… no tendría por qué tomar partido en esta guerra- declaro un tanto desconfiado el viejo auror.

Harry, Sirius y Nymphadora se miraron… si supiera la razón… pensaron, pues ellos sabían de su naturaleza demoniaca… y que un contrato ataba a la causa al hombre de roja mirada, que servía el té indiferente al tono del viejo auror… de una manera tan natural, que podía ser cómico… pues el viejo auror lo fulminaba con la mirada contestando "dos terrones de azúcar" a la pregunta que le hiso el demonio sobre la bebida.

-Lo se… pero no me puede culpar… yo no tomo las decisiones- ofreció las bebidas de manera educada, el auror la tomo de mala gana ante la breve respuesta… que no contestaba para nada sus dudas.

Nymphadora también tenía dudas de ese visitante que prácticamente la tiro al suelo (es un tanto rencorosa), a ese hombre no lo había visto… o no se acordaba… quien sabe, se la paso en su habitación para no convivir más de lo necesario con el dolor de cabeza y aburrido hombre que la acompañaba.

Harry se sentía incómodo, la atmosfera alrededor del auror se había hecho densa… suspiro… tomando de aquella taza el té que olía de maravilla… las pláticas entre los adultos solía ser bastante aburrida… o en este caso… extrañas.

-Bien, no creo que sea el momento de seguir discutiendo… - comento Sebastián, observando como bebían de aquellas tazas, terminándose aquel liquido exportado de la india –tienen que retirarse… o me equivoco… es por eso que vinieron originalmente- sonrió educadamente, corriéndolos de manera más cortes posible.

-Tiene razón…- corto Alastor golpeando con su bastón el suelo –pero hay mucho misterio- miro de manera acusatoria al demonio, que no se inmuto en lo absoluto.

-Dobby- dijo Sebastián, llamando la atención de Harry al momento en que apareció aquel conocido elfo doméstico, al que andar de un lado a otro era fácil –podrías llevarlos a la casa Wesley- dijo cortes.

El elfo agrando aquellos ojos (aún mas) pues le gustaba el trato de aquel hombre hacia su personita… aunque tuviera una extraña atmosfera a su alrededor -Claro Señor Michellis…- comento la criatura algo feliz, pues era raro que el ex profesor le llamara ahora que vivía en ese lugar… observando a las otras personas por primera vez –oh… señor Harry Potter- saludo aún más animado –si es al Señor Harry Potter y sus amigos… Dobby les llevara- se acercó y tomo la mano del chico.

-Nos vemos… en la boda- aseguro el demonio, recogiendo el desastre de ser cortes con los invitados –Y Nym… si quieres regresar… llama a Dobby… la red Flu está bloqueada por seguridad- comento, sin recibir respuesta ya que el elfo los había desaparecido… que molestia… aquella mujer iba y venía como se le antojaba… aunque vivía con el… ya tenía una semana que se había marchado a un llamado de la Orden.

Pero el enojo se le paso, pues veía como su mascota aparecía… Ciel había regresado con él.

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Con un sentimiento de vacío en el estómago, tocaron el suelo… de la madriguera… Dobby se despidió con rapidez, pues a pesar de ser un elfo libre… era muy entregado a realizar deberes en el castillo de Hogwarts aunque este estuviera vacío todavía.

-Alerta permanente- dijo el agrio auror al desaparecer rumbo a la chimenea, más que cansado por toda la situación aunque nuevamente estaba conforme con que aquel hombre estuviera a su favor y no en su contra (un pensamiento que expuso aquella vez en que Sebastián negó ser parte de la orden).

Harry por su parte observo a Tonks, esta se encogió de hombros indicando que no prestara atención que el siempre se comportaba de esa manera.

-HARRY- saludo Hermione con alegría, realmente estaba preocupada por la tardanza de su amigo–que bueno que estas bien- lo abrazo con entusiasmo, pues el alivio era mayor.

-Lo vas asfixiar… Hermione- la regaño Ron, que se acercaba notablemente aliviado…. Dándole palmadas de bienvenida a su amigo.

