NOTA DEL AUTOR:
Bien, nuevo capítulo, gracias por sus comentarios, no están tan perdidos, esto apenas comienza, el verdadero problema se acerca, pero no solo ajeno a ellos, Nick no se ha sincerado haciendo referencia al capítulo antepasado, algo oculta, y tienen mucho que ver manías descritas en varios capítulos pasados, es referente a la estupidez que casi comete según Finnick. Aún falta algo de drama, solo puedo decir que la curiosidad mato al gato.
En cuanto se dieron cuenta que ahora tendrían que llevar la investigación dentro de la ciudad por su cuenta no perdieron tiempo, decidieron juntar todo lo que lograron conseguir.
—Ok Nick veamos que tenemos.
—Bien zanahorias—el vulpino comenzó preparado para enlistar todo—Grupo de animales, todos depredadores, con recursos de gran alcance capaces de comprar de todo incluso a agentes federales, no dejan cabos sueltos, mejor prueba mataron al cabecilla que les permitió escapar a sus elementos atrasados y el único que sabía de más estoy seguro, más no lo hicieron personalmente, eligieron a alguien fuera de su grupo para hacer ese trabajo, un sicario de la ciudad.
—Cuya identidad no hemos podido confirmar.
—Zanahorias te digo que el nombre me suena.
—Pero no das con quien es—ella le recalco-.
—Pudo ser de hace años—el vulpino se excusó.
Judy estaba a punto de contestarle al vulpino cuando el teléfono de su oficina sonó, la pequeña presa se dirigió al escritorio para contestar.
—Oficial Hopps—fue lo primero que la hembra contesto a quien que estuviera del otro lado de la línea—Sí señor enseguida vamos. Bogo quiere vernos.
—Tal vez tenga que ver con el hecho de ser solo nosotros dos ahora.
La coneja solo pudo asentir tal vez no muy convencida antes de preguntarle a Nick mudamente si era mejor ir ya, el vulpino solo se encoje de hombros antes de levantarse e irse hacia la puerta abrirla y reverenciar en dirección a su coneja. Judy solo se ríe antes de salir mientras acaricia un poco la mejilla de Nick. Los peludos oficiales solo se dirigen a la oficina del gran jefe mientras cada uno imagina lo que sea que puede decirles. Sin ningún contratiempo llegaron a la oficina del búfalo, como siempre Judy fue quien toco la puerta y la grave voz de Bogo les concedió la autorización para entrar. Cuando los vio entrar puso su atención en el par.
—Tomen asiento—le indico a su mejor dupla—Creo que ya recibieron las noticias, o ¿Me equivoco?
—No señor, no se equivoca.
—Y ¿tienen detalles?
—Solo generalidades.
—Bien, en términos simples ya que todo esto sigue en proceso es lo siguiente, encontraron un almacén arrendado cuya renta expiro y se encontró en su interior vehículos de curiosa apariencia, cuando llamaron a representantes de la ciudad en cuestión, se dieron cuenta que algo no cuadraba y como el FBI lanzo una alerta a las autoridades locales aledañas de inmediato se contactaron con ellos, se verá si alguna evidencia es útil a pesar del tiempo.
—Y ¿Qué pasara con la investigación aquí señor? —Esta vez fue el vulpino el que cuestiono al jefe-.
—No dejare que esto pase al archivo muerto Wilde, el caso se mantiene abierto—les indica—Pero no puedo dejarlos solo con eso, hay mucho trabajo estuvieron fuera un tiempo relativamente largo así que tendrán que trabajar bastante para compensar ese tiempo, manejaran más cosas en paralelo, detalles menores y apoyar en redadas ya que los resultados de esta investigación son de largo plazo por lo que he podido ver junto con Bulsara ¿Cierto?
