Capítulo 28:
Charlas de Guerra
Jake hizo un sonido de asfixia otra vez mientras dormía y comenzó a removerse incómodo. Sus ojos se abrieron rápidamente y lo escuché gruñir por lo bajo.
"Ya era hora. Ya estaba harta con el escándalo de tus ronquidos." Murmuró Rosalie desde donde se sentaba en el suelo. Intenté no poner los ojos en blanco. Los ronquidos de Jake no habían sido tan molestos. Probablemente no los habría notado si antes Rosalie no hubiera hecho unos comentarios de disgusto. Pero, otra vez, yo no tenía oídos supersónicos.
Jake aun medio adormilado se giró hasta sentarse. Miró alrededor de la habitación. Cuando su mirada se encontró con Rose, vi sus mandíbulas apretarse, antes de quitar la mirada rápidamente.
"¡Oye, Jake, ven aquí!" exclamó Seth apenas Jacob notó que él estaba allí. Primero, los ojos de Jake se abrieron con sorpresa, pero luego los vi entrecerrarse cuando notó el brazo de Seth sobre mis hombros.
Cuando Jake comenzaba a levantarse, Edward explicó. "vino a buscarte, y Esme lo convenció para que se quedara a desayunar."
La cara de Jacob no cambió realmente, por lo que Seth agregó. "Sí, Jake, vine a ver si estabas bien, como no cambiaste de fase. Leah se preocupó. Le dije que probablemente habías caído siendo humano, pero ya sabes como es." Esperó para respirar hondo, antes de mirar a Edward. "Como sea, tienen toda esta comida y, hombre, puedes cocinar"
"Gracias," dijo Edward, con los bordes de sus labios medio torcidos. Pude sentir como una sonrisa comenzaba a formarse en mi cara también. Los ojos de Seth habían estado enormes con el tamaño de su plato anterior.
La expresión de Jake se fue endureciendo. No podría decir si siquiera escuchó lo que habían estado diciendo Seth o Edward. Parecía más interesado en mirar ceñudo el brazo de Seth.
"Bella tenía frío", murmuró Edward, notando lo mismo que yo. Seth se sentó más derecho cuando notó la intención de la mirada de Jake. Casi inmediatamente, sentí como su brazo dejaba mi hombro para ocuparse de la comida.
Jake relajó la mandíbula un poco, antes de preguntar, "¿Está Leah patrullando?"
Como todos hablaban parecía que estuviéramos en una guerra. Siempre en peligro constante, siempre vigilando nuestras espaldas. ¿Realmente había logrado hacer más profunda la enemistad entre la manada y nosotros? ¿Cuál era el punto en que Seth, Leah y Jake jamás pudieran volver?
"Sí, aun está en eso" respondió Seth. "No te preocupes. Aullará si pasa algo. Cambiamos a eso de la media noche. Corrí doce horas"
Odiaba como Seth decía eso tan fácilmente. Había tenido que correr doce horas por mi seguridad. Eso no tenía sentido, considerando que todo lo que estaba sucediendo actualmente, la situación en las que nos encontrábamos, era mi culpa.
"¿Medianoche?"
"Ya casi amanece" dijo Seth.
La cara de Jacob se desmoronó y a modo de disculpa dijo "Mierda, lo siento, Seth, de verdad. Debiste despertarme a patadas." Gemí cuando dijo eso, en realidad, Rosalie se había acercado a darle una patada unas cuantas veces. Aunque cada vez que lo intentaba, había sido detenida por uno de nosotros antes que tuviera la oportunidad.
"No te preocupes, de verdad necesitabas dormir. ¿Desde cuándo no tenías un descanso? ¿Desde la noche antes de tu última patrulla para Sam? ¿Cuánto suma eso, cuarenta horas? ¿Cincuenta? No eres una máquina, Jake. Además, no te perdiste de nada." Terminó Seth.
Sentí mi estómago pesado con esta nueva ola de culpa. Cincuenta horas. Había hecho que Jake estuviera despierto cincuenta horas. Esa era yo, la mejor amiga.
Casi como si hubiera escuchado que estaba pensando, Jacob se giró a mirarme. Sabiendo que mi cara era tan fácil de leer como un libro abierto, intenté esconder mis pensamientos con una sonrisa. No me la devolvió.
"¿cómo está esa costilla?" preguntó.
Me encogí de hombros, antes de responder, "Firmemente vendada. Casi ni la siento." A veces sentía una punzada cuando me movía muy rápido, pero en realidad no era tan malo. Nada que no pudiera manejar.
