Reyes 28
El mar calmado de un día soleado se adornaba por varias embarcaciones de diferentes puntos de partida a un mismo destino, las velas elegantes de Kou… las sencillas de Sindria… las complejas del cuerpo fanali pronto a cruzar las fronteras para el día esperado de la gran cumbre.
Mirando al horizonte del próximo puerto, Morgiana no dejo de dar ligeros vistazos al barco principal de Kou con grave preocupación por su amigo Alibaba del cual no han sabido desde su misteriosa reunión con el primer príncipe en Baldadd.
Parada en la proa del barco con su ropa ondeando por el viento de la mañana, la joven fanali aun con su rostro de mármol y penetrantes ojos… emanaba un aura de tensión que tanto Toto y Olba trataban de rodear con cuidado de no llamar la atención a sí mismos.
No es que la fanali fuera violenta o capaz de hacerles algo, pero las miradas intensas eran malas para sus nervios también destrozados por la preocupación de un Alibaba distante.
-Uno no debe desconfiar de su rey- una voz amable vino a sus espaldas rompiendo la tensión de la pelirroja que volteo a observar al dueño del barco en el que zarparon -Buen día, señorita Morgiana- saludo con el tono sedoso de su personalidad amable.
Morgiana no evito mirarlo hasta que se instaló a su lado, con esas túnicas extrañas en color verde que parecían combinar con esos asombrosos ojos cubiertos por su flequillo -buen día, señor Bedivere- respondió el saludo no expresando su vergüenza -no estoy desconfiando-
-Preocupada- adivino el jovial rubio dando un vistazo al barco de kou -es un niño valiente, ir ahí con alguien como el primer príncipe- rio divertido ocultando el hecho que el astuto príncipe había intentado reclutarlo de una forma un tanto peculiar entre manipulaciones y veladas amenazas o hasta promesas de grandeza algo que poco le interesaba.
Era uno de los motivos por lo cual desprecio la invitación de acompañarlos en el barco principal de kou cuando era el escolta, Bedivere no era alguien que debían subestimar en salirse con la suya… kouen ya sabe eso de primera mano a estas alturas.
El caballero solo sintió simpatía por la joven, acercándose hasta instalarse a una cómoda distancia-darle algo de crédito, señorita Morgiana… no puedes pasar el día agobiándote por el- dio palmadas ligeras en la espalda en consuelo.
Morgiana miro al joven rubio, él situado a su lado en su postura regia con ese sereno rostro fijo en su propio en total comprensión de sus penas… ella se sentía agitada en su presencia pero lo desecho con solo una camarería, pues Bedivere era el ejemplo del seguidor fiel al que quería aspirar.
-No puedo- dijo Morgiana sin titubear, la risa melodiosa del escolta de avalon lleno la proa trayendo miradas del entorno más al ver el grave sonrojo mortificado de la pelirroja.
-No me estoy burlando de usted, señorita- apremio el rubio con jovialidad -es solo que lo entiendo, aun cuando mi rey es alguien capaz… no dejo de preocuparme- sonrió como si la broma estuviera en alguno de sus pensamientos -creo que soy el menos adecuado para sugerirte- arqueo una noble ceja.
La fanali negó nada ofendida -comprendo- dijo con firmeza.
-Es difícil el camino que elegimos, Morgiana- admitió Bedivere con una mirada nostálgica -aun en tiempos difíciles, nuestra presencia es algo que debe ser persistente entorno a nuestros reyes- aconsejo mas seriamente.
Otra nueva luz se instalaba en la perspectiva de Morgiana referente al noble caballero, su impresión solo mejoro y le sonrió en grande cuando volteo a verla nuevamente.
Ambos compartieron dicho gesto en total entendimiento, ofreciendo su compañía durante el viaje calmando el aire entre ambos para quienes miraban los diferentes intercambios.
Toto y Olba se preocuparon por este acercamiento, asumían que Morgiana en un futuro seria la mujer de Alibaba, les preocupaba que este se viera afectado por la audacia de un noble caballero.
