N.A: culpen a la horrible tragedia de quedarse sin internet que me hizo redactar con calma xD. Supongo que tal vez me salió poetico, metaforico, etcétera owo. Espero sea de su agrado y ya saben si fue un asco díganlo y si no díganlo n.n.

Esta vez no contesto los review _ no tenia como sin internet, pero aun asi dejen review xD. Agradesco a todas aquellas que dicen que mi kaname y mi Zero son muy parecidos a los de hino owo mi intención siempre ah sido hacerlos lo mas cannon q me permita la historia n.n.

Ya que no tenia inter y no tengo nada guardado n mi pc, espero que mi memoria haya funcionado y todo se acople, si encuentran algún erro háganmelo saber owo.

Recuerden q la parte del lemon ya fue narrada asi que esa me la puedo saltar xD. Lo digo para q no haya confusiones cm veces pasadas.

Disclaimer: ni vampire knight me pertenece ni, sus personajes sino a matsuri hino, gran mangaka. Sin fines de lucro obviamente –w-.

x.x.x.x.x.x.x.x.x..x..x..x..x.x.x..xx.x..xx.x..x..x.x.x..x..

La Suerte de los Condenados

Ecos espectrales resonaron atravesando pasillos y habitaciones hasta llegar al noble rubio de ojos verdes ya en guardia al pie de las escaleras. Tal cual como si se tratara de un aviso cómplice con el único ser que la defendía en sus entrañas, la mansión advertía que había sido profanada por intrusos. El rubio lo supo desde que escucho el sonido lejano que solo podría causar el desplomo de una estructura. Alguien había derribado alguna pared.

Takuma se puso en guardia con la disciplina que atribuía el entrenamiento de su familia, la casona había guardado silencio pero, su cuerpo reaccionaba ante el inminente peligro. Estaban cerca, muy cerca…y eran varios…

Recuerda que si caes llegaran con Ruka y los demás –se motivo aun sin poder creer que hubiesen entrado a la casa ¿Dónde estaba kaname? ¿estarían todos los cazadores muertos? Debía recordarse que si el estaba precisamente allí era por la posibilidad de flancos desprovistos, al parecer habían dado con uno…

La casona cayó en un sepulcral silencio cuando Gruñidos guturales se colaron por todos los rincones. Takuma miro hacia todos lados en busca de la fuente, pero era imposible, venían de todas partes, resonando por doquier, invadiendo recovecos, lejanos, amenazantes...

Un gruñido rasgo sus oídos, potente y claramente cerca. El noble volteó en el mismo instante que el cuerpo bestial de un lobo negro le saltaba a traición. Ambas masas corpóreas cayeron al suelo estrepitosamente; el menudo cuerpo bajo el aplastante mutante. Takuma soltó un fuerte alarido cuando desgarradoras fauces se incrustaron sin piedad perforando la carne de su hombro derecho, el animal inconmovible a pesar de que su victima había tenido la escasa fortuna de encertarle fieramente toda la hoja de la katana en sus entrañas.

A pesar de que litros de sangre propia y ajena manchaban no solo su rostro sino, también la extensión de su cuerpo, que el aire se le escaseaba de los pulmones, que estaba a solo minutos de perder el brazo, y que por mas que gritara ni aunque, los gruñidos de la bestia no opacaran su voz nadie parecía escucharlo; el vampiro fue capaz de reconocer otras presencias que no se detuvieron al verlos, simplemente pasaron de largo hacia la planta superior por el mismo camino que el resguardaba con su vida. Una sola palabra volvió a resonar en su mente "Ruka" ella seria la próxima victima junto a todos los sirvientes de la familia kuran.

El animal lo sacudió con fuerza seguro de romper sus tendones y llevarse consigo el miembro, takuma había perdido tanta sangre que ya casi no sentía dolor, la realidad se le tornaba lejana y poco a poco perdía el conocimiento. Seguro de que pasaría a la otra vida con la ausencia de una extensión de su cuerpo el rubio cerro los ojos, soltando el mango de su katana, y cayó inconsciente, sin poder escuchar el agudo grito del nivel superior; sin poder ser testigo de cómo la bestia segundos después desentrañaba sus dientes ensangrentados de su hombro, y levantaba la mirada concentrado, escrutando el silencio; alguien mas estaba en ese lugar…

x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x..x.x.x..x..ox.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x..x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.

- ni siquiera lo pienses mocosa!- se atrevió a decir Yagari estorbándole el paso a la princesa en cuanto vio la decisión en sus ojos carmín. Yuuki gruño en respuesta, volteando solo para ver como su hermano seguía estoico detrás de ella, igual en desacuerdo.

- que no escuchaste? – profirió la castaña exaltada, a sus agudos oídos habían llegado los gritos, gritos desesperados que no supo identificar; todos lo habían echo, a tan solo unos minutos de que los licántropos hubiesen desaparecido por el hoyo, Yuuki no tenia pensado en que podría ser Zero, sino mas bien…- están siendo atacados – la castaña intento evadirlo pero Yagari nuevamente volvió a bloquearle el paso.

- niña escúchame bien!- bramo el cazador, su pupilo y el resto de cazadores se mantenían alejados de la discusión- ellos ya entraron, se encargaran, nosotros solo aumentaríamos su carga, aun mas, estorbaríamos- el único ojo de Yagari se desvió momentáneamente al purasangre trasmitiendo un mensaje silencioso y a los segundos Yuuki sintió unas suaves manos tomarla de los hombros y el aroma de su hermano la invadió de golpe.

