Hola! Rena al habla ;)

Antes de nada, voy hace un recordatorio que más de uno de vais agradecer ¡Hoy salen los Cd con las nuevas canciones de Alemania e Inglaterra! :DDD

Bueno, una vez dicho esto (que era bastante importante xD) Como siempre, agradecer todos los reviews, followers y favoritos ¡Muchas gracias a todos!

Y pasamos a la contestación de reviews!:

Zomi- Nozi: Hahaha Ibas bien encaminada al pensar que Prusia estaba detrás del HIDE ;) Pronto entrará en acción el Magic trio (?) y ¡No me digas que Leigh no te gusta! XD Lo digo porque, en el poco tiempo que llevo tratando con él, sería mi personaje favorito… Mejor no te explico que les pasa a mis personajes favoritos xD Bueno, muchas gracias por el review y hasta pronto! :DD

Liz Jones Kirkland: Hello Hitori! Que bueno volver a tenerte por aquí ;) Creo que nos pasamos un poco con la muerte de SIR, aunque sin ese puntito trágico no hubiese sido lo mismo, no crees? xD (creo que estoy dejando entrever demasiado mi crueldad xD) Bueno, veo que a alguien le gusta Leigh (Y)! ^^ Muchas gracias por tu review y esperamos verte pronto! ;)

DemonBlackStar: ¡Dios mío! ¡¿Hasta la China?! ¡Que potencia! Hahahahaha Quiero aclarar que, sobre la muerte de SIR, no pretendíamos ser crueles, creo, y trataremos de mejorar tu corazón herido por la muerte de USA con este capítulo ¿Qué te parece? :) Muchas gracias por el review y hasta pronto! ^^

Pinsel D34CM43: Merci por la aclaración xD Hahaha, que bueno tenerte por aquí de nuevo y que te gustase el anterior :D Bueno, ahora ya sabes que Prusia está en el HIDE ¿Qué pasara? Veo que lo de la muerte de SIR ha calado hondo XD y, sobre el tema de los tríos, sí que ha sonado mal e.e xDD Nada tranquila hahahaha En fin, muchas gracias por tu reviews y esperamos volverte a ver por aquí! :D

Mane: ¡Pensábamos que te había pasado algo! Era raro no ver tus reviews por aquí (sí, no nos llegaron tus reviews) :OOO Has descubierto que queremos entrar en Hollywood! XD, gracias por la idea, si algún día somos guionistas de Hollywood, en las ruedas de prensa te lo agradeceremos xD El tema de tu postulación a la marina está en camino ¡Lo juramos! Paciencia hahaha Muchas gracias por el review y esperamos verte de nuevo por aquí! ^^

Canada F wiliams: ¡Has descubierto nuestro secreto! ¡¿Cómo lo has hecho?! No le hemos dicho a nadie nuestra intención de ahogarte en tus lágrimas! Hahahaha En realidad intentamos no ser muy crueles (aunque parezca lo contrario! xD) Okey! ;) Quedas alistada en el ejército y trataremos de no seguir torturándote (?) Muchas gracias por el reviews y esperamos seguir viéndote por aquí! :DD

Y hasta aquí los reviews del capítulo pasado! :D Y sin perder más tiempo (una de mis habilidades)…. ¡The Last Life. Capítulo 5!


The Last Life. Capítulo 05

-¿Qué manera?-preguntó Inglaterra al chico- ¿De qué modo puedo comunicarme con los muertos?

-Tengo la sensación que más que comunicarte, tú quieres rescatar a alguien

Inglaterra sintió como su corazón palpitaba ¿Tanto se notaba? Bueno, era bastante evidente después de todo aun así, no entendía la sorpresa que le ocasionó aquella deducción del joven mariscal del HIDE.

-También sabes cómo hacerlo ¿No es así? Esos ojos…

-La heterocromia que sufro en el iris viene derivada por un mal uso de cierto conjuro. Traté de comunicarme con los muertos y ni siquiera logré entrar en el limbo que, como sabrás…

-…Es el paso intermedio antes de llegar al cielo o al infierno-terminó la frase Inglaterra algo impaciente-.

Leigh asintió y desvió la mirada a una de las estanterías cercanas a él y que, al igual que todas las otras, estaba plagada de libros de todas clases.

