Nuevamente les doy la Bienvenida a todos y gracias por tenerme paciencia para continuar con este inusual proyecto, se que tarde demasiado en subir este capítulo, pero siendo honesto me encuentro en la etapa laboral de mi vida y culminando mis estudios universitarios, así que escribir ya no me es tan fácil como antes; en fin sin más preámbulos los dejo continuar su lectura y nos leemos nuevamente al final.


Capitulo 28: No eres tú a quien Odio

(Narrado por Tai)

El calor infernal de este cuarto y la quemante suavidad de la seda que rosa y degasta la piel no se compara al fuego que arde en nuestros cuerpos cuando se tocan directamente sin ningún tipo de pudor o prenda, te oigo respirar con dificultad mientas mis manos ejercen cierta presión en tus caderas y se deslizan hábilmente hacia el sector más acolchado de tu parte posterior, me vuelvo loco al oírte gemir un sonoro Oni-chan al sentir como mis húmedos y filosos dientes atrapan tus encantos y generan una compresión que es placenteramente dolorosa al tiempo que la punta de mi lengua desfila con descaro por los rosados botones que decoran tus abollonados pechos. Me retuerzo entre las sabanas deseando que el tiempo se detenga y el mundo se acabe, ya que en breve seré incapaz de seguir conteniendo los gemidos que me trae el movimiento de tu mano en mi virilidad, sumada a la electrizante sensación de tus uñas en mi espalda y tu lengua en mi oreja, todo para intentar separar mis labios de aquellas 2 manzanas del amor que el cielo esculpió para mí.

Pasa el tiempo y te reconozco cada vez más como mujer, no pierdo el tiempo contemplando mi suerte por poder probar tan activamente este fruto prohibido y voy directamente a reclamar los labios que me pertenecen, una vez sacio la sed de tus besos que quema mi alma, me deslizo por toda tu anatomía dejando un húmedo recuerdo de mi paso acompañado de una que otra marca que estoy orgulloso de decir, durara unos cuantos días antes de comenzar a desaparecer; mi camino no se detiene sino hasta la primer agresiva lamida a tu intimida, que te hace gemir y retorcerte con tal agresión que dejo de contenerme y declaro que te hare mía ¡aquí y ahora!, detengo tus manos entre las mías y dejo que mi boca prosiga con el trabajo que está realizando mientras ejerzo presión para abrir tus piernas con las mías, de esta forma te cuesta más moverte y puedo ser libre de oírte gemir hasta el punto que es cercano al orgasmo; una vez que estoy seguro del trabajo que realice, me dispongo a conectar mi cuerpo con el tuyo, te oigo quejarte y me dices que me detenga aunque sé que realmente no lo deseas.

- Que importa que sea solo otro sueño húmedo con mi hermanita, lo aprovechare hasta el final y cuando despierte sabré que al menos uno de nosotros fue recompensado en otra realidad. - El descaro en mis acciones me éxito aún más de lo esperado y abro tus piernas con mis muslos al tiempo que dejo caer despreocupadamente todo mi peso sobre ti, oigo una risa burlona que me confunde así que detengo mis movimientos hasta que se aclare... ¿Qué está sucediendo?

- Siendo decepcionarte hermano, pero temo que no estás teniendo un sueño húmedo, así que si no te importa… suéltame y abre de una vez los ojos pervertido.

Obedezco tus palabras y compruebo con mis propios orbes que decías la verdad, siento como mi piel y mi alma pasan a ser quemadas por la vergüenza en lugar del placer, te dejo libre y me recojo a un costado en posición fetal mientras deseo morir por mi comportamiento de recién; tu risa no para y solo hace que mis músculos se tensen y mi tamaño disminuya aún más, "quiero desaparecer bajo una roca" susurro para mi mismo mientras me esfuerzo por contener mi erección entre mis piernas sin lastimar los frutos de mi descendencia en el proceso, desgraciadamente oíste a la perfección lo que dije, lo cual solo hace que rías con más fuerza y eso para finalizar mis malestares alerta a mis padres de que ya estas despierta.