- Yagari tiene razón Yuuki- la voz de kaname se escuchaba pasiva, indescifrable, como si no le importara la muerte de sus amigos- recuerdas lo que nos paso? Ellos se mueven en conjunto como si fuesen uno, como, como una manada…-la castaña agacho la cabeza avergonzada, cuando ellos se enfrentaron a los mutantes había sido el eslabón débil. Kaname y ella jamás habían luchado en conjunto y les fue imposible acabar con ellos sin que ella saliera lastimada en el proceso.

Bajando los hombros y con mechones cubriéndole el rostro la princesa cedió y kaname la asió hacia él arropándola en un abrazo, sabia como se sentía. Al purasangre le importaban takuma y Ruka, después de todo habían pasado años juntos y el rubio era lo mas cercano a un amigo que había tenido a lo largo de su vida pero, sabia que no debía intervenir en esta situación, debía confiar en que los lobos podrían manejarlo y desear que trajeran a todos con vida, porque en una guerra eran imposible no tener perdidas.

El joven hanabusa se mantenía al margen observando con preocupación la casona, no imaginaba el hecho de que algo pudieran estarle pasando a los demás nobles y el sin poder hacer nada, la frustración bullía en el y lo carcomía desde las entrañas.

El sol terminó de ocultarse tras las montañas y las pequeñas sombras se alargaron dándole paso al despertar de la noche, el cielo se oscureció por completo totalmente ausente de un astro; un cielo entenebrecido sin luna, una luna blanca cuya pureza debía sentirse indignada de ser obligada a mancharse con la depravación pecadora de los inmortales; aquella pureza simplemente desentonaría con el entorno.

La silueta lejana de rido kuran tan familiar en kaname afloro en el lindel del bosque, su rostro mostraba una sonrisa ladina y sus ojos trasmitían un mensaje directo con su obra maestra, kaname gruño sin soltar a Yuuki mientras, todos habían caído en la presencia del purasangre.

Kaname…- empezó Yuuki en sus brazos, no pretendía alejarse del contacto al menos que fuese necesario, era lo único a lo que aferrarse. Su hermano y su tío se mantenían en una unión que sus ojos no parecían querer romper, hablándose sin palabras.

Rido ladeo la vista hacia el otro extremo por donde habían llegado los licántropos hacia momentos y lo miro con burla, el ancestro alzo una ceja y con un asentimiento fue suficiente para que rido regresara sobre sus pies, marchándose a la cobertura del oscuro bosque.

Que sucede?- volvió a hablar Yuuki y todos esperaban por la respuesta, el mayor lo sopeso unos segundos y luego hablo.

Rido ah concedido una especie de intermedio- su hermana pareció no entender. así que busco mejores palabras- la batalla continuara mañana, al parecer el también necesita replegar sus fuerzas; él al igual que nosotros ah tenido muchas bajas y si notas el esta en mayor desventaja. – kaname coloco dos dedos sobre los labios sonrojados y rellenos interrumpiendo antes de que Yuuki abriera la boca – no – dijo simplemente- rido ah echo bien su jugada, aunque pudiera llegar hasta él, también perderíamos lo que queda de nuestros aliados , no deseo que nadie mas muera inútilmente…- fue ahí que la castaña vio su tormento refulgiendo en sus ojos, kaname no era indiferente a las preocupaciones por las que ella pasaba- y además…con los licántropos ocupados con los mutantes y los pocos hombres que quedan, no tengo quien se encargue de rido- termino y su hermana entendió todo. Olvido el factor mas importante, quien se ocuparía de asesinar a rido, ella claramente no podía, no al menos sola…tampoco deseaba más muertes, debían elaborar un plan que asegurara sus vidas, aunque igualmente le estuvieran dando la oportunidad al enemigo de que también lo hiciera, aquella opción que tomaban era solo un palmo mejor que las otras, de cualquier modo podrían perder a los suyos, de cualquier modo nadie ganaba y lo único que tenia real valía era quien quedaba vencedor, sin importar cuantas muertes llevara a cuestas, la única diferencia es que a ellos si les importaba, a rido no…

Kaname se inclino sobre el oído de su hermana suavemente y susurro a un nivel que solo ella pudiera oírle.

Rido ya sabe que libere mi identidad como ancestro – comenzó el moreno, había dejado de importarle si rido se daba cuenta o no en cuanto se desarrollaba la batalla- y espero que no sospeche el motivo por el que envié a Kaien. – la menor lo miro con intrigada, kaname no le había dicho casi nada del porque Kaien se había ido antes que todo comenzara, el sonrió levemente.

Kaien…-

Ahí viene – aviso desviando la mirada hacia la lejanía, Yuuki le siguió y segundos después un agitado director se asomo al otro extremo de la honda fosa, saliendo de las tinieblas del bosque. en cuanto los diviso frente a la casona, corrió sobre la nieve a gran velocidad.

Bienvenido Kaien- lo recibió kaname, cuando el director hubo llegado a su presencia. el ex cazador estaba sudado y agitado, al parecer había empezado una larga carrera de no acabar, su ceño fruncido mostraba molestia y su rostro serio sumaba suma seriedad al asunto que cargaba encima. – como te fue?-

Rido kuran me ah sentido y me ah dejado pasar – comento desconfiado el cazador y kaname sonrió.

