Sebastien había iniciado la pelea, golpeando en la cara a los Alfas de la manada. Los Argent habían aprovechado la distracción para dispararle al cuerpo del enorme hombre lobo; disparos que no eran tan eficientes, pero resultaban efectivos para retardarlo aunque sea un poco.
Jordan también se unió al momento a la lucha, su cuerpo cubierto en llamas para animar sus poderes y acertando un golpe en el pecho de Sebastien. Para sorpresa de todos, incluso de Jordan, este ataque pareció infringirle un poco de daño. Entonces todo parecía ser correcto conforme a lo que los Argent mencionaron de una épica batalla o algo así.
Lydia se sentía imponente en no poder ayudar, no sabiendo cuál podría ser el efecto que pudieran tener sus amigos bajo la influencia de su grito de Banshee. Así que con resignación se tuvo que quedar al margen. Así como Stiles también.
Kira, Malia, Theo y Liam se unieron a la batalla al notar que la bestia de Gévaudan parecía tomar pasos hacia atrás, no pudiendo contener del todo los ataques que recibía en diferentes direcciones.
—No podrás salir vivo de esta.– Derek le dijo a Sebastien mientras acertaba un golpe, no recibiendo respuesta alguna del otro hombre lobo.
Sebastien le dio un golpe a Derek, con efectividad haciéndolo a un lado y dándole una oportunidad de escapar en la densidad de los bosques de Beacon Hills. Esto provocó una gran frustración por parte de todos.
—No podemos permitir que se escape.– Liam dijo con desesperación, buscando algún tipo de respuesta en los ojos de los Alfas.
—Sigámoslo antes de que se aleje más.– Malia dijo antes de salir corriendo detrás de la gran figura perteneciente a Sebastien. Siempre siendo la más temeraria de la manada.
—Vamos.– Derek dijo antes de ir detrás de su prima.
—No tenemos más alternativa.– Scott dijo y después corrió detrás del Alfa mayor, seguido por los demás a excepción de Stiles y Lydia.
—Esta situación se volvió más complicada de lo que previmos.– Stiles le dijo a su amiga.
—No te preocupes, hallaremos la forma de que esto funcione.– Lydia le aseguró antes de tomar su brazo y jalarlo junto con ella a algún lugar dentro del bosque.
Mientras tanto el resto de la manada buscaba cautelosamente por los árboles, no fiándose sólo por el hecho de que conocían el terreno de lucha, eso podría jugarles en contra.
La situación no se veía del todo bien. Sobre todo porque Sebastien parecía saber ocultarse muy bien dentro de los bosques; utilizando su oscuro cuerpo como camuflaje en el medio de la noche. Incluso con sus visiones nocturnas, la manada Hale-McCall tenía dificultades en seguirle el rastro.
—Esto no se ve muy bien.– Liam dijo con sus ojos brillantes.
—Será más complicado así.– Chris dijo de repente. —Es más rápido que nosotros y también más fuerte.– Dijo. —Únicamente todos juntos podremos lograrlo, pero bajo estas circunstancias tendremos que ser más precisos con nuestros ataques.–
—No tan sólo eso.– Gerard dijo con su usual voz perturbadora. —Sino que de alguna manera también tendremos que llevarlo con esa chica pelirroja para que logre salvar al chico que Sebastien tiene atrapado dentro de él.– Se encogió de hombros. —O podríamos saltarnos esa parte.–
—Y ustedes decían que yo era un maldito.– Theo dijo rodando los ojos.
—Lo eres, pero no más que este viejo.– Malia dijo, dándole igual si molestaba a Gerard. —A ti todavía logremos tolerarte un poco, si el hecho de que sigas vivo es alguna señal de eso.–
—No mataremos a Mason sólo porque no puedas distraer a un gran hombre lobo.– Liam dijo mirando a Gerard, odio inundando su mirada. —No permitiré que eso suceda, primero tendrías que pasar sobre mi cadáver.–
—No parece que sea una cosa muy difícil de hacer.– Gerard le respondió, sonriendo cuando Liam le gruñó.
—Suficiente.– Scott dijo con su voz profunda. —Esto nos atrasará y, quizá, no logremos hacer nada esta noche.–
—Y tampoco nos podemos permitir el lujo de que Sebastien hulla de nuestro radar, sería casi imposible volverlo a rastrear.– Derek agregó.
