Harry Potter pertenece a JK Rowling.
Cazadores de Sombras pertenece a Cassandra Clare.
Los Caballeros del Zodiaco pertenecen a Masami Kuromada.
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¿Quién será su Cita?
Ahora tenían que ayudar a Harry a descubrir la lengua de aquel idioma. Sin embargo, había algo más importante, en la clase de Transformaciones.
― ¿Necesita ayuda, señor Eldertree? ―preguntó la maestra, mientras que Harry miraba fijamente la Gallina de Guinea ante él. Alzó su varita y la agitó, mientras que las chispas azules cubrían el cuerpo del ave, luego una luz azul y despues se dejó ver el resultado― ¡Estupendo señor Eldertree, logró hacer la transformación en Conejillo de Indias! ―Astoria, Daphne, Hermione, Padma, Lisa y Lucy le aplaudieron ―60 puntos para Slytherin y 80 para usted, director Eldertree.
―Gracias, Minerva ―dijo él sonriente.
―Bien, tengo algo importante que decirles: Se acerca el baile de navidad y es algo tradicional en el Torneo de los Tres Magos ―explicó ―Será obligatoria la toga de gala, el baile tendrá lugar en el gran comedor, será a las 20:00 el 25 de Diciembre ―todos asintieron ―Bien, eso sería todo ―todos salieron.
―Nosotras tenemos un buen problema ―dijo Lucy, quien se estaba divirtiendo a costa de Harry ―Dos Ravenclaw…
―Nosotras ―dijo Hermione ―Y dos Slytherin ―Daphne y Astoria se rieron, pues era verdad, todas miraron a Harry quien caminaba apesadumbrado.
―Accio: Ropas de Hermano Silencioso ―gruñó, mientras que la túnica de color pergamino reemplazaba la negra usual y activaba las runas de silencio y la runa de la hermandad.
―Denle algo de espacio, chicas ―escucharon una voz masculina detrás de ellas, se giraron encontrándose con James quien sonreía de forma burlona, ellas asintieron.
Ser El-Niño-Que-Vivió, Director de Hogwarts y Cuarto Campeón del Torneo de los Tres Magos (Además de haberle hecho frente a un Cola-Cuerno Húngaro), le estaba pasando factura a Harry, pues incluso chicas las cuales en su vida había visto en el colegio e incluso chicas de Durmstrang y Beauxbatons se le habían acercado para ser su pareja en el baile y Harry estaba obligado a ir. Usando sus poderes como Hermano Silencioso, manipuló las mentes de las chicas, para que su voz sonara lo más dulce posible «Prometo pensarlo y si algo, te diré, aunque deberías siempre de tener una segunda opción»
Eran demasiadas chicas las cuales se le acercaban y ahora, más que nunca, ansiaba una batalla contra algún demonio, subterráneo, repudiado o hibrido. ¡ALGÚN ENEMIGO! Con tal de poder alejarse de todas las chicas que deseaban bailar con él.
―No te aflijas, hijo ―dijo James y Harry le miró esperanzado, tras contarle lo que pasaba y estando ambos en el Salón 7096, nadie iba a ese salón del séptimo piso, porque se decía que estaba maldito o que fue usado por Voldemort y los Mortífagos cuando iban a Hogwarts o algo así ―Las mujeres suelen pensar en todo y seguramente, gracias a esa unión que tienen Lucy y tú, ella ya esté pensando en cómo resolver esto.
―Raziel te oiga Papá ―rogó Harry una ayuda al cielo.
Efectivamente Raziel le escuchó, aunque no se le apareció en sueños a Lucy diciéndole: "Resuelvan el asunto del baile" o algo así, pero con todo eso, Lucy se reunió con Hermione, Astoria y Daphne.
Astoria ofreció dulces a su hermana y amigas ― ¿Y bien? ―preguntó con un par de gomas en la boca― ¿Tienes algo Montclaire? ―Daphne la miró fijamente, no hicieron falta las palabras, ni saber Legeremancia: «O comes con la boca cerrada y hablas despues, o haré que tu boca desaparezca, hasta nuevo aviso»
―Lo haremos a la suerte ―dijo ella ―Pedí ayuda al profesor Snape con una Pócima, se la daremos a Harry y una de nosotras flotará o brillará o… algo así, pero en fin, sabremos quién merecerá ir al baile.
―Lo que nos deja con tres chicas "despechadas" ―se quejó Hermione, para luego suspirar ―Iré con Viktor, si algo.
― ¿Y si vamos juntas? ―preguntó Astoria, Daphne le sonrió de una forma tan… sexualizada que incluso deseó retractarse de sus palabras, para segundos, ver a Daphne riéndose.
―Bien… iremos juntas ―dijo Daphne aun sonriente.
