¡Ei!

Ya vuelvo por fanfiction para colgar el antepenúltimo capítulo de este fic, casi corriendo porque el tiempo se acaba, si recordamos que el capítulo 30 lo colgaré el 20/5/10. Antes de todo, respuestas a reviews:

Lady Paper: Has sido la única (espero no equivocarme) que has comentado en este capi. Gracias por hacerlo.

Ahora sí, el capi 28, un poco introductorio al posterior y conclusión del anterior. Se que deseabais otra cosa, pero es que mi mente no daba para más. Espero que os deje con ganas de más, porque ya digo que sin contar este queda el 29 y el epílogo. Ah si, gracias a las nuevas alertas que he visto, te alegra saber que hay gente que le gusta tu fic y lo sigue, aunque sea solo leer sin comentar. Animo a todos estos y a todos que dejeis vuestra opinión, que no está de más.

Y por favor, recordad que que este fic es ÚNICO de su creadora y que está prohibido PLAGIARLO!!

Muchos besos y... siempre hay una verdad!

Detalles para entender el fic:

* ... * significa pensando

" ... " son los textos en la mensageria instantanea y escritos en papel

(...) son acciones que efectuan los personajes.

Los personajes no son mios, pertenecen exclusivamente a Gosho Aoyama, un gran creador de un gran manganime


Capítulo 28. Una boda anunciada.

Los componentes del trio del FBI se quedaron helados ante esta declaración.

Jodie: ¿Y vamos a dejar aquí a Ran y Kudo?

Shiho: Si no nos vamos, el edificio acabará con nuestras vidas.

Kogoro: (sale de otro auto y va derecho hacia la castaña) Yo no pienso dejar a mi hija ahí, ¡ahí no! – y se cae de rodillas.

Eri: (lo ha seguido) Kogoro, tenemos que hacer caso a la policía…

Kogoro: ¿Pero no ves que siempre que está con Kudo le pasa algo? ¡Es nuestra única hija, Eri! ¡Ahh! – se frotó la cabeza porque algo le había caído.

Shiho: Este bloque… ha sido lanzado por alguien y… ¡mirad! ¡Lleva un mensaje! Bien, Shinichi y Ran… ¡Están bien!

Eri: Si pero, ¿quién nos asegura que no los hayan matado ya?

Takagi: Nadie, pero tenemos que alejarnos del perímetro.

Shiho: Quedan dos minutos.

Todos se montaron en los coches y se alejaron hacia atrás unos metros, donde misteriosamente estaban Aoko y Kaito, habiendo llegado solos. De repente, el edificio tembló y se empezó a derrumbar. Eri se abrazó a Kogoro, Aoko lloró y Shiho estaba muy seria. *Lo siento, Kudo*.

Dentro del edificio los tres habían llegado al terrado pero no se abría la puerta de salida.

Shinichi: Mierda, ni a golpe de disparo.

Vermouth: Ni que lo digas… ¡Angel, angel!

Ran se había caído en la escalera y no podía continuar, la faltaba la respiración. Shinichi la cogió y la zarandeó.

Shinichi: Ran resiste, saldremos de ésta.

Súbitamente todo el edificio se sumió en un temblor estruendoso y una luz negra los invadió.

Al cabo de horas o minutos, Ran despertó y se levantó. Al hacerlo, vio que se encontraba en una especie de bosque y justo a su lado se hallaba Shinichi. Le tocó el cuello y notó que aún tenía pulso, así que se volvió a incorporar y corrió hacia la luz, viendo a Kaito.

Ran: ¡Kuroba! – Kaito se giró hacia donde provenía esa voz y la vio – Shinichi está herido – Kaito ya la había alcanzado – ayuda a Shinichi – dijo con últimas palabras señalando hacia la espesura, derrumbándose en los brazos del de Kanto.

Cuando se despertó, lo primero que vio fueron muchas luces blancas que le cegaban la vista, así que se giró y sonrió al distinguir unos ojos verdes que la acompañaban en la cama contigua.

Kazuha: Ya has despertado.

Ran: Eso parece… ¿Cuánto he tardado?