Con esos argumentos, nadie dijo absolutamente nada. Siguieron su búsqueda meticulosa en el medio del bosque. Theo miró esto como una oportunidad para escabullirse, sabiendo que nadie le prestaría atención en una situación como esta. Aprovecharía la oportunidad de irse y buscar a Stiles para llevarlo consigo a algún lugar que él mismo se aseguraría que nadie nunca encontrase.
Así, con mucho cuidado, Theo empezó a separarse del grupo, yendo en una dirección un tanto desviada con sumo cuidado, no queriendo llamar la atención. Pero su plan no funcionó del todo, pues Derek lo notó pero decidió no decir nada, simplemente empezó a hacer lo mismo que la quimera. En su interior sabía que esa acción no traería nada bueno.
Stiles y Lydia iban caminando en el medio de los bosques, tratando de seguir el mismo camino que el resto de la manada. No podían mantener el mismo ritmo debido a que sus cuerpos no se lo podían, es decir, es complicado seguirle el paso a un hombre lobo o cualquier otra de las criaturas sobrenaturales.
—No entiendo por qué seguimos.– Stiles se quejó, después de tropezar por quinta vez. —Podríamos esperar a que lo atraigan a un lugar más amplio, donde podamos luchar mejor.–
Lydia rodó los ojos. —Stiles, sabes que eso sería complicar más la situación.– Le dijo. —Es mejor seguirlos para que no tengan esa necesidad… Además, siempre quise rondar los bosques por la noche.–
—Qué extraña eres.– Stiles murmuró.
—No te puedes quejar de mí.– La pelirroja le dijo. —También has rondado por aquí en las noches… A mí siempre me dejaban en un lugar seguro.– Se quejó.
—Era por tu seguridad.– Stiles le respondió.
—Sí claro.– Lydia le dijo. —Ahora dime, ¿es necesario que me protejan?– Le preguntó.
—No.– Stiles murmuró.
—Entonces sigamos.– Le dijo.
De repente, escucharon algo crujir no muy lejos de donde estaban. —¿Oíste eso?– Stiles le preguntó.
La pelirroja asintió. —Alguien debe estar cerca. Y como no ha aparecido nadie, dudo que sea alguien de nuestros amigos.– Le dijo antes de ponerse frente a Stiles. Incluso siendo mujer, tenía poderes para defender a ambos.
—También lo creo.– Stiles susurró. —¿Crees que sea Sebastien?–
Entonces, una figura emergió. —No, tienen suerte de que no sea él.– Theo les dijo con una sonrisa en la cara.
—No entiendo por qué eso nos haría sentir más seguros.– Lydia le dijo.
Theo rió con suavidad. —Quizá porque por el momento estamos trabajando juntos.–
—Puede ser, pero no explica tu razón de mantenerte lo más silencioso posibles.– Stiles le dijo. —Y tampoco de por qué estás aquí, cuando deberías estar ayudando.–
—Bueno, quizá será porque ya no me importa lo que haga Sebastien aquí, me importa más las cosas que tengo pensado para mi futuro.– Theo les dijo, por suerte sin dar un paso más.
Lydia tomó una posición más hostil. —No creo que sean buenos planes, en especial porque has venido cuando estamos nosotros solos.– Lo miró con enojo a los ojos. —Y también creo que has decidido traicionarnos e intentas llevarte a Stiles, ¿no es así?–
Theo aplaudió lentamente. —Es cierto lo que dicen de ti, Lydia. Eres la más inteligente de este grupo.–
Lydia hizo caso omiso del cumplido. —Pero no la más astuta. Stiles lo es.– Le dijo. —Siempre halla una forma de arreglar las cosas.–
Theo tomó posición de combate. —Si ese es el caso, que halle una forma de salir de esto.– Dijo antes de correr hacia ellos.
Lydia estaba lista para repelerlo con un grito, pero no lo hizo ya que una sombra los protegió del ataque.
