''Capitulo 28: Hagamos un trato''
Rachel caminaba por los pasillos del instituto mientras con la mirada buscaba a Quinn, le costó mucho levantarse de esa cama la noche anterior, si por ella hubiera sido se hubiera quedado tumbada mirando como dormía, pero tuvo que irse y de camino a casa no podía pensar con claridad, se sentía completa… se había entregado por completo a la rubia y el saber que la otra lo disfruto tanto o más que ella le ponía una sonrisa tonta en su rostro. Llego a casa y aunque se tumbo en la cama, no pego ojo… la necesitaba más que nunca.
La vio a lo lejos y se acerco intentando no hacer ruido, la abrazo por detrás y hundiendo la cabeza en su cuello le dio un gran beso, Quinn sonrió y cerró los ojos inclinando la cabeza hacia atrás.
R: Buenos días mi vida. –Le dijo al oído.
Q: Cerro la taquilla y se dio la vuelta apoyándose en ella mientras quedaba frente a la morena. –Nos pueden ver.
R: ¿Quieres que te diga lo poco que me importa? –Se acerco y le dio un beso en la comisura de los labios.
Q: Voy a decírselo a mi madre. –Dijo queriendo parecer segura.
R: ¿Cuándo? –Se quedo un poco descolocada. –No hace falta que lo hagas, podemos esperar…
Q: No quiero esperar. –La cogía de la cintura y la atrajo hacia ella. –Lo nuestro es serio Rach, y ahora mismo soy la persona más feliz del mundo… -Le dio un pico y la otra abrió los ojos mirando para todos lados. –Da igual quien me vea.
R: Pero… ¿Estás segura? –Pregunto mirándola a los ojos.
No hubo respuesta por parte de Quinn solo un beso intenso que comenzó entre ellas y generando que todo el pasillo se girara a mirarlas.
Después de un buen rato comiéndose la boca Rachel se separo con la sonrisa más grande del mundo.
R: ¿QUE? –Refiriéndose al público que acompañado de murmullos se había formado alrededor de ambas. -¿Queréis una foto firmada? –Rodo los ojos y cogiendo de la mano a Quinn se fueron juntas entre risas.
Finn y Puck estaban como bobos mirando esa imagen, el barullo de gente se quedo conmocionado pero poco a poco se fue disolviendo y los pasillos volvieron a ponerse en movimiento, lo que era inevitable es que ya hubiera un tema de conversación para hablar lo que restaba de curso.
Finn: Tío… esto es un sueño, estoy seguro. –Volvió en sí y dejo de poner esa cara de confuso tonto.
Puck: ¡Madre mía! –Se tocaba la cresta. -¿Has visto que caliente a sido?
F: No quiero que esa imagen se borre de mis retinas nunca. –Lo dijo en un tono morboso.
P: ¿Crees que querrán hacer un trió? –Lo miro ilusionado.
F: No seas imbécil. –Le dio en el hombro. –Déjalas…
P: Ya claro, como el señorito tiene novia ya el resto no puede divertirse. –Dijo en tono divertido.
F: No es por eso. –Sonrío y le paso el hombro por encima. -¿Has visto a Rachel últimamente? –No dejo tiempo para que el otro contestara. –Creo que parte del cambio lo ha hecho por Quinn y eso me gusta, no podemos dejar que tu ''sexy judía'' vuelva a entrar en la mierda en la que estaba… y eso que no sé muy bien la historia. –Puck asintió convencido.
P: Defenderemos a estas chicas si es necesario. –Chocaron sus manos.
F: Me parece genial que salgan pero estoy un poco tocado… -El chico del peinado mohicano lo miro extrañado. –Son mis ex novias y ahora están juntas…
P: No te preocupes hermano. –Rio. –Esperemos que Daniele no se cruce de acera o si no daremos por hecho de que tu eres el culpable.
F: No seas imbécil. –Empezaron a darse pequeños golpes de broma cuando Daniele apareció.
Daniele: ¿Qué pasa aquí brutos? –Se dejo abrazar por el chico que le sacaba casi tres cabezas.