Nymphadora observo con gracia aquel entusiasta saludo –y para el resto no hay saludo- se quejó burlona, siendo saludados de igual manera que al de anteojos –antes de regresar a mi prisión con el amargado de Sebastián… quisiera saludar a mis padres… si no te importa Sirius- sin esperar respuesta, se encamino a la chimenea gritando el destino… los que se quedaron simplemente sonrieron… esa auror no cambiaría.

-Hasta luego… ah por cierto Harry- el ex convicto saco de entre sus ropas un espejo, o eso parecía –te puede servir… es un espejo de dos caras… conectado a otro… puedes pedir ayuda si es necesario- con eso se despidió, dirigiéndose de igual manera a la red flu, desapareciendo entre llamas verdes.

-Vaya… siempre lleno de regalos… aunque tu cumpleaños todavía no es- se burló el pelirrojo, ganándose una reprimenda de la castaña.

-Dime… como te fue con tus padres- pregunto Harry, dudando si era lo correcto… sabia cuáles eran los planes de su amiga.

-Bien… creo…- bajo un poco la mirada –pero antes de borrarles la memoria… una mujer llego a mi casa… al principio pensé que era enemiga… pero me confirmo que no… una conocida del profesor Michellis- aseguro, aunque para ella era difícil quitarle el título al hombre… algo que ya no ejercía.

-Y confiaste así de rápido- cuestiono el pelirrojo, incrédulo por lo dicho –ella podría haber sido una mortifaga disfrazada- recibió un codazo de su amigo, pues empeoraba la situación.

-No… estoy segura que no… además también contacto a tus Tíos… de seguro estarán juntos- confirmo la chica, dejando boquiabierto a sus amigos –no me digas Harry… que ni siquiera preguntaste a donde iban- rodo los ojos, pues el silencio lo dijo todo.

-Vaya… el profesor para no ser parte de la Orden… está muy involucrado- dijo sorprendido el pelirrojo.

Si supieran… pensó Harry sonriente.

-el Ministro de Magia Scrimgeour… pidió una cita con nosotros… - Hermione cambio de tema, dejando eso de lado–el día de tu cumpleaños- trago saliva, pues la situación era mucho más delicada como para tener visitas del ministro.

-Qué crees que quiera…- pregunto Ron.

-Yo voy llegando… a mí no me preguntes- se burló Harry, causando risas en los demás –lo tendremos que averiguar… ese día- suspiro cansado.

-Y bien… ignorando el punto en el que no sabes a donde iban tus parientes… - dijo la castaña en burla -como te fue en tu reunión- pregunto Hermione, regresando al tema de los familiares muggles.

-Mejor de lo que pensé…- aseguro el moreno, recordando el encuentro –y hasta gratificante- sonrió para sí mismo, su tía aunque fue severa e indiferente… mostro algo de sus sentimientos.

-Y porque Dobby estaba aquí- cuestiono el pelirrojo, recordando haber visto al elfo… aunque fue un tiempo corto… sus amigos lo miraron con cara de "apenas preguntas", pero la chica también observaba al de lentes, su curiosidad le exigía aclarar ese punto que la carcomía al igual que al pelirrojo.

-Bueno… venimos de la propiedad de Michellis- contesto con simplicidad, aunque rápidamente cambio el tema… para que no preguntaran algo que el muy a penas sabia… dirigiendo su atención a los preparativos de la boda de Bill y Fleur.

Sus amigos notaron ese cambio drástico, y simplemente se dejaron llevar… luego cuestionarían como Merlín manda a su amigo.

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El día seleccionado para la reunión con el ministro llego… con el asunto de que los tres estaban en el testamento de Albus Dumbledore, dejándoles varias cosas… Ron recibe el Desiluminador, Hermione un cuento en runas antiguas… Harry la primera Snitch que atrapo junto con la espada de Godric… aunque esta última, al ser propiedad del colegio y no del director… no fue entregada.

-Para que creen que esto servirá- cuestiono Ron, observando su preciado objeto… herencia del director, abriéndolo y cerrándolo en juego… en una de esas… absorbió la luz –Genial- grito como niño…. Repitiendo la acción varias ocasiones, divertido por el asunto.

Hermione por su parte, miraba con curiosidad su libro… suspirando algo cansada… porque a ella le entregaban algo así de aburrido… adoraba los libros… pero hubiera preferido algo de la naturaleza de Ron o mínimo de Harry.

