***Hola a todos! Aquí estoy, justo a tiempo para traeros el capítulo de esta semana! Espero que os guste, y muchísimas gracias por vuestros comentarios geniales y por seguir mi historia, nos vemos pronto con más! ***
***Sailor Moon y sus personajes originales no son de mi propiedad, pero sí lo es este final alternativo!***
CAPÍTULO 28 - PETICIÓN
Templo Hikawa
Cuando Usagi se despertó y su cuerpo empezó a responder de nuevo, lo primero que hizo fue incorporarse y mirar a su derecha, donde Seiya se había tumbado antes de comenzar su viaje.
Ahí estaba, todavía inconsciente.
Exhaló todo el aire en sus pulmones sintiéndose muy aliviada y sonrió… Había vivido tantas cosas con él durante su vida pasada que ahora sentía que le conocía mucho mejor y le amaba todavía más, si es que eso era posible. Movió su mano hacia él y pasó los dedos suavemente por su flequillo, apartándolo hacia un lado. Si él no estaba despierto todavía… quería eso decir que su alma seguía en el Pasado? Y por cuánto tiempo más? Por qué no habían regresado juntos? Acaso también él volvería sólo cuando su yo pasado muriese, como le había sucedido a ella? Pero… cuándo murió él? Galaxia les había contado cómo sucedió, pero no sabía en qué momento había tenido lugar el ataque de Chaos a los guerreros de las Estrellas en relación con el ataque de Metallia a la Luna. Varias horas más tarde? Un día? Un mes? Un año?! Tenía que preguntárselo a la reina dorada… No era seguro para él estar lejos de su cuerpo durante demasiado tiempo…
Miró a su alrededor, tratando de adivinar la hora que era. Apenas podía ver nada, a pesar de que las cortinas estaban abiertas. Era tarde por la noche, igual que cuando ella había abandonado el Pasado. Se quedó muy quieta y escuchó. No se oía nada en el templo… probablemente estaban todos durmiendo. Entonces lo pensó y le pareció una muy buena idea. Estaba exhausta de todas las emociones que había vivido los pasados días y también por la escasez de horas de sueño que su yo pasada estaba teniendo. Se acurrucó junto a Seiya, sintiendo la calidez de su cuerpo y su fascinante aroma, y enseguida se quedó profundamente dormida.
Unas pocas horas más tarde, mientras Usagi dormía plácidamente, la despertó de pronto un grito repentino.
"AAAAAAAAAAAAAAAAAHHH!"
"AAAAAAHHHH!" chilló ella en respuesta al grito anterior que la había tanto despertado por completo como casi causado un ataque al corazón. "Seiya!" exclamó cuando se giró para comprobar quién era el autor del alarido. Estaba despierto!
"O… Odango!"
Él la miró con ojos vidriosos, y sin decir nada más, saltó de pronto hacia ella, envolviéndola con sus fuertes brazos en un abrazo cargado de amor.
"…Seiya…!" dijo ella, sorprendida y casi sin aliento por la presión de su abrazo.
Él se apartó lentamente y puso su mano sobre el rostro de ella en un gesto lleno de ternura. La miró intensamente a los ojos con una tímida media sonrisa, y de repente empezó a darle pequeños besitos por toda la cara.
"Jajajajaaaa!" se rió Usagi con alegría, mientras él no dejaba de cubrirla de besos "Sei… Seiiiyaaaa! Para ya! Me hace cosquillas!" protestó juguetona.
"Oh Odango… qué afortunado me siento de estar vivo y contigo…"
Usagi sonrió con sinceridad, comprendiendo sus sentimientos a la perfección.
"Sí, yo también…"
"Odango… yo… morí en el pasado… De hecho, acabo de hacerlo, durante la batalla con Chaos, y de pronto me he despertado aquí…" dijo él, sus ojos tornándose tristes "Yo… no pude cumplir la promesa que nos hicimos. Nunca acudí a buscarte a medianoche. No estuve allí para ayudarte."
Usagi sonrió con melancolía.
"Seiya…" dijo ella, levantando el rostro de él empujando su barbilla hacia arriba con su delicada mano, para poder mirarle a los ojos "No había forma de que nadie hubiese podido saber entonces que la Tierra iba a volverse contra nosotros y a atacarnos por sorpresa tan pronto, ni que fuesen a ser tan poderosos… Yo también morí, tratando de defender nuestro Reino, y tampoco cumplí la promesa…"
"Lo sé… o más exactamente, el príncipe Starlight lo sabía…"
"Lo sabía?"
"Sí… De algún modo sintió en su interior que habías muerto. Supongo que el amor que compartían era tan intenso que estaban conectados de alguna forma. Pudo sentirlo y entonces supo que ya nada le importaba, por eso atacó a Chaos directamente de forma temeraria, sin importarle su propia vida… y murió."
