-Buenas- Dijo uno de los vampiros de ojos rojos que se cruzó en nuestro camino y me tiró de Eduardo. – ¿No tendrás alguna otra botanita para unos forasteros compadre?- Le dijo el vampiro a Eduardo mirándome y pasándose la lengua por los labios, saboreándome sin haberme probado todavía. Eduardo lo miraba fijamente, sin apartar la mano de mí, yo solo miraba, ¿Qué más podía hacer?.
Atrás del de ojos rojos habían dos vampiros más, no era que me les hubiera quedado mirando fijamente, todo pasó tan rápido que no tuve tiempo de hacerlo, pero con solo echarles una miradita podías darte cuenta que esos no eran normales, la piel casi transparente, los ojos rojos como brasas de fuego, lo atractivo de su ser.
-No doy comida ni asilo a quien no se presenta- Le contesto Eduardo escondiéndome más atrás de él y mirándolo fijamente, sin mostrar sorpresa ni alegría, si las miradas fueran mentadas, el otro vampiro habría entendido que Eduardo le decía "Chinga tu madre y vete de aquí". El vampiro de ojos rojos le sonrió y se le acerco extendiendo la mano.
-Usted perdone, no estoy acostumbrado a tratar con gente que tenga educación – dijo mirando hacia sus otros amigos – y quien sí la tiene, pues no les da tiempo de demostrarlo – dijo abriendo aún más la boca y mostrando los colmillos aún manchados de sangre de quién sabe que pobre cristiano. – Me llamo Juan Alcázar, pero prefiero Don Alcázar, que Juan es muy de indios y como usted verá yo de indio no tengo ni la ropa-
"Pendejo" Pensé enojada, mi abuelo se había llamado Juan.
-¿Y los otros dos? – Pregunto Eduardo aún sin darle la mano ni mostrarle cortesía.
-Lorenzo y Victoria, mis acompañantes- Contesto Alcázar bajando la mano sin muestra de resentimiento – Somos inmigrantes de todo México, aunque como podrá ver, no nos gusta mezclarnos con el pueblo, hemos estado una temporada escondidos en las sierras y montañas cazando solo a los pendejos que la suerte no los acompaña y terminan en nuestro territorios, pero ahora pensamos que era hora de dar un paseo por el país a ver que encontramos…-
Lorenzo parecía venir de familia mulata, la piel se le veía negra a pesar de lo pálido de su cuerpo, era fuerte pero no musculoso, alto sin llegar a ser una garrocha, Victoria por el contrario se veía que alguna vez había sido mujer de la alta sociedad. Tenía facciones finísimas, que incluso siendo solo humana se le habría notado lo francesa hasta en el mirar; Tenia el cabello rojo como los ojos que combinaban perfectamente y la mirada felina, como en busca de algo que nunca encontraba, y aunque vestía ropa de la actualidad, el porte de princesa se le veía aunque usara un rebozo. Por el contrario Alcázar se veía tan común, excepto por el hecho de la piel pálida y los ojos rojos, de haberlo visto por la calle no habría volteado dos veces para contemplarlo. Los tres tan distintos y tan parecidos al mismo tiempo; Los tres mirándome como el manjar que representaba para ellos…
-Sigo sin comprender que pueden encontrar en un Pueblo como este, En las fronteras de Puebla hay mucho más atractivo turístico y alimenticio- Le dijo Eduardo a Alcázar tratando de controlarse un poco más, mostrando lo más persuasivo de su ser. –Mi familia y yo podemos darles asilo una noche y después llevarlos con gusto a conocer lugares más interesantes que esté.-
-No entiendo porque no pueden guiarnos aquí- Hablo por fin Victoria acercándose a Eduardo y sonriéndole coquetamente.
"Hija de tu madre" Pensé encabronada de que se le acercará tanto a Eduardo con ese encanto que las personas normales no podía tener, eso era hacer trampa y la cabrona lo sabía y lo aprovechaba. Pero a pesar de todo sonreí cuando Eduardo se alejo y sin mostrar interés siguió hablando.
-Por lo que entendí ustedes andan buscando que hay de comer por estos lugares. No podemos guiarlos por aquí ya que mi familia y yo vivimos en este estado desde hace ya varios años-
-¿Y luego?- Siguió preguntando la pinche Victoria acercándose más.
-No consumimos sangre humana, vivimos en el anonimato de nuestra naturaleza gracias a que nos abstenemos a matar por aquí. Llevarlos a conocer y a devorar supondría un riesgo para nuestro secreto y espero que entiendan eso, si respetan eso, no tendremos problemas de llevarlos a alguna otra parte que ustedes deseen.