—Sabía que tarde o temprano intentarías algo como esto.– Derek dijo, con una mano sosteniendo el brazo de Theo, parando su ataque. —No creí que fueran tan tonto como para seguir intentando robarme a Stiles.–
—Stiles es mío.– Theo dijo con sus ojos amarillos, su brazo electrificándose, con efectividad librándose del agarre de Derek y retrocedió rápidamente. —Y jamás dejaré de intentar de pelear por él. Estamos destinados a estar juntos.–
Derek rió con suavidad. —Estás muy equivocado en eso. Stiles y yo somos los que estamos destinados a estar juntos.–
—¿Es así como ganaste su corazón?– Theo le preguntó con sorna.
—Claro que no.– Stiles respondió esta vez. —No simplemente lo dijo, me lo ha demostrado.–
—¿Es también por eso que te arrojaste a él la primera oportunidad que tuviste?– La quimera preguntó, sabiendo que haría perder el control al Alfa.
Derek hizo brillar sus ojos de color rojo intenso, le gruñó a Theo. —Stiles no es sólo un chico con el cual divertirse un rato.– No hacía falta decir lo alagado que el castaño estaba con esas palabras. —No cuando él es mi Soulmate.–
Theo se tensó. —¿Soulmate? No, no puede ser posible.– La quimera sabía lo que eso entablaba, pero no podía ser cierto. Si fuera el caso, no tendría… —No, de seguro lo estás engañando a él, pero a mí no.–
—¿Acaso no lo sabías?– Lydia le preguntó con una sonrisa burlona. —¿No te lo contamos? Bueno, sí, Stiles es su Soulmate. Esa persona que complemente al lobo interior de Derek.– Como estaba disfrutando esto. —Es más, fui yo quien leyó la información, ¿y qué crees?– Espero a que Theo le dijera algo.
La quimera no aguantaba el enojo que inundaba todo su ser. "No, esto no puede estar pasando. Que hayan tenido sexo es suficientemente malo, no es posible que estén destinados a ser." Con un bufido, dijo. —¿Qué?–
—Que todas las características de eso, describen a la perfección lo que Derek tiene con Stiles. Y pasa en muy pocos casos. Tiene un índice aún más bajo que el de un Beta transformándose en un True Alpha. Como Scott.– Lydia terminó de explicar.
—No. Deben estar mintiendo. Stiles es para mí.– Theo dijo, negándose a creer lo que escuchaba. —No sé por qué lo hacen.– Miró al otro joven. —¿Por qué te rehúsas a estar juntos como se supone que debemos?– Su voz se escuchaba rota.
—Porque jamás existió, o habrá, algo entre nosotros aparte del odio que siento por ti.– Stiles le dijo, cansado de la actitud de la quimera. —Mi lugar está al lado de Derek, y de nadie más.–
—Esa es la verdad.– Lydia le dijo.
—Y jamás cambiará.– Derek agregó.
Theo no pudo retener las lágrimas que salieron de sus ojos. No había más esperanza para él. A menos qué… —Quizá si te mato, Derek…– Dijo mirando al hombre lobo. —Stiles logre verlo con más claridad.–
—Eso no…– Derek dijo a medias, pues un rayo impactó contra su pecho, tirándolo al suelo.
Theo tenía el brazo alzado, con sus ojos completamente salvajes. Había perdido el raciocinio. —Vale la pena intentarlo.– Empezó a acercarse a Derek.
—No podrás matarme, no lo pudiste hacer antes… Mucho menos ahora.– Derek dijo entre gemidos, ese rayo lo había herido más de lo que pensaba.
—No te preocupes, esta vez será diferente.– Le dijo con su brazo electrificado, listo para lanzar otro rayo.
Lydia escogió ese momento para intervenir y gritó, alejando con eficiencia a Theo. —Olvidaste que también estás tratando con la chica que tuvo que soportarlos ignorar sus sentimientos por el otro por mucho tiempo.– Le dijo a la quimera.
—Mi enojo me hizo olvidar a quiénes tenía a mi alrededor… Pero ya no.– Theo dijo y lanzó un rayo hacia la pelirroja, la cual lo esquivó a duras penas. —Veo que no eres buena peleando a distancia.– Le dijo. —Esto será más fácil.– Una sonrisa malvada estaba en su rostro.