-Bien… creo que ya es el momento… tenemos que alistarnos para la boda- sonrió Harry, pues su día fue el más feliz que había tenido en su vida… pues había logrado de Ginny un beso.

-Por Merlín o Dios… el que se te haga más fácil…- se burló Hermione, ante la cara de duda de un sangre pura Ron (desconocía religiones Muggle) –es hasta mañana… tus regalos te descolocaron- dijo picara, su amigo simplemente se puso rojo.

-Que puedo decir Hermione… fue un magnifico día- aseguro el moreno, su pelirrojo amigo no sabía de qué hablaban… mejor para él.

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Sirius observaba aquella gran carpa, a las afueras de la madriguera… donde sería la recepción de la gran boda entre Bill y Fleur, su ahijado había permanecido con los Wesley desde que despidieron a sus tíos muggles… al adentrarse observo la decoración estaban hileras de asientos plateados, con un hermoso moño blanco en la parte de atrás… en medio de estas se abría paso un pasillo, que era adornado por algunos pétalos de rosas blancas… dando un magnifico aroma al aire libre.

-Sencillo y elegante- una voz poco conocida, asusto a Canuto… haciendo que volteara a verlo, un pelirrojo que no conocía –soy yo… Sirius- susurro el desconocido, sonriendo ampliamente al haberle sacado un susto al hombre.

Sirius lo observo mejor, pero el ultimo comentario lo saco de dudas –Oh… Harry- también lo murmuro, sonriendo al ver a su ahijado… por unanimidad el chico tendría que asistir con poción multijugos, por si las cosas empeoraban.

-No me agrada mucho mi apariencia… pero qué más da- se encogió de hombros –lo positivo… es que no uso lentes- sonrió cómplice, recordando sus anteojos que descansaban en el saco del traje negro.

-No había más opción… mi querido Wesley- se burló el hombre, dándole palmadas en la espalda... Ubicándose en la segunda fila… en frente se encontraba adornado por un arco con más flores blancas, donde dirían sus votos matrimoniales la joven pareja.

-Hola Harry… Sirius… me puedo sentar- La rubia soñadora interrumpía la plática de ambos, ahora era observada con extrañeza y asombro –está ocupado- cuestiono, al notar que seguía siendo observada en silencio.

-Claro que no… Luna… adelante…- susurro Sirius, todavía confundido… observando como la chica tomaba asiento a un lado de su ahijado.

-Hola Sirius…- un rubio se sentaba aun lado del ex convicto -Xenophilius Lovegood… propietario del Quisquilloso- se presentó, dándole la mano al hombre que ahora estaba más confundido –es un placer el por fin conocerlo… señor- aclaro, pues él había publicado algunas notas en su revista del susodicho canuto. Ahora los dos adultos conversaban animadamente, de temas sin importancia pero divertidas (dada la imaginación innata del rubio)

-Como supiste que era yo… Luna- cuestiono en voz baja el pelirrojo Potter, saliendo de sus pensamientos.

-Simple Harry… por tus gestos- contesto con simplicidad, Neville y Hermione tomaban asiento en la misma fila, aun lado de la soñadora… toda la familia Wesley ocupaba la primera fila.

-Buenos Días- una voz severa pero conocida, llamo la atención de prácticamente todos los que se encontraban en aquella fila… mostrando a un impecable hombre que se veía elegante con ese traje negro sastre –puedo tomar asiento- pregunto cortes, al señalar el espacio vacío aun lado del señor Lovegood.

-Por supuesto… Señor Michellis- contesto el rubio, sonriendo de una manera similar a la de su hija –eh escuchado mucho de usted… mi nombre es Xenophilius… padre de Luna- al igual que con Sirius, ofreció su mano… siendo estrechada por el demonio.

Todos los chicos saludaron de manera animada a su ex profesor, los gemelos (que estaban en la fila enfrente) se voltearon a darle una mirada de reconocimiento… así como adular a su rubia amiga (Wesley oficial)… poco después los jóvenes conversaban y se burlaban… dejando a los adultos platicar (bueno Canuto conversaba con los gemelos para saber de sus avances en el negocio)

-Oye… Sebastián… - Sirius interrumpió la extraña platica del rubio y el de negro (aunque este último le prestaba atención por educación) –Tonks te ve con ojos asesinos- se burló, observando a la dama de honor que fruncía el ceño y mandaba crucios con la mirada.

