CAPÍTULO 26
LA CENA
Bon Bon y Lyra continuaban caminando hacia el restaurante pero ambas estaban preocupadas. La unicornio notaba que su pareja no estaba bien, algo le inquietaba pero no sabía qué era por lo que pensó que era mejor esperar a la cena para preguntar. Por su parte la terrestre se sentía avergonzada de si misma, se había olvidado de que ese día se cumplían 7 años desde que su novia y ella se formalizaron como pareja, aunque se conocían desde preescolar. Desde el principio se llevaron bien dado que ambas eran originalmente niñas tímidas que les avergonzaba relacionarse con otros potrillos, pero por algún extraño motivo se sentían cómodas juntándose entre ellas. El paso a la primaria supuso todo un cambio, ambas ya cansadas de tener un carácter inseguro comenzaron a desarrollar una personalidad moralmente discutible, en el fondo seguían siendo inseguras pero ahora quedaba tapado bajo una pantalla. Su comportamiento en el colegio se volvió cada más digno de sanción, especialmente después de que se supiese el incidente entre ellas y Cheerilee ocurrido en el último curso de primaria. Cheerilee era un año menor que Lyra y Bon Bon pero debido a sus notas le habían adelantado un curso estando en la misma aula que ellas, además ya entonces había conseguido su marca, lográndola más temprano que sus dos compañeras y eso más el hecho de que las superase en todos los exámenes no fue bien visto por ellas. Tras el accidente Lyra se volvió más responsable dado que se culpaba a si misma de lo sucedido; Bon Bon tardó más en arrepentirse e incluso trató de negar su culpa. Los padres de la terrestre crema y la unicornio no tuvieron más remedio que someter a sus hijas a terapia y enviarlas durante un tiempo fuera del pueblo. Cheerilee también necesitó de terapia pero de forma individual a sus compañeras, a las que ni siguiera se atrevía a mirarles a la cara y ella no tuvo que irse de Ponyville. La secundaria equestriana duraba 4 años y los 2 primeros Bon Bon y Lyra tuvieron que cúrsalos en un estricto colegio de Canterlot pero después regresaron a Ponyville donde realizaron los últimos 2 años de la ESO. Para cuando volvieron la terapia ya había finalizado y Bon Bon había admitido su responsabilidad. Las tres chicas ya más relajadas y a sus 14 años lograron reconciliarse entre ellas, pero Cheerilee nunca tuvo demasiada relación con sus antiguas agresoras. Cuando Lyra y Bon Bon cumplieron los 16 ambas se hicieron formalmente novias, lo que originariamente fue motivo de varios chismorreos, y aunque algunos las apoyaron incluidos sus familiares, otros hacían bromas y comentarios en contra. Sus padres tuvieron miedo de que con el tiempo las "bromas" fuesen a más y ambas niñas fuesen objetos de insultos o agresiones pero esto no se dio, los vecinos eran criticones pero no violentos. Curiosamente Cheerilee fue de los pocos vecinos que no las criticó, y si bien no las defendió directamente tampoco actuó en su contra manteniéndose neutral ante toda aquella polémica. Hubo algunos que se manifestaron directamente a favor de ambas novias entre los cuales se encontraban Derpy, la abuela Apple y los Cake más algunos vecinos más. Con el paso del tiempo el pueblo se acostumbró a la pareja y ya no hubo más chismes, lo que fue una suerte cuando Octavia y Vinyl anunciaron su relación, Lyra temía que los chismorreos volviesen a empezar pero no, para entonces el pueblo ya se había acostumbrado a ese tipo de parejas. Todo esto sumado al hecho de que durante el final de la secundaria y el posterior Bachillerato Lyra y Bon Bon se hicieron muy cercanas a Octavia y Vinyl.
«Tuvimos que pasar por mucho y ahora me olvidé de nuestra fecha especial. Lyra estará esperando a que la sorprenda o le haga algún regalo. ¡No tengo nada!»
«Espero que Octavia y Vinyl no me fallen. Quiero que esta noche sea perfecta. No se cumplen siete años juntas todos los días. Seguro que a Bony le va a encantar la sorpresa, aunque mi voz… bueno… no está mal pero no es… bueno… tendrá que servir»
Ambas llegaron al restaurante. Allí se saludó un recepcionista y tras comprobar su reserva las indicó su mesa diciendo que era la número 10, todas estaban numeradas mediante un letrero metálico que figuraba encima de ellas. Al fondo se veía un escenario en donde más tarde habría actuaciones.
