EMPIRE WARS
CAPÍTULO VEINTIOCHO: DAVIDS CONTRA GOLIATS
BUTTERS POV:
Sin dudas esta ha sido la batalla más dura que alguna vez hayamos tenido contra algún ejército de todos los que nos hemos enfrentado y lo peor es ¡Que estábamos perdiendo! Todo por culpa de los titanes que llegaron y las bestias de metal que trajeron consigo.
Unos Cangars trataron de atacar a un Espadachín pero por más golpes que trataba de darle, él se los desviaba con toda facilidad al seguir girando a gran velocidad y los terminó despedazando. Lo mismo hizo cuando unos Bulbars le lanzaron púas, él las desvió y también los destrozó.
Cuando las rocas lanzadas por las catapultas daban contra esos seres, lograban tirarlos, aboyar sus cuerpos y que sus delgados brazos se doblaran. Pero al igual que los guerreros esféricos, no se vieron muy afectados y se ponían de pie para seguir luchando.
Al acercarse a mí, extendí hacia adelante mi mano derecha deteniéndolos con mis poderes mentales y como lo hizo mi hermano, los elevé comprimiéndolos y los hice una gran bola de metal de la que sobresalían sus espadas y se la lancé a unas quimereas aplastándolas y cortándolas. Luego vi como una de ellas mató a unos enanos y estuvo a punto de atacar a mi amigo Doguie.
Reaccioné rápido y en vez de lanzar mi mazo, lancé mi escudo cubierto de electricidad, giró en el aire a gran velocidad y cortó por la mitad a la bestia por la cintura, siguió su camino hasta dar contra el cuello de un Elefantor que se quedó quieto unos momentos antes de que su cabeza cayera decapitada. Pero no me di cuenta de que algunos Espadachines se me acercaron por la derecha y apenas pude reaccionar para defenderme. Con mi martillo me defendía de cada uno de sus espadazos mientras caminaba de espaldas y me movía de un lado a otro para evitar que me cortaran; por suerte el estado en el que me encuentro ahora me da grandes reflejos.
A pesar de que ellos no lograban herirme de forma fatal, conseguían hacerme leves heridas. Uno me hizo una cortadura en la mejilla derecha, otro en el muslo izquierdo, recibí un corte en el pecho, luego en el bíceps derecho. No podía seguir de esta forma, así que hice que unos rayos les cayeran encima estremeciéndolos y que humearan como los otros monstruos de metal para luego hacer que dos grandes mazos de unos Elefantores muertos flotaran en el aire y se les acercaran por los lados y ¡PRAN! Aplastarlos y que pedazos de metal volaran en distintas direcciones.
Atraje mi escudo con el que me protegí de las esferas de fuego lanzadas por otros seres metálicos que crearon varias explosiones a mí alrededor. Un Cangar se acercó a ellos, le cortó el brazo derecho a uno, las piernas a otro, la cabeza a un tercero, detuvo dos espadazos al mismo tiempo al agacharse y poner encima de él su hoz y al incorporarse empujando las armas de sus atacantes, le cortó las cabezas de un solo movimiento para después clavar su arma en el pecho de otro, levantarlo y azotarlo contra otro y enseguida dar un brinco moviendo hacia adelante su pierna derecha y hacia atrás la izquierda pateando a otros seres metálicos que iban a atacarlo, después enterró la empuñadura de su guadaña en el piso, se sujetó a ella quedando en posición horizontal y comenzó a dar varias vueltas pateando tanto a los seres de metal como a las bestias que se le acercaron. Solo fue detenido cuando una quimera se le tiró encima y junto con otras lo despedazaron sin piedad alguna.
Fijé mi vista en un Crokurl que sujetó a uno de los guerreros esféricos de los hombros con sus manos y se los arrancó de un jalón a la vez que con sus poderosas fauces le mordió la cabeza y también se la extirpó para luego darle un coletazo en la cara a un gran oso con su larga y fuerte cola de cocodrilo, le clavó las garras de su mano derecha en el estómago y lo levantó encima de su cabeza para enterrarle las zarpas de su otra mano también en la panza y de un movimiento ¡RANG! Lo partió a la mitad haciendo que todas sus entrañas y sangre le cayeran encima a lo que se relamió sus labios de reptil y tiró las dos mitades de ese animal a un lado. Con un hacha martillo golpeó a un rinoceronte que iba a embestirlo desviándolo, como yo lo he hecho con los que me han atacado, y se le acercó para decapitarlo; pero dos quimeras se le tiraron por atrás haciendo que cayera de espaldas, pero él se volteó quedando encima de ellas aplastándolas con su gran peso y por más que ellas lo intentaban, no se lo podían quitar de encima. Al ponerse de pie, vio a otras quimeras que le apuntaron con su cola serpiente para quemarlo; así que enseguida retrajo su cabeza y extremidades metiéndolas dentro de su grotesco caparazón que lo protegió del fuego sin sufrir daño alguno y al desplegarse a una le arrojó su hacha martillo haciendo que se incrustara en el pecho y con pasos algo lentos pero firmes se les acercó a las otras sujetando a dos por sus cuellos de león desnucándolas y coger su arma para seguir luchando.
