Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Stephanie Meyer, solo la trama me pertenece.

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Bella miraba a Edward con el ceño fruncido y un nudo en la garganta, al notar tal expresión en su semblante. Movió su mano un poco incomoda para evitar que le siguiera haciendo daño y él la soltó inmediatamente. Edward levantó la mirada hacia ella y Bella perdió todo el aire de sus pulmones. Nunca había visto esa tanta tristeza, congoja y rendición en su mirada antes.

-¿Edward? - murmuró sin siquiera escuchar a la doctora que continuaba hablando.

-Ya llego su transporte - dijo la Doctora sonriendo, aunque un poco mas forzada ahora como si el intercambio que habían llevado a cabo ambos la haya hecho sentir incomoda.

Bella dejó de ver a Edward y observó a la doctora confundida por la última declaración - ¿Cómo?

-Sera trasladara al área de ginecología, donde un especialista le hará los exámenes requeridos para determinar que todo esté bien con el feto.

Bella asintió haciendo un asemejo de sonrisa. Volvió a ver a Edward y le tomó la barbilla con su mano - ¿Edward? ¿Qué sucede?

La observó serio por un momento y tragó grueso, en ese momento su teléfono empezó a sonar y él suspiró, como si se sintiera aliviado por la interrupción - Es mamá - dijo levantándose de la camilla - atenderé afuera.

Bella asintió mordiéndose el labio con fuerza para no gritarle que no le importaba quién demonios llamaba, que no podía irse de su lado.

Pero en ese momento la atacó la inseguridad; esa que había vencido desde un mes atrás cuando él le declaró de nuevo su amor, mirándola fijamente y con tal intensidad que le era imposible para ella asumir por un segundo que no decía la verdad. En ese segundo su pecho se contrajo y sintió miedo, la incerteza empezó a germinarse en su corazón al ver la expresión de pánico que Edward tenía en su mirada.

-¿Esperamos a su esposo? - preguntó el enfermero moviéndose de un lado al otro, impaciente.

Bella lo observó sorprendida, tal vez así parecían, solo Dios sabe que ambos cinco minutos atrás actuaban como una pareja establecida y que aparentaban que el amor no faltaba entre ellos.

Pero no eran esposos y ese era su bebé, así Edward quisiera participar o no. Era su prioridad ver si todo estaba bien y no se iba a preocupar por alguien que no estaba a su lado y le tomaba su mano al enterarse de la que debe ser la mejor noticia de una pareja.

Estaba pensando puras mentira… lo único que hacía en ese momento era preocuparse por él. Preguntarse una y otra vez ¿Qué demonios le pasaba? Miró la puerta de nuevo, tal vez esperando que él regresara y treinta segundos después observó a la Doctora que la veía con gesto impaciente secundada por el enfermero que estaba a su frente con la silla de rueda - su transporte.

-No, no lo esperaremos - contestó Bella levantándose del asiento y sentándose en la silla de ruedas enrollándose las manos debajo de su pecho y sintiéndose entre abatida por la actitud de Edward y a la expectativa por el motivo de esa consulta.

La sacaron de allí y Bella empezó a mirar a todos lados para ver si lo encontraba pero no estaba por allí. Cuando iba al ascensor lo vio. Estaba hablando por teléfono con gesto impaciente mientras miraba al cubículo de donde la habían sacado unos segundos atrás, como si quisiera volver inmediatamente a ese sitio.

No se había dado cuenta que Bella ya no estaba allí. Suspiró apesadumbrada y cerró los ojos, cuando cortara la llamada las enfermeras le dirían a donde la enviaron, esperaba que no tardara mucho en regresar.

La subieron al quinto piso, y entró a un consultorio amplio y hermoso, de ginecología por supuesto. Los estribos y los distintos afiches del mecanismo de la mujer y el embarazo lo delataban.

-Buenos días - saludo una doctora rubia y joven - Mi nombre es Kate Laden, soy la Jefa de Ginecología de este Hospital.

-¿Cómo esta Doctora? – preguntó Bella educadamente a la vez que se levantaba de la silla de rueda.

La Doctora asintió sonriendo - Siéntate en la camilla - le pidió a la vez que tomaba los resultados que había llevado el enfermero y los evaluaba. Bella se acostó en la camilla relajándose - todos tus valores son normales y la prueba dio positivo para embarazo.