-Comunicarse con los muertos requiere de unos detallados conocimientos sobre este y el otro mundo. Ahora, rescatar a alguien de allí… Eso es completamente distinto

-Hay un modo. Leigh-llamó la nación- Tú sabes cuál es. Dímelo-le exigió-.

-Obviamente hay un modo de rescatar a los humanos pero, las naciones, funcionáis de forma distinta.

-¿Qué ocurre con las naciones?

-Sobre vosotros recae un peso mucho mayor que el de un simple humano. SI morís significa que millones de humanos habrán sufrido un destino como el vuestro-Inglaterra empezaba a ver por dónde iban los tiros, aún así decidió no interrumpir a Leigh y dejar que siguiese con su explicación- Cuando una nación muere no va, ni al cielo, ni al infierno, sino que queda encerrada en una habitación de la que es casi imposible escapar. Por tanto-Leigh lo miró- Comunicarse o rescatar a una nación es algo que supera incluso tu poder Inglaterra, mucho más el mío, por supuesto.

Aquella explicación le hizo sentir a Inglaterra una terrible angustia. Si las naciones no iban, ni al cielo ni al infierno, significaba que Estados Unidos y todos los que habían caído en aquella guerra estaban…

-Aún así-logró decir a pesar de que las palabras se resistían a salir de su boca- Aún así, dices que es casi imposible sacar a alguien de allí pero, no has dicho que sea imposible

-Porque no lo es

-¿Cómo puedo hacerlo? ¡¿Cómo puedo hacerlo para traerle de vuelta?!

-La muerte es caprichosa, no permite milagros. Si lo sacas a él, tú te quedas.

-¿Cómo?-dijo Inglaterra sorprendido de aquella respuesta-.

-Creía haber sido bastante claro-murmuró Leigh- Lo que quiero decir es que, si quieres que Estados Unidos regrese a la vida tendrás que dar la tuya a cambio. En otras palabras, no será él quien esté encerrado en aquella sala sino tú.

Inglaterra calló.

-Imagino que quieres traerlo a la vida y volver a vivir los dos pero, como te he dicho, la muerte no permite milagros. Al rescatarlo darías tu vida a cambio y entonces, tu serias el muerto. Es como un perro que se muerde la cola, sería un ciclo sin fin-Inglaterra desvió la mirada- Además, te recomiendo no ir a esa sala.

-¿Por qué?

-Esa sala tiene la capacidad de reflejar tus peores miedos. Te obliga a vivir con ellos. Es el castigo que recibís por morir, el no descanso.

Inglaterra se negaba a creer lo que escuchaba. SI aceptaba esa realidad significaba que Estados Unidos estaba…

-¡¿No hay otro método que…?!

-No lo hay-le respondió el mariscal fríamente- Te aseguro que ese es el único.

-Entonces…-dijo un decaído Inglaterra-.

-El tiempo que podíais pasar juntos se ha terminado. En eso no soy distintos a nosotros. Ahora puedes sentir lo que un humano siente el perder a alguien importante.

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Se dejó caer de rodillas tras darse cuenta, mientras unas lágrimas de frustración le caían por la cara sin querer parar.

Estaba muerto.

Su vida había acabado.

Se dijo que no podías ser, que eso era imposible, que aún estaba allí, el latido de su corazón tenía que estar… No… No… Era imposible que hubiera… Pero el recuerdo de una bomba cayendo, las calles explotando a su alrededor haciéndose cenizas… No, debía de habérselo imaginado, él no podía estar muerto… Seguro que estar tanto tiempo encerrado en esa habitación le había afectado… Sí, tenía que ser eso…

Pero su corazón seguía sin latir, por mucho que buscara el sonido no lo encontraba. Tenía que estar allí, en algún lugar, pero solo había silencio a su alrededor. Poco después, se dio cuenta que tampoco estaba respirando, llevaba un buen rato sin que el aire entrara en sus pulmones. ¿Lo había hecho nunca desde antes de entrar a la habitación? Estaba convencido de que sí, de que antes de que la bomba cayera había estado respirando de forma pesada.

Le pareció recordar que le dolía mucho todo el cuerpo, por algún motivo. Estaba enfermo, muy enfermo. Había estado en la calle, rogando por ayuda, pero esta, al final no había llegado nunca.

