Capítulo 28: Libertad
Tu nombre es Ron Weasley, y estás feliz de poder recordarlo pues hace un rato creíste que te habían quitado la memoria, pues fuiste forzosamente asaltado por un chico extraño, que no sabías que estaba aquí abajo también; tenía un aspecto extraño y su rostro te recordaba de alguna manera a otra cara conocida. Tenía el cabello largo y muy rubio, llegando casi a ser blanco, sus ojos eran de un escalofriante rojo sangre, y por lo que pudiste ver en su vestimenta pertenecía a la Casa de Slytherin; pero sin duda lo que te golpeó cuando te fijaste un poco más de cerca fue la curita claramente visible en su frente, no era la primera vez que veías a alguien con una curita en la frente.
En un principio fue amable contigo, recuerdas te ofreció leerte la suerte a través de las líneas de tus manos, mientras tú estabas completamente desorientado y sin saber a dónde ir; decidiste ignorarlo y pasar de largo por el pasillo. El chico se quedó plantado un par de segundos ahí mientras tu caminabas con la mirada alerta y concentrada, hasta que sentiste su mano tomándote por la túnica y arrastrándote cerca de él otra vez. "Te leeré la mano, es GRATIS." Sonrió y te agarró la muñeca por la fuerza para luego darle una larga y asquerosa lamida a la palma de tu mano. Sentiste escalofríos recorrer tu médula espinal, él inmediatamente se quitó la curita y antes de que pudieras ver que había debajo de ella, tu palma y su frente hicieron contacto directo.
Tu mente se nubló, millones y millones de recuerdos empezaron a aparecer frente a tus ojos, por segundos para luego ser olvidados ¿Qué estaba pasando? ¿Quién era ese chico raro?
Pareciera que te fueses a morir, así que diste tus últimos esfuerzos para moverte, patear, y toda clase de cosas.
Finalmente has acertado en una patada y el rubio se echa hacia atrás dejándote libre al mismo tiempo que se soba el estómago, quejándose.
Rápidamente comienzas a correr en dirección contraria, te duele la cabeza y no sabes a dónde estás corriendo.
Así fue como llegaste enfrente de la celda, donde te encuentras ahora. Acababas de llegar, la sangre se te subió a la cabeza cuando viste a tu amada en brazos de un extraño... pero no tanto.
-¿Paul?- Tu voz tiembla.
-¿Si?- Contesta el extraño, sosteniendo fuertemente a tu querida Hermione.
-La tienes... ¿Podemos irnos ahora?-
-Yo me voy... tú...- Ladea la cabeza.- Te quedas aquí.- Sonríe.
-¿Qué, qué quieres decir?- Frunces el ceño, y notas que él, a pesar de ser idéntico a Paul -incluso lo has confundido con el susodicho- tiene el color de cabello y ojos distinto; sin querer mencionar su extraña manera de sonreír... un momento...
Paul nunca sonríe -Nunca lo has visto hacer tal cosa- ni menos... ¿habla?
-Te pareces a Mamá...- El ojiazul fijó sus ojos en la durmiente Hermione.
-Paul...-
-R-Ron-n.- Oyes una voz muy conocida.
-¿Harry?- Ahí está tu mejor amigo, al fondo de la celda; y a su lado está Malfoy.
-Coge a Hermion-ne, y sal de aquí ¡Corre!-
-Pero...-
-Sálvala, y salvate, yo estaré bien.-
Paul te clava esa sonrisa en tu cara otra vez.
Algo anda mal, Harry habla, pero no se mueve -salvo su boca- y Malfoy está petrificado en su sitio.
-¿Qué está pasando aquí?- Espetas, lleno de confusión.
-No tengo tiempo de explicaciones, guapote.- Sientes que una fuerza externa y brusca te empuja, chocando tu cuerpo contra la pared, provocándote escupir sangre del impacto.
-¡Ron!- Grita tu mejor amigo.
Inmediatamente después puedes ver como el castaño echa a la fuga, con Hermione aún en sus brazos.
Se supone que le habían arrancado el brazo derecho. Y ahora lo tiene.
Instintivamente corres tras él, y éste, al notarlo parece que empieza a disminuir la velocidad de sus pisadas.
-¿El Pelirrojo quiere jugar también?- Dice entre jadeos. -Sé que te gusta, al parecer todos gustan de ella en este lugar.- Suelta una risa jugetona; sin detenerse en su escape.
-Te has vuelto loco.- Te las arreglas para decir entre tu inmenso cansancio. -Creí que eras el único cuerdo aquí.-
-La gente cuerda es aburrida.- Murmulla suavemente, deteniéndose en seco; tú le sigues.
-Por favor... tenemos que regresar...- Le ruegas para que te devuelva a Hermione.
*~-. Hola, soy CrookShanks! y seré tu guía de saltos en el tiempo por Hoy... nyan!-~*
Hermione Granger, esa eres tú, acabando de despertar de un sueño algo movido; pero que no puedes recordar. Al caer en cuenta de que estás sentada, miras a tu alrededor desconcertada, estás en una habitación desconocida; y además parece que te han amarrado a la silla. Tu mente empieza a desesperarse a medida que sientes las miles de cuerdas sosteniendo tu cuerpo.