Si, el se dio cuenta de que venias antes que yo, pero tranquilo nadie atacara a nadie al menos por ahora, y el no sabe nada al menos que alguien se haya dado cuenta de que tu…- Kaien negó.

Fui cuidadoso.-

Ya veo y…bien?- Kaien sopeso sus pensamientos indeciso.

Creo que deberíamos tener mayor privacidad, es algo…delicado- kaname lo entendió enseguida y con un largo suspiro supo que debía hacer. A regañadientes el pelinegro soltó con delicadeza el confort cálido del cuerpo de su hermana para poder dirigir la idea.

Bien ya que tenemos solo una noche, iremos al bosque –comenzó y todos prestaron atención- allí se encuentra un pequeño refugio, pasaran allí la noche, recuperaran fuerzas y sanaran a los que estén heridos. Yo hare guardia por si rido no cumple el acuerdo o uno de sus hombres se filtra en nuestro territorio.- miro de reojo al castaño director- pero primero usted y yo debemos hablar- Kaien asintió solemne. Yuuki se acerco y lo tomo del brazo.

Déjame hacer guardia contigo hermano –kaname negó- por favor –

No – dijo rotundamente, ella debía quedarse en la guarida con los demás.- esperemos que la manada de lobos realice el rescate con éxito, hasta entonces los esperaremos allí – como nadie dijo nada podía tomarlo como un si. Yuuki no siguió presionando luego se encargaría de convencerlo.

Un minuto antes de que emprendieran camino, un licántropo color marrón salió rápidamente de la casona hasta ellos. El lobo traía algo entre los dientes y todos vieron con horror de que trataba del rubio noble envuelto en sus ropajes manchados de sangre. Kaname y Yuuki se acercaron y detrás de ellos aidou mientras la bestia dejaba con cuidado caer el cuerpo de takuma en la nieve, no traía su katana consigo y estaba plenamente inconsciente. La gravedad del asunto era tal que ni siquiera aidou se vio afectado por la sangre, Kaien también se acerco.

Takuma –llamo Yuuki inútilmente mientras su hermano lo revisaba con ojo critico, su hombro era una masa amorfa ensangrentada y supo que debía actuar con rapidez, el joven ishijou estaba agonizando y a punto de morir, sino quería que se convirtiera en un montón de cenizas debía apresurarse.

En cuanto todos llegaron al rubio de ojos verdes, el lobo que lo había traído volvió por su camino, adentrándose de nuevo a la casona, la misión aun no terminaba…

Hanabusa- llamo kaname y el rubio entendió al tiro, tomo el cuerpo de su amigo y lo cargo en vilo – síganme- ordeno liderando la caravana rápidamente. No sabía que estaba ocurriendo dentro de la mansión, no sabía que nuevo plan estaría maquinando su tío pero, debía saber lo que había investigado Kaien y por supuesto curar a takuma.

x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x

Cuando la inesperado demolición de otra pared de la casona en un segundo piso, por parte de una de las bestias, que voló inevitablemente por los aires hasta dar contra el enmarañado bosque, rido envió a su espía a merodear.

Kaname guiaba el camino hacia el refugio en medio de los arboles cuando el cuerpo bestial cayó como una bomba metros adelante, llevándose consigo arboles y nieve de por medio. Todos se detuvieron en seco con la esperanza de que el animal que claramente no era parte de sus aliados, regresara a la lucha que aun debía estar desarrollándose en la mansión pero, aquellas esperanzas se fueron abajo cuando los enfoco con peligroso interés.

Adelántense me encargare de el – ordenó kaname, volteándose hacia Kaien, dejando caer una mano sobre el hombro del ex cazador, haciendo uso de su don especial, y trasmitiéndole sus deseos y la ruta del camino a seguir, el refugio estaba muy cerca y no se arriesgaría a ser escuchado. El castaño asintió y los demás lo siguieron abriéndose paso en medio de la flora invernal. El pelinegro no se sorprendió en absoluto al ver la figura de su hermana esperándolo cuando fue despejada por la pequeña multitud. Yuuki mantenía a Artemis aun como un pequeño báculo pero, sus ojos mostraban una determinación férrea y el no se molesto en intentar persuadirla.

El príncipe purasangre sonrió levemente mientras dejaba salir un pesado suspiro- de nuevo? – tanteo y ella asintió firmemente.

Esta vez…no fallare – sentencio y las orbes de su hermano mayor refulgieron en medio de la oscuridad como respuesta, la adrenalina viajaba nuevamente en sus venas al saber los reales deseos de su hermana, no se opondría, ella quería crecer y el la dejaría ir hasta donde pudiera; todos tenían derecho a segundas oportunidades…

La personalidad autentica del ancestro bulló en el como suele hacerlo en ocasiones y se preguntó sí algún día terminaría de acostumbrarse o su corazón de pollo terminaría ganando la partida.

Si necesitas ayuda cariño…solo grita – apoyo con una sonrisa casi sádica, su cuerpo se hizo a un lado con una pequeña reverencia dejándole el camino libre a la menor; la castaña sabia que kaname intervendría al primer indicio y ella no estaba dispuesta a darle ese gusto; Yuuki se sintió igual a esos días en que entrenaban, solo que esta vez trataba con el crudo sadismo del ancestro y no el casi real de su hermano mayor cuando ella quería demostrarle su valía. Al igual que los adultos con los niños, despreocupados y casi gustosos cuando ven que aun son necesitados y tienen la razón y tal cual Yuuki como todo niño no se rendiría hasta cerrarle la boca.

