CAPÍTULO 28

NUESTRO SUEÑO

El ambarino ingresó corriendo y agitado por las puertas del hospital, eran pasadas las 3 am y no había mucho personal presente en la recepción principal.

Al ver a una de las enfermeras se acercó a ella y con la respiración entrecortada le dijo:

- Señorita por favor, mi esposa rompió fuente hace una media hora.

- Claro Dr Li. No se preocupe nos ocuparemos de ella.

En ese momento llamó al área de gineco-obstetricia para iniciar la atención de Sakura. La ojiverde ingresaba en una silla de ruedas que era llevada por Tomoyo, ambas mujeres sonreían al ver el desespero de Shaoran.

- Amor, cálmate por favor, las contracciones son muy suaves aún, creo que todavía falta ¿no te parece?

- Perdón… Pero debes comprender, ustedes son lo más valioso para mi y estoy muy nervioso.

En ese momento llegó Touya quien estaba de turno en el hospital.

- ¿Cómo te sientes monstruo?

- Muy bien, un poco nerviosa pero muy emocionada. La verdad ya me sentía bastante cansada.

- Bueno, vámonos, nos están esperando.

Ingresaron al hospital y se dirigieron al área designada, Sakura estaba sonriente y tranquila, las contracciones eran muy suaves y no le causaban mayor alarma, fue llevada a una de las habitaciones VIP donde sería atendida por el personal médico durante el proceso.

Pasaban las horas y las contracciones aun no se hacían mas fuertes y eso preocupaba a los médicos.

- Bueno Sakura, te administraremos un medicamento con el que buscamos que las contracciones se incrementen y empieces a dilatar para tener a tu bebé.

- Claro Dra, haga lo que sea necesario.

El tiempo empezó a transcurrir y una hora después empezaron las contracciones que sorprendieron a la castaña.

- ¿Sakurita estás bien?

- ¡Tom, Me duele mucho!

- respira por favor, eso te ayudará con el dolor.

Sakura tomó la mano de su amiga con fuerza mientras pasaba el dolor.

- Tom por Dios, eso fue horrible. ¿Y dónde está Shaoran?

- Fue a traer algo de comer para todos.

- Pues mas le vale que regrese pronto, no pienso pasar por eso sola.

La azabache llamó de inmediato a su amigo quien se dirigió rápidamente a la habitación. Justo en el momento en que ingresaba iniciaba otra fuerte contracción las cuales se iban haciendo cada vez más frecuentes.

- ¡Shaoran, Donde demonios estabas!

- Perdón mi amor, perdón. Respira por favor…

- Yo sé que tengo que respirar pero este dolor me está matando, ¡pide un sedante!

El pobre hombre no sabía qué hacer, ya él sabía que no se le podía proporcionar sedantes pues afectaban su tratamiento permanente, pero ¿Cómo decirselo? Con cada contracción se descontrolaba más resultando incluso agresiva.

- Shaoran! Qué estás pensando! Haz algo por favor!

- Espérame aquí, iré por la doctora.

Salió por un momento de la habitación esperando que Sakura se sintiera mejor y pasara un poco el dolor para poder hablar con ella.

Ingresó de nuevo a la habitación – ¿Amor, estás mejor?

- Si mi vida, perdóname, no quiero hablarte así pero en medio del dolor es como si tuviera que hacerlo pero por favor no lo tomes en serio… No soy yo en este momento, qué te dijo la doctora.

- Sakura… Verás, no se te pueden proporcionar sedantes, puede ser muy peligroso por tu tratamiento… Tendrás que pasar todo de forma natural.

- Por Dios no me digas eso… Y no se, ¿falta mucho? Ya han pasado varias horas y seguro viene otra contracción.

- No lo se, déjame mirar.

En ese momento regresó la doctora.

- Muy bien Sakura, ya vas en 8… Algunas contracciones más y seguro estarás lista. ¿Ya saben qué van a tener?

- No doctora, quisimos que fuera una sorpresa.

- Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyy! – Los gritos de Sakura alarmaron a los dos galenos. – ¡Madita sea Shaoran Li! ¡Me estoy muriendo!

- Tranquila mi amor, aquí estoy – se acercó para tomar su mano y secar el sudor de su frente mientras la acariciaba con ternura.- Sakura, sé que te duele, es difícil, pero solo piensa, en un rato más tendremos en nuestros brazos lo que tanto has anhelado y al ver sus ojos verás que todo valdrá la pena.

Unos 20 minutos después la doctora regresó.

- Muy bien papás, estamos listos. Sakura, es hora de que pujes y lo hagas con todas tus fuerzas y no te olvides de respirar, es fundamental que lo hagas.

- Sakura, tú puedes hacerlo, nunca he conocido una mujer mas fuerte y valiente que tú, has enfrentado cada reto en tu vida de una manera asombrosa y te amo, te amo con todo mi corazón.

Nuevamente una oleada de dolor se apoderó de la castaña ante lo cual ella empezó a pujar con todas sus fuerzas, pasó un buen rato en este proceso pero no avanzaba y esto alarmaba tanto a Shaoran como a la doctora quien lo llamó.

- Dr Li, Sakura se está esforzando mucho pero el bebé no baja y temo que podría experimentar hipoxia y usted conoce las consecuencias.

- Si lo se, y le suplico por favor haga algo, en sus manos están los dos seres que más amo.

- Entiendo doctor, pero además… Está perdiendo mucha sangre. Tendremos que llamar al quirófano en caso de que algo… Algo pueda suceder.

La angustia se apoderaba de Shaoran al ver a su amada Sakura padecer de esa manera, de pronto la vió pálida y desfallecida.

- Shao… No puedo, no puedo más, ¿qué está pasando?

- Mi amor, tú no te preocupes, estás haciendo un magnífico trabajo… Solo resiste un poco más.

- Sakura… Por favor, necesito que pujes, con todas tus fuerzas, tu bebé te necesita más que nunca.

La ojiverde sentía que las fuerzas la abandonaban pero sabía que debía esforzarse por el bienestar de su bebé así que empezó a pujar de nuevo.

- Muy bien, muy bien, ya salió la cabeza, uno más y saldrá.

Un último esfuerzo y un llanto fuerte y claro se escuchó en la habitación.

- ¡Shaoran, ven acá! Eres el afortunado padre de una hermosa nena. Puedes cortar el cordón.

- ¿Lo oíste mi amor? Es una niña!

Ella le sonrió con ternura y a pesar de su cabello enmarañado y su rostro pálido seguía pareciendo una visión para él.

- Cui… Cuídala por mi.

El ambarino lloraba de felicidad y se apresuró dando un beso a su novia y yendo rápidamente a cortar el cordón, la pequeña fue llevada para limpiarla y envolverla y así ser llevada con sus papás.

- Mira mi amor – dijo acercándose a Sakura pero la hayó inconsciente- ¿Amor?... Sakura, Saku reacciona. Doctora ¿que está pasando?

Él no se había dado cuenta pero a su alrededor estaba el personal médico corriendo, solicitando sangre para transfusión y pidiendo un quirófano.

- Shaoran… Lo mejor es que salgas de acá. Ha perdido mucha sangre y debemos intervenirla inmediatamente.

Lo siguiente que sintió era como lo empujaban fuera del lugar, aquella felicidad que lo había invadido minutos antes se había tornado en una angustia que estrujaba su corazón con fuerza, no podía si quiera pensar en que algo le pasara a Sakura.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

Un millón de imágenes se paseaban por la mente de Li, sentía enloquecerse por la angustia ¿Cómo era posible? El día más feliz de su vida se había convertido en algo caótico. Habían pasado mas de dos horas desde el nacimiento de su hija y no tenía noticias de Sakura.

El recuerdo de la primera vez que la había visto, las tantas horas de felicidad a su lado, las risas, las lágrimas… Los últimos meses durante su embarazo, todo con ella había sido una aventura, la mejor de su vida sin duda alguna.