Se me hace curioso el contraste que hay entre Crokurl y un Cangar debido al estilo de lucha tan diferente que poseen ya que uno es pura fuerza bruta, el otro es velocidad y agilidad.
-¡OUH!- uno de los titanes cogió una gran piedra y nos la arrojó aplastando a muchos de nosotros. Las catapultas les tiraban rocas pero no lograban hacerle nada y se nos acercó con los demás, que también lanzaron grandes piedras, haciendo temblar todo con sus pisadas.
Uno de los dragones de metal voló bajo botando fuego de su boca quemando a varios miembros tanto de mi ejército, como el de mis aliados. Se le lanzaron flechas, lanzas pero no lograban penetrar su cuerpo; si de por sí un dragón normal posee una piel muy dura y difícil de atravesar, la de estos es totalmente impenetrable.
Otro abrió su vientre soltando esas bolas de metal con púas que explotaban haciendo picadillo a los que se encontraran cerca. Unos minotauros, cíclopes y ogros le dispararon arpones no para herirlo, sino para sujetarlo con las cuerdas que se enredaron por su cuerpo y lo jalaron para tirarlo. Pero aun así, esa bestia alada fue capaz de seguir volando llevándoselos a todos que murieron quemados cuando otro dragón les lazó fuego.
Esos dos dragones volaron bajo volviendo a cortar con sus alas a los que tenían en frente, ni siquiera se detuvieron cuando unos Cangars y pequeños orcos verdosos y rectilíneos lograron subírseles encima y golpearlos con sus armas y también murieron quemados por la flama de otro dragón metálico.
-¡Si quiero que algo se haga bien! ¡TENGO QUE HACERLO YO MISMO!- mi hermano se enfureció y en su espada concentró energía eléctrica -¡¿A qué te sabe esto?!- le lanzó a ese monstruo una larga cuchilla de energía que al dar contra su cuerpo, siguió volando unos segundos más hasta que se le formó una gran línea, se dividió en mitades que cayeron en distintas direcciones y al dar contra el piso explotaron -¡Para que aprendan a no meterse con las tropas del emisario del Caos y la Destrucción!- fanfarroneó siendo rodeado energía eléctrica y lo que le hizo a ese dragón motivó a nuestras tropas que rugieron en señal de triunfo.
-¡BAM!- uno de los titanes aplastó a muchos de nosotros con su puño derecho haciendo temblar todo el campo de batalla y después aplastó a otros con su pie izquierdo. A él también le lanzaron lanzas y flechas, pero estas apenas le llegaban a los tobillos sin hacerle daño alguno. Vio fijamente a mi hermano que frunció el ceño y se alistó para cualquier cosa, se agachó poniendo sus grandes manos en el piso, inclinó su cabeza para poder apuntarle con el gran cilindro que tiene en su espalda que se alargó un poco botando vapor por sus lados ¡Esto no se ve para nada bien!
-Vamos grandulón ¡Dame tu mejor golpe!- le sonrió desafiante a lo que todos los que estábamos cerca suyo, nos alejamos sabiendo lo que podría ocurrir.
-¡WOM!- disparó una esfera de fuego que es muchísimo más grande que las de carrozas. Iba a toda velocidad dirigida hacia Leo, pero él solo se quedó quieto en su sitio y se puso en posición listo para recibir de lleno ese ataque. Lo vi preocupado y de nuevo le recé a los dioses para que su gran fuerza y resistencia le permitieran soportar ese poderoso hechizo.
-¡PUANG!- mi hermano extendió hacia adelante sus manos a último segundo deteniendo la gran esfera de fuego. Pero no la frenó en seco, ya que la fuerza del impacto creó una onda expansiva tan fuerte que reventó el piso, mandó a volar a casi todos los que estábamos cerca e hizo retroceder a Leo que rugía y sus pies se hundían en el suelo creando dos largos y profundos huecos hasta que se detuvo.