Bella asintió. La Doctora tomó una carpeta y empezó a preguntarle su historia médica. Sus datos, antecedentes, historia sexual, lo cual fue gracioso para Bella ya que el historial completo se resumía a una sola persona.

La hizo colocarse una bata pero con la abertura para delante, lo cual la hizo sonrojarse aún más y colocarse en la camilla apoyándose en los estribos.

-¿Y me dices que estabas tomando el método de la pastilla?

-Claro, por eso me extraña ese diagnostico - continuó Bella sin poder evitar mirar a la puerta deseando que Edward entrara por allí - además que tuve mi periodo el mes anterior.

-¿Abundante? – preguntó mirando sus exámenes para determinar si no obvio algún tipo de valor descontrolado.

-No – contestó Bella recordando – solo un poco uno o dos días, la verdad en esos días lo que menos pensaba era en mi periodo menstrual.

Kate asintió - Muchas mujeres los primeros meses tienen un ligero sagrado y parece menstruación, pero ¿ha sido continuo? ¿Este mes lo sufriste también?

-No – dijo Bella cerrando los ojos para recordar – tal vez desde hace un mes o un poco más…

La doctora asintió - De todas formas con el tacto ginecológico y el ecograma pélvico corroboraremos el diagnostico, además de confirmar que todo esté bien en la evolución del embarazo.

Bella asintió respirando hondo y permitió que le hicieran los exámenes.

Con el primero se confirmó el embarazo. La Doctora Kate, le indico que tenía el saco bien formado, sin problemas en el útero, por lo que corroboraba que no había amenazas de aborto, y que ya era un embarazo un poco adelantado. Bella asintió y sonrió ligeramente, lo sabía, por lo menos tenía tres meses.

Luego le paso a hacer el ecograma pélvico - Creo que si mis cálculos y los tuyos son correctos vamos a poder escuchar su corazón y verlo el día de hoy.

-¿Ya? - preguntó Bella emocionada y sonriendo ampliamente.

-Claro que sí, no estará formado, pero sí, mira, mide 35 milímetros, lo cual entra dentro del tamaño normal, y pesa… 4.8 gramos.

Unos segundos después empezó a escuchar un latido fuerte y estable y Bella sintió como las lagrimas empezaban a correr por su mejilla y su pecho se llenaba de la emoción mas grande que haya conocido nunca.

-Es mi bebé - susurró tocando su pecho.

-Efectivamente, tiene diez semanas - anunció la Doctora sonriendo – ya el feto está formado ¿ves? – preguntó mientras le enseñaba a Bella en la pantalla la imagen del ultrasonido y efectivamente tenía las extremidades formadas, sus orejitas, aunque todo pequeñito.

-Dios mío – murmuró asombrada.

-Tenemos que hacerle exámenes pero al parecer se está formando perfectamente, sin ningún tipo de anomalía, su latido es constante y fuerte.

Bella asintió tapándose la boca y llorando. Miró a la Doctora asombrada y sonrió - ¿Ya sabemos que es? ¿Niño o Niña?

Kate sonrió y negó con la cabeza – Todavía es muy pequeño, entre la decimoctava y la vigesimosexta semana del embarazo será el que podrá brindarte los resultados más precisos para determinar el sexo del bebé.

Bella suspiró y asintió, todavía faltaba mucho para eso - ¿Y el sangrado? ¿Hay algún problema por eso? – preguntó sintiendo un poco de pánico.

La Doctora negó con la cabeza – Ya pasamos el primer trimestre, que es el más riesgoso para el bebé, ahora no hay tantos peligros lo que tienes es que cuidarte, seguir la dieta que te voy a colocar, tomar tus vitaminas y seguir en control.

-¿Entonces todo está normal? – preguntó Bella sonriendo.

Kate asintió sonriendo – Todo está normal Isabella – Bella empezó a llorar de nuevo. Kate rió y negó con la cabeza – veo que tienes tus hormonas un poco alborotadas, eso también es normal…

En ese momento tocaron la puerta y entró inmediatamente Edward un poco más pálido de lo normal. La observó y al notar que estaba llorando salió corriendo a su lado con el gesto más preocupado que ella haya observado en su toda su vida.