Yuuki invoco a Artemis mientras daba unos pasos al frente, curiosamente y kaname mucho tenia que ver, se sentía más ligera, con menos carga sobre sus hombros, como si la situación de tal calibre solo fuera un juego de hermanos y casi lo era…

El mutante gruñó con fiereza colocándose en posición de ataque pero la princesa no se amedrento.

Yuuki… - llamo kaname a sus espaldas- recuerda que si necesitas algo solo tienes que…- su vos se corto ante la seca de su hermana.

Si!, si!, gritare! –contesto mordaz sin poder ver la sonrisa complacida del pelinegro; cierto placer insano se expandía en él cuando escuchaba a su hermana molestarse, se le antojaba…sexy…

Esta vez, no puedo fallar – pensó la purasangre colocándose en posición, con la sola idea de que todo se puede lograr siempre y cuando lo desees de ese modo.

Kaname se alejo prudencialmente unos pasos observando y sus sentidos se activaron al sentir otra presencia…un olor conocido…

La rata…- pensó oscuramente.

Yuuki echo a andar cuando la bestia fue en pos de ella, con la ferocidad de un león a su presa.

El primer movimiento fue casi un patrón cuando el lobo destaco las garras dispuesto a hacer su piel jirones. Esta vez la menor de los kuran hizo uso de mayor concentración; kaname decía que solo era cuestión de despertar los poderes que tenia por herencia en las venas.

Recordaba el apelativo con que la había llamado rido cuando se enfrentaron a sus mutantes; "cachorro de león" así la había llamado y era el detonante perfecto para motivar su orgullo magullado.

Con un grito de guerra colisiono a Artemis contra las afiladas garras protegiéndose del ataque, su oz vibro al sentir su aura bullir desde su interior, sus emociones se traspasaban a su arma.

Cuando el intento fallo la bestia paso de largo para atacarla desde otro ángulo moviéndose a su mayor velocidad, dio en el blanco al impactar a su contrincante por el costado; Yuuki voló, impactó contra un árbol, derribándolo. Kaname espero impaciente hasta que su hermana se irguió con su cabello hecho un revuelo, mechones estorbándole la mirada, sangre velando en los ojos y sus colmillos se alargaron inconscientemente, su oz vibraba cada vez más fuerte, descontrolada e iracunda igual que su dueña, sedienta.

Cuando el animal rugió corriendo nuevamente al ataque y desapareciendo a medio camino, Yuuki sorprendió a kaname haciéndolo también.

Creo que ya lo esta entendiendo – pensó el mayor con una pequeña sonrisa al sentir a través del vinculo la sensación excitada de la sangre de su hermana. El pelinegro sin embargo decidió que era tiempo de desaparecer de escena…

El señor Torrington estaba demasiado ocupado observando el enfrentamiento que olvido que lo mas prudente en una tierra infectada de leones era tener vigilado al macho alfa de la manada. Cuando Yuuki y el mutante desaparecieron ante sus ojos, su cuerpo se tenso de inmediato en aquella mata de arbustos en donde estaba encubierto, su vista voló de inmediato hacia donde estaba kaname, hacia donde debía estar kaname…

La sangre en sus venas se helo con rapidez y un cosquilleo nació en su nuca intentando advertirle algo. En ese momento se pregunto si fue lo suficiente idiota para no esperar ser descubierto o simplemente se abstuvo de pensar viéndolo totalmente inútil; pensar en negarse ante un purasangre que podía dominar tu voluntad a gusto propio era totalmente inútil. Tal ves desde el inicio su mente bloqueo con desesperación aquella certeza de que solo lo esperaría la muerte, porque al menos rido ya obtuvo lo que quería, tenia un vinculo con el purasangre y todo lo que enfocaban sus ojos rido también lo estaba observando en aquel momento. Por mucho acuerdo que hubiera tenido con sus sobrinos, eso no adjudicaba perdonar a un traidor que simplemente se entregaba el mismo en bandeja de plata, mucho menos le iba a importar su vida a alguien como rido kuran, estaba condenado y su verdugo era…

Señor Torrington, que agradable sorpresa… – resonó una voz sedosa, cargada de peligrosa insinuación a sus espaldas, el anciano vampiro supo que moriría…

La letal oz se incrusto sin piedad, abriendo un camino sangriento por todo el lomo del animal cuando Yuuki le hizo frente en el aire. La cuchilla de Artemis se descontrolo al tener contacto con la sangre y su dueña hasta podría jurar que bebía de ella. Yuuki cayó al suelo mientras el mutante convulsionaba sobre la nieve intentando ponerse nuevamente de pie. No le sorprendió cuando vio la mortal herida cerrarse, y tampoco pudo evitar que sus colmillos se incrustaran en la suavidad de su labio inferior en frustración; lo único que podía hacer era desmembrarlos y aun así seguirían luchando, eran unas bestias. Su labio empezó a sangrar y un fino reguero de sangre viajo hasta su mandíbula, goteando, las gotas cayeron sobre la embravecida Artemis, quien brillo absorbiendo la sangre de su dueña. Yuuki sabia que todo se debía a la agitación de su sangre, estaba dando todo de si por despertar sus poderes y en el camino sus instintos mas primitivos hacían acopio de su ser, infectando su cuerpo y su propia arma, ni siquiera era capaz de concentrarse lo suficiente para hacer decrecer sus colmillos y sabia que debía cambiar aquello si quería ganar, debía tomar el control.