- Shaoran… ¿Aún no hay noticias?

- No Tomoyo, todavía nada.

- ¿Qué te parece si vamos a ver a tu hijita? Seguro te animará mientras tenemos noticias.

- No, en realidad no me siento capaz de dejar este lugar sin saber nada de Sakura. – Sin pensarlo rompió en llanto en ese momento mientras era abrazado por su amiga. – Tomoyo no puedo, no puedo y no quiero vivir sin ella, es increíble que todo esto esté pasando, ¿acaso no ha bastado ya tanto sufrimiento? Hemos pasado muchas cosas, nosotros… Nosotros solo queremos ser felices.

- Shaoran, Sakura ha sido mi mejor amiga desde que eramos niñas y nadie más que yo podría comprender tu sufrimiento, pero… Ella es muy fuerte y se que se aferrará a la vida porque tiene muchos motivos siendo tú uno de los más grandes. Ya verás que todo saldrá bien, yo confío en que así será.

- ¿Tú lo crees?

- Claro que si… Pero mientras eso pasa, vamos a ver a tu linda nena… ¡Es preciosa! Tiene sus mejillitas rosadas y no para de llorar, seguramente te extraña. Además con tus influencias aquí seguramente podrás cargarla por un buen rato. Vamos.

Shaoran le sonrió – está bien.

Se dirigieron a la pequeña sala de neonatos donde a través del cristal la vieron en ese pequeño espacio con un letrerito que decía: Bebé Li-Kinomoto, estaba cubierta con una hermosa manta blanca con pequeñas estrellitas. Su corazón se llenó de calidez al verla allí tranquila y durmiente, ajena a todo lo que sucedía a su alrededor.

- Es… Es tan pequeñita Tomoyo.

- Lo es, hermosa. Absolutamente hermosa.

- Preguntemos si podemos verla.

Se acercaron a la estación de enfermería solicitando autorización para ver a la pequeña la cual fue otorgada sin ningún problema. Al entrar la pequeña seguía durmiendo absolutamente tranquila. Shaoran se acercó con delicadeza para tomarla entre sus brazos y al hacerlo la pequeña abrió los ojos y tomó con su pequeña manecita el dedo de su padre.

En ese momento, él sintió como todo su ser se llenaba de una felicidad inusitada y a su vez de esperanza. Ahora podía confiar en que todo estaba bien. Se perdió por un rato en la belleza de su pequeña hija viendo en ella el reflejo de su madre cuando escuchó la voz de Tomoyo llamándolo suavemente. Se dirigió a ella con su hija en brazos.

- Shaoran, tienen noticias de Sakura, te están esperando donde estábamos antes.

De inmediato entregó la pequeña a la enfermera y corrió junto a Tomoyo mientras su corazón latía con fuerza. Necesitaba escuchar que su amada Sakura estaba bien y poder disfrutar con alegría de su familia.

Llegó agitado por la carrera pero encontró a la doctora que le daría información sobre su novia.

- Doctor Li, tengo noticias de su esposa.

- Si, claro, dígame.

- Tome asiento por favor – indicaba la doctora en cuestión- Bueno, la buena noticia es que logramos estabilizar a Sakura.

- Gracias a Dios…

- Pero, aún permanece inconsciente. Resulta que al parecer algo en su cerebro no funcionó como debía y el esfuerzo combinado con la falta de oxígeno provocó una convulsión que fue imperceptible para nosotros, creo que en el momento en que nació la niña; Seguramente por la euforia del momento no nos percatamos. El caso es que perdió mucha sangre y estará muy débil al momento de despertar por lo que debe contar con muchos cuidados.

El ambarino se mostraba reflexivo y atento a las palabras de su colega.

- ¿Puedo verla?

