Siento mucho el retraso en actualizar, ando liada con algunas cosas.


Kate se miraba en el espejo de cuerpo entero de la habitación, dejaba caer la toalla y comenzaba a darse un suave masaje con su crema favorita, sobre el ya abultado vientre. No podía evitar sonreír, su embarazo pese al miedo inicial estaba yendo muy bien, cierto que se había pedido una excedencia, quería que todo estuviera bien. El día anterior habían acudido a un revisión, y cómo venía sucediendo desde el principio, el bebé se negó a dejarse ver el sexo, así que después de seis meses de embarazo seguían sin saber el sexo de su hijo. Siendo sinceros, aquello era una cosa que no les quitaba el sueño.

-Hola, mira qué guapa está mamá - Decía Rick entrando en el dormitorio con el pequeño Luke en brazos, haciendo que Kate sonriera aún más al ver a ambos reflejados en el espejo- ¿A que es guapa? - Preguntaba a su hijo.

-Mamá, apa - Luke extendió sus brazos hacia su madre.

-Tú si que eres guapo, mi amor - Kate tomaba en sus brazos al pequeño llenándolo de besos, haciendo con ello que el niño rompiese a reír.

-¿Y para mí no hay ni un besito? - Rick se acercaba hasta ella haciendo pucheros.

-Mira Luke, papá tiene envidia - Kate le daba al niño al escritor - ¿Le cojes mientras me visto?

Hacia tres meses que Luke había llegado a sus vidas. El niño había pasado la mayoría de sus dieciocho meses en poder de los servicios sociales. Era un niño cariñoso, divertido, que desde el primer día se portó de maravilla, su adaptación a la familia había sido perfecta. Kate y Rick estaban totalmente enamorados de él.

Desde el mismo día en el que había llegado a casa, ésta se había llenado de alegría. Alex y Jou estaban encantados con su nuevo hermano.

-Creo que alguien debería cambiar el pañal de Luke - Decía Kate arrugando la nariz.

-Con eso de alguien lo que quieres decir es que sea yo, ¿no? - Kate miraba a su marido sonriendo.

-Pero mira que listo es papá - Decía besando la cabeza de su hijo- Me apetece cenar pizza casera - Decía cuando ya Rick salía con el niño de la mano.

-Está en el horno - Contestó sin darse la vuelta - Mamá termina de quedarse alucinada - Le iba diciendo a su hijo.

Unos minutos después los tres estaban en el salón jugando sobre la manta de Luke con sus bloques de construcción. Rick trataba de hacer un edificio, mientras Kate y Luke se divertían tirando cada bloque que colocaba.

-¡Pero bueno! - Decía el escritor haciéndose el ofendido- Dos contra uno es trampa - Kate reía contagiando su risa a su hijo.

-Papá - Decía Luke mientras le daba un bloque a su padre.

-Ya, ahora quieres que te ayude a hacer el edificio, ahora no quiero - decía dejando la pieza en el suelo.

Luke giraba la cabeza hacia su madre con los ojos vidriosos - Rick, venga que no sabe que estás de broma y va a empezar a llorar - Decía mientras acariciaba la cabeza del niño.

-Venga campeón, siéntate a mi lado y lo hacemos juntos - Decía abriendo los brazos a su hijo.

-Papá - Luke gateó sonriendo hacia su padre.

-Voy a ver la como va la cena - Kate se ponía en pie ayudándose del sofá - Creo que empiezo a estar gorda para tirarme al suelo a jugar - Dijo cuando por fin logró ponerse en pie.

-No estás gorda, estás preciosa - Fue la respuesta de Rick sonriendo- Eres la mujer más hermosa que he visto en mi vida - Kate se sonrojó, por mucho tiempo que pasase la capitana no terminaba de acostumbrarse a las piropos de su marido.

Cuando la pizza y la ensalada estuvieron listas, los tres se sentaron a cenar. Luke sentado en su trona entre ambos, cenaba su plato de pescado, m¡entras los adultos hablaban del nuevo libro de Castle.

-¿Lo terminarás antes de que nazca el bebé? - Preguntaba Kate mientras picaba un poco de ensalada.

-Me falta un capítulo, así que puedes estar tranquila estará entregado antes de que nazca - Kate le miró sin terminar de creer a su marido- No me mires así, estará terminado - insistía Castle.

-Bien, así la presentación será también antes.

-Cariño, estaré libre cuando el bebé llegue a nuestras vidas - Dijo Rick posando la mano sobre la de Kate.

-Más - Luke golpeaba su plato sobre la trona, haciendo que sus padres le mirasen.

-Pero bueno, ¿ya has terminado? - Rick limpiaba la boca de su hijo.

-Chi, más - decía Luke golpeando con sus manitas la mesa de su trona.

-Ahora un yogur - Kate se lo dejaba en la trona.

-No - Luke golpeaba el yogur, haciendo que éste cayese al suelo, manchando todo.

-Luke, eso no se hace - Decía con seriedad Kate.

Rick se ponía en píe para limpiar el suelo de yogur- Mamá tiene razón, eso no se hace Luke - El niño miró a sus padres y comenzó a llorar.

-Ni se te ocurra Castle - Decía Kate con seriedad. Desde el principio era ella la que se ponía seria en esos casos.

-Pero mirale, lo está pasando mal - Decía Rick señalando a su hijo, el cual tenía toda su cara llena de lágrimas.

-Cariño, ya está - Decía Kate acariciando la cabeza del niño- Ya está mi amor.

Media hora después Luke dormía plácidamente en su cama, Rick se ponía el pijama en el dormitorio y después de conectar el monitor de bebé se metió en la cama.

-Nunca he podido ver a mis hijos llorar - Se ponía de lado pasando su mano sobre el vientre de su esposa- Se me parte el alma verles llorar siendo tan fácil lograr que se calmen.

-Cariño, a mi también se me rompe el corazón, pero te recuerdo que en tres meses habrá un bebé en casa - Kate posaba su mano sobre la de su marido.

-Lo sé, pero se me hace difícil - Pegaba su cuerpo más al de ella.

-No quiero ser la agro, pero no tendremos que poner límites o ellos serán los que mandan - Dijo dejando escapar un bostezo.

-Descansa princesa, te quiero - decía Rick besando la cabeza de Kate.

-Te quiero