-¿Estás bien? - preguntó tomando su cara entre sus manos y limpiando las mejillas.

-¿Dónde estabas? - preguntó recriminatoriamente a la vez que se soltaba de su agarre.

-Lo siento amor, la vida real llego así no quisiera, me llamó Irina, hay unos problemas en la Empresa…

Bella negó con la cabeza y se mordió el labio – Tenías que estar aquí… te lo perdiste, míralo – dijo sonriendo a la vez que señalaba la pantalla que todavía mostraba a su pequeño milagro – es completamente perfecto.

Edward miró la pantalla y su semblante se entristeció aún más. Bella lo observó confundida – Lamento habérmelo perdido – dijo él en voz neutra, casi muerta – Pero Irina estaba muy insistente, al parecer hay un problema en la sede principal con unos clientes.

-Te dije que no podíamos irnos así por así - dijo golpeando su pecho.

-Pero fue un bello sueño - dijo mirándola con tristeza y anhelo y Bella acarició su mejilla confundida con sus palabras y su expresión.

-Escucha - dijo sonriendo, tratando de que a él le embargara la misma emoción que ella sentía por dentro.

-¿Qué es eso? - preguntó confundido.

-El bebé - dijo riendo, lo cual era extraño ya que todavía tenía lagrimas en su mejilla.

Él asintió solemnemente y volteó la mirada y Bella lo observó aún más confundida.

-Ya puedes vestirte - anunció la Doctora evitando que Bella le preguntara que estaba sucediendo – te tendré lista las ordenes y la dieta cuando termines de cambiarte.

Bella asintió y se levantó de la camilla, siendo ayudada por Edward. Cuando salió del cambiador, vio a Edward que estaba sentado en la silla como perdido en sus pensamientos y la Doctora estaba en su puesto frente al escritorio.

-Tendremos una nueva consulta en un mes, quiero tomes mucha agua, y lo que te indique en la dieta además de las vitaminas que te receté - dijo entregándole las ordenes - y aquí tienes una foto de tu bebé - le dijo enseñándole la imagen del ultrasonido con el informe médico.

Bella lloró de nuevo y respiró hondo para calmarse - No puedo creer que lloro por todo - reclamó molesta consigo misma.

-Estas sensible - dijo Kate sonriendo - eso es normal en este momento del embarazo, vas a tener todas las emociones a flor de piel.

Asintió porque ahora entendía como en un momento se encontraba contenta, en el otro triste, excitada, molesta… y muchos más, había pensado que se estaba volviendo loca pero ya sabe que es por el embarazo.

-Tienes mi número y he respondido todas tus dudas, si te surge cualquier otra solo comunícate conmigo.

-Perfecto.

-Y nos vemos en un mes.

-Gracias Doctora Laden.

-Llámame Kate – dijo sonriendo y estrechando su mano a la vez que se despedía de la consulta.

Bella tomó por el hombro a Edward quien al sentirla pareció despertar de donde sea que se encontrara y la miró fijamente - ¿Estás bien? - le preguntó levantándose y tomándola como si lo necesitara para tener equilibrio.

-Estamos bien - dijo ella tranquilamente. Se despidió de la Doctora de nuevo y salió de la oficina con él.

Cuando estaban en el frente del Hospital Bella lo jaló para que la mirara - ¿Qué demonios te sucede Edward Cullen?

Él movió la comisura de la boca hacia arriba en una especie de sonrisa no realizada y le tomó la cara con sus dos manos. Se acercó a su cuerpo y la besó. Edward la apretó a su cuerpo y la abrazó desesperado, como si con eso tratara de evitar que se apartara de su lado, que lo dejara.

Bella lo besó con la misma intensidad, no podía evitarlo, se encontraba preocupada por su expresión, por los sentimientos que gritaban su mirada.

-Lo siento - murmuro él cuando terminó el beso.

-¿Qué está sucediendo? - preguntó Bella confundida.

-Te amo - respondió él tomando sus antebrazos como si no quisiera que desapareciera.

-Yo también - contestó ella más confundida.

-¿Bella? ¿Edward? - Bella volteó y observó a Esme que se acercaba a ellos sonriendo.

-¿Esme? - preguntó Bella aunque no pudo decir más nada ya que la mamá de Edward la abrazo fuertemente y con tanto cariño que ella sintió que iba a comenzar a llorar de nuevo.