—Si señor—a Nick no le gustaba admitirlo pero debía hacerlo—Los resultados que se obtienen solo los conseguimos tras varios días y estos no nos dan mucha ayuda para esclarecer esto sino todo lo contrario, pero si hay algo de evidencia física esto nos puede ayudar más de ahora en adelante que meros testimonios y cosas circunstanciales.
—Esa evidencia tardara un poco en llegar y dependerá si es que es útil o no para nuestra jurisdicción Wilde recuérdalo—el gran mamífero le recuerda— Hopps ¿Tienen algo que hacer aun antes de que les lleguen otros casos?
Judy no sabía que responder, y solo puede ver a Nick y esperar si el zorro tiene algo en mente.
—Bueno le había comentado a la oficial Hopps que podíamos buscar ciertos indicios sobre un nombre que el agente Savage pudo conseguir pero que con los métodos policiales estándares no pudimos hacer mucho.
— ¿Que planean Wilde? —Bogo conocía parte del pasado del zorro, no tenía ni un solo antecedente como cual, pero él no era estúpido, se descripción encaja en varios hechos, algunos pasados, otros no tanto, unos algo serios y otros como meras burlas. Y si no hubiera sido por su ayuda en el caso de los aulladores y la palabra de Judy de que se había reformado no hubiera permitido su ingreso siquiera a la academia-.
—Conozco a todo mundo señor, pero ese nombre no me suena tengo que ver porque.
—Quiero que mantengan la regla en todo momento y no busquen problemas—Bogo miro a Judy y ella asintió dando a entender que ella sería la brújula moral y no dejaría que nada de lo que sucediera llegara a salirse de control, además Bogo sabía que los métodos del zorro siempre deban frutos y que no los podía usar con agentes ajenos a su circuito de trabajo, el jefe lo sabía y lo permitía hasta cierto punto siempre y cuando la ocasión lo ameritaba—Pueden retirarse, por el día de hoy no será necesario que registren su salida, y no se llevaran una patrulla, usaran uno de los vehículos encubiertos Garraza les dará las llaves, entréguenlo mañana cuando inicien su turno. Tanto Nick como Judy asienten, ese tipo de indicaciones Bogo se las decía cuando quería que investigaran algo a fondo, si daban con el nombre y con lo que se pudiera recuperar de la evidencia en esa otra ciudad ya sería un paso más sólido.
La pareja de pequeños oficiales salieron tan pronto como pudieron, tomaron el transporte que Bogo les indico y fueron en busca de respuestas.
—Bien Nick demuéstrame que no te equivocas. ¿Dónde buscamos?
El zorro solo bajo la mirada, era imposible que alguien lo burlara si él lo buscaba pero ese nombre…
—Zanahorias yo…No sé quién sea, pero—agrego antes de que Judy refutara—Hay animales, muy pocos de hecho, que saben y conocen más animales que yo.
—Te refieres a….
—Crapps puede ser un infeliz, pero no se equivoca en estas cosas, y ahora estamos solos, así que podemos intentar conseguir esa información. Y honestamente no se me ocurre otra cosa.
La coneja sopeso la información unos segundos, todo era cierto, ya habían agotado los recursos a su disposición que pudieron obtener y los resultados fueron nulos.
— ¿Qué dices zanahorias? ¿Quieres intentarlo?
Como toda respuesta Judy gira el volante y Nick se da cuenta de la dirección. Iban hacía Tundra.
El viaje en si fue tranquilo, sin mayores contratiempos llegaron a la residencia de la musaraña más temida de la ciudad, después de pasar la gran puerta, la cual se abrió con solo mostrar a la coneja al volante. Los dos pidieron unas palabras con Mr. Big, para su fortuna el capo mafioso los recibió solo con una pequeña espera de por medio, cuando finalmente fueron recibidos la misma rutina que siempre caracterizo sus vistas no falto, Nick beso el anillo de Mr. Big y Judy recibió un par de besos en la mejilla.
