28. Chocolate
Un bufido escapó de mis labios con malestar. Mis ojos estaban perdidos en un punto indefinido del techo mientras que mi cuerpo, tumbado igual que un saco de papas sobre el sofá, me dolía producto al agotamiento.
De vez en cuando mi vista se nublaba y entraba a una breve oscuridad dándome a entender que en cualquier instante caería vencido por el sueño. Eran los efectos del final de semana, sobre todo si a cuestas tenías dos misiones que ocuparon todo tu fin de semana. Sin embargo, no podía conciliar del todo aquel estado de inconciencia. La casa estaba vacía, eso me hacía sentir intranquilo… no por temor porque le pasase algo a la responsable de mis esfuerzos por no caer rendido por el sueño, simplemente era porque no me agradaba que llegase y me viese durmiendo… era mi manera de demostrarle que me importaba y que extrañaba su presencia (lo sé, es algo muy poco cool ¿pero que se le puede hacer?)
El sonido de la chapa interrumpió mis pensamientos. Inmediatamente la figura de mi master ingreso a la habitación con una radiante sonrisa. Me entregó una tierna mirada mientras colocaba algunas bolsas sobre el mesón de la cocina, por mi parte sonreí con cansancio esperando a que se acercase a saludar.
-tienes cara de sueño…-susurró acercándose hasta a mí y acuclillándose a mi lado
Cerré los ojos al sentir sus manos heladas corriendo un mechón de mi cabello y posteriormente acariciando mi frente-…me estaba quedando dormido…-susurré con voz rasposa por el sueño
-lamento haberte despertado…-acercó sus labios hasta los míos entregándome un tiernos beso, que para mí era una leve caricia
En esos instantes un ligero aroma a chocolate aturdió mi olfato. Ella sonrió sin darse cuenta de mi desconcierto y se dispuso a marcharse para comenzar a preparar las cosas para la cena, pero la detuve. Me entregó una breve mirada interrogante mientras con lentitud comenzaba a incorporarme hasta quedar sentado.
-¿sucede algo?
La miré algunos segundos antes de levantarme. Acerqué mi rostro hasta sus labios haciéndola sonrojar-¿has estado…-hice una pausa para inhalar cerca de sus labios- comiendo chocolate?
Maka se sonrojó aún más, se alejó un poco de desvió la mirada avergonzada-…é-éste… sabes que… es mi debilidad…
-vaya…-suspiré con falsa decepción-…yo creía que tu debilidad era alguien apellidado Evans…
Rodó los ojos soltando una carcajada forzada-deberías dejar de ser tan narciso, además ya sabes que me CARGA…-enfatizó lo último-… que te refieras a ti en tercera persona…
Me reí de buena gana acompañado por una de sus hermosas sonrisas. Pronto hizo un segundo intento por escapar de mi agarre pero nuevamente yo fui más rápido. De un solo jalón la tiré hasta el sofá y me coloqué sobre ella. Arqueó levemente una de sus cejas mientras sus ojos me observaban interrogantes y una ligera sonrisa picarona se deslizaba por sus labios.
-no se supone que tenias sueño…
Sonreí maliciosamente-se me quitó completamente…-susurré cerca de su cuello logrando que un suspiro escapase de sus labios
-¿y eso?...-cuestionó mientras besaba si mejilla
-no sé…-sonreí-…repentinamente se me tentó…-volví a acercarme hasta sus labios-… un poco de chocolate…
Antes de que pudiese responderme me había apoderado de su boca sintiendo con mayor intensidad el sabor del chocolate que breves momentos antes había estado degustando. Ella me respondió con el mismo ahínco, sin embargo, aún no lograba del todo tomar el control de la situación, aunque lo intentase.
Ante eso admito que me aproveche y me volví más demandante… la quería…. ahí y ahora…
-S-So-ul…-susurró ahogadamente entre mis labios
-ummm…-respondí son distraerme de su cuello
-ten…dremos….visi…tas…-apenas pude entenderle pues estaba más ocupado intentando deshacerme de su blusa
-que esperen…-gruñí
Sin darme cuenta mi master había deslizado una pierna entre las mías y con un ágil movimiento había revertido nuestras posiciones. Ella tenía ahora el control. La observé desconcertado, era la primera vez que lograba invertir los papeles. Me miró triunfal ante mi mirada expectante. Volvió a besarme ésta vez con más delicadeza y ternura.
-hoy no…-dijo acariciando mi rostro para luego entregarme el último beso
Se levantó para dirigirse hasta la cocina mientras se ajustaba la blusa que momentos antes había intentado desabrochar. Me quedé tumbado en el sillón bufando una y otra vez en un intento por resignarme de la decisión de my lady. Pronto me distraje observándola detenidamente como sacaba y preparaba las cosas para la cena de aquella noche. Luego de varios minutos suspiré.
-bien…-dije estirándome con pereza-…iré a darme una ducha
Logré dar un par de pasos antes de que la voz de Maka captara mi atención.
-por cierto…
-¿eh?-dije volteando sobre mis tobillos, entregándole mi mejor cara de fastidio
Se acercó con pasos lentos y felinos hasta donde me encontraba. Se colocó en puntillas y me besó con ternura-tengo…-volvió a besarme y esta vez le respondí, resistiéndome a romper el contacto-… tengo…chocolate para el postre…-sonrió con malicia y se separó antes de que pudiese atraparla
Gruñí de forma audible en mis adentros maldiciendo las largas horas que me tocaba por esperar antes de poder llegar a ese momento. Ella soltó una carcajada que terminó por hacerme resignar.
-eres malvada…
-lo sé…-me guiñó un ojo y continuó preparando la cena
Me quedé observándola por algunos minutos, deleitándome con su andar, su semblante, sus movimientos…
"Ayyy muchacho… eres otra victima mas de lo que llaman amor…"-dijo burlón el diablillo en mi cabeza
Quizás antes hubiese reaccionado de mala manera, ahora… ahora ante cualquier persona lo admitiría… amaba a esa mujer. Caminé un par de pasos y observé la libreta, aquello me hizo recordar el postre de la noche. Sonreí de forma maliciosa y anoté un trazo rápido.
-¡aún sigues ahí! ¡Las visitas están por llegar!...-noté sin mayor dificultad la irritación en su voz, advirtiéndome que debía apresurarme
Rodé los ojos-…vooooy…
Di un último vistazo a la libreta y sonreí al ver que pronto llegaría a su fin, solo quedaban un par de páginas. Mientras en una de ellas se podía leer perfectamente…
"Saborear el chocolate de los labios de Maka…es una de las ventajas de vivir juntos…"