―Bien chicas ―dijo Lucy sonriente y mostrando la pócima ―Vamos con Harry, para dársela ―las chicas acabaron dando con él tras una larga búsqueda por todo el colegio, encontrándolo en la cocina, acabando de comer una torta de naranja, salió y las encontró ante él ―Estuvimos a punto de matarnos entre nosotras y con la ayuda de Snape creamos esta poción, solo tendrás que beberla y una de nosotras será recubierta por un aura, ella irá contigo ―Harry suspiró. Había estado tratando de evitar eso, bebió de la pócima y Hermione fue recubierta por un aura azul ―las hermanas Greengrass y Lucy, demostraron ser buenas perdedoras.
Como un Caballero… Hada.
Uno de aquellos días, (tras resolver lo de su cita del Baile de Navidad), Fleur decidió recorrer el colegio de Hogwarts, pues se decía que era el mejor colegio mágico de toda Europa y ella no deseaba perderse nada para conocer sus secretos. Los retratos fueron muy amables al hablarle sobre la historia del colegio y sobre sus propias vidas, así que lo recorrió con un mapa mental (más o menos), llegó al tercer piso, dobló en una esquina y su grito de horror y terror, lo escuchó todo el colegio.
― ¿Qué fue eso? ―se preguntó más de uno.
― "No" ―susurró Gabrielle, todos le miraron, estaba algo ansiosa y asustada, la vieron hacer algo en su brazo y el mismo comenzó a brillar (o algo en él) ―Creo… creo que Fleur puede estar en problemas.
―Permíteme ayudarte ―dijo Harry, con un tubo en la mano ―Malik ―del tubo surgió la hoja de un cuchillo de cristal y el mismo fue recubierto por fuego dorado, Gabrielle asintió y usó su hechizo de rastreo, mientras que Harry le seguía se cerca, doblaron en una esquina y vieron a Fleur correr hacía ellos.
― ¡Se está acercando! ―gritó ella, pasando junto a ellos como una enloquecida, dejándolos extrañados. Minutos despues, apareció un Grifo enloquecido: Tenía cabeza de águila, cuerpo de león, alas de águila, las patas delanteras eran de un águila y las traseras de un león.
― ¡Oppugno! ―exclamó Gabrielle apuntando con su varita. Las estatuas y armaduras, se fueron contra la criatura, pero el Grifo las destruyó en un santiamén, luego se preparó, saltó, agitó sus alas y fue contra Harry, Fleur y Gabrielle.
― ¡Expulso! ―gritó Harry, mientras que la criatura y demás adornos salían volando, con un estruendo― ¡Salgan de aquí! ―el estruendo rápidamente, atrajo a los demás habitantes del castillo.
― ¡Incarcerous! ―gritó alguien detrás de ellos, era Snape. Unas cuerdas ataron al Grifo, pero, sorprendentemente este mismo se desató con una fuerza que el animal no debería tener, entonces el animal soltó un chillido agónico y todos vieron como una rara sustancia negra, salía de su boca, recubriéndolo: sus alas de águila cambiaron a alas de murciélago, se hizo más grande, perdió su pelaje y plumaje, siendo estos reemplazados por escamas negras, mientras que chorreaba icor, con una fuerza increíble se liberó de las ataduras y se lanzó contra Harry.
―Un demonio Poseedor ―dijo Harry asombrado, al momento de esquivar un ataque de la criatura y empuñar su espada en una mano y su lucero del alba en la otra, saltó evitando sus garras, pero aun así, fue empujado por el demonio y golpeó su espalda contra la pared.
Lucy apareció en ese momento usando la baranda como impulso y tomando al demonio por encima, pero el demonio le dio un golpe, lanzándola al suelo, mientras que Harry y ella se preparaban para atacarlo.
― ¡Sectumsempra! ―exclamó Snape, mientras que algo similar a una espada invisible cortaba al demonio, el cual chillaba al tiempo que derramaba icor en el suelo, Harry y Lucy aprovecharon aquello, para aplastarle la cabeza con el Lucero (Harry) y luego decapitarlo (Lucy) ― ¿Cómo llegó ese demonio hasta aquí? ―preguntó Snape.
―Es lo negativo de los Poseedores: Pueden pasar por las malditas Salvaguardas sin que estas den una alerta ―gruñó Lucy, mientras que era curaba por Harry.
―Alertemos a Dumbledore ―dijo Snape.
―Es navidad ―dijo Harry y Snape gruñó, tenía razón: no podían arruinar la velada solo por un Grifo poseído por un demonio.
―Gracias por salvarnos ―dijeron las hermanas Delacour, pero fue Fleur quien dio su agradecimiento con un beso en la comisura de los labios, sonrió y se fue.
