CAPITULO 24

EL REGRESO

-¿QUÉ DEMONIOS HAS DICHO?- gritaba Kaleb, quien estaba de un humor… que parecía poseído por el peor demonio existente

-Lo que dije, Vilandra derrocó al rey, Vegeta será ahora el nuevo rey…- Keiza se quedó pensativa un momento… sonrió -¡Significa que seré la esposa del rey!- dijo con entusiasmo

-¡PERO SI QUE ERES UNA GRANDISIMA IDIOTA! ¡LO QUE TIENES DE BELLA LO TIENES DE ESTÚPIDA! ¡AHORA NO HAY QUIEN OBLIGUE A VILANDRA Y VEGETA A CASARSE CON NOSOTROS! ¿ACASO NO LO ENTIENDES? ¡EL IMBÉSIL DE VEGETA NO DUDARÁ UN INSTANTE EN BOTARTE AL CARAJO PARA QUEDARSE CON LA TERRÍCOLA ESA, Y VILANDRA HARÁ LO MISMO CONMIGO!

A la joven se le esfumó aquella sonrisa, su rostro se tornó ahora con preocupación al razonar todo lo que perdería -¿Entonces qué se te ocurre Kaleb?- dijo con voz preocupada

El noble trató de tranquilizarse para pensar con cabeza más fría, trató de calmar su respiración, poco a poco fue relajando sus respiros –debemos acelerar los planes- dijo con frialdad

-¿Deseas que llame a….?- fue interrumpida

-No… yo debo llamarlo, su venida debe ser discreta, tomará a todos por sorpresa…- sonrió diabólicamente –esa será su perdición… Alastor volverá a la vida- dijo con voz sepulcral

-El señor oscuro pronto despertará- dijo ella sonriente

-Así es querida- fue detrás de ella para abrazarla –pronto la venganza será nuestra, y los Vegeta irán directamente al fuego del infierno donde pertenecen

*************************************************PALACIO REAL, SALA MÉDICA****************************

Toda la comitiva habían finalmente llegado con los cuerpos de Bulma y Vegeta, por orden de Vilandra, ambos fueron puestos en el cuarto contiguo a donde el rey se encontraba. Por solicitud del médico que les había acompañado hasta entonces, entró una enfermera para asistirle en lo que fuera necesario para seguir teniendo al príncipe en ese mágico coma.

-Pueden ir a descansar, tendré al príncipe estable hasta donde pueda, pero si su estado se pone crítico, lo ingresaremos en la cámara de regeneración- dijo el médico

-No pienso apartarme de aquí, pero está bien, si se pone grave, métanlo al tanque…. Pero que siga en coma hasta que él pueda cumplir su misión, solo yo puedo despertarlo, ¿ha comprendido?- dijo Vilandra firme y seriamente

-Como ordene, majestad- dijo el doctor que volvió al lado del levemente herido cuerpo del príncipe

Vilandra salió al pasillo donde estaban Odette, Heron, Gokú y Zorn.

-El médico tiene razón- dirigiéndose a Vili y Odette –ustedes deberían descansar, cualquier cosa, nosotros les notificamos- dijo Zorn

-No podemos hacer eso Zorn- respondió Vilandra –Por ser la reencarnación de la Diosa, yo debo estar con Vegeta y Bulma cuando despierten, nadie más puede realizar esto, ni siquiera Heron. Enviar el alma al inframundo por medio de La Muerte de Esus es una cosa, digamos, sencilla, pero regresarlos a este mundo, es otra cosa. Por otro lado, si mi padre despierta, tal vez quiera pelear con Vegeta, mi hermano cuando despierte, y Bulma misma estarán débiles, Vegeta no estará en posibilidad de pelear por unas horas, en cuanto a ustedes- refiriéndose a Heron, Zorn y Gokú -por muy fuertes que sean, no pueden contra de mi padre, sólo Odette y yo podríamos contenerle en caso de que algo pasara

La princesa asintió con la cabeza –Por otra parte…. Aunque quisiera, no podría pegar un ojo con todo lo que está pasando- dijo Odette seriamente

Vilandra comenzó a pestañear apretando de más los ojos, debido al cansancio, lo estresante de las últimas horas, incluso de repente sentía que la mirada se le nublaba. Odette también estaba en la misma situación, de los tres caballeros, ninguno se percató de éste detalle, con excepción del nuevo cuñado de los príncipes.

***************************************************INFRAMUNDO, SALIDA DEL INFIERNO***************************

Vegeta por fin logró salir de aquel camino cuesta arriba, al salir, se encontró con un lugar oscuro y desértico, con una neblina bastante densa, dio una vuelta a 360º para observar mejor el entorno… nada, vacío total –Según Esus, debo caminar hasta toparme con un lago de agua cristalina- dijo el príncipe recordando las indicaciones del Dios de la Muerte cuando llegó al inframundo. Caminó entonces, por aquel lugar, sin poder ver mucho lo que tenía enfrente, en realidad, difícilmente podía ver si quiera, sus propios pies. Se detuvo un momento, cerró los ojos para familiarizarse más con el entorno a través de sus demás sentidos; sintió una ligera brisa rozando su piel y pasar a través de su puntiagudo cabello. Entre aquella calma, con aquel viento que lo acogía, logró escuchar un ruido, muy ligero -¿eh?... – volteó hacia su derecha –sonó como agua- se quedó un segundo inmóvil, abrió de más sus ojos -¡DEBE SER POR AHÍ!- Corrió velozmente hacia la dirección donde había escuchado un ligerísimo sonido de agua tranquila.

Corrió y corrió, parecía un infinito desierto de niebla, la cual no le permitía ver nada, lo cual ya le estaba desesperando bastante -¡DEMONIOS! ¿Acaso me volví loco? ¡No!, yo escuché agua, ¡LO SÉ!- se decía a sí mismo, siguió corriendo hasta que…. -¡AAAHHggggg!- al dar un paso, cayó sumergiéndose en un lago, se estabilizó en el agua, y nadó hacia la superficie –éste debe ser el Lago Estigia- dijo, dando una vuelta de 360º para ver a su alrededor, era un lago precioso, tranquilo, sus aguas eran puras, se veían tan bien, que Vegeta no pudo aguantar la tentación, y bebió….. quedó impresionado -¿Qué tiene ésta agua?- juntó sus manos para beber otro trago –es… tan pura… tan deliciosa…. Tan fresca al beber…. Y nadando aquí…. Es tibia….. mejor que un baño de agua caliente….- bebió más, era como si hubiera salido del mismo Sahara, sentía que el agua de ese lago le hacía recuperar sus fuerzas. Se sumergió… era bastante reconfortante, una sensación placentera, indescriptible, su rostro, siempre orgulloso, siempre implacable, se tornó tranquilo, sonriente, relajado.