Sus parpados se cerraron manteniendo sus sentidos alerta y calmando su interior, sabia que sus ojos habían dejado de velar en rojo y poco a poco dejo de sentir el filo agudo contra su labio. Artemis ya no temblaba pero, la sensación de cosquilleo en sus palmas le indicaba que algo sucedía con ella, sus ojos cerrados le impedían ver que aun seguía brillando.

El mutante volvió a abalanzarse contra ella y Yuuki fue capaz de esquivarlo. Gracias a su sangre llego a ser igual de rápida pero, aun debía pensar en como acabar con el.

Como puedo…- una idea interrumpió sus pensamientos de golpe y en su rostro afloro una sonrisa- claro…la cabeza – pensó con suficiencia, sin núcleo central, las órdenes no serian enviadas al cuerpo y se desplomaría; valía la pena intentar.

El anciano ni siquiera fue capaz de responder de ninguna forma el saludo cuando su cuerpo se irguió sin su consentimiento a una velocidad alarmante. Con sumo temor alzo la vista solo para encontrar un par de orbes más carmines que la misma sangre, refulgiendo en una macabra sed de venganza. Kaname lo miraba fijamente y algo de su oscura aura bordeo su ser; si rompía o no el acuerdo le valía un bledo, aunque estaba mas que seguro que rido no lo tomaría en cuenta, mas que eso, casi podía palpar el placer sádico del bastardo viajar como una vertiente hasta el. Rido se complacía en que el matara a su lacayo y si no fuera porque tenia todas las ganas del mundo en descuartizarlo vivo le llevaría con gusto la contraria, pero ese no era el caso…

Tío…- escupió con desdén sin dejar de mirar al señor Torrington, el anciano sabia que se comunicaba usándolo como un medio, una sonrisa abstracta se formo en algún rincón de su mente- dile adiós al señor Torrington…- y eso fue todo, suficiente con aquellas palabras para que el brillo rubí se expandieran mas allá de las orbes carmines. Lo siguiente que sintió el anciano fue como si una ráfaga arrasadora entrara en su consiente llevándose consigo una parte de su ser, arrancándola sin piedad o consideración; el anciano grito cuando kaname rompió bruscamente el contacto que lo unía a rido, o al menos el que permitía que su amo se mantuviera al tanto de la situación; estaba completamente solo…- supongo que entenderás…que quiero ser el único que disfrute de esto – habló nuevamente el príncipe de los sangrepura, con una expresión tan inocentemente oscura que incluso haría arder de envidia a los guardianes del laberno.

El señor Torrington simplemente no podía moverse, no sabia si era por el dominio que tenia kuran sobre el o por su miedo que lo mantenía clavado en la nieve.- no te preocupes…será lento y doloroso –aseguro sonriendo como el genuino demonio que era.

El lobo se abalanzo inesperadamente sobre ella incrustándole ambas garras en los hombros, Yuuki reprimió el grito mientras las uñas se enterraban hasta el fondo. La sangre empezó a borbotear y la castaña recogió sus piernas paras patearlo contra el estomago con toda la fuerza que le permitía su ira. El mutante fue impulsado hacia atrás en el aire desgarrando a su paso la piel de la chica. Yuuki se obligo a enderezarse en seguida dispuesta a darle secuencia a su plan. La castaña tomo impulso y voló hacia el con su oz lista para degollar pero un rápido movimiento por parte del mutante con una de sus garras, mando a volar a Artemis muy lejos.

Maldición!- chilló mentalmente y recibiendo otro golpe brutal en uno de sus costados fue mandada directo al suelo. Su cuerpo cayó como un costal de papas en la nieve, hundiendo el terreno bajo su espalda. La criatura cayó con precisión sobre ella apresándola con sus extremidades como barrotes, la respiración de Yuuki era agitada, nunca se había esforzado tanto y el desborde sin control de poder había dejado mellas en ella, como aquel día en el festival; se complacía en que esta vez había llegado mas lejos y había logrado mayor control. – aun puedes llegar mas – se motivó y el vaho de la criatura le golpeo en la cara, la bestia la miraba con fijeza, era fácil saber que planeaba, le devoraría la cabeza de una sola mordida.

Los ojos de la princesa se dilataron ante la falta de tiempo y busco con desesperación a Artemis sin dar con ella, estaba fuera de su campo visual; la criatura pareció sonreír a través de sus ojos tal vez complacido de su desesperación. Yuuki busco a su hermano y tampoco lo encontró; no es que fuera a pedirle ayuda, solo era una mala costumbre suya. – Artemis – pensó y extendió las manos a ambos costados –Artemis…- llamó más segura, era su arma y debía obedecerla, casi podría decir que estaban mas unidas que nunca. –Ven…- y eso fue todo para que la oz saliera disparada de quien sabe donde llegando con extrema precisión y firmeza a su mano derecha, la palma de Yuuki se cerró en el acto y sin darle tiempo al animal le incrusto toda la hoja de la oz en el cuello. La sangre en sus venas le cayó en el rostro y tuvo que parpadear para enterrarla mas, debía degollar su cráneo. La criatura se aparto con brutalidad y la oz solo llego a desgarrar un tercio dejando su cabeza inclinada; había dado con su nuca, el costado y su garganta pero, no pudo terminar. El mutante se repelió enseguida con la clara muestra de estar casi decapitado.

Kaname había sentido el aroma de la sangre de Yuuki pero, no se preocupo en demasía además, aun así, no la escucho gritar, su vinculo y sus sentidos aun le confirmaban que seguía viva, de todos modos, su atención estaba puesta sobre el vampiro frente a el.