-¿Estás bien, hermano?- me le acerqué muy preocupado. Por fortuna no parecía estar lastimado.
-¡Claro que estoy bien!- aseguró bruscamente y luego nos fijamos en la bola de fuego cuyas llamas lentamente desaparecieron revelando que se trataba de una gran bola de metal -¿Una enorme esfera de metal?- preguntó confundido levantándola en lo alto con su mano derecha y sin hacer esfuerzo alguno -que raro, no siento ningún tipo de hechizo, magia o maleficio en ella ¿Cómo es capaz de producir poderosas explosiones?-
-¿Acaso las demás bolas de fuego lanzadas por las bestias de acero también son de metal?- le pregunté al suponer que eso se aplica también a los ataques a distancia de esos seres.
-Es lo más seguro. Tal vez la magia o conjuro que hace que estas esferas causen explosiones, tenga su origen en los cilindros- razonó y escuchamos un largo y profundo rugido de ese titán que parece estar a punto de lanzar otra bola de fuego -¡Te devuelvo tu regalito!- recargó de energía la gran esfera de metal y después de inclinarse hacia atrás se la lanzó.
-¡BRONG!- le dio en toda la cara creando otra explosión. La gran criatura al ser tan resistente no murió, pero su rostro estaba lastimado, se lo tapó con sus grandes manos, se incorporó caminando de espaldas hasta caer sentado al piso aplastando a más de los nuestros con su… gran trasero; esa es una forma de morir muy humillante en cierto sentido.
-¡TRAN, TRAN, TRAN!- otro de los titanes causó varias explosiones con su cilindro, llegando a destruir de forma accidental las grandes montañas que estaban cerca del campo de batalla.
-¡Hay que hacer algo para detenerlos antes de que nos maten a todos!- exclamó Dylan preocupado muy a diferencia de Henrietta que solamente se limitó a ver a los titanes sin expresión alguna para luego llevarse su cigarro en la boca.
-Solo faltan unos minutos para que anochezca ¡Así que resistan!- traté de motivarlos para que el miedo no se apoderara de todos ellos y perdieran ganas de luchar.
-¡RUA!- otro de esos enormes monstruos levantó su puño izquierdo y amañó con volver a aplastar a todos los que estuvieran a su alcance.
-¡Butters rápido, lánzame!- me pidió mi hermano extendiendo un mano derecha. Lo cogí cuando un rayo nos cayó encima envolviéndonos con su energía, comencé a dar varias vueltas y lo arrojé como si fuera mi mazo en dirección ese ser de grandes proporciones.
A medida que se acercaba a él, concentró toda esa energía eléctrica en su puño derecho. El titán ahora dirigió su gran puño izquierdo hacia él para golpearlo. Todo se ralentizó cuando Leo extendió hacia adelante su mano recargada de energía y cuando los puños de los 2 se chocaron...
-¡PRUAAMM!- la mano del titán explotó en pedazos regando sangre por todos lados y no pudo gritar del dolor ya que mi hermano siguió volando aún con el puño derecho extendido y al dar contra su cabeza también se la reventó por completo y aterrizó en la cima de una montaña todo cubierto de sangre para luego mirar hacia atrás viendo el cadáver del coloso cayó de espaldas aplastando tanto a seres metálicos como a varias de nuestras tropas.
-Mientras más grandes son, más les duele la caída- hizo burla tronándose la muñeca derecha.
Todos se habían quedado sin habla debido al asombro, hasta los otros titanes quedaron atónitos debido a eso. No es por menos, derrotar a un titán jamás ha sido una tarea fácil y que un solo hombre lo haya logrado de un solo golpe es algo sin precedentes. Ese movimiento que usó mi hermano es uno que inventamos hace mucho tiempo cuando peleamos por primera vez contra titanes, es riesgoso, pero el resultado es más que evidente.
-¡RUAAHH!- rugió uno de ellos y se inclinó hacia adelante para hacer que del cilindro que tiene en su espalda saliera una gran bola que se dirigió a toda velocidad hacía mi hermano.
Él dio un saltó evitando la explosión y cayó agachado en medio de un grupo de seres de metal golpeando el suelo con su puño izquierdo creando una onda expansiva cubierta de rayos que los derribó.
