Capitulo 28: El Castillo de Starswirl
- Esto esta mal… el jefe nos hará trizas cuándo se entere de lo que pasó – decía muy nervioso uno de los supuestos guardias a su compañero.
- Querrás decir… Si se entera de esto –respondió el otro de manera maliciosa.
- Claro que se va a ente... ¡Ah! – exclamo su compañero entendiendo lo que quería decir.
- Nadie nunca sabrá lo que paso – dijo uno de los unicornios quemando la nota dejada por Trixie con su magia.
- Bien dicho –
-o-
Desde que había vuelto al castillo, la princesa Luna no había salido de su habitación, sus ojos estaban rojos de tanto llorar. Cadance y Twilight eran las únicas que se encontraba en la habitación de la monarca de Ecuestria, la princesa Luna tardo un momento en recuperarse y poder explicar los hechos que la había llevado a estar en tan lamentable estado.
- ¿¡Cómo pudiste hacer eso!? –Exclamo Cadance al enterarse de lo que había hecho su tía Luna.
- Era lo mejor para ambos Cadance – se explico Luna limpiando algunas lagrimas de sus ojos – La vida de Onyx ha estado en peligro muchas veces por mi culpa, alejarlo de mi fue la única solución que pude encontrar para mantenerlo a salvo -
- Princesa Luna… ¿Qué hay de su promesa? – pregunto Twilight.
- Ya no tiene importancia – respondió ella simplemente, pero en realidad le dolía no poder cumplir la promesa a su hermana Celestia - Debo enfocarme en… mi… reino…
Fue entonces que Luna sintió un mareo mucho más intenso que los que había tenido con anterioridad.
- ¡Luna! - Exclamo Twilight al ver a la princesa desvanecerse, por suerte Cadance actuó rápidamente logrando atrapar a su tía con su magia.
- Tía Luna ¿estas bien? – pregunto un poco preocupada ayudándola a mantenerse en pie.
- Si, solo tuve un mareo eso es todo – respondió ella sintiéndose un poco mejor – Debe ser por el estrés de estos días –
Cadance sospechaba que se trataba de algo mas por lo que sugirió llamar a un medico.
- Sera mejor llamar a un médico –
- No es necesario Cadenza. Estoy bien, no se preocupen –
- Princesa lo mejor será que le haga caso a Cadance, puede ser algo serio, lleva días sintiéndose mareada – insistió Twilight.
Era verdad Luna llevaba días sintiendo mareos y nauseas desde hacía un tiempo pero todo lo atribuía al estrés, la falta de sueño y a su mala alimentación en los últimos días posteriores al torneo, pero accedió a la petición de Twilight para que ambas se sintieran más tranquilas.
- De acuerdo Twilight, pueden llamar al médico. Pero les repito no tienen de que preocuparse –
-o-
Al día siguiente…
- ¿A qué te refieres con que te iras? – Exclamo Blueblood al ver la cantidad de maletas en la habitación de su socio.
- Justo a eso… hoy mismo me iré de Canterlot y no volveré – respondió el pegaso con tranquilidad.
- Eso no era lo que planeamos… teníamos un trato, tenias que casarte con la princesa Luna –
- El plan era que me casaría con ella, evitaría que cualquier otro poni la cortejara a cualquier costo y lo hice, pero después de lo que paso dudo mucho que ella este de humor para contraer nupcias conmigo. Además toda Ecuestria debe odiarme por lo que le hice a ese pegaso, lo mejor será que desaparezca por un tiempo –
- ¡Me importa poco lo que opinen esos plebeyos! ¡Tú te casaras con Luna y es definitivo! –
- Lo siento mi querido amigo Blueblood pero mi respuesta es no… – dijo el pegaso golpeando su casco derecho contra el piso – Lo único que deseo ahora es retirarme en paz. Además… no hay forma alguna en que puedas obligarme a hacer lo que quieras… - Termino de hablar Hurricane haciendo un pequeña pausa, ya que en realidad sabía que el unicornio podía hacerlo, después de todo lo había visto en su destino.
El pegaso de crin azul era un poni que dejaba su suerte al destino, gracias a las visiones de su fiel sirviente Presagio, nunca tomaba una decisión sin antes consultarlo con ella, pero esta vez por más que hubiese querido evitar el destino que se aproximaba, era algo que debía suceder si deseaba salvarse a si mismo de… "eso"…
- Oh… sí que puedo mi amigo… - dijo el mostrando un amuleto plateado con la imagen de un alicornio – Esperaba no tener que recurrir a esto, pero no me dejas otra opción –
Hurricane ladeo su vista, a pesar de las prevenciones que había tomado, tener frente a él, aquella reliquia que sería el principio del fin de su existencia le era algo difícil de procesar y trago algo de saliva.
- Entonces - dijo el pegaso recuperando su gesto sereno - Esta es tu arma secreta... lo que usaras para completar tus ambiciones... -
- Tú me hiciste llegar a esto, cumplirás con nuestro trato de un modo o de otro - dijo colocándose el amuleto - Ahora me perteneces -
El pegaso suspiro mientras observo como Blueblood se colocaba el amuleto. En ese momento un aura verde salía de los ojos del unicornio mientras el cuerno de este brillaba de color rojo.
- Aun estás a tiempo de evitar esto amigo mío... lo creas o no lo que estás a punto de hacer es abrir una caja de calamidades… el futuro no es prometedor para ninguno de los dos – intento convencerlo de no usar el amuleto pero todo fue inútil, el destino ya estaba escrito…
Sintió una pulsación en su pecho como si "eso" intentara reaccionar, pero Hurricane se amntuvo firme para impedirlo…
- Ya es tarde, este reino será mío como debería ser y nada ni nadie se interpondrá en mi camino - dijo lanzando el hechizo contra su "amigo".
El pegaso solo vio el rayo venir, pudo haberlo esquivado pero esto era algo que debía pasar y para lo cual se había preparado, cerró los ojos dedicando su último pensamiento lucido.