(Aunque Bedivere carecía de tal intención... Morgiana de igual manera).
En el barco de Kou Alibaba como Kogyokuu sentian que algo les estaba siendo arrebatado, para la princesa era la segunda vez de este sentimiento y creia que se estaba volviendo loca.
XXXX
En los barcos de Sindria, el ambiente no era tan jovial como en los otros.
Feanor deseaba hundir el barco en el que iba o mínimo atacados por una tormenta además de interrogar su criterio de elección en el método de viaje ¿Por qué no se fue en el suyo? O era verdad, los astutos generales eran buenas personas y lo engatusaron para abordar.
Tontos generales, como frio asesino volvió a cuestionar su cordura ¿se estaba suavizando? Suspiro agobiado prefiriendo abandonar su línea de pensamientos, miro el mar amplio desde el mástil con la vela del reino que custodia… miro los cielos con añoranza de su tierra y comenzó a meditar la agenda para su isla cuando regresara a sus deberes.
-Buenos días, señor Feanor- saludo una voz cantarina a sus espaldas tensando al antiguo asesino ahora noble de Avalon.
Los agudos ojos del señor voltearon a observar al malditamente agraciado rey de los mares, cuya sonrisa brillante y postura de bienvenida le daban una desconfianza que seguro el mago Emiya lo respaldaba sin dudar.
No era paranoia.
-Buen dia, Rey de los mares- dijo despectivo con un rostro inmutable, recargándose en el mástil mientras la presencia se instalaba a su lado.
-sabes, ya paso tiempo…. Creo que deberíamos ser amigos- insistió Sinbad como tantas veces desde que llego su escolta, miro expectante pero el hombre ni lo volteo a ver.
Feanor prefirió mirar el cielo con una intensidad abrumadora, como si los misterios del mundo estuvieran siendo revelados en la nada de un azul celeste con el cantar de los pájaros en anuncio de las costas.
-No creo que sea correcto tus desplantes- una voz hostil llego de improviso, Feanor ni se molestó en reconocer a ese ex asesino de nombre Jafar cuya intensa mirada intentaba matarlo.
Ambos sabían ahora que eran del mismo oficio de Parthevia, se conocen sus alcances de alguna forma y sabían que tan peligrosos eran o lo poco certero que era la idea de buscarse peleas... aunque el peliblanco parecía decidido a evidenciar su molestia airadamente.
-Jafar- el tono conciliador de Sinbad intervino lo que podía convocar a un daño diplomático, solo lanzo un desplante cansado no acostumbrado a ser la voz de la razón.
-Me asegurare de reportar tu postura- aseguro indignado el peliblanco, mirando mordaz al desinteresado señor de la isla del Este en Avalon.
-No hay problema- Feanor se encogió de hombros -sin embargo, me estimo que yo mismo tengo mis razones para entablar una relación hostil con su rey- se defendió con un tono de todas las de ganar.
Sinbad palideció, Jafar solo volteo los ojos con los brazos cruzados nada intimidado.
-Cualquier información privada de mi rey no corresponde a sus oídos, rey de los mares- escupió educadamente Feanor mirando con intensidad al peli morado -sus intereses no son datos a divulgar y sus intentos de manipulación también están lejos de funcionar- olfateo el entorno -ahora si me disculpan, tengo que asegurar nuestro desembarque- se despidió sin miramientos.
-Ese bastardo, cree que se saldrá con la suya- airado Jafar maldecía a su respaldo de Avalon.
-Es muy agudo- Sinbad aún tenía un tinte pálido, pero sus ojos en una intensidad abrumadora que encogieron a su segundo al mando en su lugar -alguien duro de persuadir ¿no crees que Arturo está rodeado de tantas rarezas?- pidió con una voz aterciopelada.
El rostro se vacío de emociones, Jafar solo afirmo en total silencio cuando su rey paso a saludar al resto de los generales que habían marchado con ellos a la cumbre.
Mazru, Hinahoho y Pisti fueron los ganadores junto con Jafar.
