Wow! Este capitulo me costó mucho escribirlo y no se por que! Espero que no hayan muchos errores de ortografía. Lo terminé de corregir recien y es un poco tarde ^^ mis ojos estan cansados hehehe
Capitulo 28
Hace media hora que no pestañaba, o por lo menos así lo sentía él porque sus ojos realmente comenzaban a dolerle. Cada cinco minutos recordaba que tenía que respirar, acción que ya no parecía ser instintiva. Lo único que Kiba era capaz de hacer en ese momento era mirar fijamente a la pestaña del chat de facebook, completamente aturdido. El nombre de Tayuya aparecía en la parte superior de la ventana y cada vez que Kiba leía ese nombre, su estomago se revolvía.
Quería hablarle. Desde el día anterior, después que le dijo que iría al baile con Sakura, que no sabía nada de ella. Quería pedirle perdón y decirle que si se lo pedía, dejaría plantada a Sakura sólo para estar con ella. Eso era lo que realmente quería. Sin embargo, si había algo que a Kiba le sobraba era orgullo y aquel orgullo no le permitía ni siquiera dirigirse a la chica.
"Deja que ella te busque"
Se decía a sí mismo cuando sentía la necesidad de ir corriendo tras ella. El problema era que conociendo a Tayuya, ella estaba seguramente pasando por la misma situación, diciéndose a por dentro las mismas cosas. Si ninguno cedía, esa pelea seria definitiva. Ahí era cuando Kiba volvía a sentir que era él quien debía dejar su orgullo de lado y agachar la cabeza.
Pero no todavía.
Sin embargo, cuando estaba a punto de cerrar facebook e irse de allí, Tayuya subió una foto con una cita en inglés que a Kiba le costó casi una media hora más entender. En parte porque Inglés no era si mejor asignatura, pero también porque los nervios lo tenían con la cabeza en blanco. Cuando por fin entendió el significado de las palabras, Sakon, Kimimaro y Jirobo le habían comentado algo.
"I just want to have a completely, adventurous, weird life" (Sólo quiero tener una vida completamente aventurera y rara)
-Quiero tener una… ¿Que era adventu… eso? – se pregunto a sí mismo y buscó las palabras en el traductor de Google. Saber lo que significaba no le había ayudado en nada, de hecho le hacía sentir peor ¿Era esa frase para él? ¿Tenía algún significado escondido? Kiba quería creer que Tayuya no era el tipo de mujer que publicaba todo lo que sentía en facebook para que los demás sintieran pena por ella. Realmente quería creer que esa frase no iba dirigida a él, pero… ¿Entonces a que se debía?
Leyó los comentarios de sus amigos y le llegó a hervir la sangre de rabia:
"Una chica no debería querer algo como eso" – decía el comentario de Jirobo
"Tayuya, todo de ti es lo suficientemente raro, ya" – le decía Kimimaro.
"Acaso no es el tipo de vida que tenemos?" – había comentado Sakon. Aquel, había sido el que más había molestado a Kiba. Él quería ser parte de esa locura si eso hacía falta para estar con Tayuya, pero no quería pensar que otros ya eran parte de ella.
XxX
Por lo general, para cualquier evento que realizara la secundaria de Konoha, eran Naruto y Kiba los más entusiasmados y Shikamaru simplemente se limitaba a repetir una y otra vez cuan problemático todo aquello le parecía. Esta vez era todo lo contrario. Naruto no estaba entusiasmado con el baile de Halloween porque ni si quiera asistiría, y Kiba no estaba muy comento de ir con Sakura pero Shikamaru sólo pensaba en que por fin volvería a pasar un tiempo de calidad con su novia. Desde hacía bastante tiempo que él y Temari no pasaban una tarde, mucho menos una noche completa juntos. El chico sentía que ella era la que se alejaba, y lo entendía. Estaba en último año, seguro tenía mucho que estudiar, además tenía que preocuparse contantemente por Gaara y Kankuro según quienes su padre siempre estaba ausente y además había pasado todo ese problema con el blog de Sakura e Ino que debió haberla afectado más de lo que ella demostró. Pero la extrañaba como nunca había extrañado a alguien. A veces temía que tanto tiempo distanciados pudiera terminar con el amor que había entre ellos y aquello le aterraba, por eso esa noche significaba tanto para él. Porque esa noche descubriría si las cosas seguían igual o habían muerto.