"Qué desafortunados fueron ellos… nosotros… Casi consiguieron hacer su sueño realidad" comentó Usagi apenada
"Bueno… ahora se nos ha dado la oportunidad de terminar lo que nuestras vidas pasadas comenzaron… Y esta vez vamos a conseguirlo seguro!"
"Sí!" exclamó ella, conmovida
"Te amo Odango, y quiero estar contigo para siempre"
"Yo también, Seiya"
Ambos cerraron los ojos y se besaron. Fue un beso suave y tierno lleno de amor y esperanza por su nueva vida juntos.
De pronto, la puerta de la habitación se abrió de golpe.
"Usagi-chan!"
Seiya y Usagi se separaron el uno del otro al instante, poniéndose totalmente colorados.
"Mi… Minako-chan!" exclamó Usagi muy sorprendida.
Una gota de sudor apareció en la frente de Minako.
"Qué demonios creéis que estáis haciendo?!" les espetó "Nosotros aquí preocupadísimos por vosotros y con tantos problemas alrededor y vosotros dos pensáis que es buen momento para estar aquí besuqueándoos?!"
"Quéee?!" exclamó Seiya, poniéndose aún más rojo "No estábamos…!"
"NO HAY TIEMPO!" les gritó el torbellino rubio "Seguidme!"
La sobresaltada pareja se levantó, se plancharon un poco la ropa con las manos tratando de tener un aspecto un poco decente tras un sueño que había durado varios días, y siguieron obedientemente a Minako.
Una vez en la sala principal y tras unos minutos que Minako empleó para gritar por toda la casa para reunir allí a los demás, Usagi y Seiya estaban nerviosamente sentados frente a una impaciente audiencia.
Estaban ruborizados y completamente en silencio. No sabían qué decir o por dónde empezar.
"Y BIEN?" dijo Yaten finalmente
"Emm… Bueno… estos días que hemos estado en el Pasado han sido muy intensos…" comenzó Seiya, por decir algo… No sabía qué contarles! Su historia era muy personal…
"…yyyyy?" insistió Yaten
"Escuchad" interrumpió Minako "No me reconozco a mí misma haciendo esto, ya que estoy verdaderamente deseosa de saberlo todo acerca de la vida pasada de la dulce pareja, pero… tenemos problemas muy grandes aquí que necesitamos resolver con urgencia!"
Todos se quedaron mudos y miraron muy asombrados a la senshi del amor.
"Mi… Minako… chan…" dijo Ami "Me estás asustando con esta nueva actitud madura y responsable tuya…! Te encuentras bien?"
Lo decía totalmente en serio, lo que hizo aparecer una gran gota de sudor sobre Minako.
"Oye… También yo puedo ser madura y responsable, sabes?" protestó
"Minako-san tiene razón" intervino Galaxia "Tenemos otros asuntos que necesitan nuestra atención inmediata…" Entonces se giró a mirar a su hijo y a su amada y les preguntó "Encontrasteis lo que estabais buscando?"
Usagi se sonrojó mientras asentía.
"Estupendo, entonces." dijo ella con una sonrisa.
"Y… cuáles son esos problemas que hay aquí?" preguntó Seiya "Ha aparecido de nuevo el enemigo?"
"No, no ha vuelto a hacer ningún otro movimiento, pero…" aclaró Ami "Ahora somos nosotros los que necesitamos buscarle urgentemente…"
"NOSOTROS tenemos que buscarle? Por qué?"
"Mako-chan…" comenzó Ami
"Sí, dónde está?" preguntó Usagi "Y dónde está Setsuna-san?"
Todos bajaron la mirada con pena. Usagi se percató especialmente de la dulce carita de Hotaru, ahora ensombrecida por la tristeza. "Qué… está pasando? Dónde están?" repitió nerviosa, mirando a unos y a otros.
"El enemigo… robó el alma de Makoto-san" dijo Haruka
"Qu… qué?!" exclamó Usagi
"Esa esfera de luz que le arrebató entonces… durante la batalla… mientras yo os protegía con mi escudo…" se escuchó decir a la tenue voz de Hotaru "Lo recuerdas, Usagi-chan?"
La mente de Usagi comenzó a moverse a la velocidad de la luz, recordando la larga y terrible batalla de los últimos días… De pronto, sus ojos se abrieron al acordarse.
"Eso era… su alma?"
"Lo era, no hay duda" Galaxia fue la que le respondió "Su relación romántica con el Jinete en su forma humana hizo posible que él tuviese control sobre el alma de ella y por tanto le permitió robarla. Ella no despertará de su sueño hasta que la recuperemos"
"Oh… no…" dijo Seiya, verdaderamente afectado
"…cómo se encuentra ella ahora?" se atrevió a preguntar Usagi
"Está bien por el momento" respondió Minako "Luna y Artemis no se separan de su lado, pero…"
"…pero?"