F: Nada. –Le sonrió. -¿No me das un beso?
Puck: No delante mío querido mastodonte. –Hizo un gesto de repulsión con la mano. –Me voy a buscar a mis niñas animadoras. –Movió las cejas pícaramente mientras se iba.
La pareja se quedo sola.
D: No le hagas caso eres un gran hombre. –En un movimiento rápido fue alzada por el chico en volandas.
F: Ya me puedes dar un beso. –Se besaron tiernamente.
D: Finn yo… mis padres se van este viernes de viaje para ir a ver a unos familiares. –Sonrío nerviosa. –Voy a estar todo el fin de semana sola en casa y me preguntaba si querrías pasar conmigo alguna noche.
F: Contigo pasaría el resto de las noches de toda mi vida. –Dijo romántico.
Se fueron para la siguiente clase de la chica y en la entrada se despidieron, cuando la vio pasar y sentarse se dio cuenta de que había estado con otras chicas pero tan solo eran cosas pasajeras, el estaba esperando a aquella chica toda su vida, si… Finn amaba a esa cosita chiquitita que hacía que le temblaran las piernas, sabía lo que seguramente pasaría el fin de semana pero él no pensaba dar un paso adelante hasta que ella no diera un par de ellos, iba a respetarla porque le importaba.
oOo
Joe entraba rápidamente al baño de hombres, miro en cada cubículo y al ver que no había nadie dentro saco su teléfono móvil, marco el número con el que quería contactar y se lo puso en la oreja esperando que el otro contestara.
-Dígame. –Dijo tras unos tonos de llamada.
Joe: ¿Qué pasa? –Pregunto amablemente. –Soy Joe.
-¿Tienes lo que me debes? –Fue duro y claro.
J: No. –Contesto como si nada. –Pero…
-Nada de ''Peros'' ya te hable claro la última vez. –Se estaba enfadando.
J: Tranquilízate tío… tengo algo mucho mejor de lo que te debo, al final me vas a tener que hacer un favor para compensarme… -Hablaba de una manera chulesca pese al tono de enfado que el otro tenia.
-¿Qué tienes algo mejor? –Rio sarcásticamente. -Dudo mucho que yo tenga que hacerte algún favor a ti.
J: ¿Y qué pasaría si te dijera que tengo un bombazo? –No dio tiempo a que el otro contestara. –Se que estas buscándole las cosquillas a alguien y digamos que yo puedo darte el asunto… claro y en botella.
-Presumo de tener muchos enemigos, se claro. –No quería andarse con tonterías.
J: Rachel Berry. –Oyó el silencio al otro lado de la línea.
-Esa está perdida por algún bar de carretera. –No estaba muy seguro.
J: Te equivocas. –Fue claro. –Tengo un plan… para tenerte a ti, mi mejor colega contento.
-Me encargare de ella más adelante, es tan fácil como esperar a pillarla una noche… -Le quito merito a lo que el otro estaba diciendo.
J: ¿Y por que conformarte con eso cuando la puedes tener a tus pies pidiendo clemencia? –Rio.
-Sigue contando. –Dijo claramente.
J: No, quiero verme contigo y negociar… esto es grande y cubre de sobra mi deuda. –Se le daba bien negociar.
-Dime lugar y hora.
J: A si me gusta amigo… -Sonrío maliciosamente.
oOo
Entraban a casa de Rachel dando un portazo mientras se besaban con deseo y pasión.
R: ¿No teníamos clase? –Dijo de manera divertida.
Q: Si. –Sonrío. –De astronomía, tú y yo vamos a ver las estrellas.
La morena cogió a la ex animadora por debajo de su trasero, obligando a que esta enredara sus piernas en la cintura de Rachel, subieron las escaleras besándose y cuando entraron a la habitación de la morena tiraron las mochilas y empezaron a desabrocharse los pantalones.
R: Tómatelo con calma cariño. –Se separo. -¿Te apetece un baño? Puede preparar una bañera caliente.
Q: Vale. –Le dio un pico y la otra entro al servicio a preparar la bañera.
