AVISO IMPORTANTE

Antes que nada saludos a todos los que siguen esta historia. Agradezco que aún estén aquí a pesar de los retrasos, de los cuales, me disculpo.

Y bien, a lo que vine. Resulta que ya esta por finalizar el capitulo Batalla Final 3 y para ayudarme a dar continuidad releí toda mi historia aquí en fanfiction y noté con gran sorpresa y pena que me salte categóricamente 2 capítulos (escritos en su momento y que se perdieron) que, si bien no son fundamentales, si ejercen influencia en la historia. Y antes del gran final me di a la tarea de traérselos.

Si, están a destiempo, pero no podía dejarlos perderse. Daré una breve introducción para que los sitúen temporalmente en la historia que en este link corre.

Y dice:


Parte perdida 1. Capítulo 12.5

Este capitulo ocurre 16 horas antes de que las gemas de cristal se den cuenta de que Peridot desapareció y que se encuentra en el amazonas (donde dos gemas corruptas le dan la paliza de su vida y le arrancan un brazo de una mordida ¿Se ubican?. Pues antes de que desapareciera, ella se reunió con Connie (la morena la había citado por que Steven actuaba raro) y pasó lo siguiente:

-Parque de Beach City, 16 horas antes-

- Creo que vine con mucha anticipación - pensaba Peridot mientras, sentada perezosamente en una banca con vista al mar, jugaba con sus dedos flotantes haciendo figuras frente a ella; en un cuadro atrapaba una nube, hacia una estrella y seguía a una gaviota, un círculo algún barco lejano.

Dejó de hacer figuras y gimoteo desesperada.

- ¡Gaaarr! A que hora pretende llegar -

- Hola - mencionó una voz detrás de ella.

- ¡Aaaaw! - exclamó Peridot cubriéndose con sus brazos casi cayéndose de la banca.

- ¿que diablos les pasa a ustedes y su gusto por asustar? - dijo la verde frunciendo el ceño.

- Lo siento - dijo su interlocutora sentándose en la banca, al lado de Peridot.

Ella llevaba un sombrero amplio color blanco con un lazo azul alrededor de la cúpula. Un pequeño moño lucía atrás. La parte de abajo del sombrero era rosada. Un vestido blanco hasta los tobillos con un cinto azul que combinaba. Traía puestos unos zapatitos negros que apenas se veían debajo de su falda. Un brazalete en la muñeca derecha color rosa.

Peridot pensó que su acompañante se veía muy bonita, sin notar lo que hacía, miro a Connie de arriba abajo; examinó su sombrero, su ropa, todo. Luego se vió a si misma, robótica, con un insípido traje verde con negro, un peinado raro, un visor. Entonces conoció una sensación que no pudo describir, venía del estómago y se anudaba en su garganta.

- No luzco como ella - pensó viendo sus implantes - soy como un... robot.

- Ejem - Connie se aclaró la garganta a fin de sacar a la verde de sus pensamientos.

- Oh si, disculpa Connie, ejem - se aclaró igual la garganta Peridot - tu, me citaste aquí, y bueno, aquí estoy. ¿De que trata todo esto? -

Connie miraba sería a la gema, el viento de la tarde movía su sombrero,

- Steven no es el mismo desde hace unas semanas - dijo al fin la morena notando que al mencionar al chico Peridot cambio su postura. Connie continuó - él esta distraído, casi no bromea, algo le angustia, y no está mejorando -

Peridot comenzó a sentir un ebullir de emociones; calor, presión en el pecho. Sabía que Steven sentía o sintió algo por ella, pero tenía la firme convicción de que con las semanas de trato cortante y con la forma en que se burló de él, la olvidaría rápidamente. O quizá la odiaría

- Ok...quizá...este enfermo - dijo Peridot sabiendo que mentía.

- Él no está enfermo - dijo Connie - Steven esta deprimido por alguien, yo supongo que es por lo que pasó con Amatista pero no me convence, hay algo más.

¿Y que podría ser? - preguntó Peridot moviendo una mano en un ademán un poco exagerado.

- Crei que tú podrías saber - dijo Connie viendola seriamente.

- ¿y... y-yo por que debería de saber algo? - dijo Peridot desviando la mirada hacia el mar. - soy una gema ocupada ¿sabes?, soy ingeniero en tecnología de Homeworld, no tengo tiempo para saber qué le pasa al híbrido -

¡No le digas así! - dijo Connie mirándola con enojo - él no dice nada pero esos nombres ¡le duelen! Y viniendo de ti es cruel - Connie se detuvo un momento y continuó - es un chico noble y de buen corazón y yo no soy tonta, ¿discutiste con Steven? -

La mirada de Connie había cambiado, miraba a Peridot intensamente.

