CAPITULO 25

Todo en el castillo era un asco, habían pasado mas de dos semanas y sentía como si mi vida hubiera dado un giro total en dirección inversa, habíamos dejado de trabajar en nuestras tareas diarias, Tia Alice nos llevaba de compras y nos vestia, yo me sentía una completa inutil, mi madre estaba al borde de un colapso nervioso, y la reina Tanya solia observarme como una víbora a punto de morder, Amelie no le dirigía la palabra a nadie que no fuera Tia Alice o yo, Edward (como me había pedido que le llamase, ya que es obvio que no se podía esperar que le dijera padre de la noche a la mañana) estaba preparando la presentación en sociedad mia y de mi hermano quien dicho sea de paso no aparecia por ningún lado, pero a nadie parecía importarle, o ni siquiera lo habían notado, cosa que era aun mas preocupante, y yo no quería agobiar a mi madre asi que una mañana me levante a hurtadillas y fui al único lugar en el que se me ocurria que podía estar mi hermano, Amelie me había prestado su pequeña yegua para cabalgar por los arededores del castillo, pero yo me dirigi presurosa hacia la Push, tarde mas de medio dia en llegar y para entonces tenia hambre me encontraba sudada y con el pantalón (que había robado de la habitación de Anthony) lleno de lodo por el mal estado del camino).

La Cueva…el lugar al que Anthony y yo solíamos dirigirnos cuando queríamos estar solos, no se por que se me ocurrió que estaría allí llámenlo "intuición de mellizos" pero en cuanto puse un pie en la cueva supe que no me había equivocado, Anthony se encontraba ahí, con la misma ropa que llevaba en cuanto salió del salón junto con Amelie y conmigo.

-¿Qué haces aquí Samantha?- inquirió con una voz tan fría y llena de rencor que por un momento pensé que algo le había pasado o que alguien me había robado a mi hermano, el jamás me hablaba asi, por mas enojado que estuviera conmigo.

-¿Es-estas bien?- titubee

-Quiero estar solo, vete de aquí.- gruño

Entonces me enoje, me enoje de veras.

-SABES QUE? ¡Ya basta! Tu y Amelie actúan como si fueran los únicos a los que les han pasado cosas malas, también estoy aquí, tambien estoy aqui y soy su hermana, la que a tenido que aguantar a la reina Tanya y ysu estupídas miradas colericas, la que a tenido que levantar la cara y caminar recta y usar estúpidos vestidos de telas cuyo nombre apenas puedo pronunciar, la que a tenido que utilizar mas de diez cubiertos para poder comer como se debe y comportarse como lo haría una princesa callándome lo que de verdad siento para no ofender a tia Alice quien se a mostrado tan linda a pesar de tener su propios hijos de los cuales cuidar y todo por que mama se a hundido en un estado tan lamentable que hemos llegado al punto de que también tengo que obligarla a comer, y tu y Amelie lejos de apoyarla y de apoyarme a mi, se encierran en su mundo como si fueran las dos únicas personas a las que mama y papa han engañado, no son los únicos también estoy aquí y extraño tener una pequeña pero solida familia y odio sentirme asi por que es egoísta y estúpido y yo…y yo…

Llegados a este punto mi hipido era tan grande que setnia que me ahogaba, no podía parar de llorar y Anthony se había quedado viéndome como si fuera un idiota redomado.

Me di la vuelta y emprendi mi regreso hacia la yegua.

-Sam lo siento- dijo Anthony y corrió a abrazarme, me acurruque contra el sin oponer demasiada resistencia, pensando en que debería de enojarme conel pero también dándome cuanta hasta que punto el orgullo había reducido a mi familia.- Lamento haberte dejado sola, lamento no apoyarte a ti y a mama es solo que sentía que si me quedaba iba perder el control, no quería hacerte daño ni a ti ni a mama ni a Amelie, pero no puedo perdonarlo, no puedo pasar por alto todo lo que hemos tenido que sufrir mientras el se daba el gran lujo con un reino que en realidad pertenecía a mama.

-No lo perdones, no es necesario, yo misma aun no lo hecho ni estoy segura de alguan vez poder llamarlo padre ni poder verlo como tal, pero por dios Thony te encesito, esto es demasiado para mama y demasiado para mi, no puedo yo sola y no me pidas hacerlo.

Anthony me abrazo y me condujo hacia la cueva, había empezado a llover ligeramente pero se sentía en el aire que comenzaría a llover con mayor intensidad, lo que significaba que tendríamos que quedarnos en la cueva al menos hasta el dia siguiente, Anthony reavivo la pequeña fogata y se sento a mi lado pasándome una manta por los hombros.

-Y..¿Como esta todo?- pregunto aunque sin demasiadas ganas como si solo quisiera entablar conversación.

Comprendi que quería saber de mama asi que me remonte en una larga explicación acerca de mama y papa quienes se encerraban a hablar a mi parecer de los años que el se había perdido de nuestra vida, también le conte que Edward se veía palido y cansado y que se la pasaba tratando de entablar conversación conmigo y con Amelie, la reina Tanya se sentía desplazada y me veía con rencor, y trataba mal a Rachel quien no había sido relevada de sus tareas…me sumergi en una charla extensiva sobre los acontecimientos dando siempre mi punto de vista.

Para cuando hube terminado la tarde había caído y nos dispusimos a comer algunos bocadillos que había traido del castillo.

-¿Te ha visto venir alguien?¿Les avisaste de tu paradero?- pregunto mi hermano y cai en la cuenta de que me había salido a hurtadillas y que mama se volveria loca de preocupación, Anthony debió de darse cuenta por la cara que puse pues solto una palabrota.

No podíamos volver aunque quisiéramos, seguía cayendo una lluvia pertinaz y los caminos debían estar inundados.

Permanecimos callados mucho tiempo ambos pensando, para cuando cayo la noche el ambiente era tan depresivo que me acurruque lo mas cerca que podía estar del fuego sin que este me quemase y me dormi al instante.


OTRO CAP... NO ME ODIEN ES QUE PFF LA INSPIRACION SE VA SE VA SEVA...