-No se le puede hacer nada… Sirius- el demonio sonrió sin interés –cosa de parejas- contesto con sarcasmo, ganándose una carcajada de Canuto y una sugerencia por parte del rubio soñador

El evento paso con normalidad, el momento más romántico (opinión de Hermione) fue cuando la pareja con un encantamiento formaron pequeñas burbujas de jabón y mariposas, terminando con un beso… al terminar la ceremonia y en un movimiento de varita de ambos padres Wesley, aquellas sillas desaparecían… siendo reemplazadas por unas mesas donde se llevaría a cabo el banquete… y en medio una improvisada pista de baile.

Harry/Pelirrojo paseaba por las mesas, algunos ya se divertían en la pista de baile… pero a el eso no le gustaba en lo absoluto… decidió tomar asiento, escuchando algunas conversaciones ajenas… el tema… la Bibliografía de Dumbledore a manos de Rita Skeeter… dándose cuenta que el no conocía en lo absoluto a su viejo director. … haciéndolo sentir un poco triste.

-Qué horror- susurro imperceptible del elegido, ignorando la plática que se hacía más cruel hacia el fallecido anciano.

-Ni que me lo digas- Tonks se sentaba aun lado, se veía que ella la estaba pasando mal.

-Te encuentras bien- pregunto el pelirrojo, aunque la auror ya sabía quién era –te ves pálida… y hasta más delgada- frunció el ceño, se supone que era una metamorfomaga para poder ocultar eso.

Tonks trago en seco, no sabía que sus cambios se podrían notar –si estoy bien… pago consecuencias de mis actos- contesto con simplicidad, suspirando pesadamente.

-Querida… gustas bailar- Sebastián se acercó, tendiéndole la mano a su "pareja" esto no pasó desapercibido para algunos miembros del profeta presentes (que estaban digamos obsesionados con el misterioso Muggle).

-El culpable de mis malestares- rodo los ojos la mujer, tomando la mano de su verdugo –pero bueno… tenemos público al cual entretener- sonrió, pues aunque no le gustaba ser el centro de atención… ya era muy tarde para evitarlo (maldito título).

Harry los observo alejarse, manteniéndose en su lugar… no le gustaba bailar.

XXXX

El hombre bailaba con maestría (como todo lo que hacía) guiando a la auror, que reía ante la seriedad que su acompañante expresaba… tan serio hasta estos momentos… pensamientos de la mujer, que observaba a las demás parejas. Bill y Fleur bailaban amorosamente en el centro de la pista, Fred, George y Luna hacían un extraño baile de tres, Neville bailaba con su abuela (esta última se veía molesta), Sirius pareja de Molly Wesley, pero se contuvo una carcajada al ver como bailaban (o intentaban) a Alastor con Ginny… esos eran los único que podía observar, por lo menos en su rango de vista.

Hermione bailaba con el señor Lovegood, observando el collar que colgaba del cuello de su pareja –que significa su collar- pregunto, su curiosidad la supero.

-Son las reliquias de la muerte- contesto el señor, regalándole una sonrisa inocente, mientras su mirada se perdía en algún punto de la carpa.

La castaña trataba de recordar donde había visto ese signo, pero no tuvo tiempo de reflexionar… pues algo atravesaba la carpa... mostrando un patronus por parte Shacklebolt en medio de la ahora vacía pista, recitando el siguiente mensaje:

El ministro de magia Rufus Scrimgeour ha sido asesinado a manos del señor Tenebroso, tomando posesión del ministerio… han mandado mortifagos en búsqueda de Harry Potter… Tengan Cuidado.

El mensaje al momento de ser terminado, se escuchaba el revuelo de varios de los invitados… que desaparecían en el acto por temor, ya que se comenzaban a observar en el cielo que humos negros se dirigían hacia ellos… avisando que en efecto… los mortifagos iban a buscar al elegido.