- ¿que pasó entre ustedes para que él reaccione así? - insistió Connie.

Peridot miraba para todos lados. Su boca era pequeña, no sabía que hacer, que responder. Esa niña le infundía temor.

- Ok...bieeen - contestó al fin la gema verde - puede que hayamos...discutido un poco si -

- ¿y tan importante es que no se ha solucionado? ¿Sobre que discutieron? - volvió a cuestionar Connie.

- ¡eso no te incumbe!, es entre Steven y yo - respondió Peridot.

- ¡claro que me incumbe! ¡Quiero a Steven muchisimo y me duele ver que no ha sido el mismo durante semanas!

- ¡yo también lo quiero! ¡Quizá más que tú! - respondió Peridot.

- ¡Entonces demuestralo! - dijo Connie poniéndose de pie - soluciona el problema y devuelvele su luz. No tengo idea qué tanto lo pudiste haber herido para que Steven guarde resentimiento, pero si le pides disculpas de corazón, te perdonará. -

Peridot agarraba el borde de la banca con sus dedos, tenía la cabeza gacha y fue allí que Connie se dió cuenta que ella lloraba angustiosamente, tenía los ojos cerrados fuertemente y los dientes apretados.

Peridot sollozo una y otra vez. Connie estaba visiblemente sorprendida.

- no... puedo.. hacerlo - dijo entre sollozos Peridot - no puedo hacerlo -

- lo lastimé mucho...me reí de él...me burlé - las lágrimas seguían saliendo.

- ¡entonces corrigelo! - insistió Connie.

Peridot no dijo nada. Se limpió las lágrimas de la cara y recobró algo de compostura. Se puso de pie y se dirigió a Connie,

- Connie, ¿Estas enamorada de Steven? -

La morena no esperaba eso. Veía a Peridot que ahora de pie y con sus potenciadores, era más alta que ella y de pronto la sintió imponente.

- Yo...no tengo por qué responder eso - dijo Connie.

- Obviamente estas enamorada de él - aseveró la gema verde, luego se dió media vuelta y procedió a retirarse del lugar, pero habiendo dado dos pasos se detuvo y dijo:

- Consuelalo, cúralo, dale ese cariño que sientes y poco a poco tendrás al maravilloso chico que es de vuelta - agregó finalmente - a mi, por otro lado, entre menos me hablen, mejor -

Peridot sintió que todo lo bueno de su cuerpo la abandonaba, se sintió terriblemente sola, vacía, hueca. Sintió que realmente ya no había nada por que vivir.

- tu también estás enamorada de él - dijo Connie con mirada firme, Peridot aún le daba la espalda.

Un silencio maximizo los sonidos alrededor de ellas; el graznar de las gaviotas, el arrullo de las olas del mar, a lo lejos se escuchaba música electrónica de un puesto de sodas, carros que pasaban, la vida en su apogeo.

- Sí - dijo Peridot - y ahora que lo sabes, has lo que te dije. Devuelvele la luz que yo le quite.

Y que me olvidé de una buena vez -

Peridot sacó sus hélices y se alejó dejando a una Connie pensativa. Todas sus sospechas, habían resultado ciertas.

Fin capitulo extra.

Como pueden ver, esta parte es fundamental para comprender por que Peridot se fue sola al Amazonas.


18.5 Pude Matarte

Este capitulo es justo después del capitulo 18 llamado "Amigo- Enemigo" en donde Connie y Peridot charlan y quedan de acuerdo en respetarse independientemente de con quien se quede Steven. En estos eventos, Peridot acaba de regresar de su gema después de la paliza dada en el Amazonas.

Me sorprende que este capitulo se me haya pasado puesto que tiene una escena romántica-atrevida entre Peridot y Steven, además de una revelación importante.

Y dice:

Amatista revisaba el refrigerador de la casa, tomo un bote de leche, tomó la leche y se comió el envase.

- Amatista - interrumpió una voz desde la sala - esos alimentos son para Steven, debemos racionar en lo que regresa Greg.

- Hay suficiente Perla - respondió la morada tranquilamente - Greg dejó dinero suficiente para las comidas.

- las comidas de Steven - respondió la blanca - no de su hija adoptiva. - aseveró mientras se acercaba a Amatista señalándola

Amatista iba a enojarse, luego se sonrió, entrecerro los ojos y dijo con un toque de maldad.

- ¿que? ¿Ahora administras el dinero de tu novio? -

- ¡Amatista! - y comenzó una persecución por toda la sala.

Tiraron una lámpara, unos libros y se dispusieron a salir pero fueron detenidos por alguien que las agarró de la ropa y las levantó como si fueran gatitos.