Sinbad siempre fue una persona ajena a las formalidades algo que el segundo siempre se preocupaba, sin embargo parecía permitir que Feanor se saliera con la suya con facilidad ¿todo lo envuelto con el rey Arturo tenía ese permiso? Se preguntó internamente si su rey no estaba tratando de ser suave con todo lo referente a ese reino.
Siempre era así, últimamente cuando mencionaba al rey de Avalon era distinto, tan amoroso o hasta soñador sin ocultarlo algo que se intensifico con lo sucedido con el Medium y lo asustaba.
Hinahoho admitía que era una esperanza de que su rey por fin asentara cabeza, pero para el antes asesino no era algo tan sencillo como lo fue con Serendine ni carente de importancia como con cualquiera de sus amantes… era algo mas profundo.
Se podía ver en sus ojos dorados, en sus acciones extrañas... en las divagaciones o sus tratados que favorecían al joven reino.
Y Arturo era una persona sin esperanzas de corresponder tales emociones de Sinbad, Jafar lo sabía con solo el juicio de sus momentos en Sindria donde su rey coqueteo con descaro... suspiro incierto.
El joven Rey Arturo no correspondería, predecía que esto seria un dolor para el futuro y lo que temía, era lo que Sinbad estaba dispuesto a hacer para lograr los afectos deseados.
El antiguo asesino miro a su colega Feanor con odio, para luego mirar el cielo con la incertidumbre de lo que esto traería al futuro… mejor se dedicó al presente, prometiendo junto con el resto de los generales que vinieron que mantendrían a Sinbad quieto.
No querían ofender a todo Avalon si su rey invadía espacio del delicado anfitrión ante tantas personas peligrosas.
XXXXX
El jardín estaba adornado con un enorme kiosko de arquitectura similar a cada construcción en el pequeño reino en mármol blanco con amplios arcos instalado enfrente del hermoso lago que muchos de los que visitaron Avalon estaban seguros no estaba en ese lugar les daba la bienvenida.
Kouen fue el primero en tomar un lugar en ese círculo improvisado junto con sus familiares y el apoyo de Kougyoku al lado de Alibaba quien parecía discutir algo con sus propios amigos ante la negativa de ir al lado de sindria.
Sinbad fue el segundo junto con sus generales tomando una posición enfrente del imperio Kou, con una sonrisa confiada que ponía de nervios a los orgullosos familiares del primer príncipe además de que apoyaba la elección del exiliado de Baldadd.
Bedivere saludo a Feanor y ambos se inclinaron ante su rey junto con Vilya, Shiba, Maedhros y Maglor que actuaron como escoltas desde el puerto para las embarcaciones.
-Hicieron un buen trabajo- aseguro la voz templada del rey Arturo mirando inquisitivamente el entorno donde Emiya, Thurgon y Fragga acomodaron a los señores junto con el cuerpo fanali en el entorno para demostrar una vigilancia equitativa entre las facciones presentes.
No podía dar favoritismos… si tuviera uno.
Bedivere, Muu y Lancelot se mantuvieron a espaldas del diminuto rey de Avalon quien sentado en ese pequeño trono parecía solo sobresalir con esa capa elegante y el fondo hermoso del gran lago… Jafar se vio obligado a darle un codazo a su rey para que no babeara tan vergonzoso delante de todos.
No fue necesario quitarles los contenedores al ingresar a la cumbre, era obvio el mensaje aun para el menos agudo de los visitantes que Avalon tenía el mando en el entorno y cualquier hostilidad no era bien apreciada.
Arturo se puso de pie cuando todos fueron acomodados, algunas bebidas fueron dispuestas delante de los grupos en mesas con sus respectivas copas además de diversos asientos para la comodidad… aunque la mayoría de la escolta estaba parada al lado de sus respectivos líderes.
-les doy la bienvenida a mi reino- aclamo el líder de Avalon con un vistazo panorámico en una afirmación solemne.
