Disclaimer: los personajes le pertenecen al mangaka Kazuki Takahashi. Sólo los uso para escribir mis ideas.

Nota: Este fic es una historia alterna de otro fanfic mío llamado "Dos eras, un solo amor". Se pueden leer de forma independiente.

Capítulo 28

Unos días después de la pequeña discusión entre ambos Kisara se dio cuenta que el destino no deseaba que se quedara con Seto, porque a partir de que decidió enamorarlo él se alejó de ella como si supiera lo que Kisara tenía planeado hacer.

-Vaya, tomo la decisión de apoyarlo y ahora no me habla ni hace un mínimo esfuerzo por entrenar conmigo y mi dragón.

Al principio realizó sus entrenamientos sola con su dragón, poco a poco se dio cuenta que ella misma podría, si seguía así, convertirse ella misma en el dragón blanco, pero tendría que unirse aún más a él, pero después de un tiempo se fastidió y fue a buscar a Seto a la sala real.

-Disculpen ¿podría ver al faraón?

-¿Usted es la señorita Kisara?

-Así es, soy yo.

-Puede pasar, el faraón no ha salido de la biblioteca real.

Kisara entró a la sala real y camino hacia donde se encontraba la biblioteca, efectivamente, ahí estaba el rey.

-Faraón, ¿no piensa seguir entrenando conmigo y mi dragón?

-Claro, solo necesitaba descansar un poco de ti.

Kisara hizo un puchero pero no se atrevió a decirle nada para evitar más problemas.

-¿Sabes? Descubrí hace poco que si entreno mucho puedo yo misma transformarme en dragón.

-¿En serio? ¿En qué se diferencia a que invoques al dragón?

-Que yo misma seré el dragón y no estaré separada de mi dragón.

Seto analizó detenidamente todo eso.

-Ya veo, entonces tendremos que entrenar más.

-Majestad, ¿puedo pedirle algo?

-Lo que quieras.

-¿Podemos ir a visitar el pueblo?

-¿Qué cosa?-Seto se sorprendió.

-Quiero visitar el pueblo. Hace años que no lo hago pero necesito que alguien me acompañe.

-Puedes ir con otra persona.

-No, quiero ir contigo. Tú me has salvado ya varias veces.

Seto la miró, Kisara se cubrió la boca, se había equivocado, Seto no recordaba ni reconocía que años atrás la había salvado, ni siquiera intentaba recordarlo.

Por un momento creyó que sus esperanzas de hacer que Seto la quisiera se habían perdido pero él cambio su actitud.

-De acuerdo, iré contigo.

Kisara se asombró pero no quiso preguntar nada, Seto se levantó.

-Vamos, antes de que me arrepienta.

Kisara miró como salió del lugar y después de cierto desconcierto lo siguió con una sonrisa en sus labios. Y salieron, llevaba 5 años sin salir del palacio y Kisara sintió de nuevo esa libertad, ambos iban disfrazados para que la gente no los reconociera como el faraón ni la bruja de piel blanca.

-Tanto tiempo sin ver a la gente. Ya extrañaba esta sensación.

Kisara estaba muy alegre recorriendo la calle mientras Seto la seguía desde atrás mirándola. ¿Será verdad que él la rescató cuando fue al país vecino? No recordaba nada de eso. En general hacía lo posible por olvidar todo lo que vivió mientras Isis vivía, pero por alguna razón creía que podía ser verdad la historia de Kisara con él. Al verla recorrer el pueblo con alegría pequeños recuerdos emergieron en su mente donde vio a una chica de cabello blanco y ojos azules en un pueblo del país vecino.

En ese momento, un carro pasó a toda velocidad jalado por un caballo sin control, la gente gritaba asustada y Kisara se detuvo a ver qué pasaba, Seto se dio cuenta que la velocidad del caballo era mucha y que el golpe del animal y del carro seria mortal para cualquiera, en especial porque Kisara no tenía liberado su poder de dragón. El carro se acercó y Kisara vio que se dirigía hacia ella, tomó rápidamente la decisión de no huir sino de liberar al dragón blanco pero justo estaba por sacar sus poderes cuando alguien la empujó y cayó al suelo. El caballo siguió su camino sin control mientras la gente lo seguía para detenerlo, Kisara abrió los ojos y se sorprendió cuando vio encima de ella a Seto.

-¿Estás bien, Kisara?

-Sí

Ambos se miraron fijamente, Seto olvidó por un momento que debía levantarse ya que estaba aprisionando a la chica contra el suelo.

Los recuerdos volvieron, Seto recordó todo. Como había salvado a Kisara de joven, era una niña de cabello blanco y ojos azules que estaba por ser golpeada por un hombre y él detuvo el látigo antes de que tocara a la pequeña.

Pasaron unos minutos de verse mutuamente hasta que notaron que la gente los comenzó a mirar y se sonrojaron.

-Lo siento-dijo Seto y se levantó del suelo.

Kisara lo imitó aunque se tardó un poco porque no podía creer que estuviera viviendo la misma historia de años atrás, Seto la había salvado nuevamente.

Los ojos de ambos se encontraron y sus miradas estuvieran fijas el uno en el otro durante varios minutos. Seto lo recordó todo, él la había salvado tiempo atrás, Kisara sabía la historia de amor de Seto y como él sufría mucho por haber perdido a su amada. Ambos estaban ahora juntos y algo más profundo los estaba comenzando a unir más, ambos se querían pero no lo aceptaban.

-Regresemos a casa-dijo Seto y se marchó.

Al pasar al lado de Kisara que lo seguía con la mirada sintió que era el momento de iniciar una verdadera relación con Seto, no podían seguir siendo solo compañeros de entrenamiento, ellos ya debían de intentar conocerse más, 5 años de vivir en el mismo palacio no era poco tiempo. Lo siguió de vuelta a casa mientras analizaba lo que ahora comenzaba a sentir por Seto, estaba comenzando a amar al faraón.

Continuará...

Cote Dark Dangerous Love: La lealtad de Kisara ya comienza a dar frutos. Pues sí, Seto es duro de roer con sus sentimientos. Isis continúa presente en su vida como un fantasma.

Dinas´moon: Parece que fue un error mío eso de que Mana y Mahad no mencionaran a Isis en cinco años. Como escribí hace tiempo esto, seguro me enfoqué más en el tema de los años transcurridos que en el asunto de la mención de Isis. Aunque sí, Seto y Kisara siguen viéndose como extraños a pesar del tiempo juntos, pero no todo será igual siempre, jijijiji.