- paren sus tonterías - dijo Garnet y luego las bajo.

- y Perla tiene razón , esa comida es de Steven - Perla sonrió y Amatista cruzó los brazos

- Bien - dijo la púrpura - venderé algo de mi cuarto y compraré MI comida.

- me parece justo - dijo la roja. Amatista fue a su cuarto, entró pero antes de cerrar volteó y dijo.

- ¡saludame a tu novio Perla! - le sacó la lengua y cerró su puerta.

Perla iba a contestar pero Garnet le tomó del hombro.

- noto algo diferente en ti Perla - dijo Garnet viendo a la blanca. Perla se sonrojo,

- no es nada - dijo -

- puedes engañarme en muchas cosas Perla, pero no en esto - dijo Garnet - no soy ignorante de tus encuentros con Greg, tampoco Amatista lo es,

- yo... - titubeo Perla -

El amor es algo hermoso Perla, pero de igual manera puede doler, sobre todo cuando no parte de un sentimiento adecuado y no digo que lo tuyo sea así - la tomó del hombro - eres muy inteligente por eso te pregunto ¿amas a Greg por que te salvó la vida? ¿Sientes que es una deuda con él? -

Perla miró a Garnet, luego contestó - mis sentimientos detonan de ese momento, estaba débil y creí mi vida vacía. Luego casi muero, luego...él me salvó la vida exponiendo la suya -

Me dijo cosas, cosas lindas y yo - tomó aire - sentí en mi pecho un calor y me comencé a ruborizar por nada, reír de la nada al recordarle -

Interrumpió Garnet - lo curioso es que no soportabas ni su presencia en esta casa, y ahora quieres estar con él -

- nunca fui afín al contacto humano y menos al de él por, bueno, tu ya sabes por qué - contestó la blanca viendo el cuadro de Rose Cuarzo - pero, todo cambio el día en que me salvó de morir -

Garnet suspiro - bien, entenderé que le amas por el camino correcto. ¿Le has besado? -

Perla se sonrojo, luego se sonrojo mucho y bajo la mirada apenada, luego empezó a jugar con sus dedos.

- yo... - dijo Perla tímidamente.

- oh por mis gemas - dijo Garnet sorprendida - Perla tu... -

La blanca, con toda su cara azul de pena y ojos cerrados, asintió con la cabeza varias veces.

-MENTE DE GARNET-

Rubí: ¡preguntale que sintió!

Zafiro: no vamos a preguntar eso, es algo íntimo.

Rubí: ¡que nos de detalles! Anda zafiii...

Zafiro: eso sería abusar de la confianza que nos tiene, dejemos a ella si desea contarnos más.

Rubí: zafiiii...

Zafiro: ¡no!

-FUERA DE GARNET-

Garnet se acomodó los lentes,

- ¿te sientes bien con eso? - preguntó Garnet mientras interiormente Zafiro mordía Rubí.

- fue extraño, raro, algo que nunca pensé hacer - Perla se agarró las manos y las pegó a su pecho - pero es...te hace sentir...cosas... - sonrió - Garnet, me tengo que ir - y Perla fue a su cuarto técnicamente huyendo.

Garnet sonreía gustosa - me siento muy feliz por ti Perla -

- CASA DEL TEMPLO, 8 pm-

- parece que logre asustar a la niña Connie con lo de "hacer el amor", pero la realidad es que no se que significa - pensaba una pequeña gema verde mientras entraba a la casa, venía de su encuentro con Connie apenas asimilando la charla que había tenido (capítulo 18 si desean recordar la charla), pasó la sala y vio a Steven en su cuarto, antes de que la viera, se sacudió un poco y siguió

- hola Steven ¿que has hecho? - preguntó

Él la miró, no dijo nada, bajo las escaleras, se acercó y la abrazó.

- S..Steven? - dijo Peridot sorprendida.

- me hace muy feliz que este bien, no había tenido oportunidad de decírtelo - dijo Steven mientras la abrazaba

Peridot bajo la cabeza, tembló un poco y comenzó a llorar dejando salir todo en sí misma. Y no dijo nada, lo abrazo suavemente y mojó la roja camiseta del chico con lágrimas,

- Steven - dijo antes de largar un sollozo acompañado de palabras atragantadas. Quiso decir algo pero no pudo, todo se quedaba en su garganta. Sollozó mucho, antes de confesar,

Steven, pude matarte, ¡Sentí su hambre! - sollozó - ¡casi fui un monstruo! -

Steven se separó y la miró confundido

- ¿que quieres decir? -

- FLASH BACK - (este flash back vendría a ocurrir la madrugada antes de que Steven descubriera que Peridot había amanecido con él y este le mordiera el brazo creyendo que era una gato galleta)

La gema de Peridot se iluminó y comenzó a elevarse, la madrugada en Beach City caía como un manto que lo cubre todo.