—Por favor vayan a sentarse y pónganse cómodas. Enseguida irá alguien a tomarles nota—el recepcionista les dio un menú a cada una—Aquí tienen sus cartas.
—Gracias—respondió Lyra.
Las dos yeguas se marcharon a la mesa, se sentaron y se pusieron a leer los diferentes platos.
— ¿Qué te apetece, amor?
«A mí me vendría bien un cerebro nuevo pero no creo que haya ninguno en el menú» pensó Bon Bon cabizbaja.
—No sé… alguna de las especialidades de la casa.
—Mmm. Creo que pediré las croquetas rellenas de zanahoria o quizás los champiñones al ajillo, o tal vez la bruschetta con tomate y buñuelos de soja.
—Pide lo que quieras, cariño. Por mi parte… algo más ligero, quizás el puré de calabacines.
En esto se acercó una camarera pegaso a la mesa, tenía el lomo azul celeste, crines rubias, ojos naranjas amaromados y una cutie mark con forma de dos rayos.
—Buenas noches. ¿Qué les sirvo?
Ambas clientas reconocieron a la camarera. Lyra fue la primera en intervenir.
— ¿Sassa? ¿Sassaflash?
La pegaso pareció sentirse algo incomoda y miró levemente a izquierda y derecha.
— ¿Qué les sirvo?
— ¿Trabajas aquí?—intervino la unicornio.
—Sí. ¿Qué les apetece?
— ¿Desde cuándo hablas de usted?
—Les sugiero la sopa de espinacas y acelgas y también las espinacas a la crema.
—… Relájate un poco, amiga.
«No me hagas esto, Lyra» pensó la pegaso.
—Por mi parte lo que nos has recomendado—se decidió Bon Bon.
—Y yo… los champiñones al ajillo más un puré.
—Le recomiendo el puré de calabacines y zanahorias.
—De acuerdo pero no hace falta ser tan cortes—respondió la unicornio.
— ¿Qué desean de beber?
—No sé. ¿Qué te apetece, amor?
—Pues… un vino blanco.
—Tenemos "Conde de Valdemar" "Finca La emperatriz" y "Lorea". Con los champiñones recomiendo el Lorea, aunque para las espinacas con crema sería mejor el Valdemar. De hecho… creo que sería mejor un Valdemar para combinarlo con todo.
—De acuerdo, pues un Valdemar—se decidió Bon Bon.
—Conforme—la pegaso lo anotó—Entonces tenemos un puré de calabacines y zanahorias, los champiñones al ajillo, sopa de espinacas y acelgas, espinacas a la crema y una botella de vino Conde de Valdemar. Mmm, ¿No creen que son muchas espinacas? Podríamos cambiar la sopa por otra de crema de avena.
—De acuerdo—aceptó Bon Bon.
—Entonces sopa de crema de avena y lo demás todo igual.
—Sí.
—Regreso enseguida con su orden.
La pegaso se marchó.
—Carai. Da miedo cuando se pone tan formal.
—Lyra, no lo entiendes. Pudiste meterla en un lío. En un local tan formal como este el personal siempre ha de tratar de usted a los clientes y sin excepciones. El protocolo es muy estricto. ¿Quieres provocar que su encargado le llame la atención?
—Tú en la tienda no eres tan formal.
—Depende con quien pero normalmente también empleo el usted. Además no es lo mismo una dulcería que es un local más informal, donde una gran parte de los clientes son niños que un restaurante.
—… Pero no van a regañarla por tutear a sus amigas. ¿O sí?
—Eso no lo sabemos y mejor no arriesgarnos, la perjudicada sería ella.
—… Bien, bien. Entendido. Seré más cursi y formal pero solo por no perjudicar a Sassa.
—Gracias.
« ¿Por qué le echo el sermón? No estoy en condiciones de hacerlo. ¿Cómo le digo que me olvide de que hoy era nuestro día especial?»
Lyra se puso a girar la cabeza mirando a otras mesas y rincones del local.
«No se ve por aquí a Octavia y Vinyl. ¿Dónde estarán? ¿Se olvidarían?»
Sassa regresó con los primeros platos y le tendió disimuladamente una nota a Lyra. La unicornio la leyó. "Trátame de usted, por favor. Hay dos señoritas que le esperan a la entrada del baño femenino".
Seguidamente la pegaso sirvió el vino y se fue a atender otras mesas, en un rato regresaría con los segundos.
— ¿Qué es esa nota, cariño?
—Je. Sassa me ha pedido que la trate de usted. Necesito ir al baño.