El señor Torrington temblaba como un flan y ni siquiera lo había tocado, recordaba a sus antiguos lacayos y prisioneros, ellos solían hacer lo mismo cada vez que el los miraba de esa forma…

Nunca entenderé que fue lo que vio la señora Torrington en una rata traidora como usted –murmuro reflexivamente el purasangre mientras lo tomaba de las solapas y lo acercaba a su rostro. Su cuerpo se inclino bruscamente esquivando una onda de energía pura color carmín en forma de media luna que casi lo alcanzaba. Kaname observo como se alejaba cortando arboles hasta desvanecerse, frunció la ceja intrigado. –Yuuki? -

El animal intentaba balancear su cabeza mientras, los filamentos se extendían uniéndose y la herida se cerraba de a poco. La castaña se sintió sumamente frustrada y de nuevo la hoja metálica de su oz brillo hasta tornarse de un color rojizo. Cuando Yuuki la irguió con rapidez colocándola en posición y asiéndola hacia si, una onda de energía se desprendió de la hoja con la misma forma de media luna, se expandió en dirección recta, infiltrándose entre los arboles y cortando maleza y flora a su paso.

Miró con curiosidad su oz, toda en ella parecía palpitar y el color de la hoja no había cambiado de aquel brillo carmín. Su oz había mutado, ahora era más poderosa.

¿Cómo había pasado? Se debía solo a su aura disparada, ò a…recordaba que Artemis absorbía toda la sangre que caía sobre ella, había bebido de ella en mas de una ocasión en batalla, eso podría provocar algo no? Como cuando un vampiro bebía de un purasangre, en cualquier caso la sangre de los niveles A afectaba a todo aquel que llegara a ella, solo había que recordar a Marcus, Zero y a los híbridos que bebían de sus señores y la historia de cómo se forjaron las armas de los cazadores. Artemis evolucionaria cada tanto que bebiera de ella no?.

Bien - acepto la castaña mientras, llevaba una muñeca hacia sus labios, y abría una herida – bebe Artemis – insto dejando correr la sangre sobre la cuchilla, el arma se sacudió con violencia ante tal festín tan provisto.

Kaname kuran se acerco a la escena viendo con alivio que su hermana seguía en pie, aunque su ropa estaba manchada de sangre propia. El anciano vampiro lo alcanzo a trompicones aun prisionero de su mano. El purasangre no cabía en su asombro y es que su hermana había descubierto sus poderes en menos de una hora; clara muestra de que era una digna kuran. Se le ocurrió una idea…

Ven – insto acercando sin delicadeza al anciano, hasta colocarlo delante de el, sus manos se posicionaron peligrosamente sobre sus hombros y su rostro se inclino hasta llegar a la altura de su oído. – creo que deberías ver esto tío – murmuro suavemente mientras, sus ojos velaban en rojo, quitando sus bloqueos mentales y permitiendo que rido volviera a sintonizar nuevamente con su lacayo. el anciano se sintió igual de ajeno que antes, y las sensaciones extrañas volvieron, una sonrisa torva se formo en su mente con rapidez seguida de un chaqueo. – ve a la que suponías un cachorro de león- siguió hablando el pelinegro. Su voz sonaba oscura, siseante, amenazadora – ve a la que considerabas el eslabón más débil – las orbes de ambos se enfocaban en la castaña quien ni siquiera les había puesto atención, debido a su atención puesta en la bestia; kaname sabia que rido lo estaba observando todo, probablemente tensó porque ya había encontrado al que lo enfrentaría- ah crecido y ahora…puede destruirte – finalizó. Los labios del anciano se movieron sin su permiso riendo levemente y enarcando una ceja.

Ella kaname? A tu amor? Enviaras a tu amor a pelear? No temes que la haga pedazos? Ten por seguro que la devoraré – habló rido a través de su lacayo y kaname chasqueo la lengua despreocupado.

Como se nota que no me conoces…- contraataco el ancestro – nunca dije que lo haría sola...- el jamás haría tal cosa, Yuuki era fuerte y muy ingeniosa pero, falta de experiencia aún para arriesgarse a perderla; su hermana necesitaba un apoyo, algo seguro en que confiar, algo en lo que el pudiera confiar; claramente ya tenia al indicado…una sonrisa ladina se elevo en sus labios mientras sus colmillos se alargaban a su máximo – siempre tan útil perro sarnoso… – pensó el moreno. Sus manos finas se tornaron en garras y se incrustaron sin piedad sobre los hombros del señor Torrington, traspasando la tela de la ropa y la arrugada piel; el vampiro no pudo gritar de dolor, rido a través de su control no se lo permitía, parecía complacerse en su sufrimiento.

Minutos de tortura en los que el señor Torrington fue doblemente obligado a ver el enfrentamiento, solo para hacerle saber a rido, que su estimada sobrina era de cuidado. Yuuki volvió a la lucha con ideas claras y luego de agiles maniobras y un Valls de movimientos casi certeros puedo encontrar el Angulo para acabar con su oponente. Cuando la bestia se alzo en el aire impulsándose hacia atrás, ella desde el suelo aprovecho para hacer su ataque.

Su mano se cerró firmemente en torno a su arma e hizo un despliegue de poder aun más grande que el anterior.