- Claro que si. Ya la hemos llevado de nuevo a su habitación. No hay ningún inconveniente si desea estar con ella. Por otro lado la condición médica de la bebé es excelente, estamos esperando la revisión de la pediatra y puede llevársela si gusta, o si desea pueden permanecer aquí hasta que su esposa se haya recuperado.

- Gracias doctora, ha sido usted muy amable.

- Es con todo gusto doctor, lo dejo para que pueda estar con ella y enviaré a una de las enfermeras para que traiga a su pequeña. ¿Aún no ha pensado en un nombre?

- Si, pero no nos pusimos de acuerdo nunca. Así que prefiero esperar a que Sakura despierte.

Shaoran ingresó silenciosamente a la habitación de la castaña quien dormía plácidamente. Se sentó a su lado y tomó su mano.

- Mi querida, amada Sakura. Te necesitamos con nosotros, por favor, recupérate muy pronto, estoy seguro que nuestra pequeñita tiene muchos deseos de conocerte y sentirte a su lado. ¿Sabes? Es hermosa, parece una muñequita de porcelana, es como tenerte a ti en versión miniatura.

En ese momento ingresó la enfermera ingresó a la habitación con la pequeña, estaba totalmente en silencio por lo que Shaoran la sostuvo entre sus brazos acercándola un poco a Sakura.

- Mira pequeña, es tu mamá. ¿No te parece que es la más hermosa? Y tú eres igual a ella; ya verás cuando despierte y se recupere, nos iremos los tres a casa y te cuidaremos mucho porque eres nuestro tesoro. Los ojos de la niña estaban abiertos escuchando atentamente las palabras de su padre, su color no era definido pues se mezclaba entre el ambar de Shaoran y los verdes de Sakura, las mejillitas sonrosadas y apretaba con fuerza el dedo del hombre que la sostenía entre sus brazos. En un momento se recostó en la cama poniendo a la pequeña en medio quien miraba con atención a la mujer que dormía a su lado hasta que también quedó profundamente dormida.

0o0o0o0o0o000o00o0o0o0o0o0o0o0

El sonoro llanto de la pequeña sacó a Shaoran de su ensueño, ya hacía tres días había nacido y si bien contaba con el constante apoyo de las enfermeras y el equipo médico él prefería cuidar de su hija mientras su esposa despertaba. La acunó en su pecho haciéndola dormir nuevamente y poniéndola en la cuna; En este momento un rostro conocido ingresó a la habitación.

- Shaoran.

- Fujitaka, que bueno que estés aquí.

- Hijo perdóname, estaba en un viaje de negocios y las cosas se complicaron más de la cuenta. ¿Dónde está mi nieta?

Se acercaron ambos hombres a la pequeña cuna que estaba todo el tiempo junto a Sakura. Este última se veía pálida.

- Es preciosa, me parece ver a Sakura cuando nació.

- Lo sé. –decía Shaoran sonriendo-

- ¿Qué te parece si salimos a conversar un poco? Parece que te hace falta un poco de aire fresco.

- Pero ¿y mi bebé?

- Anda Shaoran, pediremos ayuda de alguna de las enfermeras, debes pensar en ti también porque los bebés a esta edad son muy demandantes y necesitarás de toda tu fuerza y paciencia. Créeme.

El ambarino sonrió ante lo dicho por su suegro por lo que siguió su consejo y salió con él.

Fueron a un pequeño restaurante cerca al hospital y se notaba que Shaoran estaba hambriento y cansado.

- Ahora si cuéntame cómo fue todo.

- Bueno pues… Tú sabes que el parto se retrasó mas de una semana, Sakura ya se sentía cansada e incómoda, de repente en la madrugada rompió fuente y como Tomoyo se estaba quedando con nosotros porque insistió en cuidarla pues nos acompañó al hospital, le aplicaron un medicamento para acelerar las contracciones, fue un parto muy complicado porque la bebé no bajaba y estaba tardando demasiado y Sakura perdió mucha sangre. En cuanto dio a luz tuvo una convulsión pero no me percaté de eso, luego quedó inconsciente y… No puedo negarte que fue horrible, pasé unas horas de mucha angustia y pues ha estado inconsciente desde entonces, no ha tenido la oportunidad de ver a nuestra pequeña hija.