Quinn se quito la camiseta y luego los pantalones, los coloco encima de la mesa y continuo con su ropa interior.
Estaba buscando un CD que poner cuando su móvil comenzó a sonar, al principio no sabía dónde estaba pero luego recordó que lo tenía en el bolsillo de su mochila y fue corriendo a cogerlo.
Q: ¿Si? –Lo cogió sin mirar la pantalla y tenía miedo de que fuera su madre o el instituto para regañarle por su falta de asistencia.
Santana: ¿Dónde estás Barbie? –Su tono era enfadado.
Q: Em… -No sabía que decir, no quería mantener esa conversación por teléfono.
S: Nada de ''Em…'' estas con Rachel y eres una jodida imbécil.
Q: No me hables así… -Rodo los ojos.
S: ¿Desde cuándo? –Estaba enfadada.
Q: No hace mucho San… te prometo que quería contártelo pero después Rach y yo preferimos no contarle a nadie hasta que esto no estuviera claro y… -No la dejo acabar.
S: Os habéis dado el lote delante de todo el instituto incluso antes de contárnoslo a los chicos del Glee Club, ha venido Puck mas cachondo que una mona a contarnos lo que ha visto.
Q: A sido algo improvisado… -Cerro los ojos y suspiro. –Estoy en una jodida nube ahora mismo, quiero que el tiempo no corra…
S: Entiéndeme, me he dolido que no me lo contases… -Bajo los humos.
Q: Muy poca gente lo sabía, te lo prometo. –Hablo de manera comprensiva, sabía que la Latina se preocupaba mucho por ella aunque no se lo dijese claramente.
S: Se lo que es tener esa sensación de estar en una nube. –Dijo ya de manera amigable y ellas sonrieron. –Disfrútalo nena, no dejes que nadie te lo arruine porque… -Santana siguió hablando pero Quinn no la escucho.
Rachel ya había terminado de preparar la bañera y cuando vio a la otra desnuda dándole la espalda no dudo en acercarse a ella y empezar a besar su espalda…
R: Cuelga. –Dijo en su oído.
Q: Santana. –Para lo que la otra estaba diciendo. –Veras… me tengo que ir y ahora mismo no puedo hablar.
S: ¡No me lo puedo creer! –Estaba indignada. –¡Has interrumpido mi discurso por irte a fornicar con tu novia!
Q: Espero que no hayas gritado eso en donde haya mucha gente. –Sonrío de medio lado mientras intentaba contener a Rachel que se tiraba a ella como gata en celo.
S: ¡Grito donde me da la gana! –Britany sonreía al ver a su chica tan preocupada por la rubia.
Q: Que si, que si… -No le estaba haciendo caso, Rachel estaba en su espalda apretándola contra ella y masajeando sus pechos.
S: Que te den rubia, por lo menos ten cabeza y usa protección. –Colgó el teléfono.
R: ¿Puedo hacer ya el amor con mi novia? –Pregunto pícaramente.
Q: Se giro poniéndose frente a ella. –Ni aunque llamara el mismísimo Obama te librarías.
Entrelazando sus manos y dándose tiernos besos se encaminaron hacia el baño. Se pararon frente a la bañera sin saber que hacer… la ex animadora se metió primero sumergiéndose entera, Rachel tardo muy poco en desnudarse y entro después, no se besaban, rozaban sus labios y se miraban a los ojos diciendo con la mirada todo lo que con la voz no eran capaces de expresar.
Esa mañana el teléfono sonó en repetidas ocasiones, seguramente serian amigos pidiendo explicaciones o tal vez Judy diciéndole a su hija que le había dejado la comida en el frigo y que hoy llegaría tarde, lo que ellos no sabían es que ambas estaban perdidas la una en la otra, en cada recoveco de sus cuerpos… que cada susurro era como si lograran detener cada segundo, estaban es su mundo, estaban amándose .
oOo
-Gracias Henry. –Estaba agotado. –Este panel pesaba mucho.
Henry: Para lo que necesites. –Se despidió amable.
El hombre salía del supermercado mientras se encendía un cigarrillo y buscaba las llaves de su coche.