—Pero si vamos a cenar. ¿No pudiste ir antes?
—Se me pasó. Vuelvo enseguida.
Lyra se marchó llevándose la nota para evitar que su pareja la leyera.
La yegua color crema dio un suspiro al tiempo que la pegaso se retiraba.
« ¿Y como se lo digo? Lyra, mira ha ocurrido una cosa graciosa, resulta que me olvide de nuestro aniversario… ¡No! Lyra, cariño, últimamente he estado muy despistada y bueno… no me acordaba que hoy cumplíamos 7 años… ¡No! Cariño, últimamente he tenido mucho jaleo en la tienda y me olvide de que día era hoy… mejor pero tampoco. Lo llevo fatal»
Entretanto Lyra se había juntado en el aseo con Melody y Vinyl.
—Chicas, habéis venido.
—Quedamos en eso. Hemos hablado con el encargado y nos dejará luego a las tres cantar algo para Bon Bon. Cuando él nos lo indique subiremos al escenario—explicó Octavia.
— ¿Así sin más?
—Bueno… no. Octavia y yo tendremos que consumir algo en el local, asique aprovecharemos para cenar. Aparte mañana y los 5 días siguientes tendremos que hacer aquí actuaciones nocturnas y nos pagaran poco—explicó Vinyl.
—Un poco severo el encargado ¿No? Bony y yo tenemos la tienda pero ustedes viven de actuar.
—No hay problema. Será suficiente y además tengo algo ahorrado—contestó Melody.
— ¿En serio? ¿Dónde?—se interesó Vinyl.
—Si te lo dijese no estaría ahorrado.
La aludida rodo los ojos y Lyra soltó una risita.
—Gracias por esto, chicas. Les debo una.
—Empieza por decirle a Bon Bon que nos regale unos bombones de naranja.
— ¡Vinyl!
—No disimules, cariño. A ti te gustan incluso más que a mí, que ya es decir. Y también los de crema.
La aludida se sonrojo.
—Bueno… a mucha gente le gustan los bombones rellenos.
—Será mejor que vuelva a mi mesa, chicas.
—Nosotras también vamos a tomar mesa. Nos asignaron una al fondo y con suerte Bon Bon no se fijará en nosotras—contestó la unicornio de melena azulada.
Las tres comenzaron a retirarse.
Mientras Bon Bon continuaba dándole a la cabeza.
«Bueno… quizás me este precipitando. Seguro que Lyra no me odiará por algo así, o sea… se enfadará un poco pero no va a romper conmigo. Tal vez ni siguiera tenga que decírselo. ¿Y si no se lo digo? No tiene por qué saberlo… pero lo sabría. Seguro que ella está esperando que la sorprenda con algo y no tengo nada pensado ni preparado, asique en cuanto sepa que no tengo ningún regalo ni sorpresa para ella sabrá que me he olvidado, y entonces me reprocharía ocultárselo asique tengo que decírselo. Pero… ¿Y si se lo digo y le rompo el corazón? Ella es tan buena y amable ¿Cómo he podido hacerla esto?»
Sassa procurando que no le viese su encargado se acercó a la mesa.
—Dígale a su acompañante que otro día que no esté trabajando me paso a visitarlas.
—Se lo diré y gracias—respondió la terrestre sonriendo.
La pegaso se retiró y al poco regreso Lyra.
—Hola, amor.
—Te has tardado.
—Sí. El baño estaba ocupado.
—Pero si tiene capacidad para 4 usuarios. Hemos venido otras veces.
—Sí. Ya ves lo que son las cosas.
—Sassa ha dicho que uno de estos días nos visitará.
—Guay. Aprovecharé entonces para disculparme con ella. Ahora comamos.
Ambas se pusieron a comer. Mientras en una mesa del fondo se encontraban Melody y Vinyl pidiendo la cena, pero como estaban un poco alejadas y en una de las esquinas del local Bony no se dio cuenta de la presencia de sus dos amigas.
«Aun esta con esa cara de ajo. Esperaré a que comamos el segundo para preguntarle. Mmm, este puré esta delicioso»
«Será mejor esperar al segundo y beber un poco más antes de confesar mi falta. Al menos la sopa esta exquisita»
Bon Bon frunció un poco el ceño al ver que Lyra bebió un poco de vino sin haber terminado su puré, recordando que no era elegante beber mientras se consumían los platos de cuchara pero optó por callarse.
De pronto Lyra pareció sentirse incomoda.