Rápidamente y aprovechando mi situación tomas un gorro de invierno con adorno de oso polar, me lo amarras a la cabeza y cubres el resto de mi cuerpo al tiempo que me abrazas con fuerza para disminuir aún más el espacio que ocupo en tu cama, casi de inmediato mamá abre la puerta y supongo que a sus ojos solo estas tu despierta y abrazando uno de tus tantos osos de peluche multicolor... solo espero que muerda el anzuelo o vamos a tener que pasar un momento realmente vergonzoso.

- Buenos días linda, ¿a que se debían las carcajadas de hace un momento?

- Buenos días mamá, la verdad no lo recuerdo, se que estaba soñando algo sumamente cómico y cuando empecé a reírme... creo que olvide de que se trataba, aunque estoy intentando hacer memoria ya que me parece que era algo digno de contar en una reunión o algo así. - Debo decir que no me agrada nada el que contestaras a la pregunta entre risas mientras una de tus manos molesta mi virilidad en búsqueda de mantener mi erección y conseguir alguna humeda reacción.

Mamá sale poco convencida de la habitación diciendo algo de despertar a tu hermano, de tal forma que en cuanto la puerta termina de serrarse salgo disparado de entre las cobijas, digitalizo mi ser, atravieso la pared y emprendo una carrera como alma que se quiere llevar el diablo para meterme bajo mis cobijas antes de que abran mi puerta, por fortuna lo logro a tiempo y prevengo posibles explicaciones, lo único malo es que mi ventana está abierta por alguna razón que ahora solo puedo sospechar y mis cobijas se sienten endemoniadamente frías.

Habiendo dejando de lado el percance matutino, me pongo nuevamente mi pijama y me dispongo a ducharme mientras pienso ¿en qué momento termine desnudo en tu cama?, me cercioro de consultarle a Kurayami si esto fue broma suya, al no obtener una respuesta positiva prefiero dejar todo de lado y asumir que descubrí quien fue la culpable.

El desayuno ocurre con total normalidad y decido que es tiempo de actuar nuevamente como tu hermano mayor, tiempo después cuando entras a tu cuarto a cambiarte, sigo todo el protocolo de tocar a la puerta y preguntar si ¿puedo entrar? aunque siendo honesto si fuera por mi mandaría todo al infierno, entraría por la fuerza, te quitaría de un tirón la toalla y te haría mía hasta la hora del almuerzo; en fin ya que mis padres me vigilan de forma milimétrica me contento con esperar a recibir tu autorización y extender la pequeña caja de regalo rosa con moño morado cuando me dejas entrar hasta la cama en la que segundos antes compartíamos.

- ¿no es un poco temprano para que empieces a intentar comprarme con obsequios hermano?

- ¿No creerás que no me percataría que desde ayer tu sostén ya no te queda hermanita?, se perfectamente que esta mañana no tienes nada que ponerte y ya comprobé que tus caderas también se volvieron más prominentes como decimos nosotros "de la noche a la mañana", por ello me adelante y anoche te compre tanto ropa interior como algunas blusas de talla mayor, de esa forma pasaras más desapercibida y solo por consentirte le agregue algo de joyería a tu regalo.

Tu mirada de incredulidad y "desconfianza" no tiene precio, sin embargo yo únicamente me acerco a ti y te rodeo con mis brazos al tiempo que deposito un casto beso en tu frente, normalmente es aquí cuando cuelgo una lila de tu cabello, pero al ser parte de la diadema que te regalo me parece que sobra; me deleito con tu sonrisa y ese "arigato oni-chan", además en cuanto te volteas para medirte la ropa que te di, jalo de la toalla haciéndola caer y te doy una muy sonora nalgada al tiempo que aprieto el paso para salir de tu cuarto, en la cocina finjo una cara de completa inocencia para evitar problemas con mis padres y luego debo luchar con la sensación de riza que me invade al verte por el borde de la puerta como maldices contra mí y cojeas por la mano roja que quedo dibujada en tu glúteo derecho.