-Bien… vas a hacer algo… o te quedaras indiferente- cuestiono Tonks, poniéndose en posición de defensa… pues algunos mortios comenzaban a materializarse, empezando una lucha.

Sebastián se encogió de hombros, no le interesaba involucrarse… pero debía de quedarse hasta que los considerados "estudiantes" se marcharan (Neville, Luna y Ginny)… suspiro, era cansada su situación.

Harry estaba en posición de lucha, la poción multijugos comenzaba a perder efecto, se podía observar su cabello oscurecerse y la necesidad de sus anteojos.

-Tienes que irte- Sirius impidió la hazaña de su ahijado, tomándolo del brazo y enfrentándose a su mirada –sal de aquí- ordeno, observando que nadie lo hubiera visto ya… a sus espaldas los miembros de la Orden se enfrentaban a los intrusos.

El elegido lo miro con desconfianza, como le pedía que escapara -Pero…- no lo dejo replicar, pues Hermione y Ron se unían, desapareciendo en el acto.

Sirius observo el campo de batalla… ya tenía un tiempo sin enfrentarse (desde el ministerio), le veía el lado divertido al asunto… tomando su varita en mano –BOMBARDA- exclamo, dejando fuera de combate (y mal herido) a uno de los mortios.

Sebastián se paseaba entre las peleas, uno que otro mortal se le enfrentaba… noqueándolo en el acto (puesto que no podía asesinar libremente ante muchas personas), presto atención a cada uno de ellos… tanto entusiasmo, lealtad y entrega por defender sus ideales… fueran buenos o malos… los humanos seguían siendo criaturas interesantes, y con estos años solamente reforzaba su pensar.

XXXXX

El trio dorado vagaba por el mundo Muggle, casi fueron atropellados al llegar… y asesinados por unos mortifagos en una cafetería.

-Tenemos que regresar- exclamo nuevamente Harry, sin ser apoyado por sus amigos… otra vez.

-No Harry…así que ahórrate tus comentarios heroicos- contesto fastidiada la castaña, pues su humor se había esfumado desde que aquel patronus interrumpió la fiesta.

El moreno se quedó callado, su amiga lo había regañado y prácticamente le hablo como si estuviera con un slytherin… ese pensamiento le causo escalofríos.

-Tu pensabas irte sin nosotros…- rompió el hielo Ron, mirando de manera acusatoria al de anteojos que portaba una ropa mayor al de el… pues no se cambió –querías irte solo- frunció el ceño.

-No quería involucrarlos- acepto el elegido, sin parar de caminar… pero sentía que sus amigos estaban molestos.

-Ya es demasiado tarde… estamos juntos desde primer año- declaro Hermione, mirándolo de reojo –pero no es momento de reclamos… hay que llegar a Grimmauld Place… ahí pensaremos mejor- se tocó su pequeña bolsa, agradeciendo haberla cargado en la fiesta.

Ron observaba con fascinación las calles del Londres Muggle, grandes panorámicos… artículos muggles… ropa muggles… comida muggles… y Muggles… si su padre estuviera aquí, se volvería loco… es una lástima que la situación no le permitiera, ese pastel en aquella tienda se veía riquísimo.

Ya comenzaba a oscurecer, la castaña se maldijo por haberse aparecido tan lejos… tomaron transporte muggles para llegar a su destino.

-Por fin…- exclamo Ron algo fastidiado por la caminata… tenía que aceptar que había perdido esa condición de la que tanto presumía durante el quinto curso.

Antes sus ojos, un edificio apareció entre otros dos… mostrando la fachada de una casa… la mansión Black mejor conocida como Grimmauld Place.

-Hay que entrar… rápido- murmuro Harry, acercándose con cuidado (mejor prevenir), abriendo la puerta.

El tapiz tétrico y oscuro había sido reemplazado por uno de colores rojos claros y dorados (puesto que los ocupantes Harry y Sirius daban honores a los colores de su casa), habían muebles modernos y se sentía lo hogareño del lugar… todo un cambio desde que Harry residía junto con su padrino.

-Hermione… puedes sacar de tu bolsa sin fondo mi mochila… ahí tengo el falso medallón- comento el moreno, recordando que su amiga explico que dicha mini bolsa estaba encantada… y en ella había cargado todo lo que ella considero importante… incluyendo la mochila que él había preparado para irse de viaje a escondidas… bendita su suerte al tener a una amiga tan preparada y precavida.

