Disclaimer: Alguno de los personajes son parte de la Saga de Harry Potter y pertenecen a J.K. Rowling. Los personajes que no son parte de la Saga de Harry Potter me pertenecen al igual que la idea lo demás es de J.K. Rowling y Warner Bros. Escribo solo por diversión y porque mi único fin es expresar esta gama de imaginación infinita que surge dentro de mí ser. Aquí les dejo una nueva entrega de Harry Potter, lo prometido es deuda queridos lectores… Espero que puedan seguir dejando sus reviews y pasen por mi profile para que lean mis otros fanfiction. SALUDOS! Recomendación: Me gustaría que leyeran mi otro Severus/Hermione que se titula Erradicados en el Tiempo y me dejen sus reviews…
Summary: Una grata sorpresa.
Personajes: Hermione Granger/Severus Snape
Escritora: Lucy Potter 25 *(recuerden el Disclaimer :-D)
Agradecimientos: Jisi Snape, jorgihuddy13, yue yuna, Diosa Luna, carolinecerati, saris305, Mama Shmi, LylaSnape, AliceC.-Whitlock, lobalunallena, Mcami Snape, yanesca94, Mnica, sindzero, Lantano, minerva91, megumisakura, Irene Snape Addams, KamyMunozSS, Ruth, pamelasolange jesica-haruzuchia, floh black, Mama Shmi, angelasnapecullen, Mrs. González, Lily Snape Cullen Malfoy, sevillana, Alice Paolitha Haley, Luty Malfoy, Danielle Prince, Jenny Hatake, yue yuna, Kasmira17 y a todos que leen la historia.
Contestación a Reviews:
Ruth: Hey Saludos! Jaja gracias por leer… bueno eso no sé si eres inoportuna pero las secretarias… (creeme se de eso yo fui un tiempo) somos así jajaja. No creo que sea solo defecto de las Ruth… también son defecto de las Lucy's jajaj Saludos ;D
Capítulo 27
Una grata sorpresa
20 de enero 1999
Nunca en su vida se había sentido tan feliz consigo mismo. En verdad Lily había tenido razón en todo lo que le había dicho antes de obtener su nueva oportunidad. Sonrió mientras terminaba de abotonarse los botones de la solapa. Se miró al espejo, sus 43 años pasaban totalmente desapercibidos. Su cabello color azabache no demostraba ninguna cana, sus ojos del mismo color se veían brillantes y vivaces. Su tez blanquecina había adquirido un leve tono que le hacía ver más saludable y ya no estaba tan flaco y deprimente como años antes. La oportunidad le había caído del cielo y con ello le había puesto en su camino a la mujer más importante de su vida, después de su madre… Hermione Granger. Sonrió mientras recordaba lo bien en que se habían llevado durante ese periodo de noviazgo. Claro está, siempre tenían una que otra discusión no todo es de color rosa en una relación donde las personas son casi del mismo temperamento. Pero habían ocurrido más cosas positivas que negativas. Observo una foto que yacía en su mesa de noche. La habían tomado recientemente, Hermione sonreía ampliamente mientras él le daba un beso en la mejilla y volteaba a sonreír al camarógrafo. Le dio un último vistazo a la foto y salió con rapidez fuera de su cuarto. Sin encontrarse con nadie por el camino salió silenciosamente fuera de la Madriguera mientras se desaparecía.
Tenía una idea totalmente descabellada… tal vez por el poco tiempo, pero pensaba que ya era hora. Esa mañana había decidido ir a una joyería muggle a comprar… a realizar una compra. Estaba tenso… de eso no había duda alguna. En su mente intentaba recordar la medida de Hermione. Se apareció a las afueras de la tienda. Esta vez transfiguró su capucha por un gabán y se lo puso mientras caminaba tranquilamente hacia la tienda. La tienda era espaciosa y tenía muchas vitrinas donde reposaban joyas, collares, sortijas y todo tipo de prendas. Entro con su habitual rostro serio y su porte militar.
-Buenos días caballero… ¿En qué le puedo ayudar?-dijo un hombre de unos 68 años al ver entrar a Snape.
-Buenos días… busco un anillo...
-¿De compromiso?-preguntó el anciano mientras se acomodaba los lentes. Snape se tensó ante la palabra, nunca había pensado que, la misma llegara a formar parte de su vocabulario.
-Sí.-dijo firmemente mientras el hombre le hacía señas para que pasara por el área donde tenían las sortijas de compromiso.