Benditas hormonas… por lo menos ya tiene a que culpar por esos arrebatos.

-Gracias por hacer esto mamá - dijo Edward y Bella lo miró con el ceño fruncido

-¿Qué está sucediendo?

Edward suspiró y la tomó de la mejilla - Debo ir unas horas a la Empresa, le pedí a mi madre que viniera por ti.

-Pero… - ellos tenían que hablar, decidir que iban a hacer.

-Solo será unas horas Bella - dijo Esme mirando a su hijo con firmeza – podremos hablar de muchas cosas y después Edward ira a la casa a celebrar su cumpleaños, comeremos en familia si eso quieren.

Bella asintió y miro a Edward, él beso su frente y se iba pero ella lo tomó de la mano para que no se alejara.

Edward se volteó y se acercó hasta quedar a su frente - Tenemos que hablar - murmuró Bella en voz baja, colocándose en puntillas para que solo él la escuchara.

-Lo sé – contestó él con voz triste. Besó su frente y salió de allí.

Esme la tomó del brazo y la jaló sonriéndole cariñosamente - Nos divertiremos hoy, ya lo verás...

Bella sonrió educadamente y volteó para ver como Edward se alejaba.

¿Qué le estaba sucediendo? No lo entendía, está claro que puede no estar feliz por la noticia de su embarazo… pero ¿huir?, ¿deprimirse?, ¿parecer un muerto viviente?, esas no eran conductas normales de un padre.

Porque él es el padre, y debe saber que lo es, ¿no es así?

-¿Cuánto tiempo de embarazo tienes? - le preguntó Esme tranquilamente causando que Bella la mirara impactada y agradeciera que ya estuvieran dentro del vehículo porque sintió que no podía mantenerse de pie por la impresión.

-¿Como…? - preguntó Bella en un murmullo.

-¿Lo descubrí? – interrumpió Esme riendo - pues primero que todo estás brillando, como todas las mujeres embarazadas lo hacen, lo sé, lo viví con Edward. Segundo: te vine a buscar a un Hospital y cuando le pregunté a mi hijo el por qué te encontrabas allí fue lo suficientemente evasivo para sospechar la razón; y tercero y no menos importante… la imagen del ultrasonido que esta encima de todos los papeles muestra la foto de un pequeño feto y la tienes apretada contra tu pecho como si fuera tu bien más importante.

-Oh - dijo ella sonrojándose.

-Bella… - dijo sonriendo ampliamente y estacionando el vehículo. Se volteó hacía ella hasta quedar de frente y la observó con los ojos húmedos - me van a hacer abuela…

Se le humedecieron los ojos y la abrazó fuertemente - Gracias Esme - murmuró llorando.

-Así era yo con Edward, lloraba por todo y después golpeaba a Carlisle, pero mi esposo es un ángel que nunca se quejó o molestó por mis arranques hormonales.

Bella asintió y respiró hondo para calmarse – Así me dijo la doctora, que eran normales estos cambios de humor…

-Lo son – dijo Esme sonriendo – y lamento informarte que duran todo el embarazo… creo que empeoran cada vez más – Bella rió limpiando las lágrimas - ¿Cuánto tiempo?

-Tengo diez semanas.

Esme se asombró y la tomó de la cara con sus manos – Esta bastante avanzado el embarazo y todavía no se te nota… es decir que sucedió antes que Edward se fuera - dijo sonriendo - ¿verdad?

Bella asintió.

-Estas esperando a un pequeño Cullen - Swan dentro de ti - dijo acariciándole el vientre y Bella asintió emocionada - No puedo creer que por fin mi sueño se realizo.

-¿El de que Edward tenga un hijo?

-No – contestó Esme sonriendo – el de que tu y Edward estén juntos y esperen un hijo

-Oh Esme - dijo Bella llorando de nuevo y abrazándola - ¿Cómo te enteraste que estábamos juntos?

-Carlisle me lo contó cuando regresaron de Nueva York y yo estaba tan feliz que si no fuera porque Edward le especifico que no iban a estar disponibles para nadie durante un tiempo y que no deseaba que los molestaran, hubiera ido a tu apartamento a romper la puerta y celebrar la noticia.

