Hola mis queridos lectores, si aún hay alguien que siga esta historia esperó que disfruten el capítulo.

CAPITULO 28: Edo-Tensei.

La brisa alboroto sus cabellos a pesar de que ahora eran cortos, giro el rostro y clavo la vista en la chica que montaba el ave de arcilla a su lado.

— ¿Entonces?— pregunto él y la ojigris lo miro de reojo durante un segundo para después volver a clavar la vista en el horizonte.

—Aquí es —respondió ella y el asintió.

Unas posiciones de manos después y las enormes aves de arcilla aterrizaron en el bosque, Deidara vio a la joven miko bajar al suelo, sus ojos se abrieron en shock, su respiración se aceleró y cayó de rodillas al suelo. Sasori corrió a ella y pasó un brazo sobre sus hombros.

Él también se acercó junto con los demás y la escucho susurrar.

—Dolor, desesperación, odio, tristeza, venganza, rencor...

— ¿Estas bien?—pregunto Konan.

La pelirroja parpadeo y se giró a verla mientras asentía débilmente, se levantó del suelo y se obligó a controlar sus emociones, respiro profundamente y junto con los demás comenzó a caminar.

—Quizás la sensación fue más fuerte de creyó —dijo Deidara a Konan.

—Ella sabía que así sería y aún sí estuviera por perder la razón debido ello, nunca se quejaría —dijo la kunoichi de cabellos azules.

— ¿De qué hablan? — pregunto Suigetsu cuando se acercó a ellos.

—El entrenamiento que ella tomo fue en base a la energía natural y eso le dio la habilidad de sentir las presencias de cada ser vivo así como sus emociones. Los sentimientos y pensamientos de cientos de shinobis los percibió en cuando piso el suelo, es normal que se abrumara por ello, incluso sí se hubiera desmayado sería normal— respondió la peliazul.

—Pero el hecho de que aún pueda mantenerse en pie y caminar es una prueba de su fuerza de voluntad —completo el rubio.

Suigetsu fijo la vista en Christine, un escalofrío lo recorrió al imaginar todo ese odio y temor que ella debía sentir, sin duda no quisiera estar en su lugar.

En su camino encontraron a 5 shinobis de la alianza los cuales iban a toda prisa y al verlos a ellos se colocaron en posición de defensa pues creyeron que eran el enemigo.

—No los dañaremos, somos aliados —dijo Christine mientras se acercaba al shinobi que portaba una especie de caja en su espalda.

El chico de cabellos negros y ojos azules retrocedió un pasó, pero al ver que la que estaba frente él era una bella joven de ojos grises y largos cabellos rojos se sorprendió y se sonrojo fuertemente.

—Necesito hablar con el cuartel general. ¿Podrías ayudarme? — pregunto suavemente.

—Claro —respondió el sin pensar mientras la veía embobado.


En el cuartel general de la alianza shinobi, Shikaku Nara pensaba una nueva estrategia.

—Los 5 kages están librando una dura batalla contra Madara —dijo Inoichi.

—Debemos hacer algo con el que invoco el Edo-Tensei— dijo Mabui una chica de piel oscura y cabellos claros.

— ¿Se sabe algo de la división de investigación?— pregunto Shikaku.

—Nada —respondió el Yamanaka— están realizando una investigación a fondo de lo que parecía su base secreta pero al parecer no han encontrado rastro alguno de Kabuto.

—Puede que esté dentro de una barrera —dijo ella— ¿enviamos más tropas?

—Ya hemos enviado a todos los que pudimos, con más se abriría un hueco en el frente— respondió el Nara.

El silencio se apodero del lugar, pero este fue roto cuando Inoichi jadeo sorprendido y ellos se giraron a verlo.

—Shikaku, hay alguien que quiere hablarte —dijo el rubio y el pelinegro inmediatamente se acercó.

Shikaku-san —dijo una voz femenina en su cabeza.

¿Quién eres?— interrogo él.

Chris... Perdón Furakawa Mitsuki —corrigió ella al recordar que era más conocida por ese nombre.