Saliendo del departamento recordé que recibí una llamada de Yamatto anoche, en la cual me comento que hoy saldría mas temprano para el colegio con Takeru, razón por la cual cambie mi ruta con Kari y vamos directamente al centro educativo. Al llegar todas las miradas se centran en ti, ya que tus atributos son lo suficientemente grandes como para salirse por poco de mis manos, como mitades de toronjas o algo así, además la ropa que te regale aunque disimula bien sus volúmenes, también marca más tu cintura y te da un cuerpo mas curvilíneo, lo que te hace ver mas como mujer; la mirada de todos hace que mi amor se ponga nerviosa y empiece a pegarse más a mí, lo cual culmina con éxito mi "operación ser un buen hermano" mientras la abrazo por la cintura y avanzo de forma imponente para demarcar "mi territorio" ante todos los perros callejeros calientes que muestran interés en acercarse a ella.

Por otra parte en el patio nos dimos cuenta que la mayoría de los elegidos se encontraban allí, Sora e Izzi no paraban de reír por bromas que se contaban entre sí, Yolei y Cody discutían calurosamente con Davis por el resultado de una serie manga que están siguiendo y por alguna razón que desconozco, Ken se oculta de mi vista detrás de los arboles más cercarnos; cuando ingresamos a los salones de clases el tiempo parece haberse detenido y mi único enemigo es el sueño que me da el pensar en escuchar a mis profesores hablar sobre cosas que poco y nada me interesan, mientras fuerzo mi cuello para que mi cabeza no se vaya hacia los lados y supongo tendré que tratar de resolver los exámenes que van a surgir; curiosamente por más que me esfuerzo para observar cada detalle en el salón de clases y el pasillo, no veo ninguna señal de que mi mejor amigo haya asistido, intentando dejar eso de lado voy a mi asiento y en cuanto levanto la tapa del pupitre para guardar mis libros, encuentro un sobre en cuya parte superior está escrito en una caligrafía que conozco perfectamente "watashi no sukoshi baka no tame no" lo que mal traducido significa "Para mi pequeño idiota", dando a entender que ese "pequeño" es una forma casi tan cariñosa de llamarme, como aquel "idiota".

Poco a poco y con paciencia desde mi asiento reviso las líneas de aquella carta a fin de evitar pasar algo por alto, a medida que avanza mi lectura mi furia aumenta, cuando he terminado de leerla solo sale de mi boca un enérgico "ese maldito bastardo hijo de...", razón por la cual termino las 2 primeras clases parado en el pasillo cargando baldes con agua y con la marca del lomo de un libro de historia en mi cabeza. Durante el receso dejo de lado el coraje que me produce saber que Matt se fue de gira por toda una semana y prefirió llevarse a su hermano que a su mejor amigo y aún más el decírmelo a través de una estúpida carta en lugar de en mi cara, como me es costumbre inicio organizando un improvisado equipo para un mini partido que sirve como calentamiento para la práctica luego de clases, sin embargo Ken sigue escondiéndose de mí y Davis (quien irónicamente acaba de notar su comportamiento) me pide que si hablo con él lo haga luego de la práctica, que de momento lo deje estar.

No hay novedad durante el receso, la 2° mitad de las clases ni las actividades del club de soccer, el cual debo decir se ha concentrado en aumentar el nivel de nuestros novicios lo más rápido posible, ya que es cuestión de una semana para que inicien las competencias inter salones y posterior a ellas el torneo de secundarias de Odaiba, si ganamos igual que el año pasado estaremos a solo 1 año de probar nuestras habilidades en el torneo nacional y desde allí, se abrirá la puerta a algunos de nosotros para audicionar como posibles jugadores de categoría selección nacional.