-Gracias rey Arturo, debo decir que se lució- respondió jovial Sinbad dedicándole una sonrisa brillante a la rubia que solo afirmo secamente para su consternación.
-Es un honor- por su parte Kouen fue contundente, casi dando un brillo divertido o hasta burlón al peli morado para la molestia de los generales.
Las miradas volaron de un lado a otro, algunos susurros despectivos ante la falta de conversación entre los líderes que parecían solo medirse unos a otro para caer simultáneamente al delicado Rey de Avalon quien era ajena a esto.
-Yunnan no te molestes en una entrada dramática, vamos al punto- la voz de Emiya sobresalió entre el silencio tenso atrayendo la atención sobre sí mismo al no saber de qué hablaba.
Sinbad frunció el ceño buscando al susodicho, para luego mirar como las túnicas agraciaban en misterio al mago misterioso… para luego buscar a la propia Fragga y volver a insistirle a Jafar que la mirara con otros ojos, algo que le trajo una amenaza de muerte silenciosa.
-Le quitas la diversión Kiri-una voz cantarina llego a sus oídos tensando a las facciones con excepción de la gente de Avalon, Lancelot le dio un desplante a Muu Alexius para que no actuara ante la aparente invasión.
-Agradece que mis armas están confiscadas- replico ácidamente Emiya sin mirar a los cielos donde Yunnan se acercaba con un gesto tranquilo característico.
-No tienes gracia-Yunnan murmuro flotando con pereza en medio de ese kiosko, aterrizando con ligereza en sus pies acomodándose su peculiar sombrero -aunque hiciste un buen trabajo con el lugar- admitió a regañadientes.
-No fui yo, casi todo fue cosa de Thurgon- desecho Emiya.
-Con razón, tiene mejor gusto- desprecio el magi viajero ganándose una mirada de muerte de su colega.
-Yunnan… Emiya- la voz de advertencia de Arturo detuvo una discusión extraña entre ambos magos, demostrando una vez más lo poco bien que se llevan.
Suspirando agobiado, Yunnan miro el entorno de esa ubicación techada -lamento tenerlos esperando- expuso con desinterés -permítanme presentarles a los dos amigos que guiaran la reunión del día de hoy- señalo al costado donde ingresaba un turbante.
-En serio era necesario entrar de esta manera- Aladdin se quejó incomodo al ser objeto de tantas miradas para aterrizar en el centro de esa construcción.
-Fue solo sugerencia de Yunnan- divertida Scheherezade acepto la mano del magi viajero para descender con gracia -esto se ve asombroso- afirmo mirando el entorno.
Emiya y la magi compartieron una mirada unos segundos, después de todo era el nuevo cuerpo el que hablaba y el ultimo… Scheherezade ya no estaba en condición para extender su vida, pronto se extinguiría como lo hubiera hecho hace tanto, pero nadie merecía saberlo, contaba con algunos años antes de este final destinado.
-Bienvenidos- saludo Arturo con educación.
Yunnan y Scheherezade fueron más formales en una inclinación ante su candidato a rey, mientras Aladdin solo sonreía brillante a la hermana Arturo junto a los hermanos Bedivere y Lancelot algo que fue muy bocal atrayendo algunas sonrisas por lo informal de su educación a sus colegas.
Los señores del reino casi se ahogaron de tal mote de parentesco para su preciado rey Arturo, Fragga se mantuvo pasible mientras Emiya encendía un cigarro ajeno.
Entonces el trio de magis se dieron la vuelta mirando a cada facción con una seriedad abrumadora, Aladdin tomo la palabra -Reyes unidos… hay algo que queremos decirles a todos…-
-Algo que nadie sabe…- Yunnan agrego ajustándose su sombrero, aunque no sabía toda la historia tenia lo general para apoyar.
-Sobre otro mundo…- Scheherezade puntualizo con una seriedad en sus asombrosos ojos, ella solo sabía la conclusión de la historia próxima a contar.
-Sobre Alma Torán- concluyo el peli azul provocando confusión en los escuchantes.
