hola hermosas, gracias por la espera, la paciencia y sus reviews...
espero que este capi les guste!:)... un abrazo!
Corazón Extranjero
Capítulo 27: OUR happiness
EDWARD POV
Mi madre no paraba de preguntarme qué modelo quería, que tenía pensado, como lo quería, cuando se lo pediría, como se lo pediría, mi madre había sido la más entusiasta de todos cuando le conté que le pediría matrimonio a Bella.
Pero sin duda lo más difícil, fue distraer a Bella mientras yo buscaba el número de su padre y lo guardaba rápidamente en mi celular. Francamente, estaba aterrado de lo que el padre de Bella podría decirme, es decir, amaba a su hija, eso tenía que contar para él.
Mi padre no perdía oportunidad de burlarse de mis miedos, hasta que mi madre le recordó lo aterrado que él estaba cuando tuvo que pedirle su mano a mi abuelo, ahí en ese momento, mi padre levantó sus manos agitando la bandera blanca de la paz.
No creo que el saber lo nervioso que mi padre estaba ayudara a calmar mis nervios.
Tenía que hacerlo, quería hacerlo. Mierda, le di al botón de llamada. Ahora a ponerme los pantalones y enfrentar al suegro. Era él quien me daba miedo, la madre de Bella era bastante amigable.
-¿Bueno?-la voz del Jefe Swan me devolvió a la tierra.
-Jefe Swan-si quería pedirle la mano de su hija, no lo llamaría Charlie- Habla Edward.
-Hola muchacho. ¿Qué tal todo?-bueno, estaba siendo amigable como siempre. Pero no creo que eso durara mucho cuando le dijera.
-Todo está muy bien. Pero el motivo de mi llamada es para hablarle de Bella- hasta ahora estaba manejando bien la situación.
-Tú dirás. ¿Está bien?
-Ella está perfectamente señor. Mi motivo es otro.- tomé un par de respiraciones profundas y me aventuré a contarle todos mis planes.-Y quería pedir su bendición. Amo muchísimo a su hija.
Charlie se quedó callado un buen rato, quizás minutos, no supe con exactitud. Parecía estar en shock. ¿Era eso bueno o malo?
-¿Quieres casarte con ella?
-Si señor.
-¿Cuándo?
Al menos no había dicho que no.
-Tan pronto como Bella quiera hacerlo, si ella me acepta-Ahora tenía un miedo más. Mierda, eso me pasa por pensar apresuradamente.
Charlie suspiró al otro lado de la línea. Parecía estarse rindiendo.
-Tienes mi bendición chico. Pero tan pronto como le pidas matrimonio quiero escuchar de ustedes dos.-Me contuve de gritar en victoria.- Y no te preocupes Edward, ella dirá que si. Conozco a mi hija.
El hecho de que además de tener su bendición, me diera su apoyo, e intentara tranquilizar mi pobre alma inquieta, era un buen augurio.
-Muchas gracias Charlie-colgué la llamada sintiéndome completamente entusiasmado, renovado, emocionado.
Pero tenía que hacer planes. Me lancé en mi cama, mirando al techo y comencé a pensar en lo que a ella más le gustaba. Amaba el mar, le gustaban los Kayaks. Bingo!.
-¿Edward?-la voz de Bella en la puerta de mi habitación me hizo brincar. Gracias al cielo el anillo lo había guardado tan pronto terminé de hablar con Charlie.
Me acomodé en mi cama preguntándome que hacía Bella hoy aquí, hasta donde sabía, Alice la había secuestrado para hablar de chicas, y no la vería hasta mañana que nos íbamos a la playa. Podía sentir la expectación del momento.
-¿Qué sucede cariño?-ella corrió hacia mí y se abrazó a mi cuello, pude sentir que estaba llorando, porque mojaba mi cuello. ¿qué había sucedido en su tarde con Alice?
-¿Peleaste con Alice?
Ella negó con la cabeza riendo. Que persona tan extraña es esta mujer, llora y ríe al mismo tiempo. Eso solo lo hacen las mujeres.