Bella se sonrojó intensamente, hasta Esme sabía lo que estaban haciendo… iba a matar a Edward – Sabes que siempre estas invitada a mi casa Esme – dijo avergonzada.

-Estaba esperando que este día se diera Bella, que ustedes por fin se dieran cuenta de que pertenecían juntos…

Bella sonrió pero la misma murió en sus labios cuando recordó la actitud de Edward unos minutos atrás - Tal vez no sea así, Edward estaba tan críptico y contrariado por la noticia… tal vez no quiera un niño conmigo.

Esme movió la mano como quitándole importancia al comentario - ¿De qué estás hablando? Edward te ama, siempre lo hizo y yo siempre lo supe – terminó orgullosa.

-Pero no entiendo por qué actuó así – dijo ella negando con la cabeza.

-Según lo que me dijo tenía problemas en la Empresa, tal vez este impresionado Bella, y eso no es sorpresa después de haberse divorciado de esa excusa de mujer…

Bella cerró los ojos y asintió. Esme comenzó a manejar de nuevo y Bella miró el camino pensando en Victoria por unos segundos.

Edward no quería tener hijos con ella, James se lo había dicho una vez, incluso le ordenó examinarse para saber la paternidad en el caso que existiera la posibilidad de un niño. ¿Sera el caso particular Victoria? ¿O es que Edward no quiere tener hijos nunca?

Tal vez el beso que le dio signifique una despedida, porque no quiere vivir una vida enjaulado con una familia, aunque eso no parece una actuación del Edward que ella conocía. Lo que sí sería una actuación Edward es sacrificarse y vivir una vida que no quiere vivir por un pequeño, porque sería su obligación. ¿Será eso por lo que actuó de esa forma en el hospital? Porque no quiere que ella salga embarazada. ¿O tal vez piense que no es de él? No, esa no puede ser la razón. Edward sabe que ella solo ha intimado con él, por Dios, de eso no hay ninguna duda, aunque tal vez le haga hacerse un examen de paternidad para comprobarlo.

Lo odiaría por eso… habían pedido tenerse confianza y si él hace eso significa que no confía en ella - Esme - le pidió ella tomando su mano - no le digas a nadie todavía.

-¿Qué? - preguntó pasmada - ¿me vas a decir que no puedo gritar a los cuatro vientos que voy a ser abuela por fin?

Bella se mordió el labio con fuerza y negó con la cabeza - Tengo que hablar con Edward antes y decidir qué vamos a hacer.

-Casarse por supuesto - dijo Esme brillando de la alegría y Bella la miró sintiendo pánico y terror, si piensa en la posibilidad de Edward sacrificándose por su futuro y lo que acaba de decir Esme tenía más sentido su actuación.

Pero eso no era lógico. Sobre todo porque Bella no tenía ninguna intención de casarse por obligación o por otra razón que no fuera amor. Ella amaba a Edward y él la amaba, así se lo había dicho, pero no iba a obligarlo a algo que no esté preparado solo por estar embarazada. Además era muy pronto para pensar en eso.

-¿Esme? – preguntó Bella tomando la decisión que debió tomar desde el momento en que lo vio palidecer en la camilla del hospital - ¿podrías dejarme en la empresa?

La miró confundida – Pero Edward me pidió que te entretuviera el tiempo que este absorto en el trabajo.

Bella negó con la cabeza, no podía esperar tanto tiempo, tenía que entender el motivo por el que él había actuado así, ella tendía a sobre pensar las cosas y no quería crear conclusiones ilógicas o erróneas, tenía que saber lo que en verdad estaba sucediendo – Tengo que hablar con él Esme, tal vez trabaje un poco, mi puesto ha estado abandonado por muchos días.

Esme negó con la cabeza – Debes cuidarte Bella.

-Estoy bien – dijo suspirando – solo necesito hablar con Edward.

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Llegaron a la Empresa veinte minutos después. Bella abrazó a Esme fuertemente – Gracias por tu comprensión y por considerarme parte de tu familia Esme, sabes que siempre he pensado en ti como una madre.

Esme sonrió con los ojos húmedos – Y yo estoy tan feliz de que vas a ser mi nuera, por fin – Bella sonrió pero no respondió nada - sabes que cualquier duda estoy allí para ti.