Kazuha: Dos días. Tenías una grave intoxicación por inhalación de CO, además que contusiones; por suerte no son tan graves como las mías – señaló sus piernas, vendadas, y los puntos en los hombros – tuve suerte que Heiji me encontrara.

Ran: ¿Y cómo está Shinichi? – temía pronunciar ese nombre.

Kazuha: En otra habitación, recuperándose de la operación. Perdió mucha sangra, pero se pudo salvar gracias a la tuya.

Ran: ¿Mi sangre?

Kazuha: Sí, dejaste escrito que si Kudo volvía a necesitar sangre serías su donadora.

Ran: vaya…

En ese momento la puerta de la habitación se abrió y entraron cinco personas, cuatro de las cuales se acercaron a la cama de la paciente recién despierta.

Kogoro: Ran, por fin despiertas.

Eri: Nos tenías muy preocupados, hija.

Ran: Pues tranquilos, que con Kazuha aquí ya estoy entretenida.

Aoko: Mi gemela preferida está curada, ¡fiesta!

Kaito: ¿Quieres parar de liarla? – la cogió de la cintura.

Ran: Que envidia me dais.

Eri: Voy a llamar al médico.

Ran: Sí, que quiero despejarme un poco.

Médico: No hará falta que me llame. Señorita Mouri, tiene todo el permiso para salir.

Ran: Muy bien – se levantó y después que casi todos abandonaran la habitación, ella fue hacia la puerta y le susurró al moreno, ausente hasta ahora – Heiji, hazlo por mí y por Shinichi – y cerró la puerta.

Heiji suspiró y se acercó a la cama de Kazuha, sentándose en un borde.

Kazuha: Ran ya está bien, menos mal. No me imaginaba que todo acabaría así.

Heiji: Kazuha, ya sabíamos que todo acabaría bien. Siempre se ha hecho justicia. Pero ahora no te quiero comentar esto.

Kazuha: ¿Qué quieres? – dijo molesta.

Heiji: Kazuha, la verdad es que cuando te vi de aquella forma pensaba que te morirías y que no te podría haber confesado que – tragó – que tu siempre has sido la persona por la cual vivo cada día, aquél primer amor… Kazuha, yo… ¡yo te amo! – le soltó, cogiéndola por las manos.

Kazuha: Y yo también, tonto- le dijo. Heiji se inclinó hacia ella y unió sus labios a los suyos, con un beso puro pero…

Shinichi: ¡Sorpresa! ¡Me han dado el permiso para dar una vuelta y – se calló al ver como había interrumpido la escena – Ran, vámonos.

Heiji: Esto…

Ran: Felicidades, Kazuha. Y si, nos vamos – y cerraron la puerta, dejando a los dos de Kansai perplejos pero con una sonrisa.

Ran había aceptado el perdón de Shinichi sobre su pasado de Conan ya que con las indirectas de Gin y Kazuha y sus propias sospechas que nunca se acababan ya lo había entendido todo. Aún así, se comportaba más fríamente con Shinichi desde que le dieron el alta del hospital, y es que él no le había dado ni una mísera explicación, solo un "Lo siento Ran", que poco estuvo de comérselo al ver la cara de furia de la morena. Shinchi no sabía qué hacer para arreglar el gran desastre. No había tenido tiempo de estar con ella desde la salida ya que había testificado contra muchos miembros de los Hombres de Negro y había asistido al entierro de Chris Vineyard junto a su madre.

Total, que pasaron dos meses y la cosa no avanzaba nada hasta que ambos recibieron, un día, dos invitaciones de la boda de Miwako y Wataru, así que Shinichi se puso muy contento ya que presentía que es día iba a ser muy especial. Llamó a Heiji y a Kaito, que no había sido denunciado, para quedar en la iglesia.

La mañana de la boda…

Kogoro: Ran, espabila que no llegamos.

Ran: Ya voy padre. No encuentro un anillo.

Kogoro: Que no eres tú la que te casas.

Ran: Ya lo sé, pero es muy importante… lo encontré.

Se puso el anillo y los dos bajaron hacia el taxi, montaron y carretera y manta. Ran sonrió mirándose el anillo, en el que ponía "Soy tuyo, S".