Capitulo 29: Caminos por la Isla Esmeralda.
Escrito por pablomkfan.
Nos encontramos en Dublín, Irlanda, en el concierto inaugural de la parte europea de la gira mundial de Puffy AmiYumi, más concretamente, en el momento de la tradicional canción extra.
Ami: ¡MUCHAS GRACIAS, DUBLÍN! ¡LOS QUEREMOS MUCHO!
Público *Cantando.*:
Con Ami y Yumi queremos cantar.
Con Ami y Yumi queremos bailar.
A Ami y Yumi vinimos a escuchar.
¡SI ELLAS YA NO TOCAN, DESTRUIREMOS EL LUGAR!
Yumi: Es una canción muy pegadiza, ¿dónde la oyeron?
Pablo: Notamos que el público no cantaba para alentarlas y muchas bandas tienen una canción de aliento que cantan sus seguidores, a esta la compusimos nosotros.
Ami y Yumi ponen una expresión muy horrenda, como si acabaran de ver un fantasma.
Ami: Eso dio mucho miedo.
Pablo:¡Qué bien porque la estuvimos ensayando mucho! Los fans la conocen porque pasamos la letra en la pantalla gigante del fondo como un karaoke. Por favor, no tomen tan en serio el último verso. Era un chiste nada más, no era apología de la violencia ni mucho menos.
Rodro: *Dirigiéndose al público.* Y ahora, para el bis, queremos cantar algo muy especial para las chicas. Se trata de una versión en español de "Just the Way you Are", de Barry White.
Pablo: Así es, la traduje y se la dedicamos con todo nuestro amor.
Ambos: Queremos dedicar esta canción a las mujeres más bellas del universo. Ellas hacen que, con una simple mirada suya, la más fría y tormentosa noche de invierno se convierta en una cálida y tranquila tarde de primavera. Ya saben a quiénes nos referimos: las bellas y delicadas flores a quienes nos encanta decirles "novias" y, en un futuro no muy lejano, "esposas".
Rodro: Ami Onuki
Pablo: Y Yumi Yoshimura.
Ambos:
No cambies para tratar de complacerme.
Nunca me has decepcionado.
No imagines que me resultas muy familiar
y ya no te veo más.
No te dejaría en momentos difíciles.
Nunca podríamos haber llegado tan lejos.
Tomé los buenos tiempos, tomaré los malos tiempos.
Te tomaré tal y como eres.
No pruebes estilos nuevos.
No cambies el color de tu cabello.
Siempre te amaré aunque no te lo diga
y no parezca que me importa
No quiero una conversación inteligente.
No quiero esforzarme tanto.
Sólo quiero a alguien con quien hablar.
Te quiero por tu manera de ser.
Necesito saber que siempre serás
la misma que conocí
¿Cuánto tiempo tomará hasta que creas en mí
como yo creo en ti?
Dije que te amo y es para siempre.
Y esto lo prometo desde mi corazón.
No podría amarte mejor.
Te amo tal y como eres.
La gente aplaudía a rabiar, las mujeres del público gritaban locas de amor y nuestras chicas no pudieron evitar abrazarse y besarse con Pablo y Rodro apasionadamente; Yumi tiraba guitarrazos al aire para espantar a las fans que querían acercarse a Pablo a toda costa, como si estuviera blandiendo una espada, mientras Ami hacía lo propio usando su micrófono como nunchaku y las baquetas como varas Kali.
Cuando se calmó un poco el ambiente, el mismísimo alcalde de Dublín salió de entre la muchedumbre para saludar personalmente a todos.
Alcalde: Mucho gusto, me llamo Timothy O'Hammer y soy el alcalde. Bienvenidos a Dublín, ojalá que disfruten su estancia aquí.
Ami: Encantada, señor Alcalde. Me llamo Ami Onuki y él es mi prometido, Rodro Manga.
Rodro: Es un placer, señor.
Yumi: Y yo soy Yumi Yoshimura y él es mi prometido, Pablo Scaletta.
Pablo: Mucho gusto.
Julius: Me llamo Raúl Julio Larraín y él es Junior, mi perro. Encantado.