De repente se dio cuenta que la herida que le provocó el ataque del río infernal, ya no le molestaba, ni sentía que su alma ardía…. Se miró al pecho con asombro "Ya… ya no está… estoy curado" pensó, en efecto, esa laguna había curado sus heridas físicas, y también, sus heridas emocionales, todas las culpas internas que pudo enfrentar en el infierno, eran vagos recuerdos ahora, tal y como el dios de la muerte le había dicho, el agua del lago Estigia lo estaba curando por completo.

****************************************************PALACIO REAL, HABITACION DE LOS REYES**********************************

Después de dormir un poco, la reina se despertó, al principio, por el mismo recién abandono del sueño, no recordó de momento lo que había pasado, solo vió aquella fina lámpara, con una base roja en forma de tubo, y el foco ovalado de luz amarillenta que estaba en la mesa de noche, pestañeó… -¡VEGETA!- se incorporó sobresaltada, y se sentó en su cama, su respiración se agitó al recordar lo que había ocurrido entre su esposo y su hijo, puso sus manos en sus rodillas, y un par de lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos, más creyendo que estaba sola hasta que….

-Nunca antes te vi llorar… y la verdad no te sientan bien las lágrimas- dijo una voz varonil en tono, entre juguetón y consolador, desde un rincón de la habitación real

-¿¡BARDOCK!- dijo la reina sobresaltada -¿Qué haces aquí?- se levantó de su cama

El primer ministro se levantó de un sillón individual que estaba enfrente, en la esquina derecha (viéndolo desde la cama real) de la habitación de los reyes –Te traje a descansar, estabas rendida en la sala médica- dio dos pasos hacia ella

La reina extendió una mano en señal de alto –no te acerques…. Yo… yo debo estar con mi esposo- agachó la mirada

-Comprendo- su voz tenía un ligero tono melancólico –Créeme Carrote, que jamás hubiera querido afectarte de éste modo… no volveré a importunarte jamás- dijo dándose la media vuelta

-¡BARDOCK!- dijo extendiendo una mano al frente como si quisiera detenerlo… se contuvo

El primer ministro volteó a verla

-Tu no me importunas…. Siempre has sido un gran amigo, alguien confiable… Pero Vegeta es mi esposo, el padre de mis hijos…- se quedó pensativa un segundo –no puedo ni quiero traicionarlo, y no quiero utilizarte Bardock- desvió la mirada –Me he sentido muy sola últimamente, pero eso no es pretexto para serle infiel a mi marido, y menos dañar a alguien a quien aprecio

-¡Basta Carrote!- dijo viéndola a los ojos –fue un error aquel beso…- desvió la vista –te confieso que hace mucho no me sentía tan vivo como en ese momento- nuevamente la vio fijamente a los ojos –No volveré a acercarme a ti en ese modo, te lo prometo- dio la media vuelta y se retiró de la habitación de los reyes

"Fue mejor…. Esto es lo mejor" pensaron ambos mientras la distancia se encargaba de separarlos

**********************************************************INFRAMUNDO, LAGO ESTIGIA************************************

Vegeta atravesó aquel reconfortante lago de aguas cristalinas, que habían sanado su cuerpo y su alma, hasta llegar a la playa del otro lado del lago. Salió, era una pradera con pasto y flores hermosas, inimaginablemente hermosas, un lindo sendero de piedras redondeadas que llevaban hacia una reja de oro.

-Esa debe ser la entrada al paraíso- dijo el príncipe. Caminó velozmente por aquel sendero empedrado, hasta quedar de frente a la puerta de aquella reja

De pronto, un remolino de fuego dorado, como el ki de un super saiyajin, se hizo presente a un lado suyo. Se quedó con la boca abierta al ver de quién se trataba

-Da… da… ¡SAGRADO DAHDA!- exclamó Vegeta

-Rey Sol, has demostrado tu valor al haber cruzado el inframundo y llegado hasta aquí, nadie salvo los dioses han sobrevivido a esa travesía, y tú lo has logrado- con su lanza, señaló la cerradura de la puerta del enrejado de oro, y las puertas se abrieron –Entra al paraíso rey sol, cumple tu destino- dijo desapareciendo en aquel torbellino de fuego dorado

***********************************************PALACIO REAL, SALA MÉDICA**********************************

En el pasillo, afuera de las habitaciones donde estaban, por un lado, el antiguo rey, por otro, Vegeta y Bulma, Vilandra y Odette tenían ciertos malestares debido al cansancio, sentían que la vista se les borraba, o especie de mareos, pero ambas trataban de disimular la situación, y en realidad ni siquiera el personal médico se percató de ello, con excepción del yerno de Vegeta padre

-Vili- dijo acercándose a su esposa, ella lo vió a la cara –es mejor que descanses un poco

Ella sonrió ante la preocupación de su esposo –Estoy bien, y como dije, es mejor que Odette y yo estemos aquí por si mi padre despierta… y debo estar presente cuando Vegeta y Bulma vuelvan

-Tú descansa, yo voy por ti si despierta tu hermano, y sobre tu padre no te preocupes, yo lo contengo

-Gokú, tu poder es increíble considerando el desarrollo que tuviste- reflexionó internamente un segundo para no sonar que menospreciaba a su marido –pero mi padre es un super saiyajin, es muy peligroso que salga del tanque enfurecido

-No has visto toda mi fuerza- dijo pícaramente el hijo menor de Bardock –además, si eso pasa, me teletransporto contigo y ya porque además, si se desata una batalla, como están tu y tu hermana no podrán resistir por mucho poder que tengan- dijo firmemente

-Está bien, pero si algo pasa vas por mi inmediatamente, ¿entendido?

Gokú la besó –te lo prometo- se quedó viendo al espacio un par de segundos –por cierto….

-¿dime?

-¿Cómo sabré que tu hermano despertará?