- Shaoran, lamento mucho que hayas tenido que pasar por todo eso, no te niego que me preocupa mi hija pero confío que todo estará bien y podrá superar todo esto, ahora más que nunca tiene una enorme motivación y es el bienestar de la pequeña… ¿Cuál es su nombre?

- No lo tiene aún, con Sakura nunca pudimos definir uno.

- Bueno, pues estoy seguro de que será algo hermoso. ¿Qué te parece que regresamos al hospital?

- Si, es lo mejor, no me siento bien estando mucho tiempo apartado de ellas.

Regresaron ambos al hospital y la pequeña estaba en brazos de Touya que estaba en la habitación de Sakura.

- Oh, Hola Shaoran, papá.

- Hola hijo, que bueno que has podido pasar a acompañar a tu hermana y sobrina.

- Si, aproveché mi receso para estar con ellas. La pequeña está muy hermosa y es muy tranquila.

- Así es- dijo Shaoran sonriente- en eso no se parece a su madre jejejeje.

- Papá, ¿puedes quedarte un rato con ellas? Necesito hablar con Shaoran.

- Claro hijo.

Ambos hombres salieron a hablar al pasillo del hospital.

- Shaoran… ¿Cómo estás?

- Bueno Touya… Pues no puedo decirte que estoy del todo bien, pues aunque estoy muy feliz por el nacimiento de nuestra hija, sin Sakura a mi lado… No es lo mismo. La necesito mucho y aunque no he querido decir nada al respecto, se que no es normal que lleve todo este tiempo inconsciente.

- Lo se. Eso es lo que me preocupa, los medicamentos dejaron de dársele desde ayer y no es normal que no despierte aun.

- Touya, no sé qué hacer, mi vida sin Sakura es totalmente incompleta.

- Pero ahora tienes un motivo más para luchar amigo, tu hija te necesita… Y a ver si por fin te decides por un nombre para ella.

- jajajaja siii pero no quiero hacerlo sin Sakura… Touya, este es nuestro sueño, la esperamos con mucho amor y confío en que pronto terminará esta pesadilla.

- Así será amigo, así será.

- Bueno y ¿cuál era el otro asunto del que querías hablarme?

- Quería que fueras el primero en saberlo porque estamos muy emocionados pero también nerviosos. No se si recuerdas que con Yukito hicimos un viaje a China hace unos meses.

- Si, claro, cenaron con mis hermanas ¿no? Ellas me dijeron.

- Si, son muy agradables. Pero el motivo de nuestro viaje no fue precisamente turístico, en realidad fuimos porque deseamos adoptar un bebé y sabemos que los trámites son más fáciles en China.

- ¡Es una excelente noticia! Y ¿qué les han dicho?

- Precisamente esta mañana me llamaron para decirme que ya está todo preparado y es una niña también. – decía el mayor de los Kinomoto con una sonrisa en sus labios-

- Touya eso es genial ¿Cómo te sientes?

- Estoy aterrado, pero feliz, es una mezcla de muchas emociones y pensar que es una decisión que nos acompañará el resto de nuestra vida… Me asusta mucho.

- ¿Yukito ya lo sabe?

- No, aún no lo he llamado, se que estará feliz.

- Touya, ustedes son dos personas que se aman de todo corazón y eso es lo más importante, seguramente criar un niño no es para nada fácil, pero… Cuando por fin tienes en tus brazos esa pequeña criaturita tan inocente y vulnerable sientes que eres capaz de todo y cualquier esfuerzo o sacrificio vale la pena. Por eso, mucho ánimo y los felicito por fortalecer su familia.

- Gracias Shaoran, debemos viajar esta misma semana para recogerla. La llamaremos como mi madre, así que no puedes usarlo para mi sobrinita.

- Jajajaja, gracias por decirme… Tendremos que buscar otro.