-Cuanto tiempo… joder, eres Henry Blunt –Oyó una voz femenina su espalda.
H: ¿Te puedo ayudar… -No pudo acabar de hablar cuando vio a la mujer.
Anna: Venia a comprar algo al super… pero entonces me di cuenta de que solo tu podías darme lo que venía buscando. –Dijo como si nada.
H: No.. no.. pue-puedo ayudarte, lo siento. –Se giro y aligero su paso, no quería estar ahí.
A: Si, claro que si… -Se puso a su lado. –Venia a ver si podías darme la vida que me has quitado.
H: Vete. –No la miraba. –Podría denunciarte por acoso.
A: Hazlo. –Rio irónica. –Seguro que me caen mas años que a ti.
H: Yo también fui una víctima. –Después de decir eso recibió un empujón por parte de la mujer.
A: Una mierda… -Lo miro a los ojos con rabia.
H: Lo siento de verdad… -No quería ni mirarla a los ojos, no podía hacerlo…
En el juicio pusieron una foto de la niña que había muerto y era igual a ella… esa mujer, su madre. Los mismos rasgos y los mismos ojos, no tenían el pelo tan oscuro como ella pero se parecían tanto como dos gotas de agua, daba la sensación de estar viendo a la niña adulta.
A: No lo sientas. –Lo cogió del brazo y saco una navaja de su bolsillo, rápidamente se la puso en el abdomen y lo miro con odio.
H: Pero qué coño… -No quería moverse, podía sentir como la punta del cuchillo aprisionaba su piel y sabía que cualquier movimiento podría acabar de mala manera.
A: Ahora si me vas a mirar y me vas a hacer caso… -Sonrío con dureza.
H: No quiero que ninguno de los dos tenga problemas, no cometas una locura… -Intentaba convencerla.
A: No voy a matarte… por ahora. –Lo miro como si estuviera vacía y hablo con poca serenidad. –Sería demasiado fácil hacerlo. –Se encogió de hombros –Quiero que duermas con un ojo abierto, que sueñes conmigo… ten por seguro que voy a hacer lo que la ley de este puñetero país no ha hecho. –Asintió convencida.
H: No quería hacerlo… -Empezó a llorar. –Ten por seguro que ni yo aun me he perdonado lo que hice.
A: No por favor para… -Puso cara de obviedad y asco. –No me intentes dar pena inútil.
H: Lo siento tanto… -Rompió a llorar más fuerte. –He dejado la bebida ya…
A: Me da igual que la hayas dejado. –Lo soltó y guardo la navaja. –Vas a arder como mi hija hizo, y voy a quedarme viéndote gritar como mi mujer tuvo que soportar… vas a ir al infierno, los dos, vamos a ir los dos. –Asentía convenciéndose. –De la mano.
El hombre cuando se vio libre camino deprisa hasta su coche.
A: ¡VA A SER LO ULTIMO QUE HAGA! –Lo decía en alto para que la oyera. -¡PERO TE PROMETO QUE VOY A HACERLO!
El hombre arranco el coche y salió huyendo del aparcamiento, ella se quedo de pie allí… de un momento a otro y seria por lo que acababa de vivir, empezó a faltarle el aire, no podía aguantar emociones fuertes o situaciones nerviosas, ella lo sabía. Rápidamente saco las pastillas de su bolsillo y se la metió en la boca, se la trago y volvió a emprender camino hacia su coche, iría a ver a Kate… quería tenerla otra vez entre sus brazos.
''La venganza es el manjar más sabroso condimentado en el infierno.''
LAS CHICAS YA SE HAN DECIDIDO A HACER LO SUYO PUBLICO Y ESTÁN EN PLENA MOMENTO PASIONAL.
JOE PARECE QUE LE A SALIDO UN NEGOCIO ALGO MAS INTERESANTE QUE TOCAR EN UNA BANDA ¿QUE SERA? ¿CON QUIEN HABLARA?
ANNA... QUE RARO... QUIERE VER MUERTO A HENRY... ¿QUE LE PASA?
COMENTAR SEA BUENO O MALO.
BESOS Y ABRAZOS.