—No los lastimes, Theo.– Stiles le dijo a la quimera. —Por favor.–
Theo lo miró. —Ohhh Stiles, me gustaría hacerlo, pero debo hacerlo para que no traten de interponerse entre nosotros.– Le dijo antes de lanzar otro rayo que Lydia esquivó.
—Pues tendrás que esforzarte más.– Derek dijo, al parecer recuperado y en pie para darle lucha a la quimera. —Esperé mucho tiempo para estar con Stiles como para darme por vencido ahora.–
—Fue tu problema no haberlo aprovechado por completo.– Theo dijo y estaba a punto de lanzar otro rayo, pero fue detenido por alguien mucho más fuerte.
—Al parecer querían dejarme fuera de la diversión.– Sebastien le dijo al lado de la oreja, haciendo que el cuerpo de Theo se estremeciera. —Es bueno ver cómo alguien traiciona un acuerdo para luchar por el amor de quien tiene su corazón.– Dobló el brazo de Theo y se lo pegó a la espalda. —Pero esto es completamente una pérdida de tiempo.– Empujó con fuerza a la quimera, tirándolo al suelo.
—No lo vi venir.– Derek dijo entre dientes, mirando cómo Theo caía al suelo. —Debí estar más alerta.–
—No es hora de discutir si estuviste alerta o no, debemos preocuparnos por otras cosas.– Lydia le dijo.
—Estamos en ventaja numérica.– Stiles dijo. —Pero no estoy seguro en cuanto a poder.–
—Es probablemente que no.– Sebastien dijo, claramente escuchándolos incluso si estaba lastimando a Theo con su pie, presionando sobre su espalda. —Sobre todo cuando este engreído joven intenta robarte de, al parecer, ese otro hombre lobo.– Miró a Stiles, después a Derek. —No sé por qué, pero opino que hacen una bonita pareja.–
Stiles rechinó los dientes. —Eso nos han dicho antes.– Le dijo, haciendo que Sebastien sonriera con maldad. —Pero no te fíes de nuestra apariencia, podemos ser peligrosos.–
—No más que esa chica pelirroja.– El hombre mayor dijo mirando a Lydia. —Por lo que sé, es una Banshee. Y como ha sabido cómo controlar sus gritos, es bastante peligrosa.–
—Entonces supongo que no querrás pelear con nosotros.– Lydia le dijo.
Theo intentó levantarse de suelo, pero Sebastien se lo impidió aplicando más presión sobre su espalda, casi rompiéndole una vértebra.
—Por supuesto que sí… Sólo lo haría un tanto más interesante si logro acabar con ese chico.– Apuntó en dirección de Stiles. —Pienso que ese humano tiene alguna conexión con el resto de su manada. Y será más sencillo vencerlos si sufren su pérdida.–
De repente, empezó a transformarse, caminando suavemente en dirección de Stiles y Lydia; por fin dejando en paz a Theo.
Derek, parcialmente transformado, se puso enfrente de Lydia (quien seguía estando frente a Stiles). —No permitiré que le hagas daño.– Dijo con convicción en su mirada roja centelleante.
La bestia de Gévaudan rugió, saltando contra Derek. El Alfa no se dejó intimidar y también saltó para interceptar el ataque de Sebastien.
—¡Derek!– Stiles gritó su nombre con desesperación al ver cómo Sebastien acertaba un zarpazo contra el pecho de Derek, desgarrando su ropa y mojándola de sangre. Sus ataques no cesaban.
En un impulso, corrió hasta donde la batalla se libraba. No dejaría que esa bestia matara a su novio, al hombre que amaba… Si fuera el peor de los casos, también moriría junto a él. Era preferible eso antes de que seguir viviendo sin su Sourwolf, en especial cuando él le había demostrado lo que era tener una relación. Incluso si no fuera tan funcional, era de lo más correcto a hacer. Casi perfecto.
—¡Stiles!– Lydia y Theo gritaron al unísono al ver al (muy frágil) humano correr hacia una criatura que era incapaz de saciar su sed de sangre.
—¡Déjalo en paz!– Stiles golpeó con todas sus fuerzas un brazo de la bestia.
No le hizo ningún daño, pero Sebastien se distrajo lo suficiente para no matar a Derek. Golpeó a Stiles en el pecho, tirándolo al suelo y después volvió a su forma humana.