-Para que lo quieres…- pregunto el pelirrojo, viendo como de entre sus cosas sacaba dicho collar… y extraía una nota.

-No sabe Sirius de esto… también te pensabas ir a sus espaldas- Hermione se veía molesta, pues el silencio de su amigo respondía su pregunta.

Los tres amigos se acomodaron en el sillón, interrumpiendo aquella que sería una discusión segura.

De repente alguien bajo de las escaleras, asustando al trio de amigos –Oh son ustedes- Ted Tonks soltaba un suspiro, mientras bajaba su varita.

-Señor Tonks- saludaron los tres, también bajando sus respectivas varitas –los había olvidado- murmuro penoso el chico de lentes… pues había permanecido en la madriguera desde que despidieron a sus tíos.

-Se nota chico… casi me paralizas- se burló el hombre al bajar por completo las escaleras –ANDROMEDA… ESTA TODO LIBRE- grito hacia la planta de arriba, ahora entendían de donde saco su manera de ser la aurora –no hemos salidos… y Sirius no ha regresado- declaro un poco preocupado.

Su esposa bajaba con elegancia, muestra de su pureza de sangre –Hola Chicos… bienvenidos- declaro amigable.

Los chicos estaban más acostumbrados a la señora Tonks, ya que su esposo permanecía de viaje la mayoría del tiempo… por lo menos hasta que se volvió peligroso para él y su esposa.

El hombre se sentó, feliz de la vida –y bien… como les fue- cuestiono intrigado –salió bien la boda- sonrió como alguien que no sabe de la situación lo haría.

-Nos atacaron- declaro Hermione, haciendo que gobernara el silencio y aquel gesto amigable del señor desapareciera –nosotros escapamos… no sabemos de los demás- su tono se escuchaba preocupado, por la incertidumbre.

Ron simplemente rezaba porque su familia estuviera bien… de igual forma Harry, los adultos los miraron… comprendiendo los sentimientos que los embargarían en su situación.

-Fue lo correcto… que ustedes escaparan- se escuchaba segura Andrómeda, haciendo que el elegido la observaba –ahora solo hay que esperar- se levantó y se dirigió a las escaleras, despidiéndose silenciosamente.

-Bueno… creo que yo también me retiro- comento el señor Tonks, pues comprendía que su esposa estaba preocupada… pero ella no se expresaría ante nadie… siendo un Black de hueso colorado, su hija estaba prácticamente desaparecida.

Después de asegurarse de escuchar las puertas de las habitación siendo cerrada -Hay que averiguar qué significa esto….- Harry mostro el papel que saco del falso horrocrux, pues no podía hablar de esto frente a otros… no quería que se involucraran.

-"R.A.B"- murmuro la castaña, viendo la firma de dicho documento –deben ser iniciales- razono, pues era lo más obvio.

-Pero de quien- cuestiono el pelirrojo algo cansado y preocupado.

-Creo saber de quién… solo me falta confirmarlo- murmuro Harry, recordando por fin de donde se le hacía familiar dichas iniciales… su padrino se lo había mencionado, pero se le hacía imposible…. Pues tenía el título de mortifago…. Para que reemplazar por uno falso –Kreacher- nombro y el elfo apareció.

-Que desea… amo Potter- dijo con mal humor, pues odiaba a su nuevo dueño… pero paso a sorpresa, cuando vio aquel papel firmado y ubicando en la otra mano del chico, aquel maldito collar.

-Lo sabes… verdad- comento Harry, al ver la expresión del elfo.

-Kreacher solo obedeció… el amo Regulus se lo ordeno antes de morir…- contesto el elfo asustado y afectado, pero manteniendo su amarga apariencia.

-Regulus…- pregunto Ron, con sorpresa pues el amargado elfo no expresaba otro sentimiento que no fuera odio o repulsión.

-Hermano de Sirius- contesto Hermione, recordando el tapiz donde descansa el árbol genealógico Black –como lo sabes…- cuestiono al moreno.