Mientras me ducho luego de las practicas opto por reflexionar sobre el extraño comportamiento de Ken, ya que me carcome la ira el pensar en aquel rubito traidor que no me salvo de tener que sufrir las clases de toda esta semana; hago un análisis a conciencia de los acontecimientos recientes en los que me involucre con Ichijojí, su comportamiento y desarrollo durante los entrenamientos que dimos a los elegidos con... en fin, los pequeños combates que tuvo conmigo y su participación en nuestros momentos de relajación... con todo esto lo único que obtengo es que me duela la cabeza, así que termino de asearme y decido que lo mejor es "tomar al toro por los cuernos". Al salir del colegio les pido a los demás elegidos que vallan al digimundo y me esperen en la capital de mi territorio mientras yo busco a Ken quien se salto la práctica de hoy; cuando lo encontré en su casa, tuve que pedirles de la forma más sutil posible a sus padres de que le permitieran salir conmigo a dar un paseo, ya que era evidente que empezó a temblar cuando me encontró en su puerta.

Poco después de abandonar su edificio ingresamos al digimundo por medio de una computadora que estaba sin vigilancia en una tienda de electrónica, desde allí llame a Wargreimon quien nos llevo a toda velocidad a la antigua aldea Koromon para encontrarnos con los demás elegidos, digo antigua porque desde los tiempos de Etemon, la mayoría de sus habitantes ya son Greimon o Agumon y su infraestructura ha crecido alarmantemente, de hecho dentro de poco tendremos que empezar a llamarla ciudad y no aldea. Al poco tiempo de haber llegado en compañía de Ken y Wormmon disfrutamos del almuerzo que nos ofrecen los habitantes del poblado mientras aprovecho para relatarles a los menores la historia de ¿cómo conocimos esa aldea? y obtuve mi emblema del Valor cuando tuvimos que salir de allí; al terminar todos los elegidos salvo Ken se dispersaron para entrenar u ocuparse de otras actividades, yo por mi parte pensaba en cómo abordar al peli azul para empezar a conversar, cuando él me tomo del brazo y me llevo a un lugar apartado.

- ¿Porque finges que te intereso cuando realmente me odias? - Aquella pregunta inicio nuestra única conversación del día y siendo honesto me desubico sobre manera. - No finjas que no entiendes a que me refiero, el plan de hoy es ayudarme a que obtenga mi arma sagrada, ya que soy el único con un emblema de los elegidos que aún no la posee y es evidente que a Yolei y Cody los ayudaran Sora, Izzi y Joe mientras nosotros dos "hablamos".

El sarcasmo en ese "hablamos" y su mirada triste y derrotada empiezan a colmar mi paciencia, por lo cual lo fuerzo a sentarse en el suelo y lo sujeto de los hombros para que no intente escapar mientras pongo en claro mi posición.

- Antes de empezar quiero que aclaremos las cosas entre nosotros para evitar cualquier percance Ken, en primer lugar hago esto por mí mismo y no por Davis... habiendo dejado eso claro solo hay algo que debes entender, no es a ti a quien odio, es al Emperador de los digimons.

Su mirada de incredulidad me deja igual... ¿qué tan complicado es entender lo que acabo de decir? si fue muy claro.

- Ahora entiendo porque todos te dicen "idiota" de forma cariñosa, eres como un niño pequeño atrapado en un cuerpo atlético y enorme; sin importar tus buenas intenciones es imposible ocultar el hecho de que yo mismo pedí convertirme en el Emperador de los digimons, yo intente destruir este mundo y para ello lastime a tus amigos, a tu hermana y use a tu Agumon no solo como ratón de laboratorio, sino que también como elemento para crear a mi propia quimera a fin de que encarnar todos mis pecados.

- Si vuelves a llamarme idiota una vez más te partiré la… Mira… ¿por dónde se supone que debería empezar a explicarte mi situación personal y mi situación con alguien tan ridículamente tímido como tú? creo que te tengo una idea, ¿te molesta si voy directamente al grano?