- "Te lo encargo Presagio" -
Cuando termino, aquel rayo de luz atravesó el cráneo del pegaso, para después caer abatido al suelo mientras su crin le cubría la mirada quedando ensombrecida y antes de caer al suelo el pegaso hubiese jurado escuchar el llanto de un pequeño poni.
- Levántate ahora… - Ordeno Blueblood, a lo cual el pegaso, respirando con dificultad, comenzó a ponerse de pie.
Finalmente se paro frente al unicornio manteniendo la mirada fija en el suelo.
- Ahora escúchame con atención, te casaras con Luna ¿Ha quedado claro?–
Hurricane permaneció con la mirada baja sin dar respuesta.
- Repito… ¿Ha quedado claro? –
- Si… si mi amo… -
- Después ella morirá ¿Ha quedado claro? –
- Si mi amo –
- Y yo seré rey… ¿Ha quedado claro? –
Hurricane guardo silencio un momento antes de levantar la mirada y responder - Si… mi amo… - esto último lo dijo con los ojos completamente perdidos y su cutiemark empezaba a parpadear cambiando de un tornado con una balanza a un símbolo del ying y el yang de color azul y negro encerrado en un triángulo con un extraño circulo en su interior y del centro un dragón emergía lentamente…
- Perfecto… ahora ve y cumple mi mandato –
El pegaso asintió y a paso lento abandono la habitación. Mientras al otro lado de la pieza la cebra Presagio, escondida tras uno de los tantos pasajes secretos del castillo, observo todo lo sucedido con lagrimas en sus ojos, ella hubiese querido salvar a su señor, pero por ordenes de este no debía interferir en el destino por más que lo deseara debía seguir sus ordenes al pie de la letra…
-o-
Onyx siguió por la senda que aquella amable poni le había indicado lo llevaría a la salida de aquel oscuro lugar. Ya llevaba varias horas caminando, parecía que ese lugar no tenia fin, fue hasta que vio una luz más adelante que sus esperanzas se renovaron, avanzo hacia la luz la cual se hacía cada vez más brillante hasta que esta lo envolvió por completo…
El pegaso abrió los ojos encontrándose en una extraña habitación. No sabía cómo había llegado ahí, la verdad es que no recordaba nada, salvo su nombre, se dio cuenta de que tenia vendajes en la mayor parte de su cuerpo pero sin saber el porqué.
- ¡Oh rayos despertó! – dijo una voz de manera apurada. Onyx pudo ver a una yegua que se apresuraba a esconder algo entre sus ropas antes de atender al pegaso.
- ¿Dónde estoy? ¿Quién eres tú? – pregunto notando que su compañera de cuarto era una unicornio de color azul y una larga melena azul grisáceo con rayas celestes pálidas, vistiendo con una túnica y sombrero de color morado adornados con estrellas amarillas y azules.
- Ah… pero que grosero- respondió ella sintiéndose un poco ofendida - No puedo creer que no recuerdes a quien salvo tu vida en la competencia en aquella tormenta -
- ¿De qué tormenta hablas? ¿Cuál Competencia? – respondió el pegaso después de salir de su asombro.
- Bueno solo para ti te diré mi nombre ¡Soy la gran y poderosa Trixie! – dicho esto varios fuegos artificiales salieron disparados alumbrando la habitación.
Onyx estaba entre asombrado y confundido ante aquella exhibición de pirotecnia.
- De verdad no tengo ni idea de lo que hablas, ni sé quién eres o donde estoy –
- Ummm… -
Trixie ante dicha respuesta puso un gesto de sorpresa para luego hacer brillar su cuerno y hacer que sus ojos brillaran de forma leve y examinar los ojos de Onyx quien se sintió un poco intimidado por el acercamiento de la unicornio azul.
- ¿Qué haces? -
- Te hare un pequeño examen… quédate quieto puede que sientas un poco de molestia –
- ¿Un poco de qué?… ¡Aaaggghhh! –
Grito el pegaso al sentir un leve pulso en su cabeza como si le hubiesen golpeado mientras Trixie seguía observándolo.
- Vaya… interesante… esto no me lo esperaba… ¡Oh vaya! - decía Trixie mientras observaba un poco de los recuerdos del pegaso – interesante… así que eso paso… ¡Termine! – dijo finalmente la unicornio dejando de usar su magia sobre el pegaso quien solo sujetaba su cabeza debió a lo molesto que fue aquella experiencia - Al parecer tus recuerdos de los últimos meses han sido bloqueados por una magia muy poderosa… eso y tienes amnesia – dijo llevándose una pata a la barbilla.
- Pudiste ser un poco más cuidadosa, sentía como si me fuera a explotar la cabeza –
- No exageres, ahora levanta tus flancos de esa cama y sígueme –
Onyx se puso de pie con un poco de dificultad, al poner sus cuatro patas en el piso se sintió extraño y por un segundo se tambaleo como si fuera a caer, logro recuperarse aunque eso no le quito la sensación de cómo si le faltara algo.
- Oye, ¿Vienes o no? –
- Ya voy – respondió siguiendo a la unicornio por la puerta.
Avanzaron por un largo pasillo el cual le llamo la atención al pegaso ya que parecía ser completamente de cristal
- ¿A dónde vamos? – pregunto curioso.
- Solo sígueme -
Trixie lo guio hasta otra habitación más grande donde había una gran esfera de cristal en el centro, Onyx noto del otro lado a un anciano unicornio que le daba la espalda de color azul oscuro con una larga crin y barba de color gris con pequeños tonos rojizos su cutie mark consistía en una varita mágica con una distorsión de niebla a su alrededor, llevaba un sombrero de punta con cascabeles y una gran capa de color azul oscuro, junto a él había otra poni de color celeste y crin rojiblanca noto que su cutie mark consistía solo en una vara con alas, además de que parecía como si su cuerpo, el cual era pequeño y delgado, fuera semi transparente, ella mantenía una expresión impasible.