-Hermione.- Una voz llama tu nombre, no sabes de dónde proviene exactamente. -Aquí.-
Una figura está arrodillada ante tí, parpadeas varias veces hasta ver a un chico rubio. Ése chico rubio es nada mas ni nada menos que Draco, quien al ver que lo has identificado te sonríe.
-Cómo... ¿Cómo es que no me desperté antes...?- Es lo primero que atinas a decir.
-Creo que la comida que nos dieron antes... tenía algo raro.- Frunce el ceño.- Mírate... soy un idiota... por haber dejado que te hicieran esto.- Al bajar la cabeza, su pelo cae sobre su cara.
Le miras con confusión. Él suspira y se pone de pie.
-Vamos a sacarte de aquí,- Empieza a desatarte.
Ya libre te levantas, sintiéndote terriblemente cansada, y por alguna razón, te cuesta mantenerte en pie.
-¿Cómo te sientes?- Te pregunta el Slytherin con preocupación.
-Cansada...-
Te dedica una mirada de lástima y posa una mano sobre tu mejilla izquierda, para después atrapar tus labios en un delicado beso.
Posteriormente te toma en brazos; es la segunda vez que eres llevada en brazos, sin embargo no lo puedes recordar con exactitud.
Eres llevada por largos pasillos demacrados, a paso lento; hasta que sientes un grito.
-¡Deténganlos!- Es una voz que no puedes reconocer.
Tu héroe apreta el paso lo más rápido que puede, tú te aferras a su camisa para no caerte y echas una mirada hacia atrás, es un chico castaño con pelo muy abundante, como el tuyo; más atrás de él hay un chico rubio y otro casi sin cabello en la cabeza.
La respiración de Draco comienza a agitarse, y su corazón late a mil por hora; el pasillo pareciera no acabarse nunca.
-¡No se escaparán sin recibir su castigo por haber matado a Papá!- Exclama el castaño, furioso.
"Están locos" Hablan tus pensamientos, interrumpidos bruscamente por algo que ves al final del pasillo. A medida que se acercan, un poco más lento que en un principio por el pobre Draco, ves a un hombre alto en una túnica negra con la insignia de Slytherin, la túnica parece estar algo caída pues deja al descubierto gran parte de sus hombros y pecho; desvías la mirada algo aterrorizada al ver que le falta su brazo derecho, además de que el ojo del mismo lado sangra constantemente.
"Por aquí, subid." Una voz ajena suena en tu cabeza, mientras el hombre te fija la mirada con sus ojos esmeralda.
Sin chistar, Draco da algunos pasos hasta quedar frente a la pared, el ojiverde se hace a un lado, sin quitarles la mirada de encima. Entonces te levanta para que alcances una escotilla que está en el techo, y una mano te pasa una llave.
Con manos temblorosas, tratas de encontrar la cerradura, tu tensión aumenta cuando oyes la voz del castaño que os perseguía otra vez.
-Paul... quítate del camino.-
-Hermano... sé que odiabas a nuestro Padre pero, por favor, ignora las cosas que dice Trevor, al menos yo sólo quiero salir de aquí.- No puedes reconocer de quién proviene cada voz.
-Yo sólo quiero revivir a Papá... ¿No podemos hacerle lo mismo que a Mamá?-
-No sé como hacer eso...-
-Mamá no está... ¿Recuerdas?-
Abres la cerradura y empujas la escotilla, rápidamente Draco te empuja para que subas, lo cual te toma más tiempo de lo esperado.
-¡Paul! ¡Traidor! ¡Déjame pasar!-
El rubio sube inmediatemente después de tí, te quedas de rodillas pues te sientes demasiado cansada como para ponerte en pie.
-¡Esto se está derrumbando! ¡Paul!- Llora la voz del chico castaño.
Malfoy te levanta y te agarra de la mano para que salgan corriendo de esa habitación con el sonido de rocas cayendo, miras atrás para encontrarte con el hombre que os ayudó a salir agachado tirando algo desde la escotilla.
Por alguna razón extraña te sientes preocupada por ellos.
*~ á! (Por si pensaron que era el final...).-~*
Holaa (:
Haré el comentario rápido pues ando apuradita ! Como pueden ver... el capi no es muy largo, lo siento por eso... de ahora en adelante (los poquitos capis que quedan) serán extra largos (: pero eso significa que me demoraré un poco más en actualizar... Ahora.. si se preguntan "Qué diablos con Paul?" "Y el chico rubio que atacó a Ron?" pues os digo que son producto del legado de Michael! (el papito de estos niñitos tan simpaticos xd) tal vez lo entiendan cuando empieze a escribir más sobre ellos en una compilacion de Personajes Oc de Harry Potter que voy a hacer más adelante (: así que paciencia!
Sin más preámbulo, me despido con un beso y un abrazo gigante para las lectoras (y lectores, si es que hay) esperando que hayan disfrutado del capítulo, de la serie en general y si... en el próximo Dramione que escriba prometo no meter nada de mi cosecha ajajaj (por cierto será publicado mucho más adelante, porque como dije en comentarios de capis anteriores quiero terminar de escribir mis otros fanfics antes de empezar otros). Con amor (amor a la literatura... y a ustedes!) y dedicación, Nathu.