- Bueno, debo irme, ya debo regresar a mis labores, por favor mantenme al tanto de la condición de Sakura.

- Claro que si, y te digo lo mismo, antes de ir a China avísanos.

- Si. Adiós.

Li regresó al cuarto de su novia encontrando que su estado seguía siendo el mismo y pensando en lo que su amigo le había acabado de decir y la manera como estaban construyendo su hogar, era justo eso lo que deseaba con Sakura, consolidar su relación y pasar cada día de su vida a su lado… Solo quería verla despertar.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o

- Tomoyo, ¿puedes hacerme un favor?

- Claro Shaoran, dime en qué puedo ayudarte.

- Necesito que traigas algo para mi.

El joven galeno le brindó las instrucciones precisas para hallar lo que necesitaba, entre tanto regresó a la habitación y tomó a su hija en sus brazos mirándola profundamente mientras la pequeña apretaba su dedo con fuerza. Siempre que lograba ese contacto con la niña lograba sentirse en paz y renovar sus fuerzas a pesar de estar físicamente agotado.

La llevó al otro lado de la habitación donde estaba el sofá recostándola en su pecho y le cantaba suavemente mientras la abrazaba; con este gesto la bebé dormía sin problemas. Sentía que sus párpados pesaban y quedó profundamente dormido.

De repente se encontró en el jardín de la casa de Tomoeda, disfrutando de la paz y la tranquilidad que le rodeaba al igual que los pétalos de las flores de cerezo que se arremolinaban a su alrededor; continuaba con sus ojos cerrados hasta que sintió la presencia de alguien a su lado y que recostaba la cabeza sobre su hombro. Era similar a la escena que habían compartido poco después del fallecimiento de Nadeshiko cuando estaban en el mismo lugar.

- ¿Sakura? Sakura mi amor.

- ¿Qué pasa?

- Nada… Es que tú… Tú estabas, no comprendo, ¿esto es un sueño?

- ¿Un sueño? ¿Estás bien Shaoran?

- Estoy bien si estás a mi lado mi amor – dijo mientras tomaba las manos de su amada-

- ¿Has pensado en el futuro?

- Claro que si.

- Dime qué piensas

- Bueno… En el futuro, dejarás la compañía de tu padres y te dedicarás a la música.

- ¿A la música? ¿Yo? – empezó a reir la mujer de ojos verdes- Bueno y ¿qué sucederá contigo y… Mi enfermedad?

- Por eso no te preocupes, sé que estarás bien, he comprendido que todo en la vida tiene un propósito, no existen las coincidencias, solo lo inevitable. Y el hecho de que haya sido yo quien tomara las riendas de esa investigación no es una simple casualidad.

- Tienes unos sueños muy bonitos Shaoran – esta vez recostándose en su pecho- dime más.

- Bueno, pasaremos una temporada viajando y tu tocarás en diferentes escenarios porque eres muy talentosa, pero luego, empezaremos la aventura más maravillosa de nuestras vidas.

- ¿Si? ¿Y cuál es?

- Ser papás, convertirnos en una familia.

- ¿Lo dices en serio? ¿De verdad deseas tener hijos conmigo y una familia?

- Si, una hermosa niña, igual a ti. Y… se que no te lo he dicho antes, de hecho me habías comentado que no creías mucho en el matrimonio, pero de verdad deseo hacerte mi esposa.

- Sé lo que te dije Shaoran y puede que no te lo diga… Pero si, deseo casarme contigo y si tendremos una hija, se llamará… Yumei

- ¿Yumei?

- Si, porque es nuestro sueño. Nuestro, Shaoran. Recuérdalo, es Yumei.

- Es precioso mi amor…

Después de aquella charla cerró sus ojos de nuevo y a lo lejos escuchaba una voz débil que lo llamaba.

- Shao… Shao…

Lentamente abrió sus ojos sintiendo la calidez de la pequeña en su pecho y los ojos de su amada Sakura que lo miraban desde su cama, tenía en su rostro una sonrisa cansada pero se le veía conmovida y feliz por lo que observaba.