Baile de Navidad
Los alumnos de Hogwarts, adornaron el castillo (aun más, si es que era posible), las paredes de todas las escaleras del castillo fueron recubiertas por flores: Orchideous, luces de colores flotando en el aire: Lumus Varios, las armaduras del castillo y demás estatuas entonaban villancicos en todos los idiomas humanos y posibles.
Aquella mañana Harry se encontró con sus padres ante él ofreciéndoles un par de paquetes, él les agradeció y ellos sonrieron, mientras que él abría los regalos: El de su madre era un guante de piel de cebra, con adornos de plata, para poder agarrar la varita con firmeza, pero tras bajar la muñeca por el dolor al haber dormido sobre ella, un escudo se desplegó asombrando a Harry.
James también hizo entrega de su regalo: Una chaqueta… con el dragón de Gryffindor. Lily negó con la cabeza, lo obstinado que era su esposo por querer hacer que Harry entrara a Gryffindor solo por ser un Potter y porque todos en la familia de su esposo habían estado en ella… la pelirroja habló en Francés (en realidad era un hechizo) y la chaqueta adquirió la serpiente de Slytherin y la S verde y plateada en la espalda.
―Gracias ―dijo, para luego colocársela y dejar a su madre gruñendo y gritándole a su padre, mientras que él se acercaba a sus regalos: De sus madres resultó ser una túnica de gala de un color gris, estaba hecha con los mismos materiales tan similares al cuero que usaban de cacería, además de estar llena de runas en plateado, además de un pantalón a la medida del mismo tono y las mismas runas ―Mamá (Elizabeth), siempre piensas en todo ―lo guardó, hasta que fuera la hora del baile y volvió a la habitación, el día anterior había escapado a Hogsmeade donde había dado con los regalos de sus chicas: Un par de navajas de plata de luna creciente para Lucy.
Un juego de collar y pendientes de cristal para Hermione (les colocó runas de resistencia).
Otro juego para Astoria, pero en plata.
Daphne fue la más complicada, quizás un anillo, pero luego se dijo que eso sería muy… soso. Así que se dio una vuelta larga por el pueblo, hasta dar con una tienda titulada "Los tres anillos", donde compró un anillo mágico, que le permitiría usar magia con gestos de manos, similar al suyo y para su sorpresa, estaba hecho de hierro y adornado con motivos de flores, lo compró aun así.
Empacó los obsequios y fue a buscarlas, entregándoselos a cada una, junto a un candente beso.
Ya a la hora del baile de navidad (el cual abrían los campeones del torneo), estos aparecieron con sus parejas.
Harry con Hermione.
Cedric con Cho.
Viktor con Parvati.
Fleur con Roger.
Ron con Padma.
Neville con Ginny.
Draco con Pansy.
Astoria con su hermana.
Seamus con Lavender.
Fred con Angelina.
Lucy con Michael Corner.
Fue una bella velada para todos: bailaron, comieron, charlaron. Aunque Harry aun estaba adolorido de los pies, pues Lucy, Daphne, Astoria, Fleur y Hermione, se turnaron en los cambios de parejas, para bailar con él.
― ¡Esa estúpida! ―gritó Ron furioso, durante la caminata hacía la clase de Transformaciones.
¿Qué fue, Weasley? ―preguntó Harry.
―Nada que te incumba ―gruñó furioso.
― ¿Cómo expulsarte por ser grosero con tu director? ―preguntó Harry sonriente, y Ron se detuvo, quedándose pálido, entregándole a Harry el periódico.
―Es Rita Skeeter ―dijo Katie Bell acercándose a Harry ―Ya sabes que algunos Gryffindor somos amigos de Hagrid ―Harry asintió ―Pues, Skeeter ha revelado que él es hijo de un gigante y una humana, además de los animales de clase XXX y XXXX que usa en su clase de Criaturas Mágicas ―frunció el ceño ―Las palabras de Malfoy y sus amiguitos no ayudan mucho.
―Descuida, te aseguraré de que ese idiota de Malfoy tendrá… 700 puntos menos ―dijo Harry para luego bajar la cabeza desalentado ―Ahora tendré que lograr una alta puntuación en el resto del mes y en la segunda prueba, para lograr poner la casa por encima. Buen trabajo Malfoy, buen trabajo. ¿Algo más, señorita Bell?
―Emm… no… claro que no, director ―dijo con un tono candente y sugerente, a su lado Lavender se mordió los labios.
―Continuemos, vamos a clase ―ordenó Harry y todos obedecieron, era raro ver a Harry con su túnica de color pergamino y con el dibujo de una cobra en la espalda, que él mismo había creado como escudo alternativo de Slytherin. Aquellas ropas lo acreditaban como director, le gustara o no le gustara a Dumbledore.