Ella se quedó con cara de ¿what? –cierto… mira, en sus manos está el amuleto de Esus, cuando los ojos de la calavera comiencen a brillar con una luz blanca, quiere decir que hay que regresarlos del inframundo, cuando eso pase, yo debo estar aquí para despertarlos

-Yo voy a buscarlas en cuanto eso suceda, tú y tu hermana necesitan descansar aunque sea un poco, necesitan ahorrar sus fuerzas

La emperatriz saiyajin se perdió en los ojos cálidos de aquel a quien había desposado –está bien, iré a mi…- hizo una muy breve pausa -… nuestra… habitación- sonrió tímidamente

Un beso tierno entre ambos –bien- dijo él

Vilandra fue hacia donde la princesa contemplaba el horizonte por un ventanal –Odette

-¿Si Vili?- volteó la princesa saliendo de sus pensamientos

-Yo sé que también estás exhausta….. yo… yo voy a recostarme un momento, ¿vienes?

La princesa se quedó pensativa un segundo -¿porqué?- dijo en voz casi inaudible

-¿qué pasó?- preguntó la emperatriz

-¿por qué sucedió todo esto Vili? ¿Por qué tuvimos que enfrentarnos a nuestro padre? ¿Porqué el y Vegeta están aquí?- preguntaba desconcertada

Vilandra se dirigió a la ventana y observó el paisaje que hasta hace unos momentos era el objeto de atención de su gemela –Aunque sea la reencarnación de la diosa, créeme que no tengo las respuestas de todo… quisiera no haber tenido que hacer lo que hice, quisiera no haber tenido que enviar a Vegeta al inframundo, quisiera no tener que haber visto su rostro con las horrendas expresiones que hacía… y quisiera no tener que ver a nuestro padre en ese tanque de recuperación… porqué sucedió esto no lo sé… sólo sé que todos nuestros actos tienen consecuencias, buenas o malas, en el caso de nuestro padre, todo esto es consecuencia de su ceguera y su sed por controlarlo todo, por su orgullo de ser el todopoderoso rey. En el caso de Vegeta, aunque el no lo admitirá abiertamente, tú y yo sabemos, que el ama a esa terrícola, por ello es que decidió hacer este terrible viaje por el reino de la muerte…- Volteó a ver a su hermana, ambas asintieron con la cabeza.

Odette fue hacia fuera de la entrada de la sala donde estaban Vegeta y Bulma, se dirigió a Zorn, Gokú y Heron –Vilandra y yo vamos a tomar un breve descanso… avísenos si pasa algo- dio la media vuelta, ambas se retiraron de ahí

**************************************************INFRAMUNDO, PARAISO****************************

Vegeta cruzó la puerta de aquella reja dorada, cuando entró, simplemente no podía creer lo que sus ojos observaban, jamás, nunca en su vida, en todos los viajes, a tantos planetas con lindos paisajes, ni uno solo se acercaba en lo más mínimo a aquel precioso lugar en donde había entrado. Un paisaje bello, el pasto verde y abundante, flores de una belleza indescriptible de todos los colores, y que despedían un perfume, simplemente, divino. Por el lugar, se veían árboles, frondosos, había un sol brillante, pero no quemaba la piel, ni sofocaba, era un clima, perfecto –los relatos del viejo (refiriéndose a Heron) sobre el paraíso…. No se acercan nada a la realidad de éste lugar- dijo en medio de su asombro

Una luz blanca se hizo presente ante el príncipe, era muy brillante y cálida –rey sol, debes ir al palacio de la Sagrada Brigid, justo en el centro del paraíso, ahí está quien tú buscas- dijo una voz femenina proveniente de aquella luz

-¿quién eres? ¿dónde está el palacio de la diosa?- preguntó el príncipe

-Ve hacia el centro del paraíso, ahí encontrarás el palacio de Brigid, guíate por la corriente de los ríos de leche, miel y vino dulce- desapareció aquella luz

Vegeta volteó a ver a todos lados sorprendido -¿A… a dónde rayos se fue esa luz? ¿Qué quiso decir con esos ríos? ¿qué ríos?- el príncipe no salía de su desconcierto, el cual, se fue menguando a medida que avanzaba por entre el paraíso, gozando el exquisito aroma de las flores de ahí, sintiendo la fresca y relajante brisa del viento de aquel sitio.

***************************************************EN ALGUN LUGAR DEL PLANETA VEGETA******************************

-Ha llegado la hora, necesitamos su ayuda para despertar al demonio oscuro- dijo Kaleb

Un misterioso sujeto cubierto con una túnica que también tapaba su rostro, aunque a pesar de ello, se pudo observar cómo es que dibujó una diabólica sonrisa con sus labios púrpuras –He esperado este momento por más de 20 años… la venganza será deliciosa

-P.. p… por favor… sólo recuerde matarlos en el altar del señor Alastor para que él pueda volver a la vida- dijo el saiyajin con voz temerosa

-Kaleb, no me importa realmente tu demonio, pero por hacer sufrir al idiota rey Vegeta y vengarme de él y su maldita familia… voy a derramar en ese altar no sólo su sangre… ¡LOS DESCUARTIZARÉ Y TAMBIÉN SUS PIEZAS CORPORALES ESTARÁN EN ESE ALTAR!- dijo lo último con un sadismo y una frialdad que helaría las venas de cualquiera

*********************EN LA PLAZA DE AQUEL MISTERIOSO PUEBLO FANTASMA DE LOS SUEÑOS DE BULMA**********************

El ex rey se encontraba en la plaza principal de aquella ciudad en ruinas, frente a la estatua de los 3 dioses, sus antepasados. Se hincó ante ellos

-Sagrados dioses, ¿en qué es que me equivoqué?, ¿en qué estuve mal?... Yo quería que mi dinastía…- se quedó un segundo pensativo –nuestra dinastía- volteó a ver la estatua del centro -¡Sagrada Madre!, mi sangre que es la tuya, tu sangre que es la mía y la de mis hijos, ¿Qué fue lo que hice mal?- sus ojos se desviaron recordando –Vegeta… mi primogénito, mi heredero, ese mocoso al que entrené con todo mi corazón para ser el mejor guerrero y rey… ese mocoso insoportable que se la pasaba soñando cuando fuera rey- esbozó una sonrisa

FLASHBACK

En una sala del palacio, un pequeño príncipe contemplaba las naves de los bebés saiyajin que eran enviados a diversos planetas para que fueran invadidos, el espectáculo era lindo. A su lado, un macho saiyajin, alto, corpulento, y casi calvo con excepción de un pequeño mechón de pelo en el centro de su cabeza.