-Aquí las tiene… puede ojearlas. Cuando tenga una en mente me puede llamar.-Snape comenzó a ver cada una de las sortijas. Había de diferentes diseños, colores, tamaños, formas, estilos… No sabía cual coger. De momento recordó el rostro de Hermione, su sonrisa… su forma de ser, sus mimos, sus cuidados, sus delicadas manos. Sonrió. Volvió a pasar la vista y ahí frente a sus ojos estaba la sortija adecuada. Tal vez no era una cosa extravagante pero era perfecta. Era de un aro color plata y en la base tenía un diamante cuadrado de color azul cielo y alrededor del diamante pequeño de alrededor media pulgada había diamantes pequeños alrededor del azulado. El aro tenía diseños de una enredadera, era una verdadera obra de arte. Sonrió al ver la pieza mientras llamaba al señor.
-Esta, la pequeña de allí.-dijo Snape mientras señalaba la sortija y el viejito la tomaba con suma delicadeza.
-¿Cree que el tamaño es el correcto?-Snape asintió y el hombre con una sonrisa la deposito en una cajita delicadamente.
-¿Cuándo le pretende pedir la mano en matrimonio?
-Esta tarde.-dijo Snape con una sonrisa de completamente enamorado. -¿Cuánto sería el monto?-El viejito anoto todo en la caja y le dijo:
-$1,500.00- Snape sacó de su bolcillo el monto total mientras el viejito lo contaba.
-Eso es todo… que le salga todo bien.-Snape asintió con la cabeza mientras salía de la tienda. Las manos le temblaban mientras abría nuevamente la cajita. Sonrió tontamente mientras la guardaba en el bolsillo interior del gabán. Era alrededor de las 9:45 de la mañana. Hermione debería estar durmiendo aún. Se le ocurrió una idea descabellada. Salió corriendo rápidamente hacia un callejón para desaparecerse.
-¡Severus me vas a matar de un susto!-dijo la señora Weasley al ver aparecer a Severus en la cocina.
-Lo lamento… pero… ¿podría ayudarme?-dijo Snape un poco abochornado. La mujer le miro con los ojos como platos. Snape pidiendo ayuda… ¡Merlín le socorriera, porque sino el fin estaba cerca!
-¿Qué necesitas Snape?-pregunto la mujer mientras se secaba las manos con un paño de cocina.
-Yo… bueno… necesito… bueno… yo…-el hombre estaba comenzando a sudar, sus manos le temblaban y con nerviosismo saco del bolsillo la pequeña cajita. La señora Weasley se llevo una mano a la boca tratando de esconder su boca abierta ante la sorpresa.
-¡¿Vas a pedirle matrimonio?-dijo Molly totalmente asombrada mientras Snape asentía secamente con la cabeza. Los ojos de la mujer se anegaron de lágrimas mientras contenía las ganas de llorar por la felicidad.
-¿Ya pensaste como lo harás?-pregunto en un susurro mientras el hombre negaba y se encogía de hombros.
-Por eso te pido la ayuda.-dijo mientras sonreía un poco cohibido.
-Ya, ¿enserio?... y cuando le pides la mano… ¿hoy?
-Es tenía planeado.-dijo el hombre mientras se secaba el sudor de la frente.
-Vaya… ¿Qué tal si se lo introduces en el desayuno? Herms aún no se ha levantado…-Snape sonrió ante la sugerencia.
-Sería…
-Ya… lo pondré en medio del desayuno en la cajita. Le pondré la tapa y que ella lo abra, cuando vea la cajita se va a morir.-dijo la señora dando un brinco de alegría.
-Pues que no se muera… no quiero quedar viudo antes de tiempo.-dijo Snape con una mueca de desagrado. Esa idea no le gustaba para nada.
-Ya, es una expresión hombre. Ya vamos a hacer esto lo más bonito.-La señora Weasley puso el empeño en preparar ese desayuno. Tomó una bandeja de plata en ella puso un plato de porcelana en donde sirvió el desayuno y en el centro puso la cajita de color azul celeste. Tapó todo con suma delicadeza e hizo aparecer dos rosas rojas.
-Ya está… ahora entras tú a escena. Procuraré que nadie interrumpa.-La mujer le dio la bandeja y lo empujo fuera de la cocina.-Vamos… suerte.-Le guiñó un ojo mientras Snape se encogía de hombros. Nunca había encontrado tan largo y pesado el camino hacia el segundo piso, las escaleras se le hicieron más largas de lo habitual. Suspiraba nerviosamente a cada paso que daba. Cuando llegó frente a la puerta de Herms pudo percibir que la morena estaba despierta. Toco dos veces a la puerta cuando la melodiosa y soprana voz de la muchacha llego a sus oídos detrás de la puerta.
-¡Adelante!
