Sailor Moon y todos sus personajes le pertenecen a Naoko Takeuchi, la trama es mía, por favor dejen sus comentarios para saber si les agrada.

Capítulo 28

Serena se quedó inmóvil mientras lo veía marchar, no sabía que hacer o decir, ella no había hecho nada malo, sólo aceptó que su amigo la lleve a casa, eso no era ningún pecado así que no debía sentirse culpable, sin embargo, la persona a la que amaba se alejaba y ella no quería perderlo, no por algo tan absurdo como eso. Y, antes de que se diera cuenta se vio corriendo hacia él, lo alcanzó cuando ya se había subido al auto así que ella rápidamente abrió la puerta del copiloto y se subió.

—¿Qué se supone que estás haciendo, Serena? —cuestionó él tratando de controlar el mal humor que tenía.

—Me propongo hablar contigo o al menos que me escuches —contestó y se abrochó el cinturón de seguridad—. Y, ya que parece que tienes prisa por irte, pienso acompañarte a donde vayas.

Darien puso el auto en marcha, estaba seguro que ella le pediría detenerse para salir de ahí, pero no lo hizo, no creyó conveniente llevarla a casa así que fue rumbo a su departamento al cual no iba en algún tiempo. Serena se mantuvo en silencio durante el camino, no sabía a donde iban, pero quería no llegar rápido ya que todavía no sabía cómo iniciar una conversación con él, quizás era mejor permitirle que se calme.

El auto entró al estacionamiento del edificio y cuando se estacionó, Darien le indicó que habían llegado y que podía bajarse, ella le siguió a una distancia prudente, ahora no muy segura de lo que hizo. Al entrar al ascensor, el silencio se volvió aún más incómodo y Serena agradeció cuando se detuvo y salieron de ahí, lo que no sabía era si sería corrector entrar en ese departamento ya al mirarlo de reojo se percató de que estaba muy enfadado.

—¿Viniste hasta acá para quedarte afuera? —inquirió Darien mientras sostenía la puerta abierta.

Así que Serena no tuvo más opción que entrar y enfrentarlo, si su relación iba a terminarse al menos que sea después de hablar con él y no por un mal entendido.

—Creo que necesitamos hablar —susurró Serena un tanto intimidada por él.

—¿Hay algo más que quieras decirme? —preguntó y se dirigió al sofá para sentarse.

—Por supuesto, quiero decirte que eres un idiota e inmadura que ni siquiera se detiene a escuchar a las personas, sólo juzga y cree tener la razón —contestó con convicción y sin que él le diga nada se dirigió a otro sofá—. Además, estás dispuesto a terminar con lo nuestro sin ningún motivo.

—¿Qué se supone que es "lo nuestro" si tu no recuerdas nada? —replicó—. No debió ser nada importante si lo has olvidado fácilmente.

—Tienes razón, no sé qué éramos antes, pero puedo asegurarte que lo que siento por ti es amor, por algún motivo yo te amo aunque en este momento quisiera gritarte y alejarme de ti para siempre —admitió y supo que había hecho mal en acompañarlo, quizá él ya no la quería.

Darien la escuchó atentamente, sabía que su voz era sincera, sin embargo, él no quería admitir que se equivocó, era muy terco y ella todavía no le explicaba porque estaba con Diamante sin decírselo a nadie.

—¿Es que ya no me quieres? —preguntó Serena al notarlo tan ausente—. Si ese es el caso, mejor dímelo, yo lo entenderé —añadió tratando de contener las lágrimas.

—Mis sentimientos por ti nunca cambiarán —aseguró Darien, no tenía caso mentirle, él adoraba a la mujer que tenía al lado y no deseaba perderla—. Sé que no eres de las personas que juegas con los demás, pero, al verte a su lado me volví loco, he de admitir que estoy celoso, no sé cómo lidiar con eso.

Serena únicamente se acercó a él y lo abrazó, él la rodeó con los brazos para calmarla, no podía creer que por idiota iba a perder a la mujer que amaba.

Con un poco más de tranquilidad, Serena empezó a contarle sobre su empleo, empezando por quién se lo consiguió y terminó asegurándole que Diamante sólo la llevó a casa y le entregó un regalo ya que no podría verlo el día de navidad.