Cuando él la fue a buscar a su casa y ella apareció detrás de la puerta, Shikamaru quedó simplemente con la boca abierta. La chica llevaba un vestido rojo, con un escote bastante revelador y un tajo desde la cadera hacia los pies del lado derecho. Por un momento el chico se preguntó qué demonios hacia él saliendo con una chica como ella.
-Te…Temari – dijo. Empezaba a sonar como Hinata.
-Lo sé - respondió ella – es un poco muy escotado, pero bueno… ¿Les gusta hablar de mí a mis espaldas? Les daré algo de que hablar.
Con más orgullo que de costumbre, la chica salió de su casa, seguida de un Shikamaru que aun no lograba cerrar la boca.
Kiba también había ido a buscar a Sakura, pero su reacción fue muy diferente a la de Shikamaru cuando la vio. La chica llevaba un vestido rosado, demasiado sacado de un cuento de hadas para el gusto del Inuzuka. Por un momento se preguntó como se habría visto Tayuya en un vestido de fiesta. Seguro ella no se habría puesto nada cursi, lleno de vuelos y más tela de la necesaria, como su actual compañera de baile. Seguramente su vestido habría sido rudo, tal como ella. Quizás negro o quizás verde militar como el bikini que se había puesto para el campamento.
Pero la verdad era que Tayuya no se había puesto ningún vestido, ni si quiera se había molestado en ir a la fiesta, por lo que Kiba nunca sabría como se vería en uno. Tras ese pensamiento, el chico suspiró decepcionado.
Cuando llegaron a la fiesta vieron a Shikamaru y a Temari pasar cerca de ellos. Lamentablemente sólo pudieron saludarse con un gesto de la mano porque habría sido demasiado imprudente acercarse a ellos, cuando el día anterior Temari y Sakura habían estado a punto de arrancarse los ojos. Con quienes si se encontraron fue con Ino (quien llevaba un sencillo pero sexy vestido violeta de cuello alto) y Deidara. Kiba suspiró amargamente. Para colmo, los cuatro se sentaron en la misma mesa.
-Hola ¿Me puedo sentar? – Kiba alzó la vista y se encontró con Karin, que no se veía nada mal en su vestido negro. Al parecer la chica no había conseguido pareja de baile, porque estaba sola en ese momento.
-No – respondió Deidara, secamente – estamos esperando a dos personas más.
-¿Con quién viniste? – preguntó Ino intentando hacer que la rudeza de su pareja pasase desapercibida.
-Sola – respondió Karin, con mas amargura de la normal – Suigetsu me invitó pero prefería venir sola que con él… ¿Vieron a Temari?
Ino y Sakura se miraron.
-Si – respondió la rubia.
-¿De verdad cree que puede venir vestida así y esperar que no la llamen puta?
-Karin… - comenzó Sakura – tal vez no deberíamos hablar mal de la gente.
-¿Tal vez? – soltó Kiba, pensando que no lo escucharían. Se dio cuenta de que lo había dicho demasiado fuerte cuando los ojos de Karin se clavaron en él.
-¿Saben que mas escuché? – añadió la pelirroja, ignorándolo. O tal vez no del todo. – Que Tayuya está en este preciso momento…
-¡Karin! – La interrumpió Ino – Cualquier cosa que tengas que decirnos de Tayuya… no lo quiero saber – le dirigió una sonrisa que casi pedía disculpas.
-Me parece que estos asientos nos corresponden – dijo una suave voz, detrás de la pelirroja. Karin se dio vuelta y se encontró de frente con Konan. Cuando Kiba la vio, se puso tan rojo como un tomate. Todavía no se olvidaba del piercing que le había hecho. Lo único que hizo que se olvidara de aquello por un momento fue ver quien venía con ella. Cualquiera habría pensado que se trataría de Pein, pero resultaba que esta vez la chica estaba con Hidan.
-¿Dónde está Pein, un? – Al parecer Kiba no era el único sorprendido.
-A él no le gustan este tipo de fiestas – respondió la chica, sentándose al lado de Sakura – Habría venido por mí pero tenía algo más importante que hacer.
-Sí, y me obligó a venir, porque seguramente yo no tenía nada mejor que hacer que esta mierda – se quejó Hidan sentándose al lado de Ino, quien movió su asiento lo mas lejos de él posible.
-Matar conejos para Jashin no cuenta, hmn.