—Me sorprendes, humano.– Sebastien miró al joven retorciéndose del dolor en la tierra. —Nunca había visto un acto como ese.– Hizo que a sus manos les salieran unas largas y negras garras. —Quizá no deba matarte a ti.– Lo ignoró y luego regresó su atención al Alfa. —Pienso que haré más daño si lo mato a él.– Y como el depredador que era, se acercó a Derek.
Lydia estaba inmóvil, completamente estupefacta por lo que había sucedido apenas unos minutos. Theo estaba igual, pero algo en su mente pasó… Algo que no esperaba en una situación así.
"—Es más, si tuvieras que salvarlo a él o a ti mismo, no dudarías ni un momento en abandonarlo en el peligro.–" Las palabras de Tracy llenaron al instante su cabeza. "—Pero por más que trates de hacer algo bueno, déjame decirte que, Stiles jamás te querrá.–" Sus palabras no dejaban de fluir por su cabeza. "—Ni aunque volvieras a nacer y ser una persona de bien, Stiles jamás te querrá. Nunca lo hará.–"
Y con eso, la quimera empezó a moverse con velocidad, corriendo hacia donde Sebastien estaba por ponerle fin a la vida del Alfa.
Derek se puso de rodillas y alzó la mirada, mirando cómo Sebastien se le acercaba hasta estar frente a él. —Muere.– El antiguo hombre lobo dijo antes de atacar.
—¡NO!– Stiles gritó con dolor antes de cerrar los ojos y llorar con desesperación.
Un desagradable sonido de piel desgarrada inundó la tranquilidad de la noche. Un sonido tan fuerte que el resto de la manada sabía en dónde se encontraban sus amigos… También fue tan fuerte como para sacar a Lydia de su estupor, pero no lo suficiente como para quitarle la impresión de lo que veía.
—¡Stiles!– Lydia le gritó a su amigo, haciendo que abriera nuevamente sus ojos.
Cuando el joven abrió sus ojos castaños, la impresión que inundó su cuerpo era indescriptible.
Ahí en el medio de los árboles del bosque de Beacon Hills, siendo iluminados por la luz de la Luna, estaban Sebastien y Theo. Theo había interceptado el ataque. Theo había protegido a Derek… Sin embargo, la quimera tenía las garras de Sebastien enterradas en su torso, con seguridad perforando sus órganos vitales. Su playera estaba oscura de la sangre que la empapaba.
Theo rió con suavidad. —Esta noche no morirá ninguno de ellos.– Dijo mirando a Sebastien a los ojos. —Pero estoy seguro de que nosotros sí.–
—Joven engreído, no tienes idea de lo que soy capaz.– El antiguo hombre lobo dijo antes de sacar sus garras del cuerpo de la quimera… O al menos intentó, porque no podía moverse. —¿Qué me has hecho?– Le preguntó al darse cuenta que no tenía control sobre su cuerpo. Después se transformó pero seguía sin poder moverse.
Theo volvió a reír. —Estás paralizado por la enorme cantidad de veneno de Kánima que estoy generando.– Le dijo con sus ojos brillando de color amarillo. —Además uso mis poderes eléctricos para que tus neuronas no respondan tan bien.–
—Theo.– Stiles dijo, después de haber aprovechado el momento de escurrirse por detrás de la quimera para ayudar a su novio.
—Maldito muchacho.– Sebastien bufó de rabia. Era la primera vez que mostraba poder hablar transformado. —Pero no importa, pronto estarás muerto para seguir reteniéndome.– Le dijo a la quimera.
Theo rió, escupiendo un poco de sangre de la boca. —No es necesario.– Giró con dificultad su cabeza, hasta ver a Lydia. —¡Hazlo Lydia!–
No era necesario que le dijera dos veces a la chica. Lydia se acercó hasta donde estaban los dos, pero se detuvo antes de gritar. —Pero si lo hago, no sé qué daño pudiera hacerte.–
—No importa a estas alturas.– Theo hizo brillar sus ojos de color amarillo. —¡HAZLO AHORA!– Le gritó.
Lydia tomó posición y gritó. —¡MASON!– Justo como lo había hecho hace unas semanas con Jordan.