"Necesita recuperar su alma lo antes posible" dijo Galaxia "No sabemos qué podría pasar si un cuerpo permanece demasiado tiempo sin su alma… Podría no dejarla entrar de nuevo…"
"QUÉ?!" exclamaron Seiya y Usagi al unísono
"Tenemos que prepararnos para atacar ya mismo" recalcó Minako, y Usagi asintió con firmeza. Comenzaba a comprender la urgencia de su amiga rubia por salvar a Makoto, pero decidió preguntarle más tarde en privado.
"Y… qué… qué hay de Setsuna?" preguntó tímidamente, temiendo la respuesta.
"Ella… ha regresado a su deber como guardiana de la Puerta del Tiempo" anunció Haruka
"Eeeh? Por qué haría una cosa así…? Ahora tiene una familia y una misión como senshi aquí con nosotras!" comenzó a decir Usagi y de pronto se quedó callada, su rostro tornándose muy serio. Entonces respondió a su propia pregunta "ChibiUsa…"
Haruka bajó la mirada.
"Ha ido… a buscarla?" preguntó Usagi con auténtica esperanza reflejándose en sus ojos.
Nadie se atrevió a responder. Iba a ser muy duro decirle a Usagi que Setsuna ya no tenía el poder para hacer eso, y que lo más probable es que salvar a ChibiUsa fuese imposible para ella.
"Así es" respondió Michiru finalmente, y todos la miraron muy sorprendidos.
"Pero… puede hacer algo así? Puede salvar a ChibiUsa de desaparecer?"
"Ella es… la Guardiana del Tiempo, no es así? Tengamos fe en ella…"
Usagi miró a Michiru directamente a los ojos tratando de leer sus pensamientos, ya que sentía que no le estaba diciendo toda la verdad… pero… sus ojos eran tan profundos como el océano.
Así que se rindió y asintió levemente. Era lo mejor que tenía por el momento. Un rayo de esperanza de salvar la existencia de ChibiUsa a pesar de que ella se quedase junto a Seiya…
"Eso es fantástico…" dijo Usagi en voz baja
"Bueno!" exclamó Minako de pronto, tratando desesperadamente de cambiar de tema antes de que Usagi preguntase más sobre eso… No podía mentir a su amiga tan bien como acababa de hacerlo Michiru… Probablemente, nadie en el mundo entero podía hacerlo. Había sido una actuación magistral e impecable, con sus dulces modos y su impresionante cara de póker "Vamos a planear nuestro contraataque!"
"Sí." Ami tomó el mando "Tenemos que volver al parque y comprobar si el vórtice de entrada que usamos la última vez sigue abierto…"
"Correcto, y una vez dentro, deberíamos ser capaces de encontrar a Apocalypse por la intensa energía maligna que emite, con la ayuda de Hotaru y Rei…" continuó Taiki
Al oír su nombre, Usagi miró a su amiga de pelo oscuro. Se percató de que Rei no había dicho ni una palabra durante toda la reunión, y que únicamente estaba allí sentada totalmente ausente y con un aura de melancolía que la rodeaba. Estaban tomando decisiones y haciendo planes importantes y ella no estaba participando ni intentando tomar el mando como de costumbre? Eso no era nada habitual en ella…
Mientras Usagi pensaba en estas cosas, el resto de los senshi continuaron planificando su contraataque, proponiendo planes y estrategias, y preguntando a Galaxia acerca de los puntos débiles de Apocalypse, si es que tenía alguno. Usagi volvió a la conversación interrumpiendo de pronto a sus amigos.
"…esperad… esperad un momento" dijo, haciendo que todos se callasen "Hay… algo en lo que no hemos pensado…"
"De qué se trata, Usagi-chan?" preguntó Ami educadamente
"Bueno… cuánto tiempo creéis que estaremos fuera?"
"Hmmm es difícil de decir… Dependerá de muchos factores diferentes, como por ejemplo cuánto tiempo nos lleva localizar al enemigo o lo poderoso que es realmente… Puede ser un día o puede ser un mes, no podemos saberlo… Por qué lo preguntas?"
"Si es por nuestros padres, no te preocupes, lo tengo todo pensado. Afortunadamente estamos en las vacaciones de verano, así que les diremos que hemos decidido irnos todas juntas de campamento de verano… Incluso tengo algunos folletos para enseñarles y hacerlo parecer todo más creíble!"
