Capitulo 28 no fue la mejor idea
ISABELLA
Comenzaba a molestarme hasta la más mínima cosa; el aire frio, las personas viendo nuestra belleza entre otras.
Mi cerebro en una milésima de segundo identifico la raíz del problema y la raíz del problema se llamaban TANIA Y DAMON.
¿Era egoísta querer un tiempo con Edward a solas?
Pff, como si me importara si es egoísta o no, yo quería estar con él a SOLAS, solo EL Y YO no esos que no captaban mis indirectas.
Sentía la mirada de Edward en mi cara así que trate de relajarme, el camino de regreso al lugar donde se encontraba nuestra familia fue muy silencioso, yo no hable por miedo a descontrolarme y golpear a mi ex-novio y a mi ¿rival? No, la chica que me quería quitar a Edward.
Se podía sentir la tención en el ambiente.
-¿Cuánto falta?-pregunte fingiendo cansancio con tal de sacarme mis ideas homicidas de mi mente.
Edward abrió la boca para hablar pero Tania fue más rápida con sus comentarios afilados como una navaja.
-¿ya estas cansada? Quizás no debiste haber venido, de humana de seguro eras muy débil-murmuro no lo suficiente bajo para no escucharla.
Contrólate Bella contrólate, ella solo quiere molestar, no te preocupes Edward ya es tuyo-trate de controlarme y cálmame a mí misma.
Me tranquilizaba que una vez que Derek aceptase a Edward podría decirle a la zorra que lo mirase y le presumiría que era totalmente mío ¡MIO! ZORRA Me pertenecía.
-si quieres puedo cargarte- ofreció Edward.
Lo pensé, no me sentía muy cansada pero era raro sentir la molestia de un ligero dolor en el talón a cada paso.
Sentía el rubor en mis mejillas y Edward me sonrió acercándose peligrosamente y a pesar de ser más lento por el don de Derek que aun tenia efecto en nosotros, de forma rápida me cargo estilo novia como si no pesase nada aun como humano era igual de fuerte, mentalmente estaba babeando todo mi cuerpo temblaba ligeramente por el acto.
Me sorprendía que el don de mi hermano aun tuviese efecto, estaba orgullosa de él, sin duda a solas había entrenado su don y era asombroso su alcance.
-Edward-me queje con mi cara de seguro como un tomate y con inseguridad pase mi brazo alrededor de su cuello, aunque sabía que no me dejaría caer el acto mi conciencia burlaba mis inseguridades y mi temor a caer hacia una ilusión de crear seguridad que se interpretaba al aferrarme a su cuello pero con suavidad.
Durante mí tiempo en México me había alertado mucho mis instintos y mi forma de percibir el mal karma y deseos maléficos, sin darle más vueltas al asunto ni hundirme en mis pensamientos sentía la mirada de muerte que nos daban nuestros no gratos acompañantes.
-sigues pesando como una pluma-dijo Edward sonriéndome.
Podía sentir la mano de Edward en mi muslo sosteniéndome firmemente y su brazo en mi espalda, podía oír su respiración y su cara bastante cerca de mí.
Recordé cuando Jacob solía cargarme, como siempre trataba de alejarme de su cara para no crear incomodidad en su forma de verme, pero con Edward era diferente, siempre quería estar más cerca.
-No era realmente necesario-masculle por lo bajo con un rubor permanente en mi rostro.
Podía sentir su pecho vibrar en su preciosa risa musical que daba un aire cálido directo a mi corazón.
-tengo curiosidad-admitió Tania con un aura realmente malvado que estaba segura era la única que lo había notado-¿Quién te convirtió?, la verdad no recuerdo un aroma vampiro por Alaska-pico con un aire que quería decir: malosa todo el tiempo y quiero que quedes mal frente a Edward.
-lo siento-dije sin sentirlo en realidad-una promesa es una promesa.-
La verdad prometí a Kate que nadie sabría sobre todo esto, y ella igual prometió callar.
Tania no se veía contenta, aunque en realidad no me preocupaba, ya estábamos suficientemente cerca de la puerta a nuestra fiesta privada de discoteca. Se escuchaba la música pegajosa y con letra en doble sentido.
Trate de bajarme de los brazos de Edward pero su fuerza firme me mantenía inmóvil para un movimiento brusco.
Entramos y podía notar las luces oscuras y algunas brillantes que le daban un aire festivo y sensual.
Todo seguía muy amigable, Alice platicaba animadamente con Kate y Allison con una copa en cada mano de ellas, parecían divertirse, se notaba como se tambaleaban ligeramente estaba segura que tenían esa voz animada y esa increíble felicidad propia de beber licor muy fuerte.
Derek estaba sentado solo platicando con Carolina y María solo tomando una sangría parecía calmado supuse que era mejor no emborracharse para controlar su don sobre nosotros.
-ya volvieron-dijo Irina que se oía muy descarada, acercándose demasiado y riendo con su aliento a alcohol.
Jackson, Embry, Jacob y Emmett se encontraban riéndose muy borrachos y a su lado leah que parecía disfrutar sola.
Me removí en los brazos de Edward que me dejo en el suelo con excesiva delicadeza.
Aunque parecía que estaba todo tranquilo sin problemas podía sentirse el ambiente festivo, algunos más calmados y otros como Emmett divirtiéndose al extremo. Edward me dio la caja de chocolates y yo le sonreí y en menos de lo que canta un gallo ya estaba saboreando su sabor en mi boca
Mire divertida como Jacob y Embry seguían con sus carreras de saber quién era más rápido en beber todos los tragos en la barra, cabe señalar que no eran pocos. Sentí como se me revolvía el estomago con el chocolate que me comía mire que estaba algo duro y tenia pequeños trozos de algo dentro de la bolita de chocolate.
Mire el paquete.
Chocolates con almendra y nuez.
Sentí como se me revolvía el estomago, si algo odiaba era las almendras, nueces y esas semillas duras después de beber. Salí corriendo al baño tapándome la boca mientras sentía la bilis en mis paredes bucales. Creo que alguien me llamo por que escuche mi nombre. En cuanto llegue al baño me incline y comencé a vomitar todo lo que había comido.
Después de un rato me sentí mejor pero aun sentía mi estomago adolorido, fui a lavarme la cara.
Me dolía la cabeza, creo que Derek se paso con su don, ahora tenía el estomago adolorido, y solo pasaba cuando era humana, sin duda Derek era muy bueno con su don, pues el dolor me consumía.
Me deje caer por la pared hasta el suelo, el frio del suelo me hizo sentirme mejor.
¿Dónde deje los chocolates?
-hola-saludo Damon que al mirarme sonrió, se acerco y se sentó a mi lado, estaba demasiado asqueada y mareada para prestarle atención suficiente.-te he estado buscando bastante tiempo-admitió.
Volví la mirada asía él.
-¿buscándome?-pregunte confundida.
-lamento lo que paso la ultima vez, no merecías que te tratase de esa manera-
¿Más disculpas? Sentí un deja vú.