Se levantó rápidamente tomando con cuidado a la bebé en sus brazos.

- Mi amor, mi Sakura.- Le dio un cálido beso en la frente sintiéndose aliviado por verla de nuevo-

- ¿Me permites? – dijo señalando a la bebé-

Él la puso delicadamente en sus brazos y Sakura la miraba con toda la ternura de la que era capaz mientras sus lágrimas corrían y con sus dedos la acariciaba.

- Es perfecta Shaoran, simplemente perfecta. ¿Puedes decirme qué pasó?

Sin pensarlo él empezó a llorar y la abrazó.

- Sakura, estos días han sido terribles, el solo pensar que he podido perderte… Nunca había sentido tanto miedo y angustia que solo nuestra hija ha podido apaciguar.

- ¿Días?

- Si amor, este es el cuarto día desde el nacimiento de la bebé.

- ¿Qué nombre le pusiste?

- ¿Recuerdas que nunca nos pusimos de acuerdo? Bueno, no me sentí capaz de hacerlo sin que tú estuvieras presente para continuar con nuestra eterna pelea.

Ambos padres rieron al recordar lo mucho que habían debatido sobre el tema.

- Bueno, si me lo permites, se llamará Yumei.

- ¿Yumei? – dijo él mostrándose sorprendido porque era lo que él había soñado-

- Si, porque es nuestro sueño Shaoran. Yumei Li Kinomoto. Suena bien ¿no?

- Claro que si mi amor. Me alegra tanto que estés a nuestro lado.

La doctora regresó para hacer las revisiones del caso, el estado de salud de Sakura era estable aunque aún estaba muy agotada y necesitaría de cuidados, aún así decidieron que podía salir del hospital al día siguiente.

Cumplido este plazo y en compañía de Fujitaka salieron rumbo a su apartamento.

Al llegar, les esperaban Eriol y Tomoyo quienes habían preparado un delicioso almuerzo para darles la bienvenida.

- Sakurita, amiga, me alegra mucho que estés de vuelta.

Cuando ingresaron recordaron que tampoco habían preparado el cuarto de la pequeña Yumei.

- Shaoran, lo mejor será llevarla a nuestra habitación hasta que…

- Nada de eso… Pasen y miren – decía Tomoyo con una gran sonrisa-.

Cuando entraron encontraron la habitación hermosamente decorada y todo lo necesario en ella, las paredes pintadas en un leve tono rosa y con motivos infantiles, todo en el lugar daba cuenta del exquisito gusto de Tomoyo y sus habilidades para ambientar el lugar

- ¿Les gusta?

- ¡Está hermoso! – dijeron ambos al unísono- Muchas gracias Tom, de verdad no sé que haría sin ti en mi vida.

- Bueno, vamos a almorzar antes de que se enfríe y recuerda Sakura que debes cuidarte mucho porque esta señorita necesita una mamá muy fuerte a su lado.

Y si... Este es el penúltimo capítulo.

En primer lugar, la neurótica Sakura... Bueno, si alguna de ustedes que me lee es mamá, sabe perfectamente a lo que me refiero jejejeje si, amamos nuestros hijos, pero el trabajo de parto parece que alguien se empeñara en hacernos sufrir, créanme que hay mucho peores que nuestra Sakurita jejeje En fin.

Segundo, el nombre de la niña. Si, se que en muchos de los casos y de los fics que he leído (yo también lo hice) se usa el nombre de Nadeshiko como un homenaje a ella pero esta vez quise cambiar las cosas y este nombre por su signficado me pareció simplemente bello y simbólico respecto a la historia. Significa literalmente "sueño".

Para finalizar y como es costumbre mis sinceros agradecimientos por tener en cuenta mi historia y leerla así mismo por sus reviews que me motivan mucho cuando a veces siento que estoy escribiendo incoherencias o que a nadie le gusta.

Besos y abrazos.

Ale-San