-Nappa, ¡no puedo esperar a ser el rey! Todo será mío y haré lo que yo quiera- decía emocionado el chibi

El saiyajin sólo vió al príncipe, sonrió –Usted será un gran rey cuando ese momento llegue príncipe, mientras tanto debe entrenar y hacerse muy fuerte como su padre, el Rey Vegeta- respondió Nappa

Detrás de ellos, el rey veía desde la puerta, cómo su primogénito, con inocencia decía aquellas palabras, entró a la habitación –Nappa, déjanos solos al príncipe y a mi

-S.. ¡si majestad! Estaré al final del pasillo si necesitan algo- dijo el guardaespaldas del chibi

-¡Padre!- dijo Vegeta

-Así que ya quieres ser rey, príncipe

-¡SI PADRE! ¡SERÉ EL MEJOR REY QUE JAMÁS HAYA EXISTIDO!- dijo emocionado –¡HARÉ LO QUE YO QUIERA Y SERÉ EL MÁS FUERTE DEL UNIVERSO!- decía con sus ojitos brillosos

El monarca sonrió –Príncipe, no cabe duda que sólo eres un niño…- fijó sus ojos en la ventana donde se veía el despegue de naves –Ser rey no sólo es hacer lo que tú quieres, hay mucho que debes aprender, ¿estás dispuesto Príncipe Vegeta?- volteó a ver a su hijo

-¡SIIIII!- dijo el peque con ilusión, cerrando los puños para enfatizar su respuesta

FIN DEL FLASHBACK

-Como sea, tu ya eres el rey, has estado listo para el puesto desde hace mucho, creo… que incluso estás más listo que cuando yo asumí el trono…- volteó a ver la estatua de los dioses, centrándose sobre todo en el cálido rostro de la diosa –Por lo menos fue mi propio hijo, mi discípulo, mi sangre, el que me derrotó… dentro de todo, admito estar orgulloso de él, no hice tan mal trabajo en su entrenamiento…- su rostro se ensombreció –pero el sentimentalismo de su madre ganó cuando se atravesó la maldita terrícola, ¡Cómo puede ser tan fuerte si es tan débil!... no lo puedo entender… simplemente no entiendo….- volvió a bajar la mirada –Vilandra- sonrió –maldita mocosa, siempre detrás de mi y de tu hermano, siempre buscando que te entrenara, no querías que te tuviera consideraciones, querías que te entrenara del mismo modo estricto y rudo que a Vegeta

FLASHBACK

Una muy pequeña saiyajin de colita blanca caía de plomazo al suelo, con signos de golpes, sus ojos se cerraban furiosos, sus manitas se apoyaban en el piso, tratando de levantarse

-Es suficiente Vilandra, dejemos el entrenamiento para mañana emperatriz- dijo el Rey Vegeta quien desde unos pocos metros de distancia observaba a su hija

-no…- dijo la chibi débilmente mientras seguía tratando de incorporarse

-¡JAJAJAJAJAJAJA! Vilandra, eres una bebé llorona, ya debías haberte levantado, ¡qué poco aguantas!- decía el pequeño príncipe

-¡DEJA EN PAZ A TU HERMANA, PRÍNCIPE VEGETA!- reprendió el rey a su primogénito

-p… p…. ¡Pero padre!- dijo el peque

-Vilandra es más pequeña que tú, por lo mismo aún no es tan fuerte ni resistente como lo eres tú, debes considerar ese tipo de cosas cuando estés frente a un oponente. Tu hermana es muy fuerte considerando que es hembra, pero por lo mismo, no esperes que aguante lo que tú aguantas- dijo el rey mientras observaba como su hija trataba con todas sus fuerzas de levantarse

-no padre- dijo con voz débil, pero decidida la pequeña –Yo no soy ninguna débil- con sus ojos estremeciéndose de furia por su orgullo herido ante las palabras de su padre, a punto de llorar de coraje, y sacando fuerzas de Dios sabe dónde, comenzó a incorporarse, hasta quedar de pie, dando primeramente la espalda a su padre y hermano, y volteó hacia ellos -¡YO NO SOY NINGUNA DÉBIL!- gritó furiosa -¡Y PUEDO AGUANTAR EL MISMO ENTRENAMIENTO QUE VEGETA!

El rey sonrió al ver la actitud de la chibi "Se nota que eres mi hija, mocosa" -¿Estás segura, Emperatriz?- dijo retadoramente

-segura- dijo con voz y mirada firme –Entrenemos, padre, Vegeta- dijo viendo respectivamente a cada uno

FIN DEL FLASHBACK

-Tú y Vegeta son exactamente igual de orgullosos Vilandra, igual de tenaces, igual de necios… y me atrevería a decir que igual de fuertes, jamás creía que tú y Odette lograran equipararse a Vegeta…- sonrió –pero finalmente son mis hijas, debían ser las hembras más poderosas jamás nacidas, y lo son- se quedó nuevamente pensativo –Odette, en cambio, tú eres muy parecida a tu madre, sentimental, piadosa, siempre te creí débil por ello… Y vaya paliza que le diste a tu hermano hace poco, ¡jajajajajajaja!, no eres tan débil como pensaba…. Es lo que no entiendo, ¿cómo puedes ser tan fuerte con tu modo de ser?... siempre fuiste mi pequeña princesa, Vilandra me buscaba para entrenarla y formarla, me admiraba y respetaba, pero tú Odette, siempre buscaste mi aprobación… ¿acaso pensabas que no sentía orgullo por ti?... nunca entendí porqué eras más sentimental que tus hermanos… te reprendí mucho por ello…-

FLASHBACK

En algún lugar del palacio, tres pequeños saiyajin de sangre real, jugaban lanzando bolas de energía, y el otro lo tenía que esquivar.

El mayorcito, un pequeño de cabello puntiagudo, lanzaba energías a sus dos hermanas menores, ambas esquivaban muy bien los ataques, y a la vez tenían que atacar a su hermano mayor, quien sin demasiada dificultad esquivaba los ataques de las niñas. En un momento, chibi Vili, lanzó una energía contra Vegeta, quien estaba por lanzar otro ataque, por esquivar el ataque de su hermanita, se quitó del camino, dejando escapar sin cuidado su energía, justo en el camino de ambos ataques, estaba la pequeña saiyajin, idéntica a chibi Vilandra, pero, con colita marrón.

