UN MOMENTO PARA SER VALIENTES

28. El Gran Comedor

Morag tenía razón. El profesor Flitwick tardó un rato en llegar, pero cuando lo hizo sacó a los pocos que quedaban en la cama y los bajó en una escrupulosa fila recta hacia el Gran Comedor.

Sue siguió a Morag de cerca, casi pegada a ella. Estaba nerviosa, casi paranoica. En cualquier momento podría explotar una pared y salir de ella una panda de bestias armadas con varitas.

O algo.

Pero se equivocó. Nada ocurrió hasta que llegaron a su destino. E, incluso allí, todo parecía demasiado calmado. Demasiado irreal.

Tanto como que Padma, a la que llevan sin ver medio mes, está allí. Sentada entre ellas, con aspecto sucio pero saludable.

—Y los restantes de su casa pueden seguirla —dijo McGonagall con voz firme.

Casi al mismo tiempo, todos los alumnos de Slytherin se pusieron de pie. Sue nota la mano de Mandy apretándole el brazo y sus ojos no pueden evitar buscar a Nott. No es difícil encontrarlo.

Está cerca de la cabeza demasiado rubia de Draco Malfoy. Por una vez, él no le devuelve la mirada.

Traga saliva.

—¡Y ahora, los alumnos de Ravenclaw!

Padma no se mueve. Morag se revuelve, parece que no acaba de estar convencida de si debería quedarse o marcharse.

—Va a ser peligroso —susurra asustada—. Son magos experimentados.

—No puedo.

Sue se levanta. Nota como las manos le tiemblan y la garganta se le atora. Tiene miedo. Jamás ha participado en un duelo, ni siquiera en segundo curso. Y no quiere morir. Es demasiado joven.

—Yo me quedo. —Padma se cruza de brazos, segura de sí misma.

—Yo también.

Sue mira a Morag. La mesa de Ravenclaw está a punto de vaciarse por completo.

—No lo sé —susurra asustada—. ¿Y si que nosotras nos quedemos marca la diferencia?

Abraza a Padma. Es solo un instante, ni siquiera puede pensar en lo que pasó entre ellas ese año. Nota como Mandy y Morag se unen al abrazo.

—Tened cuidado —susurra Sue antes de girarse hacia la salida.

—¡Espera! Yo…

Padma asiente.

—Vete con ella.

—Tened cuidado —repite, asustada.

Morag le da la mano y juntas salen del Gran Comedor, siguiendo la fila de alumnos.


Continuará.