-¿Qué rayos miran? ¡SIGAN LUCHANDO! Ya se ha hecho de noche ¡Así que vampiros y licántropos muévanse!- dio sus órdenes al enderezarse y movió hacia atrás su espada lanzando una cuchilla de energía con la que cortó a unos guerreros de metal que iban a atacarlo.
-Ya saben que hacer, muchachos- Henrietta tiró a un lado su cigarro y pasó a su modo bestia siendo seguida por los demás hombres lobos.
-¡Nosotros también!- Dylan y los vampiros, incluyendo las tropas del rey Mike, pasaron a su estado de máxima capacidad.
-Hora de poner la balanza a nuestro favor- mi hermano sonrió al creer que de nuevo tenemos la pelea asegurada.
Ahora el manto de la noche era testigo de nuestra batalla. Un coloso golpeó el suelo con su puño izquierdo machacando a más de nosotros, pero los licántropos y vampiros de mi ejército se subieron a ella y como si fueran un grupo de hormigas se desplegaron por su gran cuerpo atacándolos por todas partes. No lograban herirlo de forma grave, pero él se los trataba de quitar de encima pasándose por encima sus enormes manos.
-¡Mátenlo desde adentro, mátenlo desde adentro!- Leo otra vez los estaba dirigiendo para luego dar un brinco de espaldas esquivando el puño derecho de otro titán que reventó el piso e hizo temblar otra vez todo el terreno.
Los Licans y vampiros se metieron en la boca del titán, corriendo el riesgo de que los masticara. Luego de unos segundos él se sujetó el pecho y estómago y caminó de forma errática mientras soltaba otro profundo rugido, solo que ahora de dolor. A pesar de que no puedo ver lo que está pasando en su interior, es más que obvio que los vampiros y Licans lo estaban matando desde adentro hacia afuera atacando sus órganos internos, especialmente el corazón y pulmones. Los titanes por fuera tendrán una resistencia tremenda, pero por dentro no lo son tanto; de nuevo esa estrategia la desarrollamos en nuestro primer enfrentamiento contra titanes.
Ese titán empezó a vomitar sangre mientras miraba hacia arriba soltando otro rugido que resonó por todos lados y cayó boca abajo al piso aplastando algunas carrozas que explotaron y como ha pasado antes, el terreno se estableció violentamente. Después de unos segundos, de su boca surgieron los vampiros y hombres lobos.
-Que desagradable- se quejó Henrietta asqueada sacudiéndose la sangre que la cubría como si fuera un perro mojado por agua.
-Pero no puedes negar que la sangre de un titán no solo es sabrosa, sino también rica en energía- Dylan por un lado, se estaba lamiendo toda la sangre de su cuerpo a lo que ella negó con la cabeza pero sonriendo un poco ¿Qué no debería de estar en desacuerdo por ese comentario?
Mi hermano saltó en la mano del titán que quiso golpearlo, clavó su espada y hacha en el dorso de ella y comenzó a correr hacia arriba creando dos largas cortaduras de las que salieron cataratas de sangre y llegó hasta el hombro. El coloso rugió adolorido y llevó su otra mano a esa herida, pero Leo no terminó ahí y le dio una patada llena de energía en el rostro tan fuerte que lo hizo caminar de espaldas y cayera sobre una montaña derrumbándola.
-Ahora a causar un leve dolor de cabeza- Leo extendió su espada para que un relámpago le cayera encima dándole poder y enseguida clavó su arma en la frente del titán haciendo que toda la electricidad lo recorriera y después de retorcerse y gritar adolorido, murió humeando mucho, con los ojos en blanco y la lengua salida. Los golpes físicos normales no hieren de forma grave a los titanes, pero ataques especiales como ese si son capaces de herirlos de gravedad, incluso matarlos si se ataca en el lugar correcto.
El cuerpo de ese titán brilló un poco al igual que nuestros dijes y al dejar de hacerlo, mi hermano respiró hondamente con una gran sonrisa de satisfacción y creo que susurró: "Otro que me otorga su fuerza titánica". Eso mismo pasó con el primer titán que mató.
-¡PUM, PUM, PUM!- otros titanes y carrozas lanzaron varias esferas de fuego dirigidas hacia él. Pero de repente Heidi se le acercó y se lo llevó volando salvándolo de todas las explosiones que dañaron el cadáver del titán muerto.