-Es solo que estas iniciales las vi… cuando remodelamos el lugar… pero no me había acordado- murmuro penoso Harry, ante la obviedad del asunto… pero tenía que mantenerlo en secreto de su padrino –que hiciste con el verdadero- se dirigió al elfo.

-Kreacher intento destruirlo… pero Kreacher no lo logro…- dijo la criatura, recordando su odisea por cumplir la orden de Regulus –el amo Regulus me pidió hacerlo… y Kreacher no pudo- comento amargo.

-Por qué te pidió eso… se supone que era un mortifago- la curiosidad de la castaña era mucha, en su mente era imposible que un mortifago se revelara ante el lord… debió tener buenas razones para hacerlo.

-El amo Regulus odio el trato que le dieron a Kreacher… mientras Kreacher fue prestado al lord…- declaro el elfo, frunciendo el ceño ante el amargado recuerdo –Kreacher volvió con el… como el le hiso prometer a Kreacher-

Hermione se quedó boqueando como un pez fuera del agua… un mortio traicionando a su lord por un elfo… inédito.

-Bien… podrías traernos el real- pregunto Harry al elfo, interrumpiendo el sin fin de preguntas que su amiga seguramente estaría maquinando en su cabeza.

El elfo lo miro con desconfianza, pero era su amo… y el servía a su amo -Claro… amo Potter…- desapareció en un plop ante el trio dorado, que esperaron y esperaron pero sin noticias del elfo… y por el cansancio quedaron rendidos.

XXXXX

Un fuerte sonido alerto a todos los presentes, levantándolos en plena alba y con varita en mano… el trio de oro que descansaba en la comodidad de la sala... miraban todo el lugar con precaución.

-Somos nosotros- declaro Sirius mal herido, dejándose caer en el sillón –Por Godric- exclamo al apretar fuertemente su costado, donde un pedazo de tela descansaba deteniendo el sangrado.

-Por Dios…- grito Hermione reaccionando de inmediato ante la situación, corriendo escaleras arriba para verificar si había algo de primeros auxilios (ya que Harry vivía ahí, debería tener algún remedio Muggle).

-Que fue lo que paso- pregunto Harry, saliendo de su silencioso pánico, observando como el rostro de su padrino se desfiguraba por el dolor.

Ron estaba en shock, temeroso de malas noticias por parte de canuto, que solo continuaba maldiciendo por lo bajo.

-Sebastián vendrá pronto…- fue lo único que alcanzo a decir, pues apretó fuertemente la mandíbula para callar un grito de dolor… todo su vocabulario florido salió a flote mentalmente –fue por ayuda- murmuro, mientras dejaba caer su cabeza para atrás, apretando con más fuerza su herida.

-Mierda…- dijo el pelirrojo, viendo con más detenimiento aquellas pequeñas heridas… excluyendo la que apretaba el adulto con esfuerzo –que hace Hermione que demora tanto- se quejó, al no ver a su amiga con algo.

Ted bajo de inmediato, todavía portando su pijama de lunas azules -Hay que llevarlo arriba- sugirió el señor Tonks, sin bajar por completo de las escaleras, siendo obedecido… y con levitación lo acomodaron en su habitación, sin perder tiempo.

Sirius estaba consiente, pero no podía hablar… si lo hacia la voz se le quebraba y no se le entendía nada. Su cuarto era pulcro y como buen hombre de su edad, era una habitación sencilla, con adornos sobrios. Hermione y Andrómeda hacían lo que podían… desde pociones hasta alcohol.

-Apártense….- la voz de Sebastián los asusto por completo, cuando había llegado que ni cuenta se dieron –dama Sullivan- nombro, abriendo paso a la mujer conocida por la castaña.

-Bien… dejen todo eso… creo que será necesario…- ordeno con seriedad, pasando por alto las presentaciones –vaya hombre tan testarudo… pero fuerte- escupió con una sonrisa –Señora puede quedarse a asistir… el resto salga- alzo la voz, señalando a Andrómeda que solo afirmo con la cabeza.

-Que fue lo que sucedió- pregunto Harry, con algo de desesperación al ex jefe de casa que lo miraba con su temple de acero, se encontraban en el corredor, exactamente fuera de la habitación de canuto.