- ¡Vaya que bien despertaste! – Dijo el anciano poni encarando al pegaso – Veo que tus heridas se curaron… demasiado rápido diría yo, eso es extraño pero me alegra verte en buen estado –
- Si… yo… eh… ¿Lo siento, nos conocemos? –
- Creo que debí decírtelo antes anciano – Interrumpió Trixie - Alguien bloqueo los recuerdos de este tonto con magia, además de que el trauma debió causarle amnesia -
- Oh. Vaya eso es desafortunado – dijo el anciano unicornio – Afortunadamente existe una manera para recuperar sus recuerdos –
- Bien y que esperas, hazlo de una buena vez –
- Lo hare mi joven aprendiz – Explico el unicornio – Una flor de cristal le ayudara a recordar todo por más fuerte que sea la magia que los bloquee, los recuerdos más importantes se guardan en el corazón –
- Eso fue tan cursi que casi vomito arcoíris- Dicho esto Trixie hizo una mueca como si fuera a devolver el estomago.
- A mi me gusto – dijo la otra poni
- Además hay otra cosa… - Trixie se acerco a su maestro y le hablo al oído.
- Eso es aun más desafortunado, me sorprende que lo hayas notado -
- Disculpen pero ¿Quiénes son todos ustedes y de que están hablando? ¿Recuerdos y memorias en el corazón? Eso suena ridículo –
- Tranquilo mi amigo, pronto lo entenderás. Trixie… necesito que vuelvas a Canterlot, quisiera que mantuvieras vigilado a ese tal Hurricane, tengo el presentimiento de que esto no ha terminado –
- Me niego a seguir siendo la que hace todo el trabajo de espionaje – dijo con enfado la unicornio.
- Tienes razón será mejor que envié a Light, ella puede cambiar de forma, creo que haría un mejor trabajo que tu –
- ¿No estarás hablando en serio? Ella apenas y puede interactuar con otro poni, no habrá forma de que pueda socializar y buscar información. Estuve varios días infiltrada en un hospital. ¿Sabes lo que tuve que hacer? Mejor que no lo sepas. Yo iré y no se hable más del asunto – Termino de hablar la unicornio para finalmente desaparecer en un haz de luz.
- Su ego es su mayor debilidad, aun así es una gran aprendiz. Ahora volvamos a lo nuestro… y Light prepara la otra habitación creo que la necesitaremos… – decía el unicornio mientras su ayudante se retiraba de la habitación - no te preocupes pronto recuperaras tus recuerdos
Onyx no entendía bien que pasaba pero por alguna razón tenía un mal presentimiento acerca de ese viejo y de ese castillo.
-o-
- ¿Está seguro de esto doctor? –
- Los exámenes no mienten señorita Sparkle– dijo el doctor mirando las hojas que flotaban frente a él con su magia – La princesa Luna está embarazada -
Después de semejante noticia reino un profundo silencio en la habitación de la monarca de Ecuestria. Los rostros de Cadance y Twilight reflejaban preocupación y tristeza mientras que Luna solo permanecía recostada en su cama tocando su vientre suavemente.
- Le agradecemos mucho doctor – dijo finalmente Luna rompiendo el silencio - ¿Seria mucho pedir que por favor mantuviera esto en secreto? -
- Claro que no su majestad –
- Se lo agradezco mucho doctor –
- No hay de que, ha sido un placer su alteza, con su permiso me retiro - Dijo el doctor antes de abandonar la habitación.
Una vez que el médico dejo la estancia, el silencio volvió a inundar el cuarto de la princesa Luna, tanto Cadance como Twilight se quedaron viendo a la princesa de la noche con preocupación. Luna solo atino a limpiar una lágrima que cayó de su ojo derecho.
Tanto Cadance como Twilight estaban dispuestas a darle todo su apoyo a la princesa Luna. Su sobrina se acerco a la cama de la princesa y le dio un gran abrazo lleno de amor.
- Todo va estar bien – le dijo ella al oído.
- Estaremos contigo siempre Luna – añadió Twilight uniéndose al abrazo.
- Gracias a ambas -
-Vaya, vaya… que conmovedor… - dijo una voz desde el marco de la puerta, la cual al irse abriendo poco a poco revelo al pegaso Blue Hurricane quien con una cara de pocos amigos entro a la habitación mirando fijamente a la princesa Luna.
- ¿Usted?... ¡Usted debería estar en estos momentos rumbo a Cloudsdale!… - Exclamo Cadance colocándose en una posición defensiva frente a su tía ante la presencia del pegaso. La princesa del amor noto algo diferente en el pegaso blanco, lucia más agresivo y su presencia parecía hacer más denso el ambiente lo cual hizo que la princesa se mantuviera a la defensiva y lista a llamar a toda la guardia real en caso de que fuera necesario.
- ¿Qué hace aquí? – Pregunto Twilight haciéndose lo mismo en un acto de proteger a la princesa Luna.
- Solo pasaba a despedirme… pero tuve la fortuna de escuchar cierta conversación… - dijo el pegaso con una mirada de malicia en su rostro.
Las tres princesas se quedaron calladas, mirándose una a la otra muy nerviosas.
- Es por eso que… antes de irme le propongo una manera de evitar que los nobles pidan su renuncia al trono –
- ¿De que está hablando? – pregunto Luna un poco confundida.
- De lo que pasara cuando todo poni se entere de que usted la princesa, soberana absoluta del sol y la luna, monarca de Ecuestria, etcétera, etcétera… esta… - hizo una pausa tomando un poco de aire - Esperando al bastardo de un simple herrero – dijo haciendo una mueca de sonrisa algo extraña que desconcertó a las tres princesas - ¿Creen ustedes que después de su humillante derrota ante mi ellos aceptaran eso? ―añadió Hurricane con fingida aflicción – Además desde que alteza Luna ocupo el trono, tras la muerte de su hermana, su majestad Celestia, usted y su querida sobrina, la princesa Cadance aquí presente, han hecho un gran esfuerzo por mejorar la vida de los plebeyos, y aun así estamos lejos de volver a ser el poderoso reino que éramos antes -
- Lo que sea que quiera en este lugar no lo va a obtener Hurricane - dijo finalmente Cadance aun desconfiando de la extraña presencia que irradiaba el pegaso y parecía que solo ella lo notaba.
