CAPITULO XXVIII

El señor Anderson dejó que Kurt elija el restaurante donde iban a cenar. Un lugar elegante pero familiar, el que frecuentaban desde que Kurt se embarazó de Lizzy; era un sitio bonito y además ya los camareros los conocían.

Todos se sentaron en una mesa cerca de una ventana que daba a un patio interno del restaurante donde había juegos para niños. Invitaron a Luke, pero el rechazó la invitación argumentando que era poco profesional si se quedaba a comer con ellos, asique le dejaron la noche libre. Lizzy se sentaba entre Blaine y Kurt en su propia sillita, aunque todavía no tenía permitido comer por orden de su pediatra. Diane se sentó enfrente de Kurt y Anthony enfrente de su hijo.

Ordenaron y mientras esperaban la comida, la madre de Blaine les contaba como Cooper le había propuesto casamiento a su novia. Había sido en el día del cumpleaños de la joven y en una playa de Mallibu de noche. La boda sería en cuatro meses y se realizaría en Hawái.

"¿Hawái?" Preguntó Blaine casi ahogándose con su vino.

"Si, ya sabes cómo es tu hermano, Blaine. Está feliz, asique todos deberíamos apoyarlo" La madre de Blaine dijo.

"Yo lo apoyo, por supuesto, pero… ¿Hawái?" Blaine seguía sorprendido por la noticia.

"Yo pienso que es muy romántico…" Kurt decía mientras limpiaba la baba de la carita de Lizzy por tercera vez en quince minutos.

"Además todos los gastos corren por cuenta de el padre de la novia, que al parecer es un hombre muy rico." Apuntó el Sr. Anderson.

"Va a ser una boda intima, solo los familiares y algunos amigos. Los pasajes de avión y la estadía también corre por cuenta de ellos." Comentaba la mamá de Blaine que al parecer estaba entusiasmada con la idea. "Y por supuesto Blaine tú no puedes faltar, ya que serás el padrino de la boda." Blaine revoleo los ojos.

"Oh Blaine. Será muy divertido, además hace mucho tiempo que no nos tomamos vacaciones, y esta sería nuestras primeras vacaciones con Lizzy." Kurt estaba muy contento. Blaine no pudo evitar sonreír y darle un beso en la mejilla a su marido.

La comida llegó y cenaron casi en silencio. Lizzy se portó muy bien, excepto por una vez cuando lloró porque Kurt le había quitado el tenedor que ella agarró y se lo llevó a la boca. Blaine la levantó de su silla y la calmó llevándola afuera en el pequeño patio que tenía el restaurante. Luego de eso se quedó dormida en los brazos de Kurt.


Ya en la casa, Blaine se estaba preparando para acostarse, mientras que Kurt ya estaba acostado bajo las sábanas.

"¿Tienes todo listo?" Preguntó Kurt desde la cama.

"Shi" Contestó Blaine asomando su cabeza desde el baño de la habitación con el cepillo de dientes en la boca. Se enjuagó la boca y se metió en la cama junto a su marido. Estaba muy cerca de él y comenzó a besarle el cuello.

"¿Qué haces?" Preguntó Kurt susurrando entre risitas.

"Me despido de mi marido" Blaine dijo mientras se acostaba encima de Kurt y continuó besando su mandíbula siguiendo su camino hasta atrás de la oreja.

"Blaine… están tus padres durmiendo en la otra habitación, y no olvides a 'La Roca' bajando las escaleras." Kurt cruzó los brazos atrás del cuello de Blaine.

"¿Y…?" Blaine separó sus labios del cuello de Kurt y lo miró a los ojos. "Esto me recuerda a cuando éramos adolescentes y yo me quedaba adormir en tu casa, y tú me decías que no, pero luego terminabas cediendo." Volvió a besar a su marido y apartó el cuello del pijama a un lado para besar su clavícula. Kurt ya sentía la erección de Blaine rozando su muslo.

"Si, pero en ese entonces éramos unos adolecentes hormonales que no nos podíamos contener y ahora-" Kurt fue interrumpido por un beso de Blaine en los labios, descuidado y duro.

"Ahora somos adultos hormonales. Kurt… son dos semanas." Blaine dijo cuando se separaron del beso.

"Oh, cariño. ¿Cómo hago para decirte que no?" Kurt dijo mirando a Blaine a los ojos y acariciando su mejilla.

"Fácil, amor... no digas nada, solo déjate llevar." Susurró y volvió a besar a Kurt.


A la mañana siguiente ambos se despertaron sudorosos y pegajosos de la noche apasionada que pasaron, así que los dos se ducharon juntos.

Luego de vestirse, desayunar y bajar la maleta que tenía preparada para el viaje, se estaban despidiendo en la puerta. Blaine tenía a Lizzy en sus brazos.

"Adiós Lizzy, pórtate bien ¿de acuerdo?" Blaine daba pequeños besos en toda la cara de su hija. "Sé buena niña y no hagas renegar a papi Kurt ¿si? Papá te va a extrañar mucho mucho" Le daba más besos y la niña se reía a carcajadas. "Te amo, te amo, te amo…" Le dio un beso en la manito de la bebé que estaba mojada porque tenía los dedos en la boca, pero a él no le importaba nada de eso. Se acercó a Kurt y lo besó durante un rato. "Llámame por cualquier cosa, ¿si?. Ya sabes que atenderé tu llamado no importa lo que esté haciendo." Se acercó y lo besó otra vez. "Te amo".

"Si, Blaine, no te preocupes." Kurt se inclinó y lo besó otra vez. "Te amo. Y ahora vete, tu papá te espera" Kurt señaló a su suegro en su coche, ya que él lo llevaría al aeropuerto.

Blaine saludó a su madre y caminó hasta el auto. "Adiós mamá, por favor cuídalos."

"Si, Blaine. La pasaremos genial" Diane dijo envolviendo su brazo en los hombros de Kurt, él asintió con la cabeza.

"Blaine…" llamó Kurt desde la puerta cuando se alejaba de la casa, Blaine se dio vuelta enseguida. "¿No te estás olvidando de algo?" Preguntó Kurt cruzándose de brazos y sonriendo.

Blaine miró hacia abajo y vio que todavía tenía a su hija en sus brazos. "Oh…si, Lizzy." Le dio un último beso y se la dio a Kurt. "Adiós. Los amo." Dijo antes de chocar sus labios con los de su marido otra vez.

Lizzy se puso a llorar en los brazos de Kurt porque su padre la había dejado. Blaine sopló un beso a su familia antes de subir al auto. Lo mataba irse, no quería dejarlos, pero no tenía otra opción si quería asegurar el futuro de su familia. Anthony aceleró y Blaine se quedó mirando la casa hasta que sus ojos no la vieron más. Lo último que vio fue a su hija llorando, eso le partió el corazón.