—Sabes que a mí no me importan los regalos sino que tú estés a mi lado —dijo Darien luego de escuchar su historia—. Además si necesitabas dinero, sabes bien que yo…

Ella rápidamente lo interrumpió.

—No quiero tu dinero, sólo tu amor —aseguró—. Tú y tu familia han hecho mucho por mí, quería comprarles algo como agradecimiento, obviamente no podrá ser esta navidad porque aún no me pagan el sueldo, pero de seguro les obsequiaré algo. Además, no puedo aceptar nada más de ustedes, no quiero aprovecharme de su generosidad.

—Sé que no lo recuerdas pero tú ibas a empezar a trabajar en la empresa, te aseguro que todavía puedes aceptarlo —respondió—. Te queda más cerca y el sueldo será mejor.

—Me darán el empleo sólo porque soy tu novia y eso no creo que les agradará a las demás personas que trabajan ahí —Si era sincera, le hubiera gustado trabajar ahí pero no conocía a nadie y pensó que tal vez su presencia les fuera molesta.

—No será así, tú les agradas a todos, eres maravillosa —aseguró y la abrazó con más fuerza.

Serena estaba feliz a su lado, tenerlo cerca era lo que siempre la aliviaba, se prometió nunca más ocultarle algo ya que no quería perderlo, aunque también tenía claro, que él debía confiar más en ella y no sólo asumir lo que veía. Estaba por decírselo cuando escuchó el sonido del teléfono. Darien de inmediato lo contestó y habló con su madre, le dijo que se quedaría a pasar la noche en ese departamento ya que estaba lloviendo. Ella no supo en que momento empezó a caer la lluvia y pensó en pedir un taxi para irse y permitir que su novio pueda descansar.

Ooooo

En casa de los Tsukino, Ikuko planeaba su cena de navidad, ese año no tendrían invitados ya que los Hino se trasladaron para estar cerca de Rei y al parecer su hija tampoco iba a aparecerse por ahí. Pensó que reteniendo parte del dinero que Kenji le envió a depositarle sería suficiente y entendería, no entendía cómo es que todavía no se comunicaba con ellos para pedir ayuda si debía estar en apuros financieros.

—Deberíamos ir a buscar a Serena —comentó Ikuko cuando se dio cuenta que no podría preparar nada especial solo para ella y su esposo.

—He pensado en lo mismo —contestó Kenji—. Debemos estar con ella, seguramente todavía está desorientada y querrá nuestra compañía.

—Además, ahí podremos organizar algo e invitar a los Hino, aunque es una lástima que Rei no pueda acompañarnos —agregó y empezó a pensar a donde podrían ir a cenar—. Será mejor irnos y no pasarnos solos aquí, ah, y también podremos comprar muchas cosas.

—Partiremos mañana temprano y podremos estar con nuestra hija hasta el domingo, serán tres días para pasarlo en familia —dijo feliz y se acostó a dormir.

Oooo

Darien notó que ya era tarde y le preguntó a Serena si había cenado, ella le respondió que no, pero que no hacía falta que haga nada porque estaba por irse, a lo que él le dijo que no podía irla a dejar y le propuso que se quedará con él. Después de pensarlo por unos minutos, Serena aceptó y ya que no había nada para cocinar, decidieron pedir una pizza la cual esperaron a que llegue y mientras tanto vieron televisión aunque realmente ninguno de los dos estaba prestándole atención ya que cada uno estaba perdido en sus propios pensamientos.

Al escuchar el timbre de la puerta se sobresaltaron, Darien fue a abrir y llevó la pizza hasta el sofá. Comieron en silencio hasta que él finalmente dijo lo que tanto pensaba.

—Desde que desperté, he venido pensando en esto —dijo Darien para llamar su atención—. Sé que no recuerdas lo que fuimos, pero, creo que tampoco sabes lo que tenemos, me has dicho que me amas y yo también lo hago, hablamos de una relación pero no sabemos a ciencia cierta cuál es —explicó y ella se mostró de acuerdo, obviamente a ellos les unían sentimientos, pero hasta ese momento no podía asegurar que eran—. Quizá no es del modo más romántico o el tipo de pedido que una princesa como tú se merece, pero… —Se colocó frente a ella y sostuvo sus manos—. Si crees que soy merecer de tu amor ¿quisieras ser mi novia?