Una vez que el protocolo de bienvenida finalizo el par de oficiales se tomó de las patas con una tranquila sonrisa, iban en plan de trabajo claro, pero eran más que raras la veces que podían mostrar algo más que amistad y compañerismo frente a animales que los conocen. De hecho solo en la mansión de Mr. Big se habían tomado esa libertad. Cosa que no desaprovecharían. El capo mafioso solo les sonrió veía entre ambos el cariño, se respiraba el amor el uno por el otro y eso era una de las cosas que más valoraba en el mundo sentimientos sinceros.
—Y bien mis niños este viejo ¿En qué puede ayudarles?
—Vera señor, Nick y yo estamos trabajando en un caso…bastante complicado y con toda sinceridad no hemos avanzado en nada. Salvo que hace algunos días…
—Se consiguieron algunas cosas, una pequeña guía señor—Nick explico para ayudar a Judy—Y creemos que usted puede ayudarnos.
—Te escucho Nick
—Sé que usted es consciente de lo que pasa en su territorio—Nick sabía lo poderoso que ese mamífero era en realidad y su influencia no solo se limitaba al helado hábitat, pero era ahí donde su control era total, él lo sabía desde hace años, cuando lo ayudo y colaboro con él—Hubo en algún momento un intento de intromisión.
— ¿Intromisión Nicky?
—Sí, alguien que quiso entrar o meter algo a la ciudad por aquí sin su consentimiento—Nick tenía más que claro que Tundra no era el único hábitat, pero sabía que era por donde más contrabando pasaban además del distrito forestal-.
Mr. Big solo desvió un poco la mirada mientras al parecer pensaba, luego su vista se enfocó en su fiel y más cercano guardaespaldas.
—Ya que lo mencionas…Una vez una curiosa petición llego ante mí, pedían que concediera la entrada de cierto cargamento, que diera mí asistencia y claro mi protección. En este territorio, solo que…ofrecían una cuantiosa y enorme suma de dinero, pero a cambio se pidió algo completamente innegociable conmigo, pedían mi total ignorancia. Lo que sea que quisieran meter a la ciudad ya sea de paso o para tenerlo no podía saber que era aun cuando pedían mi ayuda.
—Como tal estoy seguro que lo rechazo—el zorro estaba seguro de ello-.
—Claro que lo rechace—sonrió un poco al ver a Nick hablar así de nuevo, recordando esos años, de cuando veía el joven zorro con gran talento para ello y cuando pensaba convertirlo en su futuro consilieri, claro antes de que él arruinara todo—Como respuesta aumentaron la suma, pero mi postura era clara, ni siquiera sabía quién quería ese servicio.
—Entonces es muy posible que sean nuestros objetivos señor—Judy pudo ver las similitudes, todo lo querían mover desde las sombras moviendo recursos disponibles locales con grandes sumas de dinero, tenían que ser ellos— ¿Se enteró de algo más?
—Lo que sea que querían contrabandear por la cuidad lo consiguieron introducir por el distrito forestal.
—Entonces si son ellos—Judy por primera vez con ese caso sintió que avanzaron mucho-.
—Mi niña, eso ocurrió ya hace muchos meses, casi un año.
—Pero…
—Poco después de que lograste salvar a la ciudad de esa oveja desequilibrada.
Casi el año…o estaban equivocados o en realidad pasaban tantas cosas fuera de su control y conocimiento que fue mera suerte el que ellos se enteraran.
La musaraña vio que la coneja bajaba la mirada pensativa mientras creaba y destruía teorías en su cabeza.
—Dijeron que encontraron algunas cosas, ¿Qué más tienen?
—Bueno…se logró encontrar un nombre…—Nick suspiro frustrado—Pero no sé quién sea.
El mafioso por fin vio a Nick tragarse su orgullo, esa coneja hizo maravillas por él estaba seguro— ¿Cuál es ese nombre? —la musaraña sabía la cantidad de nombres y animales que Nick conocía pues casi todos los aprendió en su compañía y otros con méritos propios que aprendió gracias al tiempo que trabajo para él-.