«Oh no. Tenía que haber aprovechado cuando fui al baño en vez de limitarme a parlotear. Ahora me están entrando ganas pero no puedo levantarme al aseo, aun no hemos comido»
"¿Por qué Lyra pone esa expresión tan rara? Un momento. ¿Acaso lo sabe? ¿Se ha dado cuenta de que me olvide de nuestro día especial?»
«Tengo ganas de orinar. Aguántate, Lyra. Ahora estas cenando con tu novia»
La unicornio verde tenía mala cara.
«Ese gesto… Seguro que lo sabe»
«Mejor me concentro en la comida y dejo de pensar en el baño»
«Ahora está terminando su plato, yo también acabaré el mío»
«Ay. No me disfruto la comida. Tengo que ir al baño pero no debo de dejar sola a Bony»
«Esa mirada… ¿Por qué me mira así? ¿Es una indirecta? En tal caso ¿Qué significa? Sea lo qué sea seguro que es algo malo»
«Tengo que aguantaarrr. Mejor pienso en otra cosa. Intentaré preguntarle a Bony por qué esta tan rara»
—Bony.
— ¿Sí?
—Tengo algo que decirte.
«Ay no. No, por favor. ¿Y si me dice que soy horrible? ¿Y si quiere romper conmigo?»
—Lyra, por favor no te precipites. Esto tiene solución.
«Sí, ir al aseo»
—Soy consciente de que a veces ciertas cosas han de solucionarse. Lo mejor es actuar con calma.
«Mmm. Entonces ¿Puedo ir al baño sin que se moleste porque aun no haya acabado la cena?»
—Sí, eso es, amor. Hay que poner remedio a las cosas antes de que vayan a más pero con calma.
—Exacto, cariño.
—Pues entonces ahora vuelvo, voy al aseo. Gracias por entenderlo.
Lyra se marchó al baño.
"¿Al aseo? ¡Un rábano! Si acaba de ir… Se ha largado sin mí. Se marcha sin mí. Se va a marchar dejándome sola»
— ¡SE MARCHA SIN MÍ PORQUE SOY UNA NOVIA HORRIBLEEE!—Gritó Bon Bon poniéndose erguida y levantando hacia arriba ambos los cascos delanteros, lo que le hizo ganarse varias miradas de los clientes y personal del local. La terrestre al ver que todos la miraban se calmó avergonzada, se sentó y empezó a sollozar.
«Bueno… con tal de que al menos una de las dos pague la consumición…» pensó el encargado.
En ese momento llegó el segundo plato.
—Aquí tienen su orden. Buen provecho.
—Gracias pero… ¿Qué más da? Al parecer Lyra se ha ido.
Sassa sacó un blog de notas más una pluma para escribir y fingió tomar nota.
— ¿Sabe que es curioso que a veces el helado de lima combina bien con el chocolate?
—…—la yegua crema pillo la metáfora. Ella tenía un bombonería y de ahí lo del chocolate; y el helado de lima normalmente tenía un color verdoso aproximadamente similar al pelaje de Lyra.
—Espérese aquí un poco. Seguramente su helado de lima no tardará en volver.
—Bien… esperaré.
Al cabo de unos minutos Lyra se acercó a la mesa. Sassa se las había arreglado para entretener a su yegua color crema hablándole de los postres y de las diversas especialidades del restaurante.
Sassa se apartó un poco.
Bon Bon abrió los ojos como platos y Sassa sonrió al tiempo que se marchaba.
—Lyra… regresaste.
—Bueno… tampoco me he tardado tanto.
—Pero creí… pensé que tú…
—No lo hice antes de salir de casa y como antes el baño estaba ocupado pues...
—…—la terrestre tomó del casco a su pareja—Entonces… ¿No estás molesta?
—Estaba pero ya paso. Me he quedado muy a gusto al ir al baño.
—Olvídate del aseo. Me refiero a mí, bueno… no, a nosotras, a las dos aunque la culpable sea yo.
— ¿De qué estás hablando?
—No disimules porque sé que lo sabes, no sé cómo pero lo sabes.
—…
«Pero… ¿De qué está hablando? Ah claro. Seguro que quiere contarme qué la pasa»
—Solo quiero entenderlo, amor. Puedes confiar en mí—platicó la unicornio.
—No tengo excusa. Podría decir que fue porque el trabajo me absorbió pero eso sería un pretexto barato.
—Entonces ¿Qué paso?
—No lo sé, no tengo justificación.
Lyra puso una cara de extrañeza pero que Bon Bon interpretó como tristeza.