Abigail: Me llamo Abigail Gualeguaychu, mucho gusto.
Unos minutos más tarde, luego de que acabaron las presentaciones, todos fueron a recorrer la ciudad. Para evitar momentos desagradables con la multitud, Ami y Yumi usaron kits de disfraces para pasar desapercibidas, los mismos del episodio Cell Block Rock. Por su parte, Pablo, Abigail y Rodro fueron a recorrer los paisajes irlandeses.
Rodro: Hermanita, ese truco tuyo para hacer aparecer la pantalla gigante estuvo espectacular. Nos ahorró muchísimo espacio en el autobús.
Abigail: Gracias, es un truco nuevo que aprendí ayer.
De repente, Pablo se para en seco y se queda mirando el arco iris que se formó con la lluvia. Recordó la leyenda irlandesa de la olla de oro al final del arco iris y comenzó a caminar, hasta que tropieza sin querer con un hombre alto de traje.
Pablo: Perdón, señor, no lo había visto. Voy a ayudarlo.
Con algo de esfuerzo, Pablo lo toma de la muñeca y lo ayuda a incorporarse. De pronto, un destello blanco envuelve al hombre y su traje, un ambo gris, se transforma en un traje completamente verde, con un sombrero con un trébol de cuatro hojas en la copa.
Pablo: Ese hombre se viste de una forma muy peculiar. Parece como si fuera un…
¿?: Exacto, soy un duende irlandés. Mi nombre es Mike Goodluck, mucho gusto.
Pablo: Pero no tiene la estatura de un duende.
Mike: Cierto, los otros duendes se burlan de mí por mi estatura y me discriminan. Es algo muy triste ¡BUAAAAAAAAAA!
Pablo: Mil disculpas, no quise ofenderlo. Fue simple curiosidad.
Mike: Bueno, cambiemos de tema. ¿Ya pensaste en lo que pedirás?
Pablo: No entiendo por qué; no lo capturé.
Mike: No importa; cuando hiciste contacto conmigo para ayudarme fue suficiente para contar como captura según el Código de Comportamiento de los Duendes Irlandeses, artículo setenta y tres bis. No hace falta la intención para que cuente como captura.
Entonces, Pablo contempla el arco iris que se había formado y recordó el acertijo del Pablo H-Alfa.
Pablo: (En rojas colinas… esas colinas del fondo empiezan a ponerse empinadas justo sobre la franja roja del arco iris. Verdes hélices te guiarán… los tréboles son verdes y tienen forma helicoidal, ¡lo tengo! Pero mejor pido otra cosa.) Bueno, ya me decidí. Deseo que no lo discriminen más por su altura.
Mike chasquea los dedos y de repente todos los duendes comienzan a invitarlo a las reuniones del gremio, cumpleaños, pijamadas y una larga lista de etcéteras.
Mike: Por usar tu deseo para un fin no egoísta, te obsequio un segundo deseo, pero a elección mía y ya sé qué va a ser.
El duende chasquea los dedos otra vez y Pablo ahora puede caminar y ver como una persona completamente sana.
Pablo: Muchas gracias. No sé qué decir.
Mike: Además, podrás ayudar a tu prometida si anduviera mal de salud. Leí tu mente y el deseo no sólo te hace ver y caminar normalmente. Ahora podrás donarle sangre o lo que necesite porque ya no hay ni el menor rastro de tu enfermedad.
Pablo: Sí, cuando Yumi se puso de novia conmigo me puse muy mal porque tenemos el mismo tipo sanguíneo y me sentía espantosamente por no poder ayudarla.
Mike: Lo pasado, pisado. Tomen estos tréboles gigantes de cuatro hojas, les darán suerte durante el resto de su viaje por el mundo a ustedes dos y al resto de los ocupantes del autobús.
Pablo: Muchas gracias y hasta luego.
Mike desaparece y Pablo se dispone a ir con Yumi para darle una sorpresa, pero no todo es un lecho de rosas para todos los personajes en este capítulo. En otra parte del prado, tres bandidos del Lejano Oeste, los Hermanos Fibrosos, de repente se topan con Kaz.
