CAPITULO 28.
–¡ARG! –la híbrida lanzaba ataques de luz por doquier, mientras sus subordinados, los esqueletos intentaban apaciguarla.
–Princesa, tranquilícese, no tiene porqué alterarse –Kruncha intentaba (en un vago intento) de hacer que el demonio se calmara.
–Mi nombre… ¡ES LADY GARMADON! –La chica lanzó esferas oscuras al esqueleto, llevándolo por los aires.
–Si sigues así, no harás más que descargar tu ira con criaturas indefensas –la voz era la de Pytor, quien se encontraba aburrido arrastrándose por todos lados.
–Entonces ¿qué sugieres? –la hibrida le regaló una sonrisa llena de maldad, y eso hizo titubear a la serpiente
–Liberar a un ejército mucho más fuerte –ella sabía a qué se refería, los serpentines
–Eso a su debido tiempo –la híbrida toma a la criatura rastrera del cuello y la acerca a su rostro –Ahora mismo lo que me interesa es el casco que tenía mi padre
UN MES DESPUES
Los días en Ninjago han cambiado. El ninja verde ha estado entrenando a las chicas sin descanso, y los otros ninjas han intentado encontrar un modo sobre que hacer en caso de hacerle frente a un ejército.
–Las coordenadas nos dicen que la Jazz está justo ahora en la caverna donde se encuentran encerradas las serpientes –Nya se acercaba al grupo de chicos con el rostro serio –además, creo que intentaran robar el casco
–Va a intentar hacer lo mismo que hice yo –Garmadon analizaba el panel de Nya mientras observaba los puntos de cada uno de los lugares que la tirana había visitado –pero en su caso los va a unir por un objetivo en común
–Como la nueva gran tirana y gran devorador, ella está en todo su derecho de reclamar su lealtad –aclaró la peli-negra –Va a percatarse de llevar a todo un ejército, y acabar con nosotros
–No podremos defendernos ni a Ninjago sin ayuda –exclamó Jay
–Pero tampoco podemos pedirle a la gente que nos ayude en una causa que solo nos incumbe a nosotros –la voz que habló era la de Sensei Wu –esto solo nos concierne solo a nosotros
–Pero no pueden hacerlo solos –la voz que interrumpe la conversación pertenecía a alguien joven, pero sabia –ustedes lo que necesitan es visitar los otros mundos
–¡No podemos hacer eso! –la voz de Tania interrumpió a la de la ninfa –¡Quizás los elfos y ninfas quieran ayudarnos, pero no va a ser suficiente!
–¿Qué hay de los ángeles? –está vez en preguntar fue Cole
–Ellos son seres pacíficos –aclaró la ninfa –no van a querer entrometerse en estos asuntos, es por eso que vamos a necesitar la ayuda de los brujos
–Pero ellos nos odian –Tania la miraba incrédula –no van a querer ayudar a los humanos, y menos a mí, soy una bruja, pero no soy pura
–Pero perteneces a un linaje importante dentro de tu raza –señaló la ninfa con una expresión más serena –eso puede ayudarte, también existe una leyenda entre su cultura. Qué algún día, una bruja de agua sería la que iluminaría el camino oscuro de la magia, purificaría a todo el mundo y llevaría a su gente a una nueva generación. La leyenda del maestro del spingitzu también es contada como una revelación, se dice que una vez que lleguen ambos ninjas faltantes, serían los que unirían de nuevo a los otros mundos, y uno de esos ninjas, es aquella bruja de agua que ellos tanto esperan su llegada.
–¿De verdad crees en los cuentos de esta extraña? –pregunta Jay en un susurro a su compañero Kai
–Es la única alternativa –dijo el ninja rojo con voz seria –quizás así podamos recuperar a Jazmín
–pero, ya has escuchado sus historias –Tania habla vacilante –si voy, ellos me odiarán, si se enteran que soy impura yo…
–No tienen por qué saberlo –dijo la ninfa intentando tranquilizarla –ellos solo quieren a alguien a quien seguir
–Pero deben saber quién es su líder –Tania la mira fulminándola con la mirada –no como tú, una mujer que dice bonitas palabras y habla sobre cuentos y mitos, pero nunca cuentas tu verdadera historia. Nunca dijiste nada cuando me diste la materia luminosa, nunca mencionaste a tu familia ni cuando la tenías frente a tus ojos, nunca mencionaste que Pytor era tu hermano, como nunca mencionaste que Sara era tu hermana –se hizo el silencio, todos miraban a la bruja y a la ninfa en plena discusión –pero además… nunca mencionaste que mi madre y tú trabajaban juntas
Una bola de agua se crea en la mano de la bruja. La ninfa empieza a retroceder, temiendo que la fuera a atacar.