Serena estaba emocionada y sólo atinó a asentir antes de besarlo efusivamente, él era un gran hombre y lo amaba, no podía estar más feliz de ser su novia.

—Hay algo más que me gustaría pedirte —susurró cuando se separaron—. Tal vez pienses que es muy apresurado y no te culparía por eso, pero yo estoy convencido de que era la mujer de mi vida, con quién quiero compartir todo para siempre —sacó una cajita que tenía guardada y se la mostró—. Puedes decirme impulsivo a lo que quieras pero estoy seguro que este es el mejor momento —añadió y le sonrió—. Yo he estado sólo por mucho tiempo, no creía en el amor, pero, llegaste tú y me cambiaste la vida, no sé cómo decirte lo importante y valiosa que eres para mí, quizá pienses que todavía eres joven y no aceptes este tipo de compromiso, pero, yo te amo como no tienes idea y sería capaz de hacer cualquier cosa por verte feliz —abrió la caja y apareció un hermoso anillo—. Estoy convencido de que juntos podremos ser felices porque así me lo has demostrado, así que ahora te pido, que para cuando tú decidas, puede ser hoy, mañana, dentro de un mes o varios años, no importa la fecha que elijas, solo quiero saber ¿si te casarías conmigo?

Darien esperó paciente a que ella tome una decisión, era consciente de que hace muy poco cumplió los dieciocho años y tal vez quiera disfrutar más la vida antes de casarse, pero sin importar el tiempo él estaba dispuesto a esperarla toda la vida de ser necesario.

Serena no encontraba palabras para decirle todo lo que él significaba y más que nunca deseo poder recordar cada instante de su vida a su lado. Podría ser que él tuviera razón y no se sienta preparada, pero también estaba convencida de que un amor tan grande como el que sentía por Darien no lo volvería a sentir por nadie más, y también podría ser que todavía era joven e inmadura, pero ella lo quería a su lado.

—Acepto —contestó ella finalmente mientras algunas lágrimas se deslizaban por su mejilla.

Darien le colocó el anillo y con gran emoción la abrazó y empezó a dar vueltas con ella para finalmente besarla con todo el amor y la pasión que sentía por ella.

El beso se volvió más ardiente y se envolvieron en su propia burbuja, era posible que las palabras no fueran suficientes para expresar todo lo que deseaban, por lo que se entregaron el uno al otro con toda el alma, se dejaron envolver por la pasión que sentían y que fluyera el amor por cada poro de su ser. Con cada beso y caricia se decían un te amo silencioso que les llenaba el corazón.

Ooooo

A la mañana siguiente, Darien se despertó y con una gran sonrisa en el rostro se detuvo a contemplar a la mujer que tenía al lado, sin duda ella fue el mejor milagro de su vida. Al verla despertar y reflejarse en sus ojos supo que así era como quería estar el resto de su vida.

Tras una larga sesión de besos, finalmente tuvieron que levantarse y alistarse para ir a la casa Chiba ya que Serena les había dicho que juntos prepararían una gran cena de navidad, por lo que permitieron que todos los empleados salgan de vacaciones, aunque ciertamente ninguno de ellos sabía bien como resultaría ya que en la cocina la única que tenía experiencia era Serena y un poco también Neherenia

—¿Estás segura que necesitaremos todo esto? —preguntó Darien viendo la cantidad de ingredientes que compró su novia. Ellos habían quedado de llevar todo para empezar a cocinar.

—Por supuesto, te aseguro que no nos hará falta nada —contestó y lo beso—. Y, ya quita esa cara de susto que podrás tener una cena decente.

—Todavía estamos a tiempo de comprar comida ya preparada —Le recordó, pero al ver la mirada de ella se quedó callado—. Está bien, confiaré en ti y te ayudaré.

Tras pagar todo en la caja, salieron hacia el auto con muchas bolsas en sus manos, y emprendieron el camino hacia la casa Chiba.

Oooo0

Los padres de Serena llegaron al departamento de su hija y golpearon la puerta en varias ocasiones.