El grito impactó contra Theo, causándole un gran daño, pero aun así no se movió debido al dolor y a que tenía en mente la meta de retener a Sebastien para que surgiera efecto.
Y en efecto, el cuerpo formado de sombras de Sebastien empezó a menguar, como si su forma empezara a perder estabilidad. —¡NO!– Fue lo que gritó el antiguo hombre lobo antes de explotar en una nube de gas negro, dejando caer a Theo en el suelo... Y de la pequeña explosión, se logró ver el cuerpo de alguien familiar.
—Mason.– Lydia, Stiles y Derek dijeron al mismo tiempo. Alivio inundó sus cuerpos al notar que su plan funcionó a la perfección; incluso si no fue como lo pensaron.
De la nada, Corey salió de uno de los árboles y corrió hasta el joven de piel oscura. —Mason.– Le dijo con una sonrisa y unas lágrimas en los ojos.
—Hey.– Mason le sonrió a Corey. —¿Cuánto tiempo me fui?– Preguntó.
—No lo recuerdo.– Corey respondió con sinceridad. —Pero me alegra de que estés de vuelta.– Mason le sonrió.
Pero Sebastien aún no estaba muerto, su alma quedaba rondando en la nube de gas que había resultado de la explosión… Sin embargo, eso no tomó mucho tiempo debido a que el resto de la manada llegó al lugar en el que se encontraban. Jordan, de alguna manera, logró atrapar entre sus incandescentes garras el alma de Sebastien, y después Scott la perforó con el bastón de los Argent. Sebastien gritó horriblemente… Y después, se desvaneció.
—Theo.– Stiles y Derek dijeron de rodillas a su lado. El resto de la manada se quedaron parados al lado de la pareja, mirando cómo a Theo se le iba la vida con lentitud.
—Hey.– Theo dijo con la boca llena de sangre, y sus ojos cristalinos por las lágrimas que resbalaban por sus mejillas. —Está bien.– Les dijo.
Malia rodó los ojos y bufó. —¿Estás loco? No estás bien.–
—No creo que sea un buen momento para esto, Malia.– Lydia le reprimió.
—Qué triste.– Kira dijo, siendo la sentimental del grupo.
—Quizá pueda ayudar en algo.– Derek puso sus manos sobre el pecho de Theo, y la quimera las cubrió con una de sus manos llena de sangre.
Scott iba a ayudar, pero se detuvo ante lo que la quimera dijo. —No hagas nada, Derek.– Theo dijo, tosiendo un poco. —No vale la pena. Estás muy lastimado y, la verdad, es que no duele.–
—Theo.– Lydia dijo en voz baja. No era necesario emplear sus poderes para saber lo que sucedería. Todos los demás se quedaron callados, sabiendo también lo que vendría.
—Ya sé que voy a morir.– Theo dijo, sus ojos empezando a perder enfoque; como el que ya no brillaran fuera una señal de eso. —Estoy bien con eso.–
—¿En serio lo estás?– Hayden y Corey le preguntaron.
El pseudo Alfa asintió casi imperceptiblemente. —Sí.– Les respondió.
—Theo.– Stiles suavemente. —¿Por qué lo hiciste?–
—¿Qué?– La quimera preguntó, haciéndose el tonto.
—¿Por qué me salvaste?– Derek le preguntó.
No te imaginas las caras de todos los demás ante las palabras del Alfa mayor.
Theo sonrió. —Porque tenía que hacerlo, no hubiera podido soportar el hecho de que Stiles se sintiera devastado.–
—Pero pensabas matarlo.– Liam dijo de repente, ganándose un golpe en la nuca por parte de su mejor amigo. Sí, está bien, se lo merecía.
—Liam.– Hayden y Scott le recriminaron.
—Está bien, tiene razón.– Theo dijo. —Hasta casi el último momento, quise matar a Derek.–
—¿Pero qué te hizo cambiar de parecer?– Stiles le preguntó, quería saber por qué la quimera se había sacrificado para salvar a su némesis.