—Lester Crawl—Judy fue la que contesto con esperanza de que la poderosa musaraña supiera quien era-.
El diminuto mamífero bajo un poco la cabeza con un gesto pensativo por unos segundos.
—El nombre lo consiguieron en el bar Lemuria ¿verdad Nicky? —Le pregunto al tiempo que recordaba las veces que había enviado al joven zorro en esos años a realizar pagos-.
—Así es—Nick solo asintió.
—Entonces ya sé porque no te es familiar el nombre. Pero te equivocas Nick, si lo conoces.
—No lo creo, yo nunca olvido un nombre.
—Lo sé, pero tú lo conoces por su verdadero nombre, Aleister Crowley—Ante esa sola mención solo bastaron unos segundos para que el zorro se pusiera pálido y sus ojos reflejaran no miedo, sino terror—Veo que lo recuerdas.
—Nick ¿Estas bien? —Judy había visto la reacción de Nick y era la primera vez que lo veía con ese tipo de miedo dibujado en la cara, ni siquiera cuando Mr. Big los atrapo la primera vez y sabía que su cuello corría peligro-.
—Dígame que es una broma por favor…
—Yo nunca hago bromas Nick—La musaraña le contesto seriamente-.
Nick trago un gran bulto, ¿Era enserio? De millones de animales que había en Zootopia, del enorme montón de animales de porquería que se dedicaban al homicidio tenía que ser ese.
—Señor cree que…—Nick estaba nervioso y eso era obvio—pueda arreglar una reunión con él-.
—Muchacho lo haría si los considerara animales no gratos para mí.
—No, no lo queremos a él, queremos lo que puede saber además—rio de manera sarcástica y amarga—incluso si lo buscáramos a él, sería imposible aun para nosotros.
—Podrían decirme de que hablan—Judy se sentía completamente ajena ahí-.
Poniendo su pata sobre su hombro—Te lo explico después—le asegura con una expresión extraña para ella, enseguida cambia su atención de nuevo al jefe mafioso cambiando completamente de cara— ¿Puede hacerlo?
—Puedo concretarla—aseguro—Y puedo apelar por su seguridad pero no la garantizo fuera de Tundra y él no aceptara venir—les advierte—Se te contactará más tarde Nick y me dirán si aceptan o no, y aunque me gustaría poder estar más tiempo con ustedes tengo algunos negocios que atender.
—No se preocupe Mr. Big nosotros también debemos retirarnos.
Con un aire de tensión por parte del zorro se disolvió la pequeña reunión, aun cuando Judy tenía un sinfín de preguntas sabía que tenía que esperar un poco para hablar con Nick quien al parecer tenía mucho conocimiento, cuando estaban por subirse al auto.
—Zanahorias ¿puedo conducir yo?
Esa pregunta fue suficiente para que la coneja lo viera con duda, Nick nunca conducía, si lo sabía hacer a la perfección y hasta podía decir que era un conductor mejor que ella pero nunca conducía porque según él prefería ser pasajero y así disfrutar del viaje.
—De acuerdo—consintió después de sopesarlo un poco—Conduce—le arrojo las llaves y con reflejos perfectos el zorro las atrapo con una pequeña sonrisa-.
Nick se tomó la tarea de llevar el auto por las calles del helado distrito, calles que se tomó la libertad de conocer y memorizar a la perfección, para así, en tiempos de antaño garantizar su vida, realmente Judy no sabía a donde Nick estaba conduciendo, hasta que varios detalles empezaron a hacérsele curiosamente familiares, el vulpino finalmente detuvo el vehículo.
—Bien, llegamos zanahorias—Le anuncio el vulpino al tiempo que bajaba del auto, Judy solo se quedó escasos segundos sin comprender muy bien que pasaba hasta que su novio abrió su puerta—La bella coneja desea acompañar a este humilde zorro—el vulpino extendió su pata-.