—Evidentemente no hay nadie —Se quejó Ikuko—. Esta niña debe andar divirtiéndose con alguno de sus amiguitos.

Kenji la ignoró y llamó al celular de su hija, pero no recibió respuesta. Propuso ir a visitar a casa de los Hino y más tarde volver a buscar a su hija.

—Será mejor ir a buscarla en la casa de ese tal Darien, estoy segura que anda ahí metida —contradijo ella—. No sé porque se empeña en estar con alguien como él.

—¿Te refieras a estar junto a alguien que le salvó la vida? —cuestionó Kenji.

—Eso es lo de menos, lo que hay que hacer es ir ahí y traerla a la fuerza para poder pasar este día en familia o simplemente ir a buscar a mi hermana y su esposo y quedarnos con ellos.

—Si no nos llama hasta la tarde, iremos a buscarla —propuso y se arrepintió de no haber llamado a Serena la noche anterior para avisarle de su visita.

Oooo

Serena y Darien llegaron a casa y fueron recibidos por su familia, quienes les ayudaron a bajar todo lo que habían comprado, aunque ninguno de ellos sabía cómo iban a lograr preparar una cena de navidad. Hotaru estaba muy emocionada con la idea ya que Serena le había prometido dejarla ayudar.

Todos entraron a la cocina, y el grito emocionado de Michiru llamó la atención de todos, hasta ese momento nadie había notado el anillo que llevaba Serena, sin embargo después de que Michiru se los dijera todos se mostraron muy felices pero pidieron una explicación.

—¿Eso significa que están comprometidos? —Quiso saber Michiru ya que nadie hablaba.

—Por supuesto —contestó Darien—. Y, en algún momento nos casaremos.

Serena los miró con precaución no sabía cómo reaccionarían los demás integrantes de la familia-

—¿Ya tienen alguna fecha? —preguntó Neherenia quien en su mente ya empezaba a realizar los preparativos.

—No —respondió Darien y miró a su prometida—. Serena lo decidirá en su momento, por lo pronto, será mejor preparar nuestra cena.

—¡Qué bien! Serena será mi hermana —gritó Hotaru y la abrazó—. Ya te quiero como una, pero ahora será oficial.

Para sorpresa de todos, el señor Chiba se mostró muy emocionado con la noticia y abrazó a Serena para darle la bienvenida a la familia, Neherenia también lo hizo y a pesar de que Michiru pensaba que su amiga todavía era muy joven para ese tipo de compromisos decidió apoyarlos y felicitarlos.

Después de eso, todos se pusieron a las órdenes de Serena y siguieron sus instrucciones para la elaboración de su comida, aunque ella era la que más cosas hacía e iba de un lado a otro supervisando que todos lo hicieran bien. Todos estaban felices e incluso el sorpresivo ataque con harina que inició Hotaru les agradó a todos y por un momento se pusieron a jugar para luego volver a su trabajo. Hasta que el timbre de la puerta sonó.

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Pido disculpas por algunas errores ortográficos, trataré de corregirlos para que se pueda leer mejor, gracias por el consejo.

Este capítulo lo terminé rápido y ya que es día de reyes se los pongo como regalo. A esta historia le falta dos capítulos más y un epílogo. Espero les guste este capi, sé que muchas estaban esperando que al fin nuestros protagonistas estuvieran juntos.

Gracias a Lorena, Sandra Marlen, Mony, Zabitamt1975, yssareyes48, Rosse Tenoh Chiba, Badu, LectoraFever, CONEJA, Serenachibamoon, lyzcg11, giselamoon, Zakura Naiguino, Diank Chiba, gaga, Serenity Cruz , sombrillita, alejasmin, USAGUI MICHIRU, Sandra Marlen, blackmlady123, maru, Tory0635, Mari D´Luna, Serena Ortega, Marie Mademoiselle Chiba, Reina Cecilia, Paulina Soto, SerenaShild, Chat'de'Lune, Patricia, Sara, Mia, Serena Chiba, andreitalove3 y a todos los guest que dejan su comentario.

Muchas gracias también a los que agragaron la historia a alerta o favoritos.

Cualquier comentario o sugerencia siempre será bien recibido.

Saludos :)