Karin se quedó un momento, casi como si estuviese esperando que alguien más viniese. Ino y Sakura sabían muy bien que la chica esperaba encontrarse con Sasori, pero después de un par de segundos, bajó la cabeza desilusionada.
-Quizás deberías ir a buscar a Suigetsu – le dijo Ino cuando hubo un silencio muy incomodo en la mesa.
-No vino al final. De hecho, cuando le dije que no prefirió irse a la casa de Tayuya porque…
-Karin – la detuvo Sakura – de verdad ya no queremos…
Furiosa, la pelirroja se marchó dejando sólo un rastro de su pelo detrás de ella. Nuevamente hubo ese silencio incomodo.
-Hola Kiba – El chico arqueó las cejas cuando Konan lo saludó, de pronto ¿Desde cuándo sabia su nombre?
-Ho…hola.
-Me alegro de que hayas elegido bien con quien venir hoy.
Kiba no dijo nada, sólo la quedó mirando un poco confundido. Por lo general Konan siempre le había parecido una persona relativamente normal (relativamente porque se juntaba con todos esos monstruos) pero después de lo que paso con Kakuzu todos los Akatsuki le repugnaban por igual. De hecho en ese momento podía sentir el doble sentido de su frase y el tono acusador con el que lo había dicho. Nada le daba el derecho de meterse en su vida.
-Konan, no tienes de que preocuparte. Kiba odia a Tayuya tanto como todos nosotros. – comentó Sakura. Ino no paraba de mirar con ojos perdidos a Deidara, pero su amiga sentía la tención que había allí. Sabía que los Akatsuki estaban más enojados que nunca con los del Sonido y cualquiera que no formara parte de ellos era parte del enemigo.
Pero Kiba era tan obstinado como podían serlo los Akatsuki.
-No la odio – contradijo a Sakura. La chica lo miró con horror.
-No estoy diciendo que debas odiarla – continuó Konan con ese inquietante tono de voz que tenia – sólo te digo que te cuides. Ninguno de ellos es de confiar.
-Y ustedes si lo son. – de donde Kiba estaba sacando toda esa valentía para decir aquellas cosas, era imposible saberlo. O quizás se debía al par de cervezas que se tomó antes de salir de su casa.
-Quizás te hemos dado la impresión equivocada pero en nosotros puedes confiar. De hecho tú nos agradas, a Pein y a mí. Y también nos agrada tu familia.
-A Kakuzu quizás le agrada tu mamá demasiado – Murmuró Hidan, mordazmente. Kiba no pudo evitar soltar un gruñido. Así que lo sabían.
-Si supieras todas las cosas que ellos han hecho no podrías mirarlos a los ojos. –continuó Konan lanzando una mirada de reproche a su amigo. – los del Sonido.
-Ella tiene razón – comentó Sakura – Si te involucras con ellos vas a salir herido.
-¿Por qué no vamos a bailar? – le pregunto Ino a Deidara. EL asintió pero no parecía muy convencido. – Sakura, ustedes también deberían.
-Después Ino.
La chica negó con la cabeza pero se fue a la pista de baile.
-¿Qué se supone que es esto? ¿Una intervención? – preguntó Kiba, aburrido del tema.
-Es un consejo. No queremos que te involucres con la gente equivocada.
-No entiendo en que te afecta lo que yo haga con mi vida – espetó el chico – si se trata de los piercings y los tatuaje no te preocupes. Lo voy a seguir haciendo.
-¿Por qué es tan importante seguir teniendo contacto con ellos?
-No lo es. Ni si quiera tengo contacto con ellos – mintió – pero no me gusta que se metan en mis cosas. – Hidan rio - ¿Qué?
El Akatsuki lo miró, con algo similar a lastima en los ojos. Aquello sólo hizo que Kiba se enfadara más.
-Nada. Tenía la impresión de que sí la odiabas.
-¿A quién?
-¿A quién más? A la princesita del Sonido.
-¿Por qué habría de odiarla?
-¿Porque te trata como un pedazo de mierda que encontró tirado en el basurero? ¿O acaso crees que le importas tres carajos porque te cogió en el baño del bar después de la batalla de bandas?
Kiba quedó sin palabras ¿Cómo sabia él eso?
-¿Kiba, lo… lo hiciste con Tayuya? – le preguntó Sakura, escandalizada.