Theo sonrió. —Porque alguien una vez me dijo que si estuviéramos en peligro, preferiría dejarte por tu cuenta y salvarme.– Le respondió. —Y quería probarme a mí mismo que no lo haría.–
—Eso es muy honorable.– Derek dijo de repente, enorgulleciendo a su novio. —No cualquiera haría eso, se requiera de gran valor.–
Theo miró al Alfa. —Gracias.– Volvió a mirar a Stiles. —Sé que nunca me querrás, que no sentirás ni un poco de atracción por mí.– Con su otra mano, tocó una de Stiles. —Pero en serio que estoy enamorado de ti… Es más, te amo.–
—Theo.– Stiles dijo soltando una lágrima. Pudiera que jamás le atrajo Theo, pero era un sentimental y esas palabras le llegaron al corazón.
—Te amo tanto que iría…– Theo tosió un poco, escupiendo más sangre con eso. —Al infierno y regresaría.– Sonrió con tristeza. —Pero sé que no lo haré. No soy tan fuerte como para hacerlo.– Su corazón empezó a latir con lentitud, casi sin movimiento. Miró a Derek. —Cuídalo mucho. Sé que eres capaz de protegerlo de cualquier peligro… Me lo has demostrado varias veces.–
Derek lo miró a los ojos, convicción mostrándose en su verde mirada. —Lo haré. No dudes de eso.– La quimera le sonrió.
Theo giró la cabeza y cerró los ojos. —Y me alegra al menos haber sentido amor por alguien… Me tranquiliza el saber que no soy un monstruo como siempre lo pensé.–
Sin decir nada, Stiles se inclinó y le dio un beso a Theo en la frente, haciendo que sonriera. Y después de eso, la respiración de Theo se detuvo… Al igual que su corazón.
Todos los presentes se quedaron en silencio, dándole un momento al alma de Theo abandonar su cuerpo en paz. Después de haber salvado a uno de los Alfas, a Derek Hale, era lo menos que podían hacer por él. Era el respeto que se merecía.
—Dio su vida para probarse a él mismo que no era un monstruo.– Derek dijo con lentitud. —Y lo hizo por mí, alguien que juró matar aunque fue lo último que hiciera…– Stiles lo miró confundido. —Es uno de los actos más sinceros que haya visto.–
—También yo.– Stiles dijo, antes de ponerse al lado de su novio y envolverlo en un abrazo. —Creí que te perdería.– Fue ese momento que dejó sus emociones fluir libremente.
La manada Hale-McCall había derrotado por fin al máximo peligro que habían enfrentado… Pero a costa de una vida. Y no tienes idea de lo mucho que apreciaban ese acto de valentía, sino es que de heroísmo.
—No quisiera ser muy descortés, pero…– Chris Argent dijo tranquilamente. —Pero será mejor enterrarlo en algún lugar.–
—No le vendría nada mal al departamento de policías otro reporte de asesinato por un animal salvaje.– Jordan agregó.
—Creo que de eso nos podemos encargar.– Gerard dijo, dio la media vuelta y empezó a caminar. —Tráelo contigo, Chris. Después nos iremos de este lugar.–
Chris levantó el cuerpo de Theo y después siguió a su padre… Desapareciendo de la vista de los demás; quizá por el resto de sus vidas.
—No creí que esto acabaría así.– Parrish dijo.
—Tampoco yo.– Kira asintió.
—Es algo trágico.– Malia, incluso siendo dura, no pudo evitar sentir pena por la quimera. Después de todo, salvó a su primo.
—Es un precio que se pagó por un bien mayor.– Hayden comentó.
—Espero que logre hallar paz.– Corey dijo.
—De no ser por él, no me habrían salvado.– Mason dijo.
—Estaría muerto.– Derek dijo.
—Habría perdido a mi novio.– Habló Stiles.
—Hubiera perdido a un gran amigo.– Scott dijo con una sonrisa; pues consideraba a Derek como su amigo.
—Gracias a él, logramos cerrar un ciclo en Beacon Hills.– Lydia dijo, todos estando de acuerdo.
Pasaron unos minutos ahí, no diciendo nada más, sólo estando en compañía. —Hay que marcharnos… No queda nada más que podamos hacer.– Scott le dijo a sus amigos, a su manada. Y eso fue lo que hicieron.
Dejaron atrás al lugar que cambió sus vidas para esperar lo que fuera con los brazos abiertos. Pues les permitió terminar un capítulo de sus vidas solamente para iniciar uno mejor.