–Ella y yo compartíamos algo en común –dijo mientras daba cada vez un paso atrás –Nicole no quería que tu amiga dejara fluir el veneno y yo tampoco, por el bien de nuestra gente y este mundo –choca contra la pared y decide hacerle frente a la chica –además, ella lo hacía porque sabía que si tu amiga despertaba, tu ibas a sufrir las consecuencias.
La bruja se detiene, y la burbuja de agua se minimiza, volviéndose más pequeña.
–Cuando yo supe sobre la anomalía que pasaba Sara, la reconocí sin dudar –dijo la ninfa mientras miraba a la pequeña niña, ahora rubia –en ese instante, supe que Nicole y yo ahora teníamos muchas más cosas en común, y con ello también un mismo objetivo.
Tania lo último que escuchó fue lo suficiente para deshacer su burbuja, en sus ojos se mostró debilidad, un brillo de compasión, y también un par de lagrimas que amenazaban con abandonar sus ojos.
"Protegerlas, nuestro objetivo era simplemente protegerlas"
Tania corría fuera del barco, seguida de Cole, Sensei Wu, Nya y Sara.
–¡Tania! ¡Espera! –la voz que habló era la de Nya
–¡Tania! –Sara la seguía detrás de ella
La bruja corría por la cubierta hasta llegar al otro extremo del barco, mientras derramaba lágrimas que le escurrían de su rostro.
–Cielos –Sensei Wu observaba a su hija de espaldas, que lloraba descontroladamente dejando escuchar gritos de histeria y dolor.
–Tania… –Cole la miraba con rostro preocupado, estaba a punto de dar un paso al frente para acercarse a la chica, pero una mano lo detiene, se da cuenta que pertenece al padre de la chica y decide, junto con los demás, irse de vuelta al interior de barco, a excepción de Sara.
Tania aspiraba con fuerza para no dejar que mocos salieran de su nariz, se limpiaba con la manga de su blusa para evitar que alguna otra gota cayera de sus ojos.
–Tania –la voz de Sara a diferencia de otras veces, esta vez era más suave, compasiva –no tienes por qué hacer esto
La bruja voltea para mirar de frente a la ninja, quien se encontraba mirando el piso, sin atreverse a mirarla a los ojos.
–No debes ser tú la que tenga que sufrir –a pesar de que Sara no la esté viendo a la cara, su rostro se pone serio –yo no tengo nada que perder, tú acabas de encontrar a tu padre, tu madre te ama, en mi caso yo solo tengo dos hermanos, uno de ellos es una serpiente al que no le importo porque no se acuerda de mí, y mi hermana es alguien que no conozco y por más que intente convivir con ella, para mí siempre va a ser una extraña y mi padre es viejo, no voy a querer verlo morir cuando apenas he crecido solo unos pocos años.
La chica voltea por primera vez a ver a la bruja, pero aun conserva su mirada fría, aunque en sus ojos se ve un toque de tristeza.
–Pero, Sara…
–Pero nada –la detiene en seco la chica de ojos dorados –Tu no vas a ser la que se enfrente a Jazz, esa voy a ser yo
Sara endereza el rostro y levanta la barbilla, mostrando seguridad como si fuera una estatua, alguien impenetrable.
–Yo voy a ser quien se enfrente a ella, Tania, es mejor que sea así, yo no tengo nada que perder, tu acabas de encontrar a tu familia, y esta te necesita –sus ojos se vuelven más fríos y vacios –yo prácticamente parece que tengo todo, pero en realidad nunca tuve nada, es lo mínimo que puedo ofrecer, es un sacrificio que quiero dar porque sé que algún día va a valer la pena.
–¿Está segura de que quiere el casco? ¡Esos guerreros dejaron de estar vivos!