"No esperábamos menos de ti…" comentó Yaten
"Eso es estupendo, pero no estaba pensando en eso…" continuó Usagi "Qué hay de Mako-chan? Podemos dejarla sola tanto tiempo? Sé que Luna y Artemis han estado haciendo un gran trabajo y seguro que seguirán haciéndolo, pero… no creéis que tal vez nos haría falta alguien HUMANO que cuidase de ella por si le pasa algo o su estado cambia? Estoy muy preocupada por ella…"
"Oh…" dijo Minako "Muy buena observación…"
"Sí, Usagi-san tiene razón" dijo Michiru, mientras Ami asentía mostrando su acuerdo "Si algo le sucede, hace falta alguien que pueda atenderla adecuadamente, o llevarla al hospital o lo que sea necesario…"
"Y quién podría encargarse? Yo me quedaría encantado, pero asumo que todos hacemos falta allí, especialmente ahora que somos dos menos…" dijo Yaten
"Supongo… que tampoco contamos con Mamoru… verdad?" conjeturó Haruka
Usagi asintió con pena. Después de lo que había pasado entre ellos, no podía llamarle para pedirle ayuda.
"Y Mako-chan no tiene familia ni nadie cercano aquí…" dijo Ami
"Aunque los tuviese, nadie aparte de los aquí presentes sabe quiénes somos en realidad, así que…" recalcó Minako
De pronto, los ojos de Usagi se abrieron ampliamente. Tenía una idea.
"Pues claro!" gritó mientras se levantaba de un salto.
"Odango?" preguntó Seiya sorprendido
"Tengo la solución! Pero necesito salir un momentillo para prepararlo todo!" dijo con entusiasmo "Minako, vienes conmigo?!"
"Eeehh… vale!" dijo, levantándose también
"Volveremos lo antes posible. Por favor, preparadlo todo para el contrataque y estad listos para cuando regresemos!"
Se dio la vuelta para marcharse cuando de pronto sintió una cálida mano agarrando la suya. Se giró sorprendida.
"Seiya…"
"Yo también voy"
Usagi sonrió con sinceridad. Entendía cómo se sentía. Ella sentía lo mismo, después de todo lo que habían pasado durante sus vidas pasadas.
"Debo hacer esto yo sola o podría no funcionar…"
"Pero es seguro que vayas sola…? No quiero volver a separarme de tu lado nunca más…"
"Volveré enseguida, y sólo voy aquí al lado… No te preocupes, todo irá bien. Y Minako-chan viene conmigo…"
"Odango…" Se disponía a seguir protestando cuando de pronto vio a la adorable rubia a la que tanto amaba acercándose a él con decisión y mostrándole una fantástica sonrisa. Sin dudarlo ni un instante, le besó en los labios un beso tierno y lleno de amor, dejando a todos los presentes con la boca abierta del asombro.
"Estaré de vuelta antes siquiera de que te des cuenta. De vuelta junto a ti, donde pertenezco" le susurró al oído, sólo para él, cuando terminó el beso. Seiya se ruborizó exageradamente. Estaba tan estupefacto por lo que ella acababa de hacer que no podía ni cerrar la boca, ni hablar ya de moverse de donde estaba.
"Volveremos enseguida!" añadió Usagi agarrando a la impactada Minako por el brazo y saliendo con ella del templo.
Cuando llegaron a la larga escalinata que llevaba del templo a la calle, Minako por fin reaccionó.
"WOOOOOOOOWW! Eso ha sido tan… romántico! E inesperado! Y fantástico!" gritó con efusividad "Supongo que eso significa que ya sois oficialmente pareja! Eso es tan genial, me alegro muchísimo por vosotros dos! Y puedo ver lo feliz que tú estás sólo con mirarte a esos ojos chispeantes! Eres una suertuda! Has conseguido al cantante y líder de los Starlights, y ni siquiera sabías quiénes eran ellos al principio…! Todas las chicas del mundo deben estar taaaaaan celosas de ti en este momento…! Estoy muy orgullosa de que hayas hecho caso a tu corazón! Y que sepas que necesito desesperadamente que me cuentes CADA DETALLE de lo que pasó entre vosotros en el Pasado…!"
Una gota de sudor apareció sobre la cabeza de Usagi mientras se le escapaban unas risitas. Le encantaba la efusividad natural de Minako.
"Te lo contaré todo, pero antes de eso por favor escúchame un momento" dijo Usagi, poniéndose un poco seria.
Minako asintió.
"Que Mako-chan esté así no es tu culpa en absoluto"
El rostro de Minako mostró que Usagi acababa de dar en el blanco. El gesto de la senshi del amor se tornó de pronto muy triste y bajó la mirada. Comenzaron a formarse lágrimas en sus preciosos ojos azules.
"Pero…" protestó ella, el nudo que tenía en la garganta apenas permitiéndole hablar "pero fui yo la que prácticamente la forzó a entablar relación con ese malvado Jinete! Tú estabas ahí, sabes que fui yo la que lo organizó todo para su primer encuentro!"