¿Por qué? ¿Qué era aquella enfermedad que le había hecho sufrir tanto? ¿Y por qué estaba en esa habitación? ¿Es que acaso era el infierno? ¿O un sanatorio debido a que le parecía más racional la explicación de que estaba loco?

Cuando por fin consiguió relajarse un poco, se sentó, procurando que su piel no tocara ni el suelo ni las paredes e intentó recordar quién era y porque estaba allí. Y sobretodo, más detalles sobre su aparente muerte.

Empezó repasando mentalmente todo lo que sabía sobre él mismo. Sabía que era un hombre, bastante alto creía, pero tampoco tenía nadie con quien compararse y que le hiciera recordar bien. Su pelo era de un rubio oscuro, con lo que parecía un mechón que se alzaba rebelde hacia arriba. Estaba convencido que eso último no podía ser del todo natural. Sabía que había estado en la calle, sufriendo, enfermo, pero no sabía el porqué. Luego habían bombardeado la ciudad y… Ya no sabía pensar en lo que había sucedido después, pero cada vez que lo intentaba recordar la idea de que estaba muerto parecía la más viable. También sabía que su corazón no latía, por lo que no hacía nada más que decirle que estaba muerto y que no necesitaba respirar.

Entonces intentó recordar como se llamaba. Tenía que tener un nombre, por la fuerza. Todo el mundo tiene un nombre. Por lo que tenía que recordarlo.

Intentó pensar y pensar. Intentó recordar cualquier detalle de sus escasos recuerdos que le diera una simple pista de cómo se llamaba. Pero nada le llamaba la atención. Excepto un detalle. Recordaba haber escrito algo.

Sí, antes de morir había escrito algo. Con sangre… Con su propia sangre. En un regalo, un reloj. Pero no conseguía recordar las palabras que había puesto… Pero al intentar recordarlas solo sintió como su desesperación iba en aumento y también como empezaba a sentir tristeza… y nostalgia. Había algo en esas palabras escritas que le hacían pensar sobre algo que sabía que no iba a volver. Algo maravilloso y feliz que quería conservar a toda costa, pero que lo había perdido de forma inevitable. Algo…

O alguien.

Recordó las primeras palabras que había apuntado. Eran un Te quiero. ¿Pero qué quería? ¿Qué amaba tanto como para dedicar sus últimas fuerzas a ello? ¿Qué era eso tan precioso? No podía recordarlo, por mucho que lo intentase, su mente se negaba a colaborar con él.

- Venga, por favor…- murmuró.

Pero no hubo manera, durante mucho rato lo intentó. Se aferró a ese mensaje, intentó descifrar la última palabra, el nombre de esa persona. O no tenía porque ser un nombre, quizás un apodo cariñoso, una especie de clave que solo ellos dos solo pudieran entender… También que le diera una pista de quién era esa persona para él. ¿Sería un hermano? ¿Sería uno de sus padres? ¿Una pareja? ¿Su hijo? ¿Un hombre? ¿Una mujer?

Pero no pudo recordarlo y tras lo que le parecieron horas reviviendo ese doloroso momento una y otra vez pareció rendirse para buscar otras pistas. Repasó desde el principio ese recuerdo que cada vez se hacía más y más claro y dejaba de ser tan confuso.

Entonces, recordó que cuando estaba pidiendo ayuda, no quería que lo llevasen a un hospital, como habría sido lo normal en ese caso, o al menos era lo que su conciencia le decía. No, quería que lo sacaran de la ciudad. Pero ¿por qué?

- ¡Por favor! ¡Si no me sacas de aquí moriremos todos! – le había gritado a un hombre en medio de la calle.

¿Era ese el motivo por el cual quería irse de allí? No lo había conseguido, de eso estaba seguro. ¿Entonces era verdad que estaba muerto? ¿Y toda esa gente también? ¿Quién era él para que las vidas de los demás dependieran de él? ¿Era por eso que lo habían encerrado allí?

No lo sabía… No podía saberlo…

- Qué alguien me ayude…- murmuró -. No sé donde estoy… No sé quien soy… Por favor…
Se sentía tan vulnerable… Tan solo y confuso… Tan débil y desprotegido… La cosa a la que más había temía en el mundo se estaba realizando, eso era otra cosa que había podido deducir de si mismo.