–Pero existen sus piezas –la voz de la gran tirana era más voluptuosa que antes –Con eso es suficiente para que se puedan reparar
–No son maquinas son criaturas de piedra –resalta la serpiente la última palabra –¿entiende? De PIEDRA
–No soy idiota –la híbrida lo fulmina con la mirada –Es por eso que necesitan un encantamiento mucho más poderoso, quizás hayan sido encantados con anterioridad por brujos, y sus hechizos son menores a comparación de los míos, yo soy un ángel, una parte de mi es divina, y por lo tanto, mis hechizos son tres veces más fuertes
El ángel caído se acerca a la fosa donde se encuentran tanto el ejército como las rastreras serpientes.
–Una vez que abra este pozo, todos ustedes estarán bajo mis órdenes –la gran tirana voltea hacia la serpiente con un rostro lleno de odio, pero muestra una sonrisa de ultra tumba –¿Entendido?
La serpiente se limitó a tragar saliva y a asentir con la cabeza. La híbrida con una esfera oscura libera a todos los serpentín, los que ahora son después de mucho tiempo…
Libres.
Tania seguía observando el cielo mientras el barco seguía su rumbo, directo a la ciudad de Ninjago.
Cole en ocasiones cuando era necesario, pasaba por la cubierta para ver como se encontraba, pero siempre que revisaba, ella seguía en el mismo lugar, callada, observando a la nada.
El peli-negro suelta un suspiro, decide tomar valor y acercarse a la chica, se rasca la cabeza y habla de un modo vacilante.
–Amm… Tania –acerca una mano que iba directo hacia su hombro, pero decide no arriesgarse –por favor, si necesitas a alguien con quien hablar, puedes contar conmigo
La castaña voltea para mirarlo de soslayo, pero en su rostro solo se podía ver una sonrisa triste.
–Claro –fue todo lo que dijo, el ninja negro no sabía que decir ni cómo empezar.
–Creo que debería decirte yo algunas cosas –se acerca hasta quedar hombro con hombro, recarga ambas manos en el barandal de barco mientras observa el frío paisaje –no he sido muy honesto contigo últimamente
La chica frunce el entrecejo pero no se digna a mirarlo.
–Quiero decir que… –se rasca la cabeza –yo… creo que… amm… agg esto es difícil –se golpea en la cabeza, aspira aire y se llena de valor para mirarle y darle frente –creo que estoy enamorado de ti
La chica agranda los ojos y se sorprende por aquel comentario. Cuando voltea el chico está sonrojado y ella no puede evitar hacer lo mismo.
–Quiero decirte que antes estaba interesado en tu amiga… –los ojos de la bruja se entristecen –P-Pero ya no más, enserio, me gustas más tú de lo que te imaginas, eres una persona única y me encanta lo tierna que eres, cocinas rico, eres alegre, y eso me atrae demasiado, creo que verte feliz era una de las cosas que me ponían más interesado en ti, pero… –el rostro de Cole se asómbrese –desde todo lo sucedido, ya no has sonreído mucho como antes
Tania entendía la indirecta, y decide ya no mirar más al ninja negro.
–Oh, entiendo –fue todo lo que dijo, Cole no entendía ese gesto y empieza a irritarse.
–Eres una… ¡Agg! –toma a la chica del brazo y lo atrae hacia él, la pequeña bruja agranda los ojos de la sorpresa pero ya era tarde. Ahora estaba entre sus brazos –¿Acaso no te dabas cuenta que te me estoy declarando, adulando, y diciéndote que lo único que te pido es que me des permiso para volver hacerte sonreír?
El chico estaba enojado, muy enojado. La bruja no se había dado cuenta de aquello después de todo lo que él le había mencionado, y el pelinegro la sigue abrazando a pesar de la molestia que sucede por su corazón.
–Creo que Zane tenía razón, con eso que quizás una de nuestras parejas llegaría a ser o demasiado empalagosa, o quizás explosiva
La bruja no dijo nada, se limitó a reír en voz baja, después se separa de su abrazo, desconcertando al chico.
–Bien, pero si me quieres hacer feliz, tendrás que darme una cosa –la chica se mostraba muy seria y el castaño no entendía a que se refería
–¿Q-Qué es eso que quieres? –preguntó el chico un tanto nervioso
–Idiota –la chica lo agarra de la camisa y la acerca a él para darle un beso. El peli-negro no se lo esperaba, pero no hizo nada para evitar aquello, al contrario, su beso cada vez se volvía más profundo, y él mismo se maldecía por dentro, por haber sido un ciego todo este tiempo.
