Entrenamiento.
"A una dama hay que tratarla como tal." David le explicó a Eve, "O eso es lo que dicen los humanos…" aquello lo había visto en una película…creía.
Eve se burló de él ante eso, "Bien, padre dice que aunque creas lo contrario en verdad sabes poco sobre humanos."
Pues él era quien había sabido como tratar con humanos mientras encontraban al híbrido, pensó indignado. Pero había algo de razón en las palabras de Michael así que se encogió de hombros. "En todo caso sé más que tu." Le respondió antagónicamente burlándose de ella. A lo que Eve le hizo mala cara.
Aquellas palabras la molestaron pero no lo suficiente, "De cualquier forma, en realidad no sabes tanto como te gustaría saber."
"Aquello nunca lo he negado, niña." Le respondió sonriendo, pero para eso estaba ahí, para aprender de Selene, y suponía que también ahora para aprender del híbrido. El cual por falta de mejores palabras había venido a encontrarlo fascinante.
Eve le giró los ojos mientras se giraba de nuevo a ver a sus padres entrenando. Sólo que hacia un segundo habían estado entrenando pero parecía que ya no mas, giró los ojos de nuevo y volvió a mirar a David, "Se están besando otra vez."
La queja en la voz de Eve lo hizo sonreír mientras miraba sin pena hacía la pareja que se separaba, ambos sonriéndose con burla hacia el otro. "Mejor eso que tenerlos peleados."
Eve le asintió, hacia un mes sus padres habían tenido una pelea, de qué ella aun no sabía pero había sido una semana y media de incomodes con ellos dos sin hablarse y ella no sabiendo de qué lado ponerse o que hacer o decirles para hacerlos contentarse.
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Michael había sido bastante cuidadoso cuando empezó el entrenamiento con Selene frente a Eve, tal vez sobre-explicándole a su hija que era un simple entrenamiento y que no importara lo que viera hacerle a Selene o viceversa ambos se querían y se respetaban. Meses después aquella explicación había estado de más.
Y fue un puño bastante fuerte en el costado de Selene lo que lo hizo detenerse preocupado pero aquello fue borrado de su mente casi inmediatamente por la patada que recibió en su canilla y las palabras que pudo escuchar de David, 'A una dama hay que tratarla como tal'. Y fue evidente en ese momento tanto para él como para Selene que ni el joven vampiro ni su hija estaban prestando mucha atención a este entrenamiento. Al ver la delicada ceja de Selene subir hacia él y con la mirada llena de satisfacción por haberle alcanzado a pegar Michael decidió que un corto descanso era necesario. Se aproximó a ella sonriendo, "No eres exactamente una dama." Le dijo estirándole la mano para ayudarla a colocar en pie. Selene tomó su mano y él la haló hacia sí. Inmediatamente plantando sus labios sobre los de ella. "Lo siento."
Selene le sonrió, "Y yo que había estado por decir que tu tampoco eres exactamente un caballero."
Ahora, pensó pero no dejó que aquello le dañara el humor. Sí, él había cambiado, ya no era el mismo humano de años atrás pero a aquello se había acostumbrado. Le sonrió a Selene de lado, "Eso es bueno en otros aspectos, ¿no?" le preguntó subiendo y bajándole las cejas sugestivamente. La respuesta de Selene fue girarle los ojos y girarse hacia su hija. Sin ocultar su sonrisa Michael prosiguió, "Niños, se acabó el recreo."
David sabía que no se debía de quejar pero no pudo evitar hacerlo, "Aún no me he sanado completamente." Dijo apenado mientras renqueaba hacia la pareja.