"Era su misión el encontrarse con ella y convertirse en su novio, hubiese acabado sucediendo de cualquier forma"
"Pero si se hubiesen conocido más tarde quizá no habrían llegado tan lejos en su relación y él no la habría besado, como sucedió con Ami-chan y conmigo! Fue porque se besaron que él fue capaz de robar su alma!" Minako lloraba ahora
Los ojos de Usagi se enternecieron, y se acercó a secar las lágrimas del rostro de su amiga.
"Habría pasado de todos modos. No es tu culpa, nos engañaron a todas. La culpa es de ese ser maligno que nos ha hecho tanto daño… Así que vamos a sobreponernos y a hacerles desaparecer para siempre para que nunca vuelvan a causar más dolor a nadie más!" dijo ella, animando a su amiga.
Minako miró con ojos llenos de asombro lo mucho que su infantil amiga había madurado últimamente. Estaba en lo cierto. No era el momento de llorar y sentirse culpable, sino de resolver los problemas y derrotar a los enemigos. Asintió vigorosamente, mostrando su acuerdo con la que era su líder.
"Esa es mi valiente Minako!" respondió Usagi a su afirmación, sonriendo con sinceridad, a lo que ella respondió del mismo modo.
"Vamos a hacerlo ya mismo!" dijo Minako con energías renovadas "Y… dónde vamos?"
Usagi sonrió y después miró a su entusiasta amiga.
"Vamos a Crown´s. Le vamos a contar a Motoki-oniisan todo acerca de nosotras!"
Oscuridad
"Ya se están preparando… puedo sentirlo" dijo la voz más oscura desde su oscuro trono en su sala oscura.
Una esbelta silueta estaba obedientemente arrodillada frente a él.
"Acabó siendo una buena idea el quedarme este alma insignificante para usarla como cebo y atraerlos hacia nosotros… Parece que esos Jinetes inútiles hicieron una cosa bien" añadió "Espero mucho más de ti…"
"Por supuesto, mi Señor" respondió la silueta con una voz muy extraña… suave como la seda pero sonando como si fuese doble… como si produjese su propio eco "No cometeré sus mismos errores… Conozco sus debilidades y sé dónde atacarles"
Apocalypse se reclinó en su trono con una sonrisa de satisfacción cruzando su rostro, que daba más miedo que otra cosa.
"Pronto estarán aquí… prepárate para acabar con esa pareja de una vez por todas"
"Con gusto, mi Señor…"
Cafetería Crown´s
Usagi y Minako entraron en la cafetería que solían visitar a menudo, y echaron un vistazo a su alrededor buscando a su muy conocido amigo, que esperaban siguiese trabajando allí echando una mano a su hermana pequeña. Minako todavía no daba crédito a la imprudente idea de Usagi que seguro que iba a producirle un ataque al corazón a su sensible y amable amigo, aunque estaba de acuerdo en que era lo mejor que tenían ahora mismo.
"Ah! Ahí está!" dijo Usagi al fin "MOTOKI-ONIIIIIISAAAAN!" gritó alegremente, agitando una mano en el aire
"Usagi! Podríamos simplemente habernos sentado y haber esperado a que viniese, sabes?!" dijo Minako en un susurro enfadado. Todo el bar se había girado para mirarlas.
"No hay tiempo!" dijo Usagi sencillamente mientras sonreía al sonrojado camarero que se acercaba hacia ellas para saludarlas.
"He…hey! Cuánto tiempo!" dijo él "Qué tal estáis, chicas?"
"Ah, todo bien… Oye, tienes un minuto? Queríamos comentarte una cosilla…"
"Ah si?" Motoki estaba extrañado. Las dos alegres rubias no estaban actuando como era habitual en ellas… "Puedo sentarme con vosotras un momento mientras os tomo nota de las bebidas, si queréis…"
"Eso no es muy privado que digamos, Usagi-chan…" le susurró Minako a su amiga, mirando a la mesa que quedaba libre, y que estaba rodeada de personas sentadas demasiado cerca en las otras mesas…
"Pr…Privado?" tartamudeó Motoki con nerviosismo
"Hmmm…. Tienes razón, Minako!" dijo Usagi para después girarse de nuevo hacia Motoki "Podríamos hablar… fuera? Es un poco importante…"
"Eh… de acuerdo" se rindió Motoki, tan nervioso como era humanamente posible "Sólo dejadme decirle a mi hermana que me tomo ahora mi descanso…"
"Claro, te esperamos fuera" dijo Usagi, y ambas salieron del establecimiento.
Unos pocos minutos más tarde, las chicas vieron a Motoki bajar las escaleras de Crown´s, todavía llevando puesto su habitual delantal verde. Se rascaba la cabeza nervioso y tenía las mejillas sonrosadas.