-No te creas tan especial, perro pulgoso – continuó Hidan. A Kiba le desesperaba lo mucho que le recordaba a su novia – Tal vez te hizo creer que le gustabas por esa mierda, pero la verdad es que esa perra hace eso. Se lleva a los hijos de puta al baño de donde sea que esté y los coge porque así es ella ¿O no te acuerdas de esa vez que llegaste a interrumpirnos en el puto baño de hombres cuando fuimos a acampar?
Aquel recuerdo hizo que el corazón de Kiba se saltara un latido. Hidan tenía razón, Kiba se había sentido especial aquella noche, pero ella había hecho exactamente lo mismo con Hidan. Al parecer era más común de lo que el pensaba que su novia tuviera un poco "acción" en los baños de hombres. De hecho, Kiba no sabía hasta donde habría llegado si él no los hubiera encontrado.
Pero aquello había sido distinto. Tayuya había escuchado que Kiba y Karui se habían besado la noche anterior y todo lo que había hecho lo había hecho por celos. Quería llamar la atención de Kiba, Hidan podía ser su premio de consuelo, pero era Kiba quien realmente le interesaba. O eso quería creer el chico.
-¿Qué? – Konan miró a Hidan tan escandalizada como Sakura lo había estado minutos atrás - ¿Tu te acostaste con ella? ¿Después de lo que nos hizo a Pein y a mí?
Hidan se quedó mirando a Konan intentando decir algo, pero fallando miserablemente. Por mucho tiempo el chico no había estado seguro si aquello había ocurrido o no, pero después de unas semanas había estado casi completamente convencido de que si había pasado. Tayuya lo había negado, pero quizás ella lo había olvidado también, después de todo ambos habían estado fuera de sí mismos esa noche.
-No… - comenzó a decir, al fin – lo soñé.
-¿Soñaste que te acostabas con esa tipa, después de lo que nos hizo?
Otra vez lo ponía en una situación incómoda.
-¿Dije Tayuya? quise decir… - miró alrededor – tú. Soñé que me acostaba contigo en un baño. – en aquel momento Hidan se odió a sí mismo por no saber más nombres de otras chicas.
XxX
Todos los que ellos conocían, o al menos la mayoría, se encontraban en ese momento en la fiesta de Halloween. Naruto y Hinata, en cambio, se encontraban acostados, entre los brazos del otro mirando cómoda y tranquilamente "Tres metros sobre el cielo". Hinata había leído el libro y se moría de ganas de ver la película. Naruto no había estado muy convencido al principio, las películas románticas no eran lo suyo, pero no podía decirle que no a Hinata.
Ella había dicho en su casa que pasaría la noche donde Temari, ya que ninguna de las dos iría a la fiesta, según ella, pero en realidad se quedaría toda la noche donde su novio. Aquella había sido la primera mentira que le había dicho a su padre en toda su vida, y se sentía horriblemente culpable. Cada cinco minutos se preguntaba cuan decepcionado estaría él si se enterara de que su hija mayor le había mentido así.
Luego recordó el peor problema que estaba enfrentando. Tras un suspiro Hinata trató de concentrarse nuevamente en la película pero no pudo. Su posible embarazo la estaba aterrando y lo peor de todo era que aun no se animaba a hablarlo con Naruto. Obviamente el estaba al tanto de la situación y tenía el mismo temor que ella. Podía notar en sus ojos lo preocupado que estaba cada vez que se miraban. Simplemente, nunca se habían puesto a conversar que harían en caso de. Hinata sentía que hablarlo sería convertirlo en una realidad.
-¿Hinata, pasa algo?
-No, Naruto-kun.
XxX
Shikamaru miró a su alrededor y honestamente no pudo encontrar a alguien que se viera la mitad de hermosa que Temari. De hecho, de vez en cuando sentía que otros la quedaban mirando con ojos desorbitados y aquello le resultaba increíblemente problemático. El lado positivo era que la chica había estado igual que al comienzo de su relación; no paraba de provocarlo con sus bromas maliciosas y de vez en cuando se burlaba de él por sus reacciones inocentes. Todo entre ellos parecía estar perfectamente bien. Shikamaru deseaba que aquel momento durase para siempre. No tenían que estar en una fiesta, pero deseaba nunca tener que volver a alejarse de ella.
-Tu amigo es un idiota ¿Por qué tenía que venir con esa cabeza hueca? – le preguntó Temari cuando vieron a Kiba en la pista de baile con Sakura.