Judy no espero tanto para tomarla y bajar del auto, Nick no tardo en abrazarla sobre los hombros y pegarla a su cuerpo para resguardarla del frio-.
—Una enorme ventaja de este lugar es que es muy poco visitado y no hay cámaras a la vista—le confirma el zorro mientras la lleva cerca de unos árboles revelando una banca cubierta de hielo, el vulpino se separa de su novia y quita todo el material helado para invitar a su hembra para sentarse con él—Ven, sabes que no muerdo-.
Judy acepta, pero no se dejara llevar tan fácil por ello—Sabes Nick aun me debes unas explicaciones-.
Suspirando un poco—Lo sé, por eso te traje aquí para explicártelo linda, ¿Qué es este lugar? ¿Lo recuerdas?
—Sí
— ¿Qué paso aquí?
Ahora Judy comprendía de lo que hablaba—Este es el sitio donde descubrí tus mentiras de recién te conocí.
—Exacto—asiente—Aquí viste lo que yo era entonces, por eso te traje, para que sepas más de ese lado de mí. Ese nombre—Nick estaba seguro ni siquiera lo pronunciara—Es de un mamífero bastante peculiar, más bien él es la mitad de un par…en el bajo mundo los conocemos como los australianos, son de los mejores en ese trabajo…tanto así que tienen a cuestas muchas muertes, pero no tienen ni una sola acusación sobre ellas, porque jamás dejan un solo pelo o una pista, si quieres deshacerte de alguien sin dejar rastro ellos son tu mejor opción, solo que las sumas de dinero por su honorarios, sean uno o los dos son…sumas realmente obscenas, su trabajo es eliminar a blancos muy protegidos…Cosa que no puedo vincular ahora…en Lemuria solo se consiguen sicarios comunes, asesinos a sueldo que ya han estado en prisión, no ese tipo de asesinos…Pero Mr. Big nunca se equivoca en estas cosas…Yo los conozco…Cuando estaba bajo la protección de él los conocí, soy uno de los pocos que puede decir los vi, saber lo que hacen y poder respirar a la vez…No quiero involucrarte en este mundo. Si se hace la reunión lo mejor es que vaya solo…
—Ni pienses que te dejare ir solo—La presa refuto mientras lo encara—Si lo que Mr. Big es cierto es muy peligroso que vaya uno solo.
—Es igual de peligroso si vamos los dos, no permitiré que corras el riesgo de morir en sus patas—le corto molesto-.
—Y ¿Crees que yo quiero que corras el riego de morir? —Se puso de pie sobre la banca para estar a la altura de su rostro mientras en su rostro se dibuja el enojo y el miedo—No creas que eres el único preocupado aquí…No sé si ya lo olvidaste, pero no solo somos pareja, somos amigos, somos socios y compañeros, no puedes pedirme que me ponga a un lado y no haga nada mientras tú vas a arriesgar el cuello…escúchame bien Nick—lo toma de la pata—Estamos juntos en esto…Si vamos a encarar a la muerte lo haremos juntos, si morimos lo haremos juntos…Y si vivimos lo haremos juntos…
Nick solo observa esas grandes amatistas que Judy tiene por ojos para enseguida bajar la vista a la pata que Judy sostiene hasta que solo sonríe un poco antes de sujetarla y enseguida cubrirla con su otra pata
—Siempre Juntos zanahorias—ella tenía razón no solo estaban juntos en lo íntimo sino más allá—Usa todo ese optimismo pues lo necesitaremos—el Vulpino aún estaba nervioso, pero juntos ya habían burlado a la muerte, esperaba que no se les acabara la suerte-.
La pareja se quedó ahí un rato, y Judy no pudo seguir preguntando, ahora tenía una pista más y Nick conocía a los implicados.
—Y dime más sobre esos tales australianos…
— ¿Quieres saber más? —Nick le pregunto incrédulo alzando una ceja, incluso él no quisiera saber nada de ellos-.