Snape entro un poco nervioso mientras veía como Hermione terminaba de peinarse y se hacia una coleta de caballo. La chica miro a través del espejo mientras le sonreía ampliamente. Snape serró la puerta mientras se acercaba a la mesa de noche y depositaba allí el desayuno. Se acercó rápidamente a donde la morena mientras ponía sus manos en los hombros de la muchacha. Hermione levanto el rostro para fundirse en un beso casto con el hombre.
-Buenos días…-dijo Snape con una sonrisa mientras le acariciaba los hombros.-Te traje el desayuno.
-Gracias… aunque yo pensaba bajar dentro de unos minutos.-dijo Hermione con una sonriente cara. Snape se encogió de hombros mientras le daba un beso en la mejilla. La morena se levanto y fue y se sentó en la cama acercando la bandeja.
-¿Dormiste bien?-preguntó Hermione notando que el hombre tenía unas leves ojeras.
-Sí… más o menos. Pero estoy descansado.-La morena solo asintió mientras destapaba el desayuno. Cuán grande fue su sorpresa al encontrar entre todo ese bufete una caja de color celeste. El corazón se le paralizó momentáneamente mientras se tensaba completamente. Snape estaba que le temblaba hasta la punta de los pies y miraba con curiosidad cada gesto de Hermione. La morena había abierto los ojos como platos, no podía creer… ¿era lo que pensaba? Con manos temblorosas puso la bandeja sobre la cama mientras miraba de reojo a Snape que le devolvía la mirada atenta. Tomó la caja en sus manos y cuál fue su sorpresa que al abrirla había una hermosa y delicada sortija de compromiso. Miro a Snape y luego a la sortija. No lo podía creer.
-Yo… este…-comenzó a hablar el hombre, carraspeo mientras se acercaba a Hermione y se arrodillaba frente a la morena. Hermione sentía millones de emociones a la vez.-Yo…-suspiró nuevamente.-Hermione… eres la mujer más importante de mi vida. Contigo he aprendido a perdonarme y a perdonar a los demás. A amar y ser amado, y de conocer que tengo ese potencial. Me has enseñado a sonreír, a ver la vida desde una perspectiva positiva obviando lo negativo y cambiándolo por un ideal positivo.-Hermione tenía los ojos llenos de lágrimas, pero de lágrimas de completa alegría. Snape había juntado las manos de él con las de la morena que aún mantenía en ellas la cajita con el aro de compromiso.-Me has enseñado a apreciar todo lo que ocurre en mi vida. Me regalaste una nueva oportunidad, regalándome el haberte conocido más allá de lo previsto y siempre me dijiste que dentro de mí siempre hubo un hermoso corazón. Dentro del mundo hay millones de personas… pero de entre ese millón apareciste tú. Tuve que esperar 25 años de mi vida para conocer a la mujer más importante de mi vida… y no me arrepiento de haberte esperado.-Hermione estaba fundida en lágrima viva mientras miraba con ternura y amor al hombre que estaba postrado a sus pies.-Por eso…-Snape suspiro nuevamente.-Hermione… ¿Me darías el gran honor de convertirte en mi esposa?-Hermione se abalanzo sobre el hombre tomándole por sorpresa y cayendo ambos al suelo. Se besaron durante un rato hasta que Hermione se separo.
-¡Sí!-le dijo casi a gritos mientras volvía a besarle amorosamente. Después de esa demostración de cariño ambos se sentaron en el suelo, Snape con sumo cuidado tomó la cajita y saco de ella el anillo. El hombre tomó delicadamente la mano de Hermione mientras ponía en el dedo indicado el aro de compromiso. Hermione continuaba llorando de la alegría. Se abrazaron fuertemente demostrándose el afecto mutuo.
-Ahora tendré que acostumbrarte a llamarte señora Snape.-dijo Severus con una hermosa sonrisa.-Creo que optare porque te quedes con Granger.
-Ni de chiste.-dijo la morena mientras sonreía y se limpiaba los rastros de lágrimas.-Si me caso contigo soy la señora Snape para toda la eternidad.
*awwww (suspiros suspiros y más suspiros) este capítulo me dejo endrogada de amor jajaja pero bueno espero que les haya gustado ya, si mis cálculos no son malos nos quedan 2 capítulos más el Epílogo… pero tranquilos no me he jubilado aún jajaj mi cabeza está maquinando en otro fic. Así que después de este tomaré unas pequeñas vacaciones para comenzar de nuevo. Mi cerebro necesita despejarse un poco ¿no? Jajaj ahora basta de escritura y vamos a lo que me gusta sus reviews SALUDOS! :D