Kaz: Bueno, ¡a encontrar la olla de oro sin fondo al final del arco iris! ¿Pero qué..?
Como solamente el más alto de los Hermanos Fibrosos hablaba en el episodio "Showdown" de la serie original y nunca se menciona su nombre, solamente pondré bandido para referirme a él.
Bandido: Miren lo que nos encontramos, chicos, un duendecillo.
Kaz: ¡NO ME DIGAS! ¿DÓNDE?
Cuando Kaz se dio cuenta de que hablaban de él, trató de huir pero los malos lo lazaron y se lo llevaron de rehén a su escondite en lo profundo del bosque. Cuando por fin llegan allí, lo encierran en una jaula para canarios (siempre quise decir eso XD) y no piensan soltarlo hasta que confiese.
Kaz: No puede ser que me tengan preso aquí, no soy un duendecillo.
Bandido: ¡Lo eres, es sólo que usas tu traje humano! Nos vamos a cometer unos delitos. Más te vale que haya una montaña de oro aquí cuando lleguemos. *¡SLAM!*
Cuando los bandidos regresan, van a ver a Kaz pero se encuentran con una sorpresa: Kaz estaba haciendo "me quiere, no me quiere" con un trébol de cuatro hojas que guardaba en un bolsillo.
Bandido: ¿PERO QUÉ HACE ESE ENANO, SKEETER?
Skeeter es uno de los bandidos bajitos, el que le hace de caballo a los otros dos en el capítulo original.
Bandido: ¡UN IRLANDÉS EN SU SANO JUICIO NO HACE ESO: CONSERVA ESOS TRÉBOLES COMO AMULETO DE BUENA SUERTE! ¡LARGO DE AQUÍ, FARSANTE!
El bandido abre la puerta de la jaula y arroja a Kaz fuera, haciendo que choque contra el suelo con gran fuerza.
Sonido: *¡PAFF!*
Los eventos antes narrados hicieron que Kaz saliera huyendo del lugar pero, además de estar aterrado, tiene pensado organizar una cruzada contra los extranjeros que quieren capturar duendes. De hecho, ahora se dirige al escondite de los bandidos con una multitud de duendes.
Kaz: ¡ES AQUÍ, MUCHACHOS! ¡DERRIBEMOS LA PUERTA!
Sonido de tronco usado como ariete: *¡TUM! ¡TUM! ¡TUM!*
Sonido de puerta que cae al piso: *¡PAFFF!*
Bandido: Vaya, vaya, vaya. Llueven duendes y seremos ricos. ¡A ELLOS!
Fue inútil: los duendes ganaron por su superioridad numérica (diez mil, contando a Kaz, contra tres) y, no obstante su reducida talla, el otro gran héroe fue su magia. Luego del combate, entre todos amarraron a los maleantes a un enorme cohete que tenía el piloto automático y el GPS dirigidos a los confines más remotos del universo.
Kaz: ¡LO HEMOS LOGRADO!
Debido a su gran heroísmo, uno de los duendes le entrega a Kaz un título de duende honorario y un traje concede-deseos hecho de fibras de esmeralda. Pero Kaz no tuvo tiempo de celebrar por mucho tiempo, ya que al traje se le empezaron a llenar los bolsillos de monedas y billetes hasta que llegó un punto en que el peso fue tanto que el puente de madera sobre el que estaban todos cedió justo debajo de Kaz, haciéndolo caer al río.
Kaz: ¡AUXILIO, ME HUNDO! *¡GLUB! ¡GLUB!*
Duende de relleno 1: Oh, olvidamos decirte que ese traje concede-deseos te concede lo que quieras, pero solamente si tu alma tiene sentimientos puros. De lo contrario, lo que pidas se te volverá en tu contra.
Kaz: ¿Y recién ahora me lo dicen? *¡GLUB!*
Duende de relleno 2: ¿Acaso valoras más al dinero que a tu propia vida?
Kaz: Vaya pregunta boba, ¡claro que sí! *¡GLUB!*
Duende de relleno 2: Tendrás que quitarte el traje si quieres vivir.
