Aqui les traigo la continuación y hago esto para irme corriendo a trabajar :D. Hoy es dia de conciertos en Palma y justo enfrente de mi trabajo hay un escenario y buah... una pasada... saludos! y muchos besos, se os quiere!
Capitulo 28: Desafortunado encuetro.
-¡Granger!, ¿A dónde vas?, la fiesta…
-¡Que le den a la fiesta!, no quiero saber nada más… me he comportado genial contigo y a la misma me faltas el respeto, ¿de qué vas?
Draco se acercó corriendo hasta llegar donde ella y pararle los pies.
-Hermione, te estas equivocando. En ningún momento te he faltado el respeto, al revés. No sé qué ha pasado entre nosotros ahora mismo, pero si te has sentido mal, te pido perdón. Estamos un poco bebidos y no quiero tener problemas contigo.
-Pero no lo entiendo, escuché cosas que no me gustaron…
-No fui yo, nadie más había. Solo tú y yo…
Draco se puso a pensar y se quedó dudando, sus labios formaron una risa un poco extraña.
-¿Ocurre algo?
-No, no es nada. Bueno, te acompaño a tu habitación si así deseas.
-Si, por favor.
Llegaron a la sala de Gryffindor, la señora Gorda estaba roncando.
-Bueno, ya estamos aquí.
A la joven Gryffindor, los pies les dolían demasiado, se sacó las sandalias.
-Gracias por acompañarme esta noche, Hermione. Ha sido la mejor noche vieja que he pasado, hacía tiempo que no me divertía igual.
-Gracias, por tus palabras. Yo también me lo he pasado muy bien. Buenas noches.
Se acercó para darle un beso en la mejilla, pero él fue más rápido. La agarró de una mano y ladeó su cabeza a favor del rubio. Posó sus labios sobre los de la castaña, ella se quedó quieta, no se esperaba su atrevimiento. Se dejó llevar y aceptó su beso.
Draco rompió el beso mirando a un lado.
-¿Qué pasa?
Malfoy se separó de ella.
-¿Quiere algo, profesor?
Granger miró hacia el fondo del pasillo, no vió a nadie. Hasta que alguien se acercaba con sigilo a los jovenes.
La joven se sintió como una mierda, allí estaba plantado. Mirándolos a ambos, estaba dolido por la escena, llevaba la varita en la mano.
-Severus…
El rubio se sorprendió al escuchar como tuteaba al profesor. Ella se llevó la mano a la boca por su atrevimiento.
Malfoy fue a decir algo, pero Snape se adelantó levantando la varita y pronunciando un Desmaius.
Draco cayó al suelo, a sus pies.
-Hermione, ¿cómo has podido?
Snape acortó la distancia entre ellos. Estaba sorprendida. Él estaba dolido, miraba al joven que yacía en el suelo, boca arriba y luego a ella. Hermione tendió su varita en la mano y lo señaló.
-Esa voz, eras tú.
Estaba lastimada, se había metido en su cabeza.
Unos pasos empezaron a escucharse al fondo del pasillo, guardó su varita e intentó coger a Malfoy de los brazos, para apartarlo de allí.
-Espera.
Granger se apartó de Draco y se hizo a un lado. Snape señaló el cuerpo inconsciente del rubio y con un Mobilicorpus, desplazó a Malfoy hasta detrás de una armadura del pasillo.
Los pasos cada vez se escuchaban más, ella lo único en lo que pensó era en desaparecer de allí.
Pensó alejejarse en dirección opuesta a los pasos, pero unos fuertes brazos la agarraron de los hombros y la llevaron a lo que parecía un cuarto de fregonas.
Estaba a oscuras, esas manos seguían sujetándola de los hombros.
-Pero…
-Sch…
Al parecer Snape había hecho aparecer un cuarto de escobas de la nada. Alzó la mirada, pero no podía verle. Quiso sacar la varita, pero no se lo permitió.
-¿Quiere que nos encuentren, Granger?
-No, pero… ¿Dónde estamos?
Miró a su espalda y todo estaba a oscuras.
-Es un cuarto de limpieza, de Filch.
-Ya, ahora huelo a pesticidas.
Los pasos se acercaron hasta el otro lado de la puerta, Severus alzó la varita para bloquear la entrada. Ella intrigada en saber quién era, y porque a estas horas, que era para celebrar el año nuevo…
-¿Dónde se habrá metido?
Ginny, aquí no está. Pad se equivocó, por lo visto.