Y entonces vio una solución dentro de ese miedo. Si estaba muerto. No tenía porque sentirse ni débil ni vulnerable, porque ya nada podía hacerle nada. Era solo un alma, un fantasma. Y a los fantasmas no les puedes herir. Si en verdad estaba muerto, no tenía porqué temer a esas paredes y a ese suelo que le hacían daño, porque ya no tenía cuerpo al que pudiesen herir.
Y llegar a esa conclusión le trajo un nuevo recuerdo. Uno de cuando era muy pequeño.

Recordó una vez que se quedó solo en el bosque, se perdió. No conocía el lugar, por lo que no tenía ni la más mínima idea de cómo encontrar el camino de vuelta a casa. Simplemente se quedó escondido en la base de un árbol, hecho una bolita esperando que alguien lo encontrase. Pero no una persona cualquiera, sino que esperaba a una persona en concreto.
A lo lejos, podía oír como los animales salvajes se paseaban por el lugar, haciendo que su miedo aumentara cada vez más. Los escuchaba cada vez más cerca, por lo que cada vez intentaba hacerse más pequeño e indetectable, hasta que no pudo más.

Estaba llorando y temblando. Recordaba sentir más o menos lo mismo que sentía encerrado en esa habitación. Soledad, confusión, debilidad, desprotección… Tenía tanto miedo… Pasaron horas y horas, o al menos eso le pareció que ocurría.

A su cabeza vinieron las historias que alguien le había contado (aunque en esa habitación no podía recordar cuales eran ni quien era esa persona) y se imaginó monstruos, sedientes de sangre que querían comérselo. Pero él no podía moverse del miedo.

Hasta que aparecieron unas luces, y unos hombres lo encontraron. Estos, lo llevaron a un pueblo, (cuya visión no encajaba con la de la ciudad en la que supuestamente había muerto, pero decidió descifrar eso más adelante) donde lo lavaron y esperaron la llegada de alguien.
Esa persona llegó poco después, preocupado por él. Y nada más verlo, corrió a abrazarlo de una forma protectora y él se deshizo en lágrimas de miedo en sus brazos.

- Tenía mucho miedo, _ - dijo a esa persona cuyo nombre no podía recordar -. Los monstruos me querían comer…

- No te preocupes – dijo esa persona -. Yo estoy aquí, ya estás a salvo.

Él asintió, mientras acariciaba el pelo rubio de esa persona y observaba sus ojos verdes.

- Vamos a casa, Alfred – dijo -. Tú eres valiente. Esos monstruos no deben darte miedo, porque tú eres mejor que todos ellos y por eso nunca te van a comer.

Y entonces supo cual era su nombre. Era Alfred. Había muerto en un bombardeo, de alguna forma, había pasado su infancia en una época anterior al de este. Y ahora tenía dos objetivos.
Con determinación, se levantó y se acercó a la pared. Se quitó la tela que se había puesto en las manos para protegerse de las descargas eléctricas e hizo lo que le pareció una respiración honda.

Aún no sabía muy bien quien era. No entendía como había podido estar en dos épocas diferentes, tampoco sabía el motivo por el que estaba encerrado allí ni porque estaba vinculado a todas esas personas de tal forma. Y uno de sus objetivos era averiguarlo.
Lentamente, pero sin dudar, acercó su mano a la pared. Si su teoría era cierta, no le haría nada, pues estaba muerto. Y no se podía permitir dudar, si dudaba, volvería el miedo, y si volvía el miedo, volvería el dolor.

Tocó la pared.

Y nada sucedió.

Dejó escapar una carcajada victoriosa. Ahora podía estar tranquilo en ese lugar. Aunque eso confirmase que estaba muerto, ya no tenía porque temer esa habitación y eso era un avance respecto a su situación.

Y podía empezar a pensar también en su segundo objetivo. Reencontrarse con esa persona a la que le había dejado el mensaje. A esa persona que lo había ido a buscar tras su experiencia en el bosque y que aún no sabía lo que significaba para él. A esa persona rubia de ojos verdes.
Tenía que reencontrarse con Arthur Kirkland.