-Es que…pasando la tarde con ella, me di cuenta que realmente voy a extrañar a todo el mundo cuando vayamos a Irlanda.- yo también los echaría muchísimo de menos, pero teníamos una oportunidad de oro que ninguno de los dos podía desaprovechar.
-Lo se cariño. Yo también. Pero podemos venir de visita en tanto podamos.-besé su frente y nos recosté en la cama, dejé que el silencio se hiciera entre nosotros, un silencio cómodo, cálido, ella recostada en mi pecho con su respiración acompasada y yo acariciando su espalda rítmicamente. Pronto se quedó dormida, y cuidadosamente deshice nuestro abrazo, coloqué una cobija caliente sobre su cuerpo y tras darle un beso en la frente fui a la cocina donde sabía que estaba mi madre.
Me senté en silencio en la mesa de la cocina. Mi madre me vio y luego de apagar la candela se sentó a mi lado.
-¿Estás bien? ¿Dónde esta Bella?
Recosté mi cabeza en su hombro. Estaba drenado emocionalmente.
-Estoy bien, solo cansado y Bella se quedó dormida en mi habitación-mi madre me sonrió emocionada.
-Realmente la amas-no era una pregunta, y por su sonrisa dulce y sus ojos brillando sabía que estaba emocionada.
-Más que a nada en este mundo. Si a ella le pasara algo no lo soportaría. Da un poco de vértigo a veces, pero no imagino un futuro sin ella. – mi madre estaba llorando de la emoción y yo la abracé riendo.
-Eres tan tierno!- por esta vez, dejé pasar el que me dijera tierno.
Pase la tarde conversando animadamente con mi madre hasta que para la hora de la cena, fui a mi habitación a despertar a Bella, esperaba que pasara la noche aquí, no sería la primera vez.
-Bella-susurré en su oído sabiendo que eso la despertaría. Ella hizo un gesto con sus manos que me causó gracia.
-Cállate!-se quejó y arropó su cabeza con la cobija.
-Bella, mi madre nos llama para cenar-esta noche seríamos los tres nada más, mi padre estaba de guardia, y Emmett y Jasper sabrá Dios donde estaban.
Tras varios intentos, logré que una muy dormida Bella se levantara, se lavara la cara y se preparara para cenar.
…
…
Mis hermanos no dejaban de lanzarme miradas para que le pidiera a Bella de una vez ir a algún lugar privado, para hacer mi petición. Eran los únicos después de mis padres y Charlie que le pediría matrimonio a Bella. Sonaba como algo muy grande para alguien que recién cumplía la mayoría de edad, pero el matrimonio no tenia edad, si amabas a esa persona, ¿Qué tenia de malo sentar cabeza?. El hecho de ser joven no quiere decir que sepamos menos de la vida, o menos del amor.
Viendo a Bella reír con Alice, tocar la guitarra mientras Jane cantaba algo, era simplemente perfecto. Tenerla en mi vida era lo que más deseaba en el mundo.
Esperé unos minutos a que las bromas se calmaran, y cuando Bella estuvo de vuelta a mi lado, le pedí al oído que me acompañara a dar una vuelta en los kayaks, ella aceptó inmediatamente. Tal vez presentía algo, o tal vez solo quería tiempo a solas, porque se puso de pie y tomó mi mano, diciéndole al grupo que en unos minutos volveríamos.
Emmett me dio una mirada significativa, y tocó su dedo anular izquierdo disimuladamente, preguntándome mudamente si tenía el anillo. Toqué mis shorts (para todos me estaba sacudiendo la arena) y le di un imperceptible asentimiento con la cabeza.
-Cuídate Bellita, que cuando lleguen te retaré a un partido de voleibol-Bella rió
-No importa cuántas veces me retes, igual perderás Emmett- Admitía que Bella sobrevaloraba a veces su suerte de principiante. Si Bella era un as en los kayaks, Emmett era igual de bueno jugando voleibol. Era increíblemente rápido a pesar de su contextura física.
…
Estaba nervioso, lo admitía, estaba malditamente nervioso. Jamás me había sentido de esta manera.