"Bueno… qué es eso de lo que me queríais hablar?"
Usagi y Minako se miraron. Era un tema complicado. Usagi tomó la iniciativa.
"Motoki-oniisan… recuerdas… ese juego de Sailor V que había en los recreativos Crown? Ese al que solíamos jugar todo el tiempo?"
"Sí, claro… Por qué me lo preguntas?"
"Y… has leído por un casual en los periódicos acerca de… Sailor Moon y las otras senshi que luchan contra el crimen?"
"Eh… pues sí, he leído sobre ellas. Pero a qué viene todo esto?"
"Bueno…" Usagi tragó saliva antes de continuar "Resulta que… yo… Bueno! Yo… en realidad… soy Sailor Moon y… aquí Minako-chan es Sailor V" dijo, mientras Minako se ruborizaba y saludaba con la mano como diciéndole 'hola' cuando Usagi habló de ella.
Los ojos de Motoki se abrieron muchísimo del asombro. Se puso blanco como una pared y su mirada se perdió en el infinito durante unos cuantos muy largos segundos.
"Mo… Motoki…san?" musitó Minako, moviendo su mano hacia el hombro de él. Al tocarle, empezó a inclinarse hacia atrás como si fuese a caerse al suelo.
"AAAHH!" gritaron ambas chicas al unísono y se adelantaron para tratar de sujetarle, pero cayó hacia atrás, se tropezó y acabó dando con el culo en los primeros escalones de la escalera que llevaba a Crown´s.
"Motoki-oniisan!" exclamó Usagi "Te encuentras bien?!"
"Lo.. L… Lo… estáis… diciendo en serio?" fue capaz de decir al fin
Usagi y Minako le miraron con ojillos de cachorrito mientras asentían con suavidad.
"De… desde cuándo?"
"Prácticamente todo el tiempo desde que te conocemos…"
"Y… todas vosotras… sois… senshi?" continuó preguntando "Makoto-san y Rei-san y Ami-san también?"
"Sí, todas nosotras"
"Y… esos gatos raros que siempre lleváis con vosotras y con los que parece que habláis…?"
Una gota de sudor apareció sobre las cabezas de las chicas. Pues claro, era REALMENTE evidente.
"Bueno… son… son algo así como nuestros guías… La verdad es que SÍ que hablan" explicó Minako.
Los ojos de Motoki empezaban a ponerse en blanco con toda la alucinante información.
"Cre… Creo que no me encuentro… bien…"
"Motoki-san!" exclamó Minako mientras sacaba un pañuelo y lo agitaba frente a él para darle un poco de aire fresco.
"Quién… quién más sabe esto…?"
"Muy poca gente… sólo nosotras y… bueno y Mamo… Mamoru…san…" explicó Usagi. Todavía era muy doloroso decir su nombre. Motoki estaba tan impactado que ni siquiera se dio cuenta de que ella ya no le llamaba Mamo-chan como siempre hacía.
"Y… por… por qué me estáis contando todo esto… así de repente? Después de todos estos años? No deberíais mantener vuestras identidades en secreto como hasta ahora?"
"Motoki-san… Necesitamos tu ayuda" dijo Minako
"Mi… ayuda?" dijo, escéptico "Cómo podría yo ayudaros a vosotras que lucháis contra el crimen? Sólo soy un camarero a tiempo parcial!"
"Es… por… Mako-chan…"
"Makoto-san? Qué pasa con ella?" el rostro de Motoki cambió al oír su nombre.
"Ella… ella resultó herida en nuestra última batalla, y ahora está en cama inconsciente" explicó Usagi
"Oh, no!" la voz de Motoki expresaba verdadera preocupación "Pero está bien?"
"Bueno… está en una especie de coma… Lo que pasa es que nosotras tenemos que irnos a luchar contra el enemigo para conseguir… algo que hace falta para curarla…" dijo Usagi, no queriendo asustarle más con historias acerca de malvados ladrones de almas "Y no queremos dejarla sola y sin nadie que la cuide…"
"No conocemos a nadie más en quien podríamos confiar, tanto nuestro secreto como su bienestar" continuó Minako "Y por eso te estamos pidiendo a ti este gran favor…"
"Queremos pedirte que por favor cuides de Mako-chan hasta que regresemos con su… cura" dijo Usagi "Estamos seguras de que tú lo harás a la perfección"
"Y…yo?" dijo Motoki con la voz entrecortada
"Por favor… te lo suplicamos… Sé que pedimos mucho, tú tienes tu vida y todo, pero… ella no tiene a nadie más… Te necesita…"
"Pero… qué hay de… ese novio suyo?"
Usagi y Minako se miraron sorprendidas. Pues claro, lo último que Motoki había sabido de Makoto es que ella estaba saliendo con un chico del que estaba locamente enamorada. Se habían olvidado por completo de ese pequeño detalle.