Miko-sama —exclamo el sorprendido.

Lamento el que llegáramos hasta ahorita, sé que Raikage-sama no está así que por eso pedí hablar con usted. Sólo quería decirles que no se preocupen del Edo-Tensei, en estos momentos Itachi-kun y Sasuke-kun ya debieron haber derrotado a Kabuto y deben de estar por desactivar el jutsu.

Shikaku abrió los ojos sorprendido y suspiro aliviado, uno de los problemas principales se había solucionado, pero su alivio no duro mucho ante las palabras de la chica.

Pero el Edo-Tensei de Madara no desaparecerá, me temo que el será el único revivido que quedará.

Eso es imposible.

El Edo-Tensei es un jutsu para invocar muertos, y como cualquier técnica tiene un punto débil y ese es que sí uno de los revividos a este mundo conoce el sello de resurrección puede liberarse por sí mismo del pacto de invocación. En el peor de los casos un cuerpo inmortal, chakra infinito y la libertad de poderse mover en este mundo. Como ve eso es un gran problema.

¿Qué hay que hacer?

Sólo hay dos opciones, la primera es la más imposible, lograr que su espíritu se libere o la más fácil sellarlo.

Básicamente sólo hay una opción.

Así es.

Entonces enviaré una unidad de sellado inmediatamente, los Kages están peleando con él, sí los 5 lo detienen el tiempo suficiente podrán sellarlo.

Eso no será posible, odio decirlo pero ellos no pueden contra él. En estos momentos ellos están siendo derrotados.

Entonces ustedes deben ir ahora.

Nosotros debemos hacer algo antes, pero no se preocupen por ellos nosotros nos encargaremos de ellos, no permitiré que mueran. Además necesito que le dé a Kakashi-san una información. Sé que el Gay-san, Naruto-kun y Bee-san están enfrentando al falso Madara.

De acuerdo. ¿Qué necesitas?

El jutsu para absorber objetos y su jutsu para pasar a través de las cosas, ambos son jutsus espacio-temporales y están conectados a la misma dimensión del Sharingan que posee Kakashi-san.

¿Todos los ninjutsus de ese tipo están conectados? —pregunto claramente confundido.

No, sólo el de ellos dos.

¿Porque sólo ellos?

Porque el Sharingan que cada uno posee pertenece a la misma persona. Uchiha Obito.

¿El sujeto de la máscara robo el Sharingan de Obito?

No, él es Obito. Está vivo, sé que suena increíble pero es verdad, por ahora sólo dele esa información por favor.

De acuerdo, cualquier cosa Inoichi contactara con ustedes.

Gracias Shikaku-san.

La comunicación se cortó e inmediatamente el Yamanaka se comunicó con Kakashi y le dio la información. En el bosque, Christine soltó la mano del shinobi, pues tuvo que sujetarla para hablar con el Nara, ella se giró y lo miro sonriente.

—Gracias por tú ayuda…

—Izumi Eita —respondió el abruptamente.

—Un gusto Izumi-kun. Nosotros nos vamos así que tengan cuidado todo será más peligroso ahora— dijo sería y el asintió.

—Bueno ya vámonos —dijo Suigetsu mientras empujaba a la pelirroja.

—Sí ya perdimos mucho tiempo —apoyo Karin.

—Sí Sasuke estuviera aquí ellos ya estarían tres metros bajo tierra —pensó el peliblanco.

Minutos después llegaron a una extraña cueva, se adentraron en ella y vieron a los hermanos Uchiha y el cuerpo de Kabuto frente a ellos en el suelo, pues está vez el izanami no había sido necesario porque la pelirroja sabía los sellos del jutsu.

— ¿Están bien?— pregunto Konan y ellos sólo cabecearon afirmativamente.

—Bueno el Edo-Tensei ha sido detenido, ¿ahora qué? —pregunto Karin.

—Debemos ver a alguien —respondió la ojigris.

— ¿Eh? ¿A quién?— pregunto Deidara.

