Todos los personajes pertenecen a MAPPA, así como a sus creadoras Yamamoto-sensei y Kubo-sensei. La historia sí es mía C:
EXTRA No. 1: Flores de Cerezo.
Respiré profundo, llenando mis pulmones con su esencia. Mis uñas excavaron más profundamente en su piel y dejé que sus labios buscaran más profundamente entre los míos. Podía sentir sus latidos del corazón contra la palma de mi mano y la cadencia cada vez más acelerada de su respiración.
Sentía el calor emanar desde mis poros, aumentando al mismo tiempo que el sonrojo cubriendo mi cuerpo; mi respiración recalentada chocando y rebotando contra su piel. Lo respiré todavía más hondo, todo de él. Abrí la boca y permití que entrara mucho más profundo.
Las garras emergieron de entre mi piel, pronunciándose afiladas y enterrándose. Le escuché gruñir entre besos, pero sabía que eso no nos frenaría y le permití alzarme contra la pared para tener un mejor agarre.
Abrí los ojos y me separé lo suficiente para ver su rostro apuesto y sonrojado. Sus ojos oscuros desenfocados, tratando de fijarse en mí; su cabello despeinado y viéndose totalmente descompuesto.
-Otabek…- escuché mi murmullo necesitado.
Pude ver cómo tragó, su nuez de Adán moviéndose por esa causa y eso, algo tal simple, volviéndose hipnótico. Últimamente, todo en él se estaba volviendo hipnótico, algo completamente hechizante y absorbente, digno de ser observado.
Parpadeé, notando que Otabek estaba esperando una respuesta a algo que, obviamente, había pasado por alto.
-¿qué?- solté completamente fuera de balance.
Otabek sólo sonrió en respuesta, acariciando con cuidado mis brazos.
-nada…
-¿qué es lo que preguntaste?- insistí, odiando la sensación de haberme evadido así.
-no importa… me gusta darme cuenta que también tú puedes ser tomado por sorpresa.
En momentos como esos, recordaba de golpe que él era mucho menor que yo. Si yo tuviese su misma naturaleza me vería como un completo anciano; además, eso implicaba que Otabek todavía no vivía muchas experiencias y yo… básicamente le estaba robando esa oportunidad. Gruñí internamente, aferrando mis garras contra los dobleces de su ropa.
Eso no importaba. Era un demonio y era egoísta. Él era mío. Sin discusión.
Supongo que debió sentir algo, porque lo siguiente que supe fue que me tenía de nuevo entre sus brazos y sus labios se habían apoderado de los míos, en besos ardientes y profundos. Enrosqué mis piernas sobre su cuerpo y enredé mis tobillos en su espalda. Lo quería más cerca.
-voy a devorarte- solté sin aliento.
Y lo sentí, la necesidad insana de hacerlo de verdad. De consumirlo entero, embeberme en él y llenarme de su esencia, de su vida; cada parte de él siendo parte de mí, transitando por mis venas y electrificando mis nervios. Engullirlo despacio y sin ninguna prisa, permitiéndole a mi cuerpo llenarse de a poco, impregnándose hasta que no hubiese parte mía que no fuese también parte suya.
Tragué el nudo que se había formado en mi garganta, era el pensamiento más sanguinario que se había formado en mi mente con relación a él, pero no el más oscuro o posesivo, ni tampoco el primero que se refería, de alguna manera, a Otabek convirtiéndose en nada para el resto del mundo sino en algo mío.
Antes era gracioso y todo el mundo terminaba burlándose de esta posesiva forma mía de ser en que había resultado nuestro lazo; sin embargo, en momentos como este, era algo demasiado sombrío e incontrolable como para encontrarle la gracia.
-¿qué sucede?
-nada- sonreí, haciendo uso de más de medio siglo de experiencia en ser un mentiroso consumado.
Me soltó y afirmando con un gesto de cabeza –aunque presentí no me había creído del todo-, tomó mi mano entre las suyas para seguir el camino que habíamos pausado por esa sesión de besos y arrumacos.
Pétalos rosas, diminutos, comenzaron a flotar etéreos a nuestro alrededor cuando una brisa suave hizo las flores caer. Eran como lluvia, rosada y fragante.
El mundo humano tenía una sorpresa tras otra de encantadores accidentes; antes no comprendía muy bien cómo era que el simple hecho de que el viento tirara ese montón de flores volviera a los humanos tan bobos, ahora podía verle el encanto.