Vi a Jake poner los ojos en blanco, insatisfecho con mi respuesta. Estaba a punto de insistir en que de verdad no me molestaba, cuando él dijo "¿Qué hay de desayuno? ¿O negativo o AB positivo?"
"Omelet" respondí, mordiéndome la lengua. Me ruboricé, mire hacia abajo, a mi copa de sangre que estaba entre mi pierna y la de Edward, esperando que no hiciera un comentario sobre ello.
Antes que Jacob tuviera la oportunidad de decir algo, Seth sugirió, "Ve a tomar algo de desayunar, Jake. Hay bastante en la cocina. Debes estar hambriento."
Me encogí internamente otra vez con esas palabras. Ni siquiera había pensado en cuánto hacía que Jake había comido por última vez.
Jake miró la comida que había en el plato de Seth antes de PREGUNTAR, "¿Qué comió Leah de desayuno?" quizás lo imaginé, pero me pareció escuchar algo de acusación en su voz.
"Oye, le llevé comida antes de comer yo." Se defendió Seth, "Dijo que prefería comer un ciervo atropellado, pero apuesto a que muere de hambre. Este rollito…" guardó silencio porque no tenía adjetivos suficientes.
"Iré a cazar con ella, entonces." Murmuró Jake, casi indiferente. Eso no era muy difícil de entender. Él iba a por el ciervo también. La futura amistad entre Jake y los Cullen no parecía muy cercana.
Cuando Jacob se estaba yendo, Carlisle rápidamente dijo, "¿Me das un minuto, Jacob?"
Lentamente Jake se giró y preguntó, "¿sí?"
Despacio, Carlisle dijo, "Hablando de ir de caza, ese será un problema para mi familia. Entiendo que nuestro tratado está inoperativo en este momento, por lo que me gustaría un consejo tuyo. ¿Nos dará caza Sam si salimos a cazar fuera del perímetro que nos has creado? No queremos que exista la posibilidad de que alguno de tu familia salga herido, o de la nuestra. Si estuvieras en nuestros zapatos, ¿cómo podrecerías?"
Jake se veía incómodo por ser el centro de atención así, o quizás porque un vampiro le pidiera consejo. Aun un poco sorprendido, Jake respondió que había riesgo. "Sam se ha tranquilizado un poco, pero estoy seguro que en su cabeza el tratado se ha roto. Si cree que alguno de la tribu o cualquier otro humano está en riesgo, no se detendrá a preguntar, si entiendes lo que digo."
Tragué saliva mientras él continuaba. Era bastante raro escuchar a mi mejor amigo hablar de "guerra" de esa manera. Era como si no lo conociera.
"Pero, con todo esto, su prioridad sigue siendo La Push. No son tantos para mantenerse vigilando a la gente y salir a cazar vampiros al mismo tiempo. Apuesto a que se mantiene cerca de casa." Carlisle asintió, y Jacob terminó, "Por lo que supongo que diría que salieran en grupos, sólo por si acaso. Y salgan de día, porque estarán esperando la noche. Como se supone que hacen los vampiros. Ustedes son rápidos, vayan a las montañas y cacen lo bastante lejos para que no pueda enviar a alguien tan lejos de casa.
"Y dejar a Bella atrás, ¿Desprotegida?" Preguntó Carlisle, mirándonos alternadamente a Jake y a mí. Fruncí el ceño. Una vez más, yo era la vulnerable, la desprotegida que necesita a alguien más fuerte que la cuide.
"¿Qué somos nosotros, hígado picado?" preguntó Jake con una mueca.
Carlisle rió por un minuto antes de ponerse serio otra vez. "Jacob, no puedes luchar contra tus hermanos."
Sentí mis ojos abrirse cuando me di cuenta de lo que estaba diciendo Carlisle… y de lo que Jake estaba sugiriendo. Estaba planeando pelear contra sus mejores amigos, si era necesario. Tal vez incluso matarlos. Sacudí la cabeza suavemente horrorizada.
"No digo que no será complicado." Ese era el eufemismo del siglo, "pero si vienen a matarla, seré capaz de detenerlos. Dijo Jake secamente.
"No digo que seas incapaz. Pero eso estaría mal. No puedo tener eso en mi conciencia." Explicó Carlisle. Y solté un suspiro de alivio. Tampoco podría tener esa culpa en mi conciencia.