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"Esto es insostenible"

La situación de pánico era cada vez mayor. A las naciones muertas había que sumarle las otras tantas desaparecidas, además, más países que se mantuvieron neutrales en un inicio entraron en esta guerra. Guerra dirigida a un desconocido pero poderoso enemigo. Puede que sea razón lo que dicen, la anonimidad es la mejor arma.

Ese ejército empezaba a ser visto, por varias religiones, como un castigo a la humanidad. Dinamarca ignoraba esos comentarios, no era muy creyente. Sabía de sobras que aquello no era un castigo divino sino otro capítulo en la historia del hombre, el más sangriento jamás escrito hasta el momento.

Al conocer la historia puedes conocer el futuro

Recordó aquella frase que Noruega le dijo, tiempo atrás. En ese momento le pareció que tenía sentido, que podía pasar, que era cierto aquello de "la historia se repite". Si eso se lo hubiesen dicho ayer, seguro que no se lo hubiese creído ¿Cómo podía? ¿En qué momento de la historia han muerto y desaparecido naciones? ¿En qué momento de la historia había habido una alianza tan grande con prácticamente todos los países del mundo? ¿En qué momento de la historia había habido un enemigo tan misterioso y poderoso? Nunca. Simplemente…

-Nunca…-suspiró Dinamarca traspasando esa palabra tan dolorosa de pronunciar, a la realidad que lo envolvía. Una realidad que, dadas las circunstancias, empezaba a ser insostenible-.

-Señor Dinamarca

Dinamarca identificó rápidamente la voz que lo llamó. Si mal no recordaba era Sørenhen, uno de los investigadores más brillantes de los que su país disponía actualmente. Lo miró y se acercó hasta el cuadro de mandos donde aquel brillante doctor le esperaba.

A partir de la última reunión en la que, las 4 potencias que ahora tiraban de Europa se reunieron, tanto Dinamarca como las otras 3 restantes, disponían de una nueva unidad en sus ejércitos. Esa unidad, integrada tanto por espías de elite como por militares y científicos existía con el único fin de encontrar a las naciones desaparecidas. Se sospechaba que si Prusia, Inglaterra, Romania, Noruega y las Italias habían desaparecido era porque, posiblemente, tuviesen algún tipo de información sobre el enemigo.

-Lo siento mucho señor, la Enhed4 no ha encontrado nada. Seguimos sin saber el paradero de las demás naciones

Dinamarca asimiló como pudo aquella indigerible información. Menos esperanza. Miró hacía el puesto de comunicaciones el cual se encontraba en la misma sala.

-¡Knudsen!-llamó- ¿Cómo se encuentran las poblaciones de las naciones desaparecidas?

-Estables, señor-le respondió el hombre- No hay nada fuera de lo normal

Dinamarca chasqueó fastidiado y frustrado. Parecía que aquella situación superaba, no solo a su nación, sino al mundo entero. Aquel ejército empezaba a distanciar de lo humano y, a medida de que las horas pasaban, el odio que Dinamarca sentía hacia ese enemigo invisible iba en aumento.

-¡Larsen!-llamó a uno de los responsables de la comunicación entre los distintos centros de las 4 potencias- ¡Contacta con Hungría!

-¡Ahora mismo, señor!

"Necesitamos encontrarlos"

-¡Señorita Hungría!-llamaron desde el puesto de mandos- Dinamarca quiere contactar con usted

En Hungría, aquella nueva unidad del ejército había sido bautizada como EK (Eegység a keresés · Unidad de búsqueda). Esa unidad, también formada, al igual que las otras, por destacables científicos, espías y militares, contaba con una sofisticada tecnología de rastreo que, teniendo en cuenta el enemigo al que se enfrentaban, parecía hasta insuficiente.

-Está bien-aceptó ella quien se encontraba en medio de los paneles que, no solo controlaban la situación de su país y su ejército, sino que también repasaban, cada 10 minutos, la información de los distintos países desaparecidos y problemas que pudiesen comunicar otras naciones- Stobbe, muestra a Dinamarca en la pantalla grande.

Y, tal y como ella ordenó, en la gran pantalla que ocupaba toda una pared de aquella inmensa sala, apareció Dinamarca.

-Hungría-llamó el danés desde su propia "EK" aunque, en Dinamarca, recibía el nombre de EAS (Enhed af Søg · Unidad de búsqueda)- Elimina del mapa la quinta zona del norte. Allí no hay nada

-¡¿En la quinta tampoco?!