-AAAAHHHHHHHHH- grito chibi Odette, quien recibió de lleno ambos ataques

El rey, quien no estaba tan lejos de ahí, se dirigió a aquella área al escuchar el impacto de los ataques

La princesita se sentó en el suelo y las lágrimas comenzaron a recorrer su rostro, pero su llanto era silencioso… o bueno, tan silencioso como puede ser el llanto de un niño de 3 años

-¡YA VA A EMPEZAR A LLORAR LA MOCOSA!- dijo Vegeta en tono burlón

Odette sólo se le quedó viendo a su hermano mayor

-¡ODETTE! No puedes ir llorando por ahí, ¡ERES LA PRINCESA DE LOS SAIYAJIN! ¡YA NO SOMOS UNAS BEBÉS! ¡DEMUESTRA QUE ERES LA PRINCESA!- dijo chibi Vili

-Me.. me dolió mucho- dijo la pequeña sollozando

-¿QUÉ RAYOS OCURRE AQUÍ MOCOSOS?- se hizo presente el rey ante sus hijos

La princesita se levantó y corrió a abrazarse a una de las piernas de su padre –padre- dijo sollozando

-Padre… nosotros…. Sólo…. Estábamos jugando- dijo el pequeño príncipe

-Odette es una llorona padre, y no debe ser así porque es la princesa, digo, Vegeta es el príncipe y no llora, Odette no debe llorar, ¿cierto padre?- dijo Vili

-Ustedes dos- dirigiéndose a Vilandra y Vegeta –Vayan a la biblioteca a estudiar con su madre

-¡PERO PADREEEE!- dijeron ambos al mismo tiempo

-¿ACASO TENGO QUE REPETIR MIS ÓRDENES? Vayan con su madre, ¡AHORA!

-Si padre- dijeron Vegeta y Vilandra, saliendo de la habitación

Se quedaron solos la princesa y el rey, ella continuaba abrazada a la pierna de su padre, sollozando

-Y tú- dijo volteando a ver a la menor de sus hijos –ya deja de lloriquear mocosa- dijo con voz más suave

La chibi se limpió las lágrimas –Es que me dolió mucho- soltó a su padre

El rey miró a su alrededor, estaban ambos completamente solos. Se inclinó hacia su hija, y la cargó –Hoy, princesa, fue un simple juego con tus hermanos, pero en el campo de batalla, frente a un enemigo real, no hay juegos, no hay risas, no están tus hermanos burlándose, ni yo para detener todo, en batalla, hay que soportar los golpes y los ataques, caer, levantarte, y seguir peleando, el cuerpo te dolerá, te sentirás que no puedes más, pero debes continuar, pararte cuantas veces debas hacerlo, y encarar a tu enemigo, sin lágrimas, que no vean que te afecta, las lágrimas déjalas cuando estés a solas, si tu oponente te ve llorar… estarás perdida, y recuerda princesa, que es mejor morir peleando, que vivir siendo un cobarde que se dio por vencido- dijo viendo a los ojos de su hija

Un último sollozo… la peque se limpió sus lagrimitas –Está bien- abrazó el cuello de su progenitor –papi-

Una extraña y cálida sensación se hizo presente en el rey al escuchar esa tierna palabra -¿Papi? ¿Qué cosas dices princesa Odette?- dijo con una sonrisa que la nena le arrancó con esa simple palabra

-Perdón… padre, es… que… no sé… se me ocurrió… decirte así… es… bueno… Vili y Vegeta… todos te decimos padre…. Es muy formal… ¿puedo?... p… ¿puedo decirte papi?... digo… sólo cuando estemos solos- dijo nerviosamente la pequeña, a pesar de su muy corta edad, desde su nacimiento, su vida fue siempre regida por el estricto protocolo de comportamiento

-Puedes… pero únicamente a solas, ni siquiera frente a tu madre o tus hermanos, ¿entendido?

El rostro de la niña se iluminó, abrazándose más fuerte a su padre

FIN DEL FLASHBACK

-No tengo idea de cómo es que lograbas volverme sentimental en ocasiones Odette… he de confesar que eres mi debilidad, por lo mismo, te veía tan frágil, sentimental, débil. Tus hermanos siempre se mostraron fuertes, guerreros en toda la expresión, fuertes, enteros, decididos, hábiles, ambos unos estrategas… pero tú, sensible, piadosa, siempre te he protegido más, porque te creía más vulnerable, y veo con orgullo que eres una increíble guerrera… y a la vez… no lo entiendo… siempre pensé que tú serías más débil por tu modo de ser, que jamás sobrepasarías ciertos niveles… y pensé a tus hermanos más fuertes por no dejarse llevar por sentimentalismos…. Y veo que eres mucho más fuerte de lo que imaginé, y tus hermanos, jamás creí verlos dejarse llevar por sus emociones….. No entiendo- Se quedó observando el espacio un momento, reflexivo -¡Sagrados Dioses! ¿Cómo puede ser eso posible? ¿Cómo puede haber tanta fortaleza en quienes se dejan llevar por sentimentalismos?- dijo viendo la estatua

Una corriente de viento sopló desde atrás, y por alguna extraña razón, volteó…. El ex rey se quedó petrificado por la impresión –no… e… e… e…. ¡ESTO ES IMPOSIBLE! ….. y… yo…. Yo debo estar soñando….. esto es un sueño….. no…. No es real… ¡USTEDES NO PUEDEN SER REALES!

Ante sus ojos, los 3 dioses saiyajin en persona, Brigid al centro, Dahda a su derecha, Esus a su izquierda. El rey cayó de rodillas ante aquella aparición, boquiabierto

-Vegeta, hijo mío- dijo la diosa –Los sentimientos pueden ser una debilidad si no sabes manejarlos, pero también te dan una fuerza inexplicable, ¿O cómo crees acaso que lograste transformarte en super saiyajin, así como mi hijo Dahda?

-Yo… yo… s… s… siempre… siempre entrené mucho- dijo como respuesta el ex rey

-Recuérdalo Vegeta- la diosa extendió su mano donde sostenía la manzana, ésta comenzó a flotar hasta volverse una bola de luz dorada, donde comenzó a visualizarse los momentos de la batalla en contra de Freezer –Cuando Bardock te previno sobre sus visiones, ¿recuerdas lo que sentiste?

-Si, odio, ¡MUCHO ODIO CONTRA EL MALDITO FREEZER!- dijo el ex rey con furia

-Tal vez, pero tú y yo conocemos la verdad, aunque no la reconozcas: sentiste miedo, temías que Freezer matara a tus hijos, que eran muy pequeños entonces, temías ver a tu esposa muerta, y a todo tu pueblo erradicado de la faz del universo

-Yo no le temo a nada- dijo el ex rey tratando de defender su orgullo

-No tiene caso que lo niegues, y menos a mí, que soy tu diosa, y además, eres mi sangre, y mi carne. Ambos sabemos de tus temores, y el miedo de perder a quienes amas, fue el que te dio el coraje en la batalla, para no rendirte, y cuando parecía que el fin se acercaba, hiciste el milagro: lograste el estado de super saiyajin, y venciste al tirano

Con los puños cerrados –Yo… siempre he dicho que los sentimientos son una debilidad…. Cuando sientes apego por algo o alguien… ¡TE VUELVES DÉBIL!