- ¿Es que acaso no desean recuperar el respeto y cariño de sus ponis? Porque déjeme decirle que no todos están felices… desde que se enteraron de su pequeño escape y compromiso con un simple herrero - hizo una pausa para dejar que sus palabras se colaran en Luna – y lo estarán aun mas cuando se enteren de su pequeño… - Hurricane soltó una carcajada – secreto. Usted sabe, sé que no lo hizo de mala intención, pero no todos lo saben -
- No le creo ni una sola palabra, se que usted no tiene buenas intenciones y lo único que lo mueve es el amor… pero el amor por el poder que "no" tiene - Cadance remarco ese "no" como una daga en el orgulloso pegaso - Ante mí no es más que un despreciable, doble cara, embustero, trepador… -
- Es agradable ya no tener que fingir más frente a ustedes que soy un buen poni, es muy… ¿Cuál es la palabra? A sí… liberador- contesto Hurricane con una sonrisa de lado. Él sabía lo que era y las ponis presentes también así que iba a dejar las formalidades y la falsa amabilidad de lado - Entonces seré directo con mis intenciones, Princesa Luna de Ecuestria vengo a pedir su pesuña en matrimonio - declaro desde su lugar con toda calma, esperando el grito en el cielo de Luna, Cadance o Twilight.
-¿¡Quién se cree usted para pedir algo así!? – Exclamo Twilight muy molesta.
- Es claro que su majestad Luna puede rechazar mi oferta, sin embargo como ya explique, ¿Cuánto pasara antes de que los nobles le den la espalda? ¿Usted cree que la apoyaran por siempre después del fiasco que hizo su prometido? Como saben, yo poseo una gran influencia con la nobleza, ellos podrían cambiar de opinión si usted aceptara contraer matrimonio con alguien de casta alta–
Tanto Twilight como Cadance se quedaron calladas nuevamente y se observaron una a la otra como si buscaran que una de ellas pudiera refutar las declaraciones del noble pegaso.
- Antes de que no acepte mi generosa oferta, imagine lo que le pasara a Ecuestria sin su querida princesa, además de la vergüenza que llevara sobre su familia – su mirada se enfoco en Cadance quien no dejaba de mirarlo con desconfianza – por lo que paso. Y si acaso está pensando en que podría conseguir un mejor partido que yo, le recomiendo que lo reconsidere. Entonces… ¿Cuál es su respuesta? -
Luna estaba atrapada, las palabras de Hurricane se quedaron en su mente resonando una y otra vez, normalmente tendría alguna respuesta para contrarrestar al pegaso pero los eventos recientes la habían dejado agotada física y mentalmente, por lo que no le quedo de otra más que aceptar, sin embargo tendría una condición para casarse con un despreciable poni como el…
- Acepto su propuesta de matrimonio – dijo finalmente la princesa Luna con voz firme sin embargo por dentro estaba muy dolida.
- Tía no puedes hacer esto…-
- Si princesa usted no puede confiar en… -
Cadance y Twilight estaban sorprendidas por la respuesta de la princesa Luna quien levanto su casco callando a las dos yeguas y continuo hablando.
- Es usted un ser despreciable y desde el primer momento en que puso un casco en mi castillo sabia que sus intenciones no eran del todo nobles, sin embargo lo que ha dicho es cierto. Mi condición no es la mejor para gobernar Ecuestria por mí misma, y aunque a usted no lo considero la opción más viable para ser mi esposo, sus recursos y conocimientos sobre política lo hacen el mas indicado para ocupar el trono aun contra mis propios principios, por lo cual no me queda más que aceptar. Sin embargo haremos un contrato prenupcial, en el que indique que usted acepta al hijo de Onyx como si fuera suyo, si "algo" – hizo énfasis en la esa palabra – le llegara a pasar a mi hijo o hija usted será el único responsable, abdicara al trono, a todos su privilegios y será juzgado con todo el peso de la ley de Ecuestria. Entonces mi sobrina Cadance y su esposo Shining Armor, serán los herederos legítimos al trono –
Hurricane emitió una ligera pero altanera carcajada.
- Ya no es la misma princesa que conocí a mi llegada, antes habría rechazado incluso hablar conmigo y yo estaría en estos momentos siendo escoltado fuera de Canterlot por sus mejores guardias – decía Hurricane en tono de burla - Mírese ahora, está rota, débil e incapaz de seguir gobernando por sí misma y todo por culpa de un inútil pegaso que solo le prometió amor y no poder… el poder de gobernar y tener a Ecuestria en las mejores condiciones… Supongo que es justo su majestad, acepto suscondiciones, la boda será en diez dias. Ahora si me disculpa me retirare a mis aposentos, tenemos mucho que planear y el tiempo vuela. Con su permiso majestad y señoritas –
Hurricane se retiro de la habitación tranquilamente dejando a las tres yeguas discutiendo cosa que a el no le importo en lo más mínimo pues su parte estaba hecha. Paso junto a una yegua del servicio del castillo de melena color gris ocupada en lo suyo, la cual miro al pegaso con cierto interés mientras se marchaba.
- Que interesante – dijo ella siguiendo al unicornio muy de cerca.
Finalmente lo vio entrar en su habitación, asegurándose de que nadie la viera abrió ligeramente la puerta echando un pequeño vistazo a dentro…
- No te recomiendo ver lo que hay detrás de esa puerta – dijo una voz detrás de ella – si lo haces estarías muerta –
La unicornio se exalto al ver a una cebra detrás de ella. La miro con detalle observando que tenia ojos de color azul, y su melena peinada hacia un lado cubría uno de sus ojos, también llevaba un collar de oro y en el centro un rubí.
- Oh por Celestia… me asustaste ¿Quién eres? – susurro la yegua recuperándose del susto.
- Presagio es mi nombre, el tuyo es Trixie y se a que viniste, pero te pido que bajes la voz o a nos meterás en problemas a las dos –
- ¿Cómo sabes eso? – dijo la unicornio en voz baja.