—Al parecer el ZPD no sabe nada de ellos, tengo curiosidad de saber porque…
Lo piensa un poco pero al final se resigna, Judy era curiosa y él como buen novio se acostumbró a cumplir sus caprichos—Bien…sí, tienes razón el ZPD no sabe de ellos, ha intentado resolver los homicidios que ellos han ejecutado pero sin saber que son ellos…te lo dije, la lista es larga…Pero nunca han dejado o dejaran pista alguna, son como fantasmas…
—Pero Nick la mayoría de los asesinos terminan cayendo…
—Es cierto, solo que con ellos…un solo pelo y no habría necesidad de una investigación, incluso en una ciudad como Zootopia…Una sola identificación es suficiente para condenarlos, a cualquiera de los dos…Sí los llegas a conocer, entenderás porque.
— ¿Estás diciendo que son únicos o algo así?
—Bastante peculiares diría yo, lo entenderás pronto
La pareja continúo hablando un rato más. Hasta que ambos empezaron a sentir un poco de hambre, entre el viaje al hábitat, lo que tardaron en ir con Mr. Big y el tiempo que estuvieron con él, ya se había hecho algo tarde, por lo que decidieron que era hora de comer…pudieron ir a una cafetería y almorzar como siempre pero desde que empezaron con ese caso y al tener a los otros agentes con ellos perdieron un poco de su "tiempo a solas", por lo tanto pidieron sus alimentos para llevar, subieron al auto y se estacionaron en una calle tranquila, los dos fueron a los asientos de atrás para poder disfrutar de su comida, no había problema, los vidrios eran polarizados después de todo. La coneja no tardo en buscar refugio cerca del zorro, y este a su vez la rodeo con su cola. Nick lo podía admitir si se lo preguntaban él era bastante posesivo si se refería a su novia, pero no era algo que fuera controlable, es parte de su naturaleza como familia de los caninos un instinto de protección y uno de propiedad, aunque era algo especial que tenía con Judy, además está por demás decir que a ella no le molesta en lo más mínimo ese tipo de cosas diferentes, pues era algo tan desconocido para ella que lo encontraba cautivante, los conejos en realidad no son tan…así como lo era Nick, sí ella tal vez no haya tenido un novio o pareja antes, pero recuerda a muchas de sus hermanas, la mayoría de sus novios, o de sus ahora cuñados son como…todos los conejos, aburridos, tímidos, el perfecto tipo de conejo, ella nunca busco lo común o lo normal pero viendo a ese ingenioso, gracioso, galante, coqueto, atrevido y atractivo zorro, se da cuenta que la que es diferente es ella.
—Nick ¿Puedo hacerte una pregunta?
—Ya la hiciste pelusa—le suelta con humor recibiendo un ligero codazo en el estómago— Está bien, pregunta—le dice divertido-.
— ¿Te gustaría más si fuera una zorra? —le suelta como si nada haciendo que Nick casi ahogue con la empanada de atún, que Judy le compro especialmente para él, que estaba comiendo-.
— ¡¿Cómo?! —le pregunta después de tragar casi todo el pan entero que apenas había empezado a masticar-.
—Solo eso, ya sabes, habernos conocido de igual manera y todo solo cambiando mi especie—le explica naturalmente-.
Mientras Nick solo la veía con clara estupefacción, pero así era ella, siempre tan impredecible preguntando cosas que lo podían sacar de balance muy fácilmente.
Aun así como cada vez que le pregunta algo un poco incómodo para él tratara de ser completamente sincero.
—Con todo honestidad…No
Contesto con franqueza impresionando a Judy.