Tras una larga discusión, Kaz al fin fue convencido de que se quitara el traje y luego regresa al autobús.
Kaz: Bueno, parece que esto debe servirme de lección. Desde ahora, avaricia cero, o al menos mientras tenga puesto este bobo traje. Oigan, ¿y Pablo?
Julius: No ha llegado aún.
De pronto, la puerta se abre y un extraño que usa un gorro de lana y un parche en el ojo izquierdo ingresa saludando a todos. Justo cuando iba a acercarse a Yumi, ella le hace un lanzamiento de karate. Cuando se recuperó del ataque, aunque aún estaba tendido en el suelo, el extraño recitó unos versos.
Eu te amo, e por isso não sei
por que ao chegar eu apanhei.
Você é a minha razão de ser
e por isso sempre vou te querer.
Yumi: Eso fue un poema… estaba en otro idioma. Ambas cosas me resultan familiares.
Las sospechas de Yumi se confirmaron cuando Jang Keng se acercó al desconocido y cortó con sus garras la cuerda del parche, le quitó el gorro con la boca y Yumi reconoció a Pablo.
Yumi: ¡Amor mío, disculpa por haberte atacado!
Pablo: ¡Vaya! A eso sí que se le dice un recibimiento efusivo. El poema que recité para vos es en portugués y traducido dice así:
Yo te amo, y por eso no sé
por qué al llegar yo la ligué.
Vos sos mi razón de ser
Y por eso siempre te voy a querer.
Nota del autor/momento cultural: en Argentina, cuando alguien dice coloquialmente que la liga, significa que lo atacaron.
Yumi: Es muy bello; eres un gran poeta.
Ami: ¿Por qué el disfraz?
Pablo: Lo tomé de su baúl para sorprender a Yumi con una muy buena noticia: ahora estoy cien por ciento sano.
Julius: ¿Cómo sucedió?
Pablo: Un duende de más o menos tu estatura se chocó conmigo y cuando lo ayudé a levantarse, técnicamente atrapándolo porque sin querer lo tomé de la muñeca en vez de la mano, me preguntó qué deseo iba a pedir. Al principio, pensé en pedir lo que ahora ven, pero como sus colegas se burlaban de él por ser muy alto y lo discriminaban, pedí que los duendes lo acepten tal y como es. Porque pedí un deseo no egoísta, me concedió el deseo de estar sano, pero elegido por él.
Rodro: ¿En serio que no te quedaron secuelas? Voy a hacerte unos exámenes para verificar.
Pablo se dirige junto a Rodro al miniconsultorio del autobús. Luego de unos momentos, Rodro tenía los ojos como el dos de oro, confirmando así la veracidad de lo que Pablo le dijo.
Rodro: A... a... asombroso, Pablo no tiene ni rastro del microorganismo que ocasiona su enfermedad y no tiene secuelas de ningún tipo.
Pablo: Además, me regaló estos dos tréboles gigantes para que tengamos suerte. Ah, lo más importante de esto, Yumi-kun, es que ahora sí podré ayudarte cuando estés mal de salud, ya que tenemos el mismo tipo sanguíneo. Los que tienen enfermedades de nacimiento no pueden donar nada, pero eso ya es historia antigua en mi caso.
Yumi: ¡Vaya que fui una boba al creer que nunca hallaría a mi Príncipe Azul, pero lo encontré hace unos años, *Toma a Pablo de la mano.* y esto último que hiciste por mí lo confirma! Pablo, voy a avanzar haciendo esto *¡MUAK! ¡MUAK!* y si te beso será tu culpa.
Yumi avanza dando besos al aire hasta que llega a Pablo y los se dan un gran beso.
Pablo: (Esto es mucho mejor que ganar un torneo de Fatal Combat. Chad no sabe de lo que se está perdiendo por haber rechazado a Yumi.)
Yumi: (Sé que oyes mis pensamientos, Pablo, así que te diré que besas muy bien.)
Pablo: (Gracias amor, parece que tantos años de tomar mate me han ayudado a practicar.)
Y con tan feliz momento nos despedimos hasta el siguiente capítulo en Inglaterra.