Yuuki retrocedió con sus piernas dobladas mientras, fijaba a su blanco, apoyó su peso con la palma de su mano sobre la nieva y con la otra asió para luego devolver su oz tan rápido y fuerte que la onda se expandió de manera potente, la longitud aun mas grande que la anterior.

La energía carmesí que desprendió su arma voló dirigiéndose a la bestia, quien retrocedió con un gruñido al calibrar que era del tamaño suficiente para abarcar mas que su cabeza.

El impacto sucedió en cuestión de segundos y por un momento cegó su visión ante la aparición de un resplandor rojizo. Cuando Yuuki volvió a abrir sus ojos, un cuerpo degollado cayó en la nieve pesadamente, en tanto, el pelaje negruzco exhumaba vapores. Ella había vencido…

Se irguió con orgullo mientras, apoyaba el mango de su oz sobre sus hombros, en una pose muy infantil. Una sonrisa ladina afloro en sus labios. Había ganado, sola y sin ayuda.

El anciano vampiro sintió algunos estragos en su mente, su amo sentía alguna especie de desazón sin pensar que en ese momento tenía los segundos contados. El control que lo poseía abandono su mente por cuenta propia. Rido lo había dejado a su suerte, totalmente hastiado del resultado de la batalla. Volvía a estar solo con kaname kuran.

El agarre en sus hombros se incremento y mas sangre broto entre las aberturas de las garras en su piel, ningún sonido salió de su boca, aunque mentalmente gritara en agoniza, dolía, dolía mucho, mas sin embargo, no tenia ningún control, sus labios estaban sellados, sellado por alguna especie de hechizo. La parte superior de sus ropajes empezaron a marcharse mientras sentía un cálido aliento contra la experimentada piel de su cuello. Sus ojos se dilataron en anticipación y su corazón amenazaba con salir de su tórax.

Ya ah sido suficiente… – hablo kuran con voz calma, sino estuviera consiente de la situación hubiese pensado que no pretendía hacerle nada, que lo dejaría ir.- tendrás el honor de que mis colmillos te den el final –murmuro contra su oído, sus colmillos estaban en su cenid, alargados hasta lo imposible, la punta húmeda y fría se posiciono sobre su cuello y sus orbes se encorvaron.

La nieve pura y blanca había sido manchada de nuevo. El líquido carmesí fue esparcido a presión con un ruido sordo. Un pequeño bulto lleno de canas y una expresión de pánico rodó algunos metros hasta detenerse contra los pies de un pino boca abajo, en cuanto, la sangre seguía cayendo a raudales. El cuerpo encorvado y viejo cayó de rodillas y luego completamente al suelo para luego desaparecer en cenizas junto a su cabeza separada unos palmos. Toda huella del señor Torrington había desaparecido y esparcida por el viento.

Kaname se limpio los labios y la mandíbula con el dorso de su mano mientras, observaba nuevamente a su hermana; demasiado pagada de si misma como para recordar que debían irse. Sonrió, la dejaría disfrutar su momento un rato, luego la traería devuelta a la realidad.

x.x.x.x.x.x.x.x….x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x...xx..x.x.x.x.x.x...x.x.x.x..x.x.x.x.x

La castaña se alejo de la pareja de hombres maldiciendo por lo bajo; kaname había expresado que lo que tenia con Kaien era demasiado privado incluso para ella. La motivo a ir a ayudar en la curación de takuma que estaba convaleciente. Yuuki empezaba a molestarse con el por nuevamente mantenerla al margen ¿Qué era tan importante que ella no podía saber? Se suponía que se contaban todo…

Cuando vio el atormentado rostro del noble ishijou en aquella camilla improvisada se le fue el enojo de golpe y se ofreció en ayudar en lo que pudiera a los cazadores que atendían al rubio. Toga le pidió sin miramientos algo de su sangre para hacer la curación mas rápida y mas efectiva, a Yuuki no le quedo de otra que aceptar aunque no estaba obligada y hasta era un sacrilegio que ella donara sangre. A final de cuentas estaba rodeada de cazadores que les importaban tres pelos las modalidades vampíricas sin agregar que no se trataba de cualquiera sino de takuma, cedió mas bien por cuestiones nobles.

Veinte minutos después en los que takuma había sido estabilizado, kaname llego hasta su hermana con cara de pocos amigos.

Es tarde, ve a dormir – aconsejo con voz monocorde.

No tengo sueño – mintió, estaba algo gastada físicamente y era entrada la noche. El mayor dejo escapar un suspiro cansino. – alguna mala noticia?- pregunto con cierto deje de reproche y el se imito a mirarla indescifrable.

Iré a vigilar – informo al fin y Yuuki lo tomo del brazo retomando aquel tema de interés – solo – recalco decidido. – debes quedarte aquí, estarás a salvo –ella negó.

No seas terco, quiero ir…-

No seas terca tu – corto tenso, porque era tan necia?. La castaña frunció la frente.

Si te vas, me sentiré tentada en ir a ayudar a Zero y sabes que nadie puede detenerme- reto jugando su última carta. Kaname la miro duramente al verse sin salida. Respiro profundamente, verse atrapado por una chica que a su lado era un crio, no le agradaba tanto, Yuuki tenia suerte de que estuviese enamorado de ella…

Esta bien…- cedió de mala gana y ella sonrió, poniéndose de puntillas para depositar un casto beso en su mejilla que mejoro el humor del pelinegro en gran manera.

También me gustaría saber que hablaste con Kaien- intentó haciéndolo recordar aquella conversación como un balde de agua fría.