- Prefiero evitarme este teatrito contigo, la verdad sigo sin sentirme cómodo cuando ustedes los mayores están acompañándonos, me siento completamente vigilado por cada uno de los presentes y más aún no dejo de pensar que sus sonrisas son solo una fachada para intentar pasar desapercibida su búsqueda de debilidades y oportunidades para dañarme a mí, sé que soy paranoico al decirte esto pero… la única razón por la que peleo para darles una oportunidad a ustedes y para encajar con los chicos de mi edad es Davis, se que le rompería el corazón si no me esfuerzo por tener una vida normal aunque él no pueda entender en un 100% lo que significa ser yo.

Los ojos lastimeros de este enano me hacen sentir algo extraño en el estomago, sé que he tenido esta extraña y vacía sensación antes, ¿pero cuándo?... lo único cierto es que dejo a mi cuerpo actuar por instinto, jalo los hombros del chico y lo atraigo hacia mí, técnicamente obligándolo a recostarse en mi pecho y haciendo que su oído se concentre en los latidos de mi corazón, a partir de allí puedo percibir como su llanto inicia a la vez que se aferra con fuerza a mí para no perder el sonido de aquel latido…

- ¡Ya se a quien me recuerdas!, eres tan depresivo como era Matt cuando comenzamos nuestra aventura en este mundo.

Ken suelta mi espalda para cubrir su boca al tiempo que intenta ocultar su rostro de Agumon y Wormmon que llegan para sentarse junto a nosotros, yo simplemente les indico a los recién llegados que guarden silencio y se recuesten en nosotros, no hay necesidad de que intervengan en algo que claramente solo podemos arreglar entre seres humanos... además me preocupa que esta conversación se salga de control y podamos terminar hiriéndonos.

- ¿Sabes Ken?, hace mucho tiempo mi mejor amigo era la persona menos indicada para ser el portador del emblema de la Amistad, siempre estaba solo y tratando de alejar a los demás de su persona, era lúgubre y cascarrabias y generalmente se comportaba como el rey de los idiotas si intentabas acercarte a él. Tiempo después de comenzar nuestra aventura en este mundo hubo cierto momento en que los dos nos quedamos solos con nuestros compañeros digitales en un "islote" congelado, por choques de carácter terminamos peleando y realmente sentí deseos de herirlo hasta que me sintiera mejor, sin embargo en el momento que se presento la oportunidad el… se desplomo frente a mí y me dejo saber en medio de su llanto sobre todas sus inseguridades, desde ese momento acordamos que seriamos amigos por el bien del otro… yo sería el hombro sobre el que él lloraría todas las noches luego de que los demás se durmieran y el… el se encargaría de que yo no parara de reír en el día para que eso no afectara mi comportamiento rutinario; a lo que quiero llegar es que con el tiempo muchas cosas cambiaron, el supo que yo tenía una hermana, me presento a toda su familia, nos obligo a que nos contáramos nuestros mas íntimos deseos y temores… y para cuando me di cuenta el me conocía mejor a mí de lo que yo lo conozco a él.

- Aún si todo eso que me dices es cierto, ¿Qué tiene que ver conmigo?

Aún cuando su pregunta se formulo en un tono bastante alto y agresivo, el chico se ve mucho más tranquilo y sigue sin querer despegarse de mi pecho.

- Para sintetizar las cosas te diré que aquel que porta el emblema de la Amistad obra de manera misteriosa, por ejemplo luego de nuestras aventuras en este mundo Matt y yo realizamos 167 promesas, de las cuales la 3° es que nunca lloraremos en frente de otra personas, siempre será entre nosotros o en completa soledad a menos que sean lagrimas de alegría o risa; nuestra promesa 64 es que si alguno de los dos llega a morir por cualquier causa, el otro se hará cargo de su hermano menor… no te estoy diciendo que con Davis valla a ser igual, pero estoy seguro que tienen un código de conducta único y sé que lo que más te duele es que sabes que tú actitud es lo que más lo está lastimando en este momento… es decir… sin ánimo de ofenderlos, ustedes normalmente son muy pegajosos, Davis te abraza mucho y se la pasan riendo como un par de idiotas… (Suspiro) es fastidioso porque Matt y yo nos portábamos igual y por ello se cuanto debe dolerle a los dos el no poder seguir comportándose como siempre.