Estiré la mano y una flor de cerezo cayó justo en mi palma, los delicados pétalos acariciando mi piel con suavidad. Levanté el rostro sonriendo para ver a Otabek con los ojos clavados en mí.
-¿qué pasa?
Él se limitó a jalarme entre sus brazos, encerrándome contra su pecho y dejándome sólo el espacio para respirarlo; sentí sus pulmones llenarse de mí, también, y un aleteo extraño sacudiendo mi pecho. Como un ave intentando levantar el vuelo.
Era ridículo, en especial cuando había sólo minutos había querido devorarlo, tener emociones tan suaves como aquella; era ridícula, después de haber enterrado mis garras en él, la forma en que ahora me sentía pequeño y protegido entre sus brazos. Sentí mi rostro sonrojarse y esa cosa nauseabunda aumentar.
-te odio- solté, mirando mis manos cerrarse más apretadas contra su ropa.
Escuché a Ota reír alegremente, haciéndome fruncir el ceño.
-muy bien, Yura… - podía escuchar perfectamente la risa aún en sus palabras -, yo también te amo.
Arrugué el gesto, obstinadamente, y enterré el rostro en su pecho, casi cavando con mi nariz en su piel; solté algo parecido a un gruñido y dejé que mantuviera cerca.
-no sé por qué tuve que aparecerme en tu sueño…
-pues yo lo agradezco todos los días.
Levanté el rostro, por fin, ante semejante cursilería y le observé con total desaprobación.
-¡eres tan cursi!- chillé en voz baja, esperando no llamar la atención a nosotros… a mí y mi piel, roja cual manzana.
-¿eso también lo odias?
-¡claro que sí!- obviamente ignoré olímpicamente su tono de burla y negué con la cabeza, antes de soltarme y caminar bajo la lluvia ligera de flores rosadas. Sabía que él me seguiría de cerca. Afortunadamente, jamás estaba demasiado lejos.
Pude escucharlo tararear una tonada rítmica y ligera a mi espalda –algo a lo que me había acostumbrado con demasiada rapidez-, mis pasos acoplándose a su caminar más lento –otra cosa a la que se había vuelto rutina fácilmente- y mi cabeza moviéndose, sin pensar, siguiendo el compás de su canción.
Cuando sus dedos se aferraron ligeramente a los míos, tomando mi mano, electricidad recorrió todo mi brazo hasta darle vida al ave que desplegaba sus alas en mi pecho. Los aferré con fuerza –frenando al mismo tiempo, el aleteo de mi corazón y el hambre oscura que me carcomía- y sonreí abiertamente para él.
No importaba que esta cosa blanda y cursi me ahogara, de la misma forma en que no afectaba el ferviente deseo de engullirlo entero; ambos sentimientos se dirigían al mismo sitio y se originaban en el mismo lugar. Todo era por Otabek y amor que sentía por él.
Viendo las flores aferrarse a su cabello en su caída, pensé en lo maravillosamente bendecido que había sido al encontrarlo tan pronto –el anciano había esperado milenios por el cerdo, por ejemplo-; no quería pensar en otras cosas –como su esperanza de vida-, sólo disfruté verlo ahí, en medio de un mar de suaves nubes rosas que caían como lluvia a nuestro alrededor, perfumándolo todo.
-te amo, Beka…
Su sonrisa fue radiante, antes de inclinarse y regalarme un beso.
Hola, hola!
Resulta que no tardé la semana que había dicho, sino mucho más... espero me perdonen por eso y la espera valga la pena.
Es un pequeño fragmento de la vida de Otabek y Yurio después del desastre que hubo en el infierno y quise mostrar algo lindo y dulce de ellos, ya que creo que el en fic no hubo suficiente, ya que la pareja principal eran Víktor y Yuuri, pero quería darles un poco más...
Escribiré aún un par de extras sobre este fic... creo que el próximo tendrá un ángel como protegonista, habrá que ver de qué humor lo encuentro y si me permite escribir sobre él :P
¿Alguien recuerda el fanart que me regalarían? Pues está listo y ahora será la portada del fic, porque es simplemente hermoso y la talentosa Trebol-queen hizo un trabajo maravilloso y la amo por eso; así que le agradezco también por aquí por darme algo tan maravilloso y permitirme usarlo... deberían ir a echar un vistazo a sus trabajos en Facebook, sin fabulosos!
PD: Ya sé de qué irá el próximo fic... tal vez ponga un poco de drama... esperen noticias pronto C:
Las ama:
~Clarisee (Silvia)