Nada –alego huraño separándose de ella –cambie de opinión, mejor quédate- hablo dándole la espalda y comenzando a alejarse dejándola atrás y sorprendida.

Kaname!- llamó sin éxito, el mayor la ignoro por completo tomando unas cuantas cosas y metiéndolas dentro de una bolsa, con eso armaría su pequeño campamento centinela. – oye te estoy hablando – reprocho acercándose a el y tomándolo del brazo.- que te pasa? Porque te comportas así?- pregunto preocupada. el la miro por un momento mientras sosegaba la expresión y volteaba a mirar al suelo. La castaña se sintió dolida, impotente y frustrada cuando el vinculo le dijo bien a las claras que kaname sufría, y prefería hacerlo solo. Solo el agarre lentamente y su mano cayo con pesadez sobre su costado. Volvía a no saber ni entender que ocurría…- eres un idiota – profirió sentidamente y el sonrió con amargura.

Lo siento Yuuki…pero será mejor que te quedes, el mutante te quito muchas energías, no mientas se que quieres descansar –

No podre hacerlo sin ti a mi lado – murmuro sin ánimos, sinceramente la castaña. Ella necesitaba que el estuviera con ella para asegurarse que estuviera bien, aunque en todo aquel tablero era la pieza mas fuerte. Su tonto corazón no le permitiría descansar a gusto con la incertidumbre picándole, y kaname alejado muchos metros.

Lo siento…- volvió a decir mientras daba vuelta alejándose, la castaña resoplo siguiéndolo tercamente. Kaname la sintió y resoplo angustiado.

Yuuki basta!-

No eres mi dueño kaname- profirió la chica fríamente y el detuvo el paso sin mirarla. – iré donde quiera ir – lo tajante salió de sus labios por si solo y en el momento en que paso se arrepintió.

Tu presencia solo empeoraría todo…estorbarías…- murmuro con intensiones de herirla y hacerla desistir pero, aunque sintió aquello como un puñal la castaña no se echo para atrás. No dijo nada temiendo que su voz se quebrara. Kaname voltio hacia enfrente sabiendo su estado y sintiéndose miserable, sus pasos avanzaron mientras, se auto decía mentalmente que había sido necesario por su bien.

Minutos pasaron en los que la princesa permaneció estática en su posición con varias miradas clavadas en su espalda. Se trago como pudo el llanto y sosegó su interior un poco. No debía dejarse manipular; el enojo con su hermano se le pasaría pronto y estaría como tonta preocupada e inquieta por el de todos modos. ¿Porque no quería entender que lo necesitaba cerca? Más en aquellos momentos. Sola pensaría demasiado, pensaría en sus padres…

No me alejaras así de fácil –pensó la menor tomando el mismo camino por el que kaname desapareció unos minutos antes…

x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x..x.x.x.x.x.x.x.x.x.x..x..x.x.x.x.x.x.x.x.x

Cuando kaname recostó el cuerpo desnudo de su hermana envuelto apenas en su propio abrigo mientras, el se limitaba a usar sus pantalones sobre el improvisado lecho, sintió alivio al ver que como había imaginado Yuuki descansaba sin pesadillas. Su rostro mostraba calma y una completa paz en cuanto su pecho bajaba y subía; sus cabellos aun húmedos eran refrescantes al tacto y el purasangre se permitió permanecer a su lado, vigilante, pero cerca de aquel cuerpo cálido, que solo le pertenecía a el.

Yuuki se había quedado dormido en el trayecto en que kaname la traía en brazos.

La joven murmuro unas cuantas palabras intangibles mientras sus manos buscaban acogerlo, su menudo cuerpo se apego al suyo enterrando el rostro en el hueco de su cuello, aspirando.

Kaname sintió añoranza de tiempos mejores, el mas que nadie quería que todo aquello terminara…

Te prometo que esto terminara lo mas rápido posible pequeña…-murmuro contra la sedocidad de sus mechones, depositando besos. Reconocía que las circunstancias y las malas nuevas habían afectado su trato con su hermana y viceversa, pero de alguna forma lo habían superado. El había detestado en sobremanera el trato que se habían dado…

Sonidos silvestres armonizaban afuera bajo el dominio de un tétrico cielo.

x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x..x...x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x

Sus brazos se entumecieron aferrando el cuerpo sin vida de la anciana firmemente contra el suyo, sus ojos lloraban silenciosamente mientras su rostro empapado en lágrimas se compungía en dolor. Ya no veía escapatoria, todo estaba perdido.

La criatura frente a ella la enfoco hambrienta mientras avanzaba pisoteando los cuerpos recién caídos. Iba a morir…ella iba a morir…sin poder verlo, sin volverlo a besar.

Soltó un sollozo cerrando fuertemente los ojos, su cabello cubrió su rostro como una cortina y su cuerpo se contraje desde el frio suelo. El lobo rugió listo para devorarla, era la ultima, la única, tal cual el tesoro mejor guardado, ella seria su festín.

Cuando el mutante avanzó veloz pero, su cuerpo impacto en cuestión de microsegundos contra las estanterías de libros con fuerza. Un rugido ronco y profundo salió desde la garganta del cuerpo de un embravecido lobo de pelaje rojizo…

Aquel mutante había osado en pensar asesinarla…podría darse por muerto…

x.x.x.x.x.x.x.x

N.A: si lo ce, corto lo ce xD, el próximo no tardara cm este owo lo subiré pronto n.n

No olviden dejar review!