-Un poco después de su partida… el mismísimo Lord se mostró… trayendo más de sus súbditos- comento el hombre de negro, que traía su traje algo desarreglado todavía del día anterior… algo que le molestaba, a el que tanto le gustaba mostrarse impecable –pero no se preocupen, su familia está bien- miro al pelirrojo que soltó un suspiro de alivio - la mayoría de la orden salieron intactos- aseguro sin importancia.

-Que quiere decir… con la mayoría- cuestiono el señor Tonks, preocupado por su hija.

-Perdimos al señor Moody y la abuela del señor Longbottom- contesto… no se acordaba del nombre de la señora, ignorando la tristeza que presentaron los demás … pobre de Neville… pensó Hermione, pues el chico ahora si estaba prácticamente solo.

-Pero donde están…- cuestiono Ron algo nervioso, sacando de sus pensamientos a aquel hombre… que a pesar de estar un poco desarreglado no abandonaba esa presencia de aristocrática que lo caracterizaba.

-Algunos partieron a lugares desconocidos… y posiblemente interroguen a los que forman parte del ministerio…- declaro, preocupando de nuevo al pelirrojo –me tome el tiempo para desalojar a los estudiantes que permanecían en la lucha… como fue el caso de Luna y el señor Longbottom… y por ultimo Sirius- este lo salvo porque le quedo de paso, si fuera por él lo hubiera dejado… no era su asunto… pero pudo asesinar algunos mortifagos por esa causa… alimentándolo de momento y sin que nadie pudiera juzgarlo por asesinar… los humanos son tan extraños… pensó.

-Y mi hija- el señor Tonks estaba algo angustiado, no había tenido noticias de su primogénita.

-Ella se encuentra bien… está en la mansión.- contesto serio, pues era la culpable de que se hubiera regresado, teniendo la consecuencia de salvar a canuto… como odiaba que le ordenaran, alguien que ni siquiera es su contratista… mujer fastidiosa… pensó molesto –por cierto… creo que les interesara esto- de entre sus ropas, saco el número del Profeta –lo encontré de paso- aseguro, entregando el ejemplar al adulto –ahora si me disculpan… la dama Sullivan se quedara con ustedes, por Sirius- murmuro, pues todavía que salva a Sirius tuvo que ir por ella.

-Suerte señor Michellis… tenga cuidado- contesto el adulto, observando como aquel hombre se comenzaba a alejar… eran tan diferentes su hija y el, que no entendía como es que habían entablado una amistad (el sí sabía la verdad de la falsa relación)

El cuidado deben de tener los demás… pensó divertido, al despedirse como el normalmente lo hacía, con una reverencia… desapareciendo cuando ya no lo tuvieran en la mira.

Todos observaron varios de los títulos:

Severus Snape nuevo director de la escuela de magia y Hechicería Hogwarts, que se cursara obligatoriamente a partir de septiembre.

Entra en vigor la ley de Comisión de Registro de Hijos de Muggle

Harry Potter indeseado numero 1.

Un plop interrumpió la lectura que se daba en el corredor… Kreacher estaba devuelta… con el collar en mano.

El trio de oro se observó con detenimiento… ahora comenzaría la cacería de Horrocrux.

XXXXX

Fin del capitulo.

Un capitulo largo… pero como es uno de los últimos… :3

Que les parecio? Bien… mal… avada Kedavra? Como lo habrán notado, obtuvieron el horrocrux de una manera más fácil, sin la necesidad de ir al ministerio… son pequeñas cosas que cambian por completo la historia…

Una aclaración… en el manga aparecen estos personajes… Sullivan la bruja verde y su mayordomo Wólfram, en los últimos capítulos… aquí manejo a la mujer de entre unos 25 a 30 años (ya que en la historia original es una niña)… y ella al igual que en la historia, se especializa en medicina (eso es lo que yo entendí) entre otras cosas… no es como si fuera a decir todo de ella.

Próximo El deber parte 2…. Como habran notado ya no comienza como "clase" pues ese nivel ya se termino… tenia pensado cambiarlo desde el anterior… pero se me paso ¬¬ que distraída.

Pobre de Neville… ahora si esta solo.

Actualizacion para el miércoles mas o menos ¬¬

Neah20 fuera…