Pareció que la incertidumbre inundó la sala. Para facilitar la búsqueda de las naciones desaparecidas, se había dividido Europa en diferentes zonas. 10 de esas zonas serían revisadas, a fondo, por la EK, en el caso húngaro; EAS, en el caso danés; MAA, en el caso griego y la UDR, en el caso francés. Todo dependería de lo próximas que fuesen esas zonas a las 4 potencias que dirigían Europa en esos momentos.

Hungría bajó la mirada. La EK ya había revisado a fondo las zonas que le correspondían y, en ninguna de ellas, encontró nada de nada. Y ahora aparecía Dinamarca y le decía que tampoco, en la séptima zona que su unidad revisaba, había nada. Aquello empezaba a parecer un callejón sin salida y, por cómo iban las cosas, pronto tampoco tendría entrada. Recular no estaba en sus planes, Hungría lo sabía, Dinamarca también.

-¡Dinamarca!-llamó la chica- Habilita el segundo cuadro de conversación. Esperemos que a Grecia le haya ido mejor-murmuró. Dinamarca la miró, sintió, a través de aquella pantalla, la desesperación e incompetencia que Hungría sentía, aún así decidió no darle demasiada importancia, no era el momento- ¡Stobbe!-llamó ella-.

-¡Si, señora!-respondió el hombre a la petición de su jefa-.

-Abriendo el segundo cuadro de conversación-se escuchó decir a alguno de los presentes-.

-Contactando con Grecia-murmuró una chica del puesto de mandos-.

-Aparición en la primera pantalla en 3… 2… 1…

"Hay demasiados ejércitos sin un líder"

-¡Señor Grecia!-llamó Tsakalidis, uno de los que controlaban las telecomunicaciones en el MAA- La señorita Hungría y el señor Dinamarca solicitan hablar con usted

-Abridlos en la pantalla principal-pidió la nación antes de dirigir sus ojos hacía donde, en pocos segundos, dos de las cuatro potencias, aparecerían-.

A muchos de los presentes se les hacía extraño ver a las naciones. Ellos únicamente habían visto a Grecia y, en algún caso excepcional, a Turquía. Era rara la ocasión en la que un humano tenía la ocasión de ver a otras naciones que no fuesen la suya o vecinas. Después de todo, y por difícil que resultase creerlo, aquella persona que hablaba de forma tan pausada, que parecía incluso tranquila delante esa desesperante situación, era alguien realmente importante para todo el país.

-Grecia-llamó Hungría quien, junto con Dinamarca, aparecieron en la gran pantalla- ¿Cómo va tu búsqueda?

-Tengo a la ταξιαρχία2 (tarksiarjia 2) explorando la zona 37.

-¿Cuándo tendrás el informe?-preguntó Dinamarca-.

-Debería haber llegado hace media hora-comentó la nación del sur con una mueca-.

Dinamarca y Hungría conocían el método de trabajo griego así que, curados de espantos, tampoco se extrañaron mucho.

-¡Señor Grecia!-llamó uno de los que se encontraban junto a Grecia, en la sala que se había habilitado apara las operaciones de la MAA- ¡Ha llegado el informe!

Grecia desvió su mirada de la pantalla y la dirigió hacía uno de los paneles, el que coordinaba las operaciones de las diferentes ταξιαρχία.

-¿Qué dice?-preguntó la nacion-.

-O τεταρτημόρια: ένας, δυο και τρία. Null (Ho tetartemoria: enas, du ke tria. null)

Grecia bajó la cabeza y posicionó nuevamente su vista, en las naciones que había proyectadas en la pantalla.

-¿Y bien?-preguntó Dinamarca impaciente-.

-El informe dice: Cuadrantes uno, dos i tres. Nulos-la frustración se leía en la mirada de Grecia, en realidad, no solo en la suya, también estaba presente en la mirada de Dinamarca y en la de Hungría- La zona 37 queda excluida de ser revisada de nuevo. Allí no hay nada sospechoso.