Sus ojos se abrieron como platos y el estómago se retorció. ¿Qué hacían los chicos en Hogwarts?
Severus resopló.
-¡Harry!, ven aquí…
Alguien se acercó corriendo hasta los chicos.
-Dime Ron.
-Harry, aquí no está Hermione, tal vez haya ido a los jardines.
-Es extraño Ron, Parvati Patil me juró que vio salir a Hermione con Draco, hablaba de ir a dormir.
-Sí, yo también la escuché, pero ahora no hay rastro de ella. Vayamos donde Dumbledore, Harry y Ron.
Ginny habló en voz baja.
Alguien se dejó tirar de espaldas a la puerta.
-¡Ron!, vas a romper la puerta.
-Uich, perdón.
Un silencio sepulcral.
-¡Harry!, ¿ese no es Malfoy?
-¿Dónde?
-Está aquí detrás, pero está inconsciente. No se mueve.
Hermione tragó saliva. Habían encontrado a Malfoy, que casualidad.
-¿Si Malfoy está aquí?, ¿Quién está con Hermione?
Harry se acercó a la puerta y se dejó caer a ella, sentándose delante.
-Ahora que lo recuerdo, el murciélago no estaba en el Salón Comedor.
-Cierto Harry, tenemos que dar el aviso. Ese mortífago la habrá secuestrado.
-Chicos, calmaos. Como inventáis historias, porque no hayamos encontrado a Hermione aquí.
Snape y ella escucharon todo. Snape dejó de agarrarla cuando escuchó a Ron, refiriéndose a él como un mortífago. La joven lo abrazó, ¿Qué podía hacer?, ¿dejar que abriera la puerta y que nos pillaran?, no.
-Cálmate, Severus. No les hagas caso.
-No puedo. Malditos críos.
Los chicos dejaron de escucharse por un momento.
-Harry, vayamos a hablar con Dumbledore. Llevemos levitando a Malfoy donde el viejo.
-Si, será lo mejor. Vamos Ginny.
-Esperad chicos.
Los chicos se alejaron del pasillo. Granger quería salir allí cuanto antes. Quería aclarar que ella estaba viva y que nadie la había secuestrado. Dió un par de pasos a la puerta e intentó girar el pomo. Ésta no se abría. Cogió su varita y lanzó un Lumos.
-¿A dónde cree que va?
-A ver a los chicos y a Malfoy.
-No puedo permitir eso, debemos tener un plan.
-¿Un plan?, usted aturdió a Draco, eso es lo que pasó.
-¿Lo aturdí?, claro.
Me quedé a espaldas de la puerta. Él se acercó poco a poco, cortando la distancia.
-Si, ¿no me pidió que me alejara de usted?
-Hermione, nunca escuchas.
-Si escucho, ahora lo estoy haciendo.
-No quiero que nada te ocurra. Quiero protegerte, pero no me dejas. Me desprecio a mí mismo, por dejar que Dumbledore te haya metido en esto. Dile al Director que renuncias, por favor. No podré protegerte eternamente. No es bueno para ti, estar cerca de gente como nosotros.
-Ya, eres igual que Harry…
Lo soltó.
-¿Igual?, ¿él lo sabe?, ¿sabe lo nuestro?... es él quien escuchó todo esa noche.
Un par de minutos en silencio.
-Severus, yo… no puedo dejar la Orden ahora mismo, yo también lucho. Lo hago por todos, por Harry, por ti y por todos los que han perdido la vida a manos de Voldemort.
-Esto no es un juego, podrías morir y lo sabes.
-Me cuidaré, te lo prometo.
Hermione se acercó a él y le abrazó.
-Te amo Severus. No me pidas que me aleje de ti, porque no podría hacerlo…
Le besó en los labios. Él aceptó el gesto y la alzó con sus fuertes brazos hasta sus caderas. Ella se agarró a su cuello. Le miró a los ojos y Severus la agarró de la cintura.
-Severus, te he echado de menos.
-Lo sé, yo también a ti. Ahora no pienso despegarme de ti, Mione.
-¿Mione?
-Escuché ese diminutivo, un día al cabeza hueca de Weasley.
Sonreí.
Se acercó a ella de nuevo, dándole un par de piquitos, luego pasó a introducir con pasión la lengua en su boca. Enloquecieron, tomó con su mano la nuca de Hermione y la siguió besando.
-Que rico besas, Severus.
….
CONTINUARÁ...