- Ver el futuro es mi habilidad, te puedo ayudar pero necesito que me acompañes a un lugar más privado, te lo pido con amabilidad –
Trixie estaba un poco desconfiada pero debía recopilar toda la información que pudiera, por lo que la siguió por el pasillo hasta uno de los pasajes secretos que había en el castillo.
-o-
Onyx siguió al viejo unicornio por todo el castillo, pasando por varias habitaciones con extraños diseños pero todas tenían en común su decorada de cristal,hasta llegar a una mucho más grande en el centro del palacio. Onyx quedo impresionado con el tamaño de aquel lugar, una gran cúpula central permitía el paso de las luz que se reflejaba sobre las flores cristalinas que cubrían el suelo y algunas paredes de aquella habitación, además de una hermosa fuente de agua.
- ¿Qué es este lugar? –
- Es el jardín interior del castillo – dijo una voz interrumpiendo al viejo unicornio antes de que pudiera contestar.
Onyx miro por todos lados buscando al dueño de aquella voz pero no lo encontró.
- Acá abajo – remarco la voz.
Onyx bajo la mirada encontrándose con un bebe dragón mirándolo de una forma no muy amigable.
- Lo siento no te había visto –
- ¿Me estas llamando enano? – pregunto de forma agresiva el bebe dragón.
- Tranquilo Jipon, no seas grosero con nuestro invitado – lo reprendió el viejo unicornio.
Jipon era un pequeño bebe dragón de color blanco, con varias escamas azules que casi parecían ser zafirosdistribuidos por la parte central de su cabeza y espalda, sin embrago su vientre era de color azul claro.
- Como sea ¿Qué hace este perdedor aquí? –
-Ya te dije que es nuestro invitado – remarco el unicornio.
El pequeño dragón se cruzo de brazos y miro al pegaso de arriba abajo varias veces de manera altanera.
- ¿Eres un bebe dragón? -
- Tal vez sea un bebe dragón pero eso no impedirá que patee tus flancos fuera de aquí si me haces enojar – amenazo el pequeño dragón agitando con ira su pequeña garra frente al rostro del pegaso.
- Ya basta Jipon. Necesito una flor de cristal –
- Toma las que quieras acaban de florecer hace unos días, así que están en su mejor forma – dijo el pequeño dragón llevándose sus manos detrás de la cabeza, alejándose un poco sin perder la vista al pegaso..
- Solo necesito una -
El anciano poni busco entre el jardín de la flores, hasta que encontró la más grande y hermosa flor de cristal, la tomo suavemente con su magia acercándola al pegaso.
- Toma la flor con tus alas y ponla frente a tus ojos –
Onyx estaba confundido de cómo una simple flor le ayudaría a recuperar sus recuerdos
El anciano insistió que tomara la flor, por lo que no le quedo de otra al pegaso. Abrió sus alas y tomo la flor con delicadez poniéndola frente a sus ojos como el anciano poni le había dicho.
- ¿Y ahora qué? –
- Sigue mirándola… -
Onyx pensó que era una tontería pero igual lo hizo dejando que la hermosa flor se reflejara en sus ojos de color verde y entonces algo paso…
Miles de recuerdos comenzaron a pasar por su mente a gran velocidad mientras una aura de color azul oscuro comenzaba a abandonar el cuerpo de pegaso.
Finalmente cuando todo término se sintió un poco mareado por la gran cantidad de recuerdos que llegaron a su mente… - ¡Luna!... – exclamo el pegaso abriendo los ojos completamente.
El anciano unicornio sonrió complacido por el resultado, mientras la flor de cristal comenzaba a derretirse entre las alas del pegaso.
- ¿Al fin recuerdas todo Onyx Blackstar? –
Onyx sacudió su cabeza, para después mirar fijamente al viejo unicornio.
- Espera… ya te recuerdo… eres el anciano del bosque… el que me dio aquella flor de cristal para Luna… ¿Cómo es que te llamabas? Sou… Soul Mist… si ese es tu nombre, ahora lo recuerdo –
- Me alegra que te acuerdes de mi joven pegaso – dijo sonriendo el unicornio - Lamento que las cosas no salieron del todo bien con la princesa Luna –
- Todo iba bien, hasta que apareció ese otro pegaso Blue Hurricane… ¡Blue Hurricane! – Exclamo Onyx con fuerza – Ese desgraciado está planeando algo, lo sé, tengo que volver –
- Espero un momento jovencito – dijo Soul Mist deteniéndolo con su magia – No puedes ir en esas condiciones –
- Pero me siento bien –
- ¿En verdad? Entonces quiero verte volar –
La petición del anciano unicornio le pareció un poco extraña al pegaso pero decidió hacer lo que le pidió después de todo lo había ayudado.
- Bien si con eso me dejas irme lo hare -
Onyx extendió sus alas y empezó a aletear sin embargo…
- ¿Que rayos? – Exclamo Onyx al ver que por más que aleteara sus patas no se despegaban del suelo -¿Qué está pasando? -
- Lo ves no estas listo –
- ¿Qué me hiciste? – Pregunto confundido y asustado - ¿Por qué no puedo volar? -
- Yo no te hecho nada, pero el otro pegaso si… -
- ¿De qué hablas? –
Cuando estaba por decirle al pegaso lo que le pasaba, las puertas del jardín se abrieron de repente revelando a la unicornio Trixie.
- Por fin los encuentro. Light me dijo que estarían aquí. Tengo algo importante que decirles… –
- Yo te conozco – interrumpió Onyx – Eres Trixie ¿cierto? Perdona no haberte recordado antes -
- Si, si me alegra que por fin te acuerdes de mi, ya hablaremos de eso después – dijo con fastidio Trixie – Sera mejor que tomes asiento amigo porque te encantara saber lo que el tal Blueblood y su amigo Hurricane planea hacer… -
-o-
- Vaya eso es terrible – dijo simplemente Soul Mist tras escuchar los planes de los unicornios – Buen trabajo Trixie –
La unicornio se sintió complacida con la felicitación de su maestro.