Shikamaru se encogió de hombros aunque sabía perfectamente la respuesta: para sacarle celos a Tayuya. Obviamente no le podía decir eso a Temari porque ella no sabía que ellos dos estaban saliendo.
-Creo que el que más lo lamenta es él mismo – comentó el chico – tuvo que sentarse con los Akatsuki y no creo que eso le haya gustado nada.
Temari rió.
-Naruto y Hinata tampoco vinieron – observó la chica – es una lástima. Últimamente me está empezando a caer bien esa chica.
-Naruto está castigado. No puede participar de ningún evento que realice la escuela.
Temari no dijo nada. Sabía que esa no era la única razón por la que no habían ido. Seguro tenía que ver con Hinata y su miedo de estar embarazada.
Los dos se miraron y se sonrieron. Al final de aquella noche sólo ellos dos habían logrado estar juntos en la fiesta. Naruto y Hinata habían tenido que quedarse en casa y Kiba y Tayuya ni siquiera estaban juntos. Lo que ninguno de ellos seis sabia, era que sólo una de las tres parejas lograría sobrevivir a sus problemas al final del año.
-¿Ese es Neji? – preguntó Temari cuando notó un par de ojos claros mirándola fijamente.
-Que problemático – suspiró Shikamaru, convencido de que el Hyuga miraba a su novia por lo linda que se veía. Lo que él no sabía, era que según el castaño, su prima debía encontrarse en ese preciso momento en casa de Temari, quien estaba justo allí en la fiesta, frente a sus ojos.
Neji suspiró. Debió habérselo imaginado. Si Temari estaba ahí, significaba que Hinata estaba con Naruto. Por un momento el chico pensó dejar plantada a su pareja e irse a la casa de Naruto para molerlo a patadas, pero luego de meditarlo un poco se contuvo. Después de todo, de todas las personas que conocía en la secundaria Konoha, Naruto era una de las que más le agradaba. Y probablemente la única que aprobaba para Hinata.
XxX
-No bailas nada mal – le dijo Sakura a Kiba en el odio. Jamás creyó que le diría un cumplido a Kiba, quien siempre le había caído relativamente mal.
-Gracias. Tu tampoco.
-No sé si te gusta o no esa chica del sonido pero… si es así espero que puedas olvidarla. Yo lo hice con Sasuke. – Kiba no dijo nada. No podía interesarle menos lo que ocurriera con la vida de Sakura y la verdad era que hablar de Sasuke era peor que ponerse a hablar de las notas que habían sacado en el año. – Ya sabes lo que dicen: más vale un pájaro en mano que cien volando.
Kiba frunció el ceño.
-¿Qué tiene eso que ver?
-Esto.
Sin previo aviso, Sakura se acercó a Kiba lo más que pudo e intentó darle un beso en los labios. El chico se alejó de ella al instante en que se dio cuenta de cuál era su intención, horrorizado.
-¡Sakura! ¿Qué crees que estás haciendo?
-Yo… yo pensé que…
-No pienses – la cortó Kiba, secamente – No es tu fuerte.
-¿Qué?
-Quiero decir que… sí, me gusta otra persona y la verdad es que no va a dejar de gustarme porque ande besando otras chicas.
-Lo siento. Últimamente siento que todo lo que hago termina fracasando.
-Eso es porque estas desesperada por conseguir un chico cuando podrías estar sola, perfectamente.
Kiba sabía que aquello le dolería a la chica, pero él nunca se había caracterizado por tener tacto. Además, Sakura necesitaba escuchar la verdad de una vez por todas.
-¡Sakura! – Ambos miraron a quien venía hecho un mar de lagrimas hacia donde la chica. Se trataba de Ino y por alguna razón lloraba desconsoladamente.
-¡Ino! ¿Qué paso?
-¡De… Deidara! ¡Lo vi besando a otra chica atrás del escenario! – le contó entre sollozos. - ¡Yo sólo quería que esta noche fuera buena!
-Todos queríamos eso, Ino.
El baile no fue tan exitoso para nuestros protas XD Espero que les haya gustado ^^ Creo que mas que una comedia esto se está volviendo un drama. Por si no lo notaron hay una graaaaaan pista de lo que ocurrirá mas adelante.
Cualquier cosa ya saben que hacer *-* Sus comentarios son mi alimento! Hahahah