«Esa mirada… Lo sabe. No sé cómo lo supo pero lo sabe. La he liado gorda»
—Lyra, cariño. Escucha, fue un lamentable error por mi parte.
"¿Error? ¿De qué está hablando?»
—Estas cosas pasan. Fue mi culpa porque me descuidé y tú estabas tan ilusionada con nuestro aniversario que no tuve el valor de decírtelo.
«Sea lo que sea a lo que se refiere Bony sin duda es algo muy grave, pero lo superaremos juntas»
—Bon Bon…—la unicornio tomo del casco a su pareja—Juntas podemos hacer frente a lo que sea.
—… Cuando te fuiste al baño me precipité y pensé que me habías dejado sola.
— ¿Por qué pensaste eso?
—Soy un poco insegura, creo. Aparte te creía más enfadada conmigo.
— ¿Por qué debía enfadarme?
—Oh, vamos. Lyra, acepto que la culpa es mía pero no me taches de boba. Sé que lo sabes. No disimules.
« ¿Qué tengo que saber? Ah claro. Que tonta soy. Ella debe de tenerme guardada alguna sorpresa y cree que la descubrí. Pues no tengo ni idea pero… voy a probar a seguirla el juego y quizás así me lo diga»
—Oh bueno… Ya sabes, eres un libro abierto para mí, Bony—respondió la unicornio bebiendo un poco de vino.
—Ah. Contigo no puedo disimular pero te prometo que no volverá a pasar. Admito que fue un error pero te lo compensaré de una forma u otra—la yegua crema bebió su copa.
"¿Me estará insinuando que sea lo que fuese la sorpresa se le estropeo y no me la puede dar? Jo. Que faena pero… no debo ser tan egoísta y pensar solo en mí. Es nuestro día especial y quiero que ella sea feliz, por eso reserve aquí y les pedí el favor a Melody y Vinyl»
Lyra tomó del casco a su pareja.
—Mira, Bony, no importa.
— ¿Qué?
—Que no importa ¿Vale? Reserve aquí solamente para estar contigo, para que tú disfrutases, para que ambas disfrutásemos nuestro aniversario. Nuestra relación es muy bonita y quiero que siga siéndolo, eso es lo único importante.
Bon Bon soltó una lágrima.
—Lyra—le apretó el casco con fuerza—Eres muy buena, eres lo mejor que me ha pasado en mi vida. Te prometo que nunca más me olvidaré de nuestro aniversario—Lyra se quedo tiesa al oír esta última frase—Esta ha sido la primera y última vez que me olvido de nuestra fecha.
— ¡¿Queeeeeé?!—la unicornio se soltó de su pareja—Un segundo. ¿Te olvidaste de nuestro día especial? ¿Por eso estabas tan rara?
—Lo siento. Fue un error.
—Bony es nuestro día especial ¿Cómo se te olvidó?
—Lo lamento—la terrestre tenía una cara de tristeza. Algunos clientes se habían quedado mirando a la pareja.
—… Ok. Bueno… es nuestra noche asique… no vale la pena darle más vueltas. Hoy reservé aquí para ti. Te perdono y esta noche es nuestra noche pero sobretodo tu noche.
—Lyra… Eres lo mejor que me ha pasado en mi vida, te quiero.
—Lo sé. Eres un poco locatis pero incluso eso me gusta de ti.
—Te lo compensaré.
—No hace falta. Al menos fuiste sincera.
—Quiero compensártelo.
—Insisto en que no hace falta. Te perdono y ahora comamos.
«No me la merezco pero la amo» pensó Bon Bon mirando a Lyra.
Seguidamente ambas novias terminaron de cenar y pidieron los postres.
«Hemos llegado a los postres y aun las chicas no han hecho la señal. ¿O la harían y no me di cuenta? Quizás perdí la oportunidad. Bueno… voy a intentar alargar un poco nuestra instancia aquí entre los postres, los cafés y algún chupito…» pensó la unicornio verde.
En ese momento volvió la camarera.
— ¿Qué desean de postre?
—Pues…—la terrestre crema miró la carta.
Varios tipos de fruta, tarta de queso, mus de chocolate, natillas de crema o chocolate, tarta de fresa y nata, sorbete de limón…
—Fuera de carta tenemos hoy nuestro mus de limón y tarta de almendras.
—… Para mí una tarta de queso—pidió Lyra.
—Por mi parte… mmm… el mus de limón.
—Buenas elecciones. En seguida regreso.
La pegaso se retiró.