La clase de Adivinación fue completamente en silencio, Sybill cambió el pizarrón/tablero de tiza por uno blanco de marcador y hechizó varios marcadores negros, para que escribieran por ella, mientras pedía hablar solo lo indispensable e incluso les enseñó un hechizo para crear aves de Origami, tras escribirse cartas entre ellos.
―Parece ser que incluso los profesores se la pasaron bien ayer ―se dijo Daphne divertida.
Para todos parecía ser divertido el cómo los maestros cambiaron los pizarrones, no hablaron ¡prohibieron hablar!, les dijeron que usaran las ave de Origami para conversar entre ellos y aquel que incluso susurrara o dejara caer algo, sufría una baja de puntos que no hicieron gracia alguna. Los alumnos desde segundo hasta séptimos de las distintas casas se miraban unos a otros de forma retadora, todos estaban dispuestos a superar aquellas bajas de puntos con el Quidditch el próximo año.
El Huevo de Oro
Harry se encontraba en esos momentos bajando el ultimo escalón y ahora solo necesitaba decir la palabra secreta, para que se abriera la puerta a la Sala Común de Slytherin agradeció a su pequeño club de fans (de novias + Fleur, más bien) que le estuvieran ayudando a descifrar la inscripción del pergamino encontrado dentro del huevo de oro, pero Harry tendría que…
No.
No podía decirles que ya lo había resulto, gracias a Malcolm Fade (el Brujo le debía un favor, por haberle salvado en 1994, tras volver a casa, despues del inconveniente la Cámara de los Secretos), así que se los permitió.
― ¡Harry! ―dijo Hermione llegando donde se encontraba Harry, tras encontrarlo bajando a las mazmorras de Slytherin― ¡Lo resolvimos! ―Harry sonrío ―Es un poema, estaba escrito en sumerio y encontramos un diccionario en dicho idioma ―Harry realmente se sorprendió ―Dice: «Donde nuestras voces suenan, ven a buscarnos, que sobre la tierra no se oyen nuestros cantos; y estas palabras medita mientras tanto, pues son importantes ¡no sabes cuánto!: nos hemos llevado lo que más valoras, y para encontrarlo tienes una hora, pasado ese tiempo negras las expectativas demasiado tarde ¡ya no habrá salida!» ―Se miraron por un par de minutos, antes de que Harry le saltara casi como un león hambriento ante una cebra (una muy sexy y lista), se besaron casi deseando devorarse mutuamente, se abrazaron y lo único que evitó que acabaran haciendo el amor allí mismo era que estaban ante la entrada a la sala común de Slytherin, así que decidieron dejarlo para otro momento.
―Tomaron algo que valoramos nosotros: los campeones ―dijo Harry, para luego extender su mano derecha con la palma abierta ―Accio: Capa de Invisibilidad ―la capa apareció y Harry cubrió con ella a Hermione ― "Sígueme" ―le susurró, ella seguramente asintió ―Veneno ―la pared se hizo a un lado y caminaron por un pasillo, doblaron en la sala y se acercaron a una pared ―Soy el amo de las serpientes y pido entrar a mi madriguera ―dijo en Pársel, la pared se hizo a un lado y ambos entraron, Hermione se quitó la capa y se la entregó, ambos hicieron un recuento de las pertenecías de Harry: Ropa de Cazador, uniformes estándar de Hogwarts y uniforme de Hermano Silencioso, Bastón (siempre en la mano de Harry), la espada de su abuela, su lucero del alba, Esmeralda, Gabriel, Micaela y Jade… ¡Su anillo de príncipe! La Sala Común comenzó a temblar por la manifestación de la magia (rosa y cían) y el Cosmos (dorado) de Harry.
―Ha… ¿Harry? ―preguntó ella algo temerosa, acercándose a él lentamente.
― ¡MALDITOS SEAN BAGMAN Y LOS ORGANIZADORES DE ESTE TORNEO DE MIERDA! ―rugió Harry con todas sus fuerzas. Hermione lo supo, Harry no se quedaría a que le vieran la cara de tonto, tras haberle quitado su anillo de heredero Hada y vaya que esos idiotas lo lamentarían, pero bueno, ¿Qué más podían hacer?
―Harry, debemos de concentrarnos en el poema ―dijeron Hermione, Lily y Rowena.
―Es el lago negro y la prueba será recuperar nuestros objetos perdidos ―dijo Harry ahora de manera fría y calculadora, Salazar sonreía de orgullo, seguro de que en el futuro muy lejano, su casa se llamaría Eldertree o Potter, en honor a alguien de cabeza tan fría y tan letal como lo era Harry.
N/A: ¿Les gustan estos capítulos "divididos" o creen que arruinan la experiencia?