En cambio Onyx solo cayó sobre sus flancos, su rostro mostraba una mezcla de sorpresa, miedo, tristeza y preocupación.
- Oye no pongas esa cara, tu novia todavía no se casa y aún sigue viva – dijo Trixie intentando animar al pegaso – Aun puedes ir y salvarla antes de que eso suceda –
- ¿Qué caso tendría ir? La última vez que me enfrente a Hurricane acabe casi muerto. Y ahora no puedo volar, ni tengo la fuerza para enfrentarlo… y menos ahora que sé que tiene… eso… - suspiro resignado – No duraría ni cinco minutos contra él o contra Blue Blood y su amuleto del alicornio –
- Aún estamos a tiempo – dijo Soul Mist sacando de su letargo al pegaso – existe una forma de recuperar tus facultades e incluso volverte más fuerte -
- ¡¿Lo dices en serio?! – exclamo el pegaso con un poco más de ánimo
- Así es – reafirmo el viejo unicornio.
- Pero solo tenemos diez días –
- Es tiempo suficiente, solo si estás dispuesto a hacerlo -
- ¿Que estamos esperando entonces? –
- Tranquilo mi joven amigo, no será fácil, te ayudaremos a recuperarte. Tenemos poco tiempo y habrá que acelerar el proceso usando técnicas poco ortodoxas –
- Mucha platica poca acción… haz lo que tengas que hacer -
- Veo que estas muy animado. Bien… vamos, Light ya debe tener la habitación lista –
Habiendo dicho esto el cuerno del viejo unicornio comenzó a brillar y de la nada una puerta apareció frente a todos. Soul Mist empujo la puerta haciendo que esta se abriera de par en par revelando un oscuro pasillo del otro lado. El viejo mago fue el primero en entrar, seguido de Jipon y después le siguió Trixie. Onyx fue el último ya que sus nervios le hicieron dudar si debía atravesar esa puerta, pero si quería salvar a Luna no podía perder más tiempo así que reunió todo su valor y siguió a los demás al otro lado. una vez que todos habían cruzado la puerta esta se cerró detrás de ellos desapareciendo tan misteriosamente como apareció…
-o-
Momentos más tarde otra puerta se abrió dejando pasar al grupo a una nueva habitación la cual era mucho más grande, de echo era la más grande que Onyx había visto en todo el castillo, la verdad es que ni siquiera parecía un habitación común ya que esta lucia como un gran y desolado desierto que parecía no tener fin.
- Hemos llegado – dijo Soul Mist con simpleza – Light preparo todo para empezar… -
- ¿Qué es este lugar? ¿Cómo es que puede haber algo tan grande como esto dentro de un castillo? -
- El castillo de Starswirl no es para nada ordinario, este se adapta y cambia a los deseos de sus ocupantes – respondió el anciano unicornio.
- ¿Y cómo es que el estar aquí me hará librarme de los que me hizo Hurricane? –
- Paciencia chico... - dijo el anciano mientras miraba un poco el panorama - debo decirlo Light te luciste mucho al ampliar este lugar, ¿no te parece muchacho?- La mirada del viejo parecía haberse ido del asunto principal y se dedicó a observar más bien cada detalle de la zona donde se encontraban.
- Oye no tenemos mucho tiempo ¿vamos a hacer esto o no? – Dijo impaciente el pegaso.
- Cuidado con lo que pides chico, muchas veces el que dice lo que no debe escucha lo que no quiere - Repuso en forma maliciosa el unicornio ladeando su vista hacia Light la cual estaba que alistaba un equipo parecido al que usaban los practicantes de skateboard.
- Ahora chico dime ¿tienes idea de por qué perdiste el último combate? -
- Mmmm... ¿Por qué de no sé dónde Hurricane se transformó en no sé qué cosa y casi me medio mata? -
- Cierto - repuso el unicornio - pero aparte aun sin usar "eso" estabas en la peor condición posible, o en este caso en el otro extremo de la cuerda... - Contesto el unicornio mirando al pegaso negro.
- Bueno... es cierto que el me supero pero solo fue por un instante, después le di la vuelta…-
- Chico durante todo el combate... puedo decírtelo tu rival no estuvo más que jugando contigo... hubieses peleado usando toda tu velocidad, y tu fuerza la cual supera apenas a la de un guardia promedio y no hubieses ganado... es penoso pero tus posibilidades de victoria en esa ocasión eran muy bajas... por eso estabas en el otro extremo de la cuerda... -
- Gracias por darme confianza – repuso Onyx en tono sarcástico - ¿Hay alguna parte buena en todo esto, una en la cual no me humilles más de los que estoy ahora? -
- Bien chico - dijo el unicornio sentándose en el suelo sobre sus ancas - para que logres tener al menos una oportunidad de vencer lo primero es devolverte tus facultades como pegaso... el golpe que ese pegaso te dio al final, es conocido como el "rompe auras" hizo algo más que solo dejarte como paciente desahuciado, literalmente rompió todas tus facultades como pegaso, así que no eres más fuerte que un potro recién nacido y es eso lo primero que debemos corregir -
- Y bien ¿Como empezamos? -
- Bueno primeramente te vas a poner esto -
Y así el unicornio le puso a Onyx una especie de cinturón con un seguro que parecía hecho de plata el cual se ajustó rápidamente a la cintura del pegaso. La cual al momento de sellarse hizo que el pegaso cayese de espaldas mientras sentía una gran presión tanto física como espiritual.
- Hasta que el entrenamiento termine no vas a poder quitártelo -
- Está… un poco apretado… - decía el pegaso mientras sentía como si tuviera un gran peso encima.
- Esa es la idea amigo mío... ahora tu cuerpo y alma están comenzando a experimentar lo que se puede decir el pulso de un ratón... literalmente resonando 500 veces por minuto eso hace que todo tu organismo se esté acelerando claro que al ser un poni para este momento estarías quemándote por una aceleración tan grande sumado a grandes dolores de cabeza... así que mejor te acostumbras a esa sensación o morirás - Respondió en forma simple el mago mirando como Onyx se ponía de pie.