—A Orochimaru —respondió y algunos la miraron como sí hubiera perdido la razón.

— ¡¿QUE?!—Grito incrédulo Suigetsu— ¡¿PERDISTE LA CABEZA?! ¡ADEMÁS ESTÁ MUERTO, SASUKE LO MATÓ!

—Tampoco creo que sea buena idea —opino Sasori.

—Sí lo sé, pero...

—Es necesario— exclamaron al unísono Suigetsu y Deidara.

—Además no olvides que está muerto. ¡MUERTO!— enfatizó el rubio.

—Ya saben lo tenaz que es ese hombre, Orochimaru no desaparecería así como así— dijo Christine.

—Sí el revive va a volver por el cuerpo de Sasuke. Sí se entera de la guerra formará parte de ella y eso sólo complicaría todo.

Christine suspiro y miro de forma aburrida a Suigetsu, saco un pergamino y se lo lanzó. Él lo tomo y rápidamente lo abrió y comenzó a leerlo.

—Orochimaru es el único que puede hacer eso, no es como si yo tuviera muchas ganas de verlo pero no hay de otra —repitió la chica y se giró a ver a cierto azabache— Sasuke-kun ¿puedes hacerlo?

El la miro fijamente, sus ojos mostraban seriedad, ella sostuvo su mirada y su expresión determinada no cambio.

— ¿Estas completamente segura?— pregunto él.

—Totalmente.

—De acuerdo— acepto él y se acercó al cuerpo de una inconsciente Anko que estaba oculto tras unas rocas— Juugo ve al cuerpo de Kabuto y tráeme un pedazo.

El pelinaranja asintió y se acercó a Kabuto, de su pecho tomo un trozo de piel y se lo dio a Sasuke, este puso la piel sobre el sello maldito de Anko y el cuerpo de ella lo absorbió. Sasuke hizo varias posiciones de mano y el sello brillo.

— ¡KAIJA HOUIN!— exclamo él y una enorme serpiente blanca apareció y de la boca de está salió el cuerpo del Sannin.

—Quién habría pensado que me revivirían ustedes —dijo el de pronto.

Sus ojos amarillos registraron el lugar y se clavaron en Kabuto el que había sido uno de sus discípulos, Christine se acercó a él y por precaución Itachi avanzó junto con ella.

—Está es la primera vez que nos vemos Orochimaru, pero hay algo que necesito que hagas.

—No tienes por qué explicarme nada, lo es todo— respondió el mientras clavaba la vista en ella.

— ¿Entonces sabes lo de la guerra?— pregunto Konan.

—Por supuesto y sólo diré una cosa, Suigetsu— llamó y el susodicho se ocultó tras Sasori y Deidara— no me interesa está guerra.

— ¿Qué?—pregunto el chico incrédulo.

—Es una guerra iniciada por otros, sí tengo que interesarme por algo, eso sería el cuerpo joven de Sasuke-kun —proclamó con un perturbador deleite.

Itachi lo miro mordazmente y Christine lo fulmino con la mirada.

—Pero aunque lo diga no tengo el poder suficiente para poder robarlo.

—Eso sonó muy pervertido, ahora entiendo porque todos lo ven como un loco pedófilo —pensó la joven miko.

— ¿Para qué quieres traerlos a este mundo?— pregunto el sannin a la pelirroja.

—Porque sí, además no soy la única que quiere verlos, hay alguien más que quiere saber unas cuantas cosas—respondió sería.

— ¿Saber? No tienen que saber tanto. No son más que niños.

—No discutiré contigo, sí eso crees es tú problema. Sólo dime sí nos ayudaras o no.

—Está bien colaborare con ustedes, síganme.

—No es necesario— dijo ella mientras Shizen y Ryota aparecían en una nube de humo— ellos traen lo necesario.

Shizen le extendió a Christine un objeto que estaba envuelto en una manta negra, y Ryota saco un pergamino negro, la pelirroja desenvolvió el objeto revelando una tenebrosa máscara.