-¿Tu nos vas a llevar?- Preguntó por último la tipa tocándole la barbilla, hasta que Alcázar acercándose y alejándola de Eduardo tomó cartas en el asunto, solo en ese instante, sentí un poco de simpatía por el cabrón. Pero entonces se quedo mirándolo a él y después a mí un largo rato, hasta que algo en sus ojos brillo y su sonrisa volvió a hacerse grande y colmilluda. Me volvió el miedo al cuerpo.
-¿Y entonces a la escuincla nos la trajo de compensación?-
Eduardo soltó un rugido y me hizo incluso más atrás, hasta que casi me caía al suelo, pero alguien me sujeto a tiempo de que me diera un Madrazo de nalgas y cuando voltee Emilio me tenia abrazada más encerrándome para que nadie me agarrara que de cariño.
-Buenas tardes Don Alcázar, que gusto tenerlo de visita- Sonó la voz de Alicia que salió de entre los arboles de la carretera y caminaba con su paso de bailarina hacia el vampiro con un vaso en su mano, llevaba algo rojo dentro de el. - Le ofreció el vaso con sangre sonriéndole y el la miró incrédulo, Alcázar olió la sangre y se quedo mirando a Alicia un largo rato.
-Creía que no tomaban sangre humana-
-Solo la necesaria para no vivir siempre a dieta- contestó ella. Además es bueno tener un poco, nunca se sabe cuando vamos a tener visitar como está.
Poco a poco sin darme cuenta, la familia de Eduardo fue saliendo de los árboles y las montañas que estaban al lado de las vías, el doctor Carlos encabezaba la fila de vampiros con ojos miel y aparto a Eduardo al lado de Emilio, ahora él estaba a cargo.
Converso lo que tenía que conversar con el vampiro, presentó al resto de la familia y explico todo lo que tenía que explicar, pero Alcázar no quería irse, no sin conseguir lo que quería.
-Ya entiendo lo que ustedes tratan de decirme, si no soy pendejo Don, solo quiero una cosa y me iré en paz, créame Don Carlos que mi intención no es joder al prójimo, así que solo pido algo y me pienso ir en paz a otra parte, por que serán unos pinches raros por no comer sangre humana pero son vampiros, como yo y como Victoria o Lorenzo.
-Usted diga- Contestó Carlos.
-Regálenme a la chamaca y me voy-
Un grito ahogado salió de mi como si no hubiera podido controlar mi cuerpo, pero no solo fue del miedo, sino del dolor que me produjo la mano de Eduardo apretando la mía. Todo se quedo en silencio, Carlos miraba fijamente al piso hasta que después de un buen rato levanto la vista y contesto.
-Creo que tiene arreglo- Contestó sonriéndole a Alcázar y acercándose a Eduardo. Eduardo tenía cara de sorpresa, con los ojos abiertos , un puño cerrado y apretando los dientes, no podía creer lo que decía el doctor Carlos, pero este se acerco a su hijo, le puso una mano en el hombro y dijo un claro " lo siento hijo, tratos son tratos".
EDUARDO.
Entonces antes de que alguien pudiera notarlo, en cuanto su mano toco mi hombro y sus palabras sonaron fuertes para que todo mundo pudiera escucharlo su mente me hablo rápida y nerviosa.
"Sácala de aquí"
ISABEL
Lo siguiente que vi fue al doctor tirando al suelo a Alcázar y a Eduardo llevándome cargando de nuevo, corriendo aún más rápido de lo que le conocía. Detrás dejamos a unos vampiros cabrones y a otros que no tenían nada que ver conmigo luchando por cuidarme el culo.
"QUE HICE?" fue lo único que pude pensar con las lagrimas de pánico rodando.
Había empezado algo feo, grande y cabrón. Eso era lo que había hecho…
Juan Alcazar- James
Victoria- Victoria
Lorenzo- Laurent.
Años desde que está historia a la mexicana cobró vida en mi cabeza y no puedo entender como pude ser capaz de dejarla incompleta, se que muchos lectores ya ni han de estar suscritos o perdieron el hilo de la historia ( no los culpo, me tarde horrores), pero simplemente yo sigo enamorada de la idea de que esto pudo pasar en México y si paso como fue que paso. esta vez es enserio, acabamos esta historia por que la acabamos.
Gracias por seguir aquí a aquellos lectores que siguen fieles a este fic y bienvenidos a las nuevas personas que deciden probar un poco de Edward y Bella en el sentido Méxicano. Espero les guste tanto como a mi.
Tal vez lo nombres les serán un poco raros en el caso de Laurent/ Lorenzo. Pero creo que fue la perfecta oportunidad de transformar 100% a un persona de africano a Mulato
Sin nada mas que agregar por el momento. Esperen el siguiente capitulo, lo mejor está por llegar! 3