- y ahora… ¿qué sigue? - Decía Onyx luchando por mantenerse en pie.
- Bien primero recuperar el control de tu cuerpo así que llamemos a tu oponente... ¡Guerrera ven aquí! -
La vista del anciano entonces se enfocó a un lado donde se pudo ver a Light la cual estaba usando el equipo para practicar skateboard salvo por los patines los cuales fueron reemplazados por unas especies de protecciones para cascos.
- Un placer ser su oponente señor Onyx - Dijo Light en un tono un tanto monocorde.
- Espera ¿Quieres que luche contra ella? – Dijo en forma incrédula el pegaso negro viendo a la callada unicornio - No me parece muy justo -
- Yo te sugiero que no la subestimes jovencito... -
- De acuerdo si tú lo dices anciano… pero no respondo por lo que le pueda pasar. Le prometo no ser muy rudo con usted señorita Light -
Soul Mist solo sonreía al ver la confianza de Onyx, mientras Light le lanzaba lo que parecía una corona y un delantal de los que usaban las sirvientas
- Colóquese el equipo de protección señor Onyx, no quiero matarlo - Dijo con simpleza la poni mientras estiraba ligeramente su casco derecho delantero en señal de dar un golpe.
- ¿Qué rayos es esto? - dijo Onyx con sorpresa al ver el supuesto equipo de protección que debía usar - Oye viejo, no pienso ponerme esto…
- Te sugiero que dejes de preocuparte por la estética del equipo de protección y te preocupes mejor por tu oponente Onyx... - Repuso Soul Mist momento en el cual Light pego un tremendo salto hacia donde estaba Onyx y caer a su lado con gran estruendo ocasionando una gran explosión en dicha zona que levanto una gran cantidad de humo y polvo impidiendo ver qué pasaba.
- Creo que lo mato... - Dijo Trixie mirando lo sucedido.
- Que lastima, hubiese querido verlo vestido de sirvienta - Repuso por su lado Jipon.
- Parece que esperamos mucho del chico... - dijo con simpleza Soul Mist mirando al cielo- oh esperen allí esta - Dijo el mirando como Onyx caía desde una gran altura de forma muy aparatosa dando varias volteretas en el suelo.
- ¿Seguirá con vida? - Dijo Trixie al ver como cayo el pegaso.
Onyx salio de entre los escombros, su mirada reflejaba miedo.
- ¿Qué rayos fue eso? -
- Te lo advertí muchacho - el tono del anciano denotaba algo de burla respecto a lo que estaba pasando - ¿y ahora que vas a hacer? -
Onyx comenzó a correr a todo lo que daban sus patas esquivando golpe tras golpe.
- Siendo tan mago como eres no puedes idear una cura mágica -
- Lo siento chico pero soy mago no medico... así que te aguantas... -
- ¡Eres un…! -
- Por cierto... cuidado atrás... -
- ¿Qué? - pregunto Onyx para luego volver a salir disparado por los aires luego de otro golpe dado por Light.
- Estas disfrutando esto ¿no? - Dijo Trixie mientras comía galletas con mantequilla de maní acompañada de Jipon quien hacía lo mismo solo que el dragoncito blanco comía unos zafiros.
- Es divertido en cierta forma... - repuso Soul Mist - Me recuerda a mí en mis primeros días de aprendiz... pero tiempos desesperados exigen medidas desesperadas... ¡Light golpéalo más fuerte! -
- Condenado viejo... ¡¿tratas de ayudarme o de matarme?! - Protesto el pegaso negro quien solo podía correr lo más que podían sus cascos de los bestiales golpes dados por la poni espectral quien cada vez estaba más cerca de asestarle un nuevo golpe que de seguro terminaría con la aventura de nuestro desdichado protagonista.
- Eso depende de ti – respondió simplemente sin ningún tipo de empatía hacia lo que estaba pasándole a Onyx.
Onyx por su lado vio el delantal y la corona, aunque le parecían ridículos decido ir hasta ellos y colocárselos rápidamente a pesar de la vergüenza que sentía.
- ¿¡Cómo se pone esta cosa!? - Grito histérico el pegaso mientras seguía huyendo.
- Coloca la corona en tu cabeza y el delantal en tu cintura y luego grita tan fuerte como puedas ¡INCREIBLE CORONA DE LA JUSTICIA EN SU LUGAR! ¡INCREIBLE ARMADURA DE LA VERDAD PROTEGEME! Ahora dilo... -
- ¿Increíble corona de que...? - El pegaso iba a protestar por las cosas tontas que tenía que decir para colocarse el equipo pero no pudo por un nuevo ataque propinado por Light.
- Veremos que tanto la presión obliga a este chico lo hace cambiar de opinión – dijo el unicornio mientras comía una galleta.
Light seguía persiguiéndolo por todo el lugar mientras el pegaso intentaba ponerse el equipo y repetía las palabras que le habían dicho, por mas tontas que se escuchaban.
- Está bien lo hare... ¡INCREIBLE CORONA DE LA JUSTICIA EN SU LUGAR! ¡INCREIBLE ARMADURA DE LA VERDAD PROTEGEME! -
- Vaya que les parece chicos, en serio lo dijo... -
- Y nosotros acabamos de perder 20 bits - Dijeron a coro tanto Trixie como Jipon mientras le daban al viejo la suma en cuestión.
- ¿Esto les parece divertido? – reprocho el pegaso huyendo de los constantes ataques de Light.
- Cuidado atrás... - Dijo el anciano señalando a Light quien otra vez ataco al pegaso con otro golpe mortífero lo que el pegaso apenas noto fue que el delantal y la corona se transformaron en equipo de entrenamiento que consistía en un casco de boxeo y unos guantes que lograron amortiguar ligeramente el golpe pero aun así lo envió contra el piso con mucha violencia.
Esto sorprendió a Onyx quien dejo de huir para luego perfilarse hacia Light quien lo seguía persiguiendo
- Muy bien suficiente de correr... ¡Ahora que este equipo de protección se activó estoy listo para lo que tengas! -
Con lo que no conto Onyx es que el equipo no ofrecía mayor protección que cualquier otro equipo genérico de entrenamiento de un gimnasio. Así que las esperanzas y la confianza de Onyx en su disque armadura se esfumaron.