— ¿Para qué es eso?— pregunto Suigetsu.

—Para realizar lo que se menciona en el pergamino — respondió la pelirroja.

—Se necesita la máscara del Shinigami que se encuentra en el templo de las máscaras de los Uzumaki— dijo Orochimaru.

—Ósea esa —señaló Deidara.

—Después se debe permitir que el shinigami del Shiki Fuujin posea tú cuerpo para hacerlo salir —dijo el sannin mientras se colocaba la máscara y tras el apareció el shinigami—al cortar su estómago se romperá el sello aunque para ello se debe sacrificarse.

La espeluznante figura transparente tomo la katana que llevaba en su boca y sin dudar abrió su estómago con ella, de él salieron varios resplandores entre ellos los que habían sido los brazos de Orochimaru.

—Ryota-kun ahora —exclamo la ojigris.

El chico abrió el pergamino e hizo varias posiciones de manos y en una nube de humo aparecieron 4 zetsus blancos en el suelo, al parecer estaban en un genjutsu pues no se movían y su mirada estaba pérdida.

Orochimaru se quitó la máscara y se acercó a los zetsus blancos, rápidamente hizo posiciones de manos.

—Edo-Tensei no Jutsu —exclamo él.

Las 4 figuras blancas fueron envueltas en algo parecido a papeletas blancas y poco a poco fueron tomando forma.

—Los cuatro anteriores Hokague —dijo Itachi mientras los shinobis recién revividos miraban a su alrededor.

—Así que, otra vez tú Orochimaru —dijo el segundo Hokague.

—Ha eliminado el sello del Shiki Fuujin que nos tenía presos y ha usado el Edo-Tensei— dijo el tercer Hokague.

— ¿Consiguió eliminar el sello?— pensó incrédulo el cuarto Hokague— primero, parece ser que hemos sido resucitados—dijo el a Hashirama.

— ¿Quién eres?— le pregunto el shinobi confundido pues no recordaba haberlo visto antes.

—El cuarto Hokague —respondió el mientras se giraba y mostraba la parte trasera de su gabardina.

—Un cuarto Hokague —exclamo emocionado el pelinegro— entonces la aldea ha estado bien por mucho tiempo.

—En realidad morí antes que el tercero y fui sellado, así que no estoy muy seguro de ello— respondió apenado el rubio.

— ¿Entonces quién es el quinto?

—Tú nieta Tsunade —respondió Orochimaru y a Hashirama lo rodeo un aura de depresión.

— ¿Tsuna? ¿La aldea está bien?— pregunto temiendo la respuesta.

— ¿Estas planeando atacar Konoha de nuevo?— pregunto Tobirama al sannin ignorando a su hermano.

—No me malinterpretes ese ya no es mi plan, ese es el motivo por el que no bloqueo sus personalidades, está vez es un favor que alguien me pidió, ¿verdad Miko-chan?

Los Hokagues clavaron la vista en una chica que no habían notado, sus ojos eran de un claro y brillante gris, sus cabellos de un fuerte rojo, vestía un traje típico de sacerdotisa. Un pantalón falda "Hakama" rojo de pliegues, una camisa blanca con hombros caídos con cinta roja en las mangas, un obi negro con una especie de soga roja atado del lado derecho, sandalias zōri rojas con tabi blancos, encima de todo un haori negro que llegaba hasta sus tobillos.

—Es un placer conocerlos mi nombre es Furakawa Mitsuki —dijo mientras hacia una reverencia—yo fui quien pidió a Orochimaru que los reviviera. Soy la sacerdotisa del fuego.

Los Hokagues se mostraron ligeramente sorprendidos. ¿Sacerdotisa del fuego? ¿En verdad ésas leyendas eran ciertas?

Sí lo eran, lo supieron al instante pues aquella chica desprendía un aura pura y poderosa.

Bueno hasta aquí el capítulo, espero sus comentarios, pues como siempre digo son necesarios para saber si la historia es de su agrado, hasta la próxima y gracias por leer.