Arturo solo se mantuvo en silencio ante la breve introducción de otros mundos para los confundidos testigos de los otros reinos, no como otros planetas como sugirió Sinbad… sino un mundo diferente al que ella misma no tenía por qué dudar siendo que su propia existencia está lejos de atarse a las raíces de su actual hogar.
Este mundo que Aladdin estaba introduciendo era el hogar de los djinn, al-thamen y el mismo… algo que existió en un tiempo y espacio diferentes al actual.
Arturo prefirió el silencio como cada uno de sus fundadores, siendo ya pruebas vivientes de otros mundos que no estaban dispuestos a evidenciarse… dejaron que el resto tomara las riendas de la cumbre con sus preguntas o ligeras explicaciones.
Aladdin apretó los labios, miro el entorno con una postura firme -Hay una persona… que hizo el mundo como es ahora… que las cosas cayeran al fondo… que hubiera cielo y tierra- tomo un aliento -el controla todo el rukh, es el "dios" que creo la divina providencia de este mundo… él es- suspiro pesadamente - el hombre llamado, "rey Salomon"-
Arturo frunció el ceño pero se mantuvo en silencio cuando un pequeño caos se instaló en el entorno ante la mención del gobernante y maestro de los djinns.
La desobediencia del consejo de este rey para que Aladdin no contara la historia fue clara, pero también el niño tenía la convicción que podían aprender de esto para trabajar juntos.
Imágenes comenzaron a deslizarse encima de ellos con magia combinada con Yunnan… la introducción de un mundo lleno de especies al principio felices que comenzaron a pelear entre ellas cuando fue creciendo sus números junto con la necesidad de tierras o alimentos y como la humanidad era la más débil de todas.
Y pronto, la humanidad fue representada por el "rey Salomón" con el poder más grande del mundo capaz de unificarlos.
Para Arturo, Fragga, Emiya, Lancelot y Bedivere no evitaron contener el aliento cuando el mencionado "dios" se mostró por primera vez entre las diversas imágenes proyectadas… no era otro que "el"… Salomon, era el hombre que los trajo aquí.
XXXXX
En algún punto de las fronteras de Kou, una pequeña casa destartalada con diferentes amuletos de protección servían como refugio al vestigio de una mujer.
Sobre una cama sencilla de esa única habitación brevemente iluminada por la gracia del sol exterior, un sacerdote atendía con diligencia al doliente quien lanzo la taza de agua con desprecio para fulminar a su medico obligandolo a salir.
Gyokuen fue despojada de su belleza, ahora siendo mas que un cuerpo con cicatrices... aquel poder político que tenia ahora era historia... y su poder fue consumido en solo un encuentro fugaz con ese Merlin.
Pero logro vivir de milagro y sacrificando casi toda su sala de Al-thamen ahora sus numeros gravemente reducidos.
Entre esos labios quemados una sonrisa grotesca creció de manera exponencial en una promesa... no se desharían tan fácilmente, sabia que este cuerpo era inútil pero por el momento mantendría la cabeza baja.
Que piensen que esta muerta, después emigraría al siguiente contenedor para su espíritu con un poder renovado y cazaría al bastardo del mago de las flores para traerle la desgracia que le hizo sufrir.
Después hundiría al propio Avalon con toda su magia de ser necesario.
A estas alturas, Sinbad era el mínimo de sus problemas.
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Fin del capitulo.
Un capitulo corto, bueno algunos ya sabrán de que trata Alma Toran… para los que no, bueno es solo las aventuras del que sería el padre de Aladdin así como su propia caída y elevacion como dios del nuevo mundo (aunque todo lo hizo Ugo, solo que el es muy fiel a Salomon).
Espero inspiracion y paciencia, esta historia esta llegando al climax con un futuro incierto... pero me esforzare.
Como adulto cuento con muy poco tiempo para escribir, pero si para pensar... pero el tiempo de actualizacion se esta volviendo muy incierto.
bueno espero verlos proximamente.
Neah20 fuera