"No estará en la suya, Doc., estará en la mía. Y puedo manejarlo." Dijo Jacob, en una falsa voz despreocupada. Quise gritarle que no tenía que hacer algo así. No debería estar pasando por nada de esto. Especialmente por el bien de la peor de sus mejores amigas. No lo mericían.
"No Jacob. Nos aseguraremos que no tengas que pasar por eso. Iremos de a tres. Probablemente eso lo mejor que podemos hacer." Dijo Carlisle finalmente.
"No lo sé, Doc. Dividirse no es la mejor estrategia," razonó lentamente Jake.
"Tenemos algunas habilidades extra que serán de utilidad. Si Edward es uno de esos tres, será capaz de darnos unas millas de radio de seguridad." Dijo Carlisle. Sentí cómo las manos de Edward se cerraban en puños.
Jacob y Carlisle miraron a Edward, y Carlisle inmediatamente cambió de idea. "Estoy seguro que habrá otros caminos." Se giró en dirección a Alice. "Imagino que serás capaz de ver las rutas que sean un error, ¿Alice?"
Ella asintió antes de responder, "Las que desparezcan. Fácil."
Miré a Alice, para mí la palabra fácil no era la mejor opción. Ya nada era fácil. Especialmente si se trataba de enfrentarse a furiosos hombres lobo.
"Entonces está bien, eso es todo lo que puedo decir. Haré lo mío. Seth, te espero de vuelta al atardecer, para que duermas un rato, ¿está bien?" preguntó Jake, volviéndose otra vez hacia la puerta.
"Seguro, Jake. Volveré en fase tan pronto como termine. A menos que…" comenzó Seth, cuidadosamente girándose hacia mí. "¿Me necesitas?"
"Tiene mantas" protestó Jake, con los ojos entrecerrados otra vez.
Antes que pudiera decir algo más, o algo que fuera más incómodo, respondí, "estoy bien, Seth, gracias"
Justo entonces, Esme regresó a la habitación con un gran plato de comida entre sus manos. Se lo tendió a Jake. Tenía esa extraña expresión como si estuviera enojado y molesto al mismo tiempo. En silencio, rogaba porque lo tomara. ¿No notaba cuán difícil era para ellos intentar llevarse bien, a pesar de las circunstancias? ¿Alice con la almohada, Edward con la comida, y ahora Esme con esta pequeña ofrenda de paz?
"Eh, seguro, sí. Supongo. Quizás Leah aun tenga hambre o lo que sea." Dijo Jake, lentamente tomando la comida, parecía como si quisiera nada más que tomarlo, dar la vuelta y correr lo más rápido posible.
"Gracias, Jacob" dijo Esme, sonriendo. Eso pareció confundir aun más a Jake.
"Eh… gracias." Murmuró Jake, incómodo. Pude ver que se estaba ruborizando. Obviamente no estaba acostumbrado a tener conversaciones civilizadas con vampiros. Tal vez, una vez que pasara suficiente tiempo con los Cullen entendería por qué no los odiaba como él creía que debería hacer. Podía ver que se llevaría bastante bien con Emmett una vez que se conocieran el uno al otro.
"¿Regresarás, Jake?" pregunté cuando se acercaba a la puerta otra vez.
Sin detenerse, respondió, "Eh, no lo sé."
Era casi divertido ver cómo lo aterrorizaba este lugar. No en el sentido del miedo, pero aterrorizado de forma…. Incómoda. Podía ver que no tenia ni la más remota idea de cómo actuar.
"¿Por favor? Me puede dar frío." Supliqué, forzando el regreso de una sonrisa.
"Tal vez…" respondió. Sonreí triunfante. En mi diccionario, "Tal vez" era suficiente" por lo menos no era un "No" definitivo.
"¿Jacob?" comenzó Esme tímidamente. Jake retrocedió incluso más rápido, al ver que Esme lo estaba siguiendo. "Dejé una canasta con ropas en el porch. Son para Leah. Están recién lavadas, traté de tocarlas lo menos posible. ¿Te importaría llevárselas?"
"Claro." Respondió, tomando las ropas y escapando por la puerta.
Todos miramos el lugar por donde salió antes que Edward se riera un poco antes de murmurar, "Creo que debemos bajar un poco tanta hospitalidad."
Fin del capítulo.
Hola, chicas. Una semana y un par de días desde el último capítulo, bueno, espero seguir más rápido estos que siguen, quedan alrededor de diez para terminar.
Nos leemos pronto.