Las lágrimas del chico por fin se detienen, se seca los ojos, se limpia la nariz, carga a su compañero verde como si fuera un peluche y sus ojos reflejan decisión.

- Bien ya me convenciste, ¿a qué te refieres con que no me odias a mí, sino al Emperador de los Digimons?

- Pues simplemente eso, pero para poder aclarártelo hay un par de cosas sobre mí que debes entender, Mmmm creo que podríamos empezar con esto, ¿sabes a que le teme el portador del Emblema del Valor por sobre todas las cosas?

- Si no conociera a Davis diría que es a quedarse sin comida, pero supongo que es a perder a sus seres queridos y no poder hacer nada. - Es bueno ver que por lo menos intenta responderme en forma burlona para sobreponerse a su reciente depresión.

- Es un buen punto lo de la comida, creo que será mi 3° peor temor, el otro que dijiste es el 2°, pero a lo que más le temo es a tener miedo.

La cara de duda tanto en Ken como en Wormmon es casi cómica, así que me doy 5 segundos para grabarla en mi memoria y reírme luego.

- Veras, poco después de conseguir mi emblema en esta aldea tuvimos un grave problema por mi culpa… (Suspiro) me obsesione con obligar a Agumon a evolucionar en su forma Perfeccionada para proteger a mis amigos, así que lo sobrealimente, lo entrene hasta el punto del máximo cansancio cada día, luego lo obligue a comer más aunque no había espacio en su estomago y cuando todos dormían yo me rompía la cabeza intentando averiguar ¿Cómo hacer para que digievolucionara más rápido? lo único que logre al final durante una batalla con un Greimon que nos tendió una trampa fue hacer que se convirtiera en Skull Greimon. Poco tiempo después Agumon y yo fuimos forzados a realizar un entrenamiento especial para que recuperara mis deseos de luchar y pudiera mermar ese terror a volver a lastimarlo… lo que te voy a contar solo lo saben Izzi y Matt, así que si alguien más se entera por ti o por Wormmon, te juro que los busco a ambos y los entierro vivos.

Contrario a lo que hubiese esperado, Ken simplemente rio de mi amenaza y me prometió poniendo su mano en su pecho que nunca le contaría a nadie ninguno de mis secretos.

- Bien el hecho es que un año después de nuestras aventuras y creo que eran 4 meses luego de pelear con Diaboromon en la internet, hubo una noche en que comí pizza de más y me produjo ciertas pesadillas que no quiero recordar, en aquel proceso solo sé que pedí completamente aterrado a Agumon que viniera a protegerme y en mi pecho nació el mismo frio de aquel día en que mi emblema se oscureció; al otro día decidí investigar con Matt e Izzi sobre si algo había ocurrido en este mundo y lo que encontramos fue que una octava parte del continente había sido reducida a cenizas por un descontrolado Skull Greimonque buscaba desesperadamente proteger a su amo matando a aquello que lo estaba asustando… desde aquel entonces, a lo que más le temo es a que algo realmente me asuste porque… solo los dioses de ambos mundos saben cuántas vidas se extinguirán por mi culpa.

- ¿Y eso que tiene que ver con que no me odies a mi?

Mis manos se sienten impacientes por romper esa cara de idiota absorto de Ichijojí, me atrevo a confesarle uno de los secretos más delicados de mi ser, junto con una etapa que cada día deseo que desaparezca de la historia y aún así no lo comprende.

- Le hice más daño a Agumon del que tu le hiciste, comprendo perfectamente lo que es ser tragado por la oscuridad, al punto que Kurayami está habitando en mi interior, sería completamente hipócrita de mi parte odiarte porque cometiste el mismo error que yo.