Bella asintió y salió del vehículo, respirando hondo y dándose valor. No quería pensar en las razones por las que Edward estaba actuando así, no quería llegar a conclusiones. Necesitaba escuchar de sus labios la explicación de lo que estaba sucediendo.

Subió al piso de Edward y salió del ascensor luciendo más tranquila de lo que se sentía. Todos la saludaban efusivamente, tal vez por el tiempo en que había estado ausente, aunque no quería creer o imaginar en que todos supieran la verdadera razón de su desaparición.

No, no podrían saberlo.

Llegó a la oficina de Edward y le sonrió a Irina – Hola ¿cómo estas Irina?

-Señorita Swan – dijo la secretaria sonriendo y Bella sonrió más ampliamente, uno de sus grandes logros era haberse ganado la confianza de la secretaria de Edward – el Señor Cullen en este momento está reunido con Seth.

-Perfecto – dijo Bella sintiéndose aliviada ya que no tenía que esperar a que él saliera de una reunión importante para preguntarle que le estaba pasando – no le avises, le quiero dar una sorpresa.

Irina asintió sonriendo y le guiñó un ojo picara – Entonces iré al área de descanso… me provoca un café – dijo como si estuviese pensando en una excusa para salir de allí.

Bella se mordió el labio a la vez que sentía que se sonrojaba intensamente – Demonios, todos saben lo que estaban haciendo ambos en su apartamento…

Abrió la puerta suavemente y se quedó paralizada allí al escuchar la voz de Edward, no era cotilla, ni nunca había sido de las que escuchaba detrás de las puertas, pero al oír su nombre con un tono mezclado entre desesperación y dolor hizo que no pudiera moverse o hacer notar que se encontraba allí.

-No sé qué hacer – dijo Edward con voz rota.

-Habla con ella – le dijo Seth con voz cansina.

-¿Cómo podría hacerle eso a ella? ¿o al niño?, él tiene derecho a conocer a su familia… la que debió ser mía…

Bella frunció el ceño confundida ¿De qué demonios estaba hablando?

-Maldita sea Edward deja de ser un imbécil, tienes todo lo que quieres allí, no lo vayas a perder, habla con ella… tal vez no lo ame, y no lo escoja, tal vez te escoja a ti…

Ella se tocó el vientre asustada. ¿Estaban hablando de su bebé?, ¿Querían que escogiera a Edward? No pueden estar hablando en serio, ella nunca sería capaz de perder a su bebé, por nadie. Apenas se estaba dando cuenta que existía pero ya sentía que lo amaba, y nadie iba a hacer que perdiera eso… no entendía nada.

-¿Y si lo hace? ¿Y si piensa en el bebé y hace lo que es mejor para él? No será a mí a quien escoja Seth… no será a mí… y yo – Edward gruño frustrado a la vez que golpeaba algo, al parecer el escritorio – no podría estar aquí para observarlo… no podría…

En algún momento de la conversación ella había abierto más y más la puerta, por lo que Seth que iba a contestarle a Edward cerró la boca y abrió los ojos desmesuradamente al ver que ella estaba allí, completamente pálida y mirándolos a ambos impresionada.

Edward volteó para entender que había dejado a Seth en ese estado y bajó la cabeza derrotado y arrepentido al verla a ella en el marco de la puerta.

-¿La idea de que yo este embarazada es tan insoportable qué prefieres irte a otro continente? – preguntó Bella con el corazón en la garganta.

Edward la miró entre asombrado y confundido, negó con la cabeza derrotado – No… Bella… – murmuró triste.

Bella entró a la oficina y se abrazó a si misma mirándolo fijamente. Unos segundos después volteó y miró al otro integrante de esa conversación - Adiós Seth – le dijo completamente seria.

Seth asintió y suspiró hondo - Adiós Bella… Edward – respondió cuando estaba cerrando la puerta.

Bella caminó hasta quedar a su frente y le dio una cachetada. Él no peleó ni se resistió, solo recibió el golpe bajando la cabeza. Ella estaba furiosa, no podía creer lo que había escuchado, sentía tanta rabia al pensar que el hombre que amaba podría llegar a ser tan inhumano o si quiera pensar en lo que estaba pensando.