—Aun si así si podríamos…Ya sabes… sin ningún problema…
—Sabes la única forma en que eso sería posible…Seria que fueras una zorra de baja estatura, pelaje gris, unos inusuales ojos amatista y una actitud imposible para nosotros…Y aun así tendría mis dudas…
—Lo dices enserio o…
—Es enserio, no deberías impresionarte, sabes que me tienes en tus patas y completamente embelesado, no te cambiaría por nada… Recuérdalo nosotros solo nos enamoramos una vez y es por siempre
—Lo siento…
—No te disculpes, no es necesario.
—Es que sigo siendo algo
— ¿Inexperta? —La quiso ayudar.
—Más bien insegura…de mí misma
—No tienes por qué serlo…
—Puedo echarlo a perder
—Zanahorias—pone su pata en el hombro—No pienses eso, además creo que eso yo ya lo intente—le recuerda no muy feliz—La positiva aquí eres tú…
—Lo sé pero tengo…miedo, de que cuando todo vaya perfecto lo arruine.
—Y ¿Por qué pasaría eso?
—Porque casi lo hago una vez...
—Eh…
—Aun éramos solo amigos…apenas empezábamos a forjar nuestro vínculo y cuando vi lo que hice y cuanto te lastime por mi enorme boca…
—Fue un accidente—la trato de calmar—los dos estábamos muy sensibles y recién nos conocíamos era obvio que los nervios y los sentimientos nos jugarían en contra, más por mí, yo no estaba muy habituado a tenerlos y la…—se dio cuenta de lo que iba a decir y se detuvo-.
—Decepción Nick, la vi en tus ojos, la desilusión por mis palabras.
—Pero ya paso…una conejita muy lista me dijo que hay que dejar el pasado atrás para tener un futuro…hasta ahora todo lo que has hecho es mantenernos juntos, dudo que lo dejes de hacer aún por error, pues estoy más que seguro que tú me amas a mí tanto como yo a ti.
Judy solo lo mira con unos ojos un poco cristalinos antes de abrazarlo.
—Eres un experto en hacerme sentir mejor…
—Solo aplico las cosas que tú me haces ver.
—Puedo ser una coneja lista, pero tú eres un zorro no solo astuto sino un poco sabio.
—La experiencia ayuda pelusa, sabes que no me gusta decirlo o pensarlo por varias razones, soy más viejo que tú y se más cosas.
—No son tantos años Nick—le reconforta al escuchar la parte de viejo.
—Casi diez años no es poco…
—8 Nick, no son dos dígitos y aunque lo fueran no me importa.
—Lo dice la traga años de los dos…
—Mira quien lo dice. Te conservas muy bien Nick—le sigue el juego—Casi parecemos de la edad. Y te lo repito aunque no, no me importaría en realidad, siempre he pensado que te verías muy atractivo con algunas canas y un rostro maduro—le dice el tiempo que lo jala de la corbata para besarlo-.
Correspondiendo el beso mientras la sujeta de la nuca y la jala hacia sí.
—Te amo bola de algodón—le dice mientras la abraza.
Terminaron su pequeño descanso y continuaron su labor ahora que sabían a quién buscaban con exactitud, Nick trato de averiguar más, por lo menos si estaban mínimo en el país, pues ellos no son de un solo lugar, después de preguntar en varios círculos de la baja sociedad Nick logro recuperar algo de información. Primero averiguo que sí, si están en el país, no estaban tan inactivos como creía y no hace mucho estuvieron en la ciudad. Para el inicio de la tarde estaban juntando piezas hasta que el móvil de Nick sonó, el vulpino contesto rápidamente…
—Sí…—El numero del que o llamaron no estaba registrado por lo que suponía para que lo llamaban—Raymond—exclamo en alto para que Judy pusiera atención, cosa que logro de inmediato—Sí claro escucho—le hizo una señal a Judy de que necesita una pluma, ella le pasa su confiable bolígrafo con forma de zanahoria, Nick no puede evitar sonreír un poco al reconocer el bolígrafo y empieza a escribir en un pedazo de papel que encontró en la guantera la llamada termino de un momento a otro.
—Tenemos una dirección zanahorias….