-No Vegeta, al contrario, los sentimientos son fuerza, y hay que tener más valor para aceptar lo que sentimos, que para evitarlo. Eso lo han entendido a la perfección tus hijos, por eso son los grandes guerreros que son

-Trío de ingratos…. ¡TRAIDORES!- dijo furioso el ex monarca

-No ha sucedido nada que no estuviera escrito en el destino de ustedes. No eres un mal padre, ni tampoco fuiste un mal rey, pero tu soberbia, tu sed de control, y tus ansias de poder, te han llevado a tu perdición hijo mío, y te arrastró a ser una marioneta de aquellos que sirven al enemigo de nuestra familia y nuestra raza

-¿Qué quieres decir con eso? Sagrada Madre

-Los adoradores de Alastor siempre te han manipulado, inflando tu orgullo, cegándote, ellos te pusieron en contra de tus hijos, ese al que tanta confianza le tienes, Kaleb, es el líder de esa maldita secta que busca la destrucción de nuestra familia

El ex rey se quedó impactado por lo que su ancestro le acababa de decir –No…. ¡no puede ser posible!

-¿Vas a creer más en ese adorador del diablo? ¿o en mí?

El padre de Vegeta se quedó viendo al suelo, en shock, sin creer lo que la diosa le decía

-Tu hija hizo lo correcto liberándose a ella y tu primogénito de esos compromisos que negociaste, pues Kaleb y Keiza solo han buscado asesinar a tus tres hijos para devolverle la vida al demonio que nos costó la vida a mis hijos y a mí, el encerrar en la sub dimensión en la que se encuentra. Y quiere vengarse de ti….

El ex monarca arqueó una ceja -¿de mi?... si yo siempre le di mi confianza al maldito ese

-Su padre era Paraguss, tú ordenaste su asesinato, de él y de su hijo Broly, por traición y conspiración contra tu imperio. Nadie supo que Paraguss había tenido otro hijo, la madre de Kaleb jamás reveló la identidad del padre de su hijo, y si recuerdas, su título fue heredado por su familia materna. Cuando se enteró de su origen, sucedió a su padre como líder de esa maldita secta, la volvió a reorganizar, buscando nuevos adeptos, esperando el momento de despertar a su señor, y de vengarse de ti, y de nuestra familia

-No…. ¡MATARÉ A ESOS MALDITOS! ¡QUE NO SE ATREVAN A TOCARLES UN SOLO PELO A MIS HIJOS! ¡NO LO PERMITIRÉ!- dijo Vegeta padre, levantándose con furia y con un puño cerrado

La diosa sonrió –Me alegro que entres en razón... Otra cosa, la terrícola que escogió tu hijo, aunque te cueste trabajo, deberás aceptarla, pues de ella nacerá el gran orgullo de nuestra raza y nuestra familia

-¿Un híbrido? ¡PERO QUÉ ABERRACIÓN!

-Si fuera una aberración, yo no permitiría que pasara, ni lo hubiera escrito en sus destinos, ¿no lo crees Vegeta?

El rey se quedó algo shockeado ante las palabras de la divinidad

-Es tiempo que tus hijos asuman el trono, y espero que seas el guía de ellos, que los aconsejes, y lo mismo hagas con su descendencia que, llegará pronto- la diosa sonrió –sólo perdóname por haberte quitado de ese modo tu corona, pero era necesario hijo mío

-La verdadera batalla aún no comienza- dijo Dahda, dios de la guerra

-¿A qué se refiere?- dijo el ex rey

-Los seguidores del demonio no se darán por vencidos, traerán a un enemigo del pasado a terminar lo que tú evitaste al matar a Freezer

-Los mataré…. ¡JURO QUE LOS MATARÉ A TODOS ESOS MALDITOS TRAIDOREEES!- dijo Vegeta padre

-Que la emperatriz no se separe del libro sagrado de mi madre- dijo Esus –Lo peor, está por venir

-¿Qué? ¿QUÉ ES LO QUE PASARÁ?- dijo preocupado

La diosa se puso seria –Deben estar unidos, deben derrotar al mal que se acerca a ustedes, no se descuiden un solo segundo

La manzana que sostiene la diosa brilló incandescente, con luz cegadora, cuando el brillo desapareció, el rey estaba en un espacio negro, vacío, los dioses y la ciudad fantasma habían desaparecido por completo

******************************************************PALACIO REAL, SALA MEDICA***************************

La reina iba llegando a los pasillos que estaban afuera de las habitaciones donde estaban su esposo e hijo respectivamente.

Zorn hizo una reverencia –Reina Brássica

-¿Qué sucede Zorn? ¿Por qué están ustedes aquí? ¿Y mis hijos?- sus ojos se abrieron a más no poder -¿LE OCURRIÓ ALGO A MI ESPOSO?- dijo preocupada

-No, estamos esperando la recuperación del príncipe, el antiguo rey, no han dado ninguna novedad los médicos- dijo el noble

-¿QUÉ LE PASÓ A VEGETA ZORN?

El noble le hizo una seña a la reina para hablar más en privado, ambos se alejaron un poco de la entrada a las salas de recuperación –Brássica, tu hijo, fue al inframundo a buscar a la terrícola

-¿QUÉ ESTÁS DICIENDO ZORN?- dijo la reina espantada –Sólo…. Sólo los Dioses han hecho eso y salido con vida…- la madre de Vegeta y las gemelas se sintió desesperada ante la respuesta de su amigo de toda la vida, sintió incluso que el aire le faltaba

-Tu hijo es muy fuerte Brássica- puso su mano en el hombro de ella –regresará, tenlo por seguro

-Ya no estoy segura de nada Zorn- dijo ella cruzándose de brazos

De pronto, una alarma comenzó a sonar, un par de médicos entraron al cuarto donde estaba el rey, al igual que unas enfermeras

-¿Qué paso?- dijo la reina, quien corrió hasta el cuarto donde estaba su marido –Doctor, ¿sucede algo?

