Renuncia de derechos: Harry Potter y todo su universo son de J. K. Rowling. Ustedes lo saben, yo lo sé, no finjamos demencia. Trama y algunos personajes son míos, por lo que me reservo su uso.
Advertencia: patadas varias al fanon. TCC no sé con qué se come (?), no está, para mí no existe. En caso de que lo anterior no sea de su agrado, se agradecería que se fueran por donde han venido, a menos que tenga una crítica real y constructiva al respecto.
La presente colección de drabbles participa en el Amigo Casi Invisible del foro "Hogwarts a través de los años".
Dedicatoria: para mi ACI Nochedeinvierno13–Friki (Noche–chan), que no sé cómo lo hizo, pero me está haciendo escribir de esta generación sin sentirme obligada ¡y me encanta!
XXVIII: Gardenia – Amor secreto.
Florecerá, florecerá… Ese antiguo encanto dentro de tu pecho reflorecerá…
Florecerá, florecerá… Una danza llena de gardenias plenas reflorecerá…
(Danza de gardenias, Natalia Lafourcade)
Siendo el menor de cuatro hermanos, Ben sabía ser discreto.
Sin embargo, al ser el menor de cuatro hermanos magos, había cosas que simplemente salían a la luz sin que se diera cuenta. A veces pensaba que la magia acentuaba el sexto sentido de sus hermanas y que hacía más observador a su hermano, pero no podría jurarlo.
—Supimos una cosa.
Ben era de esos que, a la hora de sus comidas, se centraba en lo que tuviera en el plato y apenas intervenía en conversaciones. Así pues, cuando esa mañana lo abordaron Alan y Agatha, frunció el ceño. No solían acercarse a la mesa de Hufflepuff, a menos que…
—Lorcan está allá —dijo, señalando hacia su izquierda al citado Scamander.
—Ya lo vimos —aseguró Alan, sentándose delante de él.
—Pero vinimos contigo —aseguró Agatha, ocupando el sitio a la derecha de Alan.
—¿Por qué?
—¿No oíste? Nos enteramos de algo —indicó Alan.
—¿De qué? ¿Escribió Becky?
—No. Hugo nos lo contó.
Ben se paralizó un segundo, antes de dejar el tenedor a un lado y mirar tímidamente a sus hermanos. Se notaba que eran mellizos, pues sus caras eran bastante similares, aunque Alan era un poco más delgado y alto que Agatha.
—¿Qué cosa? —Inquirió.
—¿Es cierto que besaste a Reed Hopkins? —Espetó Agatha, abriendo los ojos como platos—. ¡Tienes trece años!
—Catorce —señaló Ben con sencillez—, no falta mucho para mi cumpleaños.
—¿Es lo que te preocupa? —Fue el turno de Alan de mostrarse asombrado.
—¿Por qué suena como si creyeran que es algo malo?
—¡Claro que no! —Se escandalizó Agatha, mientras Alan sacudía la cabeza de un lado a otro, a modo de negación—. Uno de nuestros mejores amigos es gay, ¿por qué pensaríamos eso?
—No lo sé. Le pasó algo así a Reed: Wade y sus padres lo aceptan, pero casi todos sus amigos dejaron de hablarle.
Agatha y Alan compusieron la misma expresión de pena y asco.
—Esos no son amigos —aseguró ella.
—En estos días, ¿todavía se hace eso? —Soltó Alan, perplejo.
Ben se encogió de hombros.
—En fin, solo nos preocupaba que fuera algo falso. Hugo no parecía muy contento.
—¿No? —Ben procuró que no se le notara demasiado curioso al añadir—. ¿Por qué?
—Él dijo que le caes bien —Agatha se encogió de hombros.
—Quizá contigo sabe lo que se siente ser hermano mayor —añadió Alan.
Ben hizo una mueca, pero procuró borrarla enseguida.
—Aunque también pudo ser por esa pelea nada bonita con McLaggen —recordó Agatha de repente, haciendo una mueca de repulsión.
—¿Por qué?
—McLaggen fue el que le empezó a decir a todos en la sala común que te había visto —apuntó Alan, tan malhumorado como su hermana—. Solo que… Digamos que sonó muy desagradable y Hugo le lanzó un hechizo silenciador.
—Era la única forma de decirle sus verdades, aunque seguramente fingirá que no oyó nada —sentenció Agatha, cruzándose de brazos.
Ben quería ir a agradecérselo a Hugo, pero no se sentía capaz.
De hacerlo, sería como declararse.
—&—
Bienvenidos al drabble en turno. Ojalá lo disfrutaran.
Creo que recordarán al personaje de la gardenia por el drabble del tulipán jaspeado; si no, aquí va la presentación rápida: es Benjamin Copperfield, Hufflepuff, el menor de cuatro hermanos. Es un chico que está bastante a gusto consigo mismo, puesto que sus hermanos siempre lo han querido y por lo tanto, lo ayudaron a sentirse así, por eso no tiene ningún problema en admitir que tal vez, está saliendo con otro chico. Lo que es evidente es que Ben quiere a alguien más y no se lo dice, sino que se lo guarda. ¿Así o más obvio el motivo para que tenga la gardenia? Aunque claro, ustedes y yo sabemos que en un futuro, a Ben le irá mejor con su amor (ajá, este drabble iría, cronológicamente, antes del de Hugo).
Cuídense mucho y nos leemos en el último drabble: Helecho – Circunspección y sinceridad.