Ella se abrazó más fuerte y lo miró dolida - Creí que era mentira lo que decía Victoria, sobre que tú y los niños no se llevaban, que tratabas hasta el extremo de que no saliera embarazada, pero era cierto, todo este tiempo fue cierto...

Edward la miró confundido y suspiró unos segundos después, como si entendiera que era lo que ella le estaba recriminando - No son los niños Bella, qué más quisiera yo que fuera mi bebé el que esperas en tu vientre… que fuera nuestro primer hijo.

Toda la rabia que sentía Bella desapareció al escuchar esa declaración. Sintió que se tambaleaba de la impresión y que temblaba de los pies a la cabeza como si le hubiesen enviado una honda de energía eléctrica y su corazón bombeaba con fuerza. Ella lo observó confundida, sintiéndose completamente perdida, como si estuviese viendo a otra persona, a la vez que sentía su respiración acelerarse - ¿De qué estás hablando Edward?

-No puedo ver como tienes un hijo con él…

-¿Con él? – preguntó en un hilo de voz.

-Con Jacob – dijo con voz contenida, llena de rabia

-¿Jacob? – repitió anonadada bajando la cabeza. ¿Él cree que el niño es de Jacob?, ¿Piensa que no es su hijo?, sintió como las lágrimas quemaban en su garganta y en sus ojos por lo que se abrazó más fuerte.

-No puedo hacerlo… No podría soportarlo Bella – dijo mirándola en forma de ruego – se que sería lo justo, ver cómo te casas con él así como tu viste como me casaba con ella, pero no puedo… - Se pasó la mano por el cabello con expresión triste.

-Eres un completo imbécil… no puedo… - no podía hablar, se sentía desilusionada, herida, era demasiado, ¿acaso él no la conocía? ¿Cómo creía que ella iba a estar tan feliz con él si estaba esperando el hijo de otro hombre? ¿Cómo funciona la cabeza de Edward Cullen? - ¿Cómo puedes creer que yo sería capaz de hacer algo así? – preguntó por fin unos minutos después.

-Sé que intencionalmente no lo harías, pero el niño merece a sus padres y yo no podría soportar ver a otro tener la familia que quiero para mi, poseer la vida que deseo… te amo Bella, pero no puedo…

-No - interrumpió mirándolo con lágrimas en los ojos - si me amaras ni siquiera consideráis lo que planteas, no me amas ni me conoces Edward y esas palabras que acabas de emitir me hirieron más que cualquier otra cosa que hayas hecho en tu vida…

-Bella…

Ella se tragó las lágrimas y salió de allí sin escuchar lo que él quería decirle, no podía. Cuando salió del despacho la detuvieron unos brazos en la puerta del despacho de Irina - ¡Suéltame! – gritó enfurecida.

-Soy yo – dijo Seth abrazándola.

Bella lloró en su hombro por un segundo y luego trató de apartarlo – Debo irme…

-¿Te llevo a casa? – le preguntó él abrazándola más fuerte y haciendo que caminara. Él levantó la cabeza y negó como si estuviese evitando que alguien se acercara pero ella lo ignoró, no podía moverse ni ver que sucedía.

-Por favor – pidió ella limpiando las lágrimas para que nadie la viera llorar, abrió el bolso y se colocó unos lentes oscuros y salió con Seth.

-Tienen que hablar – dijo Seth unos minutos después, cuando estaban dentro del auto y ya iban camino a casa.

Bella se había calmado un poco y ya no lloraba, aunque igual sentía su pecho como si lo hubiesen agredido o apretado fuertemente – No entiendo – dijo ella exasperada - ¿Por qué piensa que me acosté con Jacob? – se preguntó a si misma sin percatarse que Seth la estaba escuchando.

-¿Bella? – Le llamó Seth haciendo que lo mirara – eso es lo que yo le he dicho, pero al parecer tu se lo dijiste…

-¿Qué? – preguntó confundida - ¿Y cuándo demonios sucedió ese evento? – dijo golpeando el tablero del auto.

-Según lo que me contó el día del problema de Victoria, cuando tuvo que viajar a California… tú pasaste toda la noche con Jacob…

Bella lo miró asombrada y negó con la cabeza. Era cierto, había dormido con Jacob, pero nunca le dijo que había estado con él - ¡Tiene que confiar en mí! – Gritó molesta - ¿Por qué no me preguntó que hice esa noche?