Un resplandor iluminó la cama donde un joven de pelo crespo dormía plácidamente, y de la gema verde, se proyecto un cuerpo luminoso, todo como suele pasar cuando una gema se regenera; excepto que el cuerpo luminoso comenzó a destellar como un foco que falla, como un holograma cortado una y otra vez.

El cuerpo luminoso tocó tierra y abrió algo que sería la boca, comenzó a andar hacia el pequeño en la cama. Extendía sus brazos y manos como queriéndole agarrar pero, a su vez, una increíble fuerza la detuviera. Con todo, llegó hasta donde estaba el joven, abrió aún más su boca, se preparó para arrancar algo de él.

Luego se llevó las manos a la frente, arqueó la espalda, se sacudió un par de veces, volvió a destellar, se elevó y en una implosión apareció Peridot, quien suavemente cayó a la cama junto a Steven profundamente dormida.

-FIN DEL FLASH BACK-

- Eso pasó Steven - dijo la gema verde con la cabeza abajo y perlitas de agua en sus ojos.

Steven estaba un poco asustado, no tenía idea que había estado tan cerca de morir. No dejó que esa sensación lo venciera, volvió a abrazar a Peridot y le dijo al oído,

- todo está bien, estas aquí, nada de lo que haya pasado cambia lo feliz que me siento de tenerte conmigo sana y salva -

Ella sintió un escalofrío al sentir su aliento, suspiro - gracias mi amor - dijo Peridot al oído de él, se separó y unió sorpresivamente sus labios con los del chico.

Peridot tenía un aroma diferente, era fresco, como a naranja recién cortada o a mar. El la abrazó de la cintura para después separarse,

- Peridot yo... -

- lo sé - dijo la verde sonriendo y sonrojada,
- estas confundido, no te angusties, lo que tenga que suceder vendrá a su tiempo - se alejó un poco de él,

- yo no quiero lastimar a nadie - le dijo Steven bajando la mirada -

- la existencia es aprendijaze, y para bien o para mal estaré contigo Steven, hasta que mi gema pierda su color -

- Peridot yo... -

- No digas más - interrumpió la rubia - ya hablaremos luego, tengo trabajo que hacer - y procedió a retirarse,

Entonces Steven la tomó de la mano, suavemente la pegó a su cuerpo y la besó de nueva cuenta. Peridot sorprendida no alcanzaba a comprender, Steven la tomó de la cintura y se sentaron en el sillón sin dejar de besarla. Él se separó,

- S..steven..no... - dijo Peridot con dificultad.

El chico beso su mejilla, acarició su cabello, los ojos de Peridot estaban entrecerrados,

- Steven...no... - dijo nuevamente

Steven la abrazó más y entre besos, la respiración se hizo pesada, había un calor extraño que emanaba de ellos, comenzaron a resbalar dejando a Peridot casi de espaldas en el sillón,

- ...no... - dijo casi como un gemido la gema rubia.

- Hey stivi, cuando una chica dice que no, deberías detenerte - dijo Amatista quien tenía su látigo entre las manos y estaba sentada en el borde del cuarto de Steven, quedando justo arriba de ellos.

Sobra decir que Steven se fue al otro extremo del sillón asustado y sonrojado, su corazón latía a mil por hora, Peridot tenía los ojos enormes viendo a Amatista,

- ...yo...yo...¡tengo mucho que hacer! - y se vio un visaje verde recorrer la casa hasta dirigirse a la puerta que da al templo.

- vaya - dijo Amatista - se fugó - luego vio a a Steven que estaba en apenado a más no poder.

- Y dime stivi - la púrpura lo miró con ojos entrecerrados - ¿siquiera sabes que hacías? -

- yo...tengo algo que hacer - y salió por la puerta -

¡Saludame a Connieee! - gritó Amatista entre risas.

- no voy a dejar de vigilar a estos tres, tienen las emociones a flor de piel. Aunque jamás creí al stivi tan atrevido je je - se quedó pensando la morada. Luego apoyó sus manos en el suelo y levantó la cabeza, recordó la charla que había tenido con Perla, se cara se ensombreció y denotó tristeza y disgusto.

- todo por cobarde - se reprochó a si misma.

Fin del segundo capítulo extra.


Y bueno, eso pasó. Ojalá logren ubicar las situaciones.

Ya estoy por terminar el capitulo final, me ha costado barbaridades y bueno, espero que sea de su agrado. Debe quedar este fin de semana.

Gracias por estar chicos y saludos a todos en todos los rincones del planeta en que se encuentren.

Lobo Hibiky a su servicio.