Al ver al cielo nocturno, vi muchas gárgolas que venían a pelear ya que al ser de noche, dejan de ser de piedra y se vuelven de carne y hueso. Se dirigieron hacia los dragones de metal para atacarlos consiguiendo el mismo resultado que obtuvieron los que los han intentado agredirlos. Pero no solo atacaban con armas normales, algunas de ellas llevaban ollas que están llenas de ácidos altamente corrosivos capaces de derretir el acero de nuestras armaduras.
Al tirarles esas sustancias, al principio no parecieron hacerles nada, hasta que lentamente las alas de los dragones comenzaron a derretirse con el resto de su cuerpo y pedazos de metal fundido cayeron por todo el campo de batalla derritiendo a los desafortunados al que les caían encima y de uno en uno, los dragones que eran atacados con ese potente ácido, cayeron en picada estallando al dar contra el piso.
Vi a mi hermano que seguía siendo llevado por Heidi, no sabía que le decía, pero le pidió que lo llevara hasta otro titán y al llegar hasta él, ella lo soltó para que le cayera encima. Pero ese coloso, pese a su descomunal tamaño, reaccionó rápido y lo atrapó en el aire con su mano izquierda.
-¡HERMANO, NO!- grite aterrado al creer que lo aplastó.
Pero la mano de ese monstruo comenzó a temblar y unos rayos salieron de entre los dedos hasta que no lo soportó más y la abrió por completo dando paso a una gran descarga de energía que se dirigió a su cara. Solté un suspiro de alivio al ver que Leo estaba bien y estaba parado en la palma de la mano de esa abominación.
Después de rugir un poco, el titán lo miró fijamente sin dejar de recibir esa descarga eléctrica para luego ¡PAM! Aplastarlo al juntar sus dos manos creando otra atronadora onda expansiva.
-¡LEO!- volví a gritar aterrado y todos mirábamos fijamente eso al creer que ahora si murió. Pero otra vez los dioses parecieron estar de nuestro lado ya que las manos del titán comenzaron a separarse temblando de nuevo.
-¡¿Estás son todas tus fuerzas?! ¡Que decepción!- mi hermano después de hacer un rugido de esfuerzo, levantó por completo la mano derecha apartándola (NA: Tal y como Kratos lo hizo contra Cronos) -a mí se me acería la cara de vergüenza si alguien más pequeño que yo me ganara en fuerza física- después de hacerle burla, creó un látigo de electricidad en su mano y después de agitarlo causando un chasquido que es igual al sonido de un trueno, lo extendió hacia adelante para sujetar la nariz del titán y se impulsó hacia adelante entrando también en su boca.
Como pasó con el titán asesinado por las tropas de Dylan y Henrietta, ese se sujetó el abdomen rugiendo adolorido y se inclinó hacia adelante cayendo de rodillas y después de hacer una mueca de dolor…
-¡RIAAAMMM!- desde adentro se produjo una larga cortadura en diagonal comenzando desde el pectoral derecho hasta el costado izquierdo derramando olas de sangre que fueron seguidas por sus grandes órganos y de mi hermano que dio un largo salto cayendo justamente frente a mí y detrás de él cayó bocabajo el titán y su enorme cabeza estaba a tan solo unos metros de distancia de nosotros.
-¿Te encuentras bien, hermano?- volvió a preguntarle viéndolo de arriba abajo.
-No estoy bien… ¡Estoy de maravilla!- rió mucho -parece que a los inútiles dioses les dieron ganas de ver una carnicería pelea de épicas proporciones y por eso me ofrecen toda esta diversión.
-¡Vienen más titanes en camino!- volvió avisar Doguie.
-¡Me parece magnifico! Que vengan todos los que quieran venir ¡Para hacer esto más divertido de lo que ya es!- solté un suspiro por lo que decía, pero al menos su insaciable sed de lucha nos está ayudando a ganar esta pelea y de nuevo retomamos el combate.
FIN DEL BUTTERS POV.
-Creo que debí pensarlo mejor antes de desear que este maldito loco sea el ganador de esta cruel y sangrienta lucha- el ser omnipresente se arrepintió de haberle dado ánimos a Caos y sus tropas.
Capítulo veintiocho de esta historia completado el 30/06/2015.
De nuevo se me formó una monumental hernia en la cabeza escribiendo la continuación de esta encarnizada pelea (me pongo una bolsa de hielo en la cabeza DX)
Parece que las cosas para Caos y sus tropas van de las mil maravillas ¿Pero seguirá así más adelante o todo se le devolverá de golpe? Eso lo sabrán más adelante en donde creo que aparecerá otra sorpresita ;D