Cuando estuvimos lo suficientemente lejos de la playa, me giré en el kayak de modo que estaba frente a frente con ella.
-¿Qué haces?-preguntó riendo a la vez que colocaba el remo encima de la embarcación.
Con mucho cuidado me incliné hacia adelante y la besé, ella respondió sorprendida. La amaba y este era el momento adecuado para pedírselo.
-Te amo-susurré con nuestras frentes pegadas.
Ella acarició mi barbilla con sus suaves y mojadas manos (las cuales estaban heladas, cabe decir).
-Y yo a ti Edward. ¿Qué sucede cariño? Has estado muy callado.
Me separé de ella y tomando aire saqué la cajita de mis shorts, afortunadamente no se había mojado como temía.
Ella jadeó y pasó su vista de la cajita a mí.
-Recuerdo una vez hablando con mi abuela antes que muriera, que ella dijo que una vez que encontrara a la persona indicada hiciera todo lo que estuviera en mis manos y más para mantenerla a mi lado. Que luchara contra viento y marea, porque nunca amaría tan fuertemente como amaría a esa persona. Y hace unas semanas me di cuenta que esa persona eres tú. Hoy cumplimos un año juntos, y no podría amarte más. Eres terca, decidida, divertida, y estoy cien por ciento seguro que no puedo vivir sin ti, que no quiero un futuro si tú no estás en él. Quiero tenerlo todo contigo, quiero compartir todo contigo.
Abrí la cajita y le enseñé el anillo. Era un simple aro de oro, con lo que según el vendedor, era un cuarzo, la piedra favorita de Bella, de un blanco inmaculado.
-Edward…-sus ojos estaban aguados y sus labios tiraban en una sonrisa.
-¿Quieres casarte conmigo?
Ella rió y sus lágrimas se derramaron por sus mejillas, solo que esta vez estaba seguro que lloraba de felicidad.
-Claro que si!- rió. Saqué el anillo de la cajita y teniendo cuidado de que no se cayera lo deslicé por su dedo anular izquierdo, tenía razón, conocía a mi novia mejor que a mí mismo, el anillo era exactamente su talla.
Nos besamos luego de que le diera el anillo, y por no tener cuidado terminamos volteando el kayak, cayendo los dos al agua. Pero no importaba, me había dicho que si!.
Bella rió cuando salió a la superficie. Estaba brillando de emoción.
-Dios, te amo tanto- dijo riendo y colgándose de mi cuello. La besé profundamente de nuevo, pero lamentablemente estábamos en una playa y aunque fuera un club privado, no podría celebrar como quería en medio de la playa.
Tras estar jugando y riendo en el agua, nos subimos de nuevo al kayak y lo llevamos a la orilla.
-¿Todos saben lo que planeabas?-preguntó plantándose delante de mi.
Yo reí-No Bella, solo Emmett, Jasper mis padres y tu padre.
Ella pareció quedarse sin habla.-¿Charlie lo sabía? He hablado con él todos los días y ni siquiera me dijo nada.- yo sonreí y la abracé. Mierda! Estaba demasiado feliz.
-Difícilmente te podría decir, se supone que es una sorpresa.
-No importa. Ya me escuchará.- Su sonrisa delataba su supuesto mal humor.
Al acercarnos donde estaban los chicos, Emmett y Jasper me miraron interrogantes con la mirada, cada uno abrazado a su novia, a ambos les dije que si con una gran sonrisa.
Y tan rápido como les dije que si, ellos se levantaron y nos rodearon. Jasper abrazó primero a Bella, mientras Emmett me daba un abrazo de oso. Luego invertimos, Jasper me abrazó, y Emmett le dio vueltas en el aire a Bella.
Cuando nos separamos, abracé a Bella. Los chicos se miraron entre ellos confundidos.
-¿Sucedió algo?-preguntó Demetri.
-Si. Bella aceptó casarse conmigo-dije completamente feliz, dándole un beso en la mejilla.
De pronto, todo quedó en silencio para explotar en todo el mundo hablando al mismo tiempo y todos abrazándonos.
¿qué tal? les gustó?... :)