Y no desaprovecharían la oportunidad.
Un par de días después de lo ocurrido en los bosques, los miembros de la manada Hale-McCall regresaron a sus vidas normales… Sabiendo con certeza que nada perturbaría sus vidas gracias a la barrera de Mountain Ash que pusieron alrededor de Beacon Hills; previendo que cualquier criatura sobrenatural entrara e incluso saliera.
Estaban por fin a salvo.
Y en un Viernes después de clases, Stiles salió del Instituto y fue al estacionamiento sabiendo que su novio lo estaría esperando. Pues no había traído con él su Jeep, y al parecer el hombre lobo quería hablar de algo muy importante.
—Hola Der.– Le dijo una vez subió a la camioneta y le dio un beso en los labios. Se puso el cinturón de seguridad.
—Hola Stiles.– Le dijo con una sonrisa, encendió el vehículo y condujo hasta la salida del estacionamiento.
—¿De qué querías hablar conmigo?– El joven le preguntó después de unos minutos de silencio. Pues notó que su novio conducía más lento de lo normal, y no tenía la intención de iniciar una conversación.
Derek de repente se tensó y agarró el volante con tanta fuerza que sus nudillos se tornaron de color blanco. —Tengo una idea en mente… Algo que me ha pasado desde hace varias semanas, casi desde que volví a Beacon Hills.–
Stiles se puso nervioso, temiendo lo peor; que Derek ya no quisiera estar con él. —¿Qué es?– Le preguntó.
Derek se relajó un poco, destensando sus hombros. —No tienes que responder ahora si no quieres, puedo esperar lo suficiente como para que…– Dijo a medias.
—Derek Hale.– Stiles le dijo con seriedad, cruzándose de brazos. —Dime lo que tienes en mente.–
El hombre lobo suspiró. —Quiero que nos vayamos de Beacon Hills… Juntos.–
La impresión de sus palabras fue tanta, que Stiles podía sentir un ataque de pánico inundarlo. "¿Abandonar Beacon Hills con Derek? Sería genial, pero… ¿Quién cuidaría de mi papá?" Pensó.
—Derek, yo… Yo no…– El joven dijo entre tartamudeos.
Derek puso su mano sobre su rodilla. —Está bien si no me respondes ahora mismo. En realidad, quiero que lo pienses muy bien. No te presionaré.–
Stiles asintió. —Está bien. Lo pensaré.– Le respondió. —Pero, ¿a dónde iríamos en tal caso?– Le preguntó.
—A Nueva York.– Derek respondió al instante. —Nos quedaríamos en el apartamento que tengo allá. No te preocupes mucho por eso.–
—Bien, bien.– Stiles frotó el sudor de sus manos sobre sus pantalones. —Y si decido no ir contigo, ¿te irías sin mí?– "Necesito saberlo." Pensó mordiéndose el labio inferior.
Derek apartó su vista del camino por un segundo para sonreírlo. —No me atrevería a hacerlo. Estoy seguro de que regresaría antes de terminar una semana.–
Stiles rió. —Lo sé, me amas mucho para estar lejos de mí.–
Derek aparcó la camioneta frente a la casa de Stiles. Se giró y tomó su rostro entre sus manos, después lo besó. —Te amo mucho, Stiles. Jamás te abandonaría… No otra vez.–
El joven sonrió. —También te amo, Derek.– Se desabrochó el cinturón de seguridad y después abrió la puerta para descender. —Pensaré muy bien lo que me dijiste. Te diré mi respuesta lo antes posible.–
—Tómate todo el tiempo que necesites.– Le dijo antes de que Stiles cerrara la puerta. Después se marchó.
El joven Stilinski entró a su casa, subió a su habitación y se tiró sobre su cama. Estaba pensando en lo que su novio le propuso. Estuvo buscando ventajas y desventajas de irse a Nueva York con él… Pero debía tomar una decisión, y hacérsela saber a Derek.
Su mente pensó tanto que lo dejó agotado, y sin notarlo se quedó dormido. En sus sueños divisando una vida al lado de un hombre de cabello oscuro y ojos verdes. Todo parecía estar bien, estar en su lugar… Estaba perfecto. Era lo único que deseaba. Haría lo posible por conseguirlo.