En ese momento Lyra vio a sus amigas haciéndola gesto desde el fondo.
— ¡Por fin!
—Perdona, Lyra.
—Me toca subir al escenario, amor. Solo será un momento.
— ¿Pero qué…?
—Tú no te preocupes y disfruta. Si mientras te comes el postre no importa.
Lyra subió al escenario ante la confusa mirada de Bon Bon, que no entendía qué estaba pasado. La confusión de la terrestre fue a más al ver que sus amigas Octavia Melody y Vinyl Scratch hicieron grupo con la unicornio, ésta última tomo el micro y dándole unos pequeños golpecitos con el casco comprobó que realmente estuviese conectado, pero este gesto hizo que sonase ruido en la sala molestando ligeramente tanto a los clientes como al personal y a Melody.
"¿Será boba? Claro que estaba conectado el micro. ¿Qué no la dijimos que nos habían dado permiso para subir al escenario?» pensó molesta Octavia mirando a Lyra.
—Buenas noches a todos. Perdonen que les moleste un momento. Es el aniversario de mi novia y de mí y voy a cantar una canción para ella.
Algunos clientes aplaudieron y otros no pero todos solo esperaban que la canción no les taladrase los oídos. Octavia fue la primera en dar el tono con el violonchelo, consecutivamente Vinyl logro crear una melodía de DJ que combinaba bien con el instrumento de su novia. Seguidamente Lyra comenzó a cantar.
Parece que fue ayer cuando besaste mi casco.
Recuerdos de ese día jamás podré olvidarlo.
Inolvidables las horas que a tu lado he pasado viviendo día a día eternamente enamoradas.
Eres el amor de mi vida, nunca lo he negado
También tú me amas y siempre me lo has mostrado.
Juntas hemos crecido, juntas hemos madurado.
Conocernos fue lo mejor que nos ha pasado.
Nuestra unión ha llegado a la plenitud de lo soñado.
Conseguimos todo lo que habíamos anhelado.
Emociones compartidas y sentimientos encontrados.
Disfrutamos la vida y de estar enamoradas.
Es nuestro aniversario, por eso estamos brindando.
Las más bellas cosas las he vivido a tu lado.
Aquí tienes mi regalo, lo tengo en mi mano, mi corazón es tuyo, tómalo... ¡Te lo regalooo!
La unicornio verde no tenía buena voz pero como la letra era bonita y la música era muy buena y acompañaba bien la letra la canción terminó triunfante, el público aplaudió a las tres cantantes y algunos empezaron a gritar "otra", "otra", "otra"; pero Lyra anunció que debía reunirse con su novia y bajó del escenario; sus amigas quisieron seguirla pero el encargado las detuvo.
— ¿Adónde van ustedes? Los clientes quieren más músicas y están contratadas durante varios días seguidos asique toquen algo más.
—Pero… si se nos ha ido la cantante—se quejó Vinyl.
—No es mi problema porque ella no estaba contratada pero ustedes sí, improvisen.
—Se supone que no íbamos a empezar a actuar hasta mañana. Lo de hoy era solo una canción para nuestra amiga—intervino Octavia.
—Se supone pero de la suposición al hecho hay mucha distancia de por medio. ¡TOQUEN!
Finalmente las dos tuvieron que armarse de paciencia y tocar únicamente con sus instrumentos. Ambas esperaban que el público se cansase de escucharlas pero no fue así y las pobrecillas estuvieron tres horas seguidas en el escenario.
Mientras ambas chicas tocaban Lyra y Bon Bon conversaban.
—Ha sido precioso, cariño.
—Lo que sea por ti, amor.
—Eres muy buena—la terrestre se refería a la personalidad de la unicornio verde, pero esta última pensó que se estaba refiriendo a la canción.
—Pse. Octavia y Vinyl también tienen mucho merito.
—Ahora no quiero interrumpirlas pero mañana les daré las gracias.
En eso llegaron los postres. Sassa, tras escuchar las declaraciones en el escenario de la unicornio verde, se había encargado de no servirlos hasta que Lyra regresase a la mesa. El resto de la cena fue bien. Tras el postre ambas yeguas se tomaron un café descafeinado y un chupito de licor de hierbas. Seguidamente pidieron la cuenta y se fueron. Bon Bon quiso pagar a medias pero su novia insistió en invitarla.
FIN DEL CAPÍTULO 26.
El objetivo de este capítulo era desarrollar como pareja a Lyra y Bon Bon.
Sassaflash es un personaje canon.