Otra decepción que volvía a decaer los ánimos. Ahora mismo, buscar y encontrar la Atlántida parecía más posible que no encontrar alguna pista sobre las naciones desaparecidas. Un sonido resonó por los altavoces de la sala llamando, a la realidad, a los decaídos presentes los cuales ya se habían hundido en sus pensamientos en busca de alguna esperanza.

- Γαλλία (Galia)-leyó Grecia en la pantalla- Francia está llamando

"Llegados a este punto debemos tomar medidas drásticas"

-Esperando conexión con Dinamarca, Hungría y Grecia-comentó alguien del puesto de telecomunicaciones del UDR-.

-Conexión aceptada por Hungría-se dijo en alto-.

-Grecia aceptado

-Dinamarca también

-Está bien-empezó a hablar Francia- Abrid las conversaciones en l'écran principal.

Los subordinados de Francia siguieron sus órdenes y, en poco menos de 5 segundos, en la gran pantalla que presidía toda la sala, aparecieron los rostros de Dinamarca, Hungría y Grecia.

-¿Querías comunicarnos algo, Francia?-preguntó Hungría-.

-Me acaba de llegar el informe de Grecia. Ahora mismo solo nos quedan 5 zonas por inspeccionar.

-Crees que deberíamos empezar a pensar en nuestro próximo movimiento ¿no es así?-dedujo Dinamarca-.

Francia asintió y desvió la mirada hacía el suelo como si estuviese recordando algo que lo preocupaba.

-Tenemos que hacer algo. Canadá me ha ofrecido su ayuda pero…

- ¿Canadá?-se extrañó Hungría- Si mal no recuerdo él…

Francia asintió antes de que la chica terminase la frase.

- La radiación que mató a su hermano le ha afectado. Ahora mismo no está en condiciones de luchar, de hecho, necesita un bastón para andar. No puedo permitir que se lancé al campo de batalla.

Aquella frase se clavó en el corazón de los oyentes. Las palabras que Francia decía desprendían dolor, miedo, impotencia, tristeza y sobretodo, inseguridad. Inseguridad de no saber que le ocurriría a Canadá en un futuro de no recuperarse de ese estado.

-¿Que…Que tienes pensado hacer?-preguntó Dinamarca con la intención de terminar con ese doloroso silencio que se había producido-.

-Estoy a la espera de un informe-contestó el francés-.

-¿Un informe?-preguntó Grecia-.

Francia asintió y se cruzó de brazos acentuando, aún más, la seriedad en la que se estaba tomando aquella situación tan crítica.

-Canadá me comentó que, horas antes del ataque, detecto ciertas anomalías. Una parte del ejército francés, junto con el suizo, ha ido a aquella zona a confirmar el testimonio de Canadá.

-¿Suiza?-se extrañó Dinamarca-.

-Pensamos que en aquella zona podemos encontrar alguna pisa sobre quien mató a Estados Unidos. Si eso pasa, tirando del hilo, podemos llegar a las muertes de Austria y Liechtenstein que son a las que Suiza quiere llegar. Creo que esa puede ser la razón principal de que coopere conmigo.

-¡Señor Francia!-llamó uno de los científicos que se encontraba allí- Ha llegado el informe de la Brigade10.

Francia volteó y miró al puesto de mandos que estaba detrás suyo.

-¿Qué dice, Roux?

-No se ha podido descubrir el causante, sin embargo tenemos la procedencia del material utilizado.

-¿Cuál es?

-Se la mostraré en pantalla

Automáticamente todos dirigieron sus miradas hacía la gran pantalla y allí, bajo los ojos de curiosidad de las otras tres naciones, los presentes en la sala del UDR, no daban crédito a lo que leían.

-¿Y bien?-preguntó Hungría-.

-¿Quién es?-preguntó Grecia-.

-¡Francia!-insistió Hungría-.

-Sabemos quién ha apoyado a nuestro enemigo. Y ese ha sido…


PD: No son importantes los nombres de las unidades que Dinamarca, Francia, Hungría y Grecia crean para buscar a las naciones desaparecidas. Es muy poco probable que vuelvan a aparecer ^^


¿Qué os ha parecido? ¿Bien? ¿Mal? ¿Nos mataréis por ser crueles y dejar con la intriga? xD

Prometemos que el ejército está cerca! :D Dejad algún reviews ^^ y visitad nuestra página de Facebook!: pages/Youseii-san/508440222530984