El chico simplemente asiente con la cabeza con una cara de completa inocencia al tiempo que saca su D3 y me lo entrega.

- Adivino que sabes que quiero ¿no es verdad Tai?

- ¿Sabías que tu D3 no es negro?

- Si es negro daltónico cabeza de picos, lo es desde que soy culpable de la muerte de mi hermano mayor… nunca hablo de esto con Davis, pero ya que fuiste totalmente sincero conmigo creo que es lo menos que puedo hacer. Me siento mal cuando veo a alguno de ustedes, refiriéndome a ti, Matt, Davis o Joe compartiendo con sus hermanos, yo cause la muerte de mi hermano mayor por envidia al hecho de que tuviera un Digivice y luego lo bañe en las aguas del Mar de las sombras haciendo que se tiñera de negro, por eso creo que no tengo el derecho de poseer un arma sagrada ni tampoco amigos como ustedes.

Una risa irónica se escapa de mis labios al tiempo que tomo la mano de Ken entre las mías, hago que sujete su D3 y dejo que le caiga una gota de su sudor, inmediatamente una mancha de un color morado igual al del aguijón de Stingmon aparece en su Digivice.

- Repetiré lo que te dije necio peli azul, tu D3 no es negro, es de un morado que se aclara y se oscurece según tu estado anímico y no solo abre la puerta a mundos de oscuridad, de luz también y todo lo que necesitas es entender que si aceptas perdonarte a ti mismo de todo corazón y confías en nosotros como confías en Davis y yo en Matt, todo tu poder será liberado.

Solo puedo asumir que Ken acepto mis palabras porque una gran cantidad de lagrimas comienzan a rodar por sus mejillas al tiempo que su D3 brilla con un intenso y puro color morado, el emblema de la Bondad brilla en su pecho y sus brazos, piernas y espalda comienzan a irradiar la misma luz que Wormmon.

Rápidamente un nuevo digimon aparece frente a nosotros y al resto de los elegidos que llegaron corriendo al ver el resplandor, se parece mucho a Stingmon, pero se ve mucho más musculoso y porta una extraña lanza de color rojo… mientras tanto el traje de Ken esta completo, unas botas verdes con espinas a los lados como las piernas de un grillo, guantes hasta los hombros con mancuernas en forma de picos que se extienden casi hasta sus falanges, unas elegantes alas tipo insecto esmeralda y 2 látigos que nacen de su espalda y se deslizan por sus brazos, mostrando con gran naturalidad que son extensibles.

- ¿Qué acaba de sucedernos a Wormmon y a mí?

- Primero te presento a tu nuevo compañero Jewelbeemon y a tu nueva arma Lazos de Bondad. - Satisfecho con mi logro llamo mi Espada del Valor así como mi armadura, los demás elegidos imitan mi acción y formamos un círculo alrededor de Ken y Jewelbeemon acompañados por nuestros digimons que en este momento están en etapa Ultra. - Ten en claro que propiamente hablando no es un arma como las demás, se adapta a tus necesidades de su usuario y sus compañeros y cambia de forma de acuerdo a lo que necesites, de hecho no tengo claro si esa es su forma pre eliminar o su forma definitiva ya que es el emblema del que menos información poseo, pero lo cierto es que me alegra saber que oficialmente te auto perdonaste y aceptas combatir con nosotros, así que solo me resta decirte "Bienvenido al equipo Ken Ichijoji"

El peli azul sonríe ampliamente mientras se seca las lágrimas y se pone de pie junto a su nuevo compañero.

- Arigato Kamilla Taicho.


Bueno esto es todo por ahora, espero haya valido la pena la espera y como siempre les pido que me comenten en sus review's ¿Qué les gusto?, ¿qué no les gusto? y ¿Qué cambiarían?, no siendo más nos veremos en el siguiente episodio, un beso para mis lectoras, un abrazo para mis lectores y nos leemos pronto.

Silvery Shine