"Esto… Esa es una larga historia…" comenzó Minako "Pero por resumir, ese tipo era un idiota que engañó a Mako-chan y le hizo creer que la quería y luego la trató realmente mal… Ya no están juntos, por supuesto"
"Menudo imbécil! Ella no se merece eso… Es tan dulce…" dijo Motoki, enfurecido.
"Entonces? Puedes hacerlo?" insistió Minako con ojitos suplicantes
"Sí… claro que sí… Lo haré por ella. Dejadme que lo organice todo aquí con mi hermana; me tomaré unos días libres de los que todavía me deben de mis vacaciones… Al jefe no le va a sentar muy bien pero me las arreglaré para convencerle, no os preocupéis"
"Yupiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!" gritaron las dos chicas mientras saltaban de alegría "Muchísimas gracias!" dijeron, abalanzándose sobre él para abrazarle.
"Oyeee! Vale, vale, chicas, dejadlo yaaaa!"
Las dos se apartaron un poco mientras reían.
"Bueno pues… Puedo acudir esta misma tarde. Terminaré mi turno de hoy y pasaré por mi casa para coger ropa para varios días… Ella está en su piso?"
"No, está en el templo de Rei, el templo Hikawa. Todas estamos allí." aclaró Usagi
"De acuerdo, entonces nos vemos allí esta tarde"
"Gracias de verdad, Motoki-oniisan. Esto significa mucho para todas nosotras" dijo Usagi, sonriendo. Después las dos chicas se marcharon, dejando al todavía anonadado Motoki sentado en las escaleras.
Templo Hikawa
Un rato más tarde, ambas muchachas volvieron al templo para encontrarse a todo el mundo hablando y preparándolo todo para enfrentarse al enemigo.
"Odango!" fue lo primero que Usagi escuchó
"Seiya…" respondió feliz, mientras él se acercaba a ella y la abrazaba con dulzura, sin dejarla marchar. Ya no le importaba quién hubiese a su alrededor, ni a ella tampoco. Se amaban y querían mostrárselo al Universo entero. Ya no iban a esconderse esta vez.
"Vale valeee… ya sabemos todos que os queréis mucho, y ahora… podemos continuar con lo que estábamos haciendo? Tanta demostración de amor ñoña me está poniendo enfermo…" gruñó Yaten.
Una gota de sudor apareció sobre la pareja.
"Oye Yaten, por qué simplemente no te callas y dejas de ser un molesto grano en el culo?" protestó Seiya. Odiaba que estropeasen sus momentos con ella.
Usagi soltó una risita.
"Tiene razón… vamos a terminar de organizarlo todo" dijo ella
"Qué tal fue vuestra misión?" preguntó Haruka "Habéis encontrado a alguien que pueda quedarse con Makoto-san?"
"Pues lo cierto es que sí!" anunció Minako satisfecha
"Y de quién se trata?" preguntó Michiru
"Motoki-san!"
"Pe… perdona?!" Ami se quedó perpleja por la noticia "Acabas de decir que le habéis pedido a Motoki-san que cuide de Mako-chan?"
"Exacto! No es una idea genial?" confirmó Usagi
"Motoki-san…" murmuró Haruka, con su dedo sobre su labio en una actitud pensativa, tratando de recordar dónde había oído antes ese nombre "AH!" dijo al fin "Espera… Motoki-san… el chico de los recreativos?!"
"Bueno, ya no es 'el chico de los recreativos', sabes?" protestó Minako "Ahora trabaja a tiempo parcial en la cafetería del piso de arriba"
"Aaaahhh, bueeeeno, eso cambia la cosa radicalmente, entonces!" dijo Haruka con sarcasmo
"Espera un momento…" les interrumpió Ami de nuevo "Pero… cómo se lo habéis pedido…? Qué le habéis dicho para… Oh… No le habréis CONTADO nuestro SECRETO?!"
"Bueno, tuvimos que hacerlo!" admitió Usagi "Cómo íbamos a explicárselo si no?"
"Madre mía…" dijo Michiru cerrando los ojos, mientras Hotaru ahogaba una risilla, muy entretenida por la situación.
"Pero no pasa nada!" se defendió Usagi "Confío plenamente en él, no va a contarle a nadie lo nuestro, y ha accedido a ayudarnos!"
"Estás segura de eso?" preguntó Haruka
"Completamente!"
Haruka y Michiru se miraron la una a la otra y después a Ami, que suspiró como única respuesta.
"De acuerdo… si tú confías en él… supongo que es nuestra única opción" concedió al fin
"Yupi!" dijo Usagi alegremente "Verás lo simpático que es y lo bien que cuida de Mako-chan!"