- ¡Armadura de la justicia mi abuelita! ¡Armadura de porquería! ¡Huir por mi vida es lo único que esta salvándola! -Protesto el pegaso mientras escapaba de la yegua, pero en medio de su huida Onyx noto que su cuerpo se había aligerado ya que a Light le tomaba más tiempo alcanzarlo para atinarle con otro de sus golpes mortales.
- Cada vez se tarda más en darme un golpe eso quiere decir que soy más veloz que ella así que posiblemente… -
Así Onyx se volvió a detener y se perfilo nuevamente frente a Light esquivando un ataque de está comprobando su teoría, pero el pegaso no tenía tiempo de regocijarse ya que antes de esperar que la yegua tratase de repetir su ataque comenzó un contraataque poniendo en aprietos a la unicornio la cual ahora estaba que esquivaba los golpes del pegaso galopando en reversa.
- Parece que ahora yo tengo el control de este combate - pensó el pegaso muy confiado
El anciano sonreía al ver como Onyx estaba finalmente dándole vuelta al encuentro, aunque lo único que le preocupaba era que el pegaso hiciera algo que no debía… y eso paso…
El corcel en su ansia de terminar la pelea trataba de buscar conectar un golpe al cuello de la unicornio para hacer que se desmayara pero en un descuido termino rozándole la cara generándole una herida.
Esto dilato los orbes de la unicornio momento en que ejecuto un movimiento de capoeira subiéndose a la pata del pegaso y luego realizar una patada giratoria directa a su rostro que saco volando a Onyx a ras del suelo directo hacia unas rocas.
Onyx pensó que iba a morir pero cuando abrió los ojos noto que había caído sobre varios colchones invocados por Trixie que amortiguaron el impacto y noto que Jipon sostenía la pata de la unicornio en señal de que el dragón había amortiguado la fuerza de la patada dada por Light.
- Casi no la cuentas muchacho... - Dijo el anciano mirando al pegaso.
- Anciano... – repuso el pegaso mientras se ponía de pie- dame otro round con ella... -
- Ya no es necesario. Felicidades chico... -
- ¿Qué? -
- Tu primera lección ya termino -
- ¿De que hablas? No pude ganar -
- Nunca dije que tenías que ganarle a Light para terminar esta lección -
- Pero yo pensé -
- El caso es que Light tiene la suficiente fuerza y capacidad para vencer a un minotauro sin ningún esfuerzo, un poni común no podría tener un combate justo con ella-
- Cielos… -
- A propósito ¿Como sientes tu cuerpo? Estoy seguro que ya puedes moverte más ágilmente -
Onyx entonces miro su cuerpo y noto que sus capacidades físicas habían vuelto incluida su capacidad de vuelo. Agito sus alas y sin proponérselo acelero a una velocidad sorprendente, en solo un segundo llego hasta más allá de las nubes de aquella habitación, lo cual se le hizo muy extraño al pegaso que una habitación tuviera nubes y que fuera tan amplio, miro el horizonte notando que la habitación se extendía infinitamente lo cual le dio una idea... Decidió probar de nuevo y comenzó a volar por toda la habitación a una velocidad que igualaba o tal vez incluso superaba a un wonderbolt. Finalmente y después de probar sus nuevas habilidades descendió frente a los demás presentes.
- Presumido – murmuro Jipon a Trixie y Light.
- Eso fue increíble, incluso hasta me siento más fuerte –
- Eso significa que el entrenamiento dio resultado, la correa que tienes puesta acelero el proceso de tus células y desfibrilo aquellas que fueron bloqueadas por el golpe de aquel pegaso muchacho... el objetivo de esta prueba era justamente abrir tus canales espirituales cerrados y para eso debías esquivar estos golpes letales en circunstancias de riesgo mortal... tu energía recorre más rápido tu cuerpo cuando estás al borde de la muerte muchacho -
- Entiendo... pero dime que hubiese pasado si no lo hubiese esquivado -
- Te habrías muerto - Repuso en tono bastante simplón el anciano.
- ¡No crees que debiste decirme algo tan importante primero! - Protesto Onyx con las alas erizadas.
- Porque no había necesidad, vi claramente que ibas a salir bien de esta prueba muchacho... tengo mucha confianza en ti desde el día que nos conocimos -
Onyx ante dicha respuesta se quedó callado y se quedó un poco pensativo en que cosas hacían que Soul Mist lo quisiera ayudar…
- Ahora antes de continuar con la segunda parte del entrenamiento, hay algo que podría interesarte –
- ¿Puedo quitarme esto? – pregunto señalando el cinturón.
- No – respondió secamente el anciano unicornio – Ahora sígueme – su cuerno empezó a brillar y de la nada apareció otra puerta.
Ya entonces Onyx no se sorprendió de ver aquella demostración, por lo que siguió al unicornio a través de la puerta.
Al llegar al otro lado las luces se encendieron mágicamente revelando una especie de taller de herrería muy completo.
- ¿Qué es este lugar? – pregunto el pegaso mirando a su alrededor.
- Este era el taller de Shinning Mind y este fue uno de sus más grandes proyectos – dijo señalando los diseños y piezas sin terminar sobre una gran mesa – Deseaba construir una armadura que le permitiera aumentar sus habilidades naturales. Estoy seguro de que tú podrás terminar lo que el empezó, aunque deberás trabajar contra reloj si quieres terminarlo a tiempo –
- Creo que puedo intentarlo – dijo el pegaso con decisión mientras tomaba un martillo con su ala derecha, moviéndolo hábilmente entre sus plumas, arrojándolo al aire y atrapándolo con su ala izquierda – Bien a trabajar… -
Continuara…
Listo, aquí está un nuevo capítulo de este fic. Espero les haya gustado no olviden los reviews. Y recuerden si ven algún error ortográfico o de redacción me gustaría que me lo hagan saber para corregirlo a la brevedad.