-Al parecer lo hizo… y le dijiste que sí.

-¡No maldita sea! ¡No dije nada de eso! – Gritó golpeándose sus rodillas - ¿Por qué no me reclamó? ¿Gritó? ¿Enfrentó? Por dios, si es eso cierto, solo significa que Edward cree que yo hice lo mismo que él hizo cuando fue a Chicago… - dijo pasándose la mano por el cabello. Eso solo significaba que él pensaba que ella se había vengado… claro… ahora entiende a que se refería él cuando dijo "es la venganza perfecta" – Maldito seas Edward – gruño enfadada.

-Y que lo hiciste peor… - anunció Seth volteando la cara para que ella no lo matara con la mirada.

-¡No me acosté con Jacob! ¿Cómo va a creer que voy a salir de la cama de un hombre para besar a otro? ¿Acaso no me conoce? – Bella negó con la cabeza y cerró los ojos derrotada.

-Eso fue lo que yo le dije, pero él me dijo que te lo preguntó y que tú se lo confirmaste Bella…

-No lo hice – dijo resignada. La cabeza de Edward Cullen funciona de una forma particular y ella al parecer después de tantos años todavía no lo ha comprendido…

-Él te ama Bella…

-Al parecer no tanto como dice – bufó indignada.

-Mira Bella – dijo a la vez que se estacionaba porque habían llegado a su apartamento y se volteaba para quedar frente a ella – nunca había visto a Edward comportarse así, bueno si lo había visto, cuando hablaba de ti o te veía, pero él no se daba cuenta… el hecho es, que así pensara que habías estado con Jacob esa noche, igual decía que tú tenías derecho a hacerlo y que él no podía recriminarte nada… solo que con el bebé ahora cambian las cosas. El muy imbécil cree que lo mejor para el niño es tener a sus padres o que tal vez tú te cases con Jacob por el niño…

Bella dejó de respirar unos segundos a la vez que lo observaba y negaba con la cabeza. Cuando él se acostó con Victoria, si es que lo hizo, ella lo insultó, le gritó, y lo dejó porque la había traicionado y ella, según lo que él cree, hizo lo mismo, e intencionalmente, y él la acepta…

En ese momento en su corazón estaban mezclados dos sentimientos: dolor y cariño al ver hasta qué extremo Edward aceptaría para enmendar sus errores y rabia absoluta porque el muy imbécil e idiota quiso ser un sacrificado mártir y no le gritó lo que pensaba para que ella lo callará, insultará y le dijera donde se podía meter sus suposiciones…

Estúpido Cullen…

-No puedo creer que él piense que este niño es de Jacob… - dijo frustrada.

-¿Es de Edward? – preguntó Seth con los ojos brillantes de la emoción.

-¡Claro que sí! – gritó histérica a la vez que lo empujaba tan fuerte que hizo que golpeó la puerta del piloto.

-Está bien, ya sé que no puedo molestar a una mujer embarazada… las hormonas y todo eso – dijo asintiendo derrotado mientras se sobaba el hombro que se había golpeado con la puerta – tienen que hablar.

-Oh hablaremos – dijo ella mirándolo calculadoramente y él se estremeció – ni se te ocurra decirle una palabra de esto Seth, te perseguiré y comeré vivo si lo haces… Edward tiene que sufrir un poco más… por asumir las cosas sin preguntar bien…

Seth rió y negó con la cabeza – Ya sabía yo que eras tan maquiavélica como parecías.

Bella frunció el ceño y rodó los ojos. Luego lo miró con expectativa – ¿No tienes un arma de fuego que me prestes?... serviría para matarlo más fácil…

Seth negó con la cabeza con expresión decaída – La dejé en mi otro pantalón… lo siento.

Bella sonrió mínimamente y después negó con la cabeza – No importa, siempre pensé que matar a alguien con un arma de fuego era poco imaginativo…

Se iba a bajar del carro pero Seth la tomó del brazo – Si de algo sirve Edward sólo trataba de pensar lo que era lo mejor para el bebé o para ti...

-Eso no cambia nada – dijo Bella negando con la cabeza.

-Él te ama Bella… recuérdalo – Bella asintió mientras cerraba la puerta.


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