"Vendrá esta tarde" añadió Minako
"Vale, estupendo… Entonces podemos terminar de preparar nuestra estrategia y marcharnos mañana a primera hora de la mañana" dijo Taiki, mientras Ami asentía con aprobación.
"Ya está todo más o menos preparado? Eso es genial… Y ahora que estamos todos aquí… podéis contarnos a Minako-chan y a mí vuestro plan?" preguntó Usagi
"Por supuesto" respondió Taiki "Venid y sentaos"
"A todo esto… dónde está Rei-chan?" preguntó, no viéndola por ahí
"Dijo que no se encontraba bien y se marchó… Probablemente esté en su dormitorio" dijo Ami
Jardines del templo Hikawa
Rei realmente no se encontraba bien… Sentía que sólo deseaba estar sola y llorar, y eso era exactamente lo que había estado haciendo durante las últimas horas. No podía dejar de pensar en Oodachi, en los estupendos momentos que habían pasado juntos, y en los sentimientos que todavía tenía por él. Desde que Taiki le dijo que Oodachi había escapado del campo de batalla, sus pensamientos habían estado muy lejos de allí…
Esa cálida tarde, la muchacha morena había salido de su habitación para pasear por los jardines del templo en busca de un poco de aire fresco que la distrajese de su tormento. Había estado deambulando entre los frondosos árboles un rato cuando se percató de que se había detenido junto a un árbol en concreto… Sus ojos volvieron a ponerse llorosos mientras acariciaba la áspera corteza de su tronco con la mano. Era el árbol contra el que ella había chocado cuando Oodachi la atacó tras haber sido descubierto. Rei se acuclilló junto a él y lloró en silencio.
Entonces, escuchó el familiar sonido que produce una ramita en el suelo al romperse cuando alguien pisa sobre ella. Se giró al instante, asustada.
"Quién hay ahí?!" gritó
No hubo respuesta, pero pudo oír con claridad más pasos que se acercaban hacia ella. Se puso en pie, se secó las lágrimas y clavó su mirada de ojos amenazantes en la dirección de la que provenían los ruidos, preparada para atacar.
De pronto, alguien apareció.
Su gesto cambió de tenso, a totalmente estupefacto, y después a uno de triste alivio.
Era Oodachi.
En un primer momento pensó que estaba soñando despierta, y que su mente había creado esta alucinación de él apareciendo justo frente a ella… Pero al mirarlo con más detenimiento, se percató de que era tan real como todo lo que le rodeaba.
Su pelo de intenso color granate estaba enmarañado y cubierto de sudor, igual que su cara. Caminaba encorvado y con dificultad, y pronto se detuvo para apoyarse contra un árbol, visiblemente exhausto. Su brazo izquierdo rodeaba su torso para sujetar con toda la fuerza posible el lado derecho de su pecho, que sangraba sin parar y había empapado la camisa beige que llevaba puesta, manchándola de un perturbador rojo carmesí. Al darse cuenta de esto, Rei no pudo evitar mover su mano para cubrir con ella su boca, tratando de silenciar un gemido de angustia. La herida tenía aspecto de ser muy grave.
Oodachi levantó la cabeza y miró a la estupefacta Rei con su agonizante rostro. Sus ojos oscuros brillaban levemente en un fantasmagórico tono rojo… como cuando era un Jinete. Ese detalle de su naturaleza no humana hizo reaccionar a Rei, que retrocedió un paso, hasta que su espalda quedó presionada contra el ancho tronco del árbol. Movió lentamente su mano hacia su bolsillo y sacó su varita de transformación, dispuesta a convertirse en senshi y atacar si era necesario. Pero entonces él habló.
"Me… alegro tanto… de haber… po…podido… verte una última vez… Melena nocturna…" dijo Oodachi casi sin aliento, haciendo un enorme esfuerzo final. Entonces sus ojos se pusieron en blanco y perdió el conocimiento.
"OODACHI!" gritó Rei a la vez que saltaba hacia adelante para sujetarlo antes de que su cabeza se golpease contra el suelo. Su enorme y muy musculoso cuerpo era demasiado pesado para Rei, que acabó cayendo de rodillas al suelo sujetando la cabeza de él en su regazo. Cuando se dio cuenta de lo que acababa de hacer, rompió a llorar de nuevo.
Trataba de convencerse a sí misma de que él era el enemigo, pero definitivamente no podía hacerlo. Escuchar su dulce voz llamándola Melena nocturna de nuevo, verle así, tan débil y herido… Tenía que ayudarle! Su corazón le gritaba tan fuerte que lo hiciese que no conseguía oír a su razón…
Pasó los dedos con suavidad entre su pelo, salvaje como el fuego.
"No te preocupes Oodachi. Ahora estás a salvo. Yo cuidaré de ti, pase lo que pase" declaró ella.