-El rey está listo para salir del tanque- dijo un doctor de aspecto reptiláceo

En el pasillo estaba Gokú, quien escuchó lo que el médico había dicho "Le prometí a Vili ir por ella y su hermana si esto pasaba" pensó –ahora vuelvo- llevó sus dedos medio e índice a su frente, y desapareció delante del anciano sacerdote

Kakarotto apareció en la habitación de su esposa, quien dormía plácidamente, sonrió al verla así, tan bella, tan tranquila, se sentó a su lado en la cama, y comenzó a moverla para despertarla –Vili… Vili…- dijo suavemente

La emperatriz comenzó a despertar, encontrándose con el rostro de su marido, primero sonrió, al caer en la realidad, se sobresaltó -¿Pasó algo Gokú?

-Tu padre está por salir del tanque

-Voy por Odette, espéranos en mi terraza- dijo ella quien salió velozmente del dormitorio, hacia la terraza, y se saltó hasta la terraza de la princesa para entrar en el dormitorio de ella. La puerta del dormitorio estaba abierta -¡ODETTE!- gritó al entrar, llegó a la cama donde su hermana dormía –Odette, despierta, nuestro padre está por salir de la cámara de regeneración

La princesa abrió los ojos y se incorporó -¿Qué has dicho?

-Vamos- se dirigió ella hacia la terraza de su hermana

La princesa se levantó y siguió a Vilandra hasta la terraza, donde su nuevo cuñado las esperaba para teletransportarse los tres hasta el área médica, donde aparecieron frente a Heron y Zorn.

Dentro de la habitación del antiguo monarca, el tanque de regeneración comenzó a drenar los líquidos medicinales, cuando éstos finalmente terminaron de drenarse, los ojos de Vegeta padre se abrieron, en ese momento, se quitó la máscara de oxígeno

Una enfermera le entregó ropa nueva que siempre tenían guardada para él, y la familia real

-¡Vegeta!- dijo la reina al ver a su esposo, sus ojos brillaban al verlo recuperado

Él sólo se fue atrás de un biombo para vestirse. Salió de ahí con su ropa habitual, su armadura, su capa, como si nada hubiera sucedido, pero sabía que no era así

-Vegeta…- volvió a decir la reina, esperando alguna respuesta

Él la miró de reojo –Debo pensar Brássica… nos vemos después- dijo con voz seca, seria… y lo que más alarmó a la reina, una voz vacía, derrotada

Al salir de la habitación, ahí estaban sus dos hijas, sólo las vió

-Padre- dijo Vilandra con voz seria

-Padre- dijo Odette, pero su voz era preocupada, a diferencia de su hermana

El ex monarca vió a Vilandra –Emperatriz- luego miró a Odette –Princesa- se dio la vuelta y se retiró de ahí, ante el asombro de todos

*******************************************************INFRAMUNDO, PARAISO********************

Vegeta continuaba caminando en aquel bello lugar, conforme avanzaba, también se topaba con animales, becerros, mariposas, insectos, todo tipo de fauna, igual, lo más hermoso que jamás haya visto, por todo el lugar, había "islas" (o para que se entienda mejor, como sitios, o no sé, lugares, digo islas en el sentido que en una tienda departamental, una isla es un sitio, en medio de los pasillos de la tienda donde exhiben un determinado producto) de bellos, y visiblemente cómodos almohadones blancos con bordados en hilos de oro. Algunos vacíos, en otros, personas descansaban, sus rostros eran de bondad, de felicidad, de paz. En el camino, a sus pies, observó que corrían diversos manantiales, de agua fresca, tan rica y reconfortante como la del río Estigia, ríos de leche tan exquisita y maravillosa, ríos de un vino tan dulce, y a la vez que no embriagaba, y ríos de miel que llenaba de éxtasis el sólo probarla –Éste lugar es…. Simplemente asombroso- dijo el príncipe. En medio de tanta maravilla, y el disfrute de los placeres divinos del paraíso, observó que los ríos de esos manjares, se dirigían todos a una misma dirección –Por allá debe quedar el palacio de Brigid- Corrió entonces a toda velocidad rumbo a donde los ríos corrían, después de varios kilómetros, ante sus ojos, uun majestuoso palacio color blanco, similar al Taj Mahal, los ríos de manjares rodeaban el palacio, una majestuosa escalinata de un material similar al mármol enmarcaba la fachada de aquella divina edificación.

-¿Dónde estará el jardín de éste lugar?- se preguntó el príncipe

Ante él, las enormes puertas blancas de picaportes de oro se abrieron de par en par, como invitándolo a ingresar a ese palacio. El príncipe entró. Se encontró con un bello salón de paredes blancas, a lo largo, cuadros y estatuas de los 3 dioses adornaban, pero después de un par de metros, notó, que también había cuadros, de todos sus antepasados: toda la línea familiar de los Vegeta estaba presente en ese lugar. El príncipe se detuvo a observar cada cuadro, un tanto incrédulo, sabía que él y su familia eran descendientes directos de los dioses, pero, jamás se imaginó encontrar su árbol genealógico en el paraíso.

-Nuestra línea familiar, un legado de grandes reyes y estupendos guerreros- dijo una cálida voz femenina detrás del príncipe

Él volteó, quedando perplejo –S…. Sa…. Sa…. ¡SAGRADA MADRE!- se hincó ante la diosa

Ella se acercó hasta quedar frente a él –levántate, Rey sol

El príncipe se incorporó, sin salir de su asombro, viendo cara a cara, en persona, aquella estatua a la que por tantos años se inclinó desde que podía recordar en su vida.

-Rey Sol, hijo mío, te he estado esperando

-yo…- seguía en shock

Ella dirigió su mirada, a los cuadros donde estaban sus descendientes –Toda nuestra familia, en el lugar de honor de mi palacio, y tú, rey sol- señaló con su báculo la pintura con la fotografía de Vegeta –Tienes un gran destino que cumplir, tú y los que de ti nazcan

-Sa… Sagrada Madre, yo…. He venido hasta aquí por…- fue interrumpido por su tataratataratatara… etc. Tatara abuela

-Por tu mujer, lo sé- señaló una salida –ella te espera al final de ese pasillo, en mi jardín. Anda, ¡Ve por ella!- dijo la deidad

Vegeta asintió, y corrió a toda velocidad hasta aquella puerta, al salir, a unos metros, en medio de unas preciosas flores, ahí estaba una linda cabellera azul, sentada en una almohada dorada –Bulma- dijo inaudiblemente -¡BULMAAA!- gritó, corriendo hacia ella

La terrícola volteó -¡Vegeta!- sus ojos azules se abrieron de par en par al verlo ir en dirección hacia ella –Vegeta… Viniste- dijo para sí misma

Por fin llegó con ella, la sostuvo por la cintura, y se dio entre ellos el beso más apasionado, y a la vez, puro, que jamás se hallan dado antes –Mujer… sé que has sufrido mucho por mi culpa, pero a partir de hoy, yo te juro, que si debo dar mi vida para salvarte… a ti y nuestro hijo, Juro por los dioses que son mis antepasados, que lucharé hasta morir…- acarició el cabello de ella –Nada ni nadie, ni siquiera la muerte podrá separarme de ti ahora, te lo juro

Ella sonrió ante las esperanzadoras palabras del hombre que amaba, después, su rostro se ensombreció -¿Qué pasará con tu padre? El no parará hasta asesinarnos a mi y a nuestro hijo, el bebé no tiene la culpa de nada, y no quiero que muera por el odio de tu padre- dijo con resentimiento en la voz, bajando la cabeza

-Mi padre ya no puede hacer nada- sostuvo las manos de ella entre las suyas –Lo he derrocado, ahora el rey soy yo, y juro que no permitiré que ni siquiera él te toque. Antes lo mato Bulma, te lo juro

Ella sintió cierto aire de tranquilidad ante esas palabras, al instante, se sintió culpable por haber sentido eso –Es tu padre Vegeta

-Lo es, pero no es mi dueño, ni mi dios, y no dudaré en detenerlo si intenta volverte a dañar, o a nuestro hijo- dijo decididamente

Las lágrimas empezaron a visualizarse en aquellos lindos ojos azules -¡VEGETA!- se abrazó a él, llorando de emoción

-Ya mujer, déjate de lloriqueos- dijo el príncipe, acariciando los cabellos de la terrícola

-Quisiera creerte, quisiera creer en todo lo que me dices, quisiera creer que ya nada va a separarnos y que seremos felices Vegeta, pero….. han pasado tantas cosas- decía sin soltar a su hombre

-Te prometo… ¡NO! Te juro, que todo cambiará, pondré mi vida en ello, nada me separará de tu lado mujer, tenlo por seguro

-Es el destino de ustedes el estar juntos- se hizo presente la diosa, acompañada por sus dos hijos –así lo he decretado desde antes de que nacieran, vuelvan a su mundo, y sean felices

Bulma volteó a verlos -¡PERO SI SON LAS ESTATUAS DE MIS SUEÑOS!

Vegeta se puso azul ante eso -¡MUJEEER! ¡ELLOS SON LOS DIOSES SAGRADOS, NO VUELVAS A HABLARLES EN ESE TONOOO!

Dahda rió ante la escena –Has escogido a una guerrera como tu compañera, buena elección, rey sol

-Bulma, nos hicimos presentes en tus sueños para mostrarte tu destino, y darte fuerza ante la calamidad que viviste, ahora eres parte de nuestra familia, y de ti nacerá una poderosa descendencia que traerá el máximo orgullo, no solamente para nuestro linaje, sino para la raza saiyajin entera- dijo Brigid

Bulma sintió nervios ante esas palabra –g.. g.. Gracias- fue lo único que atinó a decir

-Rey Sol- dijo Dahda –La batalla contra la maldad pura se acerca, la unión de tus hermanas y tú serán lo que salvará a tu mundo y nuestra raza, no se confíen, y nunca se rindan, porque nuestro enemigo no descansará hasta destruir toda vida existente

Vegeta asintió ante lo que su ancestro acababa de decir

-¿Qué? ¿Qué dijo ese hombre? Vegeta, ¿De qué habla?- dijo Bulma, temerosa por las palabras que el dios acababa de decir

El príncipe no respondió, solo veía a los dioses

-¡HAY VEGETA! ¿PORQUÉ NO ME DICES NADA? ¡ERES UN DESCONSIDERADO Y UN GROSERO! ¡TE ESTOY HACIENDO UNA PREGUNTAAA!- dijo Bulma con su clásico carácter

-Calla mujer, después te explico- dijo con seriedad, causando que Bulma no insistiera, normalmente el príncipe se hubiera exaltado más, pero ahora tenía cierto aire de preocupación

Esus, dios de la muerte, se acercó al príncipe –Es hora de que vuelvan a su mundo, ¿tienes el amuleto?

Vegeta asintió, buscó entre sus ropas, y extendió la mano con el amuleto de 3 llaves

-Bien, ahora regresen a su mundo, vivan intensamente, y aquí los esperaremos cuando sus vidas lleguen a su fin- el dios tomó el amuleto y dijo:

Esus naiz, hil jainkoa, nire arima da hau bidali itzuli bizi munduan, nire biak for bless da, nire beraientzat izango da bidaia ona izan berriro bici (Soy Esus, Dios de la muerte, es mi voluntad enviar estas almas al mundo de los vivos, mi bendición para ambos, es mi voluntad un buen viaje de regreso a la vida)

Una potente luz cegadora envolvió a Vegeta y Bulma

*****************************************************PALACIO REAL, ALA MÉDICA**************************

-¡MAJESTAD! ¡MAJESTAD!- salió diciendo el médico -¡ALGO PASA CON EL PRÍNCIPE!

Vilandra y Odette se sobresaltaron

-¿Qué sucede con mi hermano?- dijo Odette

-El objeto en sus manos… ¡BRILLA!

Vilandra entró corriendo, empujando al médico y a todo quien se le atravesara, hasta que llegó a las camillas donde lado a lado, estaban los cuerpos de Bulma y Vegeta. Unió una mano de Vegeta con una de Bulma, y sostuvo entre sus manos, la otra mano de Vegeta junto con el amuleto divino, y dijo lo siguiente:

Bi bidaiari arima duten zeharkatzen ari da eta bizi mundura itzultzeko, bedeinkatu jaso ditut jainkoak duten horiek babestu (Recibo a estas almas viajeras que han cruzado el inframundo y regresan al mundo de los vivos, benditos sean los dioses que les han protegido)

Una luz blanca inundó la habitación, cegando a los presentes, que sólo atinaron a cubrir sus ojos. Cuando el brillo se fue, Vilandra observó a su hermano y la terrícola, cuyos ojos comenzaron a abrirse.

-CONTINUARÁ-

Perdón que me tardé horrores, la verdad, estaba algo bloqueada, además de en la oficina, mi cambio de departamento, estoy ingresando a la universidad, así que estoy un poco atareada, pero, he aquí, nuevo capítulo, espero sea de su agrado, y espero no tardarme tanto